No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Archivo para la Categoría "General"

Una merienda de 5 estrellas en el Hotel Hesperia

¿Cuántas veces has estado en un hotel de 5 estrellas? Yo, déjame contar, esto…una, sólo una vez, un fin de semana romántico que me regaló Jose hace unos años. Y ya, la economía no está para muchas estrellas.

Así que cuando recibí la invitación para ir a merendar al Hotel Hesperia Madrid y conocer de primera mano sus instalaciones, no me lo pensé dos veces y allí que nos fuimos los niños y yo. Y ya digo que salimos bastante contentos.

El Hotel Hesperia Madrid organizó una merienda para madres blogueras junto con actividades para los niños. La idea era darnos a conocer la faceta Family Friendly, con instalaciones y servicios especializados que convierten una estancia con niños en una experiencia inolvidable para toda la familia.

En uno de sus múltiples salones organizaron la merienda para los niños, con un montón de comida gourmet, adaptada a las exigencias y paladares de los más pequeños, delicias apetitosas que entraban muy bien por los ojos y por la boca, claro está. Además, había una esquina dulce, llena de gominolas en tonos azules, de donde los niños no se despegaban. Para amenizar la tarde, unos payasos hicieron reír a los más pequeños mientras las madres pasábamos a merendar a la sala contigua.Hesperia

Y mientras los niños se lo pasaban en grande, nosotras merendamos mientras escuchábamos las novedades del Hotel Hesperia Madrid. Las mesas estaban dispuestas simulando una celebración, de modo que pudimos observar de primera mano cómo sería celebrar un evento allí. Comida y bebida y unos camareros muy atentos a nuestras necesidades.Hesperia

El hotel quiere dejar de ser un sitio exclusivo ligado solamente  a los adultos y por ello ofrecen varias alternativas familiares, donde los niños son bien recibidos. Desde habitaciones para familias, con habitaciones contiguas y detalles para los más pequeños, hasta la celebración de eventos en sus salones.

En las habitaciones familiares todo está pensado para agradar a los más pequeños y como detalle de bienvenida, los niños reciben un neceser Warner, con artículos de baño de Looney Tunes. Si lo que quieres es celebrar un evento, tipo bautizo o comunión, los salones se adaptan a tus necesidades y a  las de los más pequeños. Posibilidad de contratar decoración y animación, menús especiales para alergias e intolerancias, un bonito regalo para el homenajeado.Hesperia

Y ya, si el dinero no es un impedimento para ti, porque seamos sinceros, barato no es, puedes celebrar alguna de las múltiples fiestas de Navidad en el Hotel Hesperia Madrid. Desde comidas y cenas, hasta la posibilidad de alquilar una habitación para ver la cabalgata de Reyes desde una de sus terrazas. Yo casi prefiero lo de meterme entre medias de la gente y que los niños se lancen a coger caramelos por el suelo, pero si puedes permitirte pagar 370€ por merendar en el hotel, ver a los Reyes Magos desde su terraza y que los niños tengan unos pequeños detalles, enhorabuena. Si algún año me toca la lotería, me pido ese plan.

Y tú ¿conoces el Hotel Hesperia Madrid?

Quien siembra amor recoge amor

Hace algo más de 60 años nació Mariano, en una familia autoritaria, donde obedecer a los padres sin rechistar era la norma y decir “si señor” a todo era lo normal. Mariano quedó huérfano de padre siendo muy joven y se vio obligado a madurar rápidamente para cuidar de la familia. Las muestras de cariño nunca se vieron en esa casa.

Mariano creció, se casó y fundó su propia familia. Pero lejos de evitar los errores del pasado, volvió a cometerlos y en su propia casa tampoco se demostraba el amor. Tuvo una hija, Sonia, que creció en un ambiente sin besos, ni abrazos, sin cuentos antes de dormir y sin cosquillas en la cama al despertarse. A ojos de su padre, Sonia no hacía nada bien. Las cosas buenas no se valoraban en su casa, su padre sólo resaltaba las malas, aunque no fuesen importantes. Creció siendo comparada con distintas personas, todas mejor que ella. Sin obtener respuestas lógicas a sus preguntas; las cosas se hacían así porque el padre decía y punto. No fue de extrañar que la relación padre e hija no fuese muy cordial y Sonia no quisiera contarle cosas a Mariano. Lo más ilógico de todo era que pasados los años, el padre se enfadaba porque no contaba con él para nada, porque no compartía sus confidencias… ¿qué esperaba? Uno recoge lo que siembra.amor

Herencia de su infancia, a Sonia le costaba prodigarse en muestras de afecto con el resto de las personas. Eso no le impidió ser una persona risueña y extrovertida, aunque no pudiese dar abrazos.

Hasta que formó su propia familia. Al nacer su primer hijo, Bruno, sintió que todo el amor que había tenido guardado había estado allí esperando para él, para ese niño inocente y perfecto que había nacido de su ser. Y así, Sonia supo cómo demostrar el amor, dejó que lo que había en su interior saliese y Bruno creció rodeado de amor, de besos, de abrazos, de cuentos antes de dormir y de cosquillas al despertar, de palabras de ánimos y escuchando cuánto le querían continuamente. Evidentemente, Mariano no comprendía aquello y durante años, criticó a Sonia por ser tan “blanda”, por proteger tanto a su hijo, decía que en el colegio se iban a reír de él por querer tanto a su madre. A la menor oportunidad, cuando se quedaba sólo con su nieto, aprovechaba para criticar a Sonia delante del niño y hacer exactamente lo contrario de lo que ella haría. Chocaron muchas veces por ese motivo, hasta el punto de evitarle y no querer volver a verle. Pero las circunstancias de la vida hicieron que Sonia necesitase a sus padres para cuidar de su hijo en algunas ocasiones.

Lo que Mariano no esperaba era que Bruno creciese y empezase a verle igual que lo veía su hija, como un adulto que no sabía dar cariño, que sólo sabía criticar al niño que era, que nunca valoraba los logros del pequeño y que sólo le echaba en cara sus defectos. Un adulto que criticaba a su propia madre por darle cariño. ¡Ah no! Bruno también se enfadó con Mariano y empezó a distanciarse. Y Mariano, en vez de darse cuenta que la culpa era suya, culpó a Bruno por ser un malcriado, culpa que venía directamente de Sonia.

Luego nació Maya, una niña que llenó la casa de nuevo de risas, de la inocencia pura del amor, que confirmó que criar a los hijos rodeados de amor y cariño era lo mejor para ellos. Una niña que con casi 4 años tomaba teta de mamá y dormía en su cama. Mariano ardía de rabia. Y seguía con sus críticas a la forma de crianza de su hija. Y seguían discutiendo por ese motivo.amor

La vida a veces es difícil y Sonia se encontró sola criando a dos hijos, motivo por el cual tenía que echar mano de sus padres de vez en cuando. Maya no soportaba la ausencia de su madre, no quería que fuese a trabajar, despedirse de ella era un momento muy duro, la niña lloraba y abrazaba fuerte a su madre mientras ella intentaba calmarla con palabras dulces y tiernas, la llenaba de besos y le prometía que volvería pronto. Le rompía el corazón separarse de su hija y verla llorar así.

¿Cómo puede un adulto estar tan ciego? ¿Cómo puede pensar que el amor, que el cariño, que el respeto hacia los hijos les causa algún daño? Mariano sigue pensando que Maya llora cuando su madre se va al trabajo por su forma de crianza, por compartir cama con ella, por seguir dándole el pecho, por hablarle con voz tan dulce, por llenarla de besos y abrazos, por contarle cuentos antes de dormir y por llenarla de cosquillas al despertar. Mariano está ciego, no consigue ver las diferencias que consigue el amor.

Mariano fue desapegado con su hija. Consecuencia: su hija no tiene ninguna confianza con él, su hija no le da besos ni abrazos, su hija no quiere contarle las cosas, su hija casi no quiere verlo.

Sonia está muy apegada a sus hijos. Consecuencia: sus hijos no quieren que se vaya, sus hijos hacen una fiesta cuando ella vuelve, sus hijos le cuentan sus problemas e inquietudes, sus hijos la abrazan por el pasillo y le lanzan besos desde el otro lado del salón, sus hijos se tiran con ella en la cama los sábados por la mañana para compartir un momento de risas y confidencias. Sus hijos le hacen dibujos de corazones y le escriben notas de amor que cuelgan en la nevera.

Uno recoge lo que siembra. Ama a tus hijos sobre todas las cosas, hazles ver lo mucho que les quieres, lo mucho que valen, lo mucho que te importan. Apóyales en sus decisiones, aunque no sean las tuyas. Llénales de besos y de abrazos, valora su individualidad, no les compares con otras personas.

Quien siembra amor recoge amor.

Nota de la autora-Historia basada en hechos reales, aunque he cambiado los nombres 
de los protagonistas. Si alguien se da por aludido...

Repulsa por los atentados de París

Llegar a casa el viernes por la noche, después de una tarde muy agradable con tus hijos, abrir internet y encontrarte con la noticia de los atentados de París, hizo que mi buen día se viniera abajo. Esta mañana he desayunado delante de la televisión, comentando con Lucas los acontecimientos. Y no he podido evitar llorar.atentados París

Las muertes no tienen sentido. Nunca. Pero si además ocurren a manos de personas que matan en nombre de una religión, mucho menos.

Más de 120 personas perdieron la vida anoche, personas con nombre y apellidos, con una vida llena de gente, con familias, personas que pretendían pasar un buen rato y murieron asustados.

El dolor de imaginar el miedo que sintieron los fallecidos dentro de la sala de fiestas, cuando supieron lo que estaba pasando y que estaban a punto de perder la vida a mano de unos crueles asesinos es inmenso.

Pero mi dolor va con todas las familias. Madres y padres que han perdido a un hijo. Mujeres que en un solo instante se han quedado viudas. Hijos que crecerán sin un padre o una madre. Hermanos que han perdido una parte de su vida. Amigos…

Cuando has vivido la pérdida de un ser querido, parece que todas estas situaciones te duelen aún más. Porque ahora me pongo en el lugar de las familias de los fallecidos. Ahora sé el dolor que están pasando. Y todo el dolor que les queda por pasar.

Para ellos, para todas esas familias destrozadas por la crueldad de unos terroristas va mi apoyo y mi fuerza, mi ánimo y mi más sentido dolor.

Turnos en el trabajo: así afectan a mi maternidad

Desde que decidí ser enfermera, hace más de 20 años (empiezo a parecerme a Rose, de Las Chicas de Oro, recordando viejos tiempos) supe que esta profesión estaba ligada a diferentes turnos y claro, en aquella época de juventud, no me importaba nada. Ahora que soy madre no lo veo así.

Los años pasan y los turnos pesan. Y aunque no puedo quejarme sobre el tema de la conciliación como sí le pasa a mucha gente, el trabajo no es tan fantástico como debería ser. Es cierto que tener la jornada continua ayuda muchísimo. No te puedes ni imaginar lo agradecida que estoy por trabajar por la mañana de 8 a 15 y tener toda la tarde libre para hacer cosas con mis hijos. Pero cuando llegan los fines de semana y me toca trabajar ya no estoy tan agradecida. Y cuando tengo que trabajar por las noches…eso sí que me afecta como madre.

Trabajar por las noches cada vez me cuesta más. Hacer un turno de noche me afecta como persona y esto afecta a mi maternidad en mayor o menor medida.

