No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Juguetes y mobiliario sexistas

Las tiendas de juguetes están llenas de estanterías con juegos orientados a las niñas y a los niños. Estanterías por separado. Ya de entrada me parece muy sexista, ¿es que acaso las niñas no pueden jugar con coches y los niños con muñecas? Pues parece que la sociedad sigue viendo el mundo en rosa y azul, sin intermedios.

Siempre he creído en la diversidad y en la libertad de elección. Cuando Lucas era pequeño tuve unas cuantas broncas con mi padre (hasta los 2 años y medio tuvimos que vivir en su casa, cosa que agradezco, pero chocamos bastante). Recuerdo discutir porque Lucas quería una muñeca, un cepillo para barrer y algún otro juguete “de niña” y mi padre enfadarse porque esas cosas no eran para niños…en fin, que él tuvo sus juguetes a pesar de la oposición del abuelo. Y fue creciendo y teniendo sus gustos y aficiones. Llevado por la sociedad, nunca ha consentido que le compre una camiseta rosa, por más que le he dicho que es un color que le favorece, pero claro, con 13 años, ya no se me ocurre comprarle ropa, toda la elige él.

Con Sara, más o menos lo mismo. Confieso que antes de nacer no quería cosas rosas, pero luego caí. No porque crea que el rosa es de niñas, sino porque encontraba ropa preciosa de ese color. Claro que también tiene ropa de todos los colores del arcoíris. Y juguetes. Ha jugado y juega con lo que más le interesa. Las cosas “de niño” de Lucas están por casa y ella disfruta con los coches, con alguna pistola, con gafas de espía, con los legos, con las peonzas, igual que juega con alguna muñeca, con una fregona (que le regaló mi suegra, pues ese tipo de juguetes a mí sí que no me gusta), con sus cuentos y con la plastilina y las acuarelas. En ese respecto no le pongo límites, su taza favorita es la de Spiderman, que combina con una de Frozen. Puede ver una peli de princesas y al momento siguiente pedirme que le ponga Los Increíbles.

En una tienda de ropa que frecuento, siempre hay estanterías dedicadas al personaje de dibujos del momento, pero siguiendo los estereotipos del sexo. En la zona de niñas hay ropa rosa de Ana y Elsa. En la de los niños, con suerte, encontramos algo de Olaf. Todos los superhéroes están en la ropa de niños. Pues mi hija ha querido un pijama azul de Olaf y ahora quiere una camiseta de los vengadores. ¡Qué manía con etiquetar las cosas para niñas y niños!

Y ahora mi disgusto. El otro día entré en el súper del barrio. Y me encontré con esto.estantería para niñas

¡Estantería para niñas! Pero bueno, vale que hagan una estantería rosa. Y ya puestos, que hagan una igual azul. Y que las hagan amarillas y verdes, para que cada uno elija lo que quiera. Pero ponerle directamente la etiqueta de para niñas me parece tremendamente sexista. Así que he escrito al supermercado en cuestión, a ver si me responden. En su publicidad, anuncian el producto como estantería infantil y al leer la descripción pone que es en tonos rosas. Pero cuando llegas al supermercado, lo que te encuentras en la caja es estantería infantil para niñas.

¡Basta ya de discriminación sexual!

¿Nos ayudas a terminar con el hambre en el mundo?

Hoy escribo para pedir un poco de ayuda, ayuda a todos los que me leéis a diario. Sabemos que la situación económica en el mundo no pasa por sus mejores momentos, muchas familias tienen problemas para llegar a fin de mes en España, no digamos ya en países extremadamente pobres. Y lo peor de toda esta situación, es que hay muchos niños indefensos que pasan hambre, que viven en situación de extrema pobreza. Aunque el gobierno trate de esconderlo, aunque estas noticias no sean las que vemos en la tele cada día, la realidad está ahí, está presente.

En España, uno de cada tres niños vive en riesgo de pobreza y de exclusión social. Esos son muchos niños, ni uno solo debería pasar por una situación así. Deberíamos cuidar la infancia, promocionar programas para ayudar a todos esos niños y a sus familias, proporcionarles un entorno seguro y adecuado. ¿Os imagináis que uno de cada tres niños no tenga calefacción en invierno y pase frio? ¿Os imagináis a uno de cada tres niños sin comida caliente a diario que llevarse a la boca? ¿Os imagináis a esos niños excluidos en la escuela por sus compañeros, sin tener dónde jugar, con una salud deficiente?

No necesitamos irnos a países pobres para ver los estragos que la pobreza hace. En nuestra ciudad, en nuestro pueblo, en nuestro entorno, en el colegio de nuestros hijos, esos niños existen, están ahí, los vemos. Durante el curso escolar, gracias a las becas de comedor, los niños con familias sin recursos pueden comer cada día gratis. Pero ¿qué pasa cuando termina el colegio? Ya sabemos que pocos gobiernos se implican y casi no abren comedores escolares para estos niños que tanto lo necesitan.

Todos nos quejamos, de un modo u otro la crisis nos ha afectado. Yo particularmente noto la dificultad para llegar a fin de mes, noto el hecho de haberme cortado de muchas cosas que antes tenía. Pero por suerte para mí, para mi familia, no nos falta comida, no pasamos frío en invierno, tenemos ropa con la que vestirnos. Y siempre intento aportar mi granito de arena, pues aunque no me sobre, siempre hay algo, por pequeño que sea, que puedo hacer para ayudar a los que más lo necesitan. Cada mes hago pequeños donativos a un par de asociaciones, en mi caso son para la lucha contra el cáncer en la infancia. Pero también ayudo a los más desfavorecidos económicamente. Con pequeños gestos podemos conseguir grandes cosas. Por ejemplo, donando la ropa que ya no uso o la cantidad de ropa nueva que dejan mis hijos, donando juguetes y donando comida al comedor social de mi ciudad. Porque en el comedor, no solo alimentan a los más necesitados, también les visten y abrigan. Un poco de ayuda por nuestra parte es mucha. Pero bueno, que me voy por las ramas y no os pido lo que quería pedidos…

Quería hablarlos de Acción contra el Hambre y la labor que hacen. Acción contra el Hambre es una ONG internacional humanitaria e independiente que trabaja en más de 45 países y que en 2014 llevó ayuda a más de 13 millones y medio de personas,  de esa cantidad, más 5 millones se beneficiaron gracias a los proyectos que se llevaron a cabo desde España. Su misión es clara: un mundo sin hambre. Y en España están trabajando desde el año 2013, facilitando el acceso al mercado laboral de personas en riesgo de exclusión. Podéis leer muchísima información sobre todos los programas que llevan a cabo en su web.

El favor que os pido es una colaboración con ACH. Hay muchas formas de colaborar con ellos, desde haciendo una pequeña donación económica hasta haciendo aportaciones periódicas más grandes. El dinero que recaudan se destina a luchar contra el hambre y la desnutrición, pero también a asegurar los medios para que en el futuro tengan una alimentación adecuada. Y todo el dinero que se dona a una ONG desgrava en hacienda.ACH_banner_madres_300x250_1_def

Sabéis que de vez en cuando marcas y productos contactan conmigo para que hable de ellos, bien a cambio del producto, bien a cambio de una pequeña aportación económica. Y en esta ocasión es igual. Con una enorme diferencia. Todo el dinero que yo “gane” gracias a vosotros, lo voy a donar íntegramente a Acción contra el Hambre. Así que vuestro esfuerzo para acabar con el hambre se verá doblemente recompensando.

