No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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El séptimo cumpleaños de Sara

Pues sí, ya han pasado 7 años de aquel maravilloso mediodía, en que mi hija decidió que era hora de conocerme en persona y vino al mundo con muchas prisas, casi sin darme tiempo de llegar al hospital, sin tiempo de llegar ni al paritorio, allí, en la cama, sin medicación ni anestesia. Las “rapidillas”, nos llamaron. ¿Aquella velocidad en su nacimiento fue presagio de su acelerada vida posterior? Pues la verdad, me pregunto si tendrá algo que ver y ya desde pequeña despuntaba maneras, jaja, mi niña torbellino que no para quieta ni un momento.

Este año ha sido especial, bueno, quizás más especial que años anteriores porque lo ha vivido con más nervios y más intensidad, aunque supongo que el próximo también será diferente a este. Como estos niños cada día aprenden más cosas, hace ya algún tiempo que controla “el tiempo”, los días, semanas, meses y años y ya es capaz de entender cuanto falta para un acontecimiento. Así que le gusta tener calendarios y apuntarse las cosas (si, lo confieso, eso lo ha heredado de mi, mis manías por apuntarlo todo y tenerlo todo controlado). Cada mes hacemos un calendario en un folio y lo apunta todo, los días que yo trabajo, los días que hay algún acontecimiento especial, los días que se queda a dormir en casa de los abuelos…y cada noche va tachando los días del calendario y contando los que quedan.

Así, desde un mes antes o más de su cumpleaños, iba contando los días. Y este año lo ha celebrado 3 veces, ya podéis imaginar como tenía el calendario de anotaciones.

Recuerdo alguno de mis cumpleaños cuando era pequeña y tengo fotos que lo atestiguan. Mi madre preparaba merienda para todos los niños, que en general eran mis primos y varios hijos de amigos de mis padres. Las meriendas eran sándwiches variados, paratas fritas, gusanitos de esos naranjas y refresco. Luego, había tarta y jugábamos todos un rato. Por otro lado, en la zona mayor del salón y hasta en la terraza si el tiempo acompañaba, estaban todos los adultos con su propia fiesta. Los recuerdo bebiendo cerveza o lo que encartase, hablando y riendo. Mi madre se pegaba unas palizas…Antes del cumpleaños, le tocaba prepararlo todo; después, recoger la casa donde había habido un montón de chiquillos y sus padres. Uf, no quiero ni imaginármelo.

Por eso aparecieron los lugares de celebraciones, imagino yo. Lo bueno de estos sitios es que no tienes que preocuparte por nada. Los niños juegan, chillan, corren, tienen monitores que les vigilan y les entretienen, se divierten, meriendan (comida horrorosa, jolín, ¿tan difícil sería poner comida sana en estos sitios?), no tienes que preocuparte de recoger nada ni de limpiar, no molestan a los vecinos…Y cuando aún son pequeños como estos, es una buena forma también de juntarse con algunas madres y padres y charlar y tomar algo mientras los peques se divierten. Lo malo es lo caro que sale. Entre el precio por niño, que ronda los 11€ dependiendo del sitio, mas lo que gastas en invitar a los padres…Te sale por un ojo de la cara. El año pasado me dejé un dineral. Este año lo celebró junto con su mejor amiga de clase, que las dos cumplían años más o menos por las mismas fechas. Ambas madres nos pusimos de acuerdo en el día y el lugar y al tener amigos comunes, la verdad es que celebrar el cumpleaños en un lugar destinado a tal menester nos salió bastante más económico. A la hora de los regalos, en mi colegio se llegó a una especie de acuerdo, aunque en cada sitio lo hacen de distinta manera. Por cada niño invitado se ponen 10 euros, da igual que se celebre un cumpleaños o dos. De esa forma, nosotras contábamos con 5€ por niño para el regalo. Así que tenía 50€ para gastarme. Y decidí invertir ese dinero en ropa, que el cambio de estación estaba próximo y aquí mi moza ha crecido bastante del año pasado a este. Y como yo soy muy apañada con esto de comprar ropa y siempre encuentro gangas, le compré un montón de cosas en varias tiendas, como H&M y el Corte Inglés. Ella se lo pasó de maravilla con sus amigos y encantada con su ropa nueva.

Después, llegó el día de su cumpleaños de verdad, el 4 de marzo. Casualmente, este año ese día no ha habido cole, así que pensé hacer algo especial para pasarlo con ella, teniendo en cuenta que al siguiente domingo teníamos fiesta en casa con la familia. Casi sin planearlo, terminamos en casa de mi madre y allí también nos juntamos con mi hermana y mi sobrina. ¡Cómo mola que el día de tu cumple sea festivo! No hicimos nada del otro mundo, solo comer en familia y darle algunos regalos, pero ella estaba feliz. Mi madre le regaló unas zapatillas con luces que eligió ella misma y que estaba deseando estrenar, muy bonitas. Y yo le regalé un juego de mesa. Estaba buscando un juego entretenido, divertido y diferente y me topé con Dixit. Con Dixit, no hay nada preestablecido, los jugadores dejan volar su imaginación.

Dixit consta de un sencillo tablero por el que desplazar las fichas, que tienen forma de conejo. Se puede jugar entre 3 y 6 jugadores y aunque está recomendado a partir de 8 años, Sara es capaz de jugar perfectamente. Lo más impresionante del juego son sus 84 cartas, con unas cuidadas imágenes e ilustraciones, algunas muy sencillas y otras bastante complejas. El jugador al que le toque será el cuentacuentos. Se reparten varias cartas boca abajo a cada participante. El cuentacuentos elige una de sus cartas y se cuenta al resto algo que le sugiera la carta, una palabra, una frase, una canción. Puede ser muy explícito en la explicación o un poco rebuscado, para hacerlo más difícil. Después, entre varias cartas ya colocadas boca arriba, el resto de los jugadores tiene que tratar de adivinar cual era la carta del cuentacuentos. Dependiendo de los aciertos y/o de los fallos, así serán los puntos. Lo bueno es que cada partida es diferente, pues de una misma imagen, distintas personas pueden transmitir distintas ideas. Y sí, los pequeños son capaces de comunicar muy bien. Me encanta el juego Dixit, deja volar la imaginación y la inventiva y es muy divertido.

