No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Entradas etiquetadas como ‘Salud’

Productos de verano de Dr. Brown´s y sorteo

La marca de puericultura Dr. Brown´s ha lanzado unos productos especiales con motivo de la llegada del verano.

Es cierto que nunca había tenido la ocasión de conocer la marca, en casa no hemos usado biberones ni chupetes. Aunque sí que conocía la marca de oídas y por comentarios de otras mamás, sobre los beneficios de usar estos biberones frente a otros del mercado. Los biberones Dr. Brown´s tienen un sistema de ventilación interna de dos piezas, que produce un flujo de presión positiva. Esto significa que, al succionar, los bebés no tragan aire, reduciendo los cólicos, el reflujo y los gases. En casos en los que se ha optado por lactancia artificial o en casos en los que, por algún motivo, el bebé debe tomar la leche materna en biberón, creo que son una buena opción.

Pero como no soy ninguna experta en biberones, no voy a hablar de ellos, sino de unas coloridas botellas térmicas que Sara lleva usando unas semanas.

Para mí, lo más destacable de estas botellas rígidas es que no se derrama el agua y que están fabricadas sin BPA o Bisfenol A, un tóxico presente en algunos plásticos, capaz de causar desequilibrios hormonales, afectando a la salud de los humanos, más preocupante, sobre todo, en los bebés.

El primero de los vasos que tenemos es un vaso térmico sin boquilla, con una capacidad de 300 ml, ideal para bajar un rato al parque o a dar un paseo. El vaso mantiene durante un rato la temperatura de los líquidos, en nuestro caso, sólo llevamos agua fría. La tapa consta de una válvula perforada, que sólo se activa cuando el bebé succiona, de modo que se evitan derrames ni goteos accidentales, otra cosa de agradecer, pues Sara va dejando las botellas tiradas por cualquier lado y no es la primera vez que me he encontrado el sofá o el asiento del coche empapados de agua.

El otro vaso que tenemos es un vaso térmico con pajita. Posee las mismas características que el anterior, pero en este caso, consta de una suave pajita de silicona a través de la cual, los niños pueden beber. La tapa mantiene la pajita limpia y evita a su vez los derrames. A Sara le hace mucha más gracia el vaso de la pajita y lo lleva a todos lados.

Los dos vasos se pueden lavar en el lavavajillas. Tienen un tamaño adecuado a las manos de los más peques. Y, además, ayudan al medio ambiente, al no tener que hacer uso de las botellas de agua mineral.

En invierno, en el colegio, los niños tienen que llevar su propia botella de agua los lunes, que nos devuelven los viernes. Muchos padres llevan botellas de agua mineral, que contaminan más, son más caras, pues no pueden reutilizarse y tienen más riesgos para la salud, pues en muchos casos, sí se reutilizan. Sara siempre lleva botellas de plástico rígido, sin BPA, que lavo en el lavavajillas. Desde que tiene sus dos nuevas botellas de Dr. Brown´s, ya me ha dejado bien claro que, al cole, el próximo curso, va a llevarse estas.

En verano, con las altas temperaturas, hay que estar correctamente hidratados, los niños, ancianos y personas enfermas, con más motivos. Muchas veces, los niños no demuestran signos de sed y tenemos que estar nosotros pendientes de que beban agua. Por eso, siempre es recomendable salir de casa con una botella de agua encima, para que vayan bebiendo continuamente. Con estos vasos, las salidas serán más fáciles.

Y ahora, la parte que seguro que os gusta más. Después de haber conocido las características de estos vasos/botellas, seguro que estáis deseando probarlas. Y desde Dr. Brown´s, os dan la posibilidad de que disfrutéis de una de ellas de forma gratuita, con este sorteo.

Voy a sortear dos vasos térmicos como los míos, uno con pajita y el otro sin boquilla, los dos modelos que veis en la imagen.

Para optar al sorteo, sólo hay que seguir unos sencillos pasos:

  • Hacerse fan de Dr. Bown´s en las redes sociales, en Facebook o en Instagram .
  • Compartir el sorteo de manera pública en alguna red social.
  • Rellenar el cuestionario que está justo aquí con vuestros datos personales, para poder contactar en caso de resultar ganadoras. . Editado: por favor,  al rellenar el cuestionario, poned vuestro apellido también,  sólo con un nombre es difícil hacer un sorteo y saber quién es quien. 

El sorteo estará activo una semana, desde hoy hasta el próximo ­­­­­­­­­­­­­­24 de Julio a las 00.00. Realizaré el sorteo con una plataforma de sorteos online y publicaré el nombre de las dos personas ganadoras. Los vasos se repartirán de forma aleatoria.

Pues ya sabes, si tú también quieres un vaso tan chulo como estos, participa y suerte.

EDICIÓN: Una vez realizado el sorteo con la plataforma Sorteados, las ganadoras son:

  • Tamara Gómez
  • Tatiana de la Fuente

Enhorabuena  a las agraciadas, me pondré en contacto con vosotras para haceros llegar el premio.

 

 

La Salud bucodental empieza desde el nacimiento

El número de caries en los niños ha aumentado drásticamente. Esto es debido a la cantidad de azúcares que ingieren. No solo en golosinas y chuches, también en muchos alimentos como zumos, bollerí­a, batidos, pan de molde…. Hemos normalizado la caries en nuestras vidas. Pero, ¿nos paramos a pensar realmente todo lo que puede implicar una caries? En el mejor de los casos, el niño colaborará y se le podrá realizar una pulpectomía en la pieza de leche. En casos peores, sobre todo cuando son muy pequeños, habrá que optar por una anestesia general para arreglar esa caries. Con los peligros que conlleva. Si la caries se produce en una pieza definitiva (recordemos que con 6 años aparecen los primeros molares definitivos), habrá que hacer un empaste o una endodoncia si la caries afecta el nervio. Y de ahí a poder perder la pieza, no va mucho.

No, no soy una exagerada. A mi hijo mayor le falta una muela. Lleva desde los 6 meses de edad tomando corticoides para su asma de difí­cil control, de forma más o menos continua. Algunos corticoides cuentan con un pH bajo y pueden afectar a la superficie mineralizada de los dientes. Está demostrado que el uso de medicamentos para el tratamiento del asma por vía inhalatoria,  se relaciona con reacciones adversas a nivel dentario como la erosión y/o caries dental, gingivitis, halitosis, xerostomí­a y candidiasis.  En estos 15 años, ha pasado por empastes, pulpectomías y hasta una endodoncia. Unos años después, la muela de la endodoncia se rompió y no se pudo salvar. Desde hace un año lleva un aparato para mantener el espacio de la muela perdida y poder ponerle un implante cuando sea mayor de edad. Y todo eso a pesar de haber tenido una correcta higiene dental…o no, quizás con él no estuve tan pendiente cuando era pequeño. Ahora, cada 6 meses vamos a revisión. Y con la pequeña también lo hago.

Salud Bucodental

Para prevenir caries y otros problemas dentales, debemos empezar a crear hábitos de higiene desde que nacen. Con una gasa solo mojada en agua, limpiaremos las encí­as, el paladar y la lengua. Basta con hacerlo una vez al dí­a, en el momento del baño, por ejemplo. De este modo, comenzaremos a instaurar el hábito.

Una vez que aparece el primer diente, limpiaremos dos veces al dí­a con una gasita. A partir del año, se comenzará con cepillo adecuado a su edad, sin pasta de dientes. Podemos mojar la gasa o el cepillo con colutorios de flúor, siempre de marcas de confianza, no de supermercados. A partir de 2 años y hasta los 6, se usar pasta con flúor (1000 ppm), tres veces al dí­a. Después, una pasta dentífrica con dosis de flúor de adultos. Ante la duda de muchos padres sobre si usar pasta de dientes o colutorio en los niños pequeños, que no saben escupir, la recomendación es que sí­ se usen. El colutorio lo usaremos sólo para mojar el cepillo. Y la cantidad de pasta de dientes que debemos emplear es mí­nima. En niños pequeños, como un grano de arroz; en niños más mayores y adultos, como un guisante. En caso de ingestión accidental, la cantidad ingerida es mí­nima y es mejor el beneficio que aporta.Collage PicMonkey

Además de crear unas rutinas con respecto a la higiene dental, es importante una buena educación en salud bucodental. Los padres somos los responsables de esto. Los niños aprenden por imitación, lavarse juntos con ellos, dejarles que jueguen con el cepillo cuando son pequeños, ayudará a crear estas rutinas.

Los dientes deben lavarse 3 veces al dí­a, durante al menos dos minutos. Siempre antes de acostarse hay que lavarse, no pueden irse a la cama con los dientes sucios. Hay microorganismos acidógenos que forman ácidos a partir de diferentes sustancias o alimentos de nuestra dieta, como los carbohidratos, lo que se traduce en una caída del pH en la superficie dentaria. Esto favorece la desmineralización de los tejidos duros de la cavidad bucal. Después del lavado de dientes, nunca dar nada de comer a los niños, un biberón, un vaso de leche; en estos casos, los dientes deben lavarse de nuevo.

Es recomendable una revisión anual desde pequeños. De este modo, nos aseguramos que su dentadura está bien y el niño se acostumbra a acudir al dentista, así­ no lo vive como algo traumático.

Tanto en niños como en adultos, existe una evidencia científica de que los cepillos eléctricos limpian más y mejor. En el caso de los niños es incluso más recomendable, pues, aunque se distraigan y pierdan el tiempo, las rotaciones del cepillo están actuando sobre la superficie del diente.

Oral B

Oral B y Disney España se han unido para hacer que la tarea del cepillado sea más amena y divertida. Con Oral B Stages, y sus personajes Disney favoritos, lavarse los dientes es una experiencia divertida. Juntos han creado la app Magic Timer, un método para que se cepillen durante más tiempo.

Mis rutinas de ejercicio: Baile

Hace algo más de un año que decidí ponerme a dieta y perder algún kilillo que me sobraba. Como ya os comenté aquí, perdí 7 kilos en 3 meses, sin hacer grandes esfuerzos, sólo cambiando mis hábitos de alimentación. Después de esos tres meses, dejé de hacer dieta, pero no de alimentarme bien. En casa he cambiado mi forma de cocinar y, sobre todo, de comprar. He dejado de comprar muchísima comida preparada y sólo compro alimentos. Parece lo mismo, pero no lo es; Los alimentos son los productos frescos (carne, pescado, frutas, verduras) que cocinamos en casa y transformamos en comida. Lo bueno de los alimentos es que no tienen azúcares o grasas añadidas, con lo que cocino más sano. Es por eso, que además de perder 7 kilos mientras estaba con la dieta, desde que como mucho más sano, he seguido perdiendo algo de peso y ahora estoy mucho mejor que antes de los embarazos.

Pero no solo la dieta ha obrado sus milagros. También hace algo más de un año que empecé a hacer ejercicio con regularidad. Siempre he hecho alguna cosa, pero me cansaba rápidamente. Ahora, si no hago deporte, siento como que me falta algo. Y no sólo hago un tipo de deporte, hago un montón de cosas.

baile2

Dos veces por semana voy a clases de baile. A primeros del año pasado iba a alguna clase suelta de zumba en el gimnasio en el que estoy apuntada. Me lo pasaba genial bailando una hora en clase y aprendiendo distintas coreografías. El problema era que los profesores cambiaban mucho en el gimnasio y había que adaptarse a una nueva forma de dar las clases. Además, al gimnasio voy por las mañanas, lo que dificultaba aún más que coincidiese una mañana libre con una clase. Por ese motivo, bailaba menos de lo que me gustaría.

Hasta hace unos meses. Sara va dos días en semana a clases de baile en una academia que tenemos cerca de casa. Ella disfruta muchísimo, se lo pasa de maravilla y hasta hacen actuaciones en las que, evidentemente, a mami se le cae la baba. Un grupo de mamás del baile nos juntábamos para tomar café mientras las niñas bailaban y se nos ocurrió la idea de poder bailar nosotras a la vez que las niñas. Hablamos con la directora del centro, nos buscó una profe y dicho y hecho, ahora tenemos grupo de baile de mamás.

Voy dos tardes a la semana y siempre estoy deseando que lleguen esos dos días. Por las mañanas meto la bolsa del gimnasio en el maletero, antes de irme a trabajar y así voy directa y me cambio allí.

Y ¿en qué consisten las clases de baile?

Por lo general, calentamos y estiramos un rato al ritmo de la música. Después, y a petición de todas las chicas de la clase, hacemos unos 10 minutos de acondicionamiento físico. Hay días que hacemos abdominales, otros hacemos glúteos, piernas o brazos, vamos cambiando. Ideal el ejercicio físico. Y luego llega el momento de bailar y bailar. A ritmo de las canciones del momento, vamos aprendiendo coreografías, cada semana vamos mejorando y nos lo pasamos de maravilla. Los bailes son estilo zumba, aerodance y hasta old school, una mezcla de varias disciplinas.

baile

Es más, hasta ¡estamos haciendo una coreografía muy bien montada para hacer una exhibición junto a las niñas a finales de curso!

Me encanta bailar. Es cierto que no lo hago de maravilla, ni muchísimo menos, pero la música me anima un montón. La hora de clase se me pasa volando, me paso la clase sonriendo y, sobre todo, haciendo muchísimo ejercicio físico, cuidando mi salud, que es lo que importa. Hacer deporte con regularidad mejora nuestra salud.

Sanidad Pública Vs Sanidad Privada

Como usuarios del Sistema Nacional de Salud, muchas veces nos preguntamos si nuestra Sanidad Pública funciona bien. En bastantes ocasiones, algunas personas deciden realizarse un seguro médico privado, considerando para ello los beneficios que esta sanidad privada les pudiera aportar. También hay colectivos de trabajadores que tienen asociado directamente un seguro privado, bien como beneficio de su empresa, bien por ser un sector que tiene una sanidad diferente, como los funcionarios, por ejemplo.