Si rellenáis vuestros datos desde el enlace de ACH que tengo en mi blog, tanto en este artículo como el que tengo en el lateral, y que sólo os llevará unos momentos, yo recibiré un pequeño incentivo. Y si hacéis una donación desde este mismo enlace, yo recibiré un incentivo un poco mayor. Y aquí, públicamente, me comprometo a informaros del dinero que se recaude desde mi blog y que irá a para íntegramente a Acción contra el Hambre.

¿Qué os parece? ¿Colaboramos entre todos para terminar con el hambre en el mundo? Yo ya me he hecho socia.

Cerrado por vacaciones

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Estos días el blog estará menos activo, como habréis podido notar. ¡Estamos
de vacaciones! Ya os contaré a la vuelta.
Besitos

La seguridad viaja de espaldas, también en trayectos cortos y poco frecuentes

Cuando nació Sara nos informamos muy bien sobre los Sistemas de Retención Infantil, SRI, que existían. Gracias a mi mejor amiga que tenía un niño 1 año mayor que Sara y que estaba muy puesta, conocí las sillas a contramarcha y su idoneidad no sólo los primeros meses de vida, sino por lo menos hasta los 4 años. Desde ese momento, nos informamos muchísimo y ahora soy firme defensora de que los niños viajen de espaldas, cuanto más tiempo mejor.

Sobre viajar a contramarcha he escrito alguna vez, podéis leer este artículo que escribí hace tiempo sobre esos padres que no quieren ver el peligro por más que les expliques las consecuencias que podría haber en un accidente viajando con una silla en el sentido de la marcha.

Y hoy, dentro de esa categoría, quiero dedicar especial atención a los viajes cortos y poco frecuentes. A los desplazamientos esporádicos en ciudad.

Parece que el hecho de montar a un niño en el coche sólo alguna vez de vez en cuando, o sólo para ir de casa al cole, que está a la vuelta de la esquina, le resta importancia a la seguridad. Parece que estadísticamente, hay pocas probabilidades de que algo ocurra. Yo nunca he sido muy buena es probabilidad y estadística, asignatura que en la universidad me traía de cabeza, pero por lo menos entiendo los conceptos más básicos.

Vamos a ver. Si alguien viaja en coche todos los días de la semana una media de una hora diaria, es decir, 7 horas semanales, por probabilidad tendrá más posibilidades de tener un percance que alguien que monta en coche sólo una media de 50 minutos a la semana. Vale, eso es cierto. Pero ¿quiere eso decir que alguien que sólo monta en coche 50 minutos a la semana no vaya a tener un accidente? Pues evidentemente, NO.

Otro ejemplo más claro. La probabilidad de que nos toque la lotería de Navidad es minúscula (un 5% para un premio bueno y 1 entre 100.000 de que nos toque el “gordo”, según datos facilitados por un profesor universitario), pero eso no nos impide jugar cada año por si toca y vaya que si toca, quizás no a nosotros, pero siempre vemos a gente celebrando cada navidad que les ha tocado bastante dinerillo. Lo que quiere decir que alguna vez pasa, puede pasar, las probabilidades pueden ser pocas, pero a alguien le pasa.

En los trayectos en coche pasa lo mismo. Quizás las probabilidades sean menos cuanto menos rato se va en coche, pero eso no quiere decir que el peligro no esté ahí y que podamos tener la mala suerte de tener un accidente.

Vamos a ver datos reales facilitados por la DGT del año 2013: Durante el año 2013 se notificaron 89.519 accidentes con víctimas. Estos accidentes ocasionaron 1.680 fallecidos  y 10.086 heridos graves. Un 49% de los heridos graves se ocasionaron en vías urbanas. En los menores de 15 años el número de heridos graves ha aumentado un 10% respecto al año anterior. En el año 2013 fallecieron 46 niños (esta cifra también incluye atropellos) y resultaron heridos graves 410 niños. En relación al uso de sistemas de retención infantil 4 de los niños fallecidos no los utilizaban ni 14 de los 88 heridos graves tampoco. En vía urbana hubo 450 fallecidos y 4904 heridos graves. Durante 2013, la mayoría de los accidentes con víctimas tuvo lugar en vías urbanas, localizándose seis de cada diez accidentes en este tipo de vías. Todo el informe completo de la DGT lo podéis leer en este enlace.

¡¡46 niños muertos en accidentes de tráfico!! ¡¡410 niños heridos graves!! Y la mayoría de los accidentes tuvo lugar en vías urbanas. 4 niños fallecidos no llevaban SRI, lo que indica que el resto SÍ lo llevaba, pero NO era el SRI adecuado.

Con estos datos en la mano, deducimos que aunque cojamos poco el coche, hay más probabilidad de sufrir un accidente dentro de la ciudad que fuera de ella. Así que aunque sólo llevemos al peque de casa al cole, por ejemplo, la posibilidad de que haya un siniestro es grande.

Hay noticias que nos impactaron por su dureza, y esas noticias son las que deberían hacer que nos replanteemos cómo llevamos a nuestros hijos en el coche. En Diciembre del año pasado, un niño de 2 años y medio falleció en su pueblo al chocar el coche de su madre contra un bordillo. El niño iba sentado en su SRI (mirando al frente) y tuvo lesiones tan graves en el cuello que falleció unas horas después. En Noviembre del año pasado, Gabriel el Vikingo también sufrió un accidente en el coche de sus padres con sólo 2 años y medio, en una silla de frente a la marcha. Las lesiones en el cuello fueron tan graves que le dejaron pentapléjico. Por desgracia, hace apenas un mes, Gabriel falleció. Ambos fueron accidentes a poca velocidad y ambos, con sillas en sentido a la marcha.

Imagen cedida por Nordic Baby

Imagen cedida por Nordic Baby

¿Qué ocurre con los menores de 4 años? Que tienen una cabeza muy grande en comparación con su cuerpo. Esto hace que en caso de colisión, si el niño va sentado en una silla mirando al frente, su cuello se estirará hasta unos niveles exagerados. Si un adulto en una colisión en ciudad sufre de latigazos cervicales, ¿os imagináis esa misma presión sometida al cuello débil de un bebé? Es cuestión de física. En estas imágenes que os pongo, cedidas por Nordic Baby y la página de Facebook Que los niños viajen a contramarcha lo explican fenomenal.

Imagen cedida por Nordic Baby

Imagen cedida por Nordic Baby

Hace muchos años que en Suecia usan sólo sillas a contramarcha para menores de 4 años y más. Y los datos de fallecimiento y heridas graves por accidente de tráfico son mucho menores que en España. Por eso, mi hija viaja a contramarcha. También en trayectos cortos.

