No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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El séptimo cumpleaños de Sara

Pues sí, ya han pasado 7 años de aquel maravilloso mediodía, en que mi hija decidió que era hora de conocerme en persona y vino al mundo con muchas prisas, casi sin darme tiempo de llegar al hospital, sin tiempo de llegar ni al paritorio, allí, en la cama, sin medicación ni anestesia. Las “rapidillas”, nos llamaron. ¿Aquella velocidad en su nacimiento fue presagio de su acelerada vida posterior? Pues la verdad, me pregunto si tendrá algo que ver y ya desde pequeña despuntaba maneras, jaja, mi niña torbellino que no para quieta ni un momento.

Este año ha sido especial, bueno, quizás más especial que años anteriores porque lo ha vivido con más nervios y más intensidad, aunque supongo que el próximo también será diferente a este. Como estos niños cada día aprenden más cosas, hace ya algún tiempo que controla “el tiempo”, los días, semanas, meses y años y ya es capaz de entender cuanto falta para un acontecimiento. Así que le gusta tener calendarios y apuntarse las cosas (si, lo confieso, eso lo ha heredado de mi, mis manías por apuntarlo todo y tenerlo todo controlado). Cada mes hacemos un calendario en un folio y lo apunta todo, los días que yo trabajo, los días que hay algún acontecimiento especial, los días que se queda a dormir en casa de los abuelos…y cada noche va tachando los días del calendario y contando los que quedan.

Así, desde un mes antes o más de su cumpleaños, iba contando los días. Y este año lo ha celebrado 3 veces, ya podéis imaginar como tenía el calendario de anotaciones.

Recuerdo alguno de mis cumpleaños cuando era pequeña y tengo fotos que lo atestiguan. Mi madre preparaba merienda para todos los niños, que en general eran mis primos y varios hijos de amigos de mis padres. Las meriendas eran sándwiches variados, paratas fritas, gusanitos de esos naranjas y refresco. Luego, había tarta y jugábamos todos un rato. Por otro lado, en la zona mayor del salón y hasta en la terraza si el tiempo acompañaba, estaban todos los adultos con su propia fiesta. Los recuerdo bebiendo cerveza o lo que encartase, hablando y riendo. Mi madre se pegaba unas palizas…Antes del cumpleaños, le tocaba prepararlo todo; después, recoger la casa donde había habido un montón de chiquillos y sus padres. Uf, no quiero ni imaginármelo.

Por eso aparecieron los lugares de celebraciones, imagino yo. Lo bueno de estos sitios es que no tienes que preocuparte por nada. Los niños juegan, chillan, corren, tienen monitores que les vigilan y les entretienen, se divierten, meriendan (comida horrorosa, jolín, ¿tan difícil sería poner comida sana en estos sitios?), no tienes que preocuparte de recoger nada ni de limpiar, no molestan a los vecinos…Y cuando aún son pequeños como estos, es una buena forma también de juntarse con algunas madres y padres y charlar y tomar algo mientras los peques se divierten. Lo malo es lo caro que sale. Entre el precio por niño, que ronda los 11€ dependiendo del sitio, mas lo que gastas en invitar a los padres…Te sale por un ojo de la cara. El año pasado me dejé un dineral. Este año lo celebró junto con su mejor amiga de clase, que las dos cumplían años más o menos por las mismas fechas. Ambas madres nos pusimos de acuerdo en el día y el lugar y al tener amigos comunes, la verdad es que celebrar el cumpleaños en un lugar destinado a tal menester nos salió bastante más económico. A la hora de los regalos, en mi colegio se llegó a una especie de acuerdo, aunque en cada sitio lo hacen de distinta manera. Por cada niño invitado se ponen 10 euros, da igual que se celebre un cumpleaños o dos. De esa forma, nosotras contábamos con 5€ por niño para el regalo. Así que tenía 50€ para gastarme. Y decidí invertir ese dinero en ropa, que el cambio de estación estaba próximo y aquí mi moza ha crecido bastante del año pasado a este. Y como yo soy muy apañada con esto de comprar ropa y siempre encuentro gangas, le compré un montón de cosas en varias tiendas, como H&M y el Corte Inglés. Ella se lo pasó de maravilla con sus amigos y encantada con su ropa nueva.