Juego de mesa de la web Cerebrito Pérez

Y ya por fin, llegó el día de la celebración en casa para el resto de la familia, la 3ª celebración, pero para nada Sara estaba menos emocionada. Ese día nos juntamos en casa todos los abuelos, tíos y primos, y disfrutamos de una agradable tarde de merienda y como no, de nuevos regalos. Para esta ocasión, yo también le tenía preparado otro detalle, un álbum de fotos de Hoffman, plataforma que uso con bastante frecuencia para realizar este tipo de álbumes. Pero la protagonista indiscutible del álbum fue Sara. Hice un álbum con los mejores momentos de sus 6 años, desde el día que celebró el cumple del año pasado hasta ahora. Le encantó y de vez en cuando o coge y le gusta mirarlo. Ese día también le regalaron el “quién es quién” y jugamos una partida cada noche antes de acostarse.

álbum de fotos digital

Pues eso, que ha sido un séptimo cumpleaños lleno de fiestas y de regalos y ya está contando los días que faltan para cumplir 8. ¡Ay mi loquita!

 

 

He vuelto a escribir

¡Hola a todos!¡Cuánto tiempo!

Llevo meses desconectada del blog y de las redes sociales, alguna pequeña publicación en Facebook o en Instagram de vez en cuando, pero poco más. Hoy me he conectado al blog y he visto que llevo sin publicar nada desde el verano, pero han pasado tantas cosas desde entonces…

Hacer un resumen de estos meses va a resultar un poco complicado, aunque lo intentaré.

He tenido y sigo teniendo unos problemas en casa de los que me encantaría hablar, pero no puedo. ¡Cuántas noches de desesperación he tenido ganas de sentarme y ponerme a escribir mis penas y dificultades, desahogarme contándolo todo! Pero no puedo, me han recomendado que mejor no hable de esto en público, por aquello de que nos conocen y quizás, ahora o en un futuro, pueda tener alguna repercusión. Pero estoy pasando unos momentos bastante complicados. Tanto, que la psiquiatra me ha puesto antidepresivos y ansiolíticos. Pero bueno, gracias a la medicación, las sesiones con la psicóloga, la familia y los amigos con los que puedo contar y alguna otra institución implicada, voy llevándolo cómo puedo, y esperando que las cosas se solucionen pronto.

Por otro lado, hace meses volví a cambiar en el trabajo, más bien, me cambiaron. Me cambiaron de servicio y de horario. Al principio, tener que trabajar por las tardes me hizo derrumbarme un poco. Y, además, en la planta de hospitalización de oncología. Cuando me dieron la noticia del cambio lo llevé bastante mal, ¿cómo iba a apañarme con los niños si tenía que trabajar de tarde? ¿Me iba a gustar el servicio? Pues bueno, después de los primeros días, en que cuesta adaptarse a los cambios, me encantó. Tanto es así, que tras un mes en horario de tarde en onco, me propusieron volver a mi antiguo servicio y lo rechacé. Ya llevo varios meses trabajando aquí y me encanta. Sé que, para mucha gente, sobre todo personas que no trabajan en el ámbito de la salud, es difícil de entender que se pueda trabajar con personas que están muy enfermas y muchas de ellas, en las últimas etapas de sus vidas. Es duro, está claro y hay personas que duelen más que otras, la gente joven, las personas con un carisma que te hacen quererlas desde el primer momento, tener que perderlas cuesta y a veces te vas a tu casa con la pena. Pero también me voy a casa reconfortada, con la seguridad del trabajo bien hecho, con la tranquilidad de saber que he podido acompañar a los pacientes y a sus familias en unos momentos duros, saber que no han sufrido, que las he reconfortado, que he hecho todo para minimizar el trauma. Es increíble cómo la gente agradece los pequeños gestos en estos duros momentos. Y eso te hace valorar la vida un poquito más, las pequeñas cosas, los pequeños momentos. Me encanta mi trabajo, me encanta ser enfermera y ayudar a la gente. Sigo con la reducción de jornada, así que intento trabajar festivos, fines de semana y noches, para poder dejar a Sara en casa de los abuelos esos ratos, pero luego poder disfrutar de ella el resto del día o del fin de semana. Indudablemente, preferiría trabajar por la mañana, pero de momento, no llevo mal el horario ni ella tampoco. Estoy muy feliz en el terreno laboral, me encanta ir a trabajar.