Imagen cedida por Nordic Baby

Imagen cedida por Nordic Baby

Hasta hace poco sólo hemos tenido una silla, que llevábamos en el coche grande. Si por cualquier circunstancia teníamos que coger el coche pequeño, cambiábamos la silla de coche y listo. Desde que Jose falleció, el único coche en el que se ha subido Sara ha sido el mío. Si en algún momento mi hermana se iba a llevar a la niña, cambiábamos de coche y listo. Pero cuando me cambiaron los horarios de trabajo, me encontré que necesitaba que mi padre y/o mi hermana recogiesen o llevasen a Sara a la guarde. Entonces apareció el dilema. Según ellos, como era algo puntual, sólo iban a llevar en coche a la niña algún día suelto a la semana y durante un trayecto corto (10 minutos en ciudad), no veían ningún peligro en llevar a la niña en una silla de cara a la marcha que tenía 13 años (la que usé yo con Lucas). Pero yo no era capaz de soportar esa decisión. Así que decidí invertir de nuevo en la salud de mi hija y en su futuro y me fui a ver a Cristina Barroso a su nueva tienda Nordic Baby. Y salí encantada, naturalmente.

Carga sobre el cuello en una silla ACM

Carga sobre el cuello en una silla ACM

He comprado otra silla ACM. Ahora tengo dos. En mi coche he dejado instalada la Axkid Minikid una silla a contramarcha que sirve de 9 a 25 kilos. Y en el coche de mi padre/hermana he dejado la Klippan Triofix, que va de espaldas a la marcha hasta los 18 kilos (Sara pesa 15 Kg) y luego se gira y va en sentido de la marcha hasta los 36 Kg. Esta es más fácil de poner y quitar, y aunque al principio pusieron sus reparos porque no veían el peligro, ya está la silla instalada en el coche que lleve a mi hija y asunto resuelto.

Klippan Triofix

Klippan Triofix

Porque la seguridad en el coche viaja de espaldas. Porque en trayectos cortos también existe el riesgo. Porque invertir en la vida de nuestros hijos es la mejor inversión que podemos hacer. Por todo eso, mi hija viaja a contramarcha cuanto más tiempo mejor.

Axkid Minikid

Axkid Minikid

Inside Out, Del Revés, la nueva película de Disney

Que en casa nos gusta Disney no es ningún secreto. Y que cada vez que nuestros amigos de Disney nos invitan a algún evento no nos lo perdemos, tampoco es ningún secreto. Con ellos hemos aprendido a decorar galletas y magdalenas, hace tiempo conocimos a los Cantajuegos, vimos en primicia la nueva tienda online Disney, hemos ido a los museos que montaron con ocasión del estreno de Maléfica y de Cenicienta y hemos asistido al preestreno de algunas de sus películas, como la de Frozen, que desde que llegó a casa en dvd el día que se la regalaron a Sara en la gran fiesta de las princesas del año pasado, casi no hemos dejado de ponerla.

Exposición de Cenicienta, con el príncipe probando a Sara el zapato de cristal

Exposición de Cenicienta, con el príncipe probando a Sara el zapato de cristal

Y en esta ocasión, de eso vengo a hablaros, de la nueva película de Disney-Pixar, Inside Out (Del Revés) que se estrena este viernes 17 de Julio en toda España.

El domingo pasado asistí al preestreno con mis dos hijos, y salimos encantados. Una película graciosa, pero sobre todo, diferente y original. En esta ocasión Disney se sale del mundo de las princesas y se adentra en la mente humana, para poner cara a nuestras emociones y al funcionamiento de nuestra mente.Inside Out

“Hacerse mayor puede ser un camino lleno de obstáculos. También para Riley, que debe dejar su vida en el Medio Oeste cuando su padre consigue un nuevo trabajo en San Francisco. Como todos nosotros, Riley es guiada por sus emociones: Alegría, Miedo, Ira, Asco y Tristeza. Las emociones viven en Cuarteles Generales, el centro de control dentro de la cabeza de Riley, desde donde la ayudan y aconsejan a lo largo de su día a día. Riley y sus emociones intentan adaptarse a su nueva vida en San Francisco, pero el caos se instala en los Cuarteles Generales. Aunque Alegría, la emoción principal y más importante de Riley, intenta mantener una actitud positiva, las emociones chocan a la hora de decidir cómo actuar en una nueva ciudad, un nuevo hogar y una nueva escuela.”

Sara no se movió del asiento. Era la segunda vez que iba al cine, la primera hace unos meses y no tuvo mucho éxito, al rato estaba correteando por el pasillo. Así que no sabía cómo iba a reaccionar esta vez. Pero la película le encantó. Sólo en un par de momentos de esos más tristes, se levantó para sentarse conmigo, pero no quitó la vista de la pantalla en ningún momento. Es cierto que una niña tan pequeña no entiende la historia tal como la cuentan, como la gran mayoría de las películas de dibujos animados, estas están pensadas para un público más mayor. Pero era divertida, colorida, emocionante y ella salió encantada. Ahora en casa, cuando se ríe le digo que alegría está tocando botones en su cabeza y le hace mucha gracia.Inside Out 2

Os la recomiendo de verdad, a los tres nos gustó un montón, a Lucas le encantó una película de dibujos y a mí me gustó la imaginación que le han echado los de Disney-Pixar a todas las cosas que pasan por nuestras cabezas, a cómo son los recuerdos, a la isla de la diversión, a la fábrica de sueños… No os la podéis perder. Este viernes 17 de Julio, estreno en cines.

Ya me contaréis qué os ha parecido cuando la veáis.

La falta de empatía que domina el mundo

Hoy vengo en modo desahogo.

De verdad que siempre he pensado eso de todo el mundo es bueno, vamos, que creía en la bondad de la gente por encima de todas las cosas. La lástima es que creces y te das cuenta que eso no es verdad. Que el mundo hay mucha gente mala. Están los malos malísimos, esos que cada día inundan nuestras televisiones con maldades escalofriantes. Y luego están los malos de andar por casa, esos con los que puedes convivir sin pensar que tienen un corazón podrido y de piedra, hasta que un día, más bien antes que después, desenmascaras.

Esas personas no hacen grandes maldades, hacen cosas pequeñas que te duelen de verdad, pues ves su falta de comprensión, su falta de empatía. Me pregunto si a esas personas siempre les han ido tan bien las cosas en la vida que son incapaces de ponerse en la piel del otro por un momento, de entender su sufrimiento.

Yo nunca he sido así. No estoy diciendo que sea la más buena del mundo, que sea una santa y vayan a beatificarme cuando ya no esté. No. Por desgracia, también tengo mis cosas malas, aunque juro que cada día procuro cambiarlas. A veces no puedo más con mis hijos y les chillo como una loca, pero estoy en el intento de dejar de hacerlo. A veces grito en el coche a un conductor que ha hecho alguna maniobra que me ha puesto en peligro. Y seguro que a veces he hecho daño a alguna persona sin querer. Pero tengo clarísimo que hago mucho más bien que mal.

Yo sí soy empática. Yo sí ayudo a las personas. Yo sí soy capaz de sufrir con los demás e intentar aportar mi granito de arena. Y por suerte, veo que mis hijos aprenden esas cosas de mí. Cuando nos mudamos al piso nuevo, Lucas acababa de cumplir 10 años, me comentó una vecina lo que le gustaba mi hijo, pues siempre que la veía le sujetaba la puerta para dejarla pasar. Aunque no todo el mundo es igual, pues yo he llegado muchas veces a la urbanización cargada de compra y con la niña y algún vecino me ha cerrado directamente la puerta en las narices… Un día, mientras cruzábamos por un paso de cebra, iba delante de nosotros una madre con sus dos hijos. El mayor, de unos 10 años, arrastraba una pesada mochila de ruedas del colegio. Al llegar al bordillo de la otra acera, se tropezó y se cayó y la mochila salió volando. La madre empezó a regañarle por torpe y yo lo primero que hice fue ayudarle a levantarse y preguntarle si se encontraba bien, mientras Lucas recogía las cosas que se le habían caído al suelo. Al final Sara me preguntó porqué había levantado al niño del suelo y le expliqué que tenemos que ayudar a las personas que nos necesitan, si se caen, les ayudamos a levantarse. Son solo pequeños ejemplos que mis hijos ven y van interiorizando.