Después, llegó el día de su cumpleaños de verdad, el 4 de marzo. Casualmente, este año ese día no ha habido cole, así que pensé hacer algo especial para pasarlo con ella, teniendo en cuenta que al siguiente domingo teníamos fiesta en casa con la familia. Casi sin planearlo, terminamos en casa de mi madre y allí también nos juntamos con mi hermana y mi sobrina. ¡Cómo mola que el día de tu cumple sea festivo! No hicimos nada del otro mundo, solo comer en familia y darle algunos regalos, pero ella estaba feliz. Mi madre le regaló unas zapatillas con luces que eligió ella misma y que estaba deseando estrenar, muy bonitas. Y yo le regalé un juego de mesa. Estaba buscando un juego entretenido, divertido y diferente y me topé con Dixit. Con Dixit, no hay nada preestablecido, los jugadores dejan volar su imaginación.

Dixit consta de un sencillo tablero por el que desplazar las fichas, que tienen forma de conejo. Se puede jugar entre 3 y 6 jugadores y aunque está recomendado a partir de 8 años, Sara es capaz de jugar perfectamente. Lo más impresionante del juego son sus 84 cartas, con unas cuidadas imágenes e ilustraciones, algunas muy sencillas y otras bastante complejas. El jugador al que le toque será el cuentacuentos. Se reparten varias cartas boca abajo a cada participante. El cuentacuentos elige una de sus cartas y se cuenta al resto algo que le sugiera la carta, una palabra, una frase, una canción. Puede ser muy explícito en la explicación o un poco rebuscado, para hacerlo más difícil. Después, entre varias cartas ya colocadas boca arriba, el resto de los jugadores tiene que tratar de adivinar cual era la carta del cuentacuentos. Dependiendo de los aciertos y/o de los fallos, así serán los puntos. Lo bueno es que cada partida es diferente, pues de una misma imagen, distintas personas pueden transmitir distintas ideas. Y sí, los pequeños son capaces de comunicar muy bien. Me encanta el juego Dixit, deja volar la imaginación y la inventiva y es muy divertido.

Juego de mesa de la web Cerebrito Pérez

Y ya por fin, llegó el día de la celebración en casa para el resto de la familia, la 3ª celebración, pero para nada Sara estaba menos emocionada. Ese día nos juntamos en casa todos los abuelos, tíos y primos, y disfrutamos de una agradable tarde de merienda y como no, de nuevos regalos. Para esta ocasión, yo también le tenía preparado otro detalle, un álbum de fotos de Hoffman, plataforma que uso con bastante frecuencia para realizar este tipo de álbumes. Pero la protagonista indiscutible del álbum fue Sara. Hice un álbum con los mejores momentos de sus 6 años, desde el día que celebró el cumple del año pasado hasta ahora. Le encantó y de vez en cuando o coge y le gusta mirarlo. Ese día también le regalaron el “quién es quién” y jugamos una partida cada noche antes de acostarse.

álbum de fotos digital

Pues eso, que ha sido un séptimo cumpleaños lleno de fiestas y de regalos y ya está contando los días que faltan para cumplir 8. ¡Ay mi loquita!

 

 

He vuelto a escribir

¡Hola a todos!¡Cuánto tiempo!

Llevo meses desconectada del blog y de las redes sociales, alguna pequeña publicación en Facebook o en Instagram de vez en cuando, pero poco más. Hoy me he conectado al blog y he visto que llevo sin publicar nada desde el verano, pero han pasado tantas cosas desde entonces…

Hacer un resumen de estos meses va a resultar un poco complicado, aunque lo intentaré.

He tenido y sigo teniendo unos problemas en casa de los que me encantaría hablar, pero no puedo. ¡Cuántas noches de desesperación he tenido ganas de sentarme y ponerme a escribir mis penas y dificultades, desahogarme contándolo todo! Pero no puedo, me han recomendado que mejor no hable de esto en público, por aquello de que nos conocen y quizás, ahora o en un futuro, pueda tener alguna repercusión. Pero estoy pasando unos momentos bastante complicados. Tanto, que la psiquiatra me ha puesto antidepresivos y ansiolíticos. Pero bueno, gracias a la medicación, las sesiones con la psicóloga, la familia y los amigos con los que puedo contar y alguna otra institución implicada, voy llevándolo cómo puedo, y esperando que las cosas se solucionen pronto.