Resumen de mi estudio para las oposiciones

Y siguiendo con el tema trabajo y horario, están las oposiciones. Uf, madre mía, qué desanimada estoy. Me apunté a la academia, que, por cierto, me costó un dineral, con muchas ganas de estudiar y de prepararme. Pero según iban pasando los meses, me fui desinflando. Quizás es por la rabia de saber que, para aprobar una oposición de enfermería, pesan más conocimientos que nada tienen que ver con la profesión que la propia experiencia. Es cierto que dentro del ámbito de la salud hay distintas disciplinas. Es cierto que hay enfermeras que no ejercen de cuidadoras, si no de investigadoras, de directivas, de estadistas, de estudiosas. Las respeto, evidentemente y si les gusta su trabajo, las admiro por ello. Pero la realidad es que la inmensa mayoría de las enfermeras trabajamos de cara al cuidado directo del paciente. Según los últimos estudios y datos de anteriores oposiciones de enfermera, los temas que más peso han tenido en otros exámenes y que más interesa dominar para aprobar estas son: investigación, metodología enfermera, gestión, planificación, calidad, atención primaria, ética y legislación, demografía… Y en cambio, temas reales de la enfermera, como técnicas de enfermería, cuidados del anciano, del recién nacido, digestivo, ginecología, urgencias, infecciosas…van disminuyendo su importancia. Así que cuando empecé a ir a la academia y a hacer simulacros de anteriores exámenes, en los que la mayoría de las preguntas tenían que ver con temas que nunca había usado, que me resultaban complicados y desconocidos, y en cambio, temas reales del día a día, conocimientos necesarios para prestar un buen cuidado a nuestros pacientes casi no se tenían en cuenta, me fui decayendo. Me cuesta entender que se valore más este tipo de conocimientos para una oposición general de enfermería que la propia experiencia o el conocimiento innato de la profesión. Así que poco a poco, lo he ido dejando, he ido aparcando el estudio de algo que no me gusta y no me entra por otras cosas más importantes que hacer. Sé que es un error, que después de tantos años trabajando tengo muchas posibilidades de sacar la plaza, pero mentalmente no me veo preparada. Quedan un par de meses para el examen y como no me entre una neura a última hora, que por otro lado será absurdo, no creo que haga mucho.

He vuelto a retomar el deporte, que había aparcado un poco por estudiar. Bueno, nunca lo dejé del todo, pero ahora llevo unos meses más en forma que nunca, voy al gimnasio dos o tres veces por semana e intento salir a correr al menos un día. Incluso me he apuntado a una carrera de obstáculos en abril, ya os contaré. Hacer ejercicio físico me resulta estimulante, me despeja, además de los beneficios que tiene para la salud.

En diciembre se me estropeó el coche, una avería gorda de esas de 1000€ la reparación. Le di muchas vueltas a gastarme tanto dinero en un coche más o menos antiguo y al final, me lie la manta a la cabeza y el día de Nochebuena estrené coche nuevo. Uno bastante más pequeño, antes tenía un monovolumen de 7 plazas, pero siendo sincera conmigo misma, ya no necesito tanto coche, al final, el 99% de las veces vamos Sara y yo solas. Así que ahora tengo uno muy mono, con todos los extras y seguridades del mercado y tanto Sara como yo estamos contentísimas. 

Los niños se siguen haciendo mayores, Lucas tiene 17 años y Sara 7, el otro día fue su cumple, en unos días os cuento la fiesta. Y bueno, ellos crecen y el resto también, que yo cumplí 44 hace unos meses.

Ah, y una cosa emocionante. El 5 de mayo nos vamos de viaje a Disneyland Paris. Mi hermana y yo con las dos niñas. Podéis imaginar cómo estamos de emocionadas las 4, no sé si estamos más contentas las niñas o las mayores, jeje. Tenemos el viaje contratado desde noviembre y vamos contando los días que faltan. Ya están todos los preparativos, sólo queda que llegue y disfrutar. Ya os lo contaré también.

Las circunstancias de la vida me han enseñado a vivir el momento. Por eso disfruto cada día todo lo que puedo. Intento hacer muchas cosas de ocio con Sara. Salimos, vamos a conciertos, a teatros, a correr o montar en bici. Lo de Disneyland es un desembolso grande, pero la verdad es que, desde noviembre, pagando poco a poco cada mes, se hace llevadero.

El musical El Mago de Oz en el Teatro Maravillas es altamente recomendable

También salgo bastante más que antes, a cenar y a disfrutar con las amigas. Algunos días de diario, cuando Sara ya está dormida y su hermano está en casa para hacer de canguro, me lo dedico a mi. Es importante tener tiempo para una misma y compartirlo con las amigas se vuelve indispensable. Hablar con otras mujeres, compartir momentos ante una taza de café por las mañanas o ante una cena, te da otra perspectiva de la vida, te hace sonreír. Las amigas son esas personas con las que puedes contar en los buenos y en los malos momentos y la amistad hay que cuidarla.  Aunque no hay tiempo para hacer todo lo que me gustaría, intento mantener esas amistades que llevan ahí toda la vida, amigas del instituto a las que veo menos de lo que me gustaría. Y cultivar amistades nuevas, por supuesto. Y cuando puedo, viajo. En enero estuve en Tenerife y hasta tuve suerte con el tiempo y pude ir un día a la playa.

Seguro que me quedan cosas en el tintero de estos meses, pero así, en resumen, es lo más importante. Me gustaría retomar algo de tiempo para el blog, para seguir contando cosas de mi día a día, de mis preocupaciones e inquietudes, a ver si saco tiempo. De momento, prometo hablar del cumple de Sara en unos días.

Muchas gracias a todos y a todas por estar ahí, por seguir compartiendo publicaciones del blog, por seguir leyendo cosas que publiqué hace mucho tiempo. Me hace muchísima ilusión cuando veo que alguna de mis publicaciones sigue activa, cuando alguna persona me escribe para decirme que me echa de menos, gracias a todos por estar ahí. Besazos.

Pechos pudorosos

Desde pequeñas nos han enseñado que los pezones hay que llevarlos tapados. Son un mero objeto sexual, y cuanto antes nos demos cuenta del poder que tenemos las mujeres en las tetas, mejor.

Playa (3)

Pero la verdad, bajo mi punto de vista, es que estamos perpetuando una idea machista y sumisa sobre los pechos de las mujeres.

En primer lugar, nuestros pechos están creados para amamantar. Y, en segundo lugar, tienen un componente altamente sexual, es obvio, no vamos a engañarnos, la estimulación de los pezones produce hormonas que nos excitan sexualmente, pero eso no quiere decir que sólo sirvan para eso.

