No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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7 consejos para disfrutar de una excedencia por cuidado de hijos

En España, la baja maternal sólo dura 16 semanas. Semanas que en la mayoría de los casos se nos quedan cortas. Digo en la mayoría, porque hay madres que se incorporan antes al trabajo, véase a Soraya Sáez de Santamaría (por poner un ejemplo) y aunque no la comprendo ni comparto su decisión, la respeto, allá ella y todo lo que se ha perdido de su hijo. La “liberación” de la mujer y su incorporación al mercado laboral. Pero no solo las “famosas” se incorporan antes al trabajo, hay muchas mujeres que lo hacen porque si no las despiden, porque sin ellas no funciona, porque no queda más remedio, porque son autónomas y el negocio es suyo… (Repito, mierda de liberación de la mujer) Si eres de esas madres, no sigas leyendo, esto no te interesa. En cambio, si eres de las que desean quedarse más tiempo en casa con sus hijos, entonces esto sí es para ti.

Una baja de sólo 16 semanas es poquísimo para estar con nuestros bebés. Está claro que lo ideal sería tener bajas maternales más largas, como las que disfrutan en países de norte de Europa…pero mientras esto no se cambie, tendremos que aguantarnos y quedarnos con lo que hay. A estas 16 semanas, las mamás solemos unir las vacaciones anuales y acumular las horas de lactancia, con lo que podemos conseguir unos 5 meses y medio, pero sigue siendo poquísimo. La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, pero aquí tenemos que incorporarnos cuando nuestros peques tienen 4 o 5…

Esto que os voy a contar es lo que hicimos nosotros para poder estar más tiempo con Sara y no tener que dejarla al cuidado de nadie siendo tan pequeña. Son sólo unos consejos que a nosotros nos sirvieron y los comparto aquí por si a alguien le puede ayudar a alargar el tiempo de disfrute de sus hijos.

Estos consejos son para una pareja en la que los dos trabajen, si uno de ellos no trabaja, ya tiene “la suerte” de quedarse en casa con su peque. Y por supuesto, debe ser una decisión con la que estén de acuerdo los dos miembros de la pareja. En caso de familias monoparentales, imagino que será más complicado, pero también se puede lograr. Pero no es fácil, nadie dijo que lo fuera. Coger una excedencia para cuidar de los hijos puede/suele resultar un palo para la economía familiar, a no ser que tengamos la suerte de tener unos grandes sueldos… Pero la verdad, compensa, aunque pasemos una temporada un poco apretados, por lo menos a nosotros nos compensó dejar de ganar un sueldo durante una temporada y poder cuidar de Sara hasta los 18 meses.file0001755351339

Dejar de trabajar durante un tiempo supone:

  • Planificación – Normalmente nuestro deseo de ser padres es algo que suele estar meditado. Igual que hablamos de la posibilidad de tener hijos, desde ese momento podemos hablar también de la posibilidad de que uno de los miembros de la pareja deje momentáneamente su trabajo para poder cuidar de su hijo durante el tiempo que esto sea posible. Si esa posibilidad la planteamos ya desde antes del embarazo, tendremos más tiempo para prepararnos y planificarnos. Evidentemente, hay embarazos que llegan sin avisar, pero en esos casos, también tendremos tiempo de planificarnos, aunque andaremos más apretados. Para una buena planificación hay que sentarse, mirar las cuentas, el dinero que ganamos y el que gastamos, lo que podemos dejar de gastar, con cuánto dinero podríamos vivir…es cuestión de números, pero si nos esforzamos podemos hacer que las cuentas cuadren.
  • Abrir una cuenta en el banco para el bebé/ Ahorrar – Aunque nuestro bebé aún no haya nacido, tenemos que empezar a ahorrar cuanto antes mejor. Es importante tener un sitio a parte para ir guardando el dinero del bebé, si lo vamos dejando en la cuenta donde tenemos el dinero que usamos a diario, al final no veremos nada. No hace falta que sea una cuenta en el banco, puede ser una hucha grande o una cuenta a parte a nombre de los padres, para ir ahorrando poco a poco.
  • Eliminar gastos superfluos – Si lo pensamos bien, casi todos los meses tenemos gastos que podríamos ahorrarnos. Es importante sentarse y ponerse a hacer cuentas sobre los gastos que tenemos y saber dónde podemos ahorrar. Si queremos quedarnos en casa cuidando de nuestro bebé, debemos cortarnos de muchas cosas, eso tenemos que saberlo. Salir a cenar, comprarnos ropa que no necesitamos, el cine, las vacaciones. Todas esas cosas podemos empezar a ahorrarlas y el dinero que no gastemos, a la cuenta especial del bebé. Nadie dijo que fuera fácil, pero si este verano, en vez de pegarnos un pedazo de viaje, nos vamos a pasar unos días a casa de algún conocido y ahorramos las pagas extras, nuestro bebé nos lo agradecerá. También se ahorra si compartimos coche o si usamos el transporte público, todo el dinero a la cuenta.file6651242495818
  • Vender lo que no necesitemos – Las páginas de venta de segunda mano están en auge. Y en casa siempre tenemos muchas cosas guardadas que no necesitamos. Sólo hay que mirar en armarios y trasteros y ver que los tenemos llenos de cosas que hace tiempo que no usamos. Podemos usar días libres y fines de semana para hacer limpieza de cosas que no nos son útiles, veréis la cantidad de cosas que salen. Yo siempre digo que si en 1 año no lo hemos usado, por algo será. Nosotros vendimos varias cosas en webs de segunda mano. También hay tiendas que se dedican a la compra-venta, pero dan menos dinero y yo prefiero la venta online, que se saca más. Como ejemplo de cosas que vendimos: ropa en buen estado que no usábamos, pequeños electrodomésticos, un ordenador antiguo, películas de DVD, juguetes de Lucas, material deportivo…y el dinerito que sacamos por esas cosas, a la cuenta.
  • Hacer una lista de las cosas que va a necesitar el bebé – Que los bebés son mucho gasto, es algo que nos intentan vender las tiendas de productos infantiles. Pero en realidad, muchas de las cosas que nos hacen pasar por necesarias no lo son tanto. Es importante hacer listas de las cosas que vamos a necesitar y sobre todo, preguntar a mamás sobre el uso real que se le dan a algunos objetos. La lactancia materna es gratis, así que todo lo que tenga que ver con biberones, esterilizadores, calentadores…lo podemos evitar. Compartir cama también hace la cuna prescindible. Usar portabebé es más barato que llevar un carrito. La vajilla especial para niños es un gasto extra que podemos ahorrar si usan vasos y platos normales. La minicuna, la hamaca con tres velocidades, la lamparita que proyecta luces en el techo…son ejemplos de cosas que podemos ahorrarnos. Mejor informarse bien antes de comprar nada. Además de a las mamás recientes, hay muchos blogs que nos cuentan sus experiencias con cosas necesarias o innecesarias para el bebé, por ejemplo yo escribí esta entrada hace tiempo.
  • Pedir cosas de bebé prestadas- Todos conocemos a alguien que ha sido mamá hace poco y podemos pedirles que nos presten cosas. Cuantas más nos dejen, más dinero podremos ahorrar para quedarnos en casa con nuestro peque. Y si por casualidad hay alguna cosa que no nos puedan prestar, de nuevo podemos echar mano de las tiendas de segunda mano, pero en esta ocasión para comprar. La mayoría de las cosas de bebé se quedan nuevas y comprarlas de segunda mano es una magnífica opción para seguir ahorrando.
  • Pedir dinero de regalo – Ya sabemos también que cuando tenemos un hijo, familiares y amigos siempre aparecen con algún regalo debajo del brazo. La mayoría de las veces nos regalan ropa, que luego se queda nueva en los cajones. Pues en estos momentos, creo que estaría bien cambiar el chip y comunicar a la gente que queremos dinero en vez de regalos materiales. Cuando una pareja se casa, todo el mundo mete dinero en un sobre. Cuando hay bautizos y comuniones creo que mucha gente da dinero también. Pues ¿por qué no podemos pedir que nos regalen dinero para cuidar de nuestro hijo un mes más o dos o tres o lo que nos llegue? A la gente le chocará, pero si queremos, podemos avisar que hemos abierto una cuenta bebé, para que la gente haga aportaciones económicas y así comprar lo que de verdad necesitemos y si no necesitamos nada, pues para quedarnos en casa una temporada.

Puede resultar difícil e incluso algo duro en algunas ocasiones, pero de verdad que compensa. A nosotros nos compensó mucho más dejar de salir a cenar una vez por semana y poder estar más tiempo en casa cuidando de Sara. En vez de salir a cenar, podemos organizar una noche de cine con palomitas, o hacer unas ricas pizzas caseras con helado de postre, para que nuestro hijo mayor no eche mucho de menos las cosas a las que estaba acostumbrado.

Imágenes gratuítas extraídas de Morguefile

El misterio de la lavadora devoracalcetines

Seguro que no soy la única a la que le pasa, a la que le desaparecen los calcetines en la lavadora. Pero el hecho de no ser la única no me tranquiliza, no dejo de preguntarme, ¿dónde van esos calcetines que desapareen? Y lo más extraño, ¿por qué aparecen tiempo después?

Llevo años poniendo lavadoras. Y sólo se pierden los calcetines. Vale, admito que muchas veces meto los calcetines desparejados, es lo que tiene lavar un montón de ropa y tener un cubo enorme para dejar la ropa sucia. Cada vez que recojo la ropa del tendedero y la doblo, siempre, siempre, aparece algún calcetín sin pareja. Y lo guardo en un ladito del cajón esperando que aparezca su par en la próxima lavadora. Y llega la siguiente vez y vuelve a aparecer alguno suelto. Con suerte, consigo emparejar alguno de los de la última vez, pero muchas veces, por no decir todas, se quedan muchos sueltos.

Y la cosa es que ahí siguen, lavadora tras lavadora. De vez en cuando me doy por vencida, cuando a mitad del invierno llevo viendo un calcetín de verano suelto hace meses, admito que nunca más volveré a ver a su pareja. Pero me duele admitirlo, porque me pregunto una y mil veces, ¿dónde está el otro? ¿Se lo ha tragado la lavadora? Mi suegra me mira con cara rara, debe ser que a ella su lavadora no se los devora y siempre me dice que se habrá enganchado en el tambor. Vale, que un calcetín se pierda entre el tambor y el resto de la lavadora, puede pasar. Pero cuando se pierden muchísimos, sería lógico que la lavadora se estropease, se enganchase y diese problemas. Y eso no pasa. Creo que mi lavadora tiene conexión con otra dimensión donde estudian calcetines y los manda allí. Mis calcetines son abducidos.

Que sí, que tiene que ser eso. Porque de pronto, un día, sin previo aviso, cuando recojo la ropa seca y me pongo a doblar, aparece un calcetín suelto y compruebo que es uno que se había perdido hace meses. Una lagrimilla asoma a mis ojos de felicidad. ¡Ha vuelto! Después de haberlo estudiado y hacerle quien sabe qué pruebas, me lo han devuelto en perfecto estado para que se vuelva a reunir con su pareja. Lástima que no hable para poder explicarme dónde ha estado y qué le ha pasado.calcetines

Ya había admitido esa posibilidad, una conexión invisible para mis ojos entre mi lavadora y la dimensión desconocida, una conexión de ida y a veces de vuelta…hasta anoche. Ayer me quedé de piedra. Estaba tendiendo la ropa y encontré un calcetín ¡¡que no era nuestro!! Así sin más, apareció de la nada un calcetín muy pequeño, más o menos de la talla de Sara, pero que no era de Sara. Por más vueltas que le he dado, no lo entiendo. En mi casa sólo nos duchamos nosotros tres y a veces también mi sobrina de 7 años, por lo que de vez en cuando lavo ropa suya. Pero ese calcetín no entra en sus pies de niña de 7 años. Y lo he confirmado con mi hermana, no es suyo. Y nadie más se ha dejado calcetines aquí. No me lo he traído de la guardería por error, no se lo ha dejado aquí ninguna visita y no es ni ha sido de Sara en ningún momento. No tengo ningún recuerdo de haberlo metido a lavar. Pero ha aparecido, así sin más. De la nada. Del más allá. Creo que mi lavadora está empezando a estropearse y su conexión con la dimensión desconocida ha empezado a fallar, pues me trae de vuelta cosas que no son mías. ¿Estarán mis calcetines desaparecidos en casa de otra persona?

Adjunto fotos de los calcetines que llevan mucho tiempo sueltos, por si alguien los ha encontrado en su casa. Y del calcetín que no es mío, si alguien lo reconoce se lo mando encantada.calcetines (2)

¿A vosotros también os desaparecen los calcetines?

Madre soltera y familia monoparental: No es lo mismo

Muchas veces he visto que la gente confunde las dos cosas, ser madre soltera con ser familia monoparental. Pero NO es lo mismo. Ambas condiciones pueden coexistir, de hecho, muchas veces lo hacen, pero necesariamente, ser una cosa no implica ser la otra. Vamos a verlo detalladamente.

Por una parte está el estado civil de cada persona. Esto está regulado por el ministerio de justicia y puede ser:

  • Soltero – no ha habido vínculo matrimonial
  • Casado– con vínculo matrimonial
  • Divorciado/separado – el matrimonio se ha disuelto
  • Viudo – uno de los cónyuges ha fallecido

Por otro lado está el tipo de familia:

  • Tradicional – formada por dos progenitores y/o uno o dos hijos
  • Monoparental – formada por un solo progenitor con uno o más hijos
  • Numerosa – en general es la formada por 3 hijos, aunque hay más casos para ser familia numerosa, como tener dos hijos, uno de ellos con minusvalía.

Con estas premisas, podemos ver unos ejemplos. Voy a hablar de mujeres, porque en mi caso es lo que soy, pero lo mismo se puede trasladar a los hombres.

  • Una mujer puede ser soltera, porque no se haya casado, pero tener una pareja con la que convive y con hijos en común. En este caso sería madre soltera pero NO sería familia monoparental.
  • Una mujer puede haberse casado y después haberse divorciado, ostentando la custodia de los hijos y constando como única adulta en el domicilio familiar. En este caso SÍ sería familia monoparental, aunque no fuese soltera, sería divorciada.
  • Una mujer tiene un hijo sin contar con una pareja, en el registro el hijo no tiene padre reconocido, en este caso sería madre soltera Y familia monoparental.can-stock-photo_csp12799812

Según datos del censo del año 2013, en España hay 11.456.500 parejas en España. De estas parejas, 6.362.800 tienen hijos, sin especificar el estado civil. En total hay 9.889.100 parejas casadas frente a 1.567.400 parejas de hecho, aunque no se especifica si tienen o no tienen hijos. Y hay 1.707.700 hogares monoparentales (un adulto con hijos). Es decir, de los 6 millones y pico de familias con hijos, más o menos un 10-15% serán madres solteras, pero NO familias monoparentales. Todos los datos del censo del 2013 los podéis leer aquí.

Creo que más o menos ha quedado el asunto aclarado. Y ahora os preguntaréis porqué escribo esto. Hace unos meses, cuando escribí el engaño de las parejas de hecho mucha gente me dejó comentarios hirientes, que evidentemente no aprobé. En esos comentarios mucha gente me acusaba de no haberme casado para obtener ventajas por ser madre soltera. En mi caso, al hacernos pareja de hecho, mi estado civil seguía siendo soltera, aunque mi familia era una familia tradicional, no monoparental. La gente confunde a menudo los términos y creen que por no estar casados, tenemos alguna ventaja sobre ayudas y becas que puedan dar a las familias monoparentales, pero no es así.

Esta misma confusión la he visto muchísimas veces, personas que creen que por no estar casadas tienen algún derecho o alguna ventaja a la hora de solicitar ayudas sobre las que sí la están. De nuevo, hace unos días he visto que vuelve a surgir la confusión. El gobierno amplió el pasado día 9 una ayuda de 1200€ para familias monoparentales, que desde Enero se concedía a familias numerosas o con familiar discapacitado a cargo (toda la información se puede leer aquí) No voy a entrar en si está bien o no o en a qué personas deberían darle la ayuda, paso de polémicas de política. Pero a raíz de esta ayuda, he vuelto a leer comentarios en varias redes sociales de madres que se preguntaban por qué a ellas que estaban casadas no les daban ayudas y a las familias monoparentales sí. Mujeres que decían que como no estaban casadas iban a pedirla, a pesar de vivir en pareja, pues siguen confundiendo madre soltera con familia monoparental.

Así que aquí va mi granito de arena, para ver si la gente termina de aclararse de la diferencia entre ser madre soltera y ser familia monoparental.

Las rabietas y los terribles dos años

Cuando nuestros peques cumplen 2 años, todo el mundo nos vaticina un año terrible de rabietas. Pero con un poco de paciencia, podemos pasar esta etapa sin muchos conflictos.

No es que sean “malos” o que intenten “manipularnos”, es que empiezan a tener conciencia de sí mismos y a saber el lugar que ocupan en el mundo. Es algo normal y necesario en su desarrollo. Han dejado de ser bebés para empezar a ser niños pequeños, empiezan a saber hablar, conocen el poder del no, a saber que son personas independientes de nosotros, a tener sus gustos y preferencias. Y tenemos que acompañarles en esta etapa de su desarrollo.fotolia_56239569

Hay momento difíciles, las famosas rabietas.

Y en general, se puede pasar esta etapa sin mucho conflicto. En mi caso, hay unas cosas que casi siempre me han funcionado.

  • Saber en qué momentos Sara es más propensa a tener rabietas – Cuando no ha dormido bien, cuando está cansada, cuando está nerviosa, es más fácil que se enfade por algo.
  • Conocer motivos desencadenantes y evitarlos antes de que ocurran.
  • Tener alternativas a mano para cuando no se puede evitar la rabieta – Si se enfada porque quiere hacer algo que no puede, le ofrezco otras cosas que le gustan, para cambiar su atención.
  • Paciencia, cariño y comprensión – Saber que los niños no quieren manipularnos, que muchas veces ellos mismos se sienten confundidos, darles nuestro amor incondicional y ofrecerle muchos besos y abrazos en momentos conflictivos son herramientas que funcionan mucho mejor que un castigo.

Evidentemente, no estoy diciendo que para evitar las rabietas haya que darles a los niños todo lo que piden. No es eso, que la gente siempre malinterpreta las palabras. Yo suelo ser permisiva dentro de unos límites, es decir, si me pide algo que veo lógico y puede tener, ¿por qué negárselo? (por ejemplo, una chuche o algo de ropa que ve y les enamora…) pero todo en su justa medida (una chuche al día está bien, si me pide más, pues ya no se la doy). Aun así, a pesar de las buenas intenciones, a veces la situación no conseguimos controlarla del todo y tenemos que llenarnos de calma si no podemos evitar la rabieta.

Más o menos, en nuestro caso, hemos pasado los famosos dos años sin demasiados conflictos, algún enfado pero nada de rabietas escandalosas…hasta justo dos días antes de cumplir los 3 años.

En vísperas de su cumpleaños, bajé con Sara a comprar unas cosas al supermercado. Como la peque es una artista en potencia, tenemos la casa llena de material de dibujo y todo lo que tenga que ver con pintar la vuelve loca. Estábamos haciendo la compra cuando vio unos rotuladores negros permanentes y decidió que los quería, a lo que yo dije que no, pues bastante se mancha con los rotuladores que tenemos en casa (no me importa mucho, luego a la bañera y la ropa a la lavadora y listo) como para cogerle unos permanentes. Y en ese momento se desencadenó la tormenta. Ella empeñada en que los quería, yo explicándole que ya tenía muchos rotuladores, que los de casa de colores eran más bonitos, que en cuanto subiéramos se ponía a pintar, muchas palabras tiernas y dulces…pero en esta ocasión, ninguna de las cosas que siempre pongo en práctica me sirvieron. Fue una rabieta épica, en las que todo el mundo en el supermercado nos miraba y veía a una niña chillando, tirada en el suelo pataleando, a una madre intentando abrazarla y siendo rechazada, a una madre hablando con palabras cariñosas y no siendo escuchada… Vaya ratito. Al final, viendo que nada de lo que intentaba servía, y después de ser casi atropellada por la cesta de la compra que Sara lanzó contra mí, decidí pasar a la táctica de no hacerle ningún caso y dejarla llorando, a lo que la gente me miraba más todavía porque no hacía nada para callar a mi hija. ¿Pero que querían que hiciera? Seguro que más de uno pensaba que mi hija se merecía una torta por caprichosa, torta que yo habría dado gustosa al que me lo hubiese propuesto por imbécil (me estaban poniendo nerviosa todas las miraditas que me echaban los “entendidos” en la materia). Bueno, al final, después de pagar la compra y con Sara aun gritando en el suelo, me marché a casa y en cuanto vio que me iba vino corriendo a darme la mano para volver a casa, eso sí, sin dejar de llorar en ningún momento ni de seguir pidiendo los rotuladores. Llegamos a casa con la cara roja de tanto llorar y menos mal que en el patio vimos a sus amiguitos y ya se le fue pasando el berrinche.

Esta no es Sara, pero bien podría haberlo sido

Esta no es Sara, pero bien podría haberlo sido

Y yo que me enorgullecía de haber llegado a los 3 años sin ninguna rabieta escandalosa y justos dos días antes.

¿Os ha pasado tener una rabieta de este estilo, de las grandes? ¿Cómo habéis manejado la situación? ¿Cómo creéis que debería haberla manejado yo?fotolia_79074832

Mi pequeña cumple 3 años

El tiempo pasa tan rápido y deberíamos aprovecharlo al máximo. Hoy cumples 3 años y parece que fuera ayer cuando llegaste al mundo.

Recuerdo cada instante con suma claridad. Esa noche empecé a tener contracciones, me levanté de madrugada a comer chocolate, jeje, me lo pedías desde dentro. Me acosté e intenté seguir durmiendo un poco, aunque sabía que el día había llegado. A lo largo de la mañana las contracciones iban siendo mayores, aunque estaba muy tranquila mientras dejaba que todo siguiera su curso. Sobre la 1.30 de la tarde ya decidí decirles a papá y a Lucas que había llegado el momento. Lucas se fue con los abuelos y yo me di una ducha caliente, para relajar un poco más mi cuerpo. Después de ducharnos comimos algo, no sabía cuánto iba a durar tu parto y no quería que me diese hambre en un rato, así que hasta casi las 3 no salimos de casa, yo calmada y tranquila.

En el coche, las contracciones empezaron a ser más frecuentes y más dolorosas, bromeaba con papá sobre qué pasaría si nacieses en el coche. Llegamos al hospital y aquello cada vez iba más deprisa, pero a pesar del dolor, yo estaba tranquila, sabía que faltaba poco para tenerte entre mis brazos. Me exploraron y tenía 5 centímetros de dilatación, aún faltaba un rato, dijeron. Me pusieron monitores un ratillo mientras papá se iba a hacer los papeles del ingreso. Yo no quería estar mucho rato tumbada y quería pedirles que me quitasen los monitores para poder moverme en cuanto pudiese. Pero no hubo tiempo. De pronto, note como si fuese una botella y me hubiese descorchado, un líquido tibio salió de mí. Y enseguida, tu cabeza comenzó a salir detrás. Estaba sola en una sala y todo mi cuerpo pedía que empujase, toda tú querías estar fuera. Llamé a la matrona que me confirmó que estabas coronando, y allí en la cama, sin más compañía que la matrona, la auxiliar y tu padre que por suerte llegó en ese momento, naciste. Natural. Sin intervenciones. Sin luces fuertes. Sin el frío del paritario. Mi cuerpo se abrió para dejarte salir y rápidamente sostenerte en mis brazos, en mi pecho. Tu boca se abrió y por instinto agarraste mi pezón. Fue el momento más mágico que he vivido nunca.

Y ya han pasado 3 años de aquello. Lo recuerdo como si fuera ayer. Y he vivido cada día de estos 3 años como unos días mágicos y maravillosos. Evidentemente hemos tenido algún día peor que otro, a veces te empeñas en una cosa y no paras y te enfadas si no puedes conseguirlo, aunque con cariño y paciencia acabamos cambiando el tema y haciendo otra cosa. Eres una niña buena y cariñosa, te encanta dar besos y abrazos (sólo cuando tú quieres, cosa que me parece genial, yo nunca te obligo y no quiero que des besos a nadie por obligación) eres divertida, inteligente, parlanchina y una artista con las pinturas. Eres una niña feliz que va creciendo y dejándome entrever la maravillosa persona que serás. Y eres una niña a una teta pegada, gracias a ti he podido comprobar lo maravilloso que es llevar 3 años de lactancia.feliz cumpleaños

Ojalá pudiera decir que todos nuestros días han sido fantásticos, pero desgraciadamente, no ha sido así. Tan pequeña has tenido que enfrentarte a la pérdida de tu padre y aunque eres pequeña para entender con claridad lo que significa la muerte, sí sabes que papá no está aquí con nosotros. A veces le llamas y lloras porque quieres que vengas y casi siempre le hablas mirando al cielo y le mandas muchos besos, porque él vive en una estrella que nos vigila cada día y nos quiere muchísimo. Me apena y me alegra a partes iguales verte hablar con él, enseñarle las cosas que haces y lanzar besos al aire, me parte el corazón pero también me hace sentirme orgullosa de ti y de tu amor tan grande por papá.

Aunque papá nos acompaña cada día de alguna manera, desde dentro de nuestros corazones, este año tu cumpleaños va a ser diferente. Yo intentaré ser valiente, tener la sonrisa más grande en la cara, hacer que este día sea muy especial para ti, ya entiendes que hoy eres la protagonista y estabas deseando que llegase el día de tu cumple. Pero para mí hoy es un día tremendamente triste. Papá no podrá besarte ni abrazarte ni felicitarte ni decirte lo mucho que te quiere. Papá no podrá escuchar las historias que nos cuentes cuando salgas del cole y nos relatos tu mañana. Papá no podrá disfrutar el fin de semana de la fiesta en familia.

Pero aunque papá no esté en persona, yo si estaré. Y seré cariñosa por los dos y escucharé por los dos y te daré besos y abrazos por los dos y tu tercer cumpleaños será un día fantástico y maravilloso que recordaremos siempre. Y cada día seré la mejor madre y el mejor padre del mundo.

Deseo que sigas llenando nuestras vidas de alegrías. Y las vidas de muchas personas. Tienes un corazón inmenso, lo sé,  eso lo heredaste de papá y deseo que pasen muchos, muchos años y sigamos viviendo felices y recordando el día que llegaste a cambiar nuestras vidas y celebrando contigo cada nuevo año, cada día, cada pequeño momento. La vida está hecha de pequeñas cosas que son las que deberían importarnos, y para mi, cada sonrisa tuya es una gran momento.

Te quiero Sara. ¡Feliz cumpleaños!

La educación vial empieza en nuestras casas

En la mayoría de los colegios imparten cada año clases de educación vial. En el cole de Lucas lo hicieron varias veces, a veces iban los policías a darles una charla y ponerles vídeos; un año les montaron un circuito en el patio por el que debían circular respetando señales; se llevaban folletos y actividades para casa. Pero, ¿esa educación vial tiene que quedarse sólo en el colegio? Desde luego que no.

Que los niños imitan los comportamientos de los adultos es algo que sabemos todos. Y que por ese motivo deberíamos cuidar al máximo lo que hacemos y decimos, también debería ser algo obvio. Me hace gracia que cuidemos nuestras palabras en casa, nuestros comportamientos, y a la hora de salir a la calle se nos olviden todas las cosas. Estoy cansada de ver familias cruzando cuando el semáforo cuando está en rojo y van sorteando coches con los niños pequeños; familias cruzando por mitad de la calle cuando a escasos 20 metros tienen un paso de peatones. ¿Qué les estamos transmitiendo? ¿Qué educación vial es esa, en la que los niños copian las conductas de sus padres, que no respetan las normas peatonales?seguridad vial 4

Llevo tiempo observando un comportamiento que me resulta también harto preocupante, y es sobre el que quiero extenderme ahora. Los niños en los aparcamientos públicos. Y el poco control que ejercen los padres sobre ellos. Niños correteando entre coches aparcados, que no sabes cuándo pueden arrancar, madres hablando en mitad del parking mientras los coches tratan de rodearlos. Porque esto es lo que veo cada mañana.seguridad vial 3

En el antiguo colegio de Lucas hay un gran aparcamiento exterior, justo enfrente del colegio. El aparcamiento está rodeado de aceras, por las que la mayoría de madres y padres no transitan, sino que atraviesan tranquilamente el aparcamiento. Ir por la acera supondría solo unos pocos pasos más, pero para ahorrar, pasan entre los coches. Coches que en su mayoría han ido a llevar o recoger niños y justo en ese momento, están aparcando o saliendo. Yo he sido una de esas madres con coche, y he tenido que andar esquivando niños y padres para poder entrar o salir. O estar parada, con la marcha atrás metida, esperando a que la gente deje de pasar por detrás de mi coche. De verdad que me sentaba fatal, no tanto por tener que esperar, sino por ver cómo los niños toman como normal el hecho de pasar entre medias de los coches.seguridad vial 7

Recuerdo de pequeña que mi padre siempre hacia mucho hincapié en eso, nos enseñó a mi hermana y a mí a distinguir un coche arrancado y unas luces de marcha atrás, y siempre nos dejó muy claro que jamás deberíamos pasar por detrás de un coche con las luces de marcha atrás puestas, pues podría no vernos y atropellarnos. Por eso, cuando veo cada mañana situaciones como estas, me indigno. ¿Acaso esos padres no ven lo que están enseñando a sus hijos, acaso no ven que están poniendo sus vidas en peligro? Claro, la gente da por sentado que los de los coches debemos esperar y tener cuidado, cuando son ellos los que están ocupando el espacio de los coches.seguridad vial 2

Por suerte, este año Lucas ya no va al colegio y he dejado de pasar por ahí. Pero mira por donde, todas las mañanas sigo viendo las mismas cosas. Cuando llego al trabajo, con la reducción de jornada entro un poco más tarde y siempre aparco cerca de un colegio, donde también hay una gran zona de aparcamiento. Un poco antes de las 9 el lugar es caótico, coches que llegan al colegio, coches que ya han dejado a los niños y se van, padres bajando niños grandes y pequeños de los coches….y de nuevo, la misma situación, en vez de bajar e ir directamente a la acera, andan por mitad del aparcamiento, con el peligro que ello conlleva.

Todas las fotos que he puesto son fotos reales, tomadas en momentos en los que la gente cruza y anda por el aparcamiento de forma peligrosa, fotos tomadas desde mi coche, en distintas épocas del año y en los distintos aparcamientos que utilizo. Seguro que también habéis visto situaciones como estas, pero es que a mi parece que me persiguen.seguridad vial 6

Está muy bien que en los colegios les hablen de seguridad vial, en la guardería de Sara, por ejemplo, tienen un capítulo en el que un policía pita para que los coches paren y la protagonista y sus padres ya pueden cruzar. Está muy bien que tengan charlas con policías y juegos de educación vial, o que en la puerta del colegio haya policías cada mañana deteniendo el tráfico para que los niños crucen. Pero si después de esto, los padres no seguimos transmitiendo estos valores, si nada más cruzar por el paso de peatones nos metemos en mitad de un aparcamiento entre los coches, si en el siguiente semáforo cruzamos sin esperar a que el muñeco se haya puesto verde, si el próximo paso de peatones lo cruzamos en diagonal para ahorrarnos unos pasos, ¿Qué será lo que aprendan nuestros hijos? Les estamos confundiendo y como ellos nos imitan, pues harán lo mismo cuando sean un poco más mayores.seguridad vial 5

Confieso que a mí siempre me ha obsesionado ese tema. Quizás gracias a la educación que recibí por parte de mi padre de pequeña, quizás por el hecho de ser enfermera y haber visto varios atropellos de niños que me han partido el corazón, o quizás simplemente porque respeto las normas viales, pero nosotros no andamos por mitad de los aparcamientos, cuando vamos a un centro comercial y tenemos que andar por el garaje hasta la puerta de entrada, llevo a la peque en brazos y al mayor pegado a mi lado; cuando el mayor se tiene que bajar del coche por el lado de la calzada por algún motivo, me aseguro concienzudamente que no venga ningún coche antes de que abra la puerta; respetamos los semáforos y los pasos de cebra. Y eso es lo que aprenden mis hijos. Y eso es lo que hace el mayor cuando va solo por la calle. Y eso es lo que hará la pequeña cuando le toque ir sola también. Porque la vida de mis hijos es lo más importante y ponerla en peligro por cruzar mal no entra en mis planes.

Un cuento mágico, un regalo maravilloso

Hace unos días encargué un cuento para Sara. En casa leemos bastante y ella se interesa cada vez más por los libros, se aprende lo que pone y me lo cuenta a mí, le encanta luego contarles los cuentos “a su manera” a los abuelos y tíos. Así que cada vez que tengo la oportunidad de tener un bonito cuento entre mis manos, no lo dudo ni un instante.

El niño/la niña que perdió su nombre es un cuento mágico, de esos que todos deberíamos regalar a nuestros hijos, o a alguien querido, un cuento para soñar y para disfrutar. Es uno de esos libros que te encantan cuando lo abres, que ponen ilusión en los ojos de tu peque, es un libro para no perderse. Cuando nos llegó a casa, me quedé encantada, es precioso y sobre todo, es para Sara, personal e intransferible.la niña que perdió su nombre

El niño/la niña que perdió su nombre empieza con un pequeño que se levanta por la mañana y no sabe cómo se llama. Entonces empieza una preciosa aventura en busca de su nombre. Cada letra de su nombre cuenta una historia, en varias páginas suceden cosas que terminan por darle una letra. Y así sigue letra por letra hasta que las encuentra todas. Si el nombre tiene letras repetidas, la historia de las letras no se repite. Si el nombre del niño es corto, la historia de aventuras se alarga, para lograr un cuento que tiene entre 24 y 28 páginas.

Antes de empezar a fabricar el cuento, podemos poner una dedicatoria para el niño, para hacerlo más personalizado todavía. El cuento tiene unos dibujos muy bonitos, que harán las delicias de los más pequeños. La calidad del papel es maravillosa, es de tapa blanda y las páginas son gorditas, tipo cartulina. Y no penséis que es un cuento pequeño, nooo, tiene un formato apaisado y bastante grande, solo tenéis que ver las fotos de mi Sara con su cuento.

Ni que decirnos que está emocionada. Cuando llega un paquete a casa, ella es la encargada de abrirlo y si ve que es algo para ella, se pone loca de contenta. Desde hace unos días, el único cuento que leemos en casa es este, el suyo, el único, el que es solo para ella. Es que es precioso de verdad.la niña que perdió su nombre (2)

Hacer el cuento y ver cómo quedará es muy sencillo. Desde la página web de lost my name tenemos que elegir la opción niño o niña y poner el nombre y automáticamente nos crea el cuento y nos muestra cómo quedará con su nombre en cuestión. A la hora de hacer el pedido es cuando podemos personalizar la dedicatoria.

Me parece un regalo precioso, tanto para nuestros hijos como para hacer un regalo a otro niño, será un regalo muy original, pues es único y exclusivo para nuestros pequeños.

Y además, ahora estamos de suerte, pues desde lost my name quieren hacer un regalo a mis lectores: un cuento personalizado para el ganador de un concurso que vamos a hacer.

Como siempre, los requisitos son pocos:

  • Darle a “me gusta” a la página de Facebook del niño que perdió su nombre pinchando aquí.
  • Compartir el sorteo de manera pública.
  • Dejar un comentario en este post diciendo a quién le regalaríais el libro en caso de ser los afortunados.

Es muy importante que se cumplan todos los pasos, si alguno no se cumple no se podrá optar al premio. Tampoco sirven los perfiles falsos. El sorteo estará activo durante una semana, el último día para participar será el 26/02/2015, el día 27 de Febrero anunciaré al ganador en este mismo post.

Bueno, ¿os apuntáis a este maravilloso sorteo?

27/02/2015 – ¡¡Y ya tenemos ganadora del sorteo!! Por favor, ponte en contacto conmigo para conocer todos tus datos. ¡Enhorabuena!

  • 22. Susana (Ainhoa)

La seguridad de nuestros hijos en internet

Antes decían que los niños venían con un pan debajo del brazo. Los niños de ahora traen una tablet o un smartphone. Está claro que nuestros hijos son la generación de la tecnología. Y como tal, tienen derecho a usarla, no debemos prohibirles, debemos alentarles a aprender, pero siempre bajo nuestra estrecha vigilancia. A veces, lo de la vigilancia está un poco complicado, no es lo mismo acompañar en internet a nuestro hijo de 3 años que a nuestro hijo de 13, pero sí debemos enseñarles y seguir protegiéndolos.

security

La era digital cada vez está más arraigada en nuestras vidas y hasta hacen ya apps para los más pequeños. Está claro que no deben estar todo el día pegados delante de una pantalla, ni mucho menos, pero tampoco creo que debamos prohibirles su uso. Desde pequeños, el uso de la tecnología también les ayuda a desarrollar otras habilidades, como la orientación espacial y la motricidad, por ejemplo. Ver a mi peque haciendo puzles en la tablet antes de cumplir los 2 años era memorable, qué manejo tenía moviendo las fichas por la pantalla con sólo un dedo. Y eso le ha servido para hacer puzles de los normales con mayor facilidad. Aprender números y colores de forma interactiva también es divertido, sin olvidar los cuentos y juegos tradicionales, creo que hay espacio para todo. No me gusta que pasen horas delante de estos dispositivos, hay que administrarles el tiempo y los padres somos los principales responsables de esto. He visto a niños en restaurantes enganchados a la tablet, mientras su padres comen «tranquilamente» y le meten la comida en la boca a un niño que no molesta. Desde luego, eso NO es lo adecuado.

Antes de dejarles investigar por la red, deberíamos estar con ellos. Yo superviso los juegos que bajo para la peque o el contenido que ve. Y con el mayor llevo unos años, enseñándole, explicándole, advirtiéndole de los peligros potenciales de la red y alabando las virtudes que tiene poder encontrar cualquier tipo de información en un momento. Está claro que la tecnología forma parte de sus vidas, la mayoría de los trabajos que hace en el instituto son a través del ordenador y de programas diseñados para tal fin.security

¿Pero qué ocurre cuando están conectados? Seguro que a veces se conectan “sin querer” a sitios donde no deberían estar. Con la peque me pasó alguna vez de dejarle mi móvil y acabar publicando letras inconexas en mi muro de Facebook. Para evitar esos problemas, mi móvil es de mi propiedad y ya no lo usa. Pero sí usa la tablet. Con la tablet o el ordenador tenemos la ventaja de poder crear distintos usuarios, de modo que no es lo mismo si la uso yo, si la usa el mayor o si la usa la pequeña. Cada uno tiene su acceso y su nivel de control. Creando usuarios diferentes, cada uno tendrá unas opciones diferentes.

Configurar cuentas de usuario en Windows es bastante sencillo. Sólo hay que ir a Mi PC > Panel de control > Cuentas de usuario y protección infantil > Agregar cuentas de usuario y hacer una cuenta estándar para nuestros hijos. Luego, desde las cuentas de usuario, podemos activar el control parental y configurarlo según las necesidades.

Otro punto básico es tener un antivirus instalado. Hay páginas que redirigen automáticamente a otras páginas donde podemos encontrar cosas que no nos gusten o que descarguen cosas que no deberíamos tener. Para ello, internet y antivirus deberían estar siempre ligados. Existen distintos tipos de antivirus en el mercado, uno que incluya también control parental aumenta la protección de nuestros hijos. Desde estos controles podemos configurar cosas como el tiempo de uso, el tipo de contenidos que pueden ver, las edades recomendadas o restringir páginas específicas. security (4)

Internet y las nuevas tecnologías están presentes en las vidas de nuestros hijos. Debemos ayudarles a progresar y también debemos protegerles. Debemos animarles a aprender y también debemos enseñarles a protegerse.

(Imágenes gratuitas tomadas de Pixabay)

Alimentación infantil 4: menús para niños

Después de hablar varias veces sobre alimentación infantil, de los consejos de algunos pediatras,  de comida casera y de Baby-led weaning, hoy quiero cerrar este tema de la alimitación con algo que me preocupa también, y es la comida que ofrecen a los niños en la mayoría de los restaurantes.

Empecé a ser consciente de este problema hace unos años, cuando Lucas era pequeño. Siempre que íbamos a comer fuera de casa, en la mayoría de los sitios nos “ofrecían” menú infantil, pero la verdad es que con los problemas de alergias que tenía, siempre prefería pedir cosas que supiera con total seguridad que podía comer, así que no prestaba mucha atención.

ejemplo de menú para adultos y menú para niños en el mismo restaurante

ejemplo de menú para adultos y menú para niños en el mismo restaurante

Hasta que nos invitaron a una boda. Pusieron a los niños en una mesa especial para ellos. Había un jamón ibérico y un cortador profesional llenando platos que los camareros llevaban a las meses. Pero entonces, a la mesa de los niños llevaron un plato de embutido que de ibérico no tenía nada. La verdad es que me sentó un poco mal, el jamón bueno para los mayores y lo malo para los niños… Lucas se acercaba a mi mesa a comer del rico, que tonto no es. Luego siguieron sacando comida, no recuerdo muy bien lo que nos pusieron de comer pero sí recuerdo que a los niños les llevaron platos de croquetas y empanadillas congeladas y un filete empanado, mientras nosotros degustábamos alguna carne suculenta. Evidentemente, Lucas también prefirió mi carne, pues la suya estaba muy seca. Creo que fue en ese momento cuando me di cuenta que a los niños los trataban como una categoría inferior a la hora de comer. No me quejo de los novios, ni mucho menos, imagino que con todos los preparativos de la boda y elegir el menú, les dicen en el restaurante que hay menú para niños y no prestarían más atención.

A partir de ese momento, me he fijado más en los menús infantiles, y en cómo, en algunos bares y restaurantes, tratan a los niños como personitas de segunda categoría, pues les ofrecen alimentos muy inferiores, con pocos valores nutricionales. Vale que cada niño es un mundo y que a la hora de comer, los hay más dispuestos a deleitarse con exquisitos manjares y otros a los que les cuesta más probar cosas nuevas. Pero me molesta llegar a muchos sitios y que de entrada nos ofrezcan el menú infantil, sólo por ir con niños.

No en todos los sitios son iguales. En sitios de comida tipo americana, por ejemplo, los menús infantiles son similares a la comida de adultos, mucho frito y hamburguesas, así que ahí no podemos pedir más. Eso sí, todo con su regalito que no sirve para nada y que casi prefiero ni mirar. Pero en los sitios de comida casera…. El otro día estuve en un sitio con una cocina inmensa, hacen menús caseros diarios, se publicitan como la mejor comida de “X” sitio…y de pronto veo el menú infantil, que consistía en salchichas y nugets, por supuesto, congelados (que yo hago nugets caseros, pechuga de pollo cortada en tiras, metida en huevo, leche y especias durante unas horas y luego pasada por pan rallado y a freír) y no tienen nada que ver con la comida casera que ofertan. Vamos a ver, ¿es que los niños no pueden comer lo mismo que los adultos? Unas lentejas, un cocido, una sopa, un pescado en salsa, una carne guisada…

ejemplo de menú para adultos y menú para niños en el mismo restaurante

ejemplo de menú para adultos y menú para niños en el mismo restaurante

En los restaurantes preparan menús infantiles, que venden a parte y no son tampoco realmente baratos, con una calidad que deja bastante que desear. Este tipo de menús siempre incluyen patatas fritas (congeladas), fritos y empanados y otros alimentos tipo “chucherías” y refrescos. Pero casi ningún menú infantil he visto yo que incluya verduras, frutas y pescados. Ya están dando por sentados que los niños no comen estas cosas. Y como en todo, habrá niños que no las coman, pero la mayoría de los niños sí, igual que lo hacen en sus casas. Estos menús infantiles deberían ofrecer comida de más calidad, puesto que los padres queremos lo mejor para nuestros hijos.

Evidentemente, como todas las cosas, comer esto de forma esporádica no va a acarrear ningún problema de salud a nuestros hijos, pero hacerlo de forma continuada sí. Si a nosotros, cuando salimos a comer fuera de casa, nos gusta deleitarnos con algún manjar, ¿Por qué no pueden hacer lo mismo nuestros hijos? ¿Por qué en un menú de adultos ofrecen espaguetis boloñesa, con carne, verduras y tomate y en el menú infantil ofrecen espaguetis con tomate?
Desde luego, nosotros no pedimos este tipo de menús. Cuando vamos a restaurantes “caseros” los niños comen del menú normal de los adultos, siempre hay posibilidades que se adaptan más a sus gustos y que les dan mil vueltas a las opciones del menú infantil.

Por suerte, he visto una pequeña tendencia al cambio, en algún sitio ya me he encontrado ensaladas en el menú infantil, cosa que me alegra ¡a mi hija le gusta la lechuga!

Carta de un bebé al que se le está enseñando a dormir

Hace unos días encontré este artículo sobre los métodos conductistas para enseñar a dormir a los bebés. Me pareció muy interesante, pues está escrito en primera persona, desde la boca de un bebé, es bastante factible que esto sea lo que sienta y piense un bebé al que se le somete a este tipo de “torturas”. Está en inglés y lo he traducido con permiso de la autora para vosotros. El enlace para el que lo quiera leer en inglés es este:

Imagen gratuita tomada de http://www.morguefile.com/

Imagen gratuita tomada de http://www.morguefile.com/

Querida mama

Estoy confundido

Estoy acostumbrado a quedarme dormido en tus suaves y cálidos brazos. Cada noche me acurruco cerca de ti; lo suficientemente cerca para oír los latidos de tu corazón, lo suficientemente cerca para oler tu dulce fragancia. Miro tu hermosa cara mientras suavemente me quedo dormido, seguro y protegido en tu amoroso abrazo. Cuando me despierto con el estómago hambriento, los pies fríos o porque necesito un abrazo, tú me atiendes rápidamente y poco después estoy profundamente dormido otra vez.

Pero esta última semana ha sido diferente.

Cada noche esta semana ha ido así. Me arropabas en mi cuna y me dabas un beso de buenas noches, apagabas la luz y te ibas. Al principio estaba confundido, preguntándome dónde te habías ido. Pronto tuve miedo y te llamé. Te llamé y te llamé mamá, ¡pero no venías! Estaba tan triste mamá. Te quería con tanto ahínco. Nunca he sentido sentimientos tan fuertes. ¿A dónde fuiste?

¡Finalmente volviste! ¡Oh, qué feliz y aliviado estaba de que hubieras vuelto! ¡Pensé que me habías dejado para siempre! Me estiré hacia ti pero no me cogías. Ni siquiera me miraste a los ojos. Me tumbaste con esos cálidos brazos, dijiste «shh, ahora es de noche» y te fuiste de nuevo.

Esto pasó de nuevo una y otra vez. Te llamé gritando y después de un rato, cada vez mayor, volvías pero no me cogías.

Después de haber gritado durante un rato, tuve que parar. Me dolía tanto la garganta. Mi cabeza latía con fuerza y ​​mi pequeña barriga estaba gruñendo. Pero lo que más me duele es el corazón. No podía entender por qué no venías.

Después de lo que pareció una vida entera de noches como ésta, me di por vencido. No vienes cuando grito, y cuando finalmente vienes ni siquiera me miras a los ojos, y mucho menos sostienes mi cuerpecito temblando y sollozando. Los gritos duelen demasiado para seguir durante mucho tiempo.

No lo entiendo mamá. Por el día, cuando me caigo y me golpeo la cabeza, me levantas y me besas para que me sienta mejor. Si tengo hambre, me das de comer. Si me arrastro para que me abraces, lees mi mente y me llevas en brazos, llenando mi carita de besos y diciéndome lo especial que soy y lo mucho que me quieres. Si te necesito, me respondes enseguida.

Pero por la noche, cuando está oscuro y silencioso y mi lamparilla proyecta sombras extrañas en la pared, desapareces. Sé que estás cansada mamá, pero te quiero tanto. Sólo quiero estar cerca de ti, eso es todo.

Ahora, por las noches, estoy tranquilo. Pero todavía te extraño.

Este post apareció por primera vez en http://www.alternative-mama.com/a-letter-from-a-sleep-training-baby/