Cuando trabajo de noche, esa misma tarde intento dormir un par de horas de siesta, para poder aguantar toda la noche despierta. Eso implica dos horas de tarde que pierdo para estar con mis hijos. Muchas tardes lo de dormir se vuelve complicado, ruidos en la calle y de los vecinos, la pequeña que no quiere echarse la siesta conmigo o la pequeña que quiere algo de mí y entra a despertarme… Me levanto, me preparo algo de cena para el trabajo y llevo a los niños a casa de los abuelos a dormir. Me voy a trabajar 10 horitas de nada y…la cosa no termina ahí. Porque aunque salga de trabajar, sigo perdiendo partes de mi maternidad. Al mayor no  le veo pues cuando llego a casa de los abuelos ya se ha ido al instituto. A la peque sí me da tiempo a darle unos besitos antes de llevarla al colegio. Me acuesto un rato, 4 horas que me saben a muy poco, pues prefiero despertarme pronto para recoger a Sara del cole.

Esta imagen pertenece al blog: http://florenciaruisenor.blogspot.com.es/

Esta imagen pertenece al blog: http://florenciaruisenor.blogspot.com.es/

Y llega la tarde después de la noche. La tarde en la que estoy muy afectada. La falta de sueño me altera bastante y estoy de mal humor toda la tarde. Después de comer intento dormitar un poco en el sofá pero resulta complicado, así que no duermo y no me aguanto ni yo. Soy como Sara cuando no duerme la siesta, estoy torcida. Me da mucha rabia porque esas tardes me enfado mucho con los niños, por cosas que normalmente no haría. Estoy deseando que pasen las horas para que se vayan a dormir y me dejen tranquila. Y me siento mal por eso.

Si consigo acostarme temprano, día superado, al día siguiente todo vuelve a la normalidad. Pero cuando tengo que trabajar dos noches seguidas, imagina esta situación duplicada. Además de pasar una tarde de mal humor por la falta de sueño, estoy de mal humor por pensar que me vuelve a tocar otra noche sin dormir. Una nueva mañana de sólo 4 horas de descanso y una nueva tarde de discusiones sin sentido con los niños.

Hay muchísimos trabajos en los que los trabajadores tienen que hacer distintos turnos y trabajar por las noches. Es necesario, lógicamente ni un hospital puede cerrarse por las noches ni la seguridad de una ciudad puede parar. Hay transporte, fábricas y muchos otros trabajos que se realizan las 24 horas del día. Pero eso no quiere decir que trabajar en ese horario sea bueno. Hay estudios que indican que trabajar en el turno de noche afecta a la persona en muchos aspectos de su vida, tanto en la salud como en la personalidad. Yo con los años cada vez lo llevo peor. Y lo peor es que en mi trabajo, hacer turnos de noche es obligatorio hasta los 55 años, momento en el que puedes decidir no hacerlo. Vamos, que una está mayor pero hasta los 55 todavía me queda mucho.

La nocturnidad afecta a mi maternidad. Y no me gusta nada la madre en que me convierte. ¿Trabajas de noche? ¿Cuáles son tus trucos para llevarlo con buen humor y no dejar que te afecte?

Gestionando Hijos: la importancia de la educación de nuestros hijos

Hace un año se puso en marcha la primera edición de Gestionando Hijos, un evento relacionado con la educación de nuestros hijos y que contó con muchos ponentes interesantes que me dejaron un gran sabor de boca. Toda la información de lo que aprendí el año pasado la puedes leer aquí.

Debido a la buena acogida por parte de padres implicados e interesados en la educación de sus hijos, la segunda edición tuvo lugar en Barcelona hace tan solo unos meses y fue un gran éxito.GestionandoHijos

Y por fin vuelve a Madrid la tercera edición de Gestionando Hijos. Esta vez el evento principal tendrá lugar el sábado 12 de diciembre, ya que en la anterior ocasión muchos padres se quedaron con las ganas de ir al ser un día entre semana. En esta ocasión, además del evento principal, va a haber diversos talleres muy interesantes que se llevarán a cabo a lo largo de toda la semana en diferentes horarios.

Evidentemente, yo voy a ir y tomaré buena nota de todo lo que acontezca, para luego contártelo todo en el blog. Pero si quieres y puedes ir, lo mejor es estar allí en primera persona y ver cómo la educación y la crianza de nuestros hijos se ve con otros ojos contada por grandes profesionales del mundo de la educación. “La tarea más importante que tenemos en nuestra vida es educar, formar, pasárnoslo bien con nuestros hijos, hacer que sean felices y hagan felices a los demás”.

Desde hoy las entradas están a la venta en su página web por sólo 10€  La entrada a los talleres que se celebrarán durante toda la semana es gratuita, aunque hay que inscribirse para no quedarse sin plaza. Y como novedad, ¡podemos ir con nuestros hijos al evento! Para ello han pensado en un completo programa de actividades y juegos, así mientras nosotros aprendemos ellos se divierten. Toda la información de las actividades para los niños.

En su página web tienes toda la información sobre el evento y los talleres. Pero aquí paso a resumirte algunas de las que me parecen más interesantes.

Carles Capdevila ya participó en el segundo encuentro de Gestionando Hijos Barcelona. Su ponencia, Educar con humor, lleva más de un millón de visionados en YouTube. Vuelvo a compartir aquí el vídeo, por si no lo viste en Facebook. Casi media hora de risas aseguradas. Yo desde luego no me lo pierdo este año.

Javier Urra, primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, con muchos libros publicados sobre la importancia de educar bien a nuestros hijos y al que ya conocí en la edición anterior.

Álvaro Bilbao, neuropsicólogo, cree que un cerebro bien cuidado puede prevenir enfermedades neurológicas y ayudar a mejorar las capacidades intelectuales y el estado de ánimo.