Pero de ahí a perpetuar la idea de que las niñas tienen que taparse los pezones desde pequeñas, va un paso…

Recuerdo mi infancia, veo mis fotos y mi hermana y yo siempre íbamos con la braguita del bikini. Fotos en la playa con 10 u 11 años, tan normales y naturales. Yo no empecé a usar la parte de arriba del bikini hasta mi adolescencia y más bien, fue motivado por eso mismo, por la adolescencia y la aparición del pudor. Pero también recuerdo cómo con 14 o 15 años, en una playa medio desierta, de las de hace casi 30 años en la costa de Huelva, una amiga y yo nos íbamos detrás de unas dunas, a escondernos de las miradas ajenas y a dejar que nuestros pechos se tostasen por el sol.

Quizás porque, en mi casa, mis padres nunca han sido pudorosos con la desnudez (y no es que fuéramos nudistas ni todo el día en bolas por la casa, pero tampoco nos escondíamos), cuando dejé atrás la revolución hormonal y mi etapa adolescente, volví a ir en bikini solo con la parte de abajo. Desde entonces ha llovido mucho, y lo sigo haciendo.

Puedo recordar muchísimas anécdotas. Como estar en bikini en la piscina municipal de mi ciudad y ver a unos tipos mirándome por la valla; como estar tomando el sol en la playa y ver a señores maduritos paseando arriba y abajo para mirarme las tetas…Eran otros años, otra época, los años 90, cuando todavía era raro, pero cada vez más gente hacía toples en la playa.

Playa (2)

En todos estos años, yo he seguido fiel a mi comodidad, me he sentido a gusto sin taparme en la playa. Cierto es que ha habido circunstancias en las que sí he usado la parte de arriba del bikini, pero lo he hecho por terceras personas, no por mí. Me he tapado en la playa cuando he ido de vacaciones con familia política, por ejemplo. O cuando he ido a algún viaje en grupo con desconocidos. El resto de las veces, con mis padres, con mis hijos, con amigos, siempre me he sentido libre de llevar los pezones al aire.

Lo que me sorprende, y mucho, es que estando en 2018, a estas alturas, cuando ya pasó la época del ir tapados hasta las cejas, cuando hay mujeres que visten ropa de los más insinuante por la calle y a todos nos parece normal, cuando en la playa ves de todo, me ha chocado mucho, muchísimo, que en todos los días que he estado en la playa, no he visto ni una teta. He visto mucho tanga y braga brasileña, he visto mucho hombre con bañador apretado marcapack y me parece genial, oye, cada uno se pone lo que le gusta y lo que le hace sentir bien. Pero no he visto mujeres luciendo teta.

Playa

Y me ha chocado más todavía ver a niñas pequeñas con la parte de arriba del bikini, tapando unos pechos inexistentes, unos pezones que son exactamente igual que los pezones de los niños. Ya desde pequeñas, a esas niñas, les estamos enseñando que los pezones hay que taparlos porque despiertan deseos sexuales en otras personas, no las dejamos disfrutar libremente. Niñas con bañadores que les tapan todo el cuerpo y que las hacen sentir incómodas de tanta tela; niñas con triangulillos que se les mueven, porque no hay nada que tapar.

El primer día, cuando bajé a la playa con Sara, ambas solo con nuestra parte de abajo del bikini, una niña de unos 5 o 6 años, con un bikini de cortinilla, me miró y le dijo a su madre en voz alta:

– “mira mamá, esa madre no lleva bikini, se le ven las tetas”

Y la madre le contestó algo en voz mucho más baja, que no pude oír.

En estos días de playa, de muchos paseos por la orilla hacia un lado y hacia otro, no he visto una sola mujer con el pecho el aire. Y en la playa había de todo: familias, mujeres jóvenes, chicas adolescentes, mujeres maduras…nada, ni una sola.

Evidentemente, no critico a nadie, cada una viste con lo que se siente a gusto, pero me ha llamado poderosamente la atención tanto pudor. ¿Será qué estamos volviendo hacia atrás, hacia la época en la que no se podía enseñar nada y los bikinis eran como ropa de deporte? ¿Será que cada vez nos estamos volviendo más pudorosas? 

Bueno, allá cada cual, yo seguiré paseando por la playa con mis pechos de madre y mujer madura al aire tan a gusto.

 

Estoy preparando unas Oposiciones

Ya sabes que soy enfermera en un hospital de Madrid. Y supongo, que como alguna vez he comentado, no tengo plaza fija en dicho hospital.

Terminé mis estudios de enfermería en el año 1997, 20 años ya, que se dice pronto. En aquella época empezó un peregrinaje por hospitales, centros de salud y distintos contratos que hicieron que, hoy en día, imprimir mi vida laboral ocupe varios folios.

La Sanidad Española es precaria en cuanto a laboralidad se refiere. En estos 20 años he firmado unos cuantos contratos de días sueltos, he trabajado jornadas de un tercio, he pisado 5 hospitales distintos y unos 6 o 7 centros de salud. He tenido contratos de verano, contratos para cubrir bajas por enfermedad, contratos de interinidad…Vamos, como casi todas las enfermeras y el resto del personal sanitario de España.

Pero esto cansa, agota y más después de tantos años. Porque al principio sabes que tu vida será así, cambiando de contrato con frecuencia, pero cuando van pasando los años, cuando tienes hijos, hipotecas, vida privada, necesitas una estabilidad y aquí no existe.

Y ya no solo la estabilidad laboral. Si no tienes una plaza fija, las diferencias salariales también se notan. En el caso de la sanidad pública, no hay diferencias entre sexos, pero sí entre personal fijo y personal temporal.

