No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Tetanalgesia en la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Del 1 al 7 de Agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, aunque en España esa celebración se deja para la primera semana de Octubre, por el tema vacaciones. El lema de este año es: “Amamantar y trabajar, ¡Logremos que sea posible!”. El objetivo es concienciar sobre la importancia de asegurar una lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida, apoyando a las madres a conseguirlo. Lo ideal sería aumentar el periodo de baja maternal hasta los 6 meses al menos, cosa que de momento parece complicada. Así, se intenta quiere y apoyar a las madres para que puedan dar de mamar a sus bebés en el trabajo o bien extraerse leche en un espacio agradable e higiénico. No olvidemos que muchas mujeres que vuelven al trabajo antes de los 6 meses se encierran en los baños, rodeadas de olores desagradables y ruido de gente, para conseguir extraerse el alimento para sus hijos. Y por supuesto, apoyar a las madres a que sigan amamantando más allá de esos 6 primeros meses de vida.OMS SMLM 2015

La lactancia materna es el mejor alimento para nuestros bebés. Y de eso ya sabemos mucho, tanto yo que escribo, como los que me leéis a menudo, pues gran parte de lo que escribo está relacionado con la misma. Así que hoy no quiero hablar de todas sus bondades, que son muchas. Quiero hablar de la otra parte, de que la teta no es sólo alimento, es mucho más.

Y una de las cosas que a mí me están resultando más valiosas es el poder calmante de la teta.

Escuché la palabra tetanalgesia por primera vez en una de las primeras visitas a la enfermera de Sara. Cuando llegó la hora de ponerle la vacuna, la enfermera me animó a ponerme a Sara al pecho para ponerle la vacuna mientras mamaba, pues le dolería menos. Y así fue. Soltó el pezón cuando la pincharon para llorar, pero en seguida volvió a cogerlo y se calmó. Salí de la consulta con la niña enganchada a la teta. Aunque esa no fue la primera vez que usé la teta para eso. Por suerte, aunque sin conocer la palabra, cuando le hicieron la prueba del talón en el hospital, también la enfermera me pidió que me la pusiera a la teta para hacerlo.

La palabra tetanalgesia fue acuñada por dos pediatras de un Centro de Salud de Getafe, Madrid. Y aunque ya hay varios estudios que demuestran su eficacia, aún en muchos sitios no está admitido como analgésico para la realización de algunos procedimientos médicos. He oído a gente decir que no tiene ningún efecto sobre la sensación de dolor del bebé e incluso, que darle de mamar mientras se le realiza un procedimiento doloroso puede hacer que el bebé rechace el pecho por relacionarlo con el dolor. Pero la realidad es que sí funciona.

Para el bebé, el hecho de mamar pone en marcha varios factores que, combinados entre sí, tienen ese componente analgésico del que hablamos. Estar en brazos de su madre, el contacto piel con piel, la relajación que produce la succión, el sabor dulce de la leche, así como las hormonas que se segregan y el aumento de endorfinas hacen que la teta tenga un gran efecto analgésico. Por ello, realizar pequeños procedimientos médicos mientras el bebé mama, como administrar una vacuna, realizar la prueba del talón, hacer una analítica o canalizar una vía venosa periférica, hacen que esas pruebas sean más llevaderas para el pequeño.tetanalgesia

Pero no sólo la tetanalgesia sirve para disminuir el dolor en el médico. También es de gran ayuda fuera de casa, con estos pequeños terremotos que no paran quietos y tienen pequeños accidentes. Sara no para quieta, como cualquier niño, sube, baja, salta, escala…y en algunas ocasiones, se cae y se hace daño. Y por suerte, mamá y la teta están presentes en la mayoría de las ocasiones (menos cuando estoy trabajando o ella está en la guarde).

Hace sólo un par de días, estaba jugando y se cayó de boca. Se golpeó nariz, boca y barbilla, donde se hizo varias heridas y sangraba por varios puntos. Podéis imaginar el panorama, los llantos que daba la pobre. Y allí estaba yo, teta al aire, para consolar a mi pequeña. No dudó ni un momento en ponerse a mamar, a pesar de tener heridas dentro de la boca. Y dejó de llorar inmediatamente. Sólo un par de minutos después, gracias al poder calmante de la teta, a las caricias y besos de mamá y a las palabras dulces que le decía, estaba de nuevo tranquila y jugando.

La teta no es sólo alimento, es mucho más. ¿Cuántas veces os ha ayudado la teta a calmar a vuestros hijos?

Consejos para amamantar “adecuadamente” en clave de humor

Hace unos días encontré este artículo, que habla en tono de humor sobre cómo amamantar “apropiadamente”. Tengo que decir que me resultó bastante gracioso, evidentemente, leyéndolo como la broma que es. Dirigido a todas esas madres a las que alguna vez nos han mirado/criticado/comentado. Y a todas esas personas que ven la lactancia como algo sucio o dañino para la vista. ¡Viva la lactancia materna en libertad!

Has decidido amamantar. ¡Fantástico! La lactancia materna es una maravillosa manera de alimentar a tu bebé a la vez que estableces un fuerte vínculo afectivo. Lamentablemente, la leche materna sale de los pechos, por lo que hay unas reglas básicas que tienes que cumplir.

Como sabes, la modestia (femenina) es un valor altamente protegido en la sociedad moderna, a menos que seas una modelo de portada de revista o de un vídeo musical, exponer tus ubres femeninas es algo totalmente inadecuado. La ciencia ha demostrado que los pechos son básicamente grandes vaginas. Sólo tú y tu pareja deberíais verlos… Sólo porque tus pecho-ginas estén llenos de leche, no significa que tengas que agitarlos a tu alrededor.

“No me expongo mucho cuando amamanto.” Esta es una excusa común de las madres exhibicionistas. El hecho de saber que tus pezones pueden ser visibles en cualquier momento es ofensivo y una tentación para los hombres casados o recién prometidos.

Historias reales:

“Vi a una mujer amamantando en un parque y el deseo se apoderó de mí. Dejé a mi esposa ese mismo día.” – John,  34 años, Nebraska

“Yo era un hombre casado con ocho hijos. El mes pasado vi a una mujer amamantando a su bebé en un parque. Ahora estoy casado con ella.” – Luke, 45 años, Dakota del Sur

“Hace dos años era un exitoso director ejecutivo de importantes negocios. Entonces vi a una madre amamantando. Me obsesioné con los pezones y perdí mi trabajo. No puedo llegar a fin de mes.” – Anthony, de 45 años”

Ninguno de nosotros orinaría en público (sobrio), así que por favor, muéstranos la misma cortesía y libera tu néctar materno fuera de la vista.

Nota: Orinar en público y amamantar en público es lo mismo porque en ambos casos sale líquido. Llorar en público es diferente porque sucede por encima del cuello. Si puedes amamantar por las cuencas de los ojos, adelante.

Aquí hay algunos consejos que las madres deben y tienen que adoptar para ayudar a que el resto de nosotros se sienta cómodo.cobertor lactancia

Consejo #1: Utiliza un cobertor – Siempre. Hay muchos modelos fantásticos en el mercado. Damasco. De encaje. ¿O qué tal un arrullo (si fue lo suficientemente bueno para calentar al niño Jesús, es lo suficientemente bueno para tu hijo)? Las estadísticas muestran que a los seres humanos les encanta estar en espacios confinados. Los bebés están en camino de convertirse en seres humanos completos, por lo que esto se aplica a ellos también. Yo personalmente como muchas de mis comidas bajo una sábana ajustable en mi habitación y lo encuentro bastante agradable.

Por favor, no uses el verano como excusa para mostrar tus envases de leche color carne. Justo la semana pasada me comí un italiano entero bajo un edredón hecho a mano, a 32ºC, piel con piel con un amigo íntimo para simular la lactancia verano. ¿Teníamos calor? Sí. ¿Estábamos incómodos? Sí. ¿Uno de nosotros perdió brevemente la conciencia? Sí. ¿Sometimos a alguien a ver pezones? NO.

No te dejes engañar, la importancia de la circulación del aire ha sido exagerada por los políticos. Diez de cada 10 bebés informaron sobre la agradable sensación de respirar repetidamente CO2. Hay mujeres que pueden amamantar sin que nadie sepa lo que están haciendo. Si ellas pueden, tú también puedes porque todos los bebés son iguales.

Si tienes un hijo rebelde/malo que tira del cobertor en un intento desesperado de respirar aire fresco y ver el mundo que le rodea, considera  algún tipo de entrenamiento casero. Es tu deber enseñarle la diferencia entre el bien y el mal. Si tu bebé no responde a la disciplina y sigue buscando oxígeno, coloca dos pajitas en su nariz, estilo buceador, para que el aire fresco pueda pasar por debajo del cobertor de arpillera sin hacernos vomitar a todos por ver la carne de tus tetas.

¿Te preocupa la decencia?  Ve un paso más allá y evita que el viento te destape y exponga tus pezones desnudos cosiendo pequeñas pesas en las esquinas de tu cobertor de amamantamiento.

Consejo #2: Usa un cuarto de baño – ¿A quién no le gustan los servicios públicos? ¡Están llenos de olores y sonidos exóticos! La próxima vez tu bebé comience a quejarse pidiendo un chupito de tu goteante pecho, corre al retrete  más cercano de tu ciudad.

Amamantar de pie mientras intentas evitar bacterias y sosteniendo a un niño que se retuerce tiene la ventaja de fortalecer tus músculos principales. Esa barriga postparto se irá antes de que te des cuenta, haciéndote más atractiva para el público en general. ¡Es verano, después de todo, temporada de bikini!

¿No hay percha para la bolsa de pañales? Ponla en el suelo o en el lavabo. Cuando llegues a casa, la limpias con una solución de lejía y agua para eliminar cualquier resto de materia fecal.

Si has usado tu útero más de una vez y tienes un segundo, o peor, un tercer hijo a cuestas, pídeles a los bichos que te acompañen al servicio por su seguridad. ¡Es como una fiesta! No te preocupes, si los has educado con rectitud no tocarán nada.

Ten en cuenta que amamantar a los bebés dura entre 10-15 minutos, por lo que estarás fuera antes de que te des cuenta. Si has sido maldecida con un bebé que mama durante 20 minutos o más, córtale cuando mejor te parezca. Eso le enseñará a darse más prisa. Lleva un registro de sus mejores tiempos en el iPhone y dale  pequeñas recompensas (como un abrazo o un beso en la sien) por ahorrar minutos.

Los niños son para verlos pero no para oírlos, así que si eres lo bastante grosera como para llevar a un bebé a un restaurante público, es tu responsabilidad levantarte de la mesa e irte al baño a amamantar.  Tu comida estará esperándote cuando vuelvas. Si se altera tu apetito por el olor de las aguas residuales, considéralo como una ventaja fantástica para perder peso y agradécelo. ¡Vas a estar estupenda con ese bikini!

El mensaje es sencillo: independientemente de lo que estés haciendo en público, lo dejas y te vas a un área privada. ¿Estás de compras? Vuelve a tu coche. ¿Has aparcado muy lejos? Busca un vagón abandonado. Piensa en los demás.

Consejo #3: Cuando salgas de casa, cambia a biberones – Si tu bebé no los ha usado antes, la culpa es tuya por no preparar a tu hijo para el mundo real. Todo el mundo sabe que es muy fácil para los bebés cambiar entre el pecho y los biberones y no afectará en absoluto a su capacidad para seguir con la lactancia materna en un entorno social apropiado (tu dormitorio en la oscuridad).

Extraerse leche materna es simple, rápido y fácil. Las madres capaces saben cómo sacarse tres litros y medio de leche en menos de siete minutos. Cuando tengas que salir de casa, ¡sólo coge algunas de tus emisiones refrigeradas! Si tus pechos se ponen dolorosamente hinchados o duros al tacto por haberte saltado tomas, quédate tranquila de saber que lo haces por el bien de la humanidad.

La leche de fórmula también está disponible y no es cara.

Los biberones ofrecen a otras personas la posibilidad de alimentar al bebé. Deja de ser una egoísta acaparando toda la alimentación con tus pezones. Tener un bebé sirve para que otras personas se sientan bien. ¡Pásalo como si fuera un balón de futbol y deja que lluevan los elogios!

Si tu hijo rechaza los biberones, sigue insistiendo. Podrás con su ánimo tarde o temprano. Sino, sigue el consejo #4

Consejo #4: Quédate en casa – Sería más fácil para ti y  para todos nosotros si pasas el día en tu casa. No para siempre. Sólo hasta que tu hijo aprenda a tomar biberón o a comer alimentos que no salgan de tus partes íntimas. Hay muchas cosas que hacer en casa: ver la televisión, pasar el rato en el patio (no des de mamar allí a menos que tengas un muro bastante alto; de nuevo RESPETO), cocinar, limpiar, hacer la colada y por supuesto, Facebook. Pero por favor, no subas fotos tuyas amamantando a internet. Lo último que nadie querría ver en internet son pechos femeninos en un contexto inocente. Es asqueroso.