Por otro lado, hace meses volví a cambiar en el trabajo, más bien, me cambiaron. Me cambiaron de servicio y de horario. Al principio, tener que trabajar por las tardes me hizo derrumbarme un poco. Y, además, en la planta de hospitalización de oncología. Cuando me dieron la noticia del cambio lo llevé bastante mal, ¿cómo iba a apañarme con los niños si tenía que trabajar de tarde? ¿Me iba a gustar el servicio? Pues bueno, después de los primeros días, en que cuesta adaptarse a los cambios, me encantó. Tanto es así, que tras un mes en horario de tarde en onco, me propusieron volver a mi antiguo servicio y lo rechacé. Ya llevo varios meses trabajando aquí y me encanta. Sé que, para mucha gente, sobre todo personas que no trabajan en el ámbito de la salud, es difícil de entender que se pueda trabajar con personas que están muy enfermas y muchas de ellas, en las últimas etapas de sus vidas. Es duro, está claro y hay personas que duelen más que otras, la gente joven, las personas con un carisma que te hacen quererlas desde el primer momento, tener que perderlas cuesta y a veces te vas a tu casa con la pena. Pero también me voy a casa reconfortada, con la seguridad del trabajo bien hecho, con la tranquilidad de saber que he podido acompañar a los pacientes y a sus familias en unos momentos duros, saber que no han sufrido, que las he reconfortado, que he hecho todo para minimizar el trauma. Es increíble cómo la gente agradece los pequeños gestos en estos duros momentos. Y eso te hace valorar la vida un poquito más, las pequeñas cosas, los pequeños momentos. Me encanta mi trabajo, me encanta ser enfermera y ayudar a la gente. Sigo con la reducción de jornada, así que intento trabajar festivos, fines de semana y noches, para poder dejar a Sara en casa de los abuelos esos ratos, pero luego poder disfrutar de ella el resto del día o del fin de semana. Indudablemente, preferiría trabajar por la mañana, pero de momento, no llevo mal el horario ni ella tampoco. Estoy muy feliz en el terreno laboral, me encanta ir a trabajar.

Resumen de mi estudio para las oposiciones

Y siguiendo con el tema trabajo y horario, están las oposiciones. Uf, madre mía, qué desanimada estoy. Me apunté a la academia, que, por cierto, me costó un dineral, con muchas ganas de estudiar y de prepararme. Pero según iban pasando los meses, me fui desinflando. Quizás es por la rabia de saber que, para aprobar una oposición de enfermería, pesan más conocimientos que nada tienen que ver con la profesión que la propia experiencia. Es cierto que dentro del ámbito de la salud hay distintas disciplinas. Es cierto que hay enfermeras que no ejercen de cuidadoras, si no de investigadoras, de directivas, de estadistas, de estudiosas. Las respeto, evidentemente y si les gusta su trabajo, las admiro por ello. Pero la realidad es que la inmensa mayoría de las enfermeras trabajamos de cara al cuidado directo del paciente. Según los últimos estudios y datos de anteriores oposiciones de enfermera, los temas que más peso han tenido en otros exámenes y que más interesa dominar para aprobar estas son: investigación, metodología enfermera, gestión, planificación, calidad, atención primaria, ética y legislación, demografía… Y en cambio, temas reales de la enfermera, como técnicas de enfermería, cuidados del anciano, del recién nacido, digestivo, ginecología, urgencias, infecciosas…van disminuyendo su importancia. Así que cuando empecé a ir a la academia y a hacer simulacros de anteriores exámenes, en los que la mayoría de las preguntas tenían que ver con temas que nunca había usado, que me resultaban complicados y desconocidos, y en cambio, temas reales del día a día, conocimientos necesarios para prestar un buen cuidado a nuestros pacientes casi no se tenían en cuenta, me fui decayendo. Me cuesta entender que se valore más este tipo de conocimientos para una oposición general de enfermería que la propia experiencia o el conocimiento innato de la profesión. Así que poco a poco, lo he ido dejando, he ido aparcando el estudio de algo que no me gusta y no me entra por otras cosas más importantes que hacer. Sé que es un error, que después de tantos años trabajando tengo muchas posibilidades de sacar la plaza, pero mentalmente no me veo preparada. Quedan un par de meses para el examen y como no me entre una neura a última hora, que por otro lado será absurdo, no creo que haga mucho.

He vuelto a retomar el deporte, que había aparcado un poco por estudiar. Bueno, nunca lo dejé del todo, pero ahora llevo unos meses más en forma que nunca, voy al gimnasio dos o tres veces por semana e intento salir a correr al menos un día. Incluso me he apuntado a una carrera de obstáculos en abril, ya os contaré. Hacer ejercicio físico me resulta estimulante, me despeja, además de los beneficios que tiene para la salud.

En diciembre se me estropeó el coche, una avería gorda de esas de 1000€ la reparación. Le di muchas vueltas a gastarme tanto dinero en un coche más o menos antiguo y al final, me lie la manta a la cabeza y el día de Nochebuena estrené coche nuevo. Uno bastante más pequeño, antes tenía un monovolumen de 7 plazas, pero siendo sincera conmigo misma, ya no necesito tanto coche, al final, el 99% de las veces vamos Sara y yo solas. Así que ahora tengo uno muy mono, con todos los extras y seguridades del mercado y tanto Sara como yo estamos contentísimas. 

Los niños se siguen haciendo mayores, Lucas tiene 17 años y Sara 7, el otro día fue su cumple, en unos días os cuento la fiesta. Y bueno, ellos crecen y el resto también, que yo cumplí 44 hace unos meses.

Ah, y una cosa emocionante. El 5 de mayo nos vamos de viaje a Disneyland Paris. Mi hermana y yo con las dos niñas. Podéis imaginar cómo estamos de emocionadas las 4, no sé si estamos más contentas las niñas o las mayores, jeje. Tenemos el viaje contratado desde noviembre y vamos contando los días que faltan. Ya están todos los preparativos, sólo queda que llegue y disfrutar. Ya os lo contaré también.

Las circunstancias de la vida me han enseñado a vivir el momento. Por eso disfruto cada día todo lo que puedo. Intento hacer muchas cosas de ocio con Sara. Salimos, vamos a conciertos, a teatros, a correr o montar en bici. Lo de Disneyland es un desembolso grande, pero la verdad es que, desde noviembre, pagando poco a poco cada mes, se hace llevadero.

El musical El Mago de Oz en el Teatro Maravillas es altamente recomendable

También salgo bastante más que antes, a cenar y a disfrutar con las amigas. Algunos días de diario, cuando Sara ya está dormida y su hermano está en casa para hacer de canguro, me lo dedico a mi. Es importante tener tiempo para una misma y compartirlo con las amigas se vuelve indispensable. Hablar con otras mujeres, compartir momentos ante una taza de café por las mañanas o ante una cena, te da otra perspectiva de la vida, te hace sonreír. Las amigas son esas personas con las que puedes contar en los buenos y en los malos momentos y la amistad hay que cuidarla.  Aunque no hay tiempo para hacer todo lo que me gustaría, intento mantener esas amistades que llevan ahí toda la vida, amigas del instituto a las que veo menos de lo que me gustaría. Y cultivar amistades nuevas, por supuesto. Y cuando puedo, viajo. En enero estuve en Tenerife y hasta tuve suerte con el tiempo y pude ir un día a la playa.

Seguro que me quedan cosas en el tintero de estos meses, pero así, en resumen, es lo más importante. Me gustaría retomar algo de tiempo para el blog, para seguir contando cosas de mi día a día, de mis preocupaciones e inquietudes, a ver si saco tiempo. De momento, prometo hablar del cumple de Sara en unos días.

Muchas gracias a todos y a todas por estar ahí, por seguir compartiendo publicaciones del blog, por seguir leyendo cosas que publiqué hace mucho tiempo. Me hace muchísima ilusión cuando veo que alguna de mis publicaciones sigue activa, cuando alguna persona me escribe para decirme que me echa de menos, gracias a todos por estar ahí. Besazos.

Cómo hacer una máscara con escayola

Hace un par de semanas, un domingo de esos caseros, en los que no sabes qué hacer, me acordé de una manualidad que había hecho yo en clase de plástica cuando iba al colegio. Hicimos una máscara de escayola. Recuerdo que fue muy divertido, entre otras cosas porque usamos la escayola para algo más y escayolamos el brazo de una amiga de clase, que le dio un susto tremendo a su madre cuando vino al cole a recogerla… Pero trastadas a parte, ese fue un buen día y quise recordarlo con Sara.

Le propuse hacer una máscara con la forma de su cara, a lo que accedió enseguida. Y aunque no nos ha quedado tan bien como esperaba, la práctica ha abierto la puerta a futuras posibilidades (y a otra manualidad que hemos hecho este miércoles por la mañana, también con escayola). Yo tenía varias vendas por casa, pero creo que en las tiendas de manualidades y en las de suministros médicos, podéis encontrarla sin problema.

MATERIAL

·         Crema hidratante

·         Venda de algodón (en su defecto, en el cole usamos papel de periódico)

·         Venda de escayola

·         Tijera

·         Barreño con agua

·         Guantes

·         Ropa vieja

·         Acuarelas

Material para máscara de escayolaAntes de empezar, decidimos que el sitio elegido para manipular la escayola sería el baño, porque os aseguro por experiencia que mancha. El polvo seco de la escayola cae por todos lados y una vez mojada, mancha bastante. Así que para manchar menos y que Sara estuviese cómoda, vestida con ropa vieja se metió dentro de la bañera, para estar tumbada y con la cara hacia arriba.

MÉTODO

·         Recoger el pelo, poner mucha crema hidratante en la cara y cubrir la cara con venda de algodón, dejando libre la boca, la nariz y los ojos.

·         Cortar tiras de venda de escayola de distintas medidas, de 5, 10 y 20 cm más o menos. Las tiras más largas podemos colocarlas en la cara de arriba abajo y las más cortas las usaremos para rematar pequeñas zonas.

·         Mojar la tira de venda según vayamos a usarla en el agua del barreño y aplicar en la cara. Una vez colocada, con los dedos la alisaremos, para extender bien la escayola. Repetir el procedimiento por toda la cara, apretando bien con los dedos para dar la forma adecuada de la nariz, los pómulos, la forma de los labios, con cuidado de no tapar las fosas nasales, ojos ni boca. Superponer varias capas.

·         Una vez tengamos lista la máscara, la separamos de la cara, metiendo los dedos por debajo de la venda de algodón y la dejamos secar durante varias horas, para que endurezca.

·         Cuando ya esté seca y dura, con una lima y las tijeras, quitamos bordes y suavizamos las zonas más duras. Terminamos de arreglar la zona de los ojos, nariz y boca.

·         Usar las acuarelas para que los niños la coloreen de la forma que les apetezca, a fin de cuentas, es una máscara de su cara.

 

 

Smile and Learn, una app muy educativa

Que no me gusta que mi hija esté enganchada al móvil o a la Tablet, creo que todos lo tenemos claro, no es la primera vez que lo comento. Ni la primera vez que hablo de las personas que, en vez de interactuar, están enganchadas a las redes sociales o a juegos, incluso en reuniones con otras personas. Evidentemente, cuando el tema tiene que ver con niños, me parece mucho peor. No entiendo a esos padres que sientan a sus hijos delante de una pantalla a la hora de comer, mientras le enchufan al pequeño la comida, a la que no presta ninguna atención y que engulle por inercia. Luego nos quejamos de que los niños no tienen una relación sana con la comida….

Así que cuando desde Smile and Learn me propusieron probar su app, me lo pensé un poco. Si no quiero fomentar el uso de los dispositivos móviles en mi hija, no veía sentido poner una aplicación especial para ella. Después de analizarlo y ver lo que me ofrecían, cambié de opinión, pero siempre bajo mis estrictas normas.

Sara ve la televisión, concretamente Disney Chanel y Netflix son sus plataformas favoritas; Sara juega a la consola Nintendo heredada de su hermano mayor; incluso a veces juega con una Tablet pequeña también heredada. Pero todas esas cosas las hace bajo mi supervisión y con un control horario. Si quiere hacer alguna de esas cosas, siempre hay condiciones:

·         Solo se puede jugar/ver la tele, después de haber terminado las obligaciones (pocas, por su edad, pero también las tiene).

·         Pongo el reloj con un temporizador, y cuando suena, hay que dejar de ver la tele o jugar con medios tecnológicos y jugar a otras cosas.

·         Si no cumple con lo estipulado, se queda castigada al día siguiente sin usar nada de eso.

·         De vez en cuando, sólo de manera esporádica, le dejo mi móvil para jugar. Esto sólo ocurre cuando vamos en el coche y por lo que sea, no quiero que se duerma, por ejemplo, si estamos llegando a casa y si se queda dormida, se pierde la cena. En esas ocasiones se lo dejo, pero ella sabe que no siempre que va en el coche juega al móvil. Otros momentos puntuales en los que se lo he dejado, han sido cuando me ha acompañado a algún sitio durante mucho rato y se ha aburrido, por ejemplo, este verano cuando tenía que acompañarme a la peluquería o a la manicura, después de un rato allí, ya aburrida, le he dejado jugar un poco.

A pesar de mis reticencias, está claro que vivimos en una época en la que casi todos los niños tienen acceso a contenido digital. Pero ojo, posibilidad de descargas hay muchas, lo importante es que sean adecuadas a la edad de nuestros peques y que les aporten algo.

He instalado la aplicación de Smile and Learn en mi móvil y después de tenerla durante un par de meses y usarla de vez en cuando, os cuento mis impresiones.

Smile and Learn

Lo bueno que tiene esta app es que está pensada de forma educativa, con herramientas para que los peques aprendan mientras juegan. No es sólo una app, sino que es una plataforma que engloba varias apps educativas para niños de 2 a 10 años. Consta de más de 70 cuentos y juegos interactivos y más de 1000 actividades.

Todos los contenidos han sido diseñados por educadores y tienen el objetivo de reforzar el aprendizaje en valores, inteligencias múltiples e idiomas. Además, puedes ver el progreso del aprendizaje de tu hijo y conocer en qué áreas necesita más refuerzo.

La biblioteca de Smile and Learn incluye 20 juegos y cuentos interactivos de forma gratuita. Se puede descargar para Android y para iOS

Los juegos

  • Refuerzan inteligencias múltiples y destrezas cognitivas con juegos de memoria, atención, coordinación y lógica para niños.
  • Inspirados en contenidos educativos para que los niños aprendan de forma divertida (cocina, naturaleza, animales…)
  • Ideales para reforzar el aprendizaje de idiomas: en inglés, francés y español
  • Incorporan diferentes niveles de dificultad pensados para niños de diferentes edades y niveles de desarrollo.
  • Incluyen opciones para jugar en equipo y en familia.
  • Refuerzan el aprendizaje emocional a través de dinámicas de reconocimiento de caras, actividades musicales…

Los cuentos

  • Motivan la lectura de forma divertida a través de animaciones que fomentan el descubrimiento, juegos educativos y lupas para ampliar el conocimiento
  • Enseñan valores claves en el desarrollo socioemocional (tolerancia, generosidad, etc.)
  • Facilitan el aprendizaje de idiomas. Toda la colección está en español, inglés y francés
  • Refuerzan la comprensión lectora con el “QUIZ”, un divertido juego de preguntas.
  • Refuerzan el aprendizaje de contenidos a través de la ambientación de cada historia (por ejemplo, estaciones del año, la música, el espacio)
  • Personaliza la experiencia (varios tipos de letra, leer con o sin locución, etc.)
  • Crean un entorno 100% seguros, sin publicidad, ni acceso a redes sociales.

La aplicación es 100% segura, sin publicidad, sin compras in-app y sin acceso a redes sociales.

Al darte de alta en el juego, introduces los datos del niño o niños que van a usarla, de modo que los contenidos se adaptan a la edad del pequeño. Una vez ellos comienzan a jugar, tienen que elegir su avatar para poder jugar.

Los juegos y cuentos se van descargando e instalando a medida que se va jugando, de modo que sólo para la descarga necesitaremos de conexión a internet. Una vez hemos descargado un contenido, se juega sin acceso a la red.

