No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Un nuevo caso de desconocimiento sobre lactancia

Ayer fui a la piscina con los niños y mi madre. Allí, mi madre se encontró con una amiga y se pusieron a charlar. Las típicas preguntas y ya sale el tema de los nietos. Mi madre le preguntó por el suyo y de pronto, empieza la conversación de la abuela:

Nos cuenta que TODOS lo han  pasado fatal con su nieto de 11 meses. Preguntamos qué le pasaba, pensando que habría estado malito o algo y va y nos suelta que el niño, con 11 meses estaba enviciado con la teta y no quería comer potitos, no había manera, solo quería teta y le tenían que obligar a comerse los purés, medio potito a la fuerza, con llantos y todo. Que estaba muy delgado porque la teta no le dejaba comer purés.

Aquí ya empiezo yo a poner una cara…. Y claro, intento hablar, aportar algo a la conversación. Pero la señora no me dejaba. Ella erre que erre. Yo no quiero juzgar a nadie, sabéis que ante todo, respeto. Y en este caso, como en muchos, el desconocimiento es lo malo, que de verdad creían que el niño tenía vicio. Pero lo que me sentó mal era que la señora no me dejaba hablar. Y que siguiera con el tema.

Así que ella siguió relatando:

-Qué mal lo hemos pasado todos, con tanta teta y sin comer, se iba a poner malo. Fuimos a la pediatra,  nos dijo que lo mejor era quitarle la teta de golpe, porque además, se despertaba dos veces por la noche para mamar, que vicio. Y encima, el crío un maleducado, porque en mitad de la calle le levantaba la camiseta a la madre para mamar, pero bueno, enviciado total, mira que cosas hacía.

Comprenderéis que aquí, yo ya de todos los colores, porque en este caso, la que estaba juzgando era la abuela. Y en ese oportuno momento, mi princesa decidió que quería teta, y como iba en el portabebé y yo en bikini, más fácil, imposible. La señora me puso una cara….

–“Madre mía, ¿qué tiempo tiene esta niña? Es más grande que mi nieto. ¡Qué vergüenza! ¿Y como no le quitas la teta?”-

Así que, como no me dejaba explicar nada, de los beneficios de la lactancia, directamente, me di la vuelta y la dejé con un palmo de narices, pensando en el vicio de mi hija, allí, hablando con mi madre, que ahora os cuento el final de la conversación.

 Vamos a ver, analizando la conversación tranquilamente, esto es lo que veo.

  • La abuela hace suyo un «problema» del nieto (veis que va entre comillas la palabra problema, porque desde luego, aquí no hay ningún problema). En este caso, la abuela se ha metido hasta el fondo en la lactancia de su hija y de su nieto. En ningún momento ha hablado de lo que sentía la madre de la criatura. Vamos, que me juego el cuello a que por culpa de la abuela, esta madre y este bebé han dejado la lactancia. Tantos comentarios sobre el vicio del niño, sobre que hay un problema, dice que fueron a la pediatra, ella presente en todo el proceso….. ¿Porque no puede dejar la gente en paz a las madres con sus hijos y su forma de crianza? 
  • El niño no comía nada, estaba delgado, no quería puré y le metía la comida a la fuerza- La leche materna debe ser el principal alimento del niño durante sus primeros dos años de vida, tiene todos los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo y nutrición. Y hay que complementarla con el resto de la alimentación. Así mismo, la alimentación complementaria debe «complementar» a la leche, no sustituirla. Y nunca, jamás, se debe forzar al niño a comer, no hay que obligarle y menos, hacer que el niño llore a la hora de la comida, porque entonces, la hora de comer se va a convertir en un trauma. Si este niño no quería terminarse los potitos, podía ser por varias causas: que con la lactancia estaba satisfecho y no necesitaba más comida, que sea un niño que come menos (aquí también tengo que puntualizar, ¿que come menos que qué? ¿Qué las cantidades estipuladas por quién?, No todos los niños comen ni deben comer las mismas cantidades, y no por eso hay que etiquetarles como malos comedores) y que no le gustase el sabor de los potitos y prefiriera comerse unos cuantos macarrones. composición de la leche materna en el segundo año
  • La parte del pediatra, en la que le dice que suspenda la lactancia a la fuerza, ufff, esa me deja sin palabras. Porque volvemos al tema que ya hemos tocado más veces. Las madres se dejan aconsejar por los profesionales sanitarios, creyendo que estos son expertos en todo. Ese pediatra, debería tener más conocimientos en lactancia y haberle explicado a la madre que la leche alimenta más y mejor que un puré. Pero por lo que veo, el pediatra en cuestión no es de los que fomentan la lactancia, al contrario, es de los que creen que ¡un puré de verdura es más sano que la teta! Desde luego, en caso de que la madre quiera destetar a su hijo, por cualquier causa, nunca, jamás, vería aconsejar hacerlo a lo bestia.
  • Comenta que el niño se despertaba varias veces en la noche para mamar- Los niños pasan por distintas fases del sueño, lo lógico es que se despierten y no sepan volver a dormirse solos, para eso tiene que pasar tiempo. Y además, como al resto de los humanos, a ellos, no les gusta estar solos. Se despiertan y buscan a la madre para quedarse tranquilos, calmarse y volver a dormirse. No es por la teta, es por evolución. En contra de la creencia popular, el hecho de que un bebé tome lactancia artificial no significa que vaya a dormir toda la noche del tirón. Sí es cierto que hay estudios que demuestran que los bebés que maman, tienen más despertares nocturnos. Pero estos despertares son saludables y previenen, en muchos casos, el síndrome de muerte súbita del lactante.
  • Cuando ya habla de vicio y de que el niño era un maleducado… La teta no es solo alimento, como ya he contado más veces, es consuelo, es paz, es cariño, es amor, es un lugar donde refugiarse, es donde se calman los golpes, es donde se relajan para dormir, es un lugar para reírse. La teta sirve para todo eso y más. Un bebé que busca la teta y a su madre, no lo hace por vicio, lo hace para calmar alguna necesidad o por el simple hecho de querer contacto físico. Y ya, lo de decir que un bebé de 11 meses era un maleducado… Vamos a ver, ¿Cómo puede alguien pensar que a un niño menor de 1 año le puedes explicar que en casa se puede mamar, pero que en la calle, si tiene hambre, sueño o pupita, se tiene que aguantar, porque no está bien que mamá se saque las tetas en público? ¿y porque se empeña la gente en pensar que dar de mamar en público es algo malo y ofensivo?