Pero ahora voy a las personas malas, a esas sobre las que hoy quiero desahogarme. Me pasan por la cabeza tantas historias, que no podría contarlas todas. Como aquella vez que estaba embarazada de Lucas e iba en el metro a trabajar, mi primer trimestre, mareada y con hiperémesis. Antes de llegar a mi parada empezó a darme una bajada de tensión del calor y sentía que me iba a caer, pero el vagón iba lleno hasta los topes. Así que en la siguiente parada me bajé corriendo, me senté en un banco antes de perder el conocimiento y vomité. ¿Y sabéis qué? Pues que no pasó nada, mejor dicho, no pasó nadie, nadie se acercó a ver que me pasaba, si me encontraba bien, allí estaba yo sentada en un banco del andén, con la cabeza entre las piernas para recuperar la tensión, los ojos cerrados y vomitada y nadie se preocupó de mi ni un solo instante, el andén se iba llenando pero justo a mi alrededor no se paró nadie. En esos momentos, las cosas te duelen, pero hoy en día, las cosas me duelen aún más.

Esto que os cuento ahora ya lo conté hace algo más de 1 año. Las dos semanas que Jose estuvo en la UVI yo las viví en un estado de ansiedad constante. Una de las mañanas que volvía en el autobús de verle, pues no me veía con fuerza para conducir, empecé a hiperventilar, a agobiarme, casi no podía respirar y por supuesto, no podía de dejar de llorar. Tenía una crisis de ansiedad sentada en un autobús rodeada de personas y tampoco nadie se acercó a prestarme su apoyo. NADIE. Vieron a una desconocida llorando en un autobús, haciendo ruidos respiratorios raros y no se les ocurrió preguntar ni ofrecer ayuda. ¿Es eso justo y normal? ¿De verdad que los seres humanos somos buenos por naturaleza?

A partir de ese momento, me he encontrado varias personas para colgar en la categoría de MALAS, sí, aunque suene así de fuerte, conmigo se han portado mal y me han hecho daño. Y eso sobre las que quiero desahogarme ahora. Lástima que no tenga nombres para ponerles una quejar.angustia

A los pocos días de fallecer Jose, fui al INSS de Móstoles, a llevar los papeles para solicitar la pensión de orfandad de Sara y mi pensión de viudedad. Si alguien se ha visto en la misma situación que yo, os diré que los papeles que hay que presentar son muchísimos, por lo menos en el caso de ser pareja de hecho. Muchos originales y copias de todos los documentos que se os puedan ocurrir. Me costó varios días recopilarlos todos y el día de la cita, allí estaba yo, con una carpeta llena hasta los topes y el corazón destrozado. Dentro de la oficina del INSS de Móstoles, he imagino que igual en el resto de España, hay un montón de personas trabajando pero no todas atienden las mismas cosas, cada uno está especializado en lo suyo. Así que lógicamente, la individua que me atendió a mí, que no tiene otro nombre, es una de las encargadas del tema de las pensiones. Si partimos de la base que cuando alguien va a que le atiendan por un tema de pensión, irá en un estado emocional bastante delicado, lo lógico es que las personas que te atiendan en esos casos tengan total empatía. Pero no. La señora en cuestión fue la persona más borde y antipática que debería haber en la oficina. Lástima no haberle pedido el nombre para ponerle una reclamación. Me senté en su mesa y sin un hola, me dijo que le diera los papeles. Yo, cargada con mi carpeta, le puse todo en la mesa, pero ella empezó a decirme de muy mala maneras que se los fuera dando en orden. Evidentemente, no sabía cuál era el orden, así que se lo dije y empezó a gritarme, que si íbamos allí de malos modos, que si me creía que ella estaba allí para servirme…en fin, no recuerdo que más dijo porque me puse malísima. De nuevo tuve una crisis de ansiedad, no podía respirar, lloraba desconsoladamente, intentaba controlarme pero era incapaz, estaba destrozada por la muerte de Jose y en vez de toparme con alguien que me ayudase, me encuentro con esa señora antipática, incapaz de ponerse en mi lugar y de imaginar el dolor que estaba pasando y que tenía la osadía de hablarme de muy malas formas. Y de nuevo, me encontré que nadie, absolutamente nadie en todo el INSS se acercó a consolarme, a tomarme de la mano, a ofrecerme un pañuelo, a darme un apretón o una caricia o una palabra amable. NADIE. Allí estaba yo sola, con mi agobio, ahogándome y tratando de calmarme para terminar con aquello cuanto antes. Cuando conseguí tranquilizarme más o menos, la señora aquella seguía allí sentada, sin mover un músculo. Simplemente suavizó un poco su tono de voz, y ya fue pidiéndome los papeles en el orden que debía entregarlos.

Me he encontrado varios casos de estos, de personas que han tenido que atenderme por algún motivo relacionado con la muerte de Jose y no han sido nada empáticos. A ver, yo soy enfermera y lidio con enfermedades incurables y con fallecimientos casi a diario. Con el tiempo terminas poniéndote una coraza para que todas esas cosas no te afecten, no puedes traerte a casa todos los malos momentos. Pero que no deje que me afecten no significa que sea una persona fría y distante. Cada vez que pasa algo malo, siempre estoy ahí por si el familiar necesita algo, tengo palabras dulces y amables, incluso abrazo a quien lo necesita. Por eso no entiendo cómo he podido encontrarme gente tan mala en este último año.

Pues aunque ya han pasado 15 meses desde que Jose falleció, el tiempo ha calmado un poco el dolor, pero las cosas siguen doliendo. Y si tienen que ver con él, todavía más.

La semana pasada fui a hacienda a llevar su declaración de la renta. El año pasado ya me tocó hacerla y tener varios problemas a la hora de que me devolviesen lo que le correspondía, problemas con los que no os voy a aburrir ahora. El caso es que este año, para ahorrarme esos problemas, decidí llevarla en persona a la oficina, en vez de presentarla por banco. Y de nuevo, me toca la individua que tiene que haber en todas las oficinas que trabajan de cara al público, siempre tiene que haber un garbanzo negro y me toca a mí. Después de una hora de retraso, voy a la mesa que me corresponde y la señora me dice que llevo la declaración sin firmar. Le digo que es de mi difunto marido, que evidentemente no puede firmarla. Me dice de muy malas manera que entonces la firme yo, que soy su mujer. Le digo que no estábamos casados y que la heredera es mi hija. Entonces, de peores maneras todavía, me dice que la niña no puede firmar, ¡ojito que lista es la tía, que con sólo mirar a Sara de un vistazo se ha dado cuenta que no es capaz de escribir su nombre! Aquí empieza una conversación de besugos, con una señora que no sabe hacer su trabajo y tiene la desfachatez de decirme que si ya presenté la declaración el año anterior, ya sabré lo que tengo que hacer. Le digo que la que debería saberlo es ella, pues es su trabajo pero me dice que es la primera vez que se encuentra con un caso como este. ¡Venga ya, no me lo creo! Y de nuevo, en vez de mostrar un poco de empatía con la desconsolada viuda y la huérfana, se pone a gritarme que me vaya a una mesa aparte a firmar de la manera que me parezca más conveniente, que le estoy formando cola y tiene que seguir atendiendo gente. Ni que decir tiene que me dio otra crisis de ansiedad. Algo que no sabía lo que era, desde que Jose se puso enfermo es bastante común en mi día a día. Me bloqueo, me pongo nerviosa, intento contenerme pero me pongo más nerviosa aún y termino llorando a mares, hipando e hiperventilando. Por suerte sí que quedan personas bondadosas en el mundo, que se ocuparon de distraer a mi hija mientras ella estaba preocupada porque su madre lloraba y me dieron un pañuelo y me cedieron una silla para que pudiera tranquilizarme un poco. Cuando conseguí serenarme y firmar los papeles como tutora de mi hija, la señora antipática, al ver que me acercaba a su mesa, se puso la mano en la barriga y me dijo que se encontraba mal y se fue al baño corriendo, para no atenderme. Imagino que se le caería la cara de vergüenza de lo que me había hecho pasar.

