No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Archivo para marzo, 2015

7 consejos para disfrutar de una excedencia por cuidado de hijos

En España, la baja maternal sólo dura 16 semanas. Semanas que en la mayoría de los casos se nos quedan cortas. Digo en la mayoría, porque hay madres que se incorporan antes al trabajo, véase a Soraya Sáez de Santamaría (por poner un ejemplo) y aunque no la comprendo ni comparto su decisión, la respeto, allá ella y todo lo que se ha perdido de su hijo. La “liberación” de la mujer y su incorporación al mercado laboral. Pero no solo las “famosas” se incorporan antes al trabajo, hay muchas mujeres que lo hacen porque si no las despiden, porque sin ellas no funciona, porque no queda más remedio, porque son autónomas y el negocio es suyo… (Repito, mierda de liberación de la mujer) Si eres de esas madres, no sigas leyendo, esto no te interesa. En cambio, si eres de las que desean quedarse más tiempo en casa con sus hijos, entonces esto sí es para ti.

Una baja de sólo 16 semanas es poquísimo para estar con nuestros bebés. Está claro que lo ideal sería tener bajas maternales más largas, como las que disfrutan en países de norte de Europa…pero mientras esto no se cambie, tendremos que aguantarnos y quedarnos con lo que hay. A estas 16 semanas, las mamás solemos unir las vacaciones anuales y acumular las horas de lactancia, con lo que podemos conseguir unos 5 meses y medio, pero sigue siendo poquísimo. La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, pero aquí tenemos que incorporarnos cuando nuestros peques tienen 4 o 5…

Esto que os voy a contar es lo que hicimos nosotros para poder estar más tiempo con Sara y no tener que dejarla al cuidado de nadie siendo tan pequeña. Son sólo unos consejos que a nosotros nos sirvieron y los comparto aquí por si a alguien le puede ayudar a alargar el tiempo de disfrute de sus hijos.

Estos consejos son para una pareja en la que los dos trabajen, si uno de ellos no trabaja, ya tiene “la suerte” de quedarse en casa con su peque. Y por supuesto, debe ser una decisión con la que estén de acuerdo los dos miembros de la pareja. En caso de familias monoparentales, imagino que será más complicado, pero también se puede lograr. Pero no es fácil, nadie dijo que lo fuera. Coger una excedencia para cuidar de los hijos puede/suele resultar un palo para la economía familiar, a no ser que tengamos la suerte de tener unos grandes sueldos… Pero la verdad, compensa, aunque pasemos una temporada un poco apretados, por lo menos a nosotros nos compensó dejar de ganar un sueldo durante una temporada y poder cuidar de Sara hasta los 18 meses.file0001755351339

Dejar de trabajar durante un tiempo supone:

  • Planificación – Normalmente nuestro deseo de ser padres es algo que suele estar meditado. Igual que hablamos de la posibilidad de tener hijos, desde ese momento podemos hablar también de la posibilidad de que uno de los miembros de la pareja deje momentáneamente su trabajo para poder cuidar de su hijo durante el tiempo que esto sea posible. Si esa posibilidad la planteamos ya desde antes del embarazo, tendremos más tiempo para prepararnos y planificarnos. Evidentemente, hay embarazos que llegan sin avisar, pero en esos casos, también tendremos tiempo de planificarnos, aunque andaremos más apretados. Para una buena planificación hay que sentarse, mirar las cuentas, el dinero que ganamos y el que gastamos, lo que podemos dejar de gastar, con cuánto dinero podríamos vivir…es cuestión de números, pero si nos esforzamos podemos hacer que las cuentas cuadren.
  • Abrir una cuenta en el banco para el bebé/ Ahorrar – Aunque nuestro bebé aún no haya nacido, tenemos que empezar a ahorrar cuanto antes mejor. Es importante tener un sitio a parte para ir guardando el dinero del bebé, si lo vamos dejando en la cuenta donde tenemos el dinero que usamos a diario, al final no veremos nada. No hace falta que sea una cuenta en el banco, puede ser una hucha grande o una cuenta a parte a nombre de los padres, para ir ahorrando poco a poco.
  • Eliminar gastos superfluos – Si lo pensamos bien, casi todos los meses tenemos gastos que podríamos ahorrarnos. Es importante sentarse y ponerse a hacer cuentas sobre los gastos que tenemos y saber dónde podemos ahorrar. Si queremos quedarnos en casa cuidando de nuestro bebé, debemos cortarnos de muchas cosas, eso tenemos que saberlo. Salir a cenar, comprarnos ropa que no necesitamos, el cine, las vacaciones. Todas esas cosas podemos empezar a ahorrarlas y el dinero que no gastemos, a la cuenta especial del bebé. Nadie dijo que fuera fácil, pero si este verano, en vez de pegarnos un pedazo de viaje, nos vamos a pasar unos días a casa de algún conocido y ahorramos las pagas extras, nuestro bebé nos lo agradecerá. También se ahorra si compartimos coche o si usamos el transporte público, todo el dinero a la cuenta.file6651242495818
  • Vender lo que no necesitemos – Las páginas de venta de segunda mano están en auge. Y en casa siempre tenemos muchas cosas guardadas que no necesitamos. Sólo hay que mirar en armarios y trasteros y ver que los tenemos llenos de cosas que hace tiempo que no usamos. Podemos usar días libres y fines de semana para hacer limpieza de cosas que no nos son útiles, veréis la cantidad de cosas que salen. Yo siempre digo que si en 1 año no lo hemos usado, por algo será. Nosotros vendimos varias cosas en webs de segunda mano. También hay tiendas que se dedican a la compra-venta, pero dan menos dinero y yo prefiero la venta online, que se saca más. Como ejemplo de cosas que vendimos: ropa en buen estado que no usábamos, pequeños electrodomésticos, un ordenador antiguo, películas de DVD, juguetes de Lucas, material deportivo…y el dinerito que sacamos por esas cosas, a la cuenta.
  • Hacer una lista de las cosas que va a necesitar el bebé – Que los bebés son mucho gasto, es algo que nos intentan vender las tiendas de productos infantiles. Pero en realidad, muchas de las cosas que nos hacen pasar por necesarias no lo son tanto. Es importante hacer listas de las cosas que vamos a necesitar y sobre todo, preguntar a mamás sobre el uso real que se le dan a algunos objetos. La lactancia materna es gratis, así que todo lo que tenga que ver con biberones, esterilizadores, calentadores…lo podemos evitar. Compartir cama también hace la cuna prescindible. Usar portabebé es más barato que llevar un carrito. La vajilla especial para niños es un gasto extra que podemos ahorrar si usan vasos y platos normales. La minicuna, la hamaca con tres velocidades, la lamparita que proyecta luces en el techo…son ejemplos de cosas que podemos ahorrarnos. Mejor informarse bien antes de comprar nada. Además de a las mamás recientes, hay muchos blogs que nos cuentan sus experiencias con cosas necesarias o innecesarias para el bebé, por ejemplo yo escribí esta entrada hace tiempo.
  • Pedir cosas de bebé prestadas- Todos conocemos a alguien que ha sido mamá hace poco y podemos pedirles que nos presten cosas. Cuantas más nos dejen, más dinero podremos ahorrar para quedarnos en casa con nuestro peque. Y si por casualidad hay alguna cosa que no nos puedan prestar, de nuevo podemos echar mano de las tiendas de segunda mano, pero en esta ocasión para comprar. La mayoría de las cosas de bebé se quedan nuevas y comprarlas de segunda mano es una magnífica opción para seguir ahorrando.
  • Pedir dinero de regalo – Ya sabemos también que cuando tenemos un hijo, familiares y amigos siempre aparecen con algún regalo debajo del brazo. La mayoría de las veces nos regalan ropa, que luego se queda nueva en los cajones. Pues en estos momentos, creo que estaría bien cambiar el chip y comunicar a la gente que queremos dinero en vez de regalos materiales. Cuando una pareja se casa, todo el mundo mete dinero en un sobre. Cuando hay bautizos y comuniones creo que mucha gente da dinero también. Pues ¿por qué no podemos pedir que nos regalen dinero para cuidar de nuestro hijo un mes más o dos o tres o lo que nos llegue? A la gente le chocará, pero si queremos, podemos avisar que hemos abierto una cuenta bebé, para que la gente haga aportaciones económicas y así comprar lo que de verdad necesitemos y si no necesitamos nada, pues para quedarnos en casa una temporada.

Puede resultar difícil e incluso algo duro en algunas ocasiones, pero de verdad que compensa. A nosotros nos compensó mucho más dejar de salir a cenar una vez por semana y poder estar más tiempo en casa cuidando de Sara. En vez de salir a cenar, podemos organizar una noche de cine con palomitas, o hacer unas ricas pizzas caseras con helado de postre, para que nuestro hijo mayor no eche mucho de menos las cosas a las que estaba acostumbrado.

Imágenes gratuítas extraídas de Morguefile

El misterio de la lavadora devoracalcetines

Seguro que no soy la única a la que le pasa, a la que le desaparecen los calcetines en la lavadora. Pero el hecho de no ser la única no me tranquiliza, no dejo de preguntarme, ¿dónde van esos calcetines que desapareen? Y lo más extraño, ¿por qué aparecen tiempo después?

Llevo años poniendo lavadoras. Y sólo se pierden los calcetines. Vale, admito que muchas veces meto los calcetines desparejados, es lo que tiene lavar un montón de ropa y tener un cubo enorme para dejar la ropa sucia. Cada vez que recojo la ropa del tendedero y la doblo, siempre, siempre, aparece algún calcetín sin pareja. Y lo guardo en un ladito del cajón esperando que aparezca su par en la próxima lavadora. Y llega la siguiente vez y vuelve a aparecer alguno suelto. Con suerte, consigo emparejar alguno de los de la última vez, pero muchas veces, por no decir todas, se quedan muchos sueltos.

Y la cosa es que ahí siguen, lavadora tras lavadora. De vez en cuando me doy por vencida, cuando a mitad del invierno llevo viendo un calcetín de verano suelto hace meses, admito que nunca más volveré a ver a su pareja. Pero me duele admitirlo, porque me pregunto una y mil veces, ¿dónde está el otro? ¿Se lo ha tragado la lavadora? Mi suegra me mira con cara rara, debe ser que a ella su lavadora no se los devora y siempre me dice que se habrá enganchado en el tambor. Vale, que un calcetín se pierda entre el tambor y el resto de la lavadora, puede pasar. Pero cuando se pierden muchísimos, sería lógico que la lavadora se estropease, se enganchase y diese problemas. Y eso no pasa. Creo que mi lavadora tiene conexión con otra dimensión donde estudian calcetines y los manda allí. Mis calcetines son abducidos.

Que sí, que tiene que ser eso. Porque de pronto, un día, sin previo aviso, cuando recojo la ropa seca y me pongo a doblar, aparece un calcetín suelto y compruebo que es uno que se había perdido hace meses. Una lagrimilla asoma a mis ojos de felicidad. ¡Ha vuelto! Después de haberlo estudiado y hacerle quien sabe qué pruebas, me lo han devuelto en perfecto estado para que se vuelva a reunir con su pareja. Lástima que no hable para poder explicarme dónde ha estado y qué le ha pasado.calcetines

Ya había admitido esa posibilidad, una conexión invisible para mis ojos entre mi lavadora y la dimensión desconocida, una conexión de ida y a veces de vuelta…hasta anoche. Ayer me quedé de piedra. Estaba tendiendo la ropa y encontré un calcetín ¡¡que no era nuestro!! Así sin más, apareció de la nada un calcetín muy pequeño, más o menos de la talla de Sara, pero que no era de Sara. Por más vueltas que le he dado, no lo entiendo. En mi casa sólo nos duchamos nosotros tres y a veces también mi sobrina de 7 años, por lo que de vez en cuando lavo ropa suya. Pero ese calcetín no entra en sus pies de niña de 7 años. Y lo he confirmado con mi hermana, no es suyo. Y nadie más se ha dejado calcetines aquí. No me lo he traído de la guardería por error, no se lo ha dejado aquí ninguna visita y no es ni ha sido de Sara en ningún momento. No tengo ningún recuerdo de haberlo metido a lavar. Pero ha aparecido, así sin más. De la nada. Del más allá. Creo que mi lavadora está empezando a estropearse y su conexión con la dimensión desconocida ha empezado a fallar, pues me trae de vuelta cosas que no son mías. ¿Estarán mis calcetines desaparecidos en casa de otra persona?

Adjunto fotos de los calcetines que llevan mucho tiempo sueltos, por si alguien los ha encontrado en su casa. Y del calcetín que no es mío, si alguien lo reconoce se lo mando encantada.calcetines (2)

¿A vosotros también os desaparecen los calcetines?

Bollicaos caseros

Como muchos domingos que tengo un ratillo libre, algo raro en mí, nos hemos metido a la cocina a hacer algo dulce. En esta ocasión son bollicaos caseros rellenos de nocilla. Son muy fáciles de hacer, los niños pueden ayudar perfectamente, y están muy buenos. Eso sí, ¡¡cuidado que engordan!! Sara se lo ha pasado de maravilla llenando los bollicaos, la mitad de la nocilla caía dentro y lo que quedaba pegado en la cuchara iba a parar a su boca…

Hay que tener en cuenta que hay que dejar reposar la masa 1 hora antes de hacerlos y otro rato antes de hornearlos, así que hay que ser previsores con el tiempo. Yo lo hago con la thermomix, pero se puede hacer con una batidora normal.bollicaos

Ingredientes

  • 100 gr de leche
  • 30 gr de aceite de oliva
  • 2 huevos
  • 250 gr de harina
  • 10 gr de levadura de panadería o 1 sobre de levadura
  • 50 gr de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 1 bote de Nocillabollicaos (2)

 Preparación

  • Mezclar la leche con la levadura.
  • Añadir 1 huevo y el resto de los ingredientes, menos la nocilla y mezclarlo todo bien.
  • Poner la masa en un bol, taparlo y dejar reposar una hora.
  • Dividir la masa en tantas porciones como bollicaos queramos hacer. Yo la he dividido en 8, para que no salgan muy grandes.
  • Sobre una superficie limpia y con harina espolvoreada, estirar cada porción de masa intentando hacerlas redondas.bollicaos (4)
  • Poner en el centro una cucharada de nocilla, a lo largo pero sin llegar a los bordes.
  • Doblar los bordes hacia adentro y enrollar cada bollicao por los lados.
  • Colocarlos en la bandeja de horno, cubierta de papel de hornear, con espacio suficiente entre ellos para que no se peguen. Dejar reposar un rato para que crezcan.
  • Pintar con huevo batido (esta parte se me olvidó a mí y por eso en la foto salen con poco brillo) y hornear unos 12 minutos a 180ºC

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Y listos, a disfrutar de una rica merienda, que nos lo merecemos. Ya me contaréis qué tal os han quedado.bollicaos (6)

Madre soltera y familia monoparental: No es lo mismo

Muchas veces he visto que la gente confunde las dos cosas, ser madre soltera con ser familia monoparental. Pero NO es lo mismo. Ambas condiciones pueden coexistir, de hecho, muchas veces lo hacen, pero necesariamente, ser una cosa no implica ser la otra. Vamos a verlo detalladamente.

Por una parte está el estado civil de cada persona. Esto está regulado por el ministerio de justicia y puede ser:

  • Soltero – no ha habido vínculo matrimonial
  • Casado– con vínculo matrimonial
  • Divorciado/separado – el matrimonio se ha disuelto
  • Viudo – uno de los cónyuges ha fallecido

Por otro lado está el tipo de familia:

  • Tradicional – formada por dos progenitores y/o uno o dos hijos
  • Monoparental – formada por un solo progenitor con uno o más hijos
  • Numerosa – en general es la formada por 3 hijos, aunque hay más casos para ser familia numerosa, como tener dos hijos, uno de ellos con minusvalía.

Con estas premisas, podemos ver unos ejemplos. Voy a hablar de mujeres, porque en mi caso es lo que soy, pero lo mismo se puede trasladar a los hombres.

  • Una mujer puede ser soltera, porque no se haya casado, pero tener una pareja con la que convive y con hijos en común. En este caso sería madre soltera pero NO sería familia monoparental.
  • Una mujer puede haberse casado y después haberse divorciado, ostentando la custodia de los hijos y constando como única adulta en el domicilio familiar. En este caso SÍ sería familia monoparental, aunque no fuese soltera, sería divorciada.
  • Una mujer tiene un hijo sin contar con una pareja, en el registro el hijo no tiene padre reconocido, en este caso sería madre soltera Y familia monoparental.can-stock-photo_csp12799812

Según datos del censo del año 2013, en España hay 11.456.500 parejas en España. De estas parejas, 6.362.800 tienen hijos, sin especificar el estado civil. En total hay 9.889.100 parejas casadas frente a 1.567.400 parejas de hecho, aunque no se especifica si tienen o no tienen hijos. Y hay 1.707.700 hogares monoparentales (un adulto con hijos). Es decir, de los 6 millones y pico de familias con hijos, más o menos un 10-15% serán madres solteras, pero NO familias monoparentales. Todos los datos del censo del 2013 los podéis leer aquí.

Creo que más o menos ha quedado el asunto aclarado. Y ahora os preguntaréis porqué escribo esto. Hace unos meses, cuando escribí el engaño de las parejas de hecho mucha gente me dejó comentarios hirientes, que evidentemente no aprobé. En esos comentarios mucha gente me acusaba de no haberme casado para obtener ventajas por ser madre soltera. En mi caso, al hacernos pareja de hecho, mi estado civil seguía siendo soltera, aunque mi familia era una familia tradicional, no monoparental. La gente confunde a menudo los términos y creen que por no estar casados, tenemos alguna ventaja sobre ayudas y becas que puedan dar a las familias monoparentales, pero no es así.

Esta misma confusión la he visto muchísimas veces, personas que creen que por no estar casadas tienen algún derecho o alguna ventaja a la hora de solicitar ayudas sobre las que sí la están. De nuevo, hace unos días he visto que vuelve a surgir la confusión. El gobierno amplió el pasado día 9 una ayuda de 1200€ para familias monoparentales, que desde Enero se concedía a familias numerosas o con familiar discapacitado a cargo (toda la información se puede leer aquí) No voy a entrar en si está bien o no o en a qué personas deberían darle la ayuda, paso de polémicas de política. Pero a raíz de esta ayuda, he vuelto a leer comentarios en varias redes sociales de madres que se preguntaban por qué a ellas que estaban casadas no les daban ayudas y a las familias monoparentales sí. Mujeres que decían que como no estaban casadas iban a pedirla, a pesar de vivir en pareja, pues siguen confundiendo madre soltera con familia monoparental.

Así que aquí va mi granito de arena, para ver si la gente termina de aclararse de la diferencia entre ser madre soltera y ser familia monoparental.

Las rabietas y los terribles dos años

Cuando nuestros peques cumplen 2 años, todo el mundo nos vaticina un año terrible de rabietas. Pero con un poco de paciencia, podemos pasar esta etapa sin muchos conflictos.