Cuando mi madre volvió un momento después de la conversación con esta señora, me contó, que después de todo, al niño le quitaron la teta. Que lo pasó fatal unos días, llorando a todas horas, pero que ya se había acostumbrado (pobre mío, acostumbrarse así a lo bestia, a sufrir una pérdida). Que ahora conseguían que ya se tomara casi todo el potito de verduras pero que no quería tomar leche de fórmula. (Ahora sí que puede tener un problema de alimentación, porque está ingiriendo menos calorías de las que tomaba antes). Y que de momento, se seguía despertando varias veces en la noche, pero que en cuanto le obligaran a tomarse los biberones cargados de cereales, seguro que ya dormía del tirón (jolín, que miedo me da la palabra esa, obligación).  Vamos, que a ese niño, que estaba tan feliz con su teta, le han hecho sufrir, le han quitado su teta querida, y encima, no han conseguido solucionar ninguno de los supuestos “problemas” que tenía.

Se necesita mucha información sobre la lactancia, muchísima más de la que se dispone. Las madres necesitan conocer los beneficios reales de la lactancia materna, necesitan saber que dar de mamar 11 meses, 2 años o 4 no es nada malo, que es beneficioso tanto para el bebé como para la madre, que la leche materna sigue aportando gran cantidad de nutrientes a la alimentación del niño aunque este sea “mayor”, que mamar no es un vicio y que despertarse varias veces por la noche es totalmente normal. Las madres necesitan saber todo esto. Pero sobre todo, necesitan tener el valor de decirles a esas abuelas/vecinas/tías/amigas/desconocidas/pediatras que la lactancia es lo más sano y natural para sus hijos y que dejen de hacerles ese tipo de comentarios y de meterse en su forma de crianza.

Qué regalar a una embarazada o madre reciente

Es una costumbre, cuando una mujer tiene un bebé, ir a hacerle una visita y llevarle algún detalle. Últimamente, también se empieza a poner de moda en España los baby shower.

Un baby shower es una fiesta que se organiza para hacer regalos a los futuros papás. Tradicionalmente, esta fiesta era sólo para mujeres, aunque ya se empiezan a realizar fiestas para todos los miembros de la familia. En un baby shower, la temática gira en torno al bebé, se decora y se hacen juegos divertidos, antes de pasar a los regalos.

Pues, si te han invitado a una fiesta baby shower, o simplemente, si vas a visitar a una mamá reciente, voy a ayudarte con las cosas que le puedes regalar. Como yo soy prolactancia total, la mayoría de los regalos son para favorecer la lactancia. En este caso, los consejos sobre regalos girarán en torno a cosas que a mí me han parecido y me parecen muy importantes y útiles

Lo primero, que considero lo más importante, es preguntar directamente a los padres. Esto se puede hacer en caso de confianza. Los papás recientes, sobre todo sin son primerizos, van a necesitar muchas cosas y esto supone un gran gasto, por lo que, si les regalamos algo que ellos nos hayan pedido, mucho mejor. En caso de no querer/poder preguntar primero, y querer que sea una sorpresa, allá vamos con las ideas:

  • Portabebé ergonómico– Evidentemente, tenía que ser la primera opción.  Con un portabebé, se facilita la lactancia, el contacto físico continuado entre mamá y bebé, favorece el apego, calma al bebé y deja las manos libres a la mamá para poder hacer otras cosas o atender a otros hermanitos. Usar portabebé tiene un montón de beneficios que os explico Aquí. Y para saber cómo elegir un portabebé, están todos aquí. Realmente importante, que sea ergonómico.portabebé caboo
  • Sacaleches y envases para la conservación de la leche materna-Más o menos al mes de establecida correctamente la lactancia, se puede comenzar a extraerse leche y conservarla en el congelador. Esto resulta especialmente útil si la madre va a tener que ausentarse durante algún tiempo o simplemente, si queremos tener reservas para algún caso de necesidad.sacaleches-electrico-69230-146375
  • Cojín de lactancia– Los primeros días, el bebé mama muy a menudo y por lo general, durante mucho rato. A partir del 3º mes, el bebé ya tiene más destreza y mama más deprisa. Pero al principio, es normal pasarse horas y horas dando de mamar al bebé. Evidentemente, podemos hacerlo con nuestro súper portabebé ergonómico. Pero también se pasa mucho rato sentada, y que mejor manera que buscarse una postura correcta que usando un cojín de lactancia. El cojín coloca al bebé en una posición más elevada, sin tener  poner la madre posturas incómodas. Y si me apuras, hasta ayuda a la alimentación de la madre. Cuantas veces me pasó a mí, que justo cuando me iba a poner a comer/cenar, la princesa necesitaba mamar, y claro, ella era lo primero y yo comía tardísimo o frío. Pues descubrí que con el cojín, podía tumbarla y que mamara tranquilamente mientras yo comía, y así, nos alimentábamos las dos a la vez.2450788619_8255bd2282_o
  • Ropa de lactancia– Imprescindible para una mamá reciente. Como ya hemos visto, al principio, nos pasamos el día con la teta fuera. Y la ropa de lactancia facilita la tarea. Si usamos una camiseta normal, de esas que tenemos que levantar y dejar al aire toda la barriga, antes de sacar la teta, y además, queremos hacerlo en un portabebé, la cosa se complica. Con la ropa de lactancia, se facilita el acceso al pecho, pudiendo tener acceso desde arriba.Sara 53
  • Cámara vigilabebés– Cuanto más rato pase el bebé con la mamá, en un portabebé, más vigilado estará, además de tener contacto físico y continuado. Muchas veces dormirá sus siestas pegadito a mamá. Pero, también hay veces en las que el bebé duerme en la cuna o en la cama, la mamá se despierta antes por la mañana o bien, se acuesta más tarde por la noche. Una cámara de vigilancia, en la que vemos los movimientos de nuestro bebé y le oímos si se despierta y hace ruido, da una tranquilidad extra. Mi princesa tiene 17 meses y es uno de los regalos que más he amortizado, porque lo sigo usando., ahora mismo, ella duerme en mi cama, mientras tengo un ojo en la pantalla del ordenador y otro en la pantalla de la cámara
  • Luz quitamiedos– Otra cosa que me parece súper útil. Esta luz, de bajísimo consumo y poca intensidad, permanece encendida durante toda la noche, de modo que vemos a nuestro bebé sin ningún problema y cuando le damos de mamar o tenemos que hacer un cambio de pañal nocturno, no tenemos que encender ninguna luz extra. Aporta tranquilidad a las madres, que solemos mirar varias veces durante la noche a nuestros pequeños, para comprobar que están bien.
  • Mantitas suaves y muselinas de algodón y/o bambú– Una mantita nunca viene de más, siempre nos hará falta una para cubrir a nuestros pequeños. Pero, es importante elegir bien. No vale una manta de esas gordas, sintéticas, llenas de pelusa, que se te erizan los pelos con solo rozarla. Pensad que son para envolver al bebé. Así que es importante buscar algo suave y de calidad, que respete la piel del bebé. Para esto, las muselinas también son geniales. Son suaves y de tejidos orgánicos. Las hay de diferentes tamaños, pequeñitas, para quitar babas o proteger el hombro del adulto de eructos, o grandes, para tumbar a nuestro peque o envolverle suavemente.