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No consigo comprenderlo, no consigo entender cómo la gente puede ir por el mundo con la cara bien alta y ser incapaz de ayudar al prójimo, cómo podemos vivir en una sociedad donde cada uno mira para su propio ombligo, sin importarle lo que le ocurra al de al lado. Cómo gente que trata cada día con personas con grandes problemas personales es incapaz de mostrar algo de empatía, una palabra amable, una sonrisa, un simple gesto para ayudar a mitigar un poco el dolor.

Los niños y el verano. Consejos para disfrutar sin riesgos

Por fin está aquí, ha llegado el calor y viene para quedarse durante una temporada. Los días son más largos, los niños ya tienen las vacaciones del cole, salimos más, nos vamos de vacaciones, todo es más divertido en verano. Es una época ideal para hacer un montón de cosas juntos.

Pero además de divertida, también es una época en la que tenemos que tener en cuenta una serie de medidas para no poner en peligro la salud de nuestros hijos, y también la nuestra propia, claro está. Cada año, desgraciadamente, escuchamos en las noticias algún caso que nos pone los pelos de punta, ahogamientos, golpes de calor… Por eso hoy, quiero hablaros de las maravillas del verano, pero también de todo lo que debemos hacer para prevenir riesgos y disfrutar por encima de todo.

EL SOL

Después de un largo invierno, estábamos deseando que llenase nuestros días. Los rayos solares son esenciales en nuestra vida, nos ayudan a producir vitamina D, la cual es fundamental para absorber el calcio y para el correcto desarrollo de los huesos. Pero además de los beneficios que tiene y de lo necesario que es, una exposición directa y/o prolongada a los rayos solares también es perjudicial. Por eso, hay que tener mucho cuidado, especialmente en niños.

A la tierra llegan rayos A (UVA) y rayos B (UVB). En términos generales, los UVA son los responsables del bronceado, pero también de las reacciones alérgicas y del envejecimiento de la piel. Los rayos UVB son los responsables de las quemaduras y del cáncer de piel. Esto es muy importante a la hora de elegir un protector solar. Lo ideal es que el protector sea de amplio espectro, es decir, cubra ambos tipos de radiación solar.

A la hora de elegir el protector, también tenemos que tener en cuenta los distintos tipos de filtros solares que existen: físicos, químicos y biológicos. Los factores físicos son de origen mineral y actúan reflejando la radiación. Los factores químicos son de origen sintético y absorben la radiación y la transforman. Los factores biológicos son de origen orgánico y actúan reflejando y absorbiendo.filtros solares

La última característica a la hora de elegir un protector solar es el Factor de Protección Solar (FPS o SPF). Este término que no todos tenemos claro qué es lo que significa. El FPS es un índice que nos indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto el FPS, mayor protección. Cada persona, según nuestro tipo de piel, tenemos un tiempo de exposición al sol sin riesgo. Así, los niños pueden estar 5 minutos expuestos al sol sin protección sin correr riesgos. Y una persona adulta de piel y cabello oscuro que nunca se quema tendría unos 30 minutos de exposición al sol de manera natural. Este tiempo natural de protección que tenemos individualmente se multiplica por el FPS de la crema solar y obtenemos el tiempo de protección. Por ejemplo, un niño con una protección natural de 5 minutos sin quemarse, si le aplicamos una crema con un FPS 30, podría exponerse al sol 150 minutos sin quemarse (5×30). Después de ese tiempo, hay que volver a aplicar el protector solar.  Esta cifra es orientativa, ya que depende de si está aplicada correctamente, de los baños que se tomen, etc. Lo mejor es renovar la crema después de cada baño. El FPS bloquea los rayos UV en un tanto %. Un FPS 30 bloquea un 93%. Un FPS 50 bloquea el 95%. Por encima del FPS50 la diferencia es únicamente del 0.7%. Todas las cremas de protección solar que indican FPS superiores al 50+ son prácticamente iguales que FPS50, es puro marketing.factor-de-protección-solar-2

Después de conocer la información básica sobre las cremas de protección solar, además hay que seguir estas recomendaciones básicas para disfrutar del sol sin riesgos.

  • Los menores de 6 meses no deben exponerse directamente al sol. Hasta esa edad no es conveniente llevarlos a playas ni piscinas en las horas de mayor incidencia solar, pues ni estando bajo una sombrilla se evitan los rayos solares. Tampoco se recomienda usar ningún tipo de protector solar hasta los 6 meses, por el riesgo de irritaciones y alergias y de ingestión del producto al llevarse las manos a la boca. Por este motivo, sólo deben salir a la calle a primera hora del día o a últimas horas de la tarde, cuando la radiación es menor y los rayos son más oblicuos. Con 15 minutos al día de exposición indirecta al sol, se cubren las necesidades diarias de vitamina D.
  • La radiación solar es acumulativa. Las quemaduras solares predisponen al cáncer de piel, especialmente en menores de 3 años. Por desgracia, el aumento de casos de melanomas en gente joven es algo que cada vez está más extendido.
  • No sólo debemos proteger a los niños y a nosotros mismos si vamos a la playa, montaña o piscina. Salir a la calle cada día es tomar el sol. Por ese motivo, la protección solar debe formar parte de nuestro día a día, aplicar protectores siempre antes de salir de casa. También es importante buscar sombras por la calle, usar sombrillas, toldos…
  • El fotoprotector ideal es de amplio espectro (UVA y UVB), fotoestable, resistente al agua, sin alcohol, perfumes, parabenos ni alérgenos, y de alta tolerancia. Importante verificar la caducidad y el tiempo de apertura del envase. Las cremas caducadas pierden su eficacia.
  • Aunque el FPS nos proteja durante bastante tiempo, es recomendable aplicarlo cada 2 horas y después de cada inmersión. Y siempre media hora antes de la exposición al sol, aplicarlo antes de salir de casa.
  • Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, de 12 a 17h.
  • También hay que protegerse las zonas más olvidadas: gorros para la cabeza, gafas oscuras con protección UV para los ojos, aplicar protectores labiales, y protector solar en orejas, cuello, dorso de manos y pies…
  • Utilizar ropas claras, de tejidos naturales y a ser posible, que cubran la mayor parte del cuerpo. Hay prendas adecuadas para el baño, que protegen del sol, ideales también para los más mayores que pasan mucho rato en el agua.
  • En caso de producirse una quemadura solar, se debe aumentar la ingesta de líquidos, mojar la piel con agua fría, aplicar cremas hipoalergénicas y dar antihistamínicos e incluso analgésicos si se precisan. Los antihistamínicos tópicos NO están indicados, son fotosensibles.