La app está dividida en distintas secciones:

·         Lógica – aquí dentro encontraremos juegos de números y juegos de lógica

·         Ciencias – hay cuentos relacionados con la naturaleza y juegos

·         Espacial y artístico – juegos de pintar y de construir

·         Cuentos y letras – lleno de cuentos con mensaje

·         Emociones – cuentos y juegos relacionados con las emociones

·         Multijugador – para jugar todos en familiaSmile and Learn 2

Por ejemplo, dentro de las ciencias, en el juego del aparato digestivo, primero hay una clase adecuada a la edad del niño, en el que le explica cómo funciona este sistema. Según va comiendo el personaje, el niño va aprendiendo cómo llega la comida al esófago, estómago, intestino y finalmente es expulsada. Después, hay un puzle para que vaya construyendo el sistema digestivo y una serie de preguntas para ver qué ha aprendido. Si lo hace correctamente, va ganado monedas y le felicitan. A Sara le encanta decirme “mamá, he atendido muy bien”

Tenemos multitud de posibilidades, todas basadas en el aprendizaje.

Está claro que nuestros hijos han nacido en una época donde los medios audiovisuales, las aplicaciones para móviles y los contenidos digitales tienen cada vez más peso en la educación. Cada vez más colegios e institutos se suman a esta forma de enseñanza. Si ponemos a su alcance estos medios, siempre bajo nuestra estricta supervisión y control, podrán obtener beneficios y aumentar su inteligencia.

Si mi hija quiere un rato de juegos en el móvil o en la Tablet, tengo claro que optamos sin dudarlo por algún contenido de Smile and Learn, antes de descargar algún juego sin sentido del play store.

¿Y vosotros, conocíais Smile and Learn?

Los beneficios de jugar con LEGO

En casa siempre ha habido piezas de LEGO rodando. Desde que nació Lucas, primero los bloques grandes, después cada vez más pequeños hasta terminar montando verdaderos desafíos. Pero al mayor hace tiempo que dejó de interesarle, o por lo menos, de suponerle un desafío. Por probar, le cogí un set de Lego Technic, un coche chulísimo. Pero en menos de media hora ya lo había montado, probado y olvidado por ahí. A él tengo que proponerle desafíos más complejos.

Con Sara, en cambio, estamos en pleno proceso de desarrollo de sus habilidades motoras y mentales y montar sets de Lego es una buena arma para potenciar estas áreas.

Hasta hace no mucho, los bloques que teníamos en casa consistían en piezas más o menos grandes, aptas para niños de unos 3 años, fáciles de manejar. Con ellas montaba torres altas y castillos. Después, cambió un poco sus hábitos de juego y las piezas las tenía relegadas en una caja en su habitación. Hasta ahora.

Coincidiendo con la llegada a casa de Vaiana, la película de Disney en DVD, hemos adquirido también el set de Lego Aventura en la isla de Vaiana. Sobra decir que Sara está encantada con este personaje de Disney, con su personalidad, con su fuerza y constancia. Se sabe los diálogos y ella misma dice ser Vaiana de Motu Nui.

Este ha sido el primer Lego “de mayores” que tenemos, a partir de 5 años. Le hizo una ilusión tremenda empezar a jugar con él. En cuanto lo abrió y le expliqué cómo ir montándolo, empezando por la bolsa 1 y siguiendo las instrucciones, no ha parado hasta tenerlo listo en unos días. Las dos o tres primeras veces me pidió consejo, pero rápidamente ha entendido la mecánica y lo ha montado ella sola. Por supuesto, con el subidón de autoestima que eso le ha producido.

Montar juguetes de Lego, no sólo ayuda en la coordinación y en la motilidad, también en la orientación espacial. Está claro que no es lo mismo poner una pieza mirando hacia un lado o hacia otro. Así, antes de encajar la siguiente pieza, hay que tener conciencia del espacio que esta ocupa en el todo general.

Jugar con Lego ayuda a contar, es un inicio a las matemáticas. Al principio, tuvo que fijarse que, aunque hubiese piezas del mismo color, no tenían por qué ser iguales, pues cambiaban el número. Así, iba contando circulitos para ver cuál era la pieza exacta que necesitaba.

