No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Motivos para que los niños usen gafas de sol en verano

Las pantallas de los ordenadores de mi trabajo, cuando están en modo espera, ofrecen información continuamente, bien sobre cosas propias del hospital o bien sobre campañas e información sanitaria. Estos días, como es normal, nos ofrecen recomendaciones para el verano y el calor, los cuidados que debemos tener, las horas a evitar… Y una de la información a la que quizás se le da menos importancia, es a la protección de los ojos. Sabemos que hay que beber abundantes líquidos, que hay que evitar la exposición al sol de 12 a 17 horas, que hay que usar cremas solares y renovarlas continuamente, que es mejor usar ropa clara o que proteja del sol, que debemos buscar lugares sombreados, no hacer esfuerzos físicos las horas de más calor y que debemos evitar dejar a nadie dentro de un coche cerrado. Pero de lo que se habla poco es de los cuidados de los ojos en verano.

El sol puede dañar también los ojos, por lo que es recomendable utilizar gafas de sol homologadas que filtren, al menos, el 90% de la radiación ultravioleta.

La exposición ultravioleta es acumulativa a lo largo de la vida y está muy relacionada con la aparición temprana de cataratas. Además, el 10% de los tumores de todo el cuerpo se presentan en la zona de los párpados, por lo que es imprescindible la protección de la zona desde bebés.

También se recomienda el uso de gafas de bucear para la playa y la piscina. El cloro de las piscinas es muy irritante y puede producir conjuntivitis. También en playas, ríos y pantanos, el agua con gérmenes y bacterias puede infectar los ojos. Para evitar esas pequeñas molestias, lo mejor es usar gafas de bucear.

¿Cómo protegemos los ojos de nuestros hijos ante el sol?

  • Crema solar– la crema solar no sólo hay que aplicarla por la cara y por todo el cuerpo, también hay que ponerla alrededor de los ojos y en los párpados. Si por cualquier motivo entra en los ojos, lavarlos con suero fisiológico a chorro, pues es irritante.
  • Gorras – Las viseras de gorras y sombreros dan sombra a los ojos, protegiéndolos de las radiaciones solares.
  • Gafas de sol – Es importante acostumbra a los niños a usar gafas de sol desde pequeños, también en días nublados. Pero por supuesto, no sirve cualquier gafa.Rementería

Las gafas de sol deben estar homologadas. No te fíes de gafas vendidas en puestos ambulantes, pues hacen más daño que beneficio. Aunque creas que unas gafas sin homologar protegen del sol por tener los cristales oscuros, si no tienen filtro y no repelen la radiación, su acción es la contraria. Al ser un cristal sin tratar, los rayos solares penetran a través de él y llegan al ojo ampliados, llegando a producir quemaduras. Sólo tienes que pensar en la lupa a través de la que pasa el sol y enciende una ramita seca. Además, la oscuridad del cristal hace que se dilate la pupila y el sol produce aún más daño.

Las gafas de sol deben ser flexibles para que se adapten a la anatomía del niño; cómodas para que no interfieran con sus juegos y actividades; con cristales marrones, grises o verdes, que son los que menos alteran los colores de la visión; o cristales espejados, pues reflejan parte de la luz, sobre todo en ojos claros. Y por supuesto, deben estar homologadas.

Ante cualquier duda, mejor acudir al oftalmólogo. Y por supuesto, el resto del año tampoco debemos olvidar el cuidado de los ojos de los más pequeños. A los 4 años, en la revisión del pediatra, les hacen una pequeña evaluación de la vista. En nuestro caso, y teniendo antecedentes familiares de alteraciones de la visión, una revisión oftalmológica a fondo de Sara ha sido imprescindible. Esta revisión la hemos llevado a cabo en la Clínica Rementería, una institución médica madrileña que ofrece diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la salud visual de forma personaliza. Cuenta además con una zona infantil, el área de Oftalmología Pediátrica, especialmente diseñada para la comodidad de los más pequeños.Rementería

No lo olvides, en verano protege la vista de tus hijos de la radiación solar.

Yo me sumo A Contramarcha: Ni un peque más en peligro

Numerosos estudios han demostrado que viajar en sentido contrario a la marcha minimiza muchísimo el riesgo de lesiones en caso de accidentes. En menores de 4 años, esta forma de viajar debería ser la manera generalizada. Sus cuellos son muy débiles, sus cabezas muy grandes y en caso de impacto, la fuerza que tendría que soportar el cuello de un niño sería tan grande, que la sección medular está casi asegurada. ¿Soy una exagerada? Para nada, las leyes de la física no engañan, por más que siga habiendo personas con opiniones en contra.

Cuando circulamos en un coche, todo lo que va dentro, pasajeros incluidos, se mueve a la misma velocidad que el coche. Aunque pensemos que nuestro bebé va sentado quieto, nuestro bebé viaja a la misma velocidad. En caso de colisión, el coche se detiene bruscamente, todo lo que hay dentro sale despedido hacia delante. En los bebés sentados en una silla con arnés, todo su cuerpo es retenido contra la silla, excepto la cabeza, que saldrá despedida bruscamente hacia delante, ejerciendo una fuerza en esa dirección, mientras que los hombros y el torso ejercen una fuerza en sentido contrario al estar sujetos por el arnés. Consecuencia: lesión.

A pesar de toda la información, sigue habiendo muchos padres que ponen excusas a la hora de adquirir un SRI a contramarcha. Que si el niño se marea, que si el niño de espaldas no ve nada, que si la silla es muy grande, que si el precio es caro… Puedes leer esta completa información que escribí sobre el tema: No hay más ciego que el que no quiere ver. La realidad es bien distinta. Los niños no se marean más por ir de espaldas, el que se marea, se marea igual; los niños ven por las ventanillas laterales y las traseras perfectamente; hay bastantes modelos de sillas ACM y seguro que alguna se adapta a tu coche; también hay precios para todos los bolsillos y sinceramente, prefiero invertir en la seguridad de mi hijo que en otra cosa.

Por desgracia, en muchas tiendas de artículos para bebés, aún no conocen o no quieren conocer la importancia de viajar a contramarcha. Y venden sillas de frente con escudo o con arnés como la mejor opción posible. Si llegas y preguntas por una silla ACM te miran con cara rara e intentan venderte una de las suyas, que es la “ganadora” de un estudio que casualmente está financiado por los propios fabricantes de sillas….

Pero por suerte, cada vez hay más gente implicada en la seguridad de los más pequeños y cada vez más tiendas se forman e informan sobre este tema y nos hablan de la seguridad de viajar A Contramarcha al menos hasta los 4 años.  Y por suerte también, internet y las redes sociales tienen una labor muy importante y difunden este mensaje.

Es necesario que todos los padres se conciencien que lo más seguro para sus hijos es viajar en sentido contrario a la marcha hasta los 4 años por lo menos. Como ya sabes, Sara sigue viajando A Contramarcha y tiene más de 4 años, La seguridad viaja de espaldas también en trayectos cortos.

A Contramarcha

Las sillas con arnés en sentido a la marcha, que son la mayoría que se venden en las tiendas, no son seguras. Estas sillas retienen el cuerpo del bebé, le impide salir despedido. Pero no le protege de lesiones. Retener no es lo mismo que proteger. Hasta los 4 años, todos los niños A Contramarcha.

Hoy 19 de Mayo, iniciamos una campaña masiva para concienciar a los padres sobre la seguridad de sus hijos en el coche. La campaña NI UN PEQUE MÁS EN PELIGRO, una iniciativa de Una Mamá de Otro PlanetaA Contramarcha y A Contramarcha salva vidas

¿Te unes tú también a la campaña para proteger a nuestros hijos en el coche?

La vista y el cuidado de los ojos de los niños

La salud de nuestros hijos es importante. Y los ojos merecen un cuidado especial. Ya desde el embarazo, hay enfermedades que pueden afectar al futuro de la vista de nuestros hijos. Las estadísticas hablan: la diabetes gestacional aumenta un 30% el riesgo de que el fututo bebé sufra algún tipo de alteración visual. La toxoplasmosis adquirida en el embarazo puede tener muchas consecuencias graves para el bebé, dependiendo del momento de la infección. Si la infección ocurre en el primer trimestre, el parásito pasa al feto y la infección ocurre intraútero. En el 75% de los casos habrá  lesiones oculares.

Los bebés recién nacidos no tienen melanocitos en el iris, por eso es frecuente que lo tengan de color azulado. Con el tiempo van adquiriendo el que será su color normal, que será estable alrededor del año.ojos

¿Cuánto ve un bebé al nacer?

Los recién nacidos notan cambios de luz y contrastes, pero su visión es muy limitada. Ven a unos 20-30 cm, todo lo que esté más lejos queda fuera de su alcance. Por eso, es normal que los bebés reconozcan a la madre rápidamente, suele ser la persona que tienen más cerca continuamente. Durante las primeras semanas, debemos observar que el bebé gira la cabeza hacia puntos de luz y que se fija en las caras que le rodean.

Poco a poco, la vista se va desarrollando. Sobre los 3 meses, los bebés descubren su manos y la mayoría de ellos se queda mirándolas fijamente. Para comprobar esta visión, podemos mover un objeto de lado a lado, a ver si lo siguen. Sobre los 6 meses comienza la visión binocular. Pero no es hasta los 6 años más o menos cuando adquieren la agudeza visual propia de los adultos. Hasta entonces, hay patologías que los padres y los pediatras podemos detectar.

Patologías más frecuentes en la infancia

  • Estrabismo – Pérdida de paralelismo de los ojos, cada uno mira en un dirección. El estrabismo congénito se presenta en la infancia aunque otros tipos de estrabismo pueden aparecer a lo largo de la vida. Es normal que sean los propios padres lo que detecten el problema. El tratamiento del estrabismo es mediante parches que tapan “el ojo bueno”, cirugía o inyección de botox. El botox funciona muy bien si se administra antes de los 4 años en los casos de endotropia (el ojo se tuerce hacia adentro). Se realiza con una suave sedación. Ante cualquier duda, consultar siempre con el oftalmólogo.
  • Ambliopía – También llamado ojo vago, se produce cuando hay una disminución de la agudeza visual en uno de los ojos. El ojo vago hay que tratarlo cuanto antes, mejor hasta los 4 años, después de los 8-10, la pérdida de visión será definitiva y ya no se recupera la visión. El tratamiento general consiste en colocar parches en el ojo bueno, haciendo que el ojo vago se fuerce. Consultar siempre con el oftalmólogo.
  • Defectos de refracción – Problemas para enfocar adecuadamente. Los defectos de refracción se engloban en 3 grupos:
    • Miopía: El ojo es más largo, la imagen se forma antes de la retina. Dificultad para ver los objetos lejanos. La miopía puede ser de progresión, que aumenta con el tiempo. Pero existe también la miopía de inducción. En personas que pasan largas horas trabajando de cerca, con ordenadores, pantallas, cosas pequeñas…el cerebro interpreta que eso es lo normal y el ojo puede evolucionar a miope. Por eso, es recomendable limitar el uso de tablets y móviles a media hora diaria.
    • Hipermetropía: El ojo es más pequeño, la imagen se forma detrás de la retina. Dificultad para ver los objetos cercanos. Puede producir cefalea.
    • Astigmatismo: La cornea es irregular, la visión está distorsionada y borrosa.defectos de refraccion

En la revisión de los 4 años, el pediatra realizará una revisión de la visión de forma rutinaria. En casos de antecedentes de patología familiar, es recomendable pedir consulta con el oftalmólogo antes. Si ambos padres son miopes, hay un 25% de probabilidad de que el hijo herede la miopía.

Un dato curioso. La mayoría de las veces, al hacer fotos con flash en lugares cerrados, los niños suelen salir siempre con los ojos rojos. Aunque eso estropea las fotos, es ocasiones es bueno fijarse en dichas imágenes. Lo normal es que ambos ojos estén rojos por igual. Si detectamos que uno de los ojos de nuestro hijo está rojo y el otro no, es recomendable acudir al oftalmólogo cuanto antes.

Ahora que se acerca el verano, hay que tener especial cuidado con la vista de los más pequeños. Cada vez estamos más concienciados sobre los problemas a largo plazo que causa el sol sobre la piel. Pero muchas veces nos olvidamos de los ojos. También hay que protegerlos de los nocivos rayos solares. El sol produce degeneración macular y cataratas a largo plazo. Usar gafas de sol desde pequeños les protege para el futuro.

Siempre que notemos algún problema en la visión de nuestros hijos, que refieran cefaleas frecuentes, que se acerquen más de lo normal a los objetos o frunzan el ceño para mirar e incluso, en niños que no aguantan leyendo o que parece que no atienden en clase, es conveniente consultar con el oftalmólogo, por si hubiera un problema de visión. Lo mejor es actuar cuando antes.

Muchas gracias a la Dra. Amina El Rubaidi, especialista en Oftalmología Pediátrica,  del Hospital Nisa Pardo de Aravaca por toda la información proporcionada.

Balance tras cuatro años de lactancia

Ahora que Sara ha cumplido 4 años, me apetece hacer un repaso a los aspectos que más nos importan y nos han importado.

Voy a empezar por la lactancia, que es lo primero que nos unió. Así han sido estos 4 años de teta.

La teta, fue lo primero después de separarnos tras el parto. Sólo unos segundos después de nacer, se enganchó a mi pezón y así estuvo durante horas. No quería tocarla, no quería que nadie la cogiera. Simplemente, quería que estuviese así, a mi lado, sintiendo su calor y notando como mamaba como si lo hubiese hecho siempre. Es increíble como la naturaleza es tan sabia y dota a nuestros hijos de ese conocimiento y del reflejo de succión.

Durante las 48 horas que estuvimos en el hospital, casi no me la quité del pecho. Así, antes de salir de allí, ya tenía los pechos rebosantes de leche.

4 años de lactancia en imágenes

4 años de lactancia en imágenes

Las primeras semanas fueron las más duras. Nunca tuve grietas, pero sí tenía los pezones irritados. Siempre digo que la lactancia con un agarre correcto no duele, no debe doler. Pero también es cierto que al principio, los pezones se irritan. Son una zona delicada del cuerpo, que de pronto se ve sometida a un roce y a una humedad continua y es normal una pequeña molestia hasta que se acostumbran. Si esa misma succión continua se produjese en el antebrazo, también acabaría irritado.