Consejo #5: Aprende algo de moralidad – ¿Tienes sexo en público? No. ¿Entonces por qué mostrar tus pechos sexuales para tu hijo en público? Sólo porque sea algo natural, no significa que todos queramos verlo. Sí, toleramos que una famosa tenga un desliz y muestre la areola. Sí, hay pechos por todas partes en las  revistas y en la televisión rebotando a ritmo de la música pop, pero eso es diferente. Estamos de acuerdo con las tetas si ha sido a cambio de dinero ¿Tu bebé te ha pagado? ¿No? Entonces tápate.

En conclusión, amamantar en público es para vagas, exhibicionistas, buscadoras de emociones, para madres roba-maridos que no tienen nada mejor que hacer que provocar que el resto del mundo se consuma de repugnancia. Así que tápate.

Con amor

Podéis leer la entrada original en inglés en este enlace How to Breastfeed Appropriately, escrita por 

A vueltas con el colecho

Cada dos por tres leemos cosas sobre el tema de compartir cama con nuestros hijos. Yo he escrito en varias ocasiones sobre el tema, como podéis leer aquí y aquí.

Como en todos los temas de crianza, hay opiniones para todos los gustos, y todas son respetables, cada uno con sus hijos hace lo que cree mejor. Pero muchas veces, debido a malos consejos o a situaciones que se prolongan en el tiempo y que por ese motivo creemos que son las correctas, la gente no hace lo que quiere o lo que le pide el cuerpo.

Colechar o compartir la cama no es algo nuevo, al contrario, es algo que se ha hecho siempre. Pensemos en las cuevas, donde todos dormían juntos, no había cuevas separadas para los miembros de la familia. Y durante muchos años, las casas constaban de una sola estancia en la que se comía, se cocinaba y se dormía y todos los miembros de la familia compartían el mismo espacio. Es en la Edad Media, con la llegada de casas más amplias, cuando se empiezan a hacer estancias para los hijos. Y parece que por aquella época en la que el control de la natalidad no se conocía o estaba prohibido y en la que nacían más bebés de los que los padres se podían permitir alimentar, algunos padres “ahogaban” a sus hijos pequeños o los “aplastaban” accidentalmente mientras dormían, con lo que se prohibió compartir cama con los bebés.

¿Qué hay de cierto en eso? Imagino que realizar estudios al respecto debe ser complicado y hay muchísima información al respecto, información que avala dormir con los bebés como lo más seguro e información que dice lo contrario. Evidentemente, esto depende de muchos factores que habría que tener en cuenta a la hora de dar cierto tipo de información.

La lactancia materna previene el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Dormir con el bebé fomenta la lactancia materna. Por lo que se puede deducir que dormir con el bebé previene el SMSL

En países donde compartir cama es lo normal, los índices de SMSL son mucho menores que en países occidentales, así que parece que ese también es un factor a tener en cuenta a la hora de decidirse por esta postura.

Pero hay caso en los que colechar está contraindicado: la obesidad (no hablo de estar gordito, hablo de ser obeso); fumar; tomar drogas, alcohol o medicación que disminuya el estado de alerta; dormir en camas demasiado blandas, con cojines y objetos sueltos, con mantas y muñecos y dormir en sofás. Tomando unas pequeñas medidas de precaución, dormir con los bebés puede salvarles la vida, como conté en el otro post sobre lo que le pasó a Sara .

El otro día, una amiga de viaje por Nueva York me mandó esta foto y a raíz de publicarla en mi página de Facebook, me he decidido a escribir de nuevo sobre este tema.cartel informativo colecho

Lo primero que me llama la atención es que el cartel está en español y muestra a un bebé afroamericano. Parece que está dirigido sólo a la población hispanoparlante, lo que me molesta un poco, pues me parece discriminatorio. Aunque también tengo que decir que desconozco si al lado está el mismo cartel en inglés. Es cierto que en un país donde las tasas de obesidad son las mayores del mundo, compartir cama con el bebé puede ser más peligroso que beneficioso. Pero el dato de que cada año mueren unos 50 bebés debidos a lesiones mientras duermen es muy vago. ¿Cuántos de esos bebés murieron aplastados por sus padres? ¿Cuántos realmente murieron asfixiados por otras causas como objetos sueltos? ¿De los bebés aplastados por los padres, cuantos no cumplían las normas básicas de seguridad para compartir cama? Y voy un poco más allá, ¿Cuántos bebés se han librado de un SMSL gracias a compartir cama con los bebés?

No conozco en primera persona la cultura americana, y me consta que cada vez más mamás optan por una crianza natural, por la lactancia materna, por usar portabebés y por compartir cama con ellos. Famosas y no tan famosas salen cada día como muestra de ello. Personalmente sigo varios blogs de mamás americanas que comparten mi filosofía de crianza. Pero también creo que eso no es lo más extendido. Para ellos, lo normal o habitual es que el bebé duerma aparte, en su propia habitación desde bien pequeño. Prueba de ello son las cientos de películas que he visto en las que los bebés están solos en sus habitaciones y vigilados por un intercomunicador. Todavía no he visto ninguna película en la que compartan cama. Sí he visto por el contrario películas en las que usan portabebés o en las que hablan/muestran la lactancia materna, y siempre que lo hago capturo esas imágenes para compartirlas en mi página de Facebook. En cuanto vea por primera vez una peli americana mostrando escenas de colecho, seréis los primeros en saberlo.

Para mí, para nosotros, compartir cama ha sido lo más natural, lo más cómodo y como todo, ha evolucionado en el tiempo. Primero estaba la cuna pegada a nuestra cama, aunque no la usábamos y dormía entre los dos, con un cojín antivuelco, más que para que ella no se moviera era para sentirnos nosotros más seguros y no aplastarla. En este tema, tengo que decir que al principio, duermes tan en vilo que creo que sería imposible aplastar a tu bebé, estás en alerta. Cuando fue creciendo, el cojín dejó paso a la cuna sin barrotes pegada a la cama, donde a veces rodaba una vez dormida. Cuando la cuna se quedó pequeña, la cambié por una cama pequeña, moví mi cama más hacia la ventana para hacer sitio a la suya, y así tenemos una cama enorme… A veces se pasa la noche en su cama, a veces se mueve y se pasa a la mía y a veces se tumba casi encima de mí y yo duermo en una esquina mientras casi 2 metros de colchones están vacíos.colecho

Cada familia tiene que buscar la opción que más se adecúe a sus necesidades. Bajo mi punto de vista, dejar a los bebés solos desde el nacimiento en una habitación apartada me parece un poco desapegado, pero respeto a los padres que optan por esta opción. Aunque creo que lo más importante es tener toda la información y con ella en la mano, poder decidir. Quizás en la ciudad de Nueva York deberían hacer más hincapié en mantener hábitos de vida saludables que prevengan la obesidad que en apartar a los bebés de sus padres. Aunque mirando la parte positiva, en el cartel informativo recomiendan no compartir cama, pero sí estar cerca, por lo menos los bebés no se sentirán tan solos y lejanos de sus padres.

Carrefour baby, desalentando la lactancia materna o cómo no tratar a una mamá bloguera

Cuando abrí el blog hace algo más de dos años, lo hice para contar mis experiencias en el tema de la maternidad, y también, mis conocimientos tanto en lactancia como en porteo, todo de forma altruista. Aunque muchos de mis conocimientos han sido pagados de mi bolsillo, siempre he querido compartirlos con otras madres, por si podía ayudar a alguien.

Entonces, un día apareció la oportunidad de “hacer publicidad” sobre un producto. Me ofrecieron probar algo y luego dar mi opinión sincera en el blog, y no desaproveché la oportunidad. Desde entonces, he tenido la posibilidad de conocer de primera mano grandes y pequeñas marcas, productos que he probado y que he usado personalmente y de los que luego os he dado mi opinión. Sólo en un par de ocasiones he cobrado dinero en efectivo, todo el resto de las veces me han pagado “en especie”, evidentemente, a fin de cuentas hago un trabajo, opinar sobre algo, y de alguna manera tengo que cobrar por lo que hago.

Pero siempre he sido muy consecuente con mis ideas y mis convicciones. En un par de ocasiones me han contactado para “probar y opinar” sobre papillas de cereales o comida infantil preparada y también sobre biberones y complementos de los mismos. Y claro, me he negado, sería absurdo e hipócrita por mi parte renegar de esas cosas y luego querer colaborar con ese tipo de marcas. También, cuando he usado algo que no me ha gustado, lo he dicho sinceramente o directamente, si algo no me ha gustado, ni me he molestado en opinar sobre ello.

Así, hace un par de meses, fui a una presentación de Carrefour, que habían sacado una nueva línea para niños de 3 a 10 años. Aquella vez ya comenté que no me hicieron mucha gracia los productos que ellos ofrecían para desayunar y merendar, pues me parecía todo de baja calidad y mucha azúcar (podéis leerlo aquí) pero también tenían productos de higiene, cosmética y otras cosas que pudimos probar en casa, como champús, cremas, tiritas… Por eso, cuando hace unos días Carrefour decidió hacer una nueva presentación de su nueva línea , que habían ampliado con más productos para los más pequeños y ellos mismos decidieron a que mamás blogueras querían invitar, decidí ir a conocerlos.

Pero la cagaron del todo conmigo y estoy segura que con otras madres que conozco también. Después de hablar de la marca, todo muy bonito decorado con sus logos, de darnos un taller y merendar, llegó la hora de irse. Y como siempre, nos dieron una bolsa con “regalitos” para que probásemos en casa.

No os podéis imaginar mi cara de sorpresa cuando llegué a casa y abrí la bolsa… ¡Un bote enorme de leche de fórmula! De verdad, creo que se me desencajó la mandíbula y se me salieron los ojos de las órbitas.

Me sentí ofendida y atacada. Yo, que defiendo la lactancia materna por encima de todas las cosas, yo, que respeto las decisiones de cada madre pero que nunca recomendaría fórmula a ninguna, yo, que nunca me vendería por una marca de leche artificial, yo, llegué a casa con un bote de leche de fórmula, 1 pañal y un bote de crema. Ellos se jactan de tener más de 120 productos en su línea infantil y ¿me dan para probar leche de fórmula?

Desde luego, hay veces que las marcas contactan con las mamás blogueras y lo hacen fatal. Y Carrefour ha demostrado ser una de esas marcas. Supuestamente, ellos iban a elegir a qué mamás querían invitar a la presentación, por lo que lo lógico era que leyeran un poco de qué iba lo que escribíamos. Sólo con eso, yo no debería haber ido. Ni otras mamás que conozco personalmente y que sé que también se habrán molestado con la leche de fórmula.

Me parece una vergüenza que una marca juegue así con la lactancia materna. Todos sabemos que la lactancia materna es lo mejor. Punto. También sabemos que las marcas de leches de fórmulas lo que quieren es vender, muchas veces a costa de pisotear lo que dice la OMS o UNICEF o la AEPED sobre la lactancia. Me molesta sobremanera. Pero me molesta más todavía que me hayan metido en medio, regalándome leche de fórmula. Hay cosas que me han dado las marcas que por algún motivo no he usado, pero que he podido regalar a otras mamis. Pero en este caso, mi ética profesional y mi integridad moral me prohíben regalar leche de fórmula a nadie, aun sabiendo que la usan.

Regalar leche de fórmula desincentiva la lactancia materna. El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna prohíbe la distribución de muestras u obsequios a las madres, familias o profesionales de la salud, cosa que Carrefour se ha saltado a la torera. Todo el código lo podéis leer aquí. Es cierto que en España esto sólo se aplica a la leche de inicio tipo 1 y no se aplica a la leche de continuación tipo 2, que es lo que nos regalaron los de Carrefour, pero aun así, me sigue pareciendo vergonzoso que jueguen con la salud de los bebés y con las madres.

Por ello, desde luego que Carrefour ha terminado para mí, no voy a volver a acudir a ningún evento que promocionen ellos ni daré ni una sola opinión positiva de sus productos por mi parte. Y voy a hacer llegar mi queja a donde sea posible, para evitar que “regalos” como estos vuelvan a suceder.

 

La eterna pelea entre el biberón y la teta

Escribo esto a raíz de esta foto que publiqué en Facebook y que ha generado tantos comentarios.

regalo de biberones

La leche materna es lo mejor. Sin ninguna duda. No lo digo yo, lo dice la OMS, la EAPED, UNICEF y todas las organizaciones que se os ocurran. No hay más, es lo mejor para los bebés.

Que una madre decide dar lactancia artificial, me parece bien y la respeto, es su decisión, pero si yo me paso el día compartiendo y escribiendo sobre lactancia materna, es para que todas las madres conozcan que lo mejor es la lactancia materna. Luego, la que decide por su cuenta, por los motivos que sean, dar lactancia artificial, lo hará teniendo unos conocimientos.

Que una madre no da el pecho porque no puede, ese es otro cantar. Motivos físicos reales que impidan a una madre dar el pecho hay muy pocos, sólo en torno a un 2% de las madres tendrían algún problema de salud que impediría la lactancia. El resto de las madres que no pueden dar el pecho, ha sido por falta de información, por opiniones y comentarios, por no tener ayuda y apoyo. Es duro, pero es así.

Si todas las madres supieran que pueden dar de mamar, si supieran la manera correcta de ponerse al bebé al pecho para evitar grietas, si supieran que la lactancia a demanda funciona sin horarios, si no hubiese personas que hacen comentarios para minar la moral de una madre, si tuviesen a mano un grupo de apoyo con el que contactar en caso de duda, habría muchas más madres que dan lactancia materna y muchas menos que lo dejan o no lo intentan.

Os cuento un caso real, tan real como que me ocurrió a mí hace casi 13 años. Cuando nació Lucas, le puse a la teta. Mucha información me llegó sobre horarios y tiempos de tomas (incorrecta, desde luego), que ahora no vienen al caso. Cuando llegamos a casa del hospital, tuve una subida de leche que a mí me sorprendió. Lucas no podía agarrarse al pecho debido a la tensión mamaria que sufría. Nadie me informó, nadie a quien preguntar. Y mi entonces marido sentenció que el niño pasaba hambre porque mi leche no era buena. ¿Os imagináis mi dolor e impotencia? Supongo que muchas sí, porque habréis escuchado las mismas palabras. Con las mismas, se fue a la farmacia a comprar leche de fórmula y biberones. Y yo, sufriendo al pensar que mi leche no servía y que lo mejor era eso, le preparé un biberón. Por suerte para ambos, para Lucas y para mí, a él no le gustó nada. No sé si fue el sabor de la leche o la tetina del biberón, lo mismo me da. El caso es que no lo quiso y yo seguí intentando ponerle al pecho, sujetando mi pezón entre los dedos para metérselo en la boca. De ese modo se agarró y al vaciar un poco, pudo agarrarse mejor y seguir mamando. Y estuvo mamando 9 meses (no seguimos más tiempo por falta de información). Si en ese momento se hubiese tomado el biberón y se hubiese calmado, lo más probable era que hubiésemos terminado la lactancia y yo hubiese pensado que mi leche era mala o que tenía poca.

Cuando hablo y hablo y hablo de lactancia materna, no es por criticar a nadie, no es por ofender, no es por falta de respeto a las madres que no dan el pecho. Es por ofrecer información y si con esto, alguna madre consigue despejar sus dudas y consigue dar el pecho a su hijo, me habré dado por satisfecha.

Si el otro día me ofendió que en una farmacia regalasen biberones, fue por varios motivos. Muchas personas, muchas, os sentisteis atacadas y ofendidas. Y esa no ha sido nunca mi intención. Pero permitid que os aclare algo: la leche materna es lo mejor para el bebé. Y promocionar leches de fórmula está prohibido. Según el Real Decreto 867/2008,  no pueden publicitar preparados para lactantes: “Los anuncios de los preparados para lactantes cumplirán las condiciones (…) y contendrán únicamente información objetiva de carácter científico. Tal información no deberá insinuar ni hacer creer que la alimentación con biberón es equivalente o superior a la lactancia materna”. Se puede leer toda la normativa aquí: http://www.aeped.es/sites/default/files/4-boe_sucedaneos.pdf

Regalar biberones implica ofrecer a los padres la posibilidad de dar leche de fórmula. Algunas personas han apuntado que no pasa nada por tener un biberón en casa, si le das el pecho y no los usas. Está bien, en caso de que la lactancia vaya a las mil maravillas, no se usará el biberón, y punto. En caso de que no tengamos ninguna duda sobre nuestro poder, sobre nuestra capacidad, no pasará nada, quizás lo usen para regar las plantas. Pero ¿y en caso de dudas? ¿Y en caso de que el bebé coja poco peso (según los estándares en los que queremos bebés regordetes)? ¿Y en el caso de que llore y alguien te diga que pasa hambre con tu teta?.

Pero no sólo me molesta que en la farmacia regalen biberones. O en las cajas que les regalan a las mamás metan tetinas. No. Es que está tan normalizada la lactancia artificial que la gente regala cosas relacionadas sin preguntar. Durante mi embarazo me regalaron dos biberones. Y la cámara vigilabebés que compré ¡traía dos biberones de regalo! (eso ¿ es o no es publicidad sobre lactancia artificial?). Cuando Sara fue más grande usó uno para jugar que luego usé yo para regar las plantas y acabé tirando. Los otros se los di a una amiga que se sacaba leche y se la llevaba a la guarde de su hija cuando ella se incorporó a trabajar y me los pidió. Y durante el embarazo, también me ofrecieron regalarme un calientabiberones y un esterilizador. Menos mal que preguntaron antes de comprarlo y decliné la oferta. Eso es lo que me molesta, que la gente te regala estas cosas porque da por sentado que las vas a usar.

De vuestros comentarios en la página de Facebook, deduzco que la lactancia artificial está tan normalizada en nuestros días, que regalar biberones y todos los aparatos que conllevan nos parece lo más normal del mundo. Pero no debería ser así.

Si nos extraemos leche para que otra persona se la dé al bebé, porque la mamá no está, tampoco es necesario un biberón. Se puede administrar la leche con un vasito:

con una jeringa:

o con una cuchara:

¿Es necesario el biberón para dar al bebé zumos o infusiones? Pues no, primero porque un bebé no necesita nada de eso y segundo, porque puede tomarlo, como ya he dicho, por otros medios.

¿Necesitamos biberones y leche de fórmula en casa para algún apuro? Pues ya estamos naturalizando la fórmula. En caso de que el bebé tenga más hambre, se le pone más veces al pecho, todas las necesarias y ya está. Pero si el bebé tiene hambre y le damos un bibe…una toma de teta que nos saltamos. Y otro día otra vez, y otro, y al final, resulta que la lactancia ha durado menos de lo esperado porque no teníamos leche (será porque bajamos la producción al tener menos estimulación…)

Que hable de este tema,  que no me parezca bien que se haga publicidad de la lactancia artificial no quiere decir que juzgue a nadie. Ya he dicho que ante todo respeto. Respeto a las madres que han optado por la lactancia artificial directamente. Y respeto a las madres que aun optando por la lactancia materna, esta no pudo llevarse a cabo por las circunstancias que fueran. Tengo amigas que amamantan, que hacen lactancia mixta, que hacen lactancia artificial, y todas saben que defiendo la lactancia materna como la mejor forma de alimentación de los bebés, pero eso no nos ha impedido ser amigas, ¡vaya tontería la gente que lee entre líneas y se siente atacada!

Pero sí, me molesta que regalen biberones porque seguimos normalizando la lactancia artificial. Y no, no estoy juzgando a ninguna madre por alimentar a su bebé de una u otra forma. Esto no es cuestión de sectas ni de apuntar con el dedo, es cuestión de información. Y la lactancia materna sigue siendo lo mejor para los bebés. Como ya he dicho, respeto a la que decidió dar lactancia artificial. Y respeto a la que no pudo dar el pecho. En ningún momento he criticado a nadie por su manera de alimentar a sus hijos, sólo he criticado a esta sociedad que sigue normalizando lo que no debería ser. Pero informo con claridad por si alguna futura madre consigue una lactancia materna a demanda. Y si alguien se ofende, lo siento de verdad. Si alguien se siente mal, lo siento de verdad. De verdad, no entiendo por qué cada vez que se habla de lactancia materna, muchas mujeres se sienten atacadas y ofendidas y creen que se las califica de peores madres, cuando en ningún momento he hablado de la lactancia como forma de llegar a ser la mejor madre del mundo…

Pero si hubiera más información, más conocimiento, más apoyo, menos publicidad, menos biberones en series y anuncios de televisión, si la gente no regalase estas cosas, seguro que las cifras sobre lactancia materna aumentarían. Que regalen sacaleches y discos de lactancia.

Alimentación infantil 1: Consejos del pediatra

Tengo mucho que decir sobre la alimentación infantil, así que para no extenderme demasiado, he decidido hacerlo en dos o tres capítulos, y así centro más mi atención en lo que me interesa.

Hoy empiezo por los consejos de los pediatras y las enfermeras de pediatría sobre las pautas de alimentación infantil. También la madre, la suegra y la vecina del quinto dan consejos al respecto, pero sobre esos no tenemos control y deberíamos, simplemente, ignorarlos. Las tres recomendaciones más habituales y de las que voy a hablar son: sustitución de la lactancia materna, la edad de introducción de alimentos y la pauta de introducción de alimentos. (No estoy atacando al colectivo sanitario de pediatría, ni muchísimo menos, me consta que hay un montón de profesionales de la salud cualificados, que promueven la lactancia, que no se adelantan en la introducción de alimentos y que dejan libertad a los padres a la hora de introducir alimentos, siempre siguiendo unas recomendaciones básicas de seguridad)

La OMS, Organización Mundial de la Salud es la autoridad responsable de los asuntos sanitarios mundiales, investiga, estableces pautas y normas y vigila tendencias sanitarias entre otras cosas. Está formada por multitud de expertos  y asesores y las recomendaciones que hace son rigurosamente científicas.

La AEPED, Asociación Española de Pediatría, es una asociación que cuenta con más de 9000 pediatras y cirujanos pediátricos cuya finalidad es, entre otras, velar por la salud y calidad de vida del niño en todos sus aspectos, asesorar a instituciones y organismos en temas de salud infantil e investigar sobre nuevos avances

1- Sustitución o suspensión de la Lactancia Materna

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más. La lactancia es el alimento fundamental durante los 6 primeros meses de vida. Más información aquí

La AEPED también se posiciona a este respecto, recomendando que “durante los 6 primeros meses de vida el bebé solamente necesita tomar leche. La materna es la mejor. Porque asegura un crecimiento adecuado, aporta defensas y contribuye al vínculo”. Podéis leer más en este enlace.

Si lo ideal y lo que promueven las organizaciones sanitarias es la Lactancia Materna Exclusiva durante 6 meses ¿por qué dan normas como estas?

suspender lactancia

Lactancia exclusiva hasta los 5 meses y controlada con horarios y descanso nocturno

De manera gradual se aconseja sustituir una de las tomas de leche por una de papilla de cereales

De manera gradual se aconseja sustituir una de las tomas de leche por una de papilla de cereales

Esta es muy fuerte. A una mamá de LME, le dicen que tiene que comprar ESTA marca de leche de fórmula para darle cereales

Esta es muy fuerte. A una mamá de LME, le dicen que tiene que comprar ESTA marca de leche de fórmula para darle cereales

Esta es increíble, con 6 meses el bebé SÓLO hace 4 comidas al día y SÓLO  2 tomas de pecho. Más lactancias fracasadas

Esta es increíble, con 6 meses el bebé SÓLO hace 4 comidas al día y SÓLO 2 tomas de pecho. Más lactancias fracasadas

Sustituir lactancia por purés

Sustituir lactancia por purés

2- Edad de inicio de la Alimentación Complementaria

La OMS “recomienda que los lactantes empiecen a recibir alimentos complementarios a los 6 meses, primero unas dos o tres veces al día entre los 6 y los 8 meses, y después, entre los 9 a 11 meses y los 12 a 24 meses, unas tres o cuatro veces al día, añadiéndoles aperitivos nutritivos una o dos veces al día, según se desee”. Más sobre AC en este enlace.

En 1998, la OMS denominó Alimentación Complementaria (AC) al proceso que se inicia con la introducción gradual y paulatina de alimentos diferentes a la leche materna, para satisfacer las necesidades nutrimentales del niño y no necesariamente para destetarlo, hasta integrarlo a la dieta de su familia.

La AEPED dice al respecto de la introducción de alimentos: “La situación ideal es que el niño permanezca los 6 primeros meses con lactancia materna exclusiva. Pasado este periodo las necesidades nutricionales se modifican, está agotando sus reservas de hierro y es necesario que tome alimentos que contienen más hierro. Además, a los 6 meses ya está preparado desde el punto de vista psicomotor (se sienta o está a punto de hacerlo, se interesa por las cosas que le rodean, echando las manos a lo que le llama la atención) y es un buen momento para iniciar la administración de alimentos que complementan la lactancia materna.”  Información extraída de aquí.

Teniendo presentes las recomendaciones de la OMS y de la AEPED, tenemos claro que la alimentación complementaria no debería introducirse hasta los 6 meses de edad. Entonces, ¿por qué muchos pediatras y enfermeras de pediatría recomiendan introducir alimentos a los 4 o 5 meses? Muchas madres, pensando que si algo lo dice el pediatra será porque es lo mejor, lo siguen al pie de la letra y dan a los bebés alimentos antes de tiempo y lo que es peor, algunas cambian tomas de pecho por purés o papillas.

Aquí con 4 meses ya empiezan con la alimentación

Aquí con 4 meses ya empiezan con la alimentación

Y otra que con 4 meses empiezan la alimentación complementaria

Y otra que con 4 meses empiezan la alimentación complementaria

Con 2 meses ya están ofreciendo alimentos!!! Consejos extraídos de la web http://www.pormibebe.org/2011/02/descubriendo-nuevos-sabores/

Con 2 meses ya están ofreciendo alimentos!!! Consejos extraídos de la web http://www.pormibebe.org/2011/02/descubriendo-nuevos-sabores/

3- Pautas de introducción de alimentos

Según la OMS,  no hay que olvidar que los niños, particularmente durante el primer año de vida, constituyen una población muy vulnerable, su alimentación depende totalmente de la decisión de los adultos, influenciados por los profesionales de la salud, los medios de comunicación masivos y la industria que procesa alimentos para niños lactantes.

Para la AEPED, el orden de introducción de alimentos da igual, pero conviene empezar poco a poco, para comprobar que los alimentos le sientan bien, uno o dos alimentos nuevos cada semana. Hay que tener en cuenta las preferencias y costumbres familiares. De forma progresiva se aumenta la variedad de los alimentos: más verduras, legumbres y frutas; las carnes, los cereales, el pescado, los huevos. Estos nuevos alimentos “complementan” a la leche materna (o al preparado para lactantes) que durante todo el primer año son esenciales.”  

Pues también nos queda claro que no se posicionan sobre qué alimento hay que introducir primero. Habrá que tener en cuenta los gustos y preferencias familiares. No es mejor dar primero cereales, o dar primero fruta o dar primero verdura… No es obligatorio que con X meses coman pescado o huevo o legumbres… Lo ideal es ir dando alimentos nuevos, para que puedan ir probándolos, sin forzar y sin necesidad de seguir pautas extrictas. Pero también encontramos pautas como estas:

Cereales, fruta y verduras, en ese orden

Cereales, fruta y verduras, en ese orden

 

Cereales, fruta y verduras y la tabla bien pegada a la nevera para seguir unas instrucciones tan estrictas y conseguir que al año YA coma huevo

Cereales, fruta y verduras y la tabla bien pegada a la nevera para seguir unas instrucciones tan estrictas y conseguir que al año YA coma huevo

Primero zumo, luego cereales, verdura... Me hacen gracia las prohibiciones, según el sitio prohiben unas cosas u otras

Primero zumo, luego cereales, verdura… Me hacen gracia las prohibiciones, según el sitio prohiben unas cosas u otras

Aquí el huevo con 8 meses y en otra con 10. ¿Quien tiene razón?

Aquí el huevo con 8 meses y en otra con 10. ¿Quien tiene razón?

Vamos, que las mamis se deben volver locas cuando van al Centro de Salud y les dan recomendaciones como estas, que algunas siguen al pie de la letra (con razón, se lo ha dicho el pediatra…) y entonces lo comentan con otra mami que les cuenta otra cosa totalmente diferente y que también tiene razón supuestamente. Desde los centros de salud, se debería promover la lactancia en exclusiva hasta los 6 meses y luego dejar que los padres introduzcan la alimentación en base a sus gustos y necesidades, sin hacerles sentir culplables porque el bebé no coma exactamente lo que pone en el papel y sin obligarles a comprar alimentos que no necesitan. Navegando por internet se pueden encontrar multitud de pautas distintas, y “supuestamente” todas tienen razón. ¿A quien hacen los padres caso entonces? Para padres preocupados por la alimentación de sus bebés, recomiendo leer el libro de Carlos Gonzalez, “Mi niño no me come”.

No quería terminar sin agradecer a las todas las personas que me han ayudado a escribir esto, mandándome las pautas que les han dado en sus Centros de Salud, repartidos por toda la geografía.

El calostro sí alimenta, es oro líquido

Hace unos días, a través de la página de Facebook, me llegó esta consulta. En un primer momento, iba a contestar allí, pero resulta que la respuesta me ha salido más larga de lo que pensaba, y he decidido dejarla aquí en el blog, por si a otras mamás les puede servir de utilidad.

“Hola Diana, te escribo esta duda por aquí, por si pide servir a otras mamás o futuras mamás. Ayer estuve en clase de preparación al parto y nos dijeron que durante las primeras 48 horas después del parto no producimos leche, y que el calostro no alimenta al bebé, por lo tanto, está dos días sin comer….A mí me resultó un poco raro, porque no le veo mucho sentido. Es verdad que no es leche, pero digo yo que alguna función tendrá. Si me puedes explicar, por favor.
Y también comentarte si puedes dar algunas pautas para que el comienzo de la lactancia sea más sencillo, que se enganche bien desde el principio. Además en mi caso tendré que usar saca leche desde bien pronto. He leído que cuando no esté con ella es mejor que le den la toma con jeringa en lugar de biberón, para que no se acostumbre prefiera el pecho. Bueno, pues eso, si me puedes aclarar dudas te lo agradezco, que tú sabes mucho de esto”

Al leer esto, lo primero que siento es indignación. ¿Cómo puede una matrona, en una clase de preparación al parto, hacer semejante comentario? ¿Cómo puede una persona formada en lactancia decir que el calostro no alimenta?

¿Qué es el calostro?

El calostro es una sustancia de color amarillento, aunque puede variar su color y consistencia. Comienza a producirse más o menos a partir de la mitad del embarazo, y justo después del parto, hace su aparición por completo. El calostro es el mejor alimento para el bebé. Se produce en cantidades muy pequeñas, pero esto no es ningún problema, como parece que a algunas personas les gusta señalar. El estómago de un recién nacido a término es del tamaño de una canica, y la cantidad producida de calostro es la adecuada para el estómago del bebé. Contiene todos los nutrientes necesarios para los bebés y los sacia por completo.

Os dejo esta información extraída de la página de la Liga de la Leche: Un recién nacido llega al medio ambiente estéril. Inmediatamente, un gran número de bacterias comienza a colonizar su piel y sus membranas mucosas, que están localizadas a lo largo de su cuerpo. Un bebé que está siendo alimentado exclusivamente con calostro tiene una ventaja enorme sobre el que está siendo alimentado artificialmente por las inmunizaciones protectoras que le provee la leche de su madre. El estómago de un recién nacido es del tamaño de una canica. Las dosis pequeñas de calostro están diseñadas para nuestro bebé. Son fácilmente digeribles y además, sus propiedades laxantes estimulan la pronta salida del meconio, esa primera deposición negruzca del bebé.  El calostro tiene más de 60 componentes, 30 de los cuales son exclusivos de la leche humana. El calostro es rico en inmunoglobulinas, que son las que dan protección a los bebés contra virus, infecciones y toxinas, igual que lo seguirá haciendo más adelante la leche madura. El calostro es también rico en proteínas: contiene alrededor de tres veces más que la leche humana madura. Contiene a su vez, agua, grasas e hidratos de carbono, en las cantidades precisas para el bebé. ” La liga de la leche internacional

Con esto, quiero dejar claro que el calostro alimenta, alimenta mejor que cualquier leche de fórmula, de hecho, es el mejor alimento para nuestros hijos. Dar a nuestros hijos este “oro líquido” es lo mejor que podemos hacer.

Consejos para un inicio de lactancia exitosa

Postura correcta – Tanto la postura del bebé como la de la madre a la hora de dar el pecho son muy importantes para asegurar un buen agarre y por tanto, favorecer la producción de leche y evitar las grietas. La boca del bebé debe estar abierta del todo, con el labio de abajo evertido (salido hacia afuera) y con parte de la areola dentro de la boca. No tiene que estar sólo el pezón dentro.

Colocación correcta de la boca al mamar

Colocación correcta de la boca al mamar

La succión al mamar no se efectúa como cuando se chupa una tetina o cuando se absorbe en una pajita. Al mamar, la lengua del bebé se sitúa por debajo de la areola y hace movimientos hacia delante y hacia atrás, de modo que “ordeña”, alarga y aplana el pezón y hace que la leche salga. Os dejo información más completa sobre  la succión  y sobre posturas y posiciones para amamantar  de la página de Alba Lactancia Materna. En caso de alguna dificultad, es necesario consultar con una enfermera cualificada en el hospital o bien, buscar a una matrona o a una asesora de lactancia.

Inicio de la lactancia en la primera hora – Lo mejor, para asegurarse una buena lactancia, es que el bebé mame en los primeros 60 minutos tras el parto. Ponerse al bebé al pecho nada más nacer, fomenta el vínculo afectivo, además de liberar en la madre un torrente de hormonas que ponen en marcha la lactancia. Para ello, es importante que no se separe a la madre del bebé. Por suerte, cada vez en más hospitales fomentan el contacto piel con piel desde el minuto uno. Aunque en muchos hospitales, si hacen cesárea, siguen separando a la madre del bebé. Lo mejor es informarnos de los protocolos que se siguen en nuestro hospital de referencia y en caso de cesárea, pedir que no os separen. Sólo en casos muy justificados, como en grandes prematuros o en bebés muy enfermos, que necesitan atención médica inmediata o en caso de enfermedad grave de la madre, que necesite atención urgente, separaran a ambos. En el resto de los casos, es nuestro derecho que el bebé permanezca con la madre todo el rato. Y que mame en cuanto sea posible. En el embarazo de Sara, yo había dado positivo en el estreptococo B. Me dijeron que durante el parto me tendrían que poner antibiótico un par de horas antes del expulsivo. Pero como Sara llegó con prisas y nació en la cama, no hubo tiempo. A los pocos minutos, me dijeron que se llevaban a la niña a neonatología durante varias horas, para observarla. En nuestro caso, ella estaba sana y no tenía ningún signo que hiciera sospechar nada. Y la iban a llevar a una cuna en la sala de neonatología, sólo para “observarla”, separándola de mí. Me negué. Algunos me tacharán de imprudente, pero ¿quién la iba a observar mejor que yo, que la iba a tener en brazos continuamente? Pacté con el médico y las enfermeras que a la menor señal de alarma, les avisaría. Y ella permaneció en mis brazos todo el rato, enganchada a la teta o durmiendo en mi pecho, durante varias horas seguidas. Varias horas después le tomaron una muestra de sangre, sin separarla de mí y más tarde el neonatólogo llegó para darme los resultados y decirme que todo estaba correcto.

Lactancia inmediata postparto

Lactancia inmediata postparto


Tranquilidad – El inicio de la lactancia, de la maternidad, debe ser un momento tranquilo. En nuestra sociedad, en partos hospitalarios, parece que las visitas a la madre reciente es una obligación. Es normal ver habitaciones llenas de visitas, que pueden incomodar a los nuevos padres, más aún si hacen comentarios a todas horas. Recuerdo mi primer parto. A las pocas horas de haber nacido Lucas, la habitación estaba llena de gente. Yo estaba con un camisón abierto y sin bragas, sólo con un empapador debajo del culo. La teta, al aire, por supuesto. Y todo el mundo mirando, sentándose en la cama, opinando…. ¿cómo se puede comenzar una maternidad así, si una misma no se siente a gusto? ¿Cómo podía yo estar atendiendo visitas cuando pensaba que tenía el culo al aire? En mi segundo parto, lo primero que hicimos fue avisar que no queríamos visitas (y aun así, alguna vino). Mi consejo, hablar con tu pareja, pactar antes del parto las vistas que va a haber e impedir que interfieran, ni con nuestro descanso, ni mucho menos, con nuestra lactancia. El inicio de la lactancia debe ser un momento único, tranquilo, placentero para la mamá y el bebé, relajado, sin presiones. Conocer a nuestro nuevo hijo debería ser una cosa sólo de tres, el resto de la gente ya tendrá tiempo de conocerlo después.

Sin horarios – La lactancia debe ser a demanda, eso ya lo he dicho muchas veces. Pero a demanda, significa a demanda. Teniendo en cuenta que el estómago del bebé es muy pequeño y que se vacía enseguida, es normal que haya que ponerlo a mamar cada poco tiempo. Si un bebé quiere teta a los 15, 30 o 60 minutos de haber mamado previamente, no es porque la leche no le alimente, es porque su estómago necesita llenarse de nuevo. Y poniéndolo al pecho en numerosas ocasiones, aseguramos, además, una buena producción y una pronta subida de leche. No hay que mirar el reloj, para nada. Una veces mamará más rato, otras menos, unas veces aguantará más rato y otras menos, unas veces mamará de los dos pechos y otras sólo de uno. No importa. Lo único que importa es que el bebé mame cuando lo necesite, cuando esté inquieto, cuando lo pida. Cuando más mama, más aseguramos una buena producción de leche. Sara se pasó los dos días del ingreso enganchada a la teta y antes de salir del hospital, ya me había subido la leche.

Evitar confusiones – Al menos durante el primer mes, es importante no ofrecer al bebé chupetes ni tetinas, que como ya he explicado, se chupan de manera diferente a un pezón, para no interferir con la lactancia. Si por algún motivo hubiese que dar al bebé leche extraída, es mejor optar por hacerlo con una jeringa, con una cucharita o incluso con un vasito, como se ve en este vídeo.

Seguro que vosotros, con vuestros comentarios, también podéis ayudar a esta y a otras mamás.

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