Lucía Galán, pediatra y autora del blog Lucía, mi pediatra, para mí uno de los blogs de obligada lectura. Lucía llevará a cabo un taller el domingo 6 de diciembre.

Y así hasta 13 ponentes a los que puedes escuchar en Gestionando Hijos. Marca el día 12 en tu agenda, yo no me voy a perder nada.

Parir con epidural, parir sin epidural

La anestesia epidural consiste en administrar anestésicos y/o analgésicos en el espacio epidural, que es una membrana que rodea la médula espinal, bloqueando las terminaciones nerviosas que pasan por esa zona y que insensibilizan de la zona lumbar hacia abajo. Se administra por un anestesista, que inserta un catéter muy fino en el espacio epidural (sistema nervioso) por el que se inyecta la anestesia.

Catéter epidural

Catéter epidural

Este tipo de anestesia se utiliza generalmente para aliviar los dolores de parto, aunque también se utiliza en otros tipos de cirugía.

La mayoría de las mujeres, cuando están embarazadas, tienen miedo al parto. Yo siempre he sido de quitarle importancia a este asunto. En mis dos embarazos, cuando alguien me decía algo, siempre les contestaba los mismo: “la humanidad tiene millones de años, si seguimos existiendo es porque las mujeres han parido toda la vida y han vuelto a repetir, así que no hay que tener miedo”. Aunque los conocidos tienden a meterte el miedo en el cuerpo con sus típicos comentarios de esos que nadie les ha pedido, yo reconozco que no me dejé influir.

Aunque la anestesia epidural se utiliza desde los años 40, ha sido en los últimos años cuando ha aumentado su utilización en los partos. Como todas las anestesias y los procedimientos médicos, usar anestesia epidural tiene riesgos, la pregunta es ¿conocen realmente las mujeres todos los riesgos de la anestesia epidural? ¿Están bien explicados? En general, creo que la respuesta es no. Por suerte, muchas mujeres buscan información extra fuera del hospital para conocer más sobre su embarazo y su parto. La mayoría de las consultas están masificadas y el tiempo de atención de las embarazadas no es muy grande. En mi primer embarazo hace 14 años no me hablaron de la epidural. En el segundo, hace 4 años, asistí a una charla que daban los anestesistas una vez al mes a un grupo de madres embarazadas. En una sala con unas 30 mujeres, dos residentes de anestesia llegaron, nos dieron una pequeña charla sobre cómo se administraba y para que servía y tocaron muy por encima los efectos secundarios. Luego nos dieron el consentimiento informado que teníamos que firmar y llevar el día del parto y salieron pitando porque no tenían tiempo de contestar las preguntas de un montón de futuras madres.

No soy anestesista, soy enfermera, soy madre y soy una fanática de la información. Los riesgos que se exponen a continuación no me los he inventado, todos estos riesgos son reales y proceden de fuentes fiables, como los consentimientos informados que dan en los hospitales, manuales de anestesia e información contrastada con ginecólogos y matronas. Estos son enlaces a los consentimientos informados de la Junta de Andalucía, del Hospital General de Ciudad Real, de los Hospitales Nisa e información de la Asociación El Parto es Nuestro.

Riesgos de la anestesia epidural

  • Punción difícil – lo que puede conllevar a varios intentos con el consiguiente dolor en la zona o a que la anestesia no haga el efecto deseado.
  • Descenso de la tensión arterial – además de producir mareos y nauseas en la madre, al disminuir la tensión también disminuye el flujo sanguíneo, por lo que llega menos sangre a la placenta y por tanto, menos sangre al bebé. Puede haber sufrimiento fetal. Por este motivo siempre hay que tener una vía con sueroterapia.
  • Temblores y escalofríos
  • Dolor de cabeza – esta complicación es bastante frecuente y se produce cuando la aguja pasa un poco más allá del espacio epidural y sale líquido cefalorraquídeo. Las cefaleas pueden ser intensas y durar hasta una semana. En casos graves hay que aplicar un parche hemático. Será necesario permanecer tumbada.
  • Retención urinaria –  muchas mujeres con anestesia epidural pierden la función urinaria normal, por lo que necesitarán un sondaje vesical intermitente para vaciar la vejiga si no orinan dos horas después del parto.
  • Infección – complicación rara pero que no se puede descartar en cualquier manipulación médica. Si se infecta la zona de punción, al tratarse del sistema nervioso central, hay riesgo de meningitis o de abscesos.
  • Pérdida de movilidad de los miembros inferiores – la anestesia epidural produce debilidad y adormecimiento de los miembros inferiores, pero en algunos casos, bien por inflamación de la zona, bien por rozar algún nervio en la punción, esta debilidad se traduce en pérdida de movilidad temporal.
  • Reacciones alérgicas
  • Ralentización del proceso del parto – muchas mujeres sufren una disminución de las contracciones tras la epidural, por lo que acaban necesitando oxitocina sintética.
  • Partos instrumentalizados – al perder la sensibilidad de las piernas, se pierden también todas las sensaciones que acompañan al parto. La mujer no tiene necesidad de pujar, por lo que tiene que seguir las indicaciones del personal sanitario. Por este motivo, aumentan las probabilidades de tener partos intervenidos, episiotomías, fórceps y cesáreas. Aquí dejo uno de los muchos estudios que hay al respecto y que concluye con estos datos: el uso de epidural aumenta más de 2 veces la posibilidad de parto intervenido.

Toda mujer embarazada debería ser correctamente informada sobre los beneficios de la epidural (disminución y/o anulación del dolor) pero también sobre todos los riesgos. No quiere decir que vayan a tener todas las complicaciones, pero deberían saberlas para decidir con toda la información en la mano. Y con esto no estoy diciendo a nadie que no elija ponerse la epidural. Pero sí que lo haga con conocimiento.

Tengo dos hijos. Y he tenido dos partos diferentes, uno con epidural, otro sin epidural.

Mi primer parto fue con epidural, llegué con 3 cm de dilatación, me cogieron una vía y me ofrecieron la epidural. De entrada dije que no, pero sin preguntar me rompieron la bolsa y me pusieron oxitocina sintética. A los 5 minutos gritaba pidiendo la epidural. A partir de ahí, mi parto no fue mío, fue de las matronas que lo controlaban. Yo no hacía nada, sólo me dejaba llevar. Cuando llegó el momento me pasaron al paritorio, con ayuda pues las piernas no me respondían. Empujaba cuando me decían, sin sentir ninguna necesidad. Una matrona se subió encima de mí y me empujó fuertemente el fondo del útero “para ayudarme”, haciéndome mucho daño (Maniobra Kristeller). Me hicieron una episiotomía enorme, que fue lo peor de las siguientes dos semanas, en las que casi no podía andar y caminar. Durante mi estancia en el paritorio tuvieron que ponerme una sonda vesical de vaciado, pues hacía horas que no orinaba. Y esperar varias horas tumbada hasta la correcta movilidad de las piernas.

Mi segundo parto fue sin epidural. Llegué con 4 cm de dilatación y de entrada pedí un parto respetado, sin medicación ni manipulación. Dilaté rápidamente y en los últimos momentos de dolor intenso pedí la epidural. Me la negaron pues no había tiempo. A partir de ahí, yo fui la dueña de mi cuerpo y de mi parto. No tuvieron que decirme qué hacer pues mi cuerpo notaba todas las señales, funcionaba solo, algo salvaje se apoderó de mí y me pedía empujar. No fuimos a paritorio, parí en la cama. Dolía, dolía mucho pero entre dolor y dolor cogía aire y volvía a dejar que mi cuerpo funcionase. Sara nació sin manipulación, nadie me empujó, nadie me cortó, fue lo más doloroso y a la vez lo más bonito que he vivido nunca. Tuve un pequeño desgarro que requirió 1 punto y que no noté nada en los días posteriores. Hice pis cuando llegué a la habitación, momento en el que me levanté tranquilamente.

Parir con epidural. Parir sin epidural. Si tuviera un tercer hijo tengo muy claro cómo pariría. Sin epidural. Sin intervención.

¿Has tenido alguna complicación en tu parto con epidural? ¿O por el contrario crees que la epidural fue maravillosa. Me encantaría que compartieras tu historia.

Padres irresponsables

Respeto a la gente. Creo que eso es lo más importante. Respeto por sus creencias, por sus costumbres, por su forma de pensar y por su forma de crianza. Pero hay algo que no respeto, no puedo, me es imposible respetar a las personas que hacen daño deliberadamente a sus hijos. Y a las personas que los ponen en peligro, que son conscientes del daño que pueden llegar a causar.

Ya hablé hace algún tiempo sobre la zona de aparcamientos alrededor de los colegios y sobre cómo la gente pasaba por entre los coches sin el mínimo cuidado, llevando a los niños y dando muy mal ejemplo. Pero por si eso no fuera poco, llevo un par de días viviendo una situación que me supera.

Al recoger a Sara del cole el otro día me encontré a un niño de 3 años al lado de mi coche, solo, rodeado de coches que entraban y salían del aparcamiento. Le pregunté por su madre y al rato una mujer le llamó desde unos 50 metros y dejó que el niño fuese solo andando hasta ella. Vale, se ha despistado un momento y el niño se le ha escapado, situación normal que nos puede pasar a cualquiera…aunque yo me acercaría a recogerle, no dejaría que fuese sólo andando entre los coches. Estaba sujetando a Sara en su silla cuando el niño apareció de nuevo en mi puerta. ¿Otra vez se le ha escapado? Y de nuevo la madre le llamó a voces y dejó que el niño cruzase el aparcamiento. Pero, no acababa ahí la cosa, de pronto veo como la mujer se sube al coche, arranca y sale. Si el niño estaba a mi lado mientras yo sujetaba a Sara a su SRI, ¿cómo es posible que le haya dado tiempo a llegar hasta allí, subirle, colocarle correctamente en su silla del coche y salir antes que yo? La respuesta llegó a mis ojos en sólo un segundo, el niño iba saltando suelto en el asiento de atrás. ¡Ni que decir tiene que me entró una mala leche! ¿Cómo puede llevar a su hijo suelto en el coche, con todo el peligro que conlleva? ¿Está poniendo en peligro su vida? Me fui a casa rumiando sobre el asunto.

Pero la cosa podía empeorar, aunque yo en ese momento no me lo imaginaba.

Día siguiente, hora de salir del colegio, misma zona de aparcamiento llena de coches. Y la casualidad quiso que la señora del día anterior aparcase justo a mi lado. Llegamos a la vez a los coches, y mientras yo subía a Sara al coche, ella abrió la puerta del otro lado para dejar subir a los niños. Dos niños, no uno, dos niños subieron a su coche, uno de 3 años y otro de unos 5. Y cerró la puerta. Eso fue lo único que hizo por sus hijos, abrirles la puerta y dejar que subieran. Uno se quedó en mitad del asiento, entre los dos SRI que llevaba la señora en el coche y que evidentemente, no usaba. El otro se tumbó en el suelo a coger unos juguetes y de esa forma, salió rápidamente del aparcamiento. ¡Mi asombro no daba más de sí!seguridad coche

No lo entiendo. ¿Cómo puede una mujer, una madre, llevar a sus dos hijos así en el coche, sin ningún tipo de protección, poniendo en peligro sus vidas? ¿No son lo que más quiere del mundo? No puedo con eso, no puedo respetar esas situaciones.