También tuvimos unos cuantos pequeños sustos las primeras semanas. Mi reflejo de eyección era muy potente. Tanto que Sara empezaba a mamar y la leche salía con mucha presión y en mucha cantidad y siempre se atragantaba. Fueron semanas duras, en las que intentaba vaciarme un poco el pecho antes de que empezase a mamar para disminuir ese reflejo. Pero casi todas las veces se atragantaba, estaba un par de segundos sin respirar, tosía incómoda y volvía a seguir mamando. En esas semanas, disparé leche por todos lados. Cada vez que Sara se retiraba del pecho, la leche salía disparada y le caía en la cara, en los ojos, en el pelo…e incluso en alguna persona que se ponía demasiado cerca.

También fueron duras las noches. El pecho a demanda es así, los peques maman cada vez que lo necesitan. Y por la noche mamaba muchas veces. Jose y yo nos caímos por las esquinas del sueño. Lo bueno, es que compartimos cama y de ese modo, los despertares fueron menos y más cortos. Cuando fue creciendo, muchas noches mamaba y no me enteraba, pues ella sola era capaz de buscar mi teta y engancharse. Eso sí, tenía que dormir despechada, para tener el self-service listo toda la noche.

Es estos cuatro años, la teta nos ha dado mucho consuelo. Al principio servía para calmarla, tranquilizarla, que se relajase, además de alimentarla. Con el tiempo, descubrimos que la teta era el mejor calmante. Durante todo este tiempo, la teta ha sido un potente analgésico. Cualquier dolor, cualquier herida, cualquier malestar, todos hemos conseguido reducirlos con el poder sanador de la teta. La tetanalgesia existe.

Los primeros meses estuvieron llenos de comentarios por parte de todo el mundo. Ya sabemos que en esto de la maternidad, parece que la gente de nuestro alrededor es experta y todos dan consejos sin pedirlo. De este modo, al principio todo el mundo me decía que la niña mamaba muchas veces y por eso regurgitaba, porque estaba llena. También me dijeron que posiblemente mi leche no fuese buena y se quedase con hambre, por eso pedía tan seguido. Menos mal que no hice caso de ninguno de los comentarios y seguimos felizmente lactando. Algunas veces expliqué la fisiología de la lactancia; otras, simplemente, sonreía con cara de “que sí, que lo que tú digas pero yo hago lo que me da la gana” y a seguir con la teta. Superados los 6 primeros meses, los comentarios cambiaron de rumbo. Empezó la época de “ya es muy mayor, quítale la teta” o “deja de darle el pecho que con esos dientes tiene que comer pan” o la mejor “a esa edad, ya la teta no alimenta, es sólo vicio” Si ya superas el año de lactancia, oyes verdaderas tonterías. Pero bueno, nada que no se pueda solucionar con unas palabras cortantes. Con algo más de 2 años, directamente pasaron a decirle las cosas a Sara en vez de a mí. En una ocasión le dijeron que la teta era caca; tuve unas palabritas con esa persona y al final terminó pidiendo perdón. Y así hemos seguido hasta ahora. Como ya mama muy poco y sólo en determinados momentos, lo normal es que lo hagamos en casa y no nos vea nadie, así no nos hacen comentarios.

Con estos 4 años de lactancia he proporcionado a Sara un montón de defensas. Es una niña sana y feliz, segura de sí misma y con una personalidad muy bien definida. Puede estar agarrada a mi pierna cuando conoce a alguien nuevo y estar jugando con esa persona cinco minutos después. Desde luego, alargar la lactancia el tiempo que quieran mamá y bebé no hace que los niños sean dependientes.

Pero todo lo bueno se acaba y desde hace unos meses, sé que nuestra lactancia está llegando a su fin. Cada vez mama menos, y cuando lo hace, son sólo unos segundos. Desde el día de su cumpleaños, me ha pedido teta sólo 3 veces. Lo que me alegra es que no ha sido nada impuesto, ha sido algo natural, que va llegando sin esfuerzo y sin presiones. Hace unos meses, cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, me dio mucha pena. En este tiempo me he ido acostumbrando y sé que cualquiera puede ser la última vez. Así que estos pocos momentos que tenemos últimamente los disfruto al máximo.

Esta conversación tuvo lugar hace unos días, cuando llegamos a casa del colegio y se estaba lavando las manos para comer:

-Mamá, ¿me das tetita?

-Anda Sara, hacía muchos días que no me pedías, como ya tienes 4 años pensé que ya no querías.

-Mamá, si yo no tomo teta, ¿qué vas a hacer tú con tus tetitas? Yo no veo que tengas ningún bebé para darle teta.

Y con esta lógica infantil de mi hija, que entiende mejor que nadie que los pechos de las mujeres son para alimentar a sus hijos, me despido con una pregunta.

¿Hasta qué edad han mamado tus hijos?

¿Dónde está el botón de apagado?

Suena el despertador, 6.30 de la mañana. Te levantas con los ojos pegados, te lavas y te vas a la cocina a tomar tu desayuno saludable. Desayunas rápidamente, preparas el desayuno para el cole para tus hijos, te duchas, te lavas los dientes, te secas el pelo, te maquillas un poco para disimular las ojeras del sueño que tienes por la mala noche que has pasado, te vistes y recoges a tu hija pequeña dormida como un cesto de la cama. Sin que se despierte, la vistes, recuerdas que tienes que coger su desayuno, con suerte le pones el gorro y la bufanda y sales escopetada a dejar a la niña en casa de los abuelos/comedor escolar/lo que se tercie, para irte corriendo a trabajar y no llegar tarde otra vez. Si no ha habido suerte y se despierta mientras la vistes, tienes un pequeño conflicto con la ropa que se tiene que llevar al colegio (¿por qué será que siempre quiere faldas y leotardos para rebozarse por la arena del patio?), 5 minutos después has conseguido llegar a  algún acuerdo, pero ya sales tarde de casa….

Sales del trabajo y vas a buscar a tu hija pequeña a casa de los abuelos/al colegio/donde quiera que esté. En cuanto te ve te monta un pollo y enfadada te grita airada porque quiere ir sin abrigo, a pesar de haber sólo 7ºC en la calle. Nadie lo entiende, la niña es muy buena y se estaba portando fenomenal hasta que tú has llegado… (Oye, que siempre pasa lo mismo, todos los días la misma explicación, la niña lleva toda la mañana echándote de menos y como te quiere tanto y desea tanto estar contigo, cuando te ve no sabe expresar sus sentimientos y se enfada contigo, pero en realidad está deseando verte). Con mucha paciencia le explicas que hace mucho frío, le dices lo mucho que la quieres, la abrazas y consigues salir airosa de la situación con abrigo y todo. Mientras atiendes la llamada de teléfono del mayor que te pregunta si puede ir a casa de un amigo ¿¿un día de diario?? Pues va a ser que no. Anda, ¡te ha colgado enfadado!

Comes corriendo, ¿cómo es posible que engordes si sólo te comes la mitad de lo que hay en el plato? Será por engullir sin masticar. Vas a hacer la compra mientras la pequeña quiere toda la porquería poco saludable que ve por las estanterías y tú intentas evitar una rabieta mientras le ofreces un plátano y hablas de nuevo con el mayor por teléfono para recordarle que tiene que ponerse a hacer los deberes sin perder el tiempo.estres

Llegas a casa, colocas la compra mientras recuerdas al mayor por milésima vez que los platos sucios de la comida se meten al lavavajillas, cantas unas canciones con la pequeña mientras pones una lavadora, vuelves a recordar al mayor que tiene que terminar los deberes, la pequeña juega con un piano en su habitación, el mayor grita que hace mucho ruido y no se concentra, discuten, se gritan, chillan, se pelean, tú les dejas que se arreglen hasta que ambos te llaman….

-¡mamá! ¡mamá!

-¡es culpa de ella!

-¡es culpa de él!

-¡me ha pegado!

-¡me ha dicho tonta!

-¡yo no he sido!

-¡mentirosa!

Y ya la tenemos liada otra vez. Intentas aplacar a ambos sin dar la razón a ninguno mientras la alarma de la lavadora te recuerda que ya tienes la ropa lista para tender. Vuelves a la cocina a preparar la comida de mañana que tienes que dejar hecha, tiendes la ropa, encuentras calcetines sucios debajo de la mesa del salón, ¿quién los habrá dejado ahí?, el mayor te pide ayuda con las ecuaciones de segundo grado. Justo en ese momento la pequeña te pide ayuda para terminar un puzle. Le explicas que estás con su hermano haciendo cosas del instituto y que su puzle tendrá que esperar un rato pero se enfada porque su puzle también es para el colegio (¿eh?) y chilla en la habitación del hermano mientras intentas despejar la X sin morir en el intento. Por fin la pequeña se conforma y cuando terminas de las ecuaciones ya no quiere seguir haciendo puzles.

Se está haciendo tarde, consigues que la niña deje lo que quiera que esté haciendo en ese momento y os dais una ducha juntas. ¡Cómo mola! Ducharse en un plato de 60 cm con una niña que quiere lavarte el pelo y agacharte para que ella lo consiga después de los 40 es un deporte de riesgo, puedes quedarte ahí abajo encajonada. Pero ha merecido la pena, os habéis reído un montón. Mientras el mayor te hace el enorme favor de terminar de vestir a la pequeña tú vas corriendo a la cocina a terminar la cena. Oyes esas risas en el baño mientras juegan a algo y se te cae la baba de madre.

Después de cenar, rapidito al baño a lavarse los dientes para irse a dormir. ¿¡Ya son las 9 de la noche!? Vamos, vamos, deprisa que mañana hay que madrugar. Y….empieza de nuevo la juerga, la cama es el lugar ideal para hacer volteretas y dar saltos. Vale, la última y a la cama. Pero después de la última viene otra y otra y llega el ganso del mayor que tiene 14 años y también quiere hacer volteretas en la cama y los dos se parten de la risa y tú te vas poniendo nerviosa porque cada vez es más tarde y mañana se levantan temprano y ahora quieren dar saltos en la cama y tú estás agotada y cansada y piensas en las cosas que todavía tienes por hacer antes de irte a dormir y les quieres mucho, muchísimo, tus hijos son lo más maravilloso del mundo pero te preguntas:

¿Dónde tienen los niños el botón de apagado?Botón de apagado

Que no te engañen con la leche

Hace unas semanas recibí por correo postal un cheque para probar gratis la leche Puleva Max Energía y Crecimiento, cheque que metí en el bolso y olvidé hasta el otro día, que me acordé de casualidad y cogí un paquete para llevármelo a casa.

Lo primero que me llamó la atención fue su elevado precio, 1,30€.  Por ese precio compro yo 2 litros de leche normal. Pero bueno, como era regalada, pues me la llevé.

Ya he hablado alguna vez sobre este tipo de productos y las pocas cosas buenas que he leído sobre ellos. Puedes leer mi artículo comida casera Vs comida preparada. Y una vez que he tenido un paquete en casa, puedo decir con seguridad que nunca lo compraré y que no se lo recomiendo a nadie.

Este preparado lleva de todo menos leche. Bueno, leche lleva, pero tiene tantos ingredientes que el porcentaje de leche que tomarán los niños será inferior al que tomarían con un vaso de leche normal. Si miras los ingredientes, el segundo en aparecer es agua. El orden en que se muestran los ingredientes tiene que ver con las cantidades presentes. Es decir, el primer ingrediente es el que más abunda. En este caso es la leche, pero ¡el segundo es agua! Vamos, que esta leche tiene un montón de agua. Y el tercer ingrediente es el azúcar. Luego lleva aceites, sabores, vitaminas y minerales.Puleva leche

Si lo pensamos fríamente, es como si en un vaso llenamos la mitad de leche de vaca normal, le ponemos una cantidad generosa de agua, le añadimos 1 cucharada (de las soperas) de azúcar (1 cucharada  tiene unos 15 gr de azúcar, esta leche tiene 6.7 gr por 100 ml, en un vaso de 200 ml habrá 13.4 gr azúcar), le ponemos unas gotas de aceite de oliva y de girasol, le añadimos aceite de pescado, cogemos un trozo de un comprimido polivitamínico (calcular las cantidades según prospecto) y lo echamos al vaso, lo removemos bien y se lo damos a nuestros hijos. ¿Tú lo harías? Yo tampoco.

Ojo con los niños alérgicos. Porque cada vez tenemos que tener más cuidado con las cosas que les damos. Por ejemplo, mi hijo es alérgico al pescado y no le supone ningún problema tomar leche. Pero resulta que esta fantástica horrible leche tiene aceite de pescado. Y soja. Si la hubiese bebido sin habernos fijado en la etiqueta habríamos tenido un gran problema.

La falta de leche de esta leche se hizo patente el fin de semana. Cuando vienen mis suegros de visita y preparo café, siempre los hago con espuma de leche. Tengo un espumador de leche que en 1 minuto la calienta y la deja muy cremosa. Queda genial con los cafés y a los niños les encanta que les haga leche con espuma y comérsela a cucharadas. Como andaba el paquete dando vueltas por la cocina, decidí usarlo, así entre todos se gastaría antes esa “leche” regalada. Pero cuál fue mi sorpresa cuando vi que la espuma no salía. Por más que lo intenté, por más que batí la leche, allí no salió ni una gota de espuma. ¿Será porque tiene poca leche y mucho de todo?espuma de leche

Para terminar, algo que me molesta, y mucho, es ver el sello de la Asociación Española de Pediatría en este tipo de productos. Evidentemente, la mayoría de los pediatras en su correcto desarrollo de la profesión no los recomiendan. Mi pediatra directamente recomienda la leche de vaca a partir del año (Sara estaba con la teta y no la tomó hasta más tarde). En realidad, más que la AEP recomiende esta leche, que en realidad no pone eso, son los de Puleva lo que ponen que colaboraran con ellos y plantan el sello, de modo que queda más vistoso. Pero no nos engañemos, la AEP no recomienda estos productos, sólo trabajan con determinadas marcas. Hace no mucho hubo un problema similar con unas galletas que llevaban el mismo sello de la AEP y mucha gente se unió en una petición para que la Asociación retirase el aval de estas galletas. La Asociación hizo un comunicado oficial al respecto que puedes leer integro aquí, y que se resume como “La AEP no concede avales a ningún producto y cualquier alegación en este sentido por parte de una empresa es falsa.”puleva leche

¿De verdad necesitan nuestros hijos este exceso de azúcar? La inmensa mayoría de los alimentos preparados que compramos tienen azúcar, te sorprendería ver a cuántas cosas le añaden azúcar. Bastante sobredosis de glucosa metemos ya en nuestros organismos, lo que nos pone en peligro, ahora y en el futuro. Tampoco nuestros hijos necesitan un exceso de vitaminas y minerales. Es raro encontrar a niños malnutridos en nuestra sociedad actual y los que de verdad pasan hambre, por desgracia no podrán optar a este tipo de alimentos tan caros. La solución está en una alimentación sana y equilibrada, en enseñar a nuestros hijos a comer hoy para que sean unos adultos sanos mañana.

Y tú, ¿crees que son necesarios este tipo de alimentos enriquecidos?

Seguridad infantil en el transporte público

Que la seguridad infantil en el coche es algo que me preocupa, y mucho, no es nada nuevo. Ya he hablado en varias ocasiones sobre el tema, sobre cómo Lucas viajó en un SRI grupo 2-3 hasta que lo agotó por altura y luego sólo en el elevador hasta que también lo agotó por altura, es decir, llevó alza hasta que midió 1.50 m. Durante todos esos años, me sorprendí muchísimas veces al ver cómo la mayoría de los niños del colegio de Lucas iban sueltos en el coche, sin ningún tipo de sistema de seguridad. Padres irresponsables o poco informados, no lo sé.

Y luego llegó Sara y ya no hubo dudas, mi hija también iba a ir muy segura cada vez que viajase en coche. Con algo más de 3 años y medio va en su silla a contramarcha, la posición más segura para viajar hasta al menos los 4 años.

Vale, en coche mi hija viaja segura, pero ¿qué pasa cuando hay que viajar en otro medio de transporte? En mi caso la respuesta es fácil, Sara no va. Así de claro. En la escuela infantil yo era la madre rara, la que no dejaba que su hija fuese a las excursiones porque no quería que montase en un autobús. Y he oído muchas cosas, como que el conductor del bus era un experto en transporte escolar e iba despacio (vale, puede ser el mejor conductor de mundo y justo ese día, cruzarse con un loco al volante que hace que tengan un accidente); como que iban varios adultos en el bus para cuidar de los niños (vale, y en caso de colisión los adultos sacan sus múltiples brazos y retienen a todos los niños en sus asientos); como que el autobús estaba dotado de cinturones de seguridad (vale, los cinturones pensados para retener a un adulto). No, el transporte escolar no está preparado para llevar a niños pequeños. Es así. No hay más. Los autobuses no están diseñados para proteger a los pequeños. Los mismos niños que viajan en coche con SRI, por las mismas carreteras, a las mismas velocidades…en los autobuses van sueltos.

Vamos con algunos datos. Todos los autobuses matriculados a partir del  20 de Octubre de 2007 tienen que llevar obligatoriamente cinturones de seguridad (Real Decreto 445/2006). Eso quiere decir que los autobuses más antiguos no tienen obligación de llevar cinturón, vamos, que como no es obligatorio no se los habrán instalado a posteriori. Parece que el año 2007 está muy lejano y pensamos que el parque de autobuses se habrá actualizado desde entonces…pero la realidad no es esa. Evidentemente hay muchos autobuses nuevos, pero hay muchísimos circulando desde antes de esa fecha. Sólo tienes que mirar las matrículas de los autobuses con los que te cruces, o del autobús que lleva a tu hijo al colegio. Si la matrícula es inferior a FVZ, el autobús seguro que no lleva cinturones de seguridad. El transporte escolar puede destinar para su uso autobuses con hasta 15 años de antigüedad…

Los menores de 3 años no tienen la obligación de utilizar los cinturones de seguridad. (DGT Instrucción 06/S-87 2007).” 2-  En los vehículos de más de nueve plazas, incluido el conductor, se informará a los pasajeros de la obligación de llevar abrochados los cinturones de seguridad u otros sistemas de retención infantil homologados. Los ocupantes de tres o más años deberán utilizar sistemas de retención infantil homologados debidamente adaptados a su talla y peso. Cuando no se disponga de estos sistemas utilizarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados a su talla y peso (Real Decreto 667/2015)”. A los menores de 3 años no se les tiene en cuenta y a los mayores…siempre y cuando lo que se disponga sea adecuado, lo que significa, nada. El cinturón de seguridad es una medida de seguridad pasiva diseñada para adultos de más de 150 cm. Todas las personas menores de esa altura estarán sujetas, pero no estarán protegidas. En caso de colisión con menores instalados directamente en el asiento con un cinturón de seguridad para adultos, estos se escurrirán por debajo del cinturón. SUBMARINO seguridadEs el llamado efecto submarino, el cuerpo del niño se desplaza hacia abajo y la zona abdominal del cinturón no hará presión sobre las caderas, sino sobre el abdomen, causando daños en los órganos internos. Por otro lado, tanto el tórax como la cabeza saldrán despedidas hacia delante y chocarán con la parte baja del asiento delantero, normalmente una parte dura y rígida. Como dice el RD, cuando no se disponga de SRI adaptados a su talla y peso usarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados. Vamos, que en los autobuses no hay SRI y los que llevan cinturones no los tienen adaptados.sri autobus

No lo entiendo. La modificación de la Ley de Seguridad Vial que ha entrado en vigor el 1 de octubre de este año hace mucho hincapié en la seguridad de los más pequeños y en el uso de SRI homologados y adecuados.  Pero sólo cuando los niños viajan en coche propio. Si viajan en bus o en taxi, esas leyes son mucho más laxas y permisivas. ¿Acaso no están expuestos a esos mismos accidentes y a los mismos daños físicos y riesgo de muerte? A diario miles de niños están expuestos a accidentes por viajar en autobuses sin las medidas de seguridad necesarias.

En datos de siniestralidad, viajar en autobús es más seguro que viajar en coche. Pero eso no quiere decir que esté exento de riesgos. “Normalmente las estadísticas de tráfico se basan en la mortalidad, no en la accidentabilidad. Recientemente en EEUU han realizado un estudio basándose en este último aspecto, y realmente se han dado una desagradable sorpresa. La cantidad de menores que por un accidente (frenazo, pequeño golpe) han tenido que acudir a un hospital ha sido tres veces mayor del peor dato con el que trabajaban. El informe es dramático, globos oculares reventados, mandíbulas desencajadas, brechas, hombros, clavículas…. por un frenazo no habrá muerto (no aparece en las estadísticas), pero por una tontería ha podido perder un ojo para toda la vida o quedar con secuelas irreversibles”. Datos extraídos del blog seguridad infantil.

En los casi 4 años de Sara ha montado en autobús 3 veces, en transporte público. Una de esas veces el autobús en cuestión tenía instalado un SRI en sentido contrario a la marcha. No imaginas lo feliz que me hizo sentarla allí. En las otras dos ocasiones, esperé a que el autobús fuese nuevo y tuviese cinturones de seguridad. Nos sentamos en los asientos que van a contramarcha. La senté encima de mí y nos pusimos el cinturón. Obvio que no era la forma más adecuada, pero me parecía mejor llevarla así que no llevar nada.

En Madrid ya hay autobuses que tienen SRI a contramarcha como este

En Madrid ya hay autobuses que tienen SRI a contramarcha como este

Las noticias sobre accidentes de autobús no son escasas. Hace poco hubo un accidente en Móstoles. Por suerte, no viajaban niños y los heridos, de carácter leve, fueron adultos. Pero si hubiese ido un niño no sería habría salido tan bien parado. En este otro accidente en Valencia hace un par de años sí hubo varias niñas heridas. Una menor de 5 años tuvo que ser intervenida de una fractura maxilofacil. Ningún cinturón, aunque lo hubiese llevado puesto, habría impedido que la cara de la pequeña chocase contra el asiento delantero, que seguro que fue como se rompió la cara. En Soria fallecieron 22 estudiantes en el año 2000, en un brutal accidente de autobús. En el mes de Julio, un autobus español con estudiantes dejó 34 heridos en Francia. Entre los años 2000 y 2014 hubo 8 accidentes graves con autobuses en los que un total de 99 personas fallecieron.

La solución obvia sería hacer autobuses especiales dedicados sólo al transporte escolar, con Sistemas de Retención Infantil adaptados a todas las edades y a ser posible, con las butacas orientadas a contramarcha. Cambiar la actual Ley de Seguridad Vial por una en la que se incluya nueva normativa para el transporte de menores. Algunas empresas de transporte escolar ya ofrecen este servicio. Los datos arrojan que sólo un 38% de los autobuses de transporte escolar dispone de cinturones de seguridad. En este vídeo se puede ver un crash test de un autobús. Así acabarían nuestros hijos.

Se puede observar que un par de dummies van sujetos a los asientos del autobús con un dispositivo especial. Aunque en este caso los muñecos no salen despedidos pues el arnés los sujeta, su cabeza y cuello siguen recibiendo la máxima tensión del impacto. Recientemente una empresa española ha empezado a comercializar este tipo de SRI que se adapta a las butacas de los autobuses y se regula a distintas alturas para adaptarse a todos los niños. Esto es mejor que nada, mejor que ir sueltos, aunque tampoco es la solución al problema, el arnés de 5 puntos sujeta el torso del niño al asiento y el cuello y la cabeza se llevan la peor parte. Si las butacas de los autobuses se colocasen en sentido contrario a la marcha y se dotasen de estos dispositivos, la seguridad de nuestros hijos se vería enormemente recompensada. Para los más mayores, instalar cinturones de seguridad de 3 puntos regulables en altura.

Aquí te dejo una petición en la que se pide a la DGT que mejore la seguridad en el transporte escolar. Puedes firmar en este enlace

De momento, mi hija sigue sin ir de excursión. La semana pasada tuvieron la primera salida del cole de mayores. Me cogí el día libre para quedarme en casa con ella y nos pasamos la mañana juntas. Todavía puedo hacerlo, aún es pequeña y no se queja mucho por no ir, tener un día de chicas le sirvió. Pero ¿qué va a pasar el año que viene o el próximo, cuando quiera ir de excursión con sus amigos? Con esta normativa que tenemos y que no cuida las vidas de los niños en los autobuses, tendré que dejarla subir y despedirme de ella con un nudo en el estómago, rezando para que no pase nada.

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