  • Pañales– Los pañales son indispensables en nuestra vida diaria con el bebé. Los primeros meses, además, la cantidad de pañales que se utilizan es exagerada, una media de 8-10 al día. Y no son nada baratos. Regalar paquetes de pañales (cuidado con las tallas, no los vayamos a comprar pequeños) o tartas de pañales, que además, son bonitas y originales, es un regalo estupendo. Tamnbién, se puede valorar la posibilidad de los pañales de tela, opción más económica a la larga y más natural y cuidadosa con la piel del bebé, pero esta posibilidad habría que consultarla antes con los futuros papás.
  • Apoyo y respeto– Esto es fundamental, respetar las decisiones de la madre y apoyarla en su forma de crianza.

Cosas que no regalar:

  • Ropa de bebé– Con mis dos hijos, en el 90% de los casos, todas las visitas me traían ropa. Las mamás, durante el embarazo, ya nos volvemos locas comprando ropita para nuestros peques. Además, si tenemos sobrinos, seguramente también heredemos ropa aprovechable. Pero en general, las visitas se empeñan en regalarte más ropa. Los bebés recién nacidos crecen a un ritmo espectacular, con lo que, la ropa se le queda pequeña enseguida. Si me regalaban ropa de primera puesta, en muchas ocasiones no me dio tiempo a usarla. Y otro error muy común, es que la gente te regala ropa más grande, para cuando crezca, pero no tienen en cuenta los cambios de estación, con lo que nos encontramos en verano, con ropa de invierno.
  • Biberones ni calienta biberones– Esto es como decirle a la madre que le va a dar al bebé lactancia artificial. Tenemos que apoyar a una madre que va a alimentar a su hijo de la mejor manera que existe. Si aparecemos con algo de esto, por si acaso, podemos empezar a sembrar dudas en la madre, y más si va acompañado de comentarios poco acertados, como, “ya te servirá más adelante” o “para cuando te quedes sin leche” o “para que el padre también se implique en la alimentación”.
  • Consejos– Por favor, cada familia decide como quiere criar a sus hijos. Aunque no compartamos su forma de hacerlo, nunca, jamás, debemos criticarlos. Y menos aún, dar consejos desafortunados sobre lactancia. Hace unos días, estuve en una gran reunión con una amiga y su bebé de días. Su bebé mamaba cada dos por tres. La mía, cada vez que a ella le apetecía. En todo el rato que estuvimos allí, escuché cantidad de comentarios absurdos y tonterías. A ella, le decían que el niño acababa de mamar, que no podía tener hambre, que le estaba tomando el pelo (¡¡¡un niño de 10 días!!!), que lo mismo no tenía suficiente leche…….Yo, como no puedo callarme, intercedí en algunos de los comentarios, explicándoles que el bebé tenía el estómago muy pequeño, que la leche materna se digiere muy rápido, que un niño pequeño es incapaz de manipular y que se leche era el mejor alimento que podía obtener. Pero a mí también me dijeron unas cuantas cosas: que mi hija tenía vicio, que era muy grande y mi leche ya no le alimentaba y hasta que yo iba a tener osteoporosis. Y bueno, a algunos de sus comentarios absurdos les puse freno, a otros, opté por mirar para otro lado e ignorarles. Así que, por favor, nunca, jamás, hagáis comentarios de este tipo a una madre que está dando de mamar a su bebé. Porque, si la madre conoce todos los beneficios de la lactancia materna, posiblemente, le entrarán por un oído y le saldrán por otro. Pero, si la madre tiene dudas, si todo el mundo le machaca con esos consejos, si está cansada, agotada y alguien le dice que con un biberón estará mejor, puede ser que piense que tienen razón y os carguéis una lactancia.

Seguro que me dejo varias cosas que también pueden resultar útiles, así que, a vosotros, ¿qué otros regalos útiles se os ocurren?

En la televisión para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Hoy finaliza la Semana Mundial de la Lactancia Materna, y no quería dejar pasar este día sin hacer una última contribución. Aunque, evidentemente, yo no soy alguien muy leída o muy seguida, sí sé que siempre hay personas detrás, pocas o muchas, eso no importa, pero si algo de lo que escribo sirve para ayudar a alguna mamá en la lactancia, a empezarla con éxito, a seguir en el tiempo, a tener argumentos para defenderse contra la gente que la ataca desde la más profunda ignorancia, a solucionar alguna duda… entonces, este espacio tiene mucho sentido.