En el año 2006, en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, se aprobó la Carrera Profesional en Enfermería como “un elemento de motivación para los profesionales sanitarios, que muestre y valore el devenir de su vida profesional, siendo necesario para su desarrollo dotarla de unos sistemas de evaluación apropiados y definir con claridad los pasos a seguir hasta su finalización.” En la Carrera Profesional existen 5 niveles de reconocimiento, niveles que se van adquiriendo con los años de experiencia, con investigación, docencia, estudios…Cada nivel, evidentemente, es más complicado de alcanzar. Y cuando un enfermero adquiere un nivel, supone un reconocimiento económico (excepto el nivel 1). La realidad de la Carrera Profesional es que sólo está plenamente implantada en alguna Comunidad Autónoma, está paralizada en otras y no se reconoce en muchas. Y la otra realidad es que sólo reconoce al personal estatutario. No voy a darte muchos detalles sobre el tema, pero te diré que, en Madrid, donde llevaba el tema paralizado mucho tiempo, se ha vuelto a reabrir y según sus baremos, yo tengo nivel de Carrera 2. Pero, como no soy fija, no tengo derecho a cobrarlo.

También, el hecho de no tener una plaza fija me diferencia del resto de compañeros en que no tengo derecho a pedir una excedencia, por ejemplo, para irme a trabajar a otro sitio. O no tengo derecho a solicitar cambio de puesto de trabajo cuando se produce una movilidad interna.

En mis 20 años de trabajo, me he presentado a mas de un examen de oposición, pero la verdad, en ninguno de ellos estaba perfectamente preparada, bien por falta de tiempo, de ganas o de motivos personales.

Y ya ha llegado la hora de decir ¡basta!

Estudiar

Hace unos meses, el gobierno aprobó una gran oferta de empleo público, para cubrir puestos de trabajo que actualmente se están cubriendo con personal interino. Concretamente, en Madrid se ofertarán unas 5000 plazas, en un examen que tendrá lugar en mayo de 2019.

Y desde ayer, he empezado un nuevo camino en mi ajetreada vida. Me he apuntado a un curso para preparar estas oposiciones. Además de las horas semanales que me lleva la asistencia al curso, tengo que invertir muchas horas de estudio en casa. Al principio, me he agobiado bastante, pensando de dónde voy a sacar al menos 2-3 horas diarias para estudiar, una media de 10-15 horas semanales. Por que, si un día no puedo estudiar mis 2 horas, tendré que recuperarlas otro día para cumplir el objetivo semanal. Tengo que esforzarme de verdad para sacar esa plaza de enfermera que tanto merezco.

Me he pasado el día pensando y planificando y sé que no va a ser fácil, trabajar, la casa, los niños, la academia y las horas de estudio. Además, necesito seguir haciendo ejercicio para no hundirme. De momento, las mañanas que no trabaje las voy a aprovechar para estudiar y dejaré de ir al gimnasio en esos ratos. Invertiré las tardes con Sara para hacer ejercicio, ya que estudiar cuando ella está por aquí queda descartado, y así ella hace más actividad física. Las tardes serán para el deporte, la compra, la casa y las comidas. Y una vez que Sara esté acostada, seguiré con los estudios, aunque sé que ese va a ser el momento que más me va a costar, con el cansancio acumulado de cada día, las ganas de quedarme tirada en el sofá… Lo bueno, es que me he apuntado a la academia con mi hermana, así, las dos juntas, nos daremos apoyo emocional y empujones cuando haga falta.

Pero tengo que hacerlo, tengo que planificarme, no puedo decaer, tengo que ver que al final de este duro año que me espera, estará mi recompensa.

Y creo que, por una temporada, tengo que despedirme de ti. Últimamente, el blog estaba cada vez más abandonado y se me acumulaban las cosas sobre las que quería escribir apuntadas en una libreta. Ahora, siendo realistas, el poco tiempo que tenga libre, lo usaré para estudiar, así que no creo que, entre mucho por aquí, ya me perdonarás.

Estudiar

Pero prometo tenerte informada, aunque solo sea al final del camino. Y seguro que, aunque poco, alguna cosa seguiré subiendo a las redes sociales. Si en algún momento me siento con ganas o tengo tiempo de sentarme a escribir, sé que aquí estarás. Lo mismo, después de unas semanas de estudio, necesito desahogarme, quien sabe. Pero, si no me lees en mucho tiempo, no te preocupes, estaré estudiando por un futuro mejor.

Mis rutinas de ejercicios: Bodypump

Volvemos con el momento deportivo. Y hoy voy a hablarte de las clases de Bodypump, rutina que repito entre dos y tres veces a la semana.

Hace un tiempo probé una clase, pero no me gustó y lo aparqué, hasta el año pasado, antes del verano, sería el mes de abril o así, cuando junto a una amiga, volví a entrar a una clase de Bodypump y desde entonces, no puedo dejarlo.

Bodypump es una clase dirigida por un profesor. En estas clases se utiliza una barra y discos de distintos tamaños, así como un step. Y música, esta no puede faltar en la clase.

bodypump

Material necesario para una clase de bodypump

Durante una clase de Bodypump, que dura entre 45 y 60 minutos, se entrenan los principales grupos musculares, lo que mejora la fuerza, la resistencia, tonifica los músculos y hasta mejora la densidad ósea.

En las primeras clases, hay que usar poco peso, con más motivo si no estás acostumbrada a entrenar. Lo ideal de las primeras veces es empezar con discos de 1.25 o 2.5 kilos e incluso, no hacer la clase entera. Con el tiempo, según vayamos adquiriendo fuerza y resistencia, vamos aumentando los pesos.

Las clases y la música no son aleatorias. Cada determinado tiempo, dos o tres meses, la clase cambia y cambia el entrenamiento. Durante unos meses, la música, los ejercicios, las repeticiones serán los mismos, luego la coreo cambia y vuelta a empezar.