    Interesante charla sobre cuidado del sol gracias a Eau Thermale Avène

    Interesante charla sobre cuidados al sol gracias a Eau Thermale Avène

EL CALOR

Además del sol, el calor es algo a tener en cuenta. Cada año oímos noticias sobre algún bebé que ha muerto debido a un golpe de calor o que terminan ingresados deshidratados. Todos debemos hidratarnos correctamente, aunque niños y ancianos son la población más susceptible.

  • Ofrecer abundantes líquidos a lo largo de todo el día, más aún cuando se toma el sol.
  • En niños amamantados, lactancia a demanda.
  • Evitar golpes de calor. Nunca, bajo ninguna circunstancia, se debe dejar a un niño dentro de un coche cerrado al sol. Ni siquiera un momento. Las temperaturas que se alcanzan en un coche cerrado al sol pueden alcanzar los 67º en 15 minutos. Cada año mueren varios niños por esta causa. En este enlace os dejo las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria.
  • Evitar las horas de mayor calor, andar por zonas sombreadas, vestir ropa fresca.

ALIMENTACION

En verano, debido al calor, nuestra sensación de hambre suele verse alterada. Hay que alimentarse de forma correcta, evitando comidas copiosas y muy calientes. Mejor hacer varias comidas pequeñas al día. Aprovechar la cantidad de fruta de verano que tenemos disponible, hacer ensaladas, comidas frías y sobre todo, aumentar la ingesta de líquidos.

AHOGAMIENTOS

Esta es otra de las noticias más trágicas que escuchamos cada verano. Pequeños descuidos que terminan con la vida de algún pequeño. El agua es muy divertida, pero no debemos olvidar que también es peligrosa. Hay que tomar unas cuantas precauciones para que el verano y jugar con el agua sea lo más divertido. El ahogamiento es la segunda causa de muerte por accidente en niños

  • Nunca dejar a un niño que no sabe nadar sin vigilancia en el agua. Si los niños no saben nadar, los padres les protegemos con flotadores, manguitos, chalecos…pero eso sólo es una protección superflua. La mejor protección para nuestros hijos somos nosotros mismos. Por mucho que floten con todas las protecciones que les ponemos, estas pueden fallar, el manguito se puede pinchar, el flotador se puede dar la vuelta… Si el bebé se pone boca abajo o se hunde y no estamos con él, puede ocurrir una catástrofe.
  • Nunca dejar a un niño que acaba de aprender a nadar sin vigilancia. Este es otro de los fallos que se cometen habitualmente. Es importante que aprendan a nadar lo antes posible, pero eso no es motivo para que nos relajemos. Los niños deben seguir vigilados continuamente. Estadísticamente y aunque resulte contradictorio, los ahogamientos son más frecuentes en los 6 meses posteriores tras aprender a nadar.
  • Piscinas y otros lugares con agua deben estar vallados y con acceso restringido cuando no estén los adultos. Muchos de los accidentes ocurren por descuido, cuando los adultos no estaban en la zona de baño y el niño se despista y se cae al agua.
  • Las piscinas hinchables para los más pequeños también conllevan un riesgo. Un bebé de pocos meses que se caiga de cabeza en sólo unos pocos centímetros de agua puede morir ahogado por no ser capaz de sacar la cabeza. Esto se hace extensible a las bañeras de casa, nunca debemos dejar a un niño desatendido en una bañera.
  • No relajarnos porque haya socorristas en las piscinas públicas o de las urbanizaciones. Los principales vigilantes somos los padres, a veces los socorristas no ven lo que está pasando hasta que es demasiado tarde. No digo que no confiemos en ellos, pero no podemos depositar en ellos la responsabilidad de nuestros hijos.
  • Síndrome de Casi Ahogamiento. También muy frecuente cada verano. El niño sufre la inmersión en el agua durante un periodo corto de tiempo y se consigue reanimar o no llega a perder el conocimiento, pero sí ha respirado agua. En estos casos, siempre hay que acudir a un servicio de urgencias, pues el agua que ha entrado en sus pulmones puede poner en riesgo su vida horas después.
  • Sería interesante que todos los padres supieran Reanimación Cardiopulmonar Básica (RCP). Los datos que mejoran la supervivencia tras un ahogamiento son el rescate temprano del agua y la realización inmediata de un correcto soporte vital, RCP, hasta la llegada de los servicios de emergencia.
  • Lo más importante es la prevención, incidiendo en una correcta educación de los niños sobre los riesgos del agua, la supervisión continua de los adultos y el vallado de las piscinas.

    Imagen de Pixabay

    Imagen de Pixabay

OTROS RIESGOS EVITABLES

Para seguir disfrutando del verano, del calor, de playas y piscinas, hay que tener en cuenta otros riesgos que se pueden prevenir.

  • Accidentes en las piscinas – Importante la educación de los menores sobre los riesgos de correr en el borde de la piscina, saltar al agua haciendo “acrobacias”, trampolines, bordillos. La vigilancia de los menores siempre presente.
  • Picaduras de peces – En verano son muy frecuentes las picaduras de insectos y peces. En las playas, debemos evitar bañarnos en caso de avistamiento de medusas, pues son muy urticariantes. Si nos roza una medusa, hay que lavar la zona con agua salada, intentar retirar los restos si los hubiera (nunca cogiéndolos con las manos) y acudir al puesto de socorro de la playa por si se necesita tratamiento. En ocasiones también hay peces araña que se ocultan semienterrados en la orilla bajo la arena. Poseen una aleta dorsal venenosa que al pisarlas producen un intenso dolor así como otras reacciones al veneno. Si tenemos la mala suerte de pisar uno, hay que aplicar agua caliente durante bastante tiempo, sumergiendo el pie o aplicando compresas de agua caliente. Y acudir a un centro médico a recibir el tratamiento adecuado. Andar con calzado de agua evita pisar este tipo de peces.
  • Picaduras de insectos – los mosquitos y otros insectos campan a sus anchas en verano. Lo importante es la prevención con medidas físicas, tipo mosquiteras y con enchufes nocturnos. Los repelentes de insectos en spray contienen muchos químicos que pueden irritar la piel de los más pequeños. En caso de picaduras importantes y con mucho componente inflamatorio, se puede dar un antihistamínico. Mención aparte son las picaduras de avispas y abejas. Las personas alérgicas deben evitar vestir con colores llamativos, evitar zonas de agua acumulada donde se suelen acercar estos insectos y llevar siempre la medicación de urgencia pautada, como adrenalina y corticoides.
  • Hidrocución – o mal llamado corte de digestión, se produce por una diferencia brusca en la temperatura corporal. El ejercicio físico intenso, la exposición prolongada al sol o las comidas muy copiosas hacen que aumente nuestra temperatura corporal. Si se entra en contacto de forma brusca con el agua fría, se produce un síncope por hidrocución, que puede detener la respiración y producir una Parada Cardiorrespiratoria. Para evitarlo, el contacto con el agua debe ser de forma progresiva, para que el cuerpo se adapte al cambio de temperatura.

