No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Las madres no somos vacas

Hace unos días compartí en mi página de Facebook una foto que me había indignado bastante. Era una foto publicada en una revista chilena, supuestamente, enumerando las desventajas de dar el pecho. Evidentemente, esto generó un montón de comentarios entre las madres, pues dicho artículo es totalmente absurdo.madre o vaca

Evidentemente, la lactancia no tiene desventajas y sí beneficios, por ello es lo normal. Por ello somos mamíferos, según la Wikipedia: “mamíferos son una clase de vertebrados que poseen glándulas mamarias productoras de leche con las que alimentan a las crías”. Vamos, que más claro el agua. Los pechos, mamas o tetas sirven para alimentar a nuestras crías. Punto. Es lo que viene escrito en nuestra especie y en nuestro código genético. Que haya madres que no quieran dar el pecho, por el motivo que sea, es totalmente respetable. Pero escudarse en buscar desventajas y atacar a las madres lactantes, me parece absurdo.

Así que aquí estoy para desmontar esa foto punto por punto.

El artículo tiene un título llamativo “¿Madres libres o egoístas? Mujer, eres una vaca”.  Evidentemente, me ofende que me llamen vaca, porque no lo soy, no lo somos. Somos humanos. Las vacas son una especie de mamíferos que alimentan a sus crías de la única forma lógica, a través de sus mamas. Y no solo eso, alimentan a otras crías y no tan crías con su leche. ¡Alimentan a los humanos! No voy a entrar ahora en si la leche de vaca es buena para nosotros o no. Pero vamos, ¿que vemos normal tomar leche de vaca y no vemos normal que nuestros hijos tomen leche de sus madres?

Alegan que grupos prolactancia chilenos han “cambiado de bando” y se han vuelto grupos antilactancia. Evidentemente, esos datos no son ciertos, sólo hay que buscar en  las redes sociales y veremos que los grupos de apoyo a la lactancia chilenos siguen ahí, ayudando a todas las madres que lo necesiten. Refieren que se han publicado estudios que cuestionan los beneficios de la lactancia materna sobre la artificial. ¿Dónde están esos estudios? ¿Tienen algún valor científico? Porque estudios sobre las bondades de la leche materna los hay a cientos, durante años se están estudiando todos sus beneficios, y ahora ¿quieren desmontar todos esos datos? Por ejemplo, podemos leer las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría o este de Unicef, por poner unos cuantos.

Lo peor es cuando afirman que detrás de la lactancia materna hay una conspiración política para apartar a las madres lactantes del mundo laboral. Me río yo de las conspiraciones políticas. Vamos, que optar por la alimentación natural de nuestros bebés en realidad no es en beneficio de los mismos, es que una horda de señores pensantes ha decidido hacernos creer que hacemos lo mejor para nuestros hijos cuando en realidad lo que quieren es que el mundo esté dominado por los hombres y las mujeres se queden en casa cuidando a los hijos y del hogar… Tremenda sarta de tonterías. Hay mujeres que optan por quedarse en casa cuidando de sus hijos; muchas mujeres que cogen excedencias alimentan a sus hijos con lactancia artificial. Hay madres que se incorporan a trabajar en cuanto finaliza la baja maternal porque no quieren  o pueden permitirse dejar el trabajo; muchas madres que se incorporan a trabajar siguen alimentando a sus hijos con lactancia materna. Ambos casos son normales y son posibles.

“La libertad consiste en no ser esclavas del hambre de sus hijos”  Tremenda tontería. En primer lugar todos los niños tienen que comer, absolutamente todos, da lo mismo la forma en que sean alimentados. La lactancia materna, además de natural y gratis, está siempre a punto, lista para consumir. Preparar un biberón necesita lavar y esterilizar biberones, calentar agua para la preparación, añadir los cacitos de leche y mezclar. Implica salir a la calle cargados de cosas para preparar el biberón. Yo veo eso más esclavo (y no digo que lo sea) que sacarse la teta siempre a punto en el momento necesario.

Desmontando sus argumentos en contra de la lactancia materna:

  • “La madre debe cuidar su alimentación y tomar 500 calorías extras para no debilitarse con la energía que supone la producción de leche” – Pero bueno, cualquier madre, vamos más allá, cualquier persona debe tener una alimentación sana y equilibrada. O sea, si das el pecho debes cuidarte, lo que es un fastidio. ¿Si das biberón puedes comer comida basura? Está comprobado que hasta las madres desnutridas producen leche de calidad para sus hijos, así que no, no hace falta llevar una dieta estricta ni comer más que antes.
  • “La madre debe evitar la ingesta de alcohol, cigarrillos y fármacos que traspasan agentes nocivos al niño” – El alcohol, el tabaco y los medicamentos son perjudiciales para todos, niños, madres y adultos, por la salud de todos deberían evitarse. Vaya fastidio tener que dejar de beber por amamantar… ¿Si das biberón puedes pillarte unos pedos de la leche? Una madre fumadora hace fumador pasivo a su hijo, aunque no le dé el pecho. Es más, sigue habiendo recomendaciones al respecto, si la madre fuma, es mejor la lactancia materna, por los beneficios que ella aporta.
  • “Produce cansancio, lo que podría derivar en una depresión post parto” – La maternidad per se implica cansancio, no asociado a la lactancia, sino asociado a la nueva situación que se presenta, bebés que necesitan cuidados 24 horas, múltiples despertares. También es una época de grandes cambios hormonales. Estas situaciones, junto a muchos otros factores, pueden desencadenar una depresión post parto. Achacar la depresión a la lactancia es tratar de encontrar un culpable que no lo es tal. En el post parto, las mujeres necesitarán una red de apoyo, tanto físico como psicológico. Y sobre todo, apoyo para una lactancia exitosa, no palabras de desaliento.
  • “Puede causar heridas, dolor o malformación en pezones y pechos” – Dar de mamar no duele. Si hay dolor o grietas son producidas por un mal agarre o una mala postura. También en algunos casos por un frenillo lingual corto. Causas solucionables todas ellas. Y ya, decir que produce malformaciones…es el colmo. Los pechos sufren durante el embarazo, además de que con el paso de los años, las fibras musculares son más débiles. El pecho no se estropea ni deforma por dar de mamar.
  • La lactancia dificulta la reinserción laboral después del postnatal” – Para la gran mayoría de las mujeres, la baja maternal es demasiado corta, queremos más días para disfrutar y compartir con nuestros hijos. Y para todos, incorporarnos al trabajo trae dificultades, adaptarse a horarios y compatibilizar la familia con los hijos. Una madre que amamanta tiene las mismas dificultades a la hora de incorporarse al trabajo que una que no lo hace. Otra cosa diferente es que en el trabajo haya o no facilidades para continuar con la lactancia, cosa que debería solucionarse y apoyar a las madres trabajadoras que continúan con la lactancia materna.
  • “Aleja al padre o a otros familiares del apego en la alimentación del niño” – El vínculo afectivo que se establece entre el bebé y sus padres no está ligado a la alimentación. El pecho favorece el apego entre madre y bebé. Pero no sólo de teta vive el niño. Hay multitud de momentos a lo largo del día en el que el padre puede y debe mostrar cariño a su bebé, calmándole, abrazándole, a la hora del baño, en los cambios de pañal, llevándole en brazos, durmiendo juntos, tranquilizándole cuando está nervioso o cuando le duele algo… Todos esos momentos formarán una unión especial entre el padre y su hijo.

Es una pena que se permitan reportajes de este tipo. Información no veraz que puede sembrar la duda en algunas madres lactantes e imposibilitar o arruinar su lactancia materna. Se debe promover la lactancia materna como el mejor modo de alimentar a los bebés. Es el mejor alimento.

Colecho y Lactancia: siguiendo el instinto materno

Cuando llegamos a casa con un bebé recién nacido, un bebé que toma teta a demanda, de verdad, sin horarios, sin restricciones, nos encontramos con que las noches pueden llegar a ser muy largas.

Los recién nacidos tienen estómagos muy pequeños y la leche materna se digiere muy rápidamente, lo que explica que necesiten mamar cada poco rato. También nos encontramos con que el sueño de los bebés es muy inmaduro, se despiertan multitud de veces por las noches y por lo general, no saben volver a dormirse solos y necesitan mamar para calmar su hambre, su sed, su necesidad de contacto. Biológicamente hablando, la lactancia nocturna aumenta los niveles de prolactina en sangre, la principal hormona responsable de la lactancia, de modo que las tomas nocturnas aseguran una correcta producción de leche durante el día, motivo por el cual, las tomas nocturnas son tan importantes.

Las primeras noches cuando nació Sara fueron duras, se despertaba cada 2-3 horas, se pasaba mamando más de media hora y solía hacer caca casi después de cada toma, lo que me dejaba muy poco tiempo para dormir antes del siguiente despertar. Aunque Jose se encargaba del cambio de pañal, el tiempo para dormir era escaso. Pero yo ya tenía experiencia previa, ya sabía que esto iba a ser así, no me pilló desprevenida.

Lo sabía por mi primer hijo, Lucas. Hace 13 años tenía la cuna puesta al lado de mi cama. Se despertaba, le tomaba entre mis brazos para darle la teta, me sentaba y me pasaba mucho rato esperando a que terminase para cambiarle el pañal y volver a dejarle en su cuna. La mayoría de las veces, no conseguía soltarle, porque se despertaba y vuelta a empezar. Y otras veces, muchas, el sueño podía conmigo y mientras le estaba alimentando, mis ojos se cerraban y yo saltaba como un resorte, por el miedo a dormirme y que se me cayera de los brazos. Era un peligro. No dormía nada, estaba hecha polvo, deseaba que mi madre o mi hermana vinieran de visita para que se quedasen con el niño y poder echar una cabezada.

Tan cansada como estaba y con el miedo a dormirme, llegué a plantearme hasta dejar la lactancia, empezar a darle biberones a ver si dormía más horas del tirón. Ya sabéis, por entonces, las malas lenguas me dijeron en varias ocasiones que seguramente mi leche no le alimentara y por eso se despertaba tantas veces… Pero no llegué a hacerlo, menos mal. Porque sucedió algo que cambió mi punto de vista.

Una de esas noches, en vez de levantarme para darle el pecho y pasar otra larga noche sentada apoyada en el cabecero, decidí probar a darle el pecho tumbada, me metí a Lucas en la cama, me puse cómoda, de modo que no hubiera peligro de que se me cayera y…….me quedé dormida. Así, sin planearlo. Mientras Lucas tomaba el pecho yo me dormí y él también. Recuerdo despertarme un poco confusa, sin saber qué hora era, si Lucas ya habría mamado. Me di cuenta que estaba plácidamente dormido y no me atreví a pasarlo a su cuna, así que con más miedo que otra cosa, cerré los ojos y seguí durmiendo. De esa forma, sin saber nada del tema, sólo siguiendo mi instinto, descubrí el colecho hace 13 años.

Cuando Sara nació, ya teníamos claro que iba a compartir cama con nosotros. Incluso le compramos un cojín antivuelco, no tanto para evitar que se moviera, lógicamente un bebé de sólo días no se va a dar la vuelta, sino para evitar que ninguno de los dos la pudiese aplastar durante la noche. Pero el instinto materno/paterno nos hace estar alertas por la noche y ninguno de los dos nos movíamos prácticamente del sitio mientras dormíamos. Con los múltiples despertares de Sara, los primeros días fueron duros pero enseguida me adapté y aprendí a quedarme dormida mientras ella mamaba. Y así descansábamos los tres. ¡Incluso alguna vez se hizo caca después de mamar y no nos enteramos ninguno! Pobre mía.

Dormir con el bebé facilita la lactancia y el descaso materno. Dormir con el bebé soluciona los problemas de sueño. Para aquellos padres que no quieran dormir con el bebé en la misma cama, existen las cunas de colecho, cunas a las que se les quita una de las barandillas y se sujetan a la cama del adulto, a la misma altura, de modo que una vez el bebé ha mamado y se ha dormido, con un suave movimiento podemos “empujarlo” a su cuna y seguir durmiendo.cuna-de-colecho

Sobre el colecho hay partidarios y detractores. Muchos de los detractores argumentan que dormir con el bebé puede no resultar seguro. Hay unas normas básicas de seguridad para compartir cama con el bebé. Pero como madre que ha hecho las dos cosas, dormir sin bebé y con bebé, creo que levantarte en mitad de la noche para dar el pecho a tu bebé, un montón de veces por la noche y permanecer despierta en cada toma, sí que es un riesgo. Un riesgo a quedarse dormida sentada con el bebé en brazos y que se caiga. Un riesgo a quedarse dormida en un sofá con el bebé, donde hay cojines y zonas blandas que sí son peligrosas. Un riesgo a dejar la lactancia por el cansancio extremo que supone la falta de sueño. Un riesgo a poner en práctica métodos conductistas para enseñar a dormir al bebé.

La naturaleza nos ha hecho mamíferos. La naturaleza hace que los bebés se despierten muchas veces por la noche para asegurar su supervivencia. La naturaleza aumenta los niveles de prolactina por la noche. La naturaleza segrega oxitocina en la leche materna, la hormona del amor, que relaja a los bebés y hace que se duerman antes. Si sabemos todo esto, sabemos que es normal y seguimos a nuestro instinto materno, dormiremos todos mejor.

 

Compra-venta de leche materna: peticiones extrañas por Facebook

Que la leche materna es lo mejor para los bebés, no es nada nuevo ni nada que no os haya dicho ya un montón de veces. Que la leche materna aporta los nutrientes necesarios para la alimentación de los niños, además de defensas y células vivas, es algo que también sabemos todos y en lo que no voy a extenderme ahora.

Hay algunos estudios que demuestran que los beneficios de la leche materna van más allá de la etapa infantil. Hace ya unos cuantos años, unos doctores descubrieron en Suecia que la leche materna mataba in vitro las células cancerígenas, dejando intactas las células sanas. Pero no se sabe muy bien porqué, la investigación se frenó… (¿Compañías farmacéuticas a las que no les interesaba una cura tan barata?)

Hay varios estudios más al respecto, os invito a que leáis también la experiencia de la doctora Odile Fernández, que ha escrito un libro al respecto. Ella misma, durante su tratamiento de quimioterapia, tomó leche materna y el cáncer desapareció.

Está claro que aún hay mucho que estudiar al respecto. No estoy diciendo que la leche materna cure el cáncer. Pero sí es cierto que algún beneficio aportará la leche materna en estos casos, como mejorar la respuesta inmunológica del paciente y ayudarle con las bajadas de defensas y con los síntomas digestivos. Podéis leer la opinión de Alba Padró aquí. 

¿Pero qué ocurre cuando ya pasamos a otros niveles? Hace tiempo leí una noticia sobre la compra-venta de leche materna en adultos, para mejorar su rendimiento sexual, sus músculos o para solucionar problemas gástricos, entre otras cosas.leche materna

No voy a entrar a juzgar esta práctica. Cada uno es libre de consumir lo que quieran. Y hasta de poner en riesgo su salud, pues comprar leche materna por internet no creo que sea muy recomendable. Si quieren comprar leche de madres que las venden, pues allá ellos. Y allá las madres que las venden para sacarse dinero.

Y ahora os cuento lo que me pasó el otro día. Porque tiene que ver con el tema y es para alucinar.

Un tipo me mandó un mensaje desde una página falsa de Facebook (un perfil sin ningún dato, con una foto de un famoso y ya) para pedirme MI leche materna. Evidentemente, le dije que no, que mi leche era para mi hija. Que había donado leche para prematuros y recién nacidos enfermos e incluso lo intenté para un niño enfermo de cáncer, pero que nunca le daría mi leche a un desconocido por la red. Os transcribo algunos trozos de la surrealista conversación:

Te estoy proponiendo que me dejes probar tu leche materna, quiero hacer uso de ello con fines personales, para solucionar problemas digestivos, falta de vitaminas, poca masa muscular, omega3, etc.”

“si no puedes ser tú, me ayudaras a conseguir a una lactante que estuviera dispuesta, pues seguro que tienes muchos contactos, amigas o conocidas”

Después de varias negativas, seguía insistiendo:

“No sé qué hay que hacer ya para poder probarla… Uno lo intenta por todos los medios, pero no hay manera. Pensaba que tú o alguna madre o embarazada del área de Barcelona, estaría dispuesta.”  “crees que si voy a un banco de leche materna, me darán?”leche materna

Bueno, de verdad que creía que lo había visto todo, pero la cara dura de este tipo, pidiéndome leche sin conocerme, porque sí, pidiendo que le ponga en contacto con otras madres e incluso diciendo que si le darían en un banco de leche… Le mandé a paseo y le dije que dejase de molestarme.

Os cuento esto para poneros sobre aviso. Evidentemente, sé que cualquiera de nosotras desconfiaría de una petición así, pero no sé, quizás era su primera incursión y a partir de mis negativas va mejorando su forma de pedirla, para llegar incluso a hacerse pasar por alguien enfermo.

No os fieis de ninguna petición de este tipo. En caso de verdadera necesidad, cuando se ha necesitado leche materna como coadyuvante en el tratamiento de un cáncer, se ha hecho de forma pública, desde alguna organización que fomenta la lactancia. Nunca de forma privada, desde un mensaje de una persona inexistente. Estad atentas.

El extraño caso de las madres que no tienen leche

Soy consciente de que muchas mujeres se van a sentir atacadas, enfadadas e incluso ofendidas. Pero no es mi intención. Escribo esto para ayudar. Sí, quizás no a las madres que no dieron de mamar porque no tenían leche. Sino a las que todavía están a tiempo de hacerlo. O a esas mismas madres, por si les sirve para un futuro hijo. Pero quiero que quede clara una cosa. No juzgo. No critico. No ataco. Para nada. Creo que la inmensa mayoría de madres que dicen que no tenían leche, lo dicen de verdad, porque no “tenían”, porque se dieron las circunstancias para que esto pasara.

Desde que escribo el blog y publico cosas en la página de Facebook, mucha gente me ha escrito comentarios, en distintos tonos, sobre su caso y su falta de leche. Mujeres que por circunstancias varias no dieron de mamar a sus hijos o lo hicieron unos pocos días o semanas porque no tenían leche. Todas me dicen que eso existe, que eso pasa, pero yo ahora quiero explicarles que no, que sólo un porcentaje realmente pequeño, con una alteración hormonal importante, con la prolactina inhibida, no tiene leche. El resto de las mujeres sí tienen leche, pero por una mala información, una falta de estimulación, la leche ha dejado de producirse. 

Veamos unos ejemplos

El primero y más típico es el que se produce justo tras el parto. Para que la lactancia se establezca de forma correcta, es necesario poner al bebé a mamar en la primera hora tras el nacimiento. En los casos en los que se separa al bebé de la madre, esto ya no sucede. Esta falta de estimulación temprana puede ser el comienzo del fin. Evidentemente, muchas mujeres a las que han separado de sus hijos han tenido lactancias satisfactorias gracias a la estimulación precoz y constante. Si a la madre no se le explica que debe estimularse, que debe ponerse a su hijo al pecho en la primera ocasión, que debe usar el sacaleches si no puede estar con el bebe, esas horas valiosas se perderán. Lo ideal es no separar a madre e hijo. Si por alguna razón hay que hacerlo, si el bebé se queda ingresado en neonatos, la madre debe poder estar con su hijo en todo momento, darle de mamar a demanda, tener acceso a un sacaleches en el hospital. Si es la madre la que está ingresada, se debe permitir que el bebé esté con ella tan pronto como sea posible y todo el rato que sea posible, para que en todo momento tenga libre acceso al pecho y a la leche materna. Si desde el principio no se estimula la lactancia, si se esperan varias horas para poner al bebé al pecho, esa necesaria estimulación fallará y no se producirá la subida de leche adecuadamente. Conclusión: no hay leche.

Sara minutos después de nacer

Sara minutos después de nacer

Otro problema es la creencia de que la leche sale del pecho a borbotones. Como si fuera un grifo. Señores, no somos vacas lecheras. Somos mujeres. Y los primeros días, nuestro pecho produce calostro, una leche escasa en cantidad pero con alto contenido en grasa, que alimenta a la perfección al bebé que acaba de nacer. No voy a entrar en todas las propiedades del calostro, sino en la cantidad. ¿Os imagináis los primeros momentos tras el parto, que nos apretáramos los pechos cual ubres y nos salieran chorros de leche? ¿Qué íbamos a hacer con tal cantidad? El estómago de un recién nacido tiene el tamaño de una canica, unos pocos mililitros solo. No es lógico que tengamos litros de leche entonces. Nos encontramos de nuevo con una falta de información. Si la gente conociera este dato, nadie se preocuparía. Pero si una madre no sabe que el calostro son sólo unas pocas gotas, y encima, tiene gente a su alrededor que tampoco lo sabe, personal sanitario que le oprime las tetas y le dice que no tiene leche (y esto es verídico), la abuela que le insiste en que no tiene leche, la madre que aprieta y no ve derramarse ríos de leche, pues esa pobre mujer creerá que no tiene. Si encima, le ofrecen biberones porque no tiene leche….Fin de la lactancia. La subida de leche (o bajada, en algunos países) no se produce hasta las primeras 48 horas más o menos, en algunos casos puede tardar incluso varios días.

Muchos problemas hay también con los bebés prematuros o con bajo peso. A parte de lo que hemos hablado, de la separación de la madre, hay otro problema mayor. Los bebés prematuros o con bajo peso pueden tener poca fuerza para succionar. Muchas veces se cansan mamando y no toman la cantidad que necesitan. Si estas tomas inadecuadas se prolongan en el tiempo, el bebé sufrirá un descenso de sus niveles de glucosa en sangre y esto hará que esté cada vez más cansado y por consiguiente, tenga menos fuerza para mamar, entrando así en un círculo vicioso. Evidentemente, al mamar poco, la producción de leche se verá también disminuida. Y de nuevo, la madre no tiene leche. Hay que realizar un correcto manejo de la alimentación de prematuros y bebés de bajo peso. Si no pueden mamar porque están cansados, la madre se debe extraer leche con el sacaleches o manualmente y luego, ofrecérsela al bebé con una jeringa, con un vasito o con algún otro método que no sea un biberón. Asegurar una correcta alimentación del recién nacido y una correcta estimulación de la madre para una producción de leche adecuada a las necesidades del lactante. Una vez me contaron una historia: “Un niño nació prematuro y como era tan pequeño, había que alimentarle cada 2 horas por seguridad, no se podía dejar que pasase más tiempo entre toma y toma. Y la única manera de hacerlo era darle biberones de leche artificial. “La madre está convencida de que eso era lo correcto porque fue lo que le dijeron los médicos en el hospital que nació. Y ella no tenía leche. La falta de información correcta, el mal manejo de la situación, la desinformación de esos médicos hicieron que ese niño casi no probase la teta. Pero ese niño podría haberse alimentado con leche materna administrada directamente del pecho de su madre a demanda, cada vez que el niño lo necesitase, cada 2 horas, cada hora, cada media o cada 5 minutos. O habérsela dado con jeringa o con una cucharilla si no tenía fuerza para mamar. Se habría asegurado una correcta producción de leche y la madre sí habría tenido leche.

Otro caso de falta de leche: el establecimiento de horarios. La lactancia funciona a demanda. Y funciona basándose en la estimulación. Cuanto más mama el bebé, más cantidad se produce. Para que se entienda bien, se produce la cantidad que necesita el niño según su succión. Pero cuando una madre sale del hospital con unos horarios pautados o cuando ya en casa los opiniólogos le dicen cada cuanto hay que dar de mamar, esa estimulación a demanda ya no funciona. Si se pautan tomas cada 3 horas durante 10 minutos de cada pecho, esa madre producirá leche para alimentar 20 minutos cada 3 horas. (Esto es así más o menos, que no somos máquinas, pero para que se entienda). Si el bebé tiene hambre antes de las 3 horas, algo lógico porque la toma de antes había sido escasa, estará hambriento e irascible y llorará porque tiene hambre. Llegará a la siguiente toma hambriento, pero sólo le darán 10 minutos de cada pecho, lo que hará que el pobre bebé siga con hambre. Y así varios días. Entonces, llegará la temida frase: este niño se queda con hambre, le darán un biberón que se tomará de un trago y ya está hecho el daño. ¡El bebé lloraba de hambre porque la madre no tenía leche! ¡Claro que la madre no tenía leche, pero porque la estimulación del bebé ha sido tan escasa que la madre no ha producido toda la que su hijo necesitaba, sino la cantidad que tomaba cada 3 horas durante 10 minutos! Ha producido menos cantidad de la que realmente produciría si el bebé mamase a demanda, cada 10-30-60 minutos o 2 horas, lo que el bebé necesitase y si mamase todo el tiempo que quisiese, no solo 10 minutos. Habrá menos leche debido al establecimiento de pautas absurdas.

Los pezones planos también dan para hablar en el fracaso de la lactancia, aunque no sea por una falta de leche. Tener el pezón plano o invertido no es sinónimo de fracaso de la lactancia. Para nada. En muchas ocasiones, las madres, mal aconsejadas por familiares o profesionales desinformados, no dan de mamar por tener un pezón plano o invertido. Pero en la succión no sólo interviene el pezón, es más, este es el último en intervenir, el que menos importancia tiene. Al mamar correctamente, el bebé “ordeña” los conductos mamarios situados en la areola, la oprimen con la lengua. En el movimiento, el pezón se estira y se introduce dentro de la boca. Aunque sea plano, al mamar el bebé sale y coge forma. Puede resultar más difícil, sobre todo los primeros días, por eso es importante un correcto asesoramiento, vigilar que el bebé abre bien la boca y coge gran parte de la areola y mantener una postura correcta. La lactancia materna, al cabo de unos días, hará que el pezón se mantenga hacia afuera. En este vídeo se ve de forma clara cómo es la succión de un bebé.

Los brotes o crisis de crecimiento son situaciones que experimentan los bebés, más o menos a edades similares, en las que el bebé necesita más alimento. Por ese motivo, mamarán con más frecuencia durante unos días, para satisfacer sus necesidades. El brote más conocido es el de los 3 meses, momento en el que muchas madres, desconocedoras de lo que está sucediendo, en vez de dar pecho cada vez que el bebé lo necesita, piensan que no tienen leche y que el bebé se queda con hambre y comienzan a suplementar con biberones. Cada vez que un bebé toma leche artificial, es menos leche materna que toma, por lo que el cuerpo de la madre, viendo que el bebé mama menos, comenzará a ajustarse a las necesidades y a producir menos, se siguen aumentando los biberones, disminuye la lactancia materna…y al final la madre no tiene leche. Es importante conocer cómo y cuándo se producen estas crisis de crecimiento y saber que es algo que se supera en unos días. Podéis leer más información sobre los brotes de crecimiento aquí.

Una mala técnica a la hora de dar el pecho también puede desembocar en una “falta de leche”. Es importante que el niño esté colocado correctamente, con el cuerpo girado hacia la madre, la boca bien abierta, el pecho ofrecido a la altura correcta para que coja gran parte de la areola inferior, la madre cómodamente colocada… En caso de fallar alguna de estas situaciones, lo normal es que aparezcan grietas en el pezón, incluso heridas que lleguen a sangrar. Esto suele ser debido a un mal agarre. Debido al dolor que sufre la madre al dar el pecho, este se irá ofreciendo cada vez menos, o alternando con tomas de biberones para dejar descansar el pezón. Toda esta disminución en la estimulación hará que disminuya la producción de leche. Si esto se mantiene en el tiempo y no se soluciona el problema de base, de nuevo nos encontraremos con una madre que no tiene leche. Para evitar esto, es importante buscar apoyo e información sobre la forma correcta de colocarse madre y bebé. Solucionar el problema de las grietas a tiempo ayudará a continuar con una lactancia satisfactoria.

Seguro que hay más situaciones en las que al final, la madre termina por no tener leche. Situaciones previsibles y evitables, que se pueden solventar sólo con seguir nuestro instinto, escuchar las necesidades de nuestro bebé, acudir a algún grupo de apoyo a la lactancia y dejar de escuchar opiniones y comentarios de las personas que nos rodean y que, no nos engañemos, no son expertos en lactancia. Ante todo, la información es importante. Y en casi la totalidad de los casos, todas las madres tenemos leche para alimentar a nuestros hijos.

La lactancia materna en la lucha contra el hambre y la desnutrición infantil

¿Puede la lactancia materna mejorar la alimentación de los pequeños? Por supuesto que sí.

La pobreza aumenta cada día más en el mundo. Y la lactancia materna es el único medio de mantener a los bebés alimentados y bien nutridos. Es vergonzoso ver cómo multinacionales “donan” leche artificial en momentos de hambrunas y catástrofes, para generar una necesidad que no es tal. Me avergüenza leer noticias como estas:  “Un millar de niños en situación de vulnerabilidad recibirán leche de inicio o continuidad para garantizar su adecuada alimentación”

Los niños en situación de vulnerabilidad lo que deberían recibir es leche materna, que es la única realmente saludable, la que aporta los nutrientes necesarios, la que aporta defensas al organismo y la que es gratis. Regalar leche de fórmula es “pan para hoy y hambre para mañana”. Cuando el regalo se termine, los padres sin dinero tendrán que invertir en leche de fórmula y muchas veces, debido a esa falta de poder adquisitivo, se pone menos cantidad de leche de la necesaria y más agua, para que el bote dure más, poniendo en riesgo la salud del bebé. Lo que de verdad se debería hacer es promocionar la lactancia materna, apoyar a esas madres desde el minuto cero y continuar con su apoyo durante todo el tiempo que sea necesario, hasta que la lactancia esté correctamente establecida. Se debería promocionar una lactancia más allá de los primeros meses.

En una familia con dificultades económicas, en la que muchos de los miembros pasa hambre, los bebés alimentados a teta son los mejor alimentados. Porque el hecho de que la madre no tenga una alimentación correcta o una salud de hierro no hace que la leche que produce sea mala, al contrario, la leche materna que produce una madre “malnutrida” es mejor para el bebé que la leche de fórmula. “Numerosos estudios científicos respaldan la capacidad de la leche materna para cubrir las necesidades nutricionales del niño, incluso en situaciones especiales de la madre, por lo que la alimentación con leche materna es el mejor “seguro de vida” para el lactante” Comunicado del comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. 

Hace años, estas multinacionales llegaron a África, e hicieron creer a las madres que su estado de malnutrición hacía que no produjesen leche o que esta fuera de baja calidad. Muchas madres optaron por la leche de fórmula y muchos bebés murieron de enfermedades prevenibles con la lactancia, por contaminación por la mala manipulación de los biberones o por desnutrición al no tener suficiente dinero para comprar la fórmula que necesitaban. Y aunque esto fue condenado y prohibido, como vemos, se sigue haciendo en todos los sitios.

La lactancia materna previene la desnutrición infantil. En todo el mundo. Y desde Acción contra el Hambre se promueve la lactancia como la forma más eficaz de prevenir la desnutrición porque provee todos los nutrientes necesarios en esta etapa, protege con anticuerpos ante varias patologías y elude la posibilidad de contaminación externa del alimento al salir directamente del cuerpo de la madre. La lactancia materna reduce la mortalidad infantil en un 20% en el primer año de vida.proyectoK-Accin-contra-el-hambre

Promover la lactancia es promover la salud de los más pequeños.

Tetanalgesia en la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Del 1 al 7 de Agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, aunque en España esa celebración se deja para la primera semana de Octubre, por el tema vacaciones. El lema de este año es: “Amamantar y trabajar, ¡Logremos que sea posible!”. El objetivo es concienciar sobre la importancia de asegurar una lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida, apoyando a las madres a conseguirlo. Lo ideal sería aumentar el periodo de baja maternal hasta los 6 meses al menos, cosa que de momento parece complicada. Así, se intenta quiere y apoyar a las madres para que puedan dar de mamar a sus bebés en el trabajo o bien extraerse leche en un espacio agradable e higiénico. No olvidemos que muchas mujeres que vuelven al trabajo antes de los 6 meses se encierran en los baños, rodeadas de olores desagradables y ruido de gente, para conseguir extraerse el alimento para sus hijos. Y por supuesto, apoyar a las madres a que sigan amamantando más allá de esos 6 primeros meses de vida.OMS SMLM 2015

La lactancia materna es el mejor alimento para nuestros bebés. Y de eso ya sabemos mucho, tanto yo que escribo, como los que me leéis a menudo, pues gran parte de lo que escribo está relacionado con la misma. Así que hoy no quiero hablar de todas sus bondades, que son muchas. Quiero hablar de la otra parte, de que la teta no es sólo alimento, es mucho más.

Y una de las cosas que a mí me están resultando más valiosas es el poder calmante de la teta.

Escuché la palabra tetanalgesia por primera vez en una de las primeras visitas a la enfermera de Sara. Cuando llegó la hora de ponerle la vacuna, la enfermera me animó a ponerme a Sara al pecho para ponerle la vacuna mientras mamaba, pues le dolería menos. Y así fue. Soltó el pezón cuando la pincharon para llorar, pero en seguida volvió a cogerlo y se calmó. Salí de la consulta con la niña enganchada a la teta. Aunque esa no fue la primera vez que usé la teta para eso. Por suerte, aunque sin conocer la palabra, cuando le hicieron la prueba del talón en el hospital, también la enfermera me pidió que me la pusiera a la teta para hacerlo.

La palabra tetanalgesia fue acuñada por dos pediatras de un Centro de Salud de Getafe, Madrid. Y aunque ya hay varios estudios que demuestran su eficacia, aún en muchos sitios no está admitido como analgésico para la realización de algunos procedimientos médicos. He oído a gente decir que no tiene ningún efecto sobre la sensación de dolor del bebé e incluso, que darle de mamar mientras se le realiza un procedimiento doloroso puede hacer que el bebé rechace el pecho por relacionarlo con el dolor. Pero la realidad es que sí funciona.

Para el bebé, el hecho de mamar pone en marcha varios factores que, combinados entre sí, tienen ese componente analgésico del que hablamos. Estar en brazos de su madre, el contacto piel con piel, la relajación que produce la succión, el sabor dulce de la leche, así como las hormonas que se segregan y el aumento de endorfinas hacen que la teta tenga un gran efecto analgésico. Por ello, realizar pequeños procedimientos médicos mientras el bebé mama, como administrar una vacuna, realizar la prueba del talón, hacer una analítica o canalizar una vía venosa periférica, hacen que esas pruebas sean más llevaderas para el pequeño.tetanalgesia

Pero no sólo la tetanalgesia sirve para disminuir el dolor en el médico. También es de gran ayuda fuera de casa, con estos pequeños terremotos que no paran quietos y tienen pequeños accidentes. Sara no para quieta, como cualquier niño, sube, baja, salta, escala…y en algunas ocasiones, se cae y se hace daño. Y por suerte, mamá y la teta están presentes en la mayoría de las ocasiones (menos cuando estoy trabajando o ella está en la guarde).

Hace sólo un par de días, estaba jugando y se cayó de boca. Se golpeó nariz, boca y barbilla, donde se hizo varias heridas y sangraba por varios puntos. Podéis imaginar el panorama, los llantos que daba la pobre. Y allí estaba yo, teta al aire, para consolar a mi pequeña. No dudó ni un momento en ponerse a mamar, a pesar de tener heridas dentro de la boca. Y dejó de llorar inmediatamente. Sólo un par de minutos después, gracias al poder calmante de la teta, a las caricias y besos de mamá y a las palabras dulces que le decía, estaba de nuevo tranquila y jugando.

La teta no es sólo alimento, es mucho más. ¿Cuántas veces os ha ayudado la teta a calmar a vuestros hijos?

Los niños y el verano. Consejos para disfrutar sin riesgos

Por fin está aquí, ha llegado el calor y viene para quedarse durante una temporada. Los días son más largos, los niños ya tienen las vacaciones del cole, salimos más, nos vamos de vacaciones, todo es más divertido en verano. Es una época ideal para hacer un montón de cosas juntos.

Pero además de divertida, también es una época en la que tenemos que tener en cuenta una serie de medidas para no poner en peligro la salud de nuestros hijos, y también la nuestra propia, claro está. Cada año, desgraciadamente, escuchamos en las noticias algún caso que nos pone los pelos de punta, ahogamientos, golpes de calor… Por eso hoy, quiero hablaros de las maravillas del verano, pero también de todo lo que debemos hacer para prevenir riesgos y disfrutar por encima de todo.

EL SOL

Después de un largo invierno, estábamos deseando que llenase nuestros días. Los rayos solares son esenciales en nuestra vida, nos ayudan a producir vitamina D, la cual es fundamental para absorber el calcio y para el correcto desarrollo de los huesos. Pero además de los beneficios que tiene y de lo necesario que es, una exposición directa y/o prolongada a los rayos solares también es perjudicial. Por eso, hay que tener mucho cuidado, especialmente en niños.

A la tierra llegan rayos A (UVA) y rayos B (UVB). En términos generales, los UVA son los responsables del bronceado, pero también de las reacciones alérgicas y del envejecimiento de la piel. Los rayos UVB son los responsables de las quemaduras y del cáncer de piel. Esto es muy importante a la hora de elegir un protector solar. Lo ideal es que el protector sea de amplio espectro, es decir, cubra ambos tipos de radiación solar.

A la hora de elegir el protector, también tenemos que tener en cuenta los distintos tipos de filtros solares que existen: físicos, químicos y biológicos. Los factores físicos son de origen mineral y actúan reflejando la radiación. Los factores químicos son de origen sintético y absorben la radiación y la transforman. Los factores biológicos son de origen orgánico y actúan reflejando y absorbiendo.filtros solares

La última característica a la hora de elegir un protector solar es el Factor de Protección Solar (FPS o SPF). Este término que no todos tenemos claro qué es lo que significa. El FPS es un índice que nos indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto el FPS, mayor protección. Cada persona, según nuestro tipo de piel, tenemos un tiempo de exposición al sol sin riesgo. Así, los niños pueden estar 5 minutos expuestos al sol sin protección sin correr riesgos. Y una persona adulta de piel y cabello oscuro que nunca se quema tendría unos 30 minutos de exposición al sol de manera natural. Este tiempo natural de protección que tenemos individualmente se multiplica por el FPS de la crema solar y obtenemos el tiempo de protección. Por ejemplo, un niño con una protección natural de 5 minutos sin quemarse, si le aplicamos una crema con un FPS 30, podría exponerse al sol 150 minutos sin quemarse (5×30). Después de ese tiempo, hay que volver a aplicar el protector solar.  Esta cifra es orientativa, ya que depende de si está aplicada correctamente, de los baños que se tomen, etc. Lo mejor es renovar la crema después de cada baño. El FPS bloquea los rayos UV en un tanto %. Un FPS 30 bloquea un 93%. Un FPS 50 bloquea el 95%. Por encima del FPS50 la diferencia es únicamente del 0.7%. Todas las cremas de protección solar que indican FPS superiores al 50+ son prácticamente iguales que FPS50, es puro marketing.factor-de-protección-solar-2

Después de conocer la información básica sobre las cremas de protección solar, además hay que seguir estas recomendaciones básicas para disfrutar del sol sin riesgos.

  • Los menores de 6 meses no deben exponerse directamente al sol. Hasta esa edad no es conveniente llevarlos a playas ni piscinas en las horas de mayor incidencia solar, pues ni estando bajo una sombrilla se evitan los rayos solares. Tampoco se recomienda usar ningún tipo de protector solar hasta los 6 meses, por el riesgo de irritaciones y alergias y de ingestión del producto al llevarse las manos a la boca. Por este motivo, sólo deben salir a la calle a primera hora del día o a últimas horas de la tarde, cuando la radiación es menor y los rayos son más oblicuos. Con 15 minutos al día de exposición indirecta al sol, se cubren las necesidades diarias de vitamina D.
  • La radiación solar es acumulativa. Las quemaduras solares predisponen al cáncer de piel, especialmente en menores de 3 años. Por desgracia, el aumento de casos de melanomas en gente joven es algo que cada vez está más extendido.
  • No sólo debemos proteger a los niños y a nosotros mismos si vamos a la playa, montaña o piscina. Salir a la calle cada día es tomar el sol. Por ese motivo, la protección solar debe formar parte de nuestro día a día, aplicar protectores siempre antes de salir de casa. También es importante buscar sombras por la calle, usar sombrillas, toldos…
  • El fotoprotector ideal es de amplio espectro (UVA y UVB), fotoestable, resistente al agua, sin alcohol, perfumes, parabenos ni alérgenos, y de alta tolerancia. Importante verificar la caducidad y el tiempo de apertura del envase. Las cremas caducadas pierden su eficacia.
  • Aunque el FPS nos proteja durante bastante tiempo, es recomendable aplicarlo cada 2 horas y después de cada inmersión. Y siempre media hora antes de la exposición al sol, aplicarlo antes de salir de casa.
  • Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, de 12 a 17h.
  • También hay que protegerse las zonas más olvidadas: gorros para la cabeza, gafas oscuras con protección UV para los ojos, aplicar protectores labiales, y protector solar en orejas, cuello, dorso de manos y pies…
  • Utilizar ropas claras, de tejidos naturales y a ser posible, que cubran la mayor parte del cuerpo. Hay prendas adecuadas para el baño, que protegen del sol, ideales también para los más mayores que pasan mucho rato en el agua.
  • En caso de producirse una quemadura solar, se debe aumentar la ingesta de líquidos, mojar la piel con agua fría, aplicar cremas hipoalergénicas y dar antihistamínicos e incluso analgésicos si se precisan. Los antihistamínicos tópicos NO están indicados, son fotosensibles.

    Interesante charla sobre cuidado del sol gracias a Eau Thermale Avène

    Interesante charla sobre cuidados al sol gracias a Eau Thermale Avène

EL CALOR

Además del sol, el calor es algo a tener en cuenta. Cada año oímos noticias sobre algún bebé que ha muerto debido a un golpe de calor o que terminan ingresados deshidratados. Todos debemos hidratarnos correctamente, aunque niños y ancianos son la población más susceptible.

  • Ofrecer abundantes líquidos a lo largo de todo el día, más aún cuando se toma el sol.
  • En niños amamantados, lactancia a demanda.
  • Evitar golpes de calor. Nunca, bajo ninguna circunstancia, se debe dejar a un niño dentro de un coche cerrado al sol. Ni siquiera un momento. Las temperaturas que se alcanzan en un coche cerrado al sol pueden alcanzar los 67º en 15 minutos. Cada año mueren varios niños por esta causa. En este enlace os dejo las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria.
  • Evitar las horas de mayor calor, andar por zonas sombreadas, vestir ropa fresca.

ALIMENTACION

En verano, debido al calor, nuestra sensación de hambre suele verse alterada. Hay que alimentarse de forma correcta, evitando comidas copiosas y muy calientes. Mejor hacer varias comidas pequeñas al día. Aprovechar la cantidad de fruta de verano que tenemos disponible, hacer ensaladas, comidas frías y sobre todo, aumentar la ingesta de líquidos.

AHOGAMIENTOS

Esta es otra de las noticias más trágicas que escuchamos cada verano. Pequeños descuidos que terminan con la vida de algún pequeño. El agua es muy divertida, pero no debemos olvidar que también es peligrosa. Hay que tomar unas cuantas precauciones para que el verano y jugar con el agua sea lo más divertido. El ahogamiento es la segunda causa de muerte por accidente en niños

  • Nunca dejar a un niño que no sabe nadar sin vigilancia en el agua. Si los niños no saben nadar, los padres les protegemos con flotadores, manguitos, chalecos…pero eso sólo es una protección superflua. La mejor protección para nuestros hijos somos nosotros mismos. Por mucho que floten con todas las protecciones que les ponemos, estas pueden fallar, el manguito se puede pinchar, el flotador se puede dar la vuelta… Si el bebé se pone boca abajo o se hunde y no estamos con él, puede ocurrir una catástrofe.
  • Nunca dejar a un niño que acaba de aprender a nadar sin vigilancia. Este es otro de los fallos que se cometen habitualmente. Es importante que aprendan a nadar lo antes posible, pero eso no es motivo para que nos relajemos. Los niños deben seguir vigilados continuamente. Estadísticamente y aunque resulte contradictorio, los ahogamientos son más frecuentes en los 6 meses posteriores tras aprender a nadar.
  • Piscinas y otros lugares con agua deben estar vallados y con acceso restringido cuando no estén los adultos. Muchos de los accidentes ocurren por descuido, cuando los adultos no estaban en la zona de baño y el niño se despista y se cae al agua.
  • Las piscinas hinchables para los más pequeños también conllevan un riesgo. Un bebé de pocos meses que se caiga de cabeza en sólo unos pocos centímetros de agua puede morir ahogado por no ser capaz de sacar la cabeza. Esto se hace extensible a las bañeras de casa, nunca debemos dejar a un niño desatendido en una bañera.
  • No relajarnos porque haya socorristas en las piscinas públicas o de las urbanizaciones. Los principales vigilantes somos los padres, a veces los socorristas no ven lo que está pasando hasta que es demasiado tarde. No digo que no confiemos en ellos, pero no podemos depositar en ellos la responsabilidad de nuestros hijos.
  • Síndrome de Casi Ahogamiento. También muy frecuente cada verano. El niño sufre la inmersión en el agua durante un periodo corto de tiempo y se consigue reanimar o no llega a perder el conocimiento, pero sí ha respirado agua. En estos casos, siempre hay que acudir a un servicio de urgencias, pues el agua que ha entrado en sus pulmones puede poner en riesgo su vida horas después.
  • Sería interesante que todos los padres supieran Reanimación Cardiopulmonar Básica (RCP). Los datos que mejoran la supervivencia tras un ahogamiento son el rescate temprano del agua y la realización inmediata de un correcto soporte vital, RCP, hasta la llegada de los servicios de emergencia.
  • Lo más importante es la prevención, incidiendo en una correcta educación de los niños sobre los riesgos del agua, la supervisión continua de los adultos y el vallado de las piscinas.

    Imagen de Pixabay

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OTROS RIESGOS EVITABLES

Para seguir disfrutando del verano, del calor, de playas y piscinas, hay que tener en cuenta otros riesgos que se pueden prevenir.

  • Accidentes en las piscinas – Importante la educación de los menores sobre los riesgos de correr en el borde de la piscina, saltar al agua haciendo “acrobacias”, trampolines, bordillos. La vigilancia de los menores siempre presente.
  • Picaduras de peces – En verano son muy frecuentes las picaduras de insectos y peces. En las playas, debemos evitar bañarnos en caso de avistamiento de medusas, pues son muy urticariantes. Si nos roza una medusa, hay que lavar la zona con agua salada, intentar retirar los restos si los hubiera (nunca cogiéndolos con las manos) y acudir al puesto de socorro de la playa por si se necesita tratamiento. En ocasiones también hay peces araña que se ocultan semienterrados en la orilla bajo la arena. Poseen una aleta dorsal venenosa que al pisarlas producen un intenso dolor así como otras reacciones al veneno. Si tenemos la mala suerte de pisar uno, hay que aplicar agua caliente durante bastante tiempo, sumergiendo el pie o aplicando compresas de agua caliente. Y acudir a un centro médico a recibir el tratamiento adecuado. Andar con calzado de agua evita pisar este tipo de peces.
  • Picaduras de insectos – los mosquitos y otros insectos campan a sus anchas en verano. Lo importante es la prevención con medidas físicas, tipo mosquiteras y con enchufes nocturnos. Los repelentes de insectos en spray contienen muchos químicos que pueden irritar la piel de los más pequeños. En caso de picaduras importantes y con mucho componente inflamatorio, se puede dar un antihistamínico. Mención aparte son las picaduras de avispas y abejas. Las personas alérgicas deben evitar vestir con colores llamativos, evitar zonas de agua acumulada donde se suelen acercar estos insectos y llevar siempre la medicación de urgencia pautada, como adrenalina y corticoides.
  • Hidrocución – o mal llamado corte de digestión, se produce por una diferencia brusca en la temperatura corporal. El ejercicio físico intenso, la exposición prolongada al sol o las comidas muy copiosas hacen que aumente nuestra temperatura corporal. Si se entra en contacto de forma brusca con el agua fría, se produce un síncope por hidrocución, que puede detener la respiración y producir una Parada Cardiorrespiratoria. Para evitarlo, el contacto con el agua debe ser de forma progresiva, para que el cuerpo se adapte al cambio de temperatura.

Gracias a María Jesus Pascual, @chusifer,  pediatra del Hospital Nisa Pardo de Aravaca por su instructiva y amena charla y a Avéne por todo lo que aprendí con ellos el otro día.

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