Así es una clase general de Bodypump:

Calentamiento – Para empezar, ponemos un peso medio en la barra (yo ahora pongo un disco de 5 kilos a cada lado) y al ritmo de una canción y siguiendo las instrucciones del profesor, calentamos y ejercitamos todo el cuerpo.

Sentadillas – En este track se aumenta el peso, yo uso 7.5 kilos a cada lado, es el grupo muscular más fuerte de toda la clase. La barra se coloca en la espalda, debajo del cuello, pero apoyada en el músculo, nunca en las vértebras. Mediante la realización de sentadillas con distintas repeticiones e intensidades, se trabajan cuádriceps y glúteos.

Pecho – Bajamos el peso, yo uso 3.75 kilos por lado y nos tumbamos en el step. Con la barra arriba y los brazos estirados, bajamos y subimos la barra a distintas velocidades. Pero no solo eso, también hay partes de la canción en la que, desde el suelo y con las manos abiertas en el step, se realizan fondos, trabajando con nuestro propio peso corporal. Este ejercicio fortalece el pectoral y también el deltoides.

Espalda – Uso el mismo peso que en el pecho. Con la espalda recta, la barra se desliza por los muslos, dejando el peso muerto. También se hace remo con la barra, remo vertical y levantamiento de la barra por encima de la cabeza (cargadas). A veces, este ejercicio se realiza solo con discos sueltos de gran peso. Aquí se trabajan los músculos de la espalda, como el trapecio, el dorsal ancho, y también algo de glúteos y deltoides.

Tríceps – Solemos hacerlo con disco, normalmente uso uno de 5 kilos. Se realizan flexiones-extensiones con los tríceps y también fondos con el step, haciendo uso del propio peso corporal.

Bíceps – La rutina se puede hacer con discos sueltos o con la barra con peso, yo, 3.5 kilos a cada lado. Se realizan flexiones de codo, con distintas repeticiones y a distintos tiempos. Hay programas que unen el bíceps y el tríceps en una sola canción, siendo la clase más corta en tiempo.

Lunge – No sé cómo traducir esta palabra, significa “estocada”. El ejercicio se realiza con una pierna delante y la otra detrás, los pies bien apoyados en el suelo y se hacen sentadillas, intentando llegar con la rodilla de atrás lo más abajo posible. De este modo se ejercitan cuádriceps y glúteos. Se puede hacer sin peso o con discos en la misma mano que la pierna que está atrás.

Hombro – Llegados a este punto, ya estoy agotada. Suelo empezar la canción de hombro con discos de 2.5 kilos en cada mano, pero a veces me toca bajar de peso. Hay muchos ejercicios diferentes para ejercitar el hombro, como hacer elevaciones frontales o laterales. Con esto se ejercita el deltoides y el trapecio superior.

Abdominales – Dependiendo de la coreo del mes, los abdominales cambian, haciendo los de toda la vida, plancha, abdominales laterales, levantamiento de piernas…siempre al ritmo de la música.

Estiramiento – Es la última canción de la clase, para estirar todos los músculos y relajarlos.

Las primeras clases pueden resultar un poco abrumadoras, por todo el material que hay que preparar y los cambios continuos de peso durante la clase. Al entrar, cogemos todo lo necesario y nos buscamos un sitio en la sala, con espacio suficiente para poner el step y para poder hacer fondos en el suelo. Necesitamos, además de la barra, discos de distintos pesos y el step, una botella de agua y una toalla. En un par de clases, pillas la rutina a seguir y vas conociendo tu propio cuerpo, hasta dónde puedes llegar, los pesos que necesitas. Cuando después de un tiempo y unas cuantas clases, notes que determinado ejercicio te ha resultado sencillo, será hora de aumentar un poco el peso en la siguiente clase.

Es cierto que hago bastante ejercicio desde hace unos dos años. Y en este tiempo he ido notando cambios en mi cuerpo. Además de perder grasa, con las clases aeróbicas que realizo, como baile o spinning, he notado cómo muchos de mis músculos están más definidos. Lo he notado principalmente en las piernas, los glúteos y los brazos, ahora empiezan a tomar forma, a marcarse un poco los hombros. En esta foto, estoy un poco forzada, pero se nota cómo ha cambiado la cosa en comparación con esta otra de hace año y medio.

Bodypump

Febrero 2018 / Septiembre 2016

Me encantan estas clases y me encanta ver la evolución de mi cuerpo.

Y tú, ¿qué ejercicios haces?

Un cumpleaños solidario con Aladina

Este año, me han invitado a un cumpleaños diferente, un cumpleaños solidario. Y me encanta la idea. Mi amiga Mirella, en su 41 cumpleaños, ha decidido que no quiere regalos para ella. Quiere recaudar dinero para la Fundación Aladina, de la que ya te he hablado alguna vez.

La Fundación Aladina la fundó el director de cine Paco Arango. Esta fundación proporciona apoyo a los niños enfermos de cáncer y a sus familias, en todos los sentidos. Ofrecen cuidados físicos, pero también apoyo psicológico y material, en los casos que se necesitan. Desde esta Fundación, han recaudado dinero para la UCI infantil del Hospital Niño Jesús, han creado Salas de Juego en distintos hospitales, el Centro Maktub para trasplantes de médula y trabajan mejorando y reacondicionando estancias en muchos otros hospitales. Pero su trabajo no solo queda ahí. Tienen un programa de apoyo psicológico gratuito para estos niños enfermos y también para sus familias.

Uno de los proyectos que más me gusta es el Campamento de Verano Serious Fun Children’s Network, fundado por Paul Newman y con el que colabora Aladina, haciendo que cada verano, más de 130 niños enfermos de cáncer de España, puedan disfrutar de una semana mágica. En estos campamentos, todos los niños tienen supervisión médica, y lo más importante, disfrutan de actividades al aire libre, como montar a caballo, escalar, tirar con arco…El año pasado se estrenó la película Lo que de verdad importa, una película dirigida por Paco Arango y 100% benéfica, ya que todo el dinero recaudado va destinado íntegramente a los campamentos. Si no la has visto, te recomiendo que lo hagas, y que disfrutes no solo de la película, que es muy emotiva, sino también de todas las escenas sobre el campamento que hay al final de la misma.