El lunes 5 de Agosto, en un programa de la Televisión Autonómica de Castilla la Mancha, que se llama, Historias con duende, hicieron un especial dedicado a la lactancia materna. Y, gracias a una amiga que trabaja en la radio, me invitaron a participar. Ni que decir tiene que no me lo pensé ni un momento, y allí que me fui de cabeza. Y me llevé mis portabebés, jejeje.

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La experiencia fue genial. El trato de todo el personal de la televisión fue increíble. En cuando vieron a la princesa, todos estuvieron pendientes de ella. Pasé por la zona de maquillaje y me dejaron…..estupenda,  aunque yo me veía un poco rara, acostumbrada a arreglarme poco. Antes de entrar al plató, me dijeron que podía dejar a la pequeña corretear por allí, que no me preocupara, así que creo que ella fue la protagonista indiscutible de todo el programa.

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Lo bueno fue que estuvimos más de 1 hora de programa hablando de lactancia, de dudas, de problemas, de mitos. De los beneficios que tiene, tanto para el bebé como para la mamá. De lo beneficiosos que son los grupos de apoyo, y por supuesto, de las ventajas de usar portabebés y su relación con la lactancia. Aunque para mi gusto, el programa se quedó corto, porque quedaron muchas cosas por hablar en el tintero, creo que fue una gran labor informativa, que conseguimos llegar a un amplio grupo de personas y que solucionamos alguna duda. Los programas en directo, es lo que tienen, que entre la publicidad y las llamadas de teléfono que entraban, el tiempo real para hablar era poco. Pero seguro que mi aportación, aunque breve, sirvió para algo. Y un poco antes de terminar, pude al fin levantarme y enseñar brevemente los portabebés que llevaba y como se puede dar de mamar en una bandolera.

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Y así, con este pequeño granito de arena, quiero despedirme de la SMLM, aunque en Octubre se celebra oficialmente en España, y espero que podamos hacer muchas más cositas.

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Si alguien tiene algún interés en verme en la tele, las caras forzadas que ponía y el amamantamiento en directo de la princesa, que creo que fue de lo mejor del programa, os dejo el link aquí mismo. A la derecha están las fechas de la emisión, es la del día 05/08/2013. Yo salgo a partir del minuto 32.

¡Feliz final de la SMLM!

 

 

Sábado de sensaciones 3

Ya han pasado 15 días desde el anterior Sábado de Sensaciones, genial idea de Bea mamá de dos, en la que, a través de las fotos, expresamos sin palabras cantidad de cosas.

Y como no podía ser menos, esta semana, que es la Semana Mundial de la Lactancia Materna, mi SDS va de eso, para no perder mi esencia.

Las tres imágenes que os muestro hoy, para mí están en la categoría de Instantes, porque todos y cada uno de esos momentos, han sido muy especiales para mí.

La primera imagen fue el primer momento en el que conocí a mi pequeña. Un instante único y mágico, que no olvidaré jamás.

Lactancia

La segunda imagen, hace ya 1 año, haciendo un descanso después de jugar en la playa. Otro momento mágico, en el que la mirada de mi pequeña me derretía.

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Y la última, es de sólo hace unos días, con la princesa a punto de cumplir 17 meses. Con la libertad de poder calmarse cuando ella lo necesite, siempre pegadita a mami.

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¡Feliz Sábado de Sensaciones!

Semana mundial de la lactancia materna. Mis historias de lactancia

Del 1 al 7 de Agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2013. La WABA (World Alliance for Breastfeeding Action), ha anunciado su lema de este  año: “Apoyo a las madres que amamantan: cercano, continuo y oportuno”.

Semana mundial lactancia materna 2013

Con esto se quiere tomar conciencia de la importancia que tienen los grupos de apoyo, la ayuda que reciben las madres cuando están pasando por un problema con su lactancia, ayuda que viene de iguales, de otras madres que ya han pasado situaciones similares.

Esta ayuda se obtiene, en la mayoría de los casos, en grupos de apoyo a la lactancia, grupos y asociaciones que ayudan, acompañan, apoyan e informan a madres lactantes. Los grupos de apoyo se reúnen periódicamente. Y se ha demostrado, desde hace ya algunos años, como estos grupos son el mejor recurso para llegar cada vez a más madres y asegurar una lactancia correcta, no solo en sus inicios, sino también, mantenida a lo largo del tiempo, una ayuda que evita abandonos precoces del amamantamiento.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebra en el aniversario de la Declaración de Innocenti, firmada en 1990, sobre la protección, el fomento y el apoyo de la lactancia materna. En Europa, como Agosto es un mes mayoritariamente vacacional, se posponen las celebraciones a la primera semana de Octubre.

Hoy, 1 de Agosto, es el día Mundial de la lactancia materna. Y quería aprovechar para hablar de la mía propia. Los que me leéis, no vais a encontrar nada nuevo, ya sabéis que hablo mucho de lactancia y alguna vez he contado mi historia, pero no podía dejar pasar esta oportunidad y hacer un pequeño resumen de lo que ha sido y es, para mí, la lactancia.

Tengo dos hijos y he tenido dos lactancias diferentes. Por suerte, nunca he tenido problemas al inicio de las mismas, de grietas, malas posturas o “falta” de leche (nótese que lo pongo entre comillas). Y digo por suerte, porque hace 11 años no sabía lo que sé ahora. Y no conocía ningún grupo de apoyo. Si al principio hubiese tenido problemas para iniciar una lactancia satisfactoria, no sé qué habría pasado. Porque, en aquella época, recibí más de un consejo que hoy sé que es erróneo. A mi príncipe y a mí nos “pautaron” la lactancia con reloj. Los primeros días fueron caóticos en ese sentido, porque todo el mundo sabía y comentaba y me decían que le dejase llorar porque no podía tener hambre…bueno, nada que la mayoría de vosotras no haya oído también. Por suerte, cuando pasaron los días de las visitas continuas, comprobé que si no hacía tanto caso al reloj, el príncipe no lloraba, mamaba y se quedaba más tranquilo. Aun así, nunca llegó a ser una lactancia a demanda en toda regla. Y con 8 meses, se terminó. Por culpa de la falta de información, que hicieron que sustituyera tomas por alimentos, que usara leche artificial para preparar papillas de cereales….Me dio mucha pena, porque habían sido unos meses muy bonitos. Todavía hoy recuerdo con cariño como, cuando era un poquito más grande, con 6 o 7 meses, cuando veía la teta daba grititos de alegría y se lanzaba de cabeza.

En cambio, con la princesa, todo ha sido distinto. Y ha sido gracias a la información. Durante el embrazo leí todo lo que caía en mis manos sobre lactancia, me hice una experta. Y desde el momento en que nació, en el primer segundo, ella se enganchó a la teta y ya no se ha soltado. He escuchado los mismos comentarios y los mismos consejos que con el príncipe, pero los he ignorado todos. Porque esta vez estaba preparada. He ido a grupos de apoyo a la lactancia, una vez a resolver una duda, cuando la peque tenía unos 4 meses, y el resto de las veces, he ido en calidad de madre, a ayudar y apoyar a otras madres. TAmbién he asistido a un curso de Formación en Lactancia para personal sanitario (soy enfermera). He conseguido que algunas madres de mi grupo de Mamás de Marzo, no hayan sucumbido a los comentarios y ahora, 17 meses después, sigan dando la teta a sus peques. Y sigo ignorando los comentarios que me hacen por darle la teta a una niña “tan mayor”.

Para nosotras, y para el resto de las madres, la teta no es solo alimento. Es amor, consuelo, complicidad. Son caricias, risas, sueño. Es cobijo, ternura y por supuesto, alimento.

En este día mundial de la Lactancia Materna, por favor, hagamos llegar el mensaje a las madres y al resto del mundo, que la lactancia es lo mejor para nuestros hijos, que somos mamíferos y dar la teta es lo natural. Y que todas podemos, que si hace falta, hay mucha ayuda disponible, muchas madres, que como yo, intentan llevar el mensaje a otras madres.

¡Feliz día y feliz semana de la lactancia materna!lactancia

 

Cuando se pierde el sueño

Son las 4 de la madrugada. Y llevo despierta 1 hora. Otra vez me ha vuelto a pasar. La princesa quiere teta, mama feliz y se da la vuelta. Pero, en vez de hacer yo lo mismo, algo pasa por mi cabeza, algo que ahora no tendría que estar aquí. Y me desvelo.

Ya no consigo dejar de dar vueltas a las cosas. Cada vez que me pasa, es por alguna tontería, algún pensamiento, que enciende la mecha y ¡Boom!, todo en mi cabeza explota y ya no puedo dormir, ni dejar de pensar, de hacer planes, de tener ideas, pero, sobre todo, de tener miedo.

Todo se resume en lo mismo. El miedo. El pánico a estar equivocándome. A no estar haciendo las cosas bien. Miedo al fracaso, y mucho, mucho miedo, al «ya te lo advertí».

Cuando nació la princesa, hace 15 meses, mi vida cambió totalmente, mis conceptos, la forma de ver las cosas, las prioridades. El trabajo dejó de ser importante, lo importante era ella, su crianza, su educación, no me importaba lo que la sociedad actual pensara, sólo pensaba que ella tenía que estar conmigo, una hija con su madre, no «cuidada» por desconocidos, no alimentada con fórmula, no abandonada, aparcada como nos obligan a hacer. Y lo dejé todo por ella.

Dejé el trabajo, invertí el poco dinero que tenía en la tienda de portabebés y me lancé de cabeza a hacer algo que me apasiona(ba) y me permitía estar con ella.

Y no fue nada fácil. No me refiero a lo material ni a lo económico, me refiero psicológicamente hablando. Porque cuando haces algo así, esperas que te apoyen. Las personas que «te quieren», las que están cerca. Pero choqué contra muros. Me encontré malas caras. Y me encontré muy sola.

Claro que ha habido gente que me ha apoyado. Muchísima gente. Gente a la que estoy muy agradecida, que me anima a seguir, gente que casi ni me conoce.

Pero, a las 4 y pico de la mañana, lo que pasa por mi mente no es esa gente. Es la otra. La «familia», los que hacen las cosas por mi bien y solo me echan mierda encima.

Pienso y pienso. Sabía, o creía saber, que montar un negocio de la nada no era fácil. Pero pensaba, o quería pensar, que rápidamente vería sus frutos. Nadie me informó, nadie me advirtió que esto no era fácil. Lo único que escuchaba cada día eran preguntas sobre lo que había vendido y malos augurios.

Ya ha pasado más de medio año. Pero esto no funciona. Imagino que es lo normal, al principio no hay beneficios. Pero ya no tengo un colchón donde apoyarme. El dinero se acaba y mis ideas también. Le estoy dedicando a esto mucho esfuerzo. Mucho más que una jornada laboral normal. Y me compensa. Porque estoy con mi hija, porque comparto con ella cada minuto del día. Porque paso muchas más horas con mi príncipe grande. No paro de hacer cosas, de moverme, de inventarme. Pero ya no se me ocurre que más hacer.

Y esto es lo que me ha desvelado. ¿Y si ya no puedo seguir? ¿Que voy a hacer? ¿Llevar a mi niña a la guardería? ¿Perderme todos los momentos? ¿ Ver la cara de satisfacción de la gente que «me quiere» alegrándose porque sabían que iba a fracasar? ¿He fracasado? ¿Qué más puedo hacer? ¿Está todo perdido?

Y así, entre lágrimas de rabia, miedo e impotencia, otra noche más veo pasar las horas del reloj. Y mañana tengo que poner buena cara, porque la gente que «me quiere» no entiende que pueda estar triste y cansada, me regañan como si fuera pequeña y me estuviera equivocando. ¿Me estoy equivocando? Porque yo creo que no, que nadar a contracorriente no es malo, es bueno, es seguir mi instinto, es querer hacer bien las cosas, aunque no sea del modo que la mayoría creen que se debería hacer.

Y así seguimos, mi cabeza a 100 por hora, como para dormir.

Por lo menos, la veo dormir a ella y me relajo. Es mi punto de apoyo, mi calma en mitad de la tormenta, es por quien tengo que seguir y luchar para conseguir lo que me propongo. Por ella, que duerme conmigo. Y por él, que duerme en la habitación de al lado, y que con sólo 11 años, levanta mi ánimo como nadie sabe hacerlo. Mi otro punto de apoyo.

Son las 5 de la madrugada. 2 horas despierta. No sé si podré volver a dormir. Pero escribir me ha servido para sacar los fantasmas de mi cabeza, ahora por lo menos, estoy más tranquila.

Semana Mundial del Parto Respetado

Del 20 al 27 de Mayo de 2013, se celebra la Semana Mundial del Parto Respetado, con el lema “Please Do Not Disturb… Birth in Progress” (No molesten, bebé naciendo).

parto respetado

Desde aquí, quiero aportar mi granito de arena a esta iniciativa, que pretende humanizar los partos, dejar que las mujeres sean las que tomen sus tiempos, si intervenciones innecesarias, sin separar al bebé de la madre.

No voy a entrar en las cesáreas, en las que se realizan, de verdad, por motivos justificados, como un desprendimiento de placenta, o en las que se realizan innecesariamente, como ocurre aún en tantos países y en tantos hospitales. Tampoco, en las cesáreas programadas por conveniencia de la madre, pues aquí, cada una toma su propia decisión, y no soy yo quien para juzgar a nadie. Yo tengo mis propias opiniones, pero, sobre todo, RESPETO las opiniones de todo el mundo.

Quiero hablar de los partos vaginales, supuestamente, sin complicaciones. Y de las diferencias de los dos partos que he tenido.

Hace 11 años, nació mi primer hijo. Me fui al hospital después de varias horas de contracciones en casa, cuando ya las tenía muy seguidas. Iba muy tranquila, siempre he pensado que si la humanidad tiene tantos miles de años, es porque las mujeres podemos parir y que no era para tanto. Cuando llegué, me confirmaron que estaba de parto, 3 cm dilatada, pero que al ser primeriza, iba para largo.

Me pasaron a la sala de dilatación. Sin preguntar, sin pedir opinión, me rasuraron y al terminar, me pusieron un enema. Me pareció un momento bochornoso, porque compartía la sala con otra parturienta y su pareja, y yo, tuve que salir corriendo al baño, con el culo al aire. Me cogieron una vía bien gorda (soy enfermera, sé de qué hablo…) y al momento, empezaron a pasarme la oxitocina. Mientras esta hacía su labor, decidieron romperme la bolsa y monitorizar al pequeño en su cabeza (luego tenía una pequeña heridita). Todo esto, sin explicaciones, simplemente, era así y punto. Me sentí un poco perdida. Y asustada. Porque cuando todo eso empezó a hacer efecto, las contracciones eran tan brutales, que me partía del dolor, me mareaba y todo. Vino el anestesista a ponerme la epidural, menos mal, porque eso era insoportable. Y ahí, cesaron los dolores fuertes. Momentos después, sentí una presión, sólo una sensación, porque mi cuerpo estaba adormilado. Llamé y al explorarme, me dijeron que estaba en completa y que había llegado el momento. ¿Ya? ¡Si solo llevaba allí 2 horas! ¿No iba para largo?

Pasamos al paritorio, entre varias personas, me pasaron al potro. Esa sensación de no poder ni moverme, ni colaborar, no me gustó nada. El expulsivo, fue completamente guiado, porque no sentía las contracciones, me tenían que decir cuando tenía que empujar. De pronto, una matrona me dijo que me iba a ayudar un poco, y se subió encima de mi abdomen, para empujar al bebé hacia abajo. ¡Qué dolor! Una episiotomía enorme, que me llegaba hasta casi el ano, y que fue lo peor durante 10 días después. Un rato después, nacía mi tesoro. Me lo dejaron encima mientras alumbraba la placenta y se lo llevaron para ponerle vacunas, pesarle, medirle……Al rato, ya estaba conmigo, en la teta. Tenerlo en brazos, fue lo más emocionante del mundo.

Y ahora, el otro parto, este hace apenas 14 meses, cuando nació mi segunda hija. Desde que me quedé embarazada, pensé que no quería que mi parto fuera como el del niño, quería algo más natural, más controlado por mí. Leí, me informé, pregunté y preparé un plan de parto, que metí en la bolsa, para entregar cuando llegara el momento.

Cuando empezaron las contracciones, me quedé en casa, tranquila, hasta que de pronto, se aceleraron y salimos corriendo para el hospital. Al llegar, tenía 4 cm de dilatación, y me pasaron a la sala, a una sala sola, donde podía estar tranquila. Nadie se ofreció a rasurarme, a pincharme oxitocina ni a romperme la bolsa, aunque yo ya iba preparada para decir que no. Me tumbaron un rato, para monitorear a la pequeña. Mi idea, era levantarme un rato después y pasear, pero no hubo tiempo. Las contracciones empezaron a ser cada vez más seguidas, más intensas. Yo estaba sola en la sala y me puse un poco nerviosa, porque veía que el momento llegaba. De pronto, noté como se rompía la bolsa y una necesidad imperiosa de empujar. Llamé a la matrona como pude y me dijo que mi princesa estaba naciendo, allí mismo, en la cama. Fue alucinante, sin estar en una fría camilla, sin luces de quirófano ni médicos con mascarilla. Muy poca gente alrededor. La matrona, respetando mis tiempos y los de la niña, sólo me decía que me dejara llevar, que no empujara, que dejara que ella saliera sola. Y salió, perfecta, preciosa, sin intervenciones. La pusieron en mi pecho y la dejaron allí mientras alumbraba. No se la llevaron para pesarla ni medirla. Le pinzaron el cordón encima de mí. Allí mismo, le pusieron una dosis de vitamina K y le echaron gotitas en los ojos. Fue lo más bonito que he vivido nunca, fue un encuentro con mi yo interior, con mis antepasados, con todas las mujeres que han parido y que han dado vida.

Estos dos partos tan distintos, con el mismo final feliz, son mi modo de contribuir a la semana por un parto respetado.

Respetado, a mi entender, es también respetar a todas las madres, decidan lo que decidan.