No es que sean “malos” o que intenten “manipularnos”, es que empiezan a tener conciencia de sí mismos y a saber el lugar que ocupan en el mundo. Es algo normal y necesario en su desarrollo. Han dejado de ser bebés para empezar a ser niños pequeños, empiezan a saber hablar, conocen el poder del no, a saber que son personas independientes de nosotros, a tener sus gustos y preferencias. Y tenemos que acompañarles en esta etapa de su desarrollo.fotolia_56239569

Hay momento difíciles, las famosas rabietas.

Y en general, se puede pasar esta etapa sin mucho conflicto. En mi caso, hay unas cosas que casi siempre me han funcionado.

  • Saber en qué momentos Sara es más propensa a tener rabietas – Cuando no ha dormido bien, cuando está cansada, cuando está nerviosa, es más fácil que se enfade por algo.
  • Conocer motivos desencadenantes y evitarlos antes de que ocurran.
  • Tener alternativas a mano para cuando no se puede evitar la rabieta – Si se enfada porque quiere hacer algo que no puede, le ofrezco otras cosas que le gustan, para cambiar su atención.
  • Paciencia, cariño y comprensión – Saber que los niños no quieren manipularnos, que muchas veces ellos mismos se sienten confundidos, darles nuestro amor incondicional y ofrecerle muchos besos y abrazos en momentos conflictivos son herramientas que funcionan mucho mejor que un castigo.

Evidentemente, no estoy diciendo que para evitar las rabietas haya que darles a los niños todo lo que piden. No es eso, que la gente siempre malinterpreta las palabras. Yo suelo ser permisiva dentro de unos límites, es decir, si me pide algo que veo lógico y puede tener, ¿por qué negárselo? (por ejemplo, una chuche o algo de ropa que ve y les enamora…) pero todo en su justa medida (una chuche al día está bien, si me pide más, pues ya no se la doy). Aun así, a pesar de las buenas intenciones, a veces la situación no conseguimos controlarla del todo y tenemos que llenarnos de calma si no podemos evitar la rabieta.

Más o menos, en nuestro caso, hemos pasado los famosos dos años sin demasiados conflictos, algún enfado pero nada de rabietas escandalosas…hasta justo dos días antes de cumplir los 3 años.

En vísperas de su cumpleaños, bajé con Sara a comprar unas cosas al supermercado. Como la peque es una artista en potencia, tenemos la casa llena de material de dibujo y todo lo que tenga que ver con pintar la vuelve loca. Estábamos haciendo la compra cuando vio unos rotuladores negros permanentes y decidió que los quería, a lo que yo dije que no, pues bastante se mancha con los rotuladores que tenemos en casa (no me importa mucho, luego a la bañera y la ropa a la lavadora y listo) como para cogerle unos permanentes. Y en ese momento se desencadenó la tormenta. Ella empeñada en que los quería, yo explicándole que ya tenía muchos rotuladores, que los de casa de colores eran más bonitos, que en cuanto subiéramos se ponía a pintar, muchas palabras tiernas y dulces…pero en esta ocasión, ninguna de las cosas que siempre pongo en práctica me sirvieron. Fue una rabieta épica, en las que todo el mundo en el supermercado nos miraba y veía a una niña chillando, tirada en el suelo pataleando, a una madre intentando abrazarla y siendo rechazada, a una madre hablando con palabras cariñosas y no siendo escuchada… Vaya ratito. Al final, viendo que nada de lo que intentaba servía, y después de ser casi atropellada por la cesta de la compra que Sara lanzó contra mí, decidí pasar a la táctica de no hacerle ningún caso y dejarla llorando, a lo que la gente me miraba más todavía porque no hacía nada para callar a mi hija. ¿Pero que querían que hiciera? Seguro que más de uno pensaba que mi hija se merecía una torta por caprichosa, torta que yo habría dado gustosa al que me lo hubiese propuesto por imbécil (me estaban poniendo nerviosa todas las miraditas que me echaban los “entendidos” en la materia). Bueno, al final, después de pagar la compra y con Sara aun gritando en el suelo, me marché a casa y en cuanto vio que me iba vino corriendo a darme la mano para volver a casa, eso sí, sin dejar de llorar en ningún momento ni de seguir pidiendo los rotuladores. Llegamos a casa con la cara roja de tanto llorar y menos mal que en el patio vimos a sus amiguitos y ya se le fue pasando el berrinche.

Esta no es Sara, pero bien podría haberlo sido

Esta no es Sara, pero bien podría haberlo sido

Y yo que me enorgullecía de haber llegado a los 3 años sin ninguna rabieta escandalosa y justos dos días antes.

¿Os ha pasado tener una rabieta de este estilo, de las grandes? ¿Cómo habéis manejado la situación? ¿Cómo creéis que debería haberla manejado yo?fotolia_79074832

Mi pequeña cumple 3 años

El tiempo pasa tan rápido y deberíamos aprovecharlo al máximo. Hoy cumples 3 años y parece que fuera ayer cuando llegaste al mundo.

Recuerdo cada instante con suma claridad. Esa noche empecé a tener contracciones, me levanté de madrugada a comer chocolate, jeje, me lo pedías desde dentro. Me acosté e intenté seguir durmiendo un poco, aunque sabía que el día había llegado. A lo largo de la mañana las contracciones iban siendo mayores, aunque estaba muy tranquila mientras dejaba que todo siguiera su curso. Sobre la 1.30 de la tarde ya decidí decirles a papá y a Lucas que había llegado el momento. Lucas se fue con los abuelos y yo me di una ducha caliente, para relajar un poco más mi cuerpo. Después de ducharnos comimos algo, no sabía cuánto iba a durar tu parto y no quería que me diese hambre en un rato, así que hasta casi las 3 no salimos de casa, yo calmada y tranquila.

En el coche, las contracciones empezaron a ser más frecuentes y más dolorosas, bromeaba con papá sobre qué pasaría si nacieses en el coche. Llegamos al hospital y aquello cada vez iba más deprisa, pero a pesar del dolor, yo estaba tranquila, sabía que faltaba poco para tenerte entre mis brazos. Me exploraron y tenía 5 centímetros de dilatación, aún faltaba un rato, dijeron. Me pusieron monitores un ratillo mientras papá se iba a hacer los papeles del ingreso. Yo no quería estar mucho rato tumbada y quería pedirles que me quitasen los monitores para poder moverme en cuanto pudiese. Pero no hubo tiempo. De pronto, note como si fuese una botella y me hubiese descorchado, un líquido tibio salió de mí. Y enseguida, tu cabeza comenzó a salir detrás. Estaba sola en una sala y todo mi cuerpo pedía que empujase, toda tú querías estar fuera. Llamé a la matrona que me confirmó que estabas coronando, y allí en la cama, sin más compañía que la matrona, la auxiliar y tu padre que por suerte llegó en ese momento, naciste. Natural. Sin intervenciones. Sin luces fuertes. Sin el frío del paritario. Mi cuerpo se abrió para dejarte salir y rápidamente sostenerte en mis brazos, en mi pecho. Tu boca se abrió y por instinto agarraste mi pezón. Fue el momento más mágico que he vivido nunca.

Y ya han pasado 3 años de aquello. Lo recuerdo como si fuera ayer. Y he vivido cada día de estos 3 años como unos días mágicos y maravillosos. Evidentemente hemos tenido algún día peor que otro, a veces te empeñas en una cosa y no paras y te enfadas si no puedes conseguirlo, aunque con cariño y paciencia acabamos cambiando el tema y haciendo otra cosa. Eres una niña buena y cariñosa, te encanta dar besos y abrazos (sólo cuando tú quieres, cosa que me parece genial, yo nunca te obligo y no quiero que des besos a nadie por obligación) eres divertida, inteligente, parlanchina y una artista con las pinturas. Eres una niña feliz que va creciendo y dejándome entrever la maravillosa persona que serás. Y eres una niña a una teta pegada, gracias a ti he podido comprobar lo maravilloso que es llevar 3 años de lactancia.feliz cumpleaños

Ojalá pudiera decir que todos nuestros días han sido fantásticos, pero desgraciadamente, no ha sido así. Tan pequeña has tenido que enfrentarte a la pérdida de tu padre y aunque eres pequeña para entender con claridad lo que significa la muerte, sí sabes que papá no está aquí con nosotros. A veces le llamas y lloras porque quieres que vengas y casi siempre le hablas mirando al cielo y le mandas muchos besos, porque él vive en una estrella que nos vigila cada día y nos quiere muchísimo. Me apena y me alegra a partes iguales verte hablar con él, enseñarle las cosas que haces y lanzar besos al aire, me parte el corazón pero también me hace sentirme orgullosa de ti y de tu amor tan grande por papá.

Aunque papá nos acompaña cada día de alguna manera, desde dentro de nuestros corazones, este año tu cumpleaños va a ser diferente. Yo intentaré ser valiente, tener la sonrisa más grande en la cara, hacer que este día sea muy especial para ti, ya entiendes que hoy eres la protagonista y estabas deseando que llegase el día de tu cumple. Pero para mí hoy es un día tremendamente triste. Papá no podrá besarte ni abrazarte ni felicitarte ni decirte lo mucho que te quiere. Papá no podrá escuchar las historias que nos cuentes cuando salgas del cole y nos relatos tu mañana. Papá no podrá disfrutar el fin de semana de la fiesta en familia.

Pero aunque papá no esté en persona, yo si estaré. Y seré cariñosa por los dos y escucharé por los dos y te daré besos y abrazos por los dos y tu tercer cumpleaños será un día fantástico y maravilloso que recordaremos siempre. Y cada día seré la mejor madre y el mejor padre del mundo.

Deseo que sigas llenando nuestras vidas de alegrías. Y las vidas de muchas personas. Tienes un corazón inmenso, lo sé,  eso lo heredaste de papá y deseo que pasen muchos, muchos años y sigamos viviendo felices y recordando el día que llegaste a cambiar nuestras vidas y celebrando contigo cada nuevo año, cada día, cada pequeño momento. La vida está hecha de pequeñas cosas que son las que deberían importarnos, y para mi, cada sonrisa tuya es una gran momento.

Te quiero Sara. ¡Feliz cumpleaños!

Recetas sencillas con hojaldre: Mini saladitos variados

Hoy os traigo una receta muy sencilla de hacer, ideal para cuando hay visitas, o para la merienda de los niños. Se pueden rellenar de cualquier cosa y quedan muy vistosos y sobre todo, caseros.

Ingredientes para 24 saladitos

  • Dos masas de hojaldre redondas
  • 1 huevo para pintar
  • Jamón, queso, bacon, chistorra, paté, atún, nocilla…lo que se os ocurra para rellenarsaladitos

Preparación

  • Precalentar el horno a 180º
  • Cortar el hojaldre con un cortapizzas en 12 porciones
  • En el extremo ancho pondremos los ingredientes con los que queremos rellenar los saladitos. En este caso, he puesto jamón york y queso, en otros he puesto trocitos de chorizo y en otros bacon con tomatitos secos.
  • Enrollar cada porción de la parte exterior hacia el centro.
  • Pintar con huevo batido y colocar en la bandeja de horno con papel especial
  • Hornear unos 15 minutos o hasta ver que estén doradossaladitos

Ricos, fáciles y vistosos ¿qué os ha parecido? Y lo mejor es que los niños pueden colaborar, les encanta ayudar en la cocina y comerse las cosas que han hecho ellos mismos.saladitos (6)