He cogido el modelo y la matrícula del coche. Y voy a llamar a la policía para que estén pendientes el próximo día al salir del colegio. Espero que la vean y que le pongan una multa, una por cada niño que está poniendo en peligro. Una multa que haga que cuide la seguridad de sus hijos, que quizás le importe una mierda, pero seguro que por evitarse otra multa, la próxima vez los sienta en sus sillas, que evidentemente, tampoco eran las más adecuadas.

Padres irresponsables, padres que no cuidan de la seguridad de sus hijos. No merecen mi respeto.

Siestas versus acostarse temprano

Hasta hace muy poco tiempo, Sara dormía la siesta todos los días, ella lo necesitaba y no las rechazaba. Es más, hasta me costaba trabajo despertarla muchas veces. El problema llegaba en la noche, que le costaba mucho quedarse dormida. Los fines de semana y durante las vacaciones me daba un poco lo mismo, pues por las mañanas no había prisa por levantarse. Pero los días que teníamos que madrugar me preocupaba mucho que no durmiese lo suficiente por la noche. Así que empecé a acortarle las siestas, pero nada, que conciliar el sueño por las noches seguía siendo complicado y nos daban las 10 intentando dormir.

También hasta hace poco, dormir la siesta era más sencillo que ahora. Cuando estaba en la guardería yo tenía reducción de jornada, así que a la 1 la recogía y antes de las 2 de la tarde ya habíamos comido y estábamos casi metidas en la cama.

Pero con los nuevos horarios de trabajo y con el nuevo horario de colegio, la cosa se complica bastante.

Hay días en los que salgo a las 3 de trabajar y la recogen mis padres del cole. Como come en casa de los abuelos, no le echan la siesta, pues quiere quedarse despierta a esperar a que llegue. Y acostarla a las 3 y media me parece muy tarde, teniendo en cuenta que a las 9 de la noche me gusta acostarla. Así que esos días no hay siesta.

Los martes y los jueves Sara va a clases de baile. ¡Le encanta! El caso es que la clase empieza a las 4.15, y como sale a las 2 de clase, entre que llegamos y comemos, ya no le da tiempo a dormir un rato para poder llegar a clase después.

Vamos, que por unas cosas u otras, varios días a la semana pierde la siesta. La ventaja que le veo es que cenamos muy temprano y antes de las 9 ya está durmiendo, pone la cabeza en mi brazo y en menos de dos minutos ya ha caído. La desventaja es que hasta que llega la hora de la cena, las tardes se hacen pesadas. A media tarde empieza a acusar el cansancio, está más irascible, se enfada por todo, llora muchísimo, no quiere que le consuele, ya no sabe a qué jugar, si estamos en la calle se enfada con todos los niños, vamos, que muchas tardes son complicadas. Si tenemos una tarde entretenida, generalmente la pasa bien. Pero si tenemos una tarde tranquila, de estar en casa, lo pasa bastante mal cuando no está distraída.

Una noche tan cansada que no puede llegar ni a la cama

Una noche tan cansada que no puede llegar ni a la cama

Luego están los días en que yo no trabajo y ella no tiene baile, que comemos juntas prontito cuando sale del cole y nos podemos echar un rato. Esos días ella se duerme la siesta rápido y luego me cuesta despertarla. Intento que no duerma más de 1 hora, pero al final siempre es más tiempo porque no se quiere despertar. Y encima se despierta de mal humor, porque quería seguir durmiendo y el enfado le dura un rato. El problema está cuando llega la noche, a las 9 de la noche no quiere dormirse. Y no es que la pobre no lo intente, es que no lo consigue. Se tumba y se pone a dar vueltas. O se queda muy quieta pero con los ojos abiertos mirando al techo. Yo esos días me pongo muy nerviosa, porque veo cómo se va pasando el tiempo y pienso en que va a dormir poco esa noche. También me pongo nerviosa porque Lucas quiere nuestro ratito de mayores y yo estoy con Sara intentando que se duerma.

No paro de darle vueltas al asunto. Creo que la siesta es importante en los niños pequeños, sobre todo cuando se despiertan temprano para ir al colegio. Descansar un rato a media tarde te hace afrontar el resto del día con más energía. Yo soy la primera que si puedo me meto en la cama a dormir, y si no, me tumbo en el sofá y cierro los ojos un ratito. Pero también creo que es importante que el descanso nocturno sea satisfactorio y si se duermen tarde, restamos calidad al sueño.

No sé muy bien que hacer, ¿siesta sí y dormirse más tarde de noche? o ¿siesta no, estar cansada por la tarde y dormirse inmediatamente de noche? ¿Qué opinas?

Probando la copa menstrual Lily Cup

Hace varios meses que empecé a usar otra copa menstrual, la Lily Cup. En mi afán de probar varias marcas y conocer distintas posibilidades, me topé con ella. Y al igual que he hecho en otras ocasiones, voy a hacer una comparativa con otra marca, para que puedas apreciar mejor las diferencias.Lily Cup

Este copa es de la marca intimina, una marca que además tiene ejercitadores de Kegel, ideales para fortalecer el suelo pélvico debilitado por los partos y por los años.

Como todas las copas menstruales, no absorben el flujo, sino que lo recogen, evitando así la sequedad vaginal, los restos de algodón y las posibles alergias. Está realizada en silicona médica, muy suave.

Lily Cup se presenta en dos tallas, talla A para mujeres que no han tenido hijos por vía vaginal, y talla B, para mujeres que han tenido partos vaginales o con el suelo pélvico débil. Ambas tallas son rosas. Cada copa menstrual viene acompañada de su libro de instrucciones y una bolsa a juego para guardarla.Lily Cup

En comparación con la copa Lady Cup, de la que ya te hablé aquí, el volumen de llenado es bastante similar, 32 ml Lily Cup y 34.6 ml Lady Cup. La mayor diferencia radica en el tamaño, ya que la copa Lily Cup es más larga y más estrecha. En mi caso, esto sí lo he notado una vez puesta, pues mi vagina es corta y parece que una vez puesta, se me sale. Con estas capacidades, puedes usar la copa hasta 12 horas sin necesidad de cambio, aunque esto depende de la cantidad de flujo que tengas. Lo ideal es ir probando los primeros días hasta conocer el tiempo que puedes llevarla.Lily Cup

Como ventaja con respecto a otras copas, decir que no tiene el borde pronunciado, sino que es liso, lo que hace que su extracción sea más sencilla pues no hay un reborde. En cambio, la parte interna está doblada hacia el interior, para impedir que el flujo rebose en caso de que se llene mucho.

Como en todas las copas, el manguito exterior puede recortarse en longitud sin afectar a la calidad de la misma.

El precio de la copa menstrual Lily Cup es 29.95€. Un ahorro a la larga si comparamos con el gasto en compresas y tampones. En menos de 1 año está amortizada. Con un correcto cuidado, puede durar entre 5 y 10 años. Y la ventaja de Lily Cup es que se puede encontrar en farmacias y en algunos centros comerciales, no sólo la venden por internet.

En comparación con las otras copas menstruales que uso, su forma me resulta un poco diferente a la hora de ponerla. He hablado con mujeres que nunca habían usado una copa menstrual y el primer uso con Lily Cup les ha encantado. En cambio, a mí, quizás por el hecho de haber usado antes otras marcas, me dificulta un poco el uso. Con otras marcas, una vez colocada la copa, me gusta girarla un poco dentro de la vagina, para confirmar que está abierta del todo. Con Lily Cup, la parte más larga queda en la pared posterior de la vagina, y la parte corta queda delante. Esto es porque tiene forma anatómica, pero al colocarla no puedo girarla para comprobar que está abierta del todo, sino quedaría la parte larga hacia delante.

La otra desventaja que le he encontrado a nivel personal es el tamaño tan alargado. Dependerá del cuerpo de cada mujer, quizás sea por la edad, por la falta de ejercitación del suelo pélvico, por haber tenido dos hijos o por un poco de cada cosa, mi cuello uterino está más bajo que hace años, tengo el útero más descendido. Esto se traduce en un vagina más corta y la copa Lily Cup, al ser más larga, me llega al cuello del útero. No me molesta puesta pero al hacer algún esfuerzo, la propia fuerza del útero empuja la copa hacia afuera y de pronto la noto en la vulva.

El momento de la limpieza es también diferente. A destacar que no tiene agujeros, lo que impide que quede ningún pequeño resto. Eso sí, al tener el borde anti rebosamiento, hay que fijarse bien en lavar esa zona a conciencia, no quede algo debajo.

Ventajas

  • Venta en farmacias y parafarmacias
  • Fácil extracción al no tener reborde
  • Borde hacia adentro que evita rebosamientos
  • Colores llamativos y bolsa para guardar a juego

Desventajas

  • Tamaño muy grande
  • Forma anatómica que dificulta su colocación
  • Lavado más dificultoso en la zona del bore antirebosamiento

En general, esta copa no es de mis favoritas, es una de las que menos uso. Como ya he contado otras veces, el hecho de tener más de una me da la ventaja de llevar una copa de repuesto en el bolso cuando salgo de casa, y así, si necesito un cambio, en vez de vaciar y lavar la que llevo puesta, me pongo la que llevo limpia en el bolso. A veces uso la copa Lily Cup para llevar de repuesto.

Espero que mi experiencia te sirva de ayuda a la hora de decidirte a dejar atrás compresas y tampones y ser más respetuosa con tu cuerpo, con tu bolsillo y con el medio ambiente. Si tienes alguna duda, estaré encantada de ayudarte.

¿Celebramos Halloween? Ideas para pasar una noche de miedo

Desde hace unos años está empezando a implantarse en España la moda de celebrar Halloween. Como todas estas cosas, hay gente que está a favor y gente que está en contra, respetables todas las opiniones.halloween

Pero Halloween no es un fenómeno aislado. Mucha gente se niega a aceptar una fiesta típicamente americana. La realidad es que la cultura americana lleva conviviendo con nosotros muchos años y se va metiendo en nuestros hogares. Mucha “culpa” de esto la tienen series y películas de televisión, en las que vemos celebraciones y costumbres que no son nuestras, pero que a muchos les gustaría adoptar. Así, la cantidad de restaurantes americanos que pueblan nuestras ciudades es inmensa. Y yo no reniego de la comida casera, para nada, y evito lo máximo posible la comida rápida y basura, pero no negaré que para los niños y para mí, ir a comer a un restaurante americano que nos encanta es como una fiesta, y siempre vamos a ese sitio para celebrar nuestros cumpleaños y en ocasión de algún día especial.

Del mismo modo, cuando llegan las Navidades, hace ya años que vemos adornos, figuras y actividades relacionadas con Papá Noel. Pero este señor gordo, con cara de bonachón y vestido totalmente de rojo no es producto nacional. Al contrario, cuando yo era pequeña, esperábamos ansiosos a que llegasen los Reyes Magos y desde entonces hasta ahora, Papá Noel fue llegando desde América para instalarse en nuestros hogares y dejar que los niños disfruten de sus regalos con unos días de antelación. Ahora, por el mismo precio tenemos dos personajes que traen magia y regalos a los niños.

Al fin y al cabo, es por ellos, por los niños, por los que hacemos estas cosas, al menos en mi caso.

La fiesta americana de Halloween coincide con nuestro tradicional día de los santos. La diferencia está en que en España, este día es un día triste, donde la gente va a los cementerios a llorar a sus seres queridos. Si nos paramos a pensarlo, me parece una hipocresía, ¿durante todo el año no nos acordamos y el 1 de noviembre vamos al cementerio? Cuando un ser querido se nos va, el dolor y el vacío que deja es tan grande que no necesito una fecha concreta del calendario para recordarle ni para ir a visitar su lugar de descanso, ya lo hago cada día.

Halloween es en realidad una celebración de origen celta y llegó a América a través de los inmigrantes irlandeses. Los antiguos celtas conmemoraban la festividad de Samhain, que significa fin del verano. Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el otro mundo se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. (fuente Wikipedia).

Desde hace unos años, celebrar Halloween es una costumbre que ha entrado en nuestras casas. Hacer algo diferente y divertido con los niños es lo que importa y a ellos les encanta disfrazarse y dar sustos, e incluso recibirlos. Pero como la economía no está muy sobrada últimamente, gastarse mucho dinero no entra en nuestros planes.

Fiestas de disfraces

Hace unos años Lucas llegó del colegio diciendo que iban a celebrar Halloween y que tenía que disfrazarse. Como me pilló un poco desprevenida, pasamos al plan zombi. Estrategia que hemos usado varios años más. Ser un zombi es bastante barato. Sólo nos hace falta ropa vieja y/o estropeada que tengamos por casa, ya sabemos que los zombis van siempre hechos un desastre. También necesitaremos maquillaje blanco y rojo y negro. Para el negro uso sombra de ojos y el blanco y el rojo lo puedes encontrar en tiendas de chinos, disfraces y Amazon por un par de euros.

A Sara le compré un disfraz de bruja en una tienda de chinos que me costó 8€. Lo cogí un par de tallas más grande y así tengo disfraz para varias veces. Además, como hay que ahorrar, el año pasado se puso el traje para la fiesta de la guarde, para la fiesta que hicimos nosotros y este año va por el mismo camino. ¡Amortizado!

Te enseño alguna foto de nuestros últimos disfraces caseros y baratos. Y en internet puedes encontrar muchísimas ideas.

 Halloween

Comidas y fiestas

Ya tenemos los disfraces, ahora hay que lucirlos. El año pasado hicimos una fiesta en el local de la comunidad y nos juntamos mucha gente, todos disfrazados. Decorar el lugar tampoco es caro, en las mismas tiendas de los chinos tienen decoración de todos los tipos y de todos los precios, y entre varias personas, con un par de euros  podemos comprar arañas para colgar, murciélagos y telas de araña. La idea es ambientar el lugar un poco, la animación la pone la gente.

Si hacemos una fiesta con varias personas, lo mejor es que cada uno se encargue de llevar algo de comer. Es mejor hablar esto antes del día señalado, para no juntarnos con cosas iguales. Y con un poquito de imaginación, podemos tunear la comida para que parezca de miedo. No he encontrado fotos de las cosas que he hecho yo personalmente, pero también te dejo algunas ideas.

Cortar el queso con forma de miedo y dejar que se funda sobre la hamburguesa

Cortar el queso con forma de miedo y dejar que se funda sobre la hamburguesa

Cortar tiras finas de hojaldre y enrollar las salchichas. Meter al horno y decorar

Cortar tiras finas de hojaldre y enrollar las salchichas. Meter al horno y decorar

Una alternativa a las fiestas caseras es salir a cenar en algún sitio tematizado de Halloween. Hay multitud de restaurantes que se decoran para la ocasión, crean un ambiente lúgubre y hasta los propios camareros están disfrazados.  Restaurantes de estilo americano, para no perder las costumbres propias de la tierra.

Y si no queremos perdernos la diversión de Halloween y pasarlo por todo lo alto, lo mejor son los parques de atracciones. Diversión a raudales y mucho miedo para pasar un día en grande. Todos los parques se decoran por estas fechas y suelen incluir pasajes del terror gratuitos, así como actuaciones y pasacalles de miedo. Hace unos días estuvimos en el Parque de Atracciones de Madrid, y aunque había mucha gente como es normal en este tipo de eventos, lo pasamos genial. Entramos en algún pasaje del terror y disfrutamos con la Monster Parade, un montón de seres de inframundo que salen a aterrorizar a los más valientes. Es espectacular lo bien caracterizados que están algunos. En unos días también iremos al Parque Warner, puedes leer lo bien que lo pasamos el año pasado.Halloween

Cine de terror

Y si llega la noche y no tenemos sueño, hay otro plan que no puede faltar. Ver películas de miedo. Con Sara hemos visto en un par de ocasiones Hotel Transilvania, película llena de monstruos muy graciosos con los que pasar un rato agradable. A ella le encanta Blobby, la cosa esa verde y viscosa que recoge de todo en su interior. Y estamos deseando ir a ver la segunda parte al cine. Y con Lucas, qué decir, ¡por fin le encantan las pelis de miedo! Las películas de terror son un género que siempre me ha encantado y estaba deseando poder ver algunas películas como Poltergeist con él. Ahora ya se ha aficionado y en cuanto se entera de alguna nueva de miedo, allá que vamos los dos. Eso sí, las luces no pueden estar muy apagadas y el volumen no demasiado alto, todavía no hemos llegado a ese punto. Hemos visto juntos Pesadilla en Elm Street, Insidious, Guerra mundial Z y alguna más y tengo pendiente El Resplandor y El exorcista, películas buenísimas y que a mí me encantaron en su día, pero que no sé si van a convencer del todo a Lucas por los anticuados efectos especiales, aunque tiene que ver que lo importante es la trama en sí.

Bueno, está claro que Halloween ha llegado a nuestra casa para quedarse. Los niños disfrutan y eso es lo que a mí me importa. Este año, Sara tiene fiesta en el cole y por la tarde vamos a hacer alguna cosilla para los niños de la urbanización. Lucas también tiene una fiesta por la tarde en el instituto, los alumnos van a montar un pasaje del terror. Y para poner el broche final, nos vamos a ir a cenar un montón de amigos con los niños, todos disfrazados, por supuesto.

Y tú ¿celebras Halloween? ¿Cuál es tu plan para este año?