No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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¿Dónde está el botón de apagado?

Suena el despertador, 6.30 de la mañana. Te levantas con los ojos pegados, te lavas y te vas a la cocina a tomar tu desayuno saludable. Desayunas rápidamente, preparas el desayuno para el cole para tus hijos, te duchas, te lavas los dientes, te secas el pelo, te maquillas un poco para disimular las ojeras del sueño que tienes por la mala noche que has pasado, te vistes y recoges a tu hija pequeña dormida como un cesto de la cama. Sin que se despierte, la vistes, recuerdas que tienes que coger su desayuno, con suerte le pones el gorro y la bufanda y sales escopetada a dejar a la niña en casa de los abuelos/comedor escolar/lo que se tercie, para irte corriendo a trabajar y no llegar tarde otra vez. Si no ha habido suerte y se despierta mientras la vistes, tienes un pequeño conflicto con la ropa que se tiene que llevar al colegio (¿por qué será que siempre quiere faldas y leotardos para rebozarse por la arena del patio?), 5 minutos después has conseguido llegar a  algún acuerdo, pero ya sales tarde de casa….

Sales del trabajo y vas a buscar a tu hija pequeña a casa de los abuelos/al colegio/donde quiera que esté. En cuanto te ve te monta un pollo y enfadada te grita airada porque quiere ir sin abrigo, a pesar de haber sólo 7ºC en la calle. Nadie lo entiende, la niña es muy buena y se estaba portando fenomenal hasta que tú has llegado… (Oye, que siempre pasa lo mismo, todos los días la misma explicación, la niña lleva toda la mañana echándote de menos y como te quiere tanto y desea tanto estar contigo, cuando te ve no sabe expresar sus sentimientos y se enfada contigo, pero en realidad está deseando verte). Con mucha paciencia le explicas que hace mucho frío, le dices lo mucho que la quieres, la abrazas y consigues salir airosa de la situación con abrigo y todo. Mientras atiendes la llamada de teléfono del mayor que te pregunta si puede ir a casa de un amigo ¿¿un día de diario?? Pues va a ser que no. Anda, ¡te ha colgado enfadado!

Comes corriendo, ¿cómo es posible que engordes si sólo te comes la mitad de lo que hay en el plato? Será por engullir sin masticar. Vas a hacer la compra mientras la pequeña quiere toda la porquería poco saludable que ve por las estanterías y tú intentas evitar una rabieta mientras le ofreces un plátano y hablas de nuevo con el mayor por teléfono para recordarle que tiene que ponerse a hacer los deberes sin perder el tiempo.estres

Llegas a casa, colocas la compra mientras recuerdas al mayor por milésima vez que los platos sucios de la comida se meten al lavavajillas, cantas unas canciones con la pequeña mientras pones una lavadora, vuelves a recordar al mayor que tiene que terminar los deberes, la pequeña juega con un piano en su habitación, el mayor grita que hace mucho ruido y no se concentra, discuten, se gritan, chillan, se pelean, tú les dejas que se arreglen hasta que ambos te llaman….

-¡mamá! ¡mamá!

-¡es culpa de ella!

-¡es culpa de él!

-¡me ha pegado!

-¡me ha dicho tonta!

-¡yo no he sido!

-¡mentirosa!

Y ya la tenemos liada otra vez. Intentas aplacar a ambos sin dar la razón a ninguno mientras la alarma de la lavadora te recuerda que ya tienes la ropa lista para tender. Vuelves a la cocina a preparar la comida de mañana que tienes que dejar hecha, tiendes la ropa, encuentras calcetines sucios debajo de la mesa del salón, ¿quién los habrá dejado ahí?, el mayor te pide ayuda con las ecuaciones de segundo grado. Justo en ese momento la pequeña te pide ayuda para terminar un puzle. Le explicas que estás con su hermano haciendo cosas del instituto y que su puzle tendrá que esperar un rato pero se enfada porque su puzle también es para el colegio (¿eh?) y chilla en la habitación del hermano mientras intentas despejar la X sin morir en el intento. Por fin la pequeña se conforma y cuando terminas de las ecuaciones ya no quiere seguir haciendo puzles.

Se está haciendo tarde, consigues que la niña deje lo que quiera que esté haciendo en ese momento y os dais una ducha juntas. ¡Cómo mola! Ducharse en un plato de 60 cm con una niña que quiere lavarte el pelo y agacharte para que ella lo consiga después de los 40 es un deporte de riesgo, puedes quedarte ahí abajo encajonada. Pero ha merecido la pena, os habéis reído un montón. Mientras el mayor te hace el enorme favor de terminar de vestir a la pequeña tú vas corriendo a la cocina a terminar la cena. Oyes esas risas en el baño mientras juegan a algo y se te cae la baba de madre.

Después de cenar, rapidito al baño a lavarse los dientes para irse a dormir. ¿¡Ya son las 9 de la noche!? Vamos, vamos, deprisa que mañana hay que madrugar. Y….empieza de nuevo la juerga, la cama es el lugar ideal para hacer volteretas y dar saltos. Vale, la última y a la cama. Pero después de la última viene otra y otra y llega el ganso del mayor que tiene 14 años y también quiere hacer volteretas en la cama y los dos se parten de la risa y tú te vas poniendo nerviosa porque cada vez es más tarde y mañana se levantan temprano y ahora quieren dar saltos en la cama y tú estás agotada y cansada y piensas en las cosas que todavía tienes por hacer antes de irte a dormir y les quieres mucho, muchísimo, tus hijos son lo más maravilloso del mundo pero te preguntas:

¿Dónde tienen los niños el botón de apagado?Botón de apagado

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