Gracias a María Jesus Pascual, @chusifer,  pediatra del Hospital Nisa Pardo de Aravaca por su instructiva y amena charla y a Avéne por todo lo que aprendí con ellos el otro día.

Probando la copa menstrual LadyCup

Hace ya algún tiempo os comenté lo contenta que estaba de haber descubierto las copas menstruales. Para mí tienen muchas ventajas, como más horas de libertad, comodidad y sobre todo, ahorro económico y cuidado de mi salud.

Las copas menstruales no dejan residuos en nuestro interior, como lo hacen los tampones, o en el exterior, como las compresas. No absorben el flujo menstrual, sino que lo recogen, con lo que se evita el Síndrome de Shock Tóxico. A la larga suponen un increíble ahorro de dinero. Y cuidan el medio ambiente, al no producir residuos orgánicos. Todas las ventajas más detalladas las podéis leer en este artículo que escribí hace varios meses.

Durante todo este tiempo, sólo he usado una marca de copa menstrual, Naturcup. Y desde luego que todo han sido ventajas. Pero he decidido probar algunas más, pues como en todas las cosas en las que hay variedad para elegir, seguro que hay opciones mejores, y también peores, claro.

Os quiero hablar de LadyCup. Lo primero que me llamó la atención fue la variedad de colores. Sí, ya sé que las copas van dentro de la vagina y no se lucen, pero es que en cuanto vi tanta variedad, sentí la necesidad de tener una. Hasta las bolsitas para guardarlas son monísimas. Mirad la mía, es preciosa, en color fresa.Ladycup

La copa está realiza en silicona médica. A diferencia de la otra marca que tengo, esta copa es mucho más lisa por la parte interna, lo que facilita su limpieza. Al tener marcas internas, es más fácil que se quede algún resto. Con la LadyCup, la limpieza me ha resultado más sencilla. Puede usarse sin problemas por mujeres con alergia al látex o con dermatitis causada por las compresas, pues la silicona no produce problemas.Ladycup2

Con un correcto cuidado, la copa nos puede durar ¡¡hasta 15 años!! Imaginad la cantidad de dinero que vamos a ahorrar en compresas y tampones. El precio de la copa menstrual es de 25€.

El borde superior es menos pronunciado y más suave. Esto me ha resultado más cómodo a la hora de la extracción. Con la otra marca, al sacar la copa me molestaba un poco, aunque lo solucionaba sacándola de lado. La LadyCup permite una extracción más suave.

El palito de extracción es un poco largo para mi gusto. La verdad es que tampoco lo uso, pues me resulta más cómodo pellizcar la base de la copa para sacarla. Pero la longitud del palito tampoco es un problema, pues se puede cortar a la largura deseada, siempre teniendo cuidado de no dañar la base de la copa.

También las primeras veces se me escurría un poco al sacarla. La silicona es tan suave que al pellizcar la base para sacarla se me escurría. Pero con unos cuantos usos, le he pillado el truquillo, cojo el pellizco un poco más arriba y sin problema (no me apaño a extraerla con el palito).

Después de usarla y esterilizarla, el color sigue siendo igual de bonito. La otra marca que usaba es de silicona transparente, pero con el uso ha ido adquiriendo un color amarillento, que aunque no tiene ningún problema, da un poco la sensación de estar sucia.Ladycup3

LadyCup se presenta en dos tallas: S (small o pequeña) para mujeres menores de 25 años o que no han tenido partos vaginales y L (large o grande) para mujeres mayores de 25 o con partos vaginales.

La copa menstrual LadyCup viene con su libro de instrucciones, donde nos explican los cuidados que debemos tener con ella. Hay que esterilizarla antes del primer uso, después de cada periodo menstrual, lavarla después de vaciarla y antes de la inserción y manipularla con las manos limpias. Y también indican la forma de colocación.

Este año he tenido la posibilidad de usar la copa menstrual en dos nuevas ocasiones. Hemos estado unos días en la playa (el año pasado no me coincidió la menstruación con las vacaciones) y la experiencia ha sido muy positiva. Como la copa tiene una gran capacidad (34 ml en caso de la talla grande), he podido olvidarme de la regla durante horas. Antes de salir del hotel me la ponía limpia y he podido estar horas en la playa sin problema. Evidentemente, este punto depende de la cantidad de flujo menstrual que tengamos cada una, no a todas nos va a aguantar las mismas horas. Pero yo siempre he sido de flujo abundante y las copas te dan muchas más horas de protección que los tampones. Y bueno, si coincide que necesitamos un cambio, pues siempre tenemos la posibilidad de buscar un baño público o un bar de playa.

La otra ocasión en la que he probado la LadyCup ha sido en el gimnasio. Sí, me he apuntado a hacer ejercicio, a ver lo que aguanto… Bueno, pues he estado 1 hora en una clase de zumba, bailando, saltando, agachándome, tumbándome, moviendo las caderas…y la copa se ha comportado como yo esperaba, manteniéndose en su sitio sin moverse ni un poquito. Encantada es poco.

Ventajas de LadyCup  comparada con Naturcup

  • Silicona más flexible
  • Borde de la copa menos prominente
  • No cambia de color con el uso
  • Menos marcas internas, lo que facilita su limpieza

Desventajas de LadyCup comparada con Naturcup

  • Silicona más suave que a la hora de la extracción hace que se escurra un poco
  • Palo más largo, se puede cortar perfectamente

Os dejo en enlace a su web, donde podéis ver todos los colores disponibles. Y también tienen tienda online para comprarlas.

LadyCup

No quiero, ahora mismo y mamita, las frases favoritas de estos últimos días.

Después de los famosos terribles dos años, se supone que llega la calma… Pues no, en casa se han instalado los terribles tres y los terribles trece.

Estoy agobiada, muy agobiada, 24 horas al día sola en casa, cada día de la semana, con dos niños de diferentes edades y diferentes necesidades. Mis hijos, a los que adoro y quiero por encima de todas las cosas, a veces me desestabilizan del todo. Se juntan en el mismo momento con sus problemas y sus exigencias. ¡Sí, exigencias! Porque parece que lo quieren todo y tiene que ser ahora mismo.

Nunca he sido una madre súper permisiva y dada a concederles todos los caprichos. Primero, porque creo que dárselo todo no es nada beneficioso para ellos. Y segundo porque no tengo cómo. Eso no quita que no tengan cosas, caprichos, claro está, pero no siempre ni todo lo que quieren.  Criar a mis hijos con apego, cariño y seguridad no implica tolerar todas las cosas.

Pero en este precioso momento, los dos están en esa etapa en la que parece que no entienden las cosas. Vale, Sara quizás todavía no entienda que no se puede tener todo y se enfade cuando no lo consigue. Pero Lucas sí lo entiende de sobra y aun así, se pasa el día enfadado cuando no tiene lo que quiere.

Para mí es muy frustrante, ver como piden, exigen, se enfadan, y vuelta a empezar. Hay días que cuando llega la noche ya no puedo más, sobre todos los fines de semana y festivos, cuando estamos más horas juntos.