Pero, ¿es realmente cierto que la Sanidad Privada es mejor que la Pública? En estos últimos meses he tenido la oportunidad de conocer cómo funciona la Sanidad Privada desde dentro, tanto del lado del paciente, como del lado de los profesionales sanitarios que trabajan en ella, debido a la enfermedad de mi mejor amiga. Evidentemente, mi aportación se quedará bastante coja, pero esto es más o menos lo que he podido observar y las conclusiones a las que he llegado.hospital

Sanidad desde el punto de vista del paciente

  • En caso de necesitar atención por un médico especialista, en la Sanidad Pública debemos acudir primero al Médico de Atención Primaria (MAP), quien tras una valoración, decidirá si necesitamos o no la atención por otro médico. Es el MAP el que “autoriza” la visita al médico especialista, lo que ya supone una ligera pérdida de tiempo. En la Sanidad Privada es el propio paciente el que decide por quién quiere ser atendido, teniendo la posibilidad de acudir a cualquier especialista de la lista de los médicos con los que trabaje su aseguradora.
  • La Sanidad Pública se caracteriza, principalmente, por sus largas listas de espera, con lo que la atención sanitaria se demora. En teoría, en la Sanidad Privada estos tiempos son mejores y la atención es más rápida.
  • Habitaciones de uso individual en la Sanidad Privada, normalmente con cama supletoria para el acompañante. Estas habitaciones se asemejan bastante a habitaciones de hotel, con detalles muy cuidados para mejorar la estancia del paciente. En la Sanidad Pública, lo más frecuente es que nos toque compartir habitación con algún otro enfermo y sus familiares. Muchos hospitales españoles están bastante anticuados y además de tener que compartir habitación, las habitaciones tienen bastantes carencias. Nuestro acompañante tendrá que pasar la noche en un sillón bastante incómodo. Por suerte, y poco a poco, los hospitales más viejos se van reformando e incluso en algunos, comienzan a aparecer las habitaciones de uso individual, sobre todo en los hospitales más modernos.

Sanidad desde el punto de vista del profesional sanitario

He aprovechado para interrogar a varios compañeros de un hospital privado, sobre su satisfacción en el trabajo. Algunas de las personas consultadas me comentaron que habían trabajado también en la sanidad pública y que la diferencia era importante.

Estadística de Centros Sanitarios de Atención Especializada

Estadística de Centros Sanitarios de Atención Especializada

  • Los profesionales tienen a su cargo muchos más pacientes que en la sanidad pública. Según las estadísticas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el periodo 2010-2014 (página 57), las tasas de enfermeras por 1000 habitantes en los Hospitales Públicos está en torno al 2,8, mientras que esta tasa disminuye hasta el 0,29 en los Hospitales Privados.
  • Menor sueldo en comparación con la Sanidad Pública.
  • Mayor horario laboral, lo que implica el disfrute de menos días libres, estar más cansado y a la larga, trabajar cuidando pacientes con un esfuerzo físico importante.
  • Realización de tareas propias de otras categorías. Aunque en la práctica diaria delegar es algo normal y frecuente, hay funciones específicas de cada categoría sanitaria que no está permitido realizar por personal menos cualificado. Para mi sorpresa, he visto a un Técnico Auxiliar en Cuidados de Enfermería realizando una cura de una herida en un Hospital Privado. Y en otro centro privado, hasta realizando extracciones de sangre. Estas son labores propias de la Enfermera. Y por desgracia, el paciente en la mayoría de las ocasiones desconoce que el personal que le está atendiendo no es el adecuado.
  • Muchos de los médicos trabajan en varios sitios a la vez. Cirujanos que pasan consulta o tienen quirófano por las mañanas en la Sanidad Pública y que se van a seguir trabajando en la Sanidad Privada al terminar su jornada laboral.
  • El índice de cesáreas y de partos inducidos en la Sanidad Privada es mucho mayor en comparación con la Sanidad Pública. La OMS advierte de los riesgos asociados a las cesáreas, recomendando una tasa en torno al 10-15%, lo que supone una disminución de las muertes neonatales y perinatales. En España se llegan a tasas de alrededor de 22% en los hospitales públicos-SNS y del 37-38% en los privados, donde tiene a ir discretamente al alza y donde casi cuatro de cada diez partos se realizan mediante cesárea. (Datos del periodo 2010-2014, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, página 34).

cesareas

Conclusiones

Como en todas las situaciones, no se puede generalizar por unas cuantas experiencias. Al margen de esto, mi experiencia personal con ambos tipos de sanidad me lleva a las siguientes conclusiones:

  • A pesar del hecho de que en la Sanidad Privada puedes pedir cita con un especialista directamente, sin pasar por el médico de familia,  he observado cómo en distintas patologías y distintas especialidades, conseguir una cita no ha resultado tan rápido como era previsible y la atención por el médico se ha demorado dos o tres semanas. Por otro lado, en la Sanidad Pública, una vez te ha valorado el MAP (en general, al día siguiente) y tienes el volante para el especialista, puedes gestionar tu mismo la cita en las máquinas que hay situadas en los Centros de Salud. Al poder elegir en que centro sanitario quieres ser atendido, tienes la posibilidad de probar en distintos centros. La última vez que fui al ginecólogo, por ejemplo, conseguí cita para menos de una semana después.
  • Exceptuando algunos casos puntuales, en los que en el trabajo se puede elegir qué tipo de sanidad prefieres, lo normal es que todos los trabajadores tengan una reducción salarial mensual en sus nóminas para costear el gasto sanitario. Si queremos una sanidad privada, esta habrá que costeársela a parte de nuestro propio bolsillo, en forma de cuotas mensuales, semestrales o anuales. Y por supuesto, una cuota para cada miembro de la familia.
  • Todos los seguros médicos privados tienen carencias y/o copagos. Es muy frustrante tener que costearse determinadas pruebas diagnósticas porque el seguro no lo cubre, unas pruebas que son carísimas, por cierto. En la Sanidad Pública eso no pasa y nos harán de manera gratuita todas las pruebas, intervenciones y diagnósticos que necesitemos. Que nos diga el médico “tienes cáncer, pero para saber exactamente de qué tipo, hay que hacer un estudio anatomopatológico especial que tu seguro no cubre y que cuesta 600€. Estudio importantísimo para acertar con el tratamiento posterior, por cierto”, evidentemente nos va a condicionar en la toma de decisiones y nos gastaremos el dinero sin pensarlo.
  • La mayoría de los equipos de diagnóstico y tratamiento más novedosos se encuentran en la Sanidad Pública, a la Sanidad Privada no suele compensarle ese tipo de inversión.
  • Someter a una madre a una inducción del parto para que coincida con el día que el ginecólogo está de guardia o tener más riesgo de que se le realice una cesárea, sólo por el tipo de Sanidad que tenga, es muy importante a la hora de tomar ese tipo de decisiones. Una inducción o un parto aumentan el riesgo de complicaciones, tanto para la madre como para el bebé.
  • El gobierno de nuestro país no para de hacer recortes en Sanidad Pública y en investigación, lo que indiscutiblemente, empeora la sanidad, aumentando las listas de espera quirúrgica y diagnóstica. Esto ha hecho que muchas personas pasen a costearse un seguro médico privado.
  • Para cuestiones banales, y si queremos que se den un poco más de prisa, me parece bien hacer uso de este tipo de seguros. Pero en casos importantes, en enfermedades graves, en cirugías con ingreso, a la hora de la atención al parto, es mejor buscar atención en la Sanidad Pública, donde el tratamiento estará orientado en exclusiva a mejorar al paciente, no a buscar el mayor gasto sanitario. En mi caso, no dispongo de un seguro privado, nunca he visto la necesidad.
  • En un seguro privado, el cliente es el responsable de su salud, con lo que decide cuánto dinero quiere invertir mensualmente en ella. Esta cantidad invertida, que para cosas banales puedes ser suficiente, puede quedarse muy corta en casos de complicaciones o enfermedades de gravedad. Es una sanidad clasista; si el cliente tiene altos ingresos, puede costearse un seguro de más alta calidad; si el cliente tiene un salario medio-bajo, no podrá hacer uso de la sanidad privada o lo hará con seguros con coberturas mínimas.
  • Antes de contratar un seguro privado, hay que leerse muy bien la letra pequeña, qué cubre y qué no cubre, qué tipos de pruebas diagnósticas podemos hacernos, ¿hay número limitado en las vistitas, en las analíticas? Si es así, ¿qué precio hay que pagar por las cosas que no cubre el seguro?
  • Como enfermera, tengo claro que mi trabajo no está en la Sanidad Privada. No se puede trabajar ni ofrecer el mismo cuidado y trato a un paciente cuando el número de pacientes por enfermera es tan elevado. La calidad del cuidado estará mermada o los pacientes estarán atendidos por personal menos cualificado. He comprobado con mis propios ojos cómo las enfermeras del hospital privado en el que he estado una semana, llevaban los guantes puestos por el pasillo e iban con ellos de habitación en habitación. Cómo para hacer una cura de una herida quirúrgica, además de llegar ya con los guantes puestos, traían 1 paquete de gasas y un rollo de esparadrapo. Me quedaba realmente sorprendida, sobre todo al comparar cómo voy yo, con mi enorme carro de curas de habitación en habitación, haciendo uso de todo el material sanitario que precise cada paciente.

 

Lactancia materna y protección cardiovascular

Mucha gente piensa que las enfermedades cardíacas son una patología mayoritariamente masculina, pero nada más lejos de la realidad, las enfermedades cardiovasculares matan tanto a hombres como a mujeres y son la primera causa de muerte a nivel mundial, según datos de la OMS.  En América, suponen más de 2,000 muertes diarias, según el CDC. En Europa, el 26% de las muertes en mujeres menores de 65 años se deben a patologías cardiovasculares.

A la vista de estas abrumadoras cifras, está claro que hay que cuidar nuestros corazones, sin importar la edad o el sexo.

En primer lugar, hay que prevenir, evitando los factores de riesgo que se asocian comúnmente a estas patologías: tabaco, alcoholismo, sedentarismo y dieta inadecuada. Es decir, hay que dejar de fumar, dejar de beber alcohol en grandes cantidades, hacer ejercicio físico con asiduidad y sobre todo, llevar una dieta equilibrada, baja en grasas saturadas, sal y azúcares, para evitar la hipertensión, la diabetes y la hipercolesterolemia.

A parte de la prevención, las madres tenemos un arma extra y poderosa a nuestro alcance, para reducir el riesgo de patología cardiovascular. La lactancia materna.

Ya sabemos que la lactancia tiene múltiples beneficios para los bebés. Y está probado que dar de mamar reduce el riesgo de padecer cáncer de mama a las madres. Pero no todo queda ahí. La lactancia también reduce el riesgo de enfermedades cardiovascular, de diabetes y de accidentes cerebrales. Unos datos que hay que tener en cuenta.

lactancia

En este estudio, publicado en Noviembre de 2013, realizado en Noruega sobre más de 20,000 mujeres durante 15 años, se observaron tasas de mortalidad cardiovascular excesivas en mujeres menores de 65 años que nunca habían lactado. Esto sugiere la hipótesis de que la lactancia materna tiene beneficios a largo plazo en la salud cardiovascular femenina.

Hay varios estudios que demuestran las bondades de la lactancia materna en patologías cardiovasculares. En este estudio publicado en 2009 en Pittsburgh, se estudiaron 140,000 mujeres y madres menopáusicas. El estudio demostró que las mujeres que habían amamantado durante más de 12 meses tenían un 10% menos de probabilidad de padecer diabetes y cualquier tipo de enfermedad cardiovascular. Así mismo, las mujeres que dieron el pecho durante pocos meses eran menos propensas a tener diabetes, hipertensión o colesterol alto. Las que amamantaron durante al menos 6 meses, redujeron también la probabilidad de accidente cardiovascular.

Este otro trabajo, mucho más amplio, revisó en total 72 estudios, ensayos y meta-análisis que se centraban en los beneficios de la lactancia materna en la protección frente a problemas cardiovasculares, tanto de la madre como del hijo. El resultado es claro: “Existe una asociación significativa tanto en la disminución de la probabilidad de tener hipertensión materna a corto y largo plazo, como de padecer enfermedades cardiovasculares.”

Resumiendo, ¿cómo funciona exactamente la lactancia para prevenir patologías cardiovasculares? Parece ser que la lactancia reduce los niveles de colesterol “malo” (LDL) y aumenta los niveles del “bueno” (HDL). Además, ayuda a quemar mantener un peso saludable, lo que disminuye el riesgo de padecer diabetes. Disminuye las cifras de Tensión Arterial y estos tres beneficios se mantienen a largo plazo, más cuanto más tiempo haya durado la lactancia.

Cada vez hay más evidencias científicas sobre los beneficios de la LM, no sólo para nuestros hijos, también para las madres. Reduce el riesgo de padecer cáncer de mama y de ovario y disminuye el riesgo de padecer osteoporosis, además de la protección cardiovascular a largo plazo.

La lactancia materna es lo natural, es para lo que nuestros cuerpos mamíferos están preparados. Es lo mejor para los niños y también es lo mejor para las madres. No hay lugar a dudas.

Y nosotras, madres, tenemos la oportunidad de mejorar nuestro futuro, de alejarnos de las estadísticas que muestran que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en el mundo. Dando de mamar a nuestros hijos, cuidamos de su salud y cuidamos de la nuestra. Además del ahorro de dinero que supone alimentar a nuestros hijos con lo que la naturaleza nos ha dotado.

 

 

De virus, resfriados y fríos invernales

Llegado el frío, las enfermedades respiratorias tienden a aumentar, teniendo su incidencia máxima en estas fechas. Para ello, influyen varios factores, como la bajada de temperaturas, los espacios cerrados y mal ventilados y la disminución de las defensas. Pero, ¿qué hay de cierto en la cultura popular? Dichos como que te resfrías por salir a la calle mal abrigado o con el pelo mojado son muy populares, pero no parecen tener ninguna base científica. El frío no hace que te resfríes.

En países del norte de Europa, los niños no dejan de jugar en la calle por más frío que haga, incluso en Dinamarca, Suecia o Finlandia, por ejemplo, es típico ver carritos de bebé aparcados a la puerta de los bares y restaurantes con los bebés dentro, mientras los padres están cómodamente sentados al calor del local. Tengamos en cuenta que el frío que hace por aquellos países en invierno, no tiene nada que ver con lo que nos gastamos aquí. ¿Y por qué allí los niños se resfrían menos (o quizás lo mismo) que aquí nosotros? ¿Qué es lo que realmente hace que nos pongamos malos en invierno? Allí, los bebés están envueltos en capas y capas de ropa, para no pasar frío, y duermen la siesta en la calle o en las terrazas, respirando al aire libre.

Veamos, para empezar, los resfriados están causados por virus. Estos bichitos son totalmente oportunistas y aprovechan la menor ocasión para crecer y multiplicarse. Así, los sitios cerrados, mal ventilados, son el medio ideal para que estos se transmitan. Si en invierno, por evitar el frío, tendemos a estar más horas encerrados entre cuatro paredes, en sitios masificados (léase guarderías, escuelas infantiles y colegios), compartiendo espacios con gente enferma, la transmisión de virus está asegurada.virus

Por otro lado, la falta de humedad del ambiente causa sequedad de las fosas nasales, lo que abre la puerta para que los virus entren con más facilidad.