Edición: Tania, de soy la mamá de Nico, ha abierto la posibilidad de enlazar los post de nuestros partos, tanto respetados como no, en esta semana por el Parto Respetado y en contra de la violencia obstétrica. Me parece muy buena idea, un punto de encuentro para tener todas nuestras vivencias juntas. Así que os animo a uniros a esta iniciativa.

Porteo en el mundo: África

Ya sabéis que yo soy una loca del porteo, de llevar a los bebés bien pegaditos, de la cantidad de beneficios que tiene. Sabemos que el porteo, ayuda a establecer el apego, favorece y facilita la lactancia, previene la displasia de cadera, mejora los cólicos del lactante y un largo etcétera que podéis leer aquí.

Pero…..todavía, por desgracia, mucha gente no ve el porteo como algo normal. A mí me siguen mirando y hasta haciendo comentarios por la calle, que si se va a acostumbrar a los brazos; que si la llevo con las piernas muy abiertas; que si la niña no va a andar nunca…. Comentarios que la gente hace por desconocimiento, totalmente.

Lo que mucha gente no sabe, es que llevar a los bebés en brazos, no es nada moderno, no es de hippies, como me han llamado. Llevar a los bebés en brazos es tan antiguo como la humanidad, o alguien se imagina a un Hommo Sapiens empujando un cochecito de bebé (antes siquiera de haber inventado la rueda…..). ¿O es que los bebés del Neandertal nacían sabiendo andar y desplazarse?
Pues no, los bebés han sido llevados en brazos siempre, toda la vida. Y no fue hasta hace poco más de 150 años, cuando se inventó la silla de paseo, cuando los bebés empezaron a pasar horas allí tumbados/sentados, desplazándose de un sitio a otro.

Y por ello, llevar a los bebés pegados al cuerpo, mediante telas, pieles o cualquier otro artilugio, sigue siendo lo normal en muchas culturas. Y es lo que quiero mostraros aquí. El porteo en el mundo. Para ello, voy a hacer unos post dedicados a diferentes culturas y su forma de llevar a los bebés.

Como podéis observar, en muchas de las fotos, se observa perfectamente la unión porteo y lactanciaY las madres siguen haciendo sus tareas, incluso trabajando. Las caras de los bebés lo dicen todo, ¿a que ninguno parece incómodo? Están todos felices u a gusto de ser llevados, de estar en el mejor lugar, pegaditos a mamá.

Disfrutad de las fotografías

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Todas las fotografías han sido extraídas de internet.

Un folleto para los nuevos padres, sin información sobre lactancia

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Hace unos días, llegó a mi conocimiento un folleto en pdf, que el departamento de Bienestar Social y Familia de la Generalitat de Catalunya, está repartiendo entre los padres recientes. Y decidí echarle un ojo, nunca mejor dicho, porque intenté leerlo y confieso que no entendía casi nada, aunque hubo alguien muy especial que se ofreció a hacerme de traductora; gracias M. Pero decidí quedarme sólo con las imágenes, y con una carta que el pediatra, Carlos González, ha escrito al respecto.

Consta de 72 páginas en las que aparecen bebés recién nacidos solos, en muchos casos, o apegados a objetos inanimados, como chupetes, mantitas, muñecos y biberones, en vez de estar en contacto con sus padres. En las 72 páginas, sólo aparece una imagen de un bebé mamando, en contraste con las más de 10 tomando biberones. Y en la página 28, aparece un dibujo de un bebé en una mochila colgona y de cara al mundo. Y aquí es donde entra mi vena defensora de la leche materna. Y del porteo ergonómico….

Recién nacidos, todos sólos, sin sus padres

Recién nacidos, todos sólos, sin sus padres

El folleto en cuestión está patrocinado por marcas de leche de fórmula, así como otras marcas de alimentos infantiles. Evidentemente, no se posicionan a favor de la lactancia materna en ningún momento, lo dejan un poco sujeto con pinzas “es lo mejor para el bebé, pero si no se puede….” Claro, si no se puede, ya sabes que marcas de leche debes comprar. Supuestamente, no sé si en todas las Comunidades Autónomas es igual, pero no estaba permitida la publicidad de marcas de leche de fórmula en los centros sanitarios, y ¿en un folleto si?

marcas que patrocinan, sospechoso...

marcas que patrocinan, sospechoso…

Es vergonzoso como, siguiendo la corriente de las marcas y la publicidad, un organismo oficial puede llegar hasta este punto, a hacer tanta publicidad (¿gratuita?) de la lactancia artificial. Sí parece que dicen que la OMS recomienda alimentar al bebé en exclusiva con lactancia materna durante los 6 primeros meses, pero ya no hablan de continuar con alimentación complementaria al menos hasta los 2 años y lo comentan muy por encima. La lactancia materna es lo mejor para el bebé, para su salud, para sus defensas, para el apego, y también, por qué no decirlo, para la economía familiar, ¡es gratis!

En este caso, no se tiene en cuenta las necesidades de los bebés, sino que priman, por encima de todo, los intereses de marcas conocidas de alimentación y cuidado infantil.

El problema está en que muchos padres, inseguros, desconocedores de otras opciones, reciben esta información y la asimilan como válida, porque viene de donde viene. La mayoría de los padres se dejan “aconsejar” por muchos pediatras, que dan consejos erróneos, porque, la verdad, un pediatra está para cuidar y curar a nuestros hijos, pero a veces, muchas veces, se meten en el ámbito de la crianza, dando opiniones personales como si fueran verdades científicas.

Si una madre opta por la lactancia materna, pero se encuentra este folleto, donde pone que a veces la lactancia materna no es posible, y está teniendo algún tipo de dificultad en el correcto establecimiento de la misma, al leer cosas como estas, puede dejar la lactancia sin buscar asesoramiento, sólo por dejarse guiar por este folleto, supuestamente, con información correcta. No hay ningún capítulo dedicado a la lactancia, a posturas para dar de mamar, a posibles dificultades ni cómo solucionarlas, a grupos de apoyo a la lactancia. Pero sí hay un capítulo dedicado al “biberón”. Vamos, que parece que dar el biberón es lo normal y dar la teta, es lo raro.

Y de la teta, ¿dónde hablan?

Y de la teta, ¿dónde hablan?