Pues bien, como este sábado es el cumpleaños de mi amiga y teniendo en cuenta su maravilloso gesto, me gustaría pedirte a ti también si puedes colaborar con Aladina, porque un poco de cada uno es mucho para estos niños. Como, evidentemente, no todos podemos ir a disfrutar del cumpleaños, tendrás que colaborar desde casa. Pero es muy sencillo, puedes enviar un SMS con la palabra ALADINA al 28014 y el coste de 1,20€se donará íntegramente a la fundación Aladina. También puedes hacerte socio o hacer un donativo a la Fundación desde este link.

Y si quieres que tu próximo cumpleaños, celebración o fiesta también sea solidaria, desde Aladina nos proponen varias ideas (en este enlace), para hacer que este día, como el cumpleaños de Mirella, se transforme en algo muy especial.

LA LUCHA CONTRA EL COLESTEROL

¿Qué es el colesterol? El colesterol es una grasa natural, presente en el organismo y necesaria para el correcto funcionamiento del cuerpo humano. La mayor parte del colesterol se produce en el hígado y el resto, es aportado por la dieta.

Aunque el colesterol es necesario para muchos procesos de nuestro organismo, como fabricar hormonas, ácidos biliares y vitamina D, un exceso de colesterol es perjudicial para la salud.

El exceso de colesterol en sangre, denominado hipercolesterolemia, se deposita en las arterias. Este exceso forma placas de ateroma, que estrechan los vasos sanguíneos y los vuelve menos flexibles, produciendo aterosclerosis.

La aterosclerosis produce enfermedad cardiovascular, que es la principal causa de muerte en los países desarrollados. Esto puede traducirse en enfermedad coronaria (infarto de miocardio), enfermedad cerebrovascular (ictus o infarto cerebral) y enfermedad arterial periférica.

TIPOS DE COLESTEROL

El colesterol se transporta por el cuerpo uniéndose a unas proteínas llamadas lipoproteínas. Existen dos tipos:

· LDL – (Low density lipoprotein) – Lipoproteínas de baja densidad. Son las encargadas de transportar el colesterol a los tejidos para su utilización, incluyendo las arterias. Se conoce como colesterol malo, a mayor nivel en sangre, mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

· HDL – (High density lipoprotein) – Lipoproteínas de alta densidad. Son las encargadas de recoger el colesterol sobrante y devolverlo al hígado para su eliminación a través de la bilis. Se conoce como colesterol bueno, a menor nivel en sangre, mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

NIVELES DE COLESTEROL

· Colesterol total – Normal por debajo de 200 mg/dl

· LDL – Normal por debajo de 100 mg/dl

· HDL – Normal por encima de 40 mg/dl y protector por encima de 60 mg/dl

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA HIPERCOLESTEROLEMIA

En algunos casos, existe una historia de colesterol familiar, ligada a la herencia y los genes. En este caso, el colesterol elevado puede afectar a toda la familia, pero se pueden aplicar medidas para bajarlo.

El colesterol también se ve influido por la edad y el sexo. Antes de los 50 años, el colesterol es más elevado en los hombres. Después de esa edad, y condicionado por la menopausia, los niveles de LDL tienden a subir en las mujeres.

Para disminuir las cifras de LDL y elevar las de HDL, manteniendo unos niveles protectores en sangre, se deben tomar ciertas medidas:

ALIMENTACIÓN – Ya hemos explicado que el colesterol se sintetiza en el hígado, pero también recibimos un aporte extra por los alimentos.

Nuestro organismo necesita grasas para su correcto funcionamiento. Las grasas aportan energía, ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles. Pero no todas las grasas son iguales, y conocer la diferencia entre las mismas es lo que nos ayudará a llevar una alimentación saludable y a mantener el colesterol a raya.

Alimentos grasos

· Grasas saturadas – Son las grasas que más aumentan los niveles de LDL en sangre. Presentes en alimentos de origen animal (carnes rojas, embutidos, vísceras, paté, salchichas), lácteos enteros, quesos grasos, nata y mantequilla y algunos aceites vegetales, como el de palma y el de coco.

· Grasas monoinsaturadas Ayudan a reducir los niveles de colesterol en sangre. Este tipo de grasas se encuentra en frutos secos, en el aguacate y en el aceite de oliva. Además, la grasa monoinsaturada eleva los niveles de colesterol HDL (colesterol bueno)

· Grasas poliinsaturadas – También disminuyen los niveles de LDL en sangre, aunque no aumentan los de HDL. Se encuentran presentes en aceites vegetales, como el de girasol, maíz y soja, en nueces y frutos secos y en el pescado azul. Los ácidos grasos omega 3 (linolénico) y omega 6 (linoleico) se encuentran dentro de este tipo de grasas.

· Grasas trans – Son las más perjudiciales en el aumento del riesgo cardiovascular, ya que aumentan los niveles de LDL y disminuyen los de HDL. También parece ser que aumentan el riesgo de padecer diabetes. Se encuentran en alimentos que han sido sometidos al proceso de hidrogenación, para transformar las grasas insaturadas en grasas más estables para su manipulación. Este tipo de grasas se encuentra en aceites baratos, y sometidos a altas temperaturas. Presente en alimentos precocinados, bollería industrial, aperitivos…

Una dieta equilibrada, con abundancia de frutas, verduras, pescados, legumbres, harinas integrales, lácteos desnatados y carnes magras (pollo, pavo, lomo y solomillo de ternera y cerdo), ayuda a reducir los niveles de colesterol. Evitar el consumo de productos preparados, leer bien las etiquetas para entender la cantidad de grasas y el tipo que llevan, es muy importante. Cuantos más productos frescos consumamos y menos productos envasados, más fácil será evitar las grasas saturadas y las “trans”.

EJERCICIO FÍSICO – La falta de actividad física contribuye a aumentar el riesgo cardiovascular. Realizar ejercicio físico a una intensidad moderada de forma regular, entre 3 y 5 veces a la semana, ayuda a disminuir las cifras de LDL (colesterol malo) y a aumentar las de HDL (bueno). Además, el ejercicio nos ayuda a mantenernos en nuestro peso ideal.

REMEDIOS NATURALES – Está comprobado científicamente que hay sustancias naturales, llamadas fitoesteroles/fitoestanoles (esteroles/estanoles vegetales), que tienen una estructura similar al colesterol humano. Sin embargo, el organismo no puede absorberlas, por lo que, al ingerirlas, interfieren en la absorción del colesterol, disminuyendo las cifras de este en sangre.

Estos fitoesteroles se encuentran en pequeñas dosis en alimentos como frutas y verduras, aceites vegetales, nueces y aguacates, entre otros, aunque con la ingesta diaria, no se consigue la cantidad necesaria. Por eso, algunos preparados alimenticios incorporan estos esteroles vegetales en su composición.

Aguacate

Hay estudios que demuestran que la soja reduce los niveles de LDL en sangre.

También un estudio de la Sociedad Española de Fitoterapia confirma que la levadura roja de arroz, rica en ácidos grasos mono y poliinsaturados y fitoesteroles, ayuda a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos.

Evidentemente, todos estos remedios naturales no tienen ningún sentido si no se combinan con una dieta saludable y la práctica de ejercicio físico.

MEDICACIÓNEn los casos en que las medidas higiénico-dietéticas no sean suficientes, el médico podría pautar medicación para disminuir los niveles de colesterol. No voy a entrar en detalle en este tema, pues, a parte de tener que estar supervisado por un médico, la medicación tiene bastantes efectos secundarios y, en la gran mayoría de los pacientes con hipercolesterolemia, esta se podría reducir con una correcta alimentación y con ejercicio físico. La realidad, que veo muy a menudo, es que los pacientes siguen alimentándose mal, consumiendo muchas grasas saturadas y grasas “trans”, porque, total, la medicación ya se encarga del resto. Sin ir más lejos, mis padres toman ambos medicación para el colesterol. Mi padre es un hombre sedentario y con sobrepeso. Mi madre se mueve más y está en un peso ideal, pero a pesar de eso, en sus comidas no faltan los guisos con chorizo, beicon o tocino en abundancia, los empanados y rebozados. Cuando hace tiempo decidí cambiar mi alimentación, comer en casa de mi madre se volvió un problema, pues a pesar de insistirle en que yo no como grasas, ella le sigue poniendo “beicon a las lentejas y dice que yo se lo aparte si quiero” o haciendo el pescado frito, por poner algunos ejemplos.

A PROPÓSITO DE UN EXPERIMENTO

Hace unos meses, me ofrecieron probar un producto de Levadura Roja de Arroz, para reducir los niveles de colesterol. Afortunadamente, con mi dieta y mi ejercicio, tengo un colesterol perfecto, así que yo no iba a tomarlo. Pero tenía al candidato idóneo.

Para preservar su intimidad, le llamaremos R. R es un varón de cuarentaytantos años, que juega al tenis entre dos y tres veces por semana. R lleva una dieta saludable, muy baja en grasas, y cuida mucho su alimentación. Aun así, sus cifras de colesterol siempre están un poco por encima de los deseados 200 mg/dl, con cifras de LDL por encima de 100 mg/dl.

Cuando nos llegó la caja de Arkosterol, y para comprobar si de verdad funcionaba, le hice una analítica justo antes de empezar el tratamiento. Durante algo más de 1 mes, R tomó dos comprimidos en la cena y no cambió ningún hábito de su vida, siguió con la misma alimentación y el mismo nivel de ejercicio físico. Después del tratamiento, le volví a sacar una analítica, para comparar las cifras. Y estos fueron los resultados:

Analítica basal

· Colesterol total – 211 mg/dl

· LDL – 141 mg/dl

· HDL – 43 mg/dl

· Triglicéridos – 133 mg/dl

Analítica

Analítica post-tratamiento

· Colesterol total – 165 mg/dl

· LDL – 100 mg/dl

· HDL – 43 mg/dl

· Triglicéridos – 108 mg/dl

Después de poco más de 1 mes tomando levadura roja de arroz, las cifras de colesterol total han disminuido un 21%, el LDL (colesterol malo) ha disminuido un 29% y los triglicéridos se han reducido en un 18.8%. Lo único que no hemos conseguido aumentar el HDL o colesterol bueno. A la vista de los resultados, R seguirá tomando levadura de arroz roja.

Analítica post

Para concluir, mantener el colesterol a raya es fundamental para prevenir enfermedades potencialmente mortales. Está científicamente probado que una dieta baja en grasas saturadas y grasas “trans”, combinada con ejercicio físico regular y unos hábitos de vida saludable, disminuyen las cifras de colesterol total y del colesterol malo. Si a pesar de estas recomendaciones, el colesterol sigue estando elevado, tomar suplementos de levadura de arroz rojo o algún fitoesterol, parece que funciona. En casos graves o persistentes, en los que las medidas higiénico-dietéticas no funcionen o en pacientes con riesgo elevado, se deberá consultar con el médico, que indicará el tratamiento oportuno. Si estás preocupado por tu salud y tu colesterol, hay mucha más información en la web Fundación Hipercolesterolemia Familiar.

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