Sara se entretiene mucho con las manualidades, pintando, dibujando, puede estar muchísimo rato concentrada creando algo. Montando el set de Lego, tampoco perdía la concentración y estaba muy atenta a lo que hacía.

Después de las horas de creación y entretenimiento que hemos pasado, ambas tenemos claro que queremos volver a repetir, así que cuando termine el colegio, compraré un juguete de Lego con más piezas, para esas calurosas tardes de verano.

Hoy leemos El Jardín de Baby Enciclopedia Larousse

Me encanta la cara de emoción que pone Sara cuando tiene un libro nuevo; quiere ponerse con él incluso aunque sea la hora de cenar, no puede esperar a mirarlo. Y esta vez no ha sido menos.el-jardin

De la mano de Boolino, la plataforma online de libros infantiles más grande de España, nos ha llegado este libro, El Jardín, que forma parte de una amplia colección de libros, la Baby Enciclopedia, con títulos para todos los gustos.

El Jardín es un libro de tapa blanda, acolchado y plastificado, ideal para que los más pequeños puedan manosearlo a su gusto. Pero también tiene bastante texto, para poder leérselo e incluso, para los primeros lectores. Todas sus páginas son plastificadas, y esto tiene su explicación porque además de leer, los pequeños pueden divertirse poniendo y quitando las pegatinas que encontrarán al final.el-jardin

Entre sus páginas, nuestros hijos aprenderán sobre plantas, huertos, flores, árboles y muchas más cosas. Y al final, pondrán a prueba sus conocimientos con varios juegos de pegatinas. Y no todo acaba ahí, porque ¡el libro esconde una última sorpresa! Un pequeño puzle de cartón de 12 piezas.descubre_mas_150

A Sara le ha gustado mucho, todo lo que sean libros con actividades le resulta muy entretenido. Y además, ha aprendido algunas cosas sobre cómo cuidar las plantas. Espero que me sirva de ayuda para cuidar las pocas macetas que tengo, que nunca me duran mucho.

El libro lo puedes encontrar en este enlace de la web Boolino, por solo 9.95€. En breve, seguiremos ampliando la colección.

Trolls, la felicidad de colores

trollsDesde que vimos el tráiler de la película Trolls, tenía claro que esa película no podíamos perdérnosla. Y menos mal, porque hemos salido encantadas del cine. Escuchar a Justin Timberlake cantando Can´t stop the feeling (hace un par de meses que es mi tono de llamada del teléfono) era un reclamo muy poderoso. Y es que no sólo su canción suena en la cinta, Timberlake es además el productor ejecutivo de la banda sonora, todo un acierto, sin duda. Canciones como September, Move your feet, The sound of Silence… (versionadas alguna de ellas, para adaptarse a la película), te harán mover los pies si te gusta tanto la música como a mí. Trolls es el primer musical de DreamWorks.

Me encanta este vídeo, con los actores de la película. Gwen Stefani y yo compartimos gusto por ir cantando en el coche 😉
En la película, los Bergens, unos bichos malos que son feos a más no poder, celebran cada año una fiesta en la que el menú principal son los Trolls. Pero ellos escapan y viven felices durante muchos años, liderados por Poppy, una risueña princesa. La vida de todos los Trolls gira en torno a tres cosas: cantar, bailar y darse abrazos cada media hora. Y así son felices, la felicidad en estado puro. Positivos, optimistas, coloridos, con unas melenas que ya las quisiera yo para mí y que, además, no solo sirven para estar monísimos, sino que tienen infinidad de usos.

Hasta que los Bergens aparecen de nuevo y se llevan a unos cuantos miembros. Poppy pide ayuda entonces a Branch, un Troll arisco y asustadizo que vive en un bunker y que hace años perdió sus colores; ahora está gris y apagado y no soporta la felicidad contagiosa de Poppy. Juntos emprenderán el camino hacia la ciudad de los Bergens para rescatar a sus amigos, viviendo muchas aventuras y sin dejar de cantar en ningún momento.Trolls

Una película muy recomendada, con la que moverás los pies en la butaca del cine. Una cinta en la que comprendemos que “la felicidad está dentro de todos nosotros, solo necesitas que alguien te ayude a encontrarla”. Optimismo y felicidad en estado puro.

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