Lucas está en la preadolescencia y se pasa la mitad del día enfadado y la otra mitad triste. Entiendo que está teniendo muchísimos cambios en su vida, le apoyo, le respeto, hablo con él, le comprendo…pero a veces me puede, puede conmigo. Cuando se niega a hacer alguna tarea doméstica de las que acostumbra a hacer, como bajar la basura, por ejemplo, y no sólo se niega, sino que además se enfada y me dice que lo haga yo, que no la bajo nunca. No ve que yo hago otras cosas, muuuuchas más que él, pues le encanta compararse conmigo (sólo para lo que a él le interesa), y tener siempre la última palabra. En esos momentos de discusiones, en las que ambos entramos en bucle y no sacamos nada en claro, siempre decido para en seco y dejarlo para más tarde. Lo normal es que le mande a su habitación o a otro sitio donde no esté yo, no como castigo, sino para separarnos y a veces soy yo la que sale y ya hablamos cuando hemos respirado, ha pasado el tiempo y nos hemos calmado.

Sara también está en esa etapa, la mayoría de las veces se niega a hacer lo que le pido (recoger las cosas de la mesa para comer, dejar de saltar desde el respaldo del sofá o desde la cama, lavarse las manos…). Me dice que no, y punto. Negocio con ella, se lo pido por las buenas, siempre le dejo un ratito más…pero la inmensa mayoría de las veces no consigo nada, y claro, acabo enfadándome. El otro día, sentada en el suelo con los zapatos de la calle, puso cada pie en la pared. Yo no soy una obsesionada de la limpieza, pero hombre, esas cosas pues prefiero evitarlas. Le pedí educadamente que dejara de pisar la pared porque la manchaba, pero me decía que no y seguía, y seguía, y seguía…

Luego están las exigencias. Lucas pide mucho, se enfada porque no lo tiene, le explico que no se puede tener todo e incluso le muestro que hay gente que no tiene nada y lo arreglamos. Sara exige, quiere algo y lo quiere ya. No son cosas materiales, más bien son situaciones. Hace mucho que hace pis solita. Me dice que va ella sola y se cierra la puerta y todo. Pero de repente, en un momento dado, quiere que yo vaya con ella y me siente en el suelo a mirarla y tiene que ser ya, ahora mismo, y si no, pues enfado y llantos al canto. O ya quiere que le ponga una película, ya quiere jugar a la plastilina, pintar con las acuarelas o ponerse un disfraz. Todo tiene que ser cuando ella quiere, y la inmensa mayoría de las veces, no puedo salir corriendo, entre otras cosas porque hay cosas que pueden esperar y no quiero que aprenda que todas sus exigencias tienen que ser satisfechas. Pero se enfada, chilla, me llama mala y hasta ha llegado a escupirme y darme alguna torta. Mi forma de actuar es calmada, con paciencia, explicándole las cosas…pero todo tiene un límite.

Luego están los días llorones. No sé por qué, hay días que cada 10 minutos se enfada por algo y llora y me llama mamita. La mayoría de los enfados son con su hermano mayor. Y eso me sienta fatal, entiendo que los hermanos no se tienen que llevar bien todo el rato y se peleen. Pero me da rabia que Lucas se baje al nivel de Sara y la haga rabiar para que llore. Luego ella se enfada y le pega y los dos me llaman ¡mamita! ¡Que Sara me ha pegado! ¡Nooo, que Lucas me ha quitado mi muñeco! ¡¡¡¡Mamá!!!

Pues hay días en los que se junta todo, los enfados entre ellos, las negativas y discusiones, las exigencias, y a lo largo del día se suceden una y otra vez. Esos días pongo en duda mi forma de crianza, esos días me pregunto si todo el cariño y el amor que les doy sirve para algo, esos días me enfado y chillo y me siento mala madre, esos días intento desconectar un poco y me encierro en el baño pero la pequeña aporrea la puerta mientras grita mi nombre y yo lloro y me tapo los oídos y pienso que no puedo con todo… Esos días me siento taaan sola, esos días echo tanto de menos a Jose, tener a otra persona que también tome parte en el asunto, no ser siempre yo sola la buena y la mala, que Jose pudiera mediar, o quedarse con ellos y salir yo a la calle a respirar 10 minutos, o que se los llevase un rato. Esos días se me hace tan dura la maternidad.

A veces me siento muy sola. Mis padres y mi hermana trabajan y no están siempre cuando me gustaría. A veces, en días así, mi hermana se ha llevado un rato a los niños y yo he podido descansar y relajarme, pero no siempre hay alguien disponible.

Por suerte, esos ratos, esos días pasan y al rato mis dos hijos, el mayor tesoro de mi vida, me abrazan, me llenan de besos, me piden perdón, y vuelvo a sentir que la maternidad tiene sentido, que los amo por encima de todas las cosas, que soy buena madre y que ellos son los mejores hijos del mundo.

Hoy leemos: Monday & May contra el doctor Lecter

Pues como de vez en cuando hablo de libros y ya está claro que Sara  y yo leemos, también es lógico que Lucas sea un devorador de libros. A lo largo de sus años lectores ha pasado por todas las etapas, la de libros con ilustraciones, libros con pocas letras, libros con más contenido de letras y menos dibujos y ahora ya, libros para adolescentes o algunos de los libros míos (ahora ha terminado de leer El clan del oso cavernario).

En esta ocasión vamos a hablar de un libro orientado a preadolescentes. Se trata de Monday & May contra el Doctor Lecter, de Lilian Wallaby. En realidad la escritora del libro no es ella, aunque sí es la autora de las historias. Me ha resultado curioso conocer el caso. Resulta que esta anciana mujer era analfabeta pero contaba historias fantásticamente. Y dos escritores y un ilustrador español fueron a conocerla y de este modo, empezaron a plasmar e ilustrar sus divertidas historias en el libro que ahora tenemos delante.Monday & May

En palabras de Lucas, el mejor crítico posible” el libro trata de unos niños que están contra el cambio educativo de su instituto. El Doctor Lecter realiza un montón de cambios que hace que todo sea un caos y los hermanos Monday & May deciden poner fin a todo ese embrollo. El libro está escrito en primera persona, contado de la mano de los dos hermanos y tiene bonitas ilustraciones. Me ha gustado la trama y poder valorar las cosas que tenemos, a veces las cosas que queremos pueden ser peores. Aunque a ojos de Lucas, el libro se le ha quedado “un poco corto”. El libro está dirigido según la web a niños de entre 10-14 años, aunque la realidad es que es un poco más infantil. Lo hemos encontrado gracioso pero más adecuado a niños a partir de los 7-8 más o menos. Así que si tenéis niños de estas edades o que hacer algún regalo, es una buena idea. Os dejo el enlace del libro por si queréis echarle un ojo.

Y vuelvo a recordaros el súper sorteo que Boolino lleva a cabo, de la mano de Madresfera, con el reto #1000. Podéis ganar un iPad mini sólo por suscribiros a sus cajas de fomento de la lectura. Podéis suscribiros de forma mensual, trimestral o anual y siempre podéis daros de baja cuando queráis. Además, si probáis la Book Box desde este enlace, obtendréis un 5% de descuento. Hay cajas Book Box para todas las edades y podéis elegir entre varias. Además del libro elegido, viene llena de actividades que les encantan a mayores y pequeños. Mirad lo contentas que se pusieron Sara y mis sobrinas al abrir nuestra última Book Box. ¡Diversión para rato!Boolino Book Box