Se ha comprobado que el rinovirus (causante de la mayoría de los resfriados) y el influenzavirus (causante de la gripe) sobreviven más tiempo a bajas temperaturas, por eso en esta época del año es cuando se dan más casos. *Según estudios de la Universidad de Yale y del Hospital Monte Sinaí.  Pero esto ocurre por las condiciones anteriormente descritas, no por coger frío por salir a la calle.

Estos “bichos” se transmiten fácilmente a través de las secreciones, pudiendo vivir bastante tiempo fuera del organismo. Al toser o estornudar, esparcimos los virus a gran velocidad y a gran distancia. Si en ese momento entra en nuestro radio de acción alguna otra persona, la probabilidad de contagio aumenta sin duda. Por eso es tan importante taparse la boca al toser o estornudar. Lo ideal sería hacerlo sobre un pañuelo desechable, pero a falta de pan, taparse con las manos es el remedio ideal. Eso sí, hay que lavarse muy bien las manos para eliminar todo rastro de microorganismos de ellas. La higiene de manos es sin duda, la medida más eficaz para frenar la transmisión de enfermedades, no solo de enfermedades a nivel respiratorio, también de enfermedades digestivas y cualquier otra enfermedad de contacto.

Un sistema inmunitario debilitado nos hace más propensos a las infecciones. Las defensas pueden verse alteradas en personas con mal estado de salud, al llevar una dieta inadecuada, por consumo de tabaco, por dormir menos horas de las necesarias o por la falta de ejercicio físico, por ejemplo.

Resumiendo, en otoño e invierno, los virus sobreviven más tiempo favorecidos por el frío, la falta de humedad altera la primera línea de defensa respiratoria (los pelillos de la nariz, hablando claro), nuestras defensas pueden estar más bajas que de costumbre y los espacios cerrados y llenos de gente favorecen la transmisión de los virus.

Para evitar contagiarnos en invierno, son importantes varias medidas:

  • Higiene de manos
  • Taparse la boca al toser y estornudar
  • Ventilar con frecuencia las estancias, para que los virus no se queden concentrados
  • No tocarse los ojos, la boca o la nariz, pues podemos introducir en nuestro organismo algún virus que hayamos “cazado”
  • No compartir alimentos, cubiertos ni otros fluidos con personas enfermas
  • Llevar una alimentación equilibrada, estar bien hidratados, no fumar y descansar correctamente.

Pero ¿qué hacemos si ya tenemos un resfriado? Mi profesor de farmacología en la universidad (y también el Dr. House) decía que un resfriado sin tratamiento dura una semana, y que tomando medicación dura 7 días. Si ya tenemos el catarro encima, nada nos lo va a quitar. En estos casos, nunca, bajo ningún concepto, se deben tomar antibióticos, ya que los antibióticos tratan enfermedades causadas por bacterias y los catarros y gripes están causados por virus.

Para pasar un resfriado lo mejor posible, es recomendable descansar, beber abundantes líquidos, para que los mocos sean más fluidos y fáciles de expulsar y recurrir a algún analgésico suave sólo en caso de fiebre o dolor de cabeza. Los antigripales, tan de moda en estas fechas (se anuncian casi tanto como los juguetes) son una mezcla de analgésicos, antihistamínicos y descongestionantes, de dudosa eficacia, pero con los que las farmacéuticas se hacen de oro. A mi parecer, no sólo como madre, hablo desde la experiencia sanitaria, tomar un antihistamínico para un resfriado no es aconsejable. Es cierto que reducen la secreción de moco y de estornudos, pero al hacer el moco más espeso, se dificulta su expulsión, lo que puede ocasionar sinusitis. El moco es la manera que tiene nuestro cuerpo de expulsar el virus, así que es mejor dejar que salga y no cortarlo. Los antitusígenos (medicamentos para la tos), también compiten en ventas con los antigripales. En general, no han demostrado ser eficaces en el tratamiento de la tos e incluso algunos preparados pueden tener efecto sobre el sistema nervioso central, sobre todo usado en niños. Un buen remedio casero, y bastante más barato, es la miel, tomada antes de ir a dormir. Se ha comprobado que es más eficaz que la mayoría de los antitusígenos; eso sí, no dar nunca a niños menores de 1 año, por el riesgo de botulismo.jarabe

Así que no, no nos vamos a poner más enfermos por dormir con el culo al aire, ni porque nuestros hijos salgan a la calle a jugar en pleno mes de enero, con temperaturas rondando las cifras negativas. Al contrario, salir al aire libre disminuye las probabilidades de coger algún bicho de los que andan volando por el ambiente. Ya sabes, una buena higiene de manos, taparse la boca cada vez que se tose o estornuda, espacios bien ventilados y abrigarse bien, pueden hacer que disfrutemos del invierno con un poquito más de salud. Sal con tus hijos, disfruta del aire libre sin pasar frío y aprovecha los días soleados, que también aumentan las defensas.

Nota – Escribo estas líneas después de haber pasado unos días de tos seca, que se ha vuelto productiva en las últimas horas. Escribo estas líneas tras tener que parar varias veces para estornudar o por la necesidad de ir a limpiarme los moquillos que se me caen de la nariz. Escribo estas líneas convencida de que este virus que me ronda me lo han pegado mis hijos, que estuvieron malos hace unos días. Escribo estas líneas tras pasar un fin de semana bien fresquito en Ávila, pero sabiendo que no fue por eso por lo que enfermé. Escribo estas líneas convencida de que en sólo un par de días más, estaré como nueva, dispuesta a seguir afrontando lo que nos queda de frío por delante   😉

 

Desfibriladores en el barrio, o cómo salvar vidas

Cada año fallecen en España unas 40.000 personas por muerte súbita. Una cifra que podría disminuirse si contásemos con personal entrenado médicamente en RCP y con desfibriladores automáticos (DEA) o semiautomáticos. Cada minuto de retraso en realizar maniobras de resucitación reduce significativamente las posibilidades de supervivencia del paciente.DEA

La muerte súbita ocurre debido a un problema cardiaco y es inesperada en el tiempo y en su forma de presentación. Puede suceder tanto en pacientes con patología cardiaca de base como en pacientes sin diagnóstico previo. Al año, se producen en España más fallecimientos por muerte súbita que por accidentes de tráfico. En la mayoría de los casos, tener una patología coronaria es la causante de un episodio de muerte súbita. Pero en un 20% de los casos, la muerte súbita se produce en pacientes jóvenes y sanos, e incluso deportistas.

En nuestra familia, nos tocó vivir un episodio de cerca. Hace casi 3 años ya que falleció Jose, adulto joven, sano, sin antecedentes médicos de interés, deportista. En mitad de una carrera se sintió mal, perdió el conocimiento y entró en fibrilación. Hasta que llegó la ambulancia, intentaron reanimarle sin éxito, practicando maniobras de Resucitación Cardiopulmonar. Su hubiesen estado cerca de un desfibrilador portátil, quizás habrían podido salvar su vida. Pero no había ninguno. Y cuando llegó la ambulancia ya era demasiado tarde.

Hace 4 años, el Parlamento Europeo estableció la muerte súbita como un problema prioritario de salud pública. Es necesario establecer unos hábitos de vida saludables, controlando los factores de riesgo cardiovascular, como los niveles de colesterol, la tensión arterial, el tabaquismo, la obesidad, la diabetes, el sedentarismo o la mala alimentación, entre otros. Pero también es importante aumentar el número de desfibriladores disponibles. En España, sin embargo, estamos muy por detrás de otros países en cuanto a número de desfibriladores con acceso público se refiere, 10.000 frente a los 100.000 de Francia. Si al lado de cada extintor hubiese un desfibrilador, podrían salvarse 4.500 vidas al año.

Para evitar más muertes como esta, o para intentar al menos, disminuir su incidencia, ahora mismo hay dos campañas en marcha para la instalación de desfibriladores portátiles en distintos puntos de España.

latidosquesuma

Por una parte, la campaña Latidos que Suman de los laboratorios Esteve, en colaboración con la Asociación España Salud, pretende instalar 20 desfibriladores en toda España. Para ello, necesitan conseguir 70.000 km donados por personas como tú y como yo. La mecánica es muy sencilla y los kilómetros los podemos donar todos nosotros. Es tan sencillo como tener instalado en nuestro móvil una aplicación deportiva, como Google Fit, Mapmy, Fitbit o alguna otra. No hace falta que seamos grandes deportistas, aunque si la usamos para correr, hacer ciclismo o alguna otra actividad deportiva, los kilómetros acumulados serán mayores. Pero, aunque sólo sea para salir a la calle, andar, trabajar, ir a la compra…todos esos metros que hacemos a diario cuentan. Sólo hay que registrarse en la web, seguir unos sencillos pasos y donar los metros que hayamos recorrido con nuestra aplicación del móvil.

constantesyvitales

Por otro lado, desde laSexta y Atresmedia, están recogiendo firmas para que las Comunidades Autónomas incluyan la obligación de instalar desfibriladores en espacios públicos, además de despenalizar su uso por personal no sanitario. Usar un desfibrilador automático debería estar autorizado para cualquiera, todos podemos salvar vidas. Estos aparatos tienen indicaciones claras y concretas sobre su uso, basadas en una cadena de supervivencia internacional.

Así que ya sabes. En tus manos está ayudar a salvar vidas. Es tan sencillo como firmar una petición y como donar los metros que recorras al día. Un desfibrilador puede salvar muchas vidas. Y tú, ¿colaboras?

A %d blogueros les gusta esto: