No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Como usuarios del Sistema Nacional de Salud, muchas veces nos preguntamos si nuestra Sanidad Pública funciona bien. En bastantes ocasiones, algunas personas deciden realizarse un seguro médico privado, considerando para ello los beneficios que esta sanidad privada les pudiera aportar. También hay colectivos de trabajadores que tienen asociado directamente un seguro privado, bien como beneficio de su empresa, bien por ser un sector que tiene una sanidad diferente, como los funcionarios, por ejemplo.

Pero, ¿es realmente cierto que la Sanidad Privada es mejor que la Pública? En estos últimos meses he tenido la oportunidad de conocer cómo funciona la Sanidad Privada desde dentro, tanto del lado del paciente, como del lado de los profesionales sanitarios que trabajan en ella, debido a la enfermedad de mi mejor amiga. Evidentemente, mi aportación se quedará bastante coja, pero esto es más o menos lo que he podido observar y las conclusiones a las que he llegado.hospital

Sanidad desde el punto de vista del paciente

  • En caso de necesitar atención por un médico especialista, en la Sanidad Pública debemos acudir primero al Médico de Atención Primaria (MAP), quien tras una valoración, decidirá si necesitamos o no la atención por otro médico. Es el MAP el que “autoriza” la visita al médico especialista, lo que ya supone una ligera pérdida de tiempo. En la Sanidad Privada es el propio paciente el que decide por quién quiere ser atendido, teniendo la posibilidad de acudir a cualquier especialista de la lista de los médicos con los que trabaje su aseguradora.
  • La Sanidad Pública se caracteriza, principalmente, por sus largas listas de espera, con lo que la atención sanitaria se demora. En teoría, en la Sanidad Privada estos tiempos son mejores y la atención es más rápida.
  • Habitaciones de uso individual en la Sanidad Privada, normalmente con cama supletoria para el acompañante. Estas habitaciones se asemejan bastante a habitaciones de hotel, con detalles muy cuidados para mejorar la estancia del paciente. En la Sanidad Pública, lo más frecuente es que nos toque compartir habitación con algún otro enfermo y sus familiares. Muchos hospitales españoles están bastante anticuados y además de tener que compartir habitación, las habitaciones tienen bastantes carencias. Nuestro acompañante tendrá que pasar la noche en un sillón bastante incómodo. Por suerte, y poco a poco, los hospitales más viejos se van reformando e incluso en algunos, comienzan a aparecer las habitaciones de uso individual, sobre todo en los hospitales más modernos.

Sanidad desde el punto de vista del profesional sanitario

He aprovechado para interrogar a varios compañeros de un hospital privado, sobre su satisfacción en el trabajo. Algunas de las personas consultadas me comentaron que habían trabajado también en la sanidad pública y que la diferencia era importante.

Estadística de Centros Sanitarios de Atención Especializada

Estadística de Centros Sanitarios de Atención Especializada

  • Los profesionales tienen a su cargo muchos más pacientes que en la sanidad pública. Según las estadísticas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el periodo 2010-2014 (página 57), las tasas de enfermeras por 1000 habitantes en los Hospitales Públicos está en torno al 2,8, mientras que esta tasa disminuye hasta el 0,29 en los Hospitales Privados.
  • Menor sueldo en comparación con la Sanidad Pública.
  • Mayor horario laboral, lo que implica el disfrute de menos días libres, estar más cansado y a la larga, trabajar cuidando pacientes con un esfuerzo físico importante.
  • Realización de tareas propias de otras categorías. Aunque en la práctica diaria delegar es algo normal y frecuente, hay funciones específicas de cada categoría sanitaria que no está permitido realizar por personal menos cualificado. Para mi sorpresa, he visto a un Técnico Auxiliar en Cuidados de Enfermería realizando una cura de una herida en un Hospital Privado. Y en otro centro privado, hasta realizando extracciones de sangre. Estas son labores propias de la Enfermera. Y por desgracia, el paciente en la mayoría de las ocasiones desconoce que el personal que le está atendiendo no es el adecuado.
  • Muchos de los médicos trabajan en varios sitios a la vez. Cirujanos que pasan consulta o tienen quirófano por las mañanas en la Sanidad Pública y que se van a seguir trabajando en la Sanidad Privada al terminar su jornada laboral.
  • El índice de cesáreas y de partos inducidos en la Sanidad Privada es mucho mayor en comparación con la Sanidad Pública. La OMS advierte de los riesgos asociados a las cesáreas, recomendando una tasa en torno al 10-15%, lo que supone una disminución de las muertes neonatales y perinatales. En España se llegan a tasas de alrededor de 22% en los hospitales públicos-SNS y del 37-38% en los privados, donde tiene a ir discretamente al alza y donde casi cuatro de cada diez partos se realizan mediante cesárea. (Datos del periodo 2010-2014, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, página 34).

cesareas

Conclusiones

Como en todas las situaciones, no se puede generalizar por unas cuantas experiencias. Al margen de esto, mi experiencia personal con ambos tipos de sanidad me lleva a las siguientes conclusiones:

  • A pesar del hecho de que en la Sanidad Privada puedes pedir cita con un especialista directamente, sin pasar por el médico de familia,  he observado cómo en distintas patologías y distintas especialidades, conseguir una cita no ha resultado tan rápido como era previsible y la atención por el médico se ha demorado dos o tres semanas. Por otro lado, en la Sanidad Pública, una vez te ha valorado el MAP (en general, al día siguiente) y tienes el volante para el especialista, puedes gestionar tu mismo la cita en las máquinas que hay situadas en los Centros de Salud. Al poder elegir en que centro sanitario quieres ser atendido, tienes la posibilidad de probar en distintos centros. La última vez que fui al ginecólogo, por ejemplo, conseguí cita para menos de una semana después.
  • Exceptuando algunos casos puntuales, en los que en el trabajo se puede elegir qué tipo de sanidad prefieres, lo normal es que todos los trabajadores tengan una reducción salarial mensual en sus nóminas para costear el gasto sanitario. Si queremos una sanidad privada, esta habrá que costeársela a parte de nuestro propio bolsillo, en forma de cuotas mensuales, semestrales o anuales. Y por supuesto, una cuota para cada miembro de la familia.
  • Todos los seguros médicos privados tienen carencias y/o copagos. Es muy frustrante tener que costearse determinadas pruebas diagnósticas porque el seguro no lo cubre, unas pruebas que son carísimas, por cierto. En la Sanidad Pública eso no pasa y nos harán de manera gratuita todas las pruebas, intervenciones y diagnósticos que necesitemos. Que nos diga el médico “tienes cáncer, pero para saber exactamente de qué tipo, hay que hacer un estudio anatomopatológico especial que tu seguro no cubre y que cuesta 600€. Estudio importantísimo para acertar con el tratamiento posterior, por cierto”, evidentemente nos va a condicionar en la toma de decisiones y nos gastaremos el dinero sin pensarlo.
  • La mayoría de los equipos de diagnóstico y tratamiento más novedosos se encuentran en la Sanidad Pública, a la Sanidad Privada no suele compensarle ese tipo de inversión.
  • Someter a una madre a una inducción del parto para que coincida con el día que el ginecólogo está de guardia o tener más riesgo de que se le realice una cesárea, sólo por el tipo de Sanidad que tenga, es muy importante a la hora de tomar ese tipo de decisiones. Una inducción o un parto aumentan el riesgo de complicaciones, tanto para la madre como para el bebé.
  • El gobierno de nuestro país no para de hacer recortes en Sanidad Pública y en investigación, lo que indiscutiblemente, empeora la sanidad, aumentando las listas de espera quirúrgica y diagnóstica. Esto ha hecho que muchas personas pasen a costearse un seguro médico privado.
  • Para cuestiones banales, y si queremos que se den un poco más de prisa, me parece bien hacer uso de este tipo de seguros. Pero en casos importantes, en enfermedades graves, en cirugías con ingreso, a la hora de la atención al parto, es mejor buscar atención en la Sanidad Pública, donde el tratamiento estará orientado en exclusiva a mejorar al paciente, no a buscar el mayor gasto sanitario. En mi caso, no dispongo de un seguro privado, nunca he visto la necesidad.
  • En un seguro privado, el cliente es el responsable de su salud, con lo que decide cuánto dinero quiere invertir mensualmente en ella. Esta cantidad invertida, que para cosas banales puedes ser suficiente, puede quedarse muy corta en casos de complicaciones o enfermedades de gravedad. Es una sanidad clasista; si el cliente tiene altos ingresos, puede costearse un seguro de más alta calidad; si el cliente tiene un salario medio-bajo, no podrá hacer uso de la sanidad privada o lo hará con seguros con coberturas mínimas.
  • Antes de contratar un seguro privado, hay que leerse muy bien la letra pequeña, qué cubre y qué no cubre, qué tipos de pruebas diagnósticas podemos hacernos, ¿hay número limitado en las vistitas, en las analíticas? Si es así, ¿qué precio hay que pagar por las cosas que no cubre el seguro?
  • Como enfermera, tengo claro que mi trabajo no está en la Sanidad Privada. No se puede trabajar ni ofrecer el mismo cuidado y trato a un paciente cuando el número de pacientes por enfermera es tan elevado. La calidad del cuidado estará mermada o los pacientes estarán atendidos por personal menos cualificado. He comprobado con mis propios ojos cómo las enfermeras del hospital privado en el que he estado una semana, llevaban los guantes puestos por el pasillo e iban con ellos de habitación en habitación. Cómo para hacer una cura de una herida quirúrgica, además de llegar ya con los guantes puestos, traían 1 paquete de gasas y un rollo de esparadrapo. Me quedaba realmente sorprendida, sobre todo al comparar cómo voy yo, con mi enorme carro de curas de habitación en habitación, haciendo uso de todo el material sanitario que precise cada paciente.

 

Comentarios en: "Sanidad Pública Vs Sanidad Privada" (1)

  1. cuentas cosas sorprendentes! la verdad es que yo alli tenia ambos, y los alternaba según para que. Aqui solo tengo privado, porque el público deja mucho que desear (es obligatorio, pero se escoge entre publico o privado9…y en el privado se pagan precios muchisimo mas altos que en españa, y siempre siempre con copago, tampoco barato. Por ejemplo, aun pagando el triple de lo que pagaba alli por el privado, pago 20 euros por consulta de cualquier médico… aqui las empresas ofrecen seguros complementarios, que ayudan con esos copagos. Pero es un coste alto para el ppto familiar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: