No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Yo me sumo A Contramarcha: Ni un peque más en peligro

Numerosos estudios han demostrado que viajar en sentido contrario a la marcha minimiza muchísimo el riesgo de lesiones en caso de accidentes. En menores de 4 años, esta forma de viajar debería ser la manera generalizada. Sus cuellos son muy débiles, sus cabezas muy grandes y en caso de impacto, la fuerza que tendría que soportar el cuello de un niño sería tan grande, que la sección medular está casi asegurada. ¿Soy una exagerada? Para nada, las leyes de la física no engañan, por más que siga habiendo personas con opiniones en contra.

Cuando circulamos en un coche, todo lo que va dentro, pasajeros incluidos, se mueve a la misma velocidad que el coche. Aunque pensemos que nuestro bebé va sentado quieto, nuestro bebé viaja a la misma velocidad. En caso de colisión, el coche se detiene bruscamente, todo lo que hay dentro sale despedido hacia delante. En los bebés sentados en una silla con arnés, todo su cuerpo es retenido contra la silla, excepto la cabeza, que saldrá despedida bruscamente hacia delante, ejerciendo una fuerza en esa dirección, mientras que los hombros y el torso ejercen una fuerza en sentido contrario al estar sujetos por el arnés. Consecuencia: lesión.

A pesar de toda la información, sigue habiendo muchos padres que ponen excusas a la hora de adquirir un SRI a contramarcha. Que si el niño se marea, que si el niño de espaldas no ve nada, que si la silla es muy grande, que si el precio es caro… Puedes leer esta completa información que escribí sobre el tema: No hay más ciego que el que no quiere ver. La realidad es bien distinta. Los niños no se marean más por ir de espaldas, el que se marea, se marea igual; los niños ven por las ventanillas laterales y las traseras perfectamente; hay bastantes modelos de sillas ACM y seguro que alguna se adapta a tu coche; también hay precios para todos los bolsillos y sinceramente, prefiero invertir en la seguridad de mi hijo que en otra cosa.

Por desgracia, en muchas tiendas de artículos para bebés, aún no conocen o no quieren conocer la importancia de viajar a contramarcha. Y venden sillas de frente con escudo o con arnés como la mejor opción posible. Si llegas y preguntas por una silla ACM te miran con cara rara e intentan venderte una de las suyas, que es la “ganadora” de un estudio que casualmente está financiado por los propios fabricantes de sillas….

Pero por suerte, cada vez hay más gente implicada en la seguridad de los más pequeños y cada vez más tiendas se forman e informan sobre este tema y nos hablan de la seguridad de viajar A Contramarcha al menos hasta los 4 años.  Y por suerte también, internet y las redes sociales tienen una labor muy importante y difunden este mensaje.

Es necesario que todos los padres se conciencien que lo más seguro para sus hijos es viajar en sentido contrario a la marcha hasta los 4 años por lo menos. Como ya sabes, Sara sigue viajando A Contramarcha y tiene más de 4 años, La seguridad viaja de espaldas también en trayectos cortos.

A Contramarcha

Las sillas con arnés en sentido a la marcha, que son la mayoría que se venden en las tiendas, no son seguras. Estas sillas retienen el cuerpo del bebé, le impide salir despedido. Pero no le protege de lesiones. Retener no es lo mismo que proteger. Hasta los 4 años, todos los niños A Contramarcha.

Hoy 19 de Mayo, iniciamos una campaña masiva para concienciar a los padres sobre la seguridad de sus hijos en el coche. La campaña NI UN PEQUE MÁS EN PELIGRO, una iniciativa de Una Mamá de Otro PlanetaA Contramarcha y A Contramarcha salva vidas

¿Te unes tú también a la campaña para proteger a nuestros hijos en el coche?

Seguridad infantil en el transporte público

Que la seguridad infantil en el coche es algo que me preocupa, y mucho, no es nada nuevo. Ya he hablado en varias ocasiones sobre el tema, sobre cómo Lucas viajó en un SRI grupo 2-3 hasta que lo agotó por altura y luego sólo en el elevador hasta que también lo agotó por altura, es decir, llevó alza hasta que midió 1.50 m. Durante todos esos años, me sorprendí muchísimas veces al ver cómo la mayoría de los niños del colegio de Lucas iban sueltos en el coche, sin ningún tipo de sistema de seguridad. Padres irresponsables o poco informados, no lo sé.

Y luego llegó Sara y ya no hubo dudas, mi hija también iba a ir muy segura cada vez que viajase en coche. Con algo más de 3 años y medio va en su silla a contramarcha, la posición más segura para viajar hasta al menos los 4 años.

Vale, en coche mi hija viaja segura, pero ¿qué pasa cuando hay que viajar en otro medio de transporte? En mi caso la respuesta es fácil, Sara no va. Así de claro. En la escuela infantil yo era la madre rara, la que no dejaba que su hija fuese a las excursiones porque no quería que montase en un autobús. Y he oído muchas cosas, como que el conductor del bus era un experto en transporte escolar e iba despacio (vale, puede ser el mejor conductor de mundo y justo ese día, cruzarse con un loco al volante que hace que tengan un accidente); como que iban varios adultos en el bus para cuidar de los niños (vale, y en caso de colisión los adultos sacan sus múltiples brazos y retienen a todos los niños en sus asientos); como que el autobús estaba dotado de cinturones de seguridad (vale, los cinturones pensados para retener a un adulto). No, el transporte escolar no está preparado para llevar a niños pequeños. Es así. No hay más. Los autobuses no están diseñados para proteger a los pequeños. Los mismos niños que viajan en coche con SRI, por las mismas carreteras, a las mismas velocidades…en los autobuses van sueltos.

Vamos con algunos datos. Todos los autobuses matriculados a partir del  20 de Octubre de 2007 tienen que llevar obligatoriamente cinturones de seguridad (Real Decreto 445/2006). Eso quiere decir que los autobuses más antiguos no tienen obligación de llevar cinturón, vamos, que como no es obligatorio no se los habrán instalado a posteriori. Parece que el año 2007 está muy lejano y pensamos que el parque de autobuses se habrá actualizado desde entonces…pero la realidad no es esa. Evidentemente hay muchos autobuses nuevos, pero hay muchísimos circulando desde antes de esa fecha. Sólo tienes que mirar las matrículas de los autobuses con los que te cruces, o del autobús que lleva a tu hijo al colegio. Si la matrícula es inferior a FVZ, el autobús seguro que no lleva cinturones de seguridad. El transporte escolar puede destinar para su uso autobuses con hasta 15 años de antigüedad…

Los menores de 3 años no tienen la obligación de utilizar los cinturones de seguridad. (DGT Instrucción 06/S-87 2007).” 2-  En los vehículos de más de nueve plazas, incluido el conductor, se informará a los pasajeros de la obligación de llevar abrochados los cinturones de seguridad u otros sistemas de retención infantil homologados. Los ocupantes de tres o más años deberán utilizar sistemas de retención infantil homologados debidamente adaptados a su talla y peso. Cuando no se disponga de estos sistemas utilizarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados a su talla y peso (Real Decreto 667/2015)”. A los menores de 3 años no se les tiene en cuenta y a los mayores…siempre y cuando lo que se disponga sea adecuado, lo que significa, nada. El cinturón de seguridad es una medida de seguridad pasiva diseñada para adultos de más de 150 cm. Todas las personas menores de esa altura estarán sujetas, pero no estarán protegidas. En caso de colisión con menores instalados directamente en el asiento con un cinturón de seguridad para adultos, estos se escurrirán por debajo del cinturón. SUBMARINO seguridadEs el llamado efecto submarino, el cuerpo del niño se desplaza hacia abajo y la zona abdominal del cinturón no hará presión sobre las caderas, sino sobre el abdomen, causando daños en los órganos internos. Por otro lado, tanto el tórax como la cabeza saldrán despedidas hacia delante y chocarán con la parte baja del asiento delantero, normalmente una parte dura y rígida. Como dice el RD, cuando no se disponga de SRI adaptados a su talla y peso usarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados. Vamos, que en los autobuses no hay SRI y los que llevan cinturones no los tienen adaptados.sri autobus

No lo entiendo. La modificación de la Ley de Seguridad Vial que ha entrado en vigor el 1 de octubre de este año hace mucho hincapié en la seguridad de los más pequeños y en el uso de SRI homologados y adecuados.  Pero sólo cuando los niños viajan en coche propio. Si viajan en bus o en taxi, esas leyes son mucho más laxas y permisivas. ¿Acaso no están expuestos a esos mismos accidentes y a los mismos daños físicos y riesgo de muerte? A diario miles de niños están expuestos a accidentes por viajar en autobuses sin las medidas de seguridad necesarias.

En datos de siniestralidad, viajar en autobús es más seguro que viajar en coche. Pero eso no quiere decir que esté exento de riesgos. “Normalmente las estadísticas de tráfico se basan en la mortalidad, no en la accidentabilidad. Recientemente en EEUU han realizado un estudio basándose en este último aspecto, y realmente se han dado una desagradable sorpresa. La cantidad de menores que por un accidente (frenazo, pequeño golpe) han tenido que acudir a un hospital ha sido tres veces mayor del peor dato con el que trabajaban. El informe es dramático, globos oculares reventados, mandíbulas desencajadas, brechas, hombros, clavículas…. por un frenazo no habrá muerto (no aparece en las estadísticas), pero por una tontería ha podido perder un ojo para toda la vida o quedar con secuelas irreversibles”. Datos extraídos del blog seguridad infantil.

En los casi 4 años de Sara ha montado en autobús 3 veces, en transporte público. Una de esas veces el autobús en cuestión tenía instalado un SRI en sentido contrario a la marcha. No imaginas lo feliz que me hizo sentarla allí. En las otras dos ocasiones, esperé a que el autobús fuese nuevo y tuviese cinturones de seguridad. Nos sentamos en los asientos que van a contramarcha. La senté encima de mí y nos pusimos el cinturón. Obvio que no era la forma más adecuada, pero me parecía mejor llevarla así que no llevar nada.

En Madrid ya hay autobuses que tienen SRI a contramarcha como este

En Madrid ya hay autobuses que tienen SRI a contramarcha como este

Las noticias sobre accidentes de autobús no son escasas. Hace poco hubo un accidente en Móstoles. Por suerte, no viajaban niños y los heridos, de carácter leve, fueron adultos. Pero si hubiese ido un niño no sería habría salido tan bien parado. En este otro accidente en Valencia hace un par de años sí hubo varias niñas heridas. Una menor de 5 años tuvo que ser intervenida de una fractura maxilofacil. Ningún cinturón, aunque lo hubiese llevado puesto, habría impedido que la cara de la pequeña chocase contra el asiento delantero, que seguro que fue como se rompió la cara. En Soria fallecieron 22 estudiantes en el año 2000, en un brutal accidente de autobús. En el mes de Julio, un autobus español con estudiantes dejó 34 heridos en Francia. Entre los años 2000 y 2014 hubo 8 accidentes graves con autobuses en los que un total de 99 personas fallecieron.

La solución obvia sería hacer autobuses especiales dedicados sólo al transporte escolar, con Sistemas de Retención Infantil adaptados a todas las edades y a ser posible, con las butacas orientadas a contramarcha. Cambiar la actual Ley de Seguridad Vial por una en la que se incluya nueva normativa para el transporte de menores. Algunas empresas de transporte escolar ya ofrecen este servicio. Los datos arrojan que sólo un 38% de los autobuses de transporte escolar dispone de cinturones de seguridad. En este vídeo se puede ver un crash test de un autobús. Así acabarían nuestros hijos.

Se puede observar que un par de dummies van sujetos a los asientos del autobús con un dispositivo especial. Aunque en este caso los muñecos no salen despedidos pues el arnés los sujeta, su cabeza y cuello siguen recibiendo la máxima tensión del impacto. Recientemente una empresa española ha empezado a comercializar este tipo de SRI que se adapta a las butacas de los autobuses y se regula a distintas alturas para adaptarse a todos los niños. Esto es mejor que nada, mejor que ir sueltos, aunque tampoco es la solución al problema, el arnés de 5 puntos sujeta el torso del niño al asiento y el cuello y la cabeza se llevan la peor parte. Si las butacas de los autobuses se colocasen en sentido contrario a la marcha y se dotasen de estos dispositivos, la seguridad de nuestros hijos se vería enormemente recompensada. Para los más mayores, instalar cinturones de seguridad de 3 puntos regulables en altura.

Aquí te dejo una petición en la que se pide a la DGT que mejore la seguridad en el transporte escolar. Puedes firmar en este enlace

De momento, mi hija sigue sin ir de excursión. La semana pasada tuvieron la primera salida del cole de mayores. Me cogí el día libre para quedarme en casa con ella y nos pasamos la mañana juntas. Todavía puedo hacerlo, aún es pequeña y no se queja mucho por no ir, tener un día de chicas le sirvió. Pero ¿qué va a pasar el año que viene o el próximo, cuando quiera ir de excursión con sus amigos? Con esta normativa que tenemos y que no cuida las vidas de los niños en los autobuses, tendré que dejarla subir y despedirme de ella con un nudo en el estómago, rezando para que no pase nada.

Padres irresponsables

Respeto a la gente. Creo que eso es lo más importante. Respeto por sus creencias, por sus costumbres, por su forma de pensar y por su forma de crianza. Pero hay algo que no respeto, no puedo, me es imposible respetar a las personas que hacen daño deliberadamente a sus hijos. Y a las personas que los ponen en peligro, que son conscientes del daño que pueden llegar a causar.

Ya hablé hace algún tiempo sobre la zona de aparcamientos alrededor de los colegios y sobre cómo la gente pasaba por entre los coches sin el mínimo cuidado, llevando a los niños y dando muy mal ejemplo. Pero por si eso no fuera poco, llevo un par de días viviendo una situación que me supera.

Al recoger a Sara del cole el otro día me encontré a un niño de 3 años al lado de mi coche, solo, rodeado de coches que entraban y salían del aparcamiento. Le pregunté por su madre y al rato una mujer le llamó desde unos 50 metros y dejó que el niño fuese solo andando hasta ella. Vale, se ha despistado un momento y el niño se le ha escapado, situación normal que nos puede pasar a cualquiera…aunque yo me acercaría a recogerle, no dejaría que fuese sólo andando entre los coches. Estaba sujetando a Sara en su silla cuando el niño apareció de nuevo en mi puerta. ¿Otra vez se le ha escapado? Y de nuevo la madre le llamó a voces y dejó que el niño cruzase el aparcamiento. Pero, no acababa ahí la cosa, de pronto veo como la mujer se sube al coche, arranca y sale. Si el niño estaba a mi lado mientras yo sujetaba a Sara a su SRI, ¿cómo es posible que le haya dado tiempo a llegar hasta allí, subirle, colocarle correctamente en su silla del coche y salir antes que yo? La respuesta llegó a mis ojos en sólo un segundo, el niño iba saltando suelto en el asiento de atrás. ¡Ni que decir tiene que me entró una mala leche! ¿Cómo puede llevar a su hijo suelto en el coche, con todo el peligro que conlleva? ¿Está poniendo en peligro su vida? Me fui a casa rumiando sobre el asunto.

Pero la cosa podía empeorar, aunque yo en ese momento no me lo imaginaba.

Día siguiente, hora de salir del colegio, misma zona de aparcamiento llena de coches. Y la casualidad quiso que la señora del día anterior aparcase justo a mi lado. Llegamos a la vez a los coches, y mientras yo subía a Sara al coche, ella abrió la puerta del otro lado para dejar subir a los niños. Dos niños, no uno, dos niños subieron a su coche, uno de 3 años y otro de unos 5. Y cerró la puerta. Eso fue lo único que hizo por sus hijos, abrirles la puerta y dejar que subieran. Uno se quedó en mitad del asiento, entre los dos SRI que llevaba la señora en el coche y que evidentemente, no usaba. El otro se tumbó en el suelo a coger unos juguetes y de esa forma, salió rápidamente del aparcamiento. ¡Mi asombro no daba más de sí!seguridad coche

No lo entiendo. ¿Cómo puede una mujer, una madre, llevar a sus dos hijos así en el coche, sin ningún tipo de protección, poniendo en peligro sus vidas? ¿No son lo que más quiere del mundo? No puedo con eso, no puedo respetar esas situaciones.

He cogido el modelo y la matrícula del coche. Y voy a llamar a la policía para que estén pendientes el próximo día al salir del colegio. Espero que la vean y que le pongan una multa, una por cada niño que está poniendo en peligro. Una multa que haga que cuide la seguridad de sus hijos, que quizás le importe una mierda, pero seguro que por evitarse otra multa, la próxima vez los sienta en sus sillas, que evidentemente, tampoco eran las más adecuadas.

Padres irresponsables, padres que no cuidan de la seguridad de sus hijos. No merecen mi respeto.

La seguridad viaja de espaldas, también en trayectos cortos y poco frecuentes

Cuando nació Sara nos informamos muy bien sobre los Sistemas de Retención Infantil, SRI, que existían. Gracias a mi mejor amiga que tenía un niño 1 año mayor que Sara y que estaba muy puesta, conocí las sillas a contramarcha y su idoneidad no sólo los primeros meses de vida, sino por lo menos hasta los 4 años. Desde ese momento, nos informamos muchísimo y ahora soy firme defensora de que los niños viajen de espaldas, cuanto más tiempo mejor.

Sobre viajar a contramarcha he escrito alguna vez, podéis leer este artículo que escribí hace tiempo sobre esos padres que no quieren ver el peligro por más que les expliques las consecuencias que podría haber en un accidente viajando con una silla en el sentido de la marcha.

Y hoy, dentro de esa categoría, quiero dedicar especial atención a los viajes cortos y poco frecuentes. A los desplazamientos esporádicos en ciudad.

Parece que el hecho de montar a un niño en el coche sólo alguna vez de vez en cuando, o sólo para ir de casa al cole, que está a la vuelta de la esquina, le resta importancia a la seguridad. Parece que estadísticamente, hay pocas probabilidades de que algo ocurra. Yo nunca he sido muy buena es probabilidad y estadística, asignatura que en la universidad me traía de cabeza, pero por lo menos entiendo los conceptos más básicos.

Vamos a ver. Si alguien viaja en coche todos los días de la semana una media de una hora diaria, es decir, 7 horas semanales, por probabilidad tendrá más posibilidades de tener un percance que alguien que monta en coche sólo una media de 50 minutos a la semana. Vale, eso es cierto. Pero ¿quiere eso decir que alguien que sólo monta en coche 50 minutos a la semana no vaya a tener un accidente? Pues evidentemente, NO.

Otro ejemplo más claro. La probabilidad de que nos toque la lotería de Navidad es minúscula (un 5% para un premio bueno y 1 entre 100.000 de que nos toque el “gordo”, según datos facilitados por un profesor universitario), pero eso no nos impide jugar cada año por si toca y vaya que si toca, quizás no a nosotros, pero siempre vemos a gente celebrando cada navidad que les ha tocado bastante dinerillo. Lo que quiere decir que alguna vez pasa, puede pasar, las probabilidades pueden ser pocas, pero a alguien le pasa.

En los trayectos en coche pasa lo mismo. Quizás las probabilidades sean menos cuanto menos rato se va en coche, pero eso no quiere decir que el peligro no esté ahí y que podamos tener la mala suerte de tener un accidente.

Vamos a ver datos reales facilitados por la DGT del año 2013: Durante el año 2013 se notificaron 89.519 accidentes con víctimas. Estos accidentes ocasionaron 1.680 fallecidos  y 10.086 heridos graves. Un 49% de los heridos graves se ocasionaron en vías urbanas. En los menores de 15 años el número de heridos graves ha aumentado un 10% respecto al año anterior. En el año 2013 fallecieron 46 niños (esta cifra también incluye atropellos) y resultaron heridos graves 410 niños. En relación al uso de sistemas de retención infantil 4 de los niños fallecidos no los utilizaban ni 14 de los 88 heridos graves tampoco. En vía urbana hubo 450 fallecidos y 4904 heridos graves. Durante 2013, la mayoría de los accidentes con víctimas tuvo lugar en vías urbanas, localizándose seis de cada diez accidentes en este tipo de vías. Todo el informe completo de la DGT lo podéis leer en este enlace.

¡¡46 niños muertos en accidentes de tráfico!! ¡¡410 niños heridos graves!! Y la mayoría de los accidentes tuvo lugar en vías urbanas. 4 niños fallecidos no llevaban SRI, lo que indica que el resto SÍ lo llevaba, pero NO era el SRI adecuado.

Con estos datos en la mano, deducimos que aunque cojamos poco el coche, hay más probabilidad de sufrir un accidente dentro de la ciudad que fuera de ella. Así que aunque sólo llevemos al peque de casa al cole, por ejemplo, la posibilidad de que haya un siniestro es grande.

Hay noticias que nos impactaron por su dureza, y esas noticias son las que deberían hacer que nos replanteemos cómo llevamos a nuestros hijos en el coche. En Diciembre del año pasado, un niño de 2 años y medio falleció en su pueblo al chocar el coche de su madre contra un bordillo. El niño iba sentado en su SRI (mirando al frente) y tuvo lesiones tan graves en el cuello que falleció unas horas después. En Noviembre del año pasado, Gabriel el Vikingo también sufrió un accidente en el coche de sus padres con sólo 2 años y medio, en una silla de frente a la marcha. Las lesiones en el cuello fueron tan graves que le dejaron pentapléjico. Por desgracia, hace apenas un mes, Gabriel falleció. Ambos fueron accidentes a poca velocidad y ambos, con sillas en sentido a la marcha.

Imagen cedida por Nordic Baby

Imagen cedida por Nordic Baby

¿Qué ocurre con los menores de 4 años? Que tienen una cabeza muy grande en comparación con su cuerpo. Esto hace que en caso de colisión, si el niño va sentado en una silla mirando al frente, su cuello se estirará hasta unos niveles exagerados. Si un adulto en una colisión en ciudad sufre de latigazos cervicales, ¿os imagináis esa misma presión sometida al cuello débil de un bebé? Es cuestión de física. En estas imágenes que os pongo, cedidas por Nordic Baby y la página de Facebook Que los niños viajen a contramarcha lo explican fenomenal.

Imagen cedida por Nordic Baby

Imagen cedida por Nordic Baby

Hace muchos años que en Suecia usan sólo sillas a contramarcha para menores de 4 años y más. Y los datos de fallecimiento y heridas graves por accidente de tráfico son mucho menores que en España. Por eso, mi hija viaja a contramarcha. También en trayectos cortos.

Imagen cedida por Nordic Baby

Imagen cedida por Nordic Baby

Hasta hace poco sólo hemos tenido una silla, que llevábamos en el coche grande. Si por cualquier circunstancia teníamos que coger el coche pequeño, cambiábamos la silla de coche y listo. Desde que Jose falleció, el único coche en el que se ha subido Sara ha sido el mío. Si en algún momento mi hermana se iba a llevar a la niña, cambiábamos de coche y listo. Pero cuando me cambiaron los horarios de trabajo, me encontré que necesitaba que mi padre y/o mi hermana recogiesen o llevasen a Sara a la guarde. Entonces apareció el dilema. Según ellos, como era algo puntual, sólo iban a llevar en coche a la niña algún día suelto a la semana y durante un trayecto corto (10 minutos en ciudad), no veían ningún peligro en llevar a la niña en una silla de cara a la marcha que tenía 13 años (la que usé yo con Lucas). Pero yo no era capaz de soportar esa decisión. Así que decidí invertir de nuevo en la salud de mi hija y en su futuro y me fui a ver a Cristina Barroso a su nueva tienda Nordic Baby. Y salí encantada, naturalmente.

Carga sobre el cuello en una silla ACM

Carga sobre el cuello en una silla ACM

He comprado otra silla ACM. Ahora tengo dos. En mi coche he dejado instalada la Axkid Minikid una silla a contramarcha que sirve de 9 a 25 kilos. Y en el coche de mi padre/hermana he dejado la Klippan Triofix, que va de espaldas a la marcha hasta los 18 kilos (Sara pesa 15 Kg) y luego se gira y va en sentido de la marcha hasta los 36 Kg. Esta es más fácil de poner y quitar, y aunque al principio pusieron sus reparos porque no veían el peligro, ya está la silla instalada en el coche que lleve a mi hija y asunto resuelto.

Klippan Triofix

Klippan Triofix

Porque la seguridad en el coche viaja de espaldas. Porque en trayectos cortos también existe el riesgo. Porque invertir en la vida de nuestros hijos es la mejor inversión que podemos hacer. Por todo eso, mi hija viaja a contramarcha cuanto más tiempo mejor.

Axkid Minikid

Axkid Minikid

No hay más ciego que el que no quiere ver: Sistemas de Retención Infantil

En esta ocasión voy a empezar la casa por el tejado. Tengo varios borradores pendientes sobre el tema de la seguridad infantil en los automóviles y los sistemas de retención infantil o SRI. Artículos que empiezo a escribir y no termino por falta de tiempo y luego me surge otro tema y otro…y voy acumulando multitud de cosas pendientes de terminar y publicar. Pero hoy me apetecía empezar por aquí.

Cuando nos quedamos embarazados, sobre todo la primera vez, las compras de artículos para el bebé se convierten en una vorágine de dinero que va y viene y de artículos que acabaremos casi sin usar. Muchos padres van a centros especializados donde les venden de todo, muchos productos bonitos y vistosos que en realidad no tienen mucho sentido, y el dinero se va por todos lados: minucunas carísimas que con suerte el bebé usará dos meses; carro trío último modelo, que cuesta más de lo que yo gano en un mes pero que es el último grito en moda y que al año cambiarán los padres por una silla ligera plegable, mucho más manejable, pero igualmente de marca famosa, no vaya a ser; cuna extra segura, con diseño de hipermegachachi, con colchón anti-ahogo, sensores de respiración y sábanas a juego con las cortinas; hamaca-mecedora-columpio con 5 velocidades de meneo, 15 melodías y mando a distancia… Y luego llega el tema de los SRI. Con suerte, si el dinero nos llega, los padres invertirán en una silla buena, evidentemente, la mejor del mercado según el vendedor de esa tienda. Con menos suerte, decidirán usar el capazo homologado de su carro de paseo o el maxicosi del mismo, porque también es muy bueno, que se lo ha dicho el de la tienda. Pero vamos, ni locos se van a gastar 400€ en un SRI, ¡qué locura!, si total, para lo poco que cogemos el coche…

Siempre hablo de la información, de la importancia de comparar nuestras propias ideas con las ideas de otros, de mirar estudios, necesidades reales del bebé, valorar distintas opciones… Y el tema de la seguridad infantil es algo que me importa, y mucho, a fin de cuentas es la vida de mis hijos la que está en juego. Y ellos son lo más importante de mi vida.

Hoy, como ya he dicho que empezaba la casa por el tejado, no me voy a extender mucho sobre los mejores SRI, pues eso ya lo contaré otro día. Pero sí quiero hablar de esos padres que no quieren ver las cosas y que encima se molestan si les tratas de dar consejos y explicaciones.

En España, los accidentes de tráfico aún son la principal causa externa de mortalidad infantil.

Entiendo que gastarse dinero en cosas para el bebé no es igual de fácil para unos padres que para otros. Pero me molesta muchísimo que la gente se gaste verdaderos dinerales en cosas como las que he puesto más arriba, que se pueden sustituir por unas mucho más baratas e incluso podrían dejar de comprarse, y luego, a la hora de la seguridad de sus hijos, de sus vidas, no quieran invertir dinero en lo que de verdad importa.

Cuando me quedé embarazada de Sara, era una cosa que tenía muy claro, en el coche, lo mejor de lo mejor. Con Lucas también me pasó así (hace ya 13 años) y siempre miraba comparativas cuando tenía que cambiarle de SRI. En su momento, creo que hice lo mejor. Pero tengo claro que si alguien me hubiese informado que había algo más seguro, lo habría estudiado sin pensarlo.

Estábamos Jose y yo mirando sillas para el coche, mirando estudios del RACE, cuando mi mejor amiga, que había sido mamá recientemente, empezó a hablarme de las sillas a contramarcha, o en inglés Rear Facing (mirando hacia atrás). No sabía lo que era eso, pero decidí informarme, porque ¡¡la información es poder!!

a contramarcha

A contramarcha en un grupo 0-1 con 6 meses

A partir de ese momento, con toda la información en la mano, pudiendo comparar distintos SRI, conociendo las consecuencias de llevar a un bebé tumbado en un capazo “homologado” (que no entiendo el motivo por el cual los siguen permitiendo), viendo las diferencias en accidentes con sillas mirando al frente y sillas mirando de espaldas, conociendo estadísticas de morbi-mortalidad infantil en España en tráfico comparadas con países nórdicos en los que todos los bebés van en sentido contrario a la marcha hasta al menos los 4 años, en ese momento decidimos que lo más seguro era la contramarcha para Sara, y hasta ahora, así seguimos.

En muchas de las tiendas que preguntamos nos seguían ofreciendo el famoso portabebé, huevito o maxicosi, como se conoce también, como algo seguro a la vez que cómodo, pues lo sacas del coche y lo pones en la silla de paseo… Pero esos portabebés están diseñados pensando más en la comodidad que en la seguridad. En cada tienda nos ofrecían lo mejor de lo mejor, que casualmente no solía coincidir con lo que ofrecían en la tienda de al lado, lo que sonaba totalmente a intereses económicos, claro está. Encontrar sitios donde de verdad nos ofrecieran sillas a contramarcha fue complicado, pero esos sitios existen y por suerte te saben asesorar muy bien.

Y yo me volví una defensora a ultranza de este tipo de dispositivos, SRI a contramarcha, por la seguridad de todos los bebés. Desde entonces no he parado de recomendar sillas a contramarcha a todo el mundo que preguntaba. Igual que defiendo la lactancia materna pero respeto a las madres que dan artificial y no las presiono ni critico; igual que defiendo el colecho pero respeto a la que decide dejar que su bebé aprenda a dormir solo, aunque no lo comparta; igual que animo a usar portabebés en vez de sillas de paseo pero respeto las decisiones de cada uno…en este caso, con este tema, no consigo callarme ni respetar las decisiones de unos padres que ponen en peligro la vida de sus hijos. Porque en este caso estamos hablando de vidas humanas.

Entiendo que la gente va a una tienda y les dicen que tal silla es la mejor y se lo creen y la compran. Pero no entiendo que si luego lo preguntan o comentan en un foro y otras personas, yo entre ellas, les decimos que esa silla no es buena, que es mejor ir a contramarcha, les damos datos e información, se pongan a la defensiva, ataquen y contraataquen; se defiendan diciendo que esa es la mejor porque lo dicen en su tienda y punto; hay gente que me ha llegado a decir que su silla es buenísima porque nunca ha tenido ningún problema. Leñe, y yo que me alegro que nunca lo hayas tenido, porque si hubiese habido un accidente lo mismo no estarías tan contenta. Gente que me dice que a contramarcha se pueden romper las piernas en caso de impacto (que digo yo, que si así fuera, prefiero que se rompa las piernas a que se rompa el cuello y se quede tetrapléjica o muerta). Gente que me dice que no puede gastarse 400€ en una silla porque acaba de comprarse un carrito de paseo de 1000€. Vale, los SRI a contramarcha no son baratos, pero hablamos de la vida de nuestros hijos, irán igual de felices en una silla de paseo de 500€ y un SRI en condiciones. Que alguien se ha equivocado a la hora de elegir, es respetable y entendible, pero que quieran tener la razón a costa de poner la vida de sus hijos en peligro… Entiendo que en la tienda les hayan vendido su producto estrella y después, cuando conocen las sillas a contramarcha no pueden hacer nada en ese momento…pero se dejan la información en mente para cuando tengan que volver a cambiar. Pero obcecarse con que su silla de princesas de 50€ del Almampo es la mejor y la publiciten entre otras mamis, o que digan que mejor de frente porque de espaldas no ven…No puedo, perdonadme pero no puedo con esos defensores a ultranza de lo mío es lo mejor porque es mío.

a contramarcha con 3 años

a contramarcha con 3 años

Hasta el peor SRI a contramarcha es mejor que el mejor SRI en sentido de la marcha. Pero la gente sigue sacando excusas, que si se marean, que si ellas son igual de buenas madres por llevar a sus hijos en una silla comprada en un hipermercado de marca nisu y nula seguridad… ¡¡El otro día me encontré varias madres que llevaban a sus hijos de 2 y 3 años en asientos elevadores con respaldo, sujetos sólo con el cinturón de seguridad del coche!! Pues sí, me echo las manos a la cabeza, mi conciencia no me deja estar tranquila, y les cuento, les informo, pero se sienten atacadas y se defienden con argumentos no válidos. Desde luego, no hay más ciego que el que no quiere ver. Y yo seguiré mi cruzada para concienciar a la gente de la importancia de la seguridad en el automóvil, a fin de cuentas, la vida de nuestros hijos es lo más importante para nosotros ¿no?

Para los que aún seguís llevando a vuestros hijos en SRI mirando al frente o tumbados, os dejo este artículo que merece la pena leer. Y una web de la que os hablaré más a menudo para saber más sobre las sillas a contramarcha.

Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras, en este vídeo pordéis ver una comparativa visual sobre impactos con sillas situadas en el sentido a la marcha y sillas situadas a contramarcha.

Sobre la seguridad en el coche

Creo, no, más bien, aseguro, que los niños actúan por imitación. Eso lo tenemos todos claro. Ellos ven lo que hacemos los adultos y lo repiten. Así, la mejor manera de que hagan algo, es hacerla nosotros mismos. No tiene mucho sentido decirle a un niño que coma verduras todos los días si luego nosotros no lo hacemos.  Porque, si algo es bueno para ellos, también lo será para nosotros, ¿no?

Ya sabemos que en el coche, los niños deben viajar en Dispositivos de Retención Infantil (DRI) homologados y adecuados a su talla/peso. ¡¡Pero, los adultos, somos los primeros que debemos ponernos el cinturón!! Hay que predicar con el ejemplo. En mi caso, nunca, jamás, he tenido ningún problema con ese asunto. El príncipe ha ido correctamente instalado en su asiento de seguridad desde que nació, cambiándolo cuando ha sido necesario. Incluso ahora, con 11 años, metro y medio y más de 50 kilos, sigue sentado en su silla con respaldo. Sobre ese tema, ya he discutido a veces con gente que quiere darme consejos/opiniones……….. (Ya estamos con los consejos gratis por todos los lados). A lo que iba. Cuando a él le compré su último DRI, hace ya unos años, estaba claro que era una silla grande. Lo bueno, es que la silla ha ido creciendo con él, y todavía le sirve. Mucha gente me dice que ya no lo necesita, que puede ir sin silla, que vale con el cinturón o que como mucho, le deje sólo el elevador y le quite el respaldo, que no va a pasar nada. Jolín, que manía con que no va a pasar nada. Primero, ellos no lo saben. Y segundo, si pasa algo, ¿no irá mucho más seguro si su cabeza va protegida con los laterales acolchados de la silla? Sin obviar, además, que cuando él se duerme, porque todavía el coche ejerce ese efecto somnífero, su cabeza no se va para los lados. El día que ya no le sirva el DRI, pues tendremos que dejarlo de lado, que le vamos a hacer, pero mientras tanto, él seguirá en su silla, tan a gusto.

Bueno, a lo que iba. Que desde siempre, él ha estado en su DRI, sin ningún problema. Si de pequeño, alguna vez lloraba o protestaba, evidentemente, yo le explicaba que era así como debía ir, le calmaba y todos tan contentos. Pero nunca, jamás de los jamases, le he dejado ir en el coche sin su asiento de seguridad.

Una vez, hace ya unos cuantos años…… él tendría unos 4 años, tuvimos un golpe (creo que esto ya lo conté hace algún tiempo aquí). No pasó nada, por suerte. Acabábamos de salir de casa, bajábamos por la calle perpendicular a la nuestra, cuando un coche se nos vino de frente. Pasó todo como a cámara lenta, yo veía que el coche se metía en mi carril y avanzaba inexorablemente hacia nosotros y veía la cabeza de la conductora girada en un ángulo que no le permitía ver la carretera. Pisé el freno, y “plom”, el otro coche nos embistió de frente. El golpe no fue muy fuerte, porque yo estaba casi parada. El príncipe se puso a llorar del susto, pero no pasó absolutamente nada, ahí quedó la cosa. En cambio, en el otro coche, sí tuvieron un percance. Resultó que una de  las niñas que viajaba allí, no había querido abrocharse el cinturón o se había soltado o que se yo. Y la madre, conduciendo, le iba diciendo que se sentara en la silla y bla, bla, bla. Conduciendo y mirando hacia atrás para decírselo. Pues, ala, golpe al canto. La niña salió despedida hacia delante y chocó de cara con el asiento del copiloto. Resultado, algún diente roto, mucha sangre, dolor, llantos, miedo, confusión, culpabilidad….todo en el mismo saco. Por suerte, la cosa no fue mucho, pero, y si…….prefiero no pensarlo.

Nunca, nunca, hay que poner el coche en marcha si el niño en cuestión no está correctamente instalado en su asiento. Y si por casualidad el niño se soltara (en ese caso sería un niño más grande que sabría cómo manejar los cierres), pues lo mejor es detener  el coche, recolocar al niño y no volver a iniciar la marcha hasta que esté todo el mundo correctamente asegurado. También es muy importante verificar el correcto  anclaje de los DRI. De nada sirve llevar una silla mal colocada en el coche, que se pueda soltar, porque en caso de accidente, sería incluso más peligroso llevar una silla suelta. Antes de instalar un DRI hay que leer correctamente las instrucciones de uso. Y en caso de duda, lo mejor sería acudir al lugar donde compramos la silla y que allí nos la instalen correctamente.

Y los tirantes, arneses o el cinturón, dependiendo del dispositivo, deben estar tensados correctamente. Si un arnés va tan suelto que los niños pueden pasar los brazos por debajo y sacarlos, tampoco nos sirven de nada.

Tengo muchas anécdotas, todas negativas, sobre este tema. El asunto de la mala o nula utilización de los Dispositivos de Retención Infantil me daría para llenar varios post, así que lo dejaré para otro.

Para concluir, tanto el príncipe como la princesa van siempre, siempre, en sus asientos, correctamente instalados, la princesa en sentido contrario a la marcha. El mayor, ya lo sabe de sobra. Y la pequeña, pues de momento, tampoco se ha quejado. Pero si algún día lo hace, que lo hará, nos armaremos de paciencia y le explicaremos las cosas. Aunque como hemos dicho, que lo mejor es predicar con el ejemplo, ella verá que tanto su hermano como sus padres, siempre llevan puesto el cinturón.

Si nuestros hijos son nuestro mayor tesoro, no los pongamos en peligro.

Dos en la carretera

Dos en la carretera

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