Si queréis ver el pdf entero, os dejo aquí el enlace: http://www20.gencat.cat/docs/bsf/01Departament/08Publicacions/Ambits%20tematics/Families/24infantilusio/infant_ilusio_vincles.pdf. Los dibujitos son muy monos, eso sí, aunque no se ajusten a la realidad.

El Dr. y pediatra, Carlos González, firme defensor de la lactancia materna, así como de la crianza natural, se hace eco de este folleto, lleno de “consejos” para los nuevos padres, que nada tienen que ver con lo que en realidad es mejor para el bebé.

Carlos González (13/04/2013)
El departamento de Bienestar Social y Familia de la Generalitat ha publicado un librito titulado “¡Un niño, qué ilusión!” con el aparente propósito de ofrecer consejos a los nuevos padres.
Si busca el título en internet encontrará fácilmente el documento en PDF. Se han publicado 80.000 ejemplares, que se enviarán por correo a las familias, acompañados de una carta del presidente Mas. El librito es una serie de despropósitos. Da órdenes taxativas en aspectos sin importancia (“Haga cada noche el mismo ritual”), pero en lo que es realmente importante no se compromete mucho (“Se recomienda dar el pecho al bebé siempre que sea posible”). ¿Os lo imagináis a la inversa? “Dad el pecho” y “Se recomienda hacer el mismo ritual, siempre que sea posible”.
En las ilustraciones he contado un solo bebé que toma el pecho y nueve con el biberón, incluyendo prácticas tan peligrosas como dejar que un bebé se tome solo el biberón (sujetándolo con manos y pies), o tan frías como dar el biberón alargando el brazo, sin ni siquiera sacar al niño de la cuna (y eso que dice que pecho y biberón “son igualmente útiles para proporcionar la estimulación que debe recibir el niño durante la alimentación”).
De los autores no dice nada, y no parece que ningún grupo de madres o ninguna asociación de educadores, enfermeras o pediatras haya colaborado.
Pero la parte más oscura es la publicidad. No es que haya anuncios entre el texto, como puede haber en una revista (que ya sería sorprendente en una publicación oficial), sino que la mitad del texto está compuesto por anuncios patrocinados. Los consejos sobre el pañal son de Dodot (“Use una toallita diseñada especialmente”, y aquí tampoco lo matiza con un “siempre que sea posible”), los consejos sobre el biberón son de Blemil (“A veces la lactancia materna no es posible “), los consejos sobre las papillas son de Blevit (cinco líneas para describir las excelencias de los “cereales” para bebés, sin mencionar que contienen azúcar o que puede comer pan, macarrones o arroz hervido).
Seguimos. Los consejos sobre la introducción de nuevos alimentos son de Mi Primer Danone: “Hay productos lácteos con leche de continuación específicamente elaborados para bebés…” Los consejos sobre la hidratación son de Fontvella (“Recuerde que todavía no tiene desarrollado el sentido de la sed [!]“).
Y así hasta catorce empresas a las que la Generalitat ha vendido el derecho a acceder a los nuevos padres y decirles cómo (¡y con qué productos!) deben tener cuidado de sus hijos.
Nos han vendido y han vendido. Si recibe el librito con la carta del Tendero en Jefe, no olvide tirarlo al contenedor azul. Al menos, salvamos algo del desastre.

Taller de porteo en el Soto

Ya estoy aquí para contaros el taller al aire libre de ayer viernes. Por mi parte, todo son comentarios buenos. A ver qué opinan los asistentes.

Lo primero que me sorprendió fue la cantidad de gente que vino. No tenía muy claro quién iba a venir, al ser la primera vez que hacía esto así, pues no pedí confirmación de asistencia ni nada, con lo que no tenía ni idea de quien venía. Hubo gente que comentó que iba a venir y luego no apareció y en cambio, se presentó gente con la que no contaba. Y yo, encantada. Porque, de verdad, me esperaba que fuera poca gente. Y nos juntamos unos cuantos. La asistencia fue variada, muchas mamás, varios papás (me encantan los papis que llevan a sus bebés) y ¡hasta dos abuelas!

Taller porteo Móstoles

Taller porteo Móstoles

 

 

Después de merendar mi famoso bizcocho, jejeje, nos pusimos al lío. Todos se acoplaron como pudieron, en los bancos y repartidos por el césped (que hay que decir que estaba un poco seco…). Al principio, estaba un poco nerviosa, porque además, nos miraban las personas de las mesas de al lado, pero al momento, ya estaba yo en mi salsa, contando ventajas y virtudes de los portabebés.

Taller porteo Móstoles

Hablé uno por uno de cada portabebé, desde cuándo se pueden utilizar, ventajas, diferencias con otros, formas de uso.

 

Taller porteo Móstoles

 

 

 

 

 

 

Para algunas demostraciones, usé a mi pequeña princesa, que normalmente, está encantada de hacer de modelo. Pero ayer estaba más interesada en ver los patos, la hierba y en sentarse al lado de los otros bebés que había por allí, así que al final, tuve que usar a mi muñeco, aliado para estos casos.Taller porteo Móstoles
Y cuando terminé de hablar de ellos, llegó el momento para las prácticas, que creo que es el rato que más disfrutan los papis, probando portabebés que no conocen y aclarando dudas sobre otros que sí conocen. Así, vimos cómo se podía dar la teta en un fular elástico, o como cruzar los tirantes de una mochila ergonómica para ponerla a la cadera o llevarlos cruzados a la espalda. Pues con lo a gusto que estábamos, pasamos 3 horas allí la mar de relajados.

Taller porteo Móstoles

Taller porteo Móstoles

 
 
 
 
 
 
 

 
 
 

 
 

Y me encantó ponerles cara a algunas personas del mundo 2.0, que además de seguirme por Facebook, vino una bloggera que me gusta su blog mogollón.

Y ahora, he pensado hacer otro taller, en vista del éxito obtenido. Esta vez, lo voy a hacer por la zona centro de Madrid, he pensado en el Retiro. Lo único, que lo voy a organizar un poco mejor, para saber de antemano la asistencia. Así que pediré confirmación. De momento, y para ir tanteando, ¿Qué os parece el viernes 31 de Mayo?