No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Un día en el Parque Warner de Madrid

El miércoles 1 de Julio, fue el elegido para irnos a pasar el día al Parque Warner. Fui con mis dos pequeños (o grande, si hablamos del príncipe, de 11 años), mi hermana y mi sobrina. Os voy a contar con todo lujo de detalles como lo pasamos, las cosas buenas y también las malas, porque no. Aquí, sinceridad ante todo.

Llegamos sobre las 12, y para entrar, tienes que pagar parking sí o sí. 8 eurazos al sol, 10 a la sombra de los árboles. Para mi gusto, un poco excesivo. Lo dejamos al sol, porque, total, cuando nos fuéramos, ya iba a ser tarde…

Una vez aparcados, nos dirigimos a la entrada. Y lo que más nos gustó, era que casi no había gente. Qué diferencia más grande, la otra vez que fui, hace 4 años, fuimos un sábado, por cuestiones de trabajo. Y había gente para aburrir, colas en todas las atracciones…. Vamos, que ir un día de diario, no tiene comparación. También imagino que se notará la crisis y que no todo el mundo puede permitirse lo que cuesta. Pero comprando las entradas online, te puedes ahorrar bastantes eurillos, que hay ofertas en las que te ahorras más de 10 euros por entrada, descuento nada despreciable con los tiempos que corren.

En la entrada hay carteles en los que pone que no se puede entrar con comida. Nosotras nos íbamos a pasar el día en plan picnic, con tortillas y filetes, hasta la barra de pan compró mi hermana. Y nos encontramos que miran los bolsos para entrar, así que nada, a ver dónde dejamos la comida……. Íbamos a preguntarle al señor que miraba los bolsos, pero, no vio, o no quiso ver, la bolsa de plástico llena de comida, así que entramos con ella. Nos preguntábamos como íbamos a hacer a la hora de comer. Pero, la verdad, en nuestro caso, no resultó un problema. No sé si es porque era un día de diario y hay menos gente, pero la mayoría de los bares estaban cerrados. En cambio, todas las sillas y mesas de los mismos estaban ocupadas, llenas de gente con sus propias tortillas y sus propios filetes…Lo que no llevábamos era bebida, por aquello de que no se calentaran y tampoco queríamos cargar con una nevera, jejeje. Y eso, también me pareció excesivo. Madre, que precios los refrescos de las máquinas. Una barbaridad. Y con el calor que hace, necesitas refrescarte a menudo, así que, preparad la cartera. Bueno, en compensación diré que hay fuentes de agua fresca colocadas en varias zonas del parque, así que aprovechábamos para beber y para rellenar botellas, que el agua es gratis.

El Parque Warner está dividido en varias áreas temáticas. Y por cuestiones lógicas, nos fuimos directamente a la zona infantil. Es la zona infantil más grande de los parques temáticos de España. Y la verdad, está genial, hay atracciones para todas las edades.

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Pudimos probar la nueva atracción, Academia de pilotos Baby Looney Tunes. Bueno, la pequeña y yo nos quedamos abajo. No la dejaban subir debido a su corta estatura. Y eso es algo que no acabé de entender, porque en otras atracciones del estilo, subiendo acompañada, claro está, si la dejaban. Esta atracción va por el aire, por un carril, son unos aviones muy monos que hacen un largo recorrido. Aquí, tengo que decir que para mi gusto, les ha fallado ponerles a los aviones un tejadito para que diera sombra, porque a pleno sol, te mueres del calorazo que hace.

Warner85Hicimos un recorrido por la meca del cine en el Cine Tour; disparamos a fantasmas en la Casa de Scooby Doo; apagamos incendios con el pato Lucas; nos refrescamos con los Juegos de agua de ACME; repetimos en varias ocasiones en los Rápidos ACME (ahí disfrutamos todos un montón, nos turnábamos para quedarnos con la pequeña y salir todos empapados); montamos en helicóptero; y en un barco que iba a Toda Máquina; nos montamos en el Autobús de Piolín y Silvestre; y en un carrusel precioso.

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Mi hermana y el príncipe probaron una atracción, He visto un lindo gatito, donde iban tumbados y subían y bajaban, muy divertido. Y muchas otras que no voy a nombrar, pero se nos fueron las horas subiendo y bajando.

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Aviso, si vais en época de llevar calzado de verano, llevad unos calcetines para los más pequeños. Hay una zona, ACME Park, llena de toboganes, piscinas de bolas, y pasadizos, que no pudimos usar porque no llevábamos calcetines.

Warner34También fuera de la zona infantil, hay atracciones en las que poder disfrutar en familia. Las atracciones de agua fueron las favoritas, hay varias, Río Bravo, Cataratas Salvajes y El Oso Yogui, donde pasas un montón de risas y sales chorreando, literalmente. Conviene llevarse una muda de ropa o en su defecto, el bañador, vimos a mucha gente luciendo tipo por el parque.

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Lo mejor del día fue, que al haber poca gente en el parque (por la mañana, por la tarde empezó a llegar más gente, hay una entrada de tarde a precio más reducido), pudimos repetir en algunas atracciones sin tener ni que bajarnos, ¡¡una gozada!!

Además de las atracciones, hay varios espectáculos que se reparten por el parque. Loca Academia de Policía es digna de mención. Nos quedamos boquiabiertos con las cosas que hacen con los coches, persecuciones, carreras, coches a dos ruedas, motos y hasta camiones, en un espectáculo con mucho olor a gasolina y mucho ruido, pero sobre todo, con mucha acción. Hasta la pequeñaja aplaudía emocionada.

Por el parque, y a distintas horas, pasan alguno de los personajes Warner y se paran para que puedas saludarles y hacerte una foto con ellos. Estuvimos en el Camerino del Pato Lucas y en Casa de la Abuelita, donde pudimos saludar al pato y a Piolín. Vimos un Teatro de Caperucita Roja y el Musical de Robin Hood. Precioso, nos encantó. A la entrada, te dan los horarios de todos los espectáculos, así que antes de empezar con las atracciones, nos planeamos a las que íbamos a ir y las horas, para no perdernos detalle.Warner22

En esta ocasión, dejamos de lado las atracciones más intensas, por cuestiones obvias. A mí me encantan las grandes montañas rusas, ponerme boca abajo, dar vueltas vertiginosas…pero no me gusta montarme sola, claro. Y ni mi hermana ni el príncipe querían subirse a esas conmigo (aunque el niño sí probó una montaña rusa, la de Tom y Jerry, de intensidad moderada), así que, esta vez, me quedé sin mi dosis de adrenalina.

Warner80Yo, como siempre, me llevé varios portabebés, para llevar a la gordi en brazos, porque andando se cansaba, se escapaba por todos lados y correteaba en dirección contraria a donde queríamos ir, jejeje. Y así, a la hora de la siesta, se quedó dormida pegadita a mamá, a pesar del ruido de la gente y de las atracciones. Y cada vez que quería su teta, ¡pues arriba!

Por la noche, hay un espectáculo en el lago, Hollywood Fantasy, de luces y sonido, al que no pudimos quedarnos porque las pequeñas ya estaban rendidas. Pasamos un día inolvidable, deseando repetir, aunque dentro de unos meses, que mi chiquitina sea un poco más grande y pueda montarse en más cosas. Y las horas se pasan volando. Estuvimos allí 10 horas y no nos dimos ni cuenta. Si podéis ir, os lo recomiendo, y si podéis quedaros por la noche también, pues mejor, así aprovecháis mejor el día.

Y vosotros, ¿habéis ido al Parque Warner?

Mis pequeñas vacaciones

En este feliz lunes, quiero compartir con vosotros mis mini vacaciones. Este año, la cosa está jodida chunga, económicamente hablando. Con esto de no tener un sueldo fijo, y que la tienda no termina de arrancar, pues no había vacaciones a la vista.

Pero, los acontecimientos que rodean mi vida últimamente, y que no eran muy agradables, estaban haciendo que las cosas tomaran un rumbo muy feo. Y estaba entrando en un círculo vicioso, del que no era capaz de salir. Estaba súper agobiada, no me llegaban las horas del día, me sentía muy sola (adultamente hablando, que con los niños nunca tienes ni un minuto de soledad), no podía dormir y me encontraba llorando cada dos por tres. Menos mal que tenía un poco de respiro con mi Ohana virtual. Ellas me escuchaban y apoyaban, como sólo las mejores amigas hermanas saben hacer. Y sin ellas saberlo siquiera, me ayudaron a tomar una decisión.

Decidí que no podía seguir así, tenía que cambiar algo. Así que, me lie la manta a la cabeza, me acosté un martes dando vueltas a todo como loca y decidí que tenía que desconectar, salir de aquí y de este agujero en el que me estaba metiendo. El miércoles me levanté y me fui directa al ordenador, me pasé varias horas buscando un hotel en la playa, algo económico, pero no por ello asqueroso (tengo que reconocer que soy un poco bastante delicada, y eso de meterme en un tugurio, donde todo está sucio o donde la comida no se puede ni tragar, pues por muy barato que sea, no va conmigo). Pero gracias a que existe internet y sobre todo, gracias a las páginas de opiniones de la gente, encontré un hotel en Benidorm, de 3 estrellas, del que hablaban maravillas y a un precio más que recomendable. Y después de vaciar la cuenta (no sé muy bien cómo vamos a pasar el resto del mes, pero tranquilos, que sin comer no nos quedamos), pues pagué el hotel y comuniqué que el viernes temprano nos íbamos 6 días a la playa.

Os imaginaréis las fiestas del príncipe, que ya contaba con no pisar la arena del mar este año. La pequeña, obvio, no dijo nada, pero vaya si ha disfrutado. Miércoles y jueves de locura, planificando, haciendo maletas a lo loco, yo, que soy de hacerme listas de las cosas que me tengo que llevar y que las empiezo a hacer 1 mes antes del viaje, me puse a meter cosas con el miedo a que se me olvidara algo importante, pero tengo que decir, que este viaje con organización relámpago, ha salido de maravilla y no he olvidado nada, si acaso, los problemas.

El viernes, a las 6 de la mañana, terminé de cargar el coche y me eché a la carretera con dos niños medio dormidos, que se han portado de maravilla todo el camino. Sólo la pequeña, al final, se puso un poco ñoña, pero pobrecita, estaba cansada.

Al principio me daba un poco de miedo como se iba a desarrollar todo, yo sola con dos niños, pero, a parte de algún pequeño contratiempo, me he apañado de maravilla. Tengo que confesar que el príncipe, con 11 añazos que tiene, me ha ayudado un montón con la pequeña, de 16 meses.

Bandolera para el aguaLos días han transcurrido así como os cuento ahora, ¡qué relax!: Nos despertábamos sobre las 9, lo que marcaba la pequeña, desayuno en el buffet de hotel, nos poníamos hasta las orejas, si es que había tanto donde elegir… y nos íbamos a la playa. Cargados con la sombrilla, las toallas, los cubos y palas, el agua, los gorros, la crema y la gordita en brazos, en alguno de los portabebés que me llevé. En la playa nos lo hemos pasado genial rebozándonos por la arena, haciendo castillos y agujeros, bañándonos y buscando cangrejos. He terminado con arena hasta en las partes más recónditas del cuerpo, pero ¡qué más da!

Tonga

Volvíamos al hotel para darnos una ducha y un baño en la piscina antes de ir a comer. Otra vez, hasta arriba de comida en el buffet, que mira que había cosas. Y llegaba la sagrada hora de la siesta. Lo bien que hemos dormido estos días. En la habitación había 3 camas individuales. Pues el primer día hice un cambio radical de la decoración y puse las tres camas juntas. Así, la peque ha dormido en la cama que estaba pegada a la pared, para que no hubiera riesgo de caídas, yo en el medio y el mayor al otro lado. No sé si era por la amplitud de la cama, aunque aquí dormimos las dos en una cama de 1.50, porque no hacía calor o porque estaba hecha polvo del trajín de todo el día, pero se dormía y no había niña hasta las 5 de la mañana más o menos, que se despertaba a por su chupito de teta. IMG_6818Ains, lo malo es que me he confiado, y la primera noche de vuelta a casa, se despertó unas 5 veces en toda la noche… Bueno, que me desvío de las vacaciones.

Después de la siesta, nos bajábamos a merendar a la piscina y a darnos unos bañitos. Subíamos a ducharnos para bajar a cenar, otra vez al maravilloso buffet (creo que he engordado con tanta comida)IMG_6799 y para terminar, salíamos a dar unos paseos por la playa o por las tiendas o lo que fuera. Mochila ergonómicaNo ha habido mucha variación. Han sido unos días tranquilos y relajados, de juegos, baños y diversión. Días en los que he desconectado mucho de todo, en los que me he relajado y en los que no me he permitido agobiarme. Días en los que he disfrutado de mis hijos sin tensiones externas. Días en los que me he superado como madre, porque pensaba que no me iba a apañar bien yo sola con los dos, y ha salido todo redondo.

IMG_6852Bueno, para ser sinceros, no todos los días han sido igual de monótonos. Porque un día, hicimos una excursión muy especial. Quedamos con Mª José, de La alcoba de Blanca en Altea, para pasar el día. A parte de habernos conocido en 8J, de leer nuestros mutuos blogs y de intercambiar tweets y whatsapps, decidimos que teníamos que aprovechar que estábamos relativamente cerca y pasar el día juntas. Y lo pasamos de maravilla. Pasamos el día entero en la playa, con las pequeñajas jugando a meter piedrecitas en el cubo, con los mayores dándose unos baños, comimos y hablamos de un montón de cosas, como si fuéramos viejas amigas que se encuentran después de algún tiempo. En realidad, creo que somos viejas amigas, es lo que tiene Ohana, que te une de un modo especial. Gracias por ese día tan estupendo.

Pues eso, que hoy quería compartir mis felices días de vacaciones con todos, porque este lunes estoy feliz de recordarlas.

5 consejos para usar portabebés en verano

Por fin ha llegado el verano, el calorcito (o calorazo) en su máxima expresión. Yo la verdad es que lo estaba deseando, salir a la calle a pasear sin miedo a la lluvia, poder llevar poca ropa, pero, sobre todo, sacarle el máximo partido a los portabebés. Y es que en verano, los portabebés lucen más, sin tantas capas de ropa. Y aunque la gente se piense que en verano, portear es sinónimo de calor, pues la verdad es que no. Creo que es el mejor momento para llevar a nuestros bebés. Aunque también hay que tener unas cosas en cuenta, como veremos más abajo. Si alguien piensa que llevando a un bebé en brazos, este va a pasar mucho calor, que se pare a pensar como lo debe estar pasando un bebé metido en el capazo de un carro, ahí dentro, rodeado por los 4 costados. Eso SÍ es pasar calor. Y las sillas, es cierto que son más frescas, porque van más abiertas, pero la composición de las mismas, hacen que suden como pollos, seguro que más de uno ha comprobado como saca a su bebé del carrito y está empapado en sudor. Así que, vamos al porteo.

Primero, tenemos que tener en cuenta unos consejos básicos, que son exactamente los habituales para salir a la calle en verano:
Hidratación – Tanto el bebé como el que lo lleva, deben estar bien hidratados, ofrecer al bebé líquidos con asiduidad, leche materna o agua.
Protección solar – Aplicar una crema con un alto factor de protección solar en todas las partes del cuerpo que estén expuestas a los rayos de sol.
Gorros – Cubrir la cabeza del bebé con un gorro o pañuelo, para evitar el sol directo.
Evitar las horas de máxima incidencia del sol.

5 CONSEJOS PARA USAR LOS PORTABEBÉS EN VERANO

1. Tanto el bebé como el portador, deben llevar poca ropa y a ser posible, mejor de fibras naturales. En las partes del cuerpo que estén en contacto piel con piel, por ejemplo, la cara del bebé sobre el pecho de la madre, mejor poner una gasita de algodón o un pañuelo, para que no sude en exceso.
2. En caso de fulares, utilizar nudos que lleven pocas capas, cuanto menos tela envolviendo al bebé, menos calor.
3. Evitar las fibras sintéticas, es importante leer bien la composición de los portabebés. Algunos portabebés que se venden como “ligeros”, se refieren a que no pesan, pero no a que sea frescos. Si envolvemos al bebé en nylon, por muy ligero que sea el portabebé, se nos va a cocer sí o sí.
Esto es distinto si vamos a usar el portabebé para meternos al agua a bañarnos. En este caso, las telas sintéticas se pueden mojar y se secan rápidamente, pero usarlos sólo para ese momento.
4. Los fulares elásticos, al no ofrecer un buen soporte, necesitan varias capas de tela alrededor del bebé, por lo que tampoco son una buena opción. De nada sirve  un fular elástico, si para sostener al bebé le tenemos que envolver con tres capas, a los cinco minutos de estar en la calle, estaremos deseando salir corriendo de vuelta a casa y quitarnos el fular, y después de la carrera, llegaremos más sudados todavía.
5. Utiliza siempre portabebés de tejidos naturales, que traspiran y dan menos calor. El lino, la gasa, el algodón, son telas muy frescas que ofrecen un gran soporte.

PORTABEBÉS ACONSEJADOS EN VERANO
Aquí una selección de los mejores portabebés. Pinchando en las fotos, podéis ver todos los modelos existentes en la tienda.

Bandolera de anillas – Perfecta para el verano, en su versión original de sarga, o en versiones más veraniegas, de lino o algodón orgánico. Muy fácil de poner, cómoda, ofrece un soporte correcto a la espalda del bebé desde el nacimiento, y es una sola capa de tela. bandolera Hoppediz

bandolera lino

•Fular tejido – El fular, permite hacer multitud de nudos de una sola capa, con lo que tenemos un aliado perfecto para el verano. Nudos canguro o nudos a la cadera, tipo bandolera, nos permiten disfrutar del calor y del verano sin renunciar al porteo. Los fulares tejidos con la técnica jacquard, como los Didymos, son especialmente frescos para el verano.

fular tejido

fular didymosfular didymos

• Tonga – El portabebé más fresco. Confeccionado en algodón 100%, es una redecilla tejida, pequeño y manejable, que cabe en un bolsillo. Perfecta para usarla en la playa, en la piscina, para ducharse con el bebé y que no se escurra cual pececillo. Para pequeños que quieren brazos continuamente y para mayores que se cansan y quieren aúpa. No puede faltar en tu casa.

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Mei tais– De confección artesanal y totalmente personalizados, resultan bastante frescos, al llevar una sola capa de tela encima del cuerpo del bebé. Los laterales quedan descubiertos, por lo que el aire puede circular fácilmente. De algodón 100%, son frescos y sencillos de poner.Mei tai
Mochilas ergonómicas – Importante, elegir una mochila de las más frescas y que sea algodón 100%. Lo que más calor da, no es la mochila en sí, sino los acolchados que llevan en tirantes y cintura. Dentro de las mochilas, la Boba 3G es de las más frescas.

boba 3g
Bandolera para el agua – Este portabebé no está pensado para llevar al bebé, porque es tela de fibra sintética. Pero, es ideal para bañarse con ellos. La tela, es como los bañadores masculinos, de secado ultrarrápido y con factor de protección solar 50+. Ideal para entrar y salir de la piscina, usando las dos manos para sujetarse a la escalera, cuando se tiene más de un hijo y queremos jugar con el mayor sin peligro para el pequeño, cuando los bebés todavía no saben nadar. Un complemento indispensable para este verano.

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Pues con esta selección, ya no tenéis excusa para llevar a vuestros bebés felices en brazos este verano, cómodamente, y sin pasar calor.

Primer día de piscina: usando los portabebés

Por fin llegó el calor, las vacaciones de verano y están abiertas las piscinas municipales.

El miércoles, decidí irme a la piscina con los dos niños. Y pasamos un día genial.

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Pero había algo que me daba un poco mucho de miedo. Siempre me ha dado pánico el hecho de que todos los años, se ahoga algún niño en esta época. Y la mayoría de las veces, es debido a un descuido momentáneo por parte de los cuidadores. Unos segundos de despiste, y el peque se nos va al agua. Hace unos 3 años, en una urbanización cercana, una mamá bajó sola a la piscina con sus tres hijos. Mientras el mayor, de unos 7 jugaba, ella le ponía crema al bebé de pocos meses, y nadie se dio cuenta de que el mediano, de apenas 2 años, se dirigía hacia el agua. Fueron unos segundos. Había gente alrededor. Pero nadie lo vio, hasta que fue demasiado tarde. Y eso me tiene traumatizada. Ese pánico a que pueda pasar algo. La piscina es un lugar donde divertirse, donde pasarlo bien, disfrutar del agua y de actividades al aire libre. Pero también es un lugar donde pueden ocurrir accidentes. Y como siempre digo, la mejor manera de evitarlos, es la prevención. Si queréis saber más al respecto, podéis leerlo aquí.

Ahora pensaréis que empecé a escribir diciendo que lo habíamos pasado genial y me he puesto muy seria. Pues sí, lo pasamos genial y os lo voy a contar aquí, y como, a la vez, pude jugar con el príncipe, sin dejar de prestar atención ni un segundo a la princesa. Llamadme exagerada, pero es lo que hay. Porque, no es lo mismo ir a la piscina con varios adultos, que pueden estar todos pendientes de los niños, que ir sola con dos pequeños.

Para ir a la piscina, además de todo lo imprescindible para tal menester, como toallas, bañadores, gorros, crema de protección, agua, juegos para el agua, ropa limpia, etc., me llevé dos portabebés, especialmente indicados para el verano y para la piscina.

TONGA– Es una redecilla de algodón 100%, que no ocupa nada, es muy fresquita y se puede mojar sin problema, porque se seca enseguida. Como podéis ver en las fotos, usé el Tonga para ir con la pequeña por el vestuario, porque lo único que quería era meterse en todos los baños y en todas las duchas. También lo usé para andar por fuera, por el césped. No todo el rato, claro. Por si alguien piensa que no dejaba a la niña hacer nada, no es así en absoluto. Ella estuvo correteando por la hierba, jugando y saltando, mientras yo estaba pendiente de ella. Pero los ratos en que su hermano requería atención, entonces, gordita al tonga y se acabó el peligro.

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BANDOLERA DE AGUA – Especialmente indicada para bañarse con el bebé. Realizada en tejido Solarweave, de secado ultrarrápido y factor de protección 50+.

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Nos bañamos con la bandolera, pero también sin ella. En las fotos, podéis ver como viene genial para entrar en la piscina, sin necesidad de sujetar al bebé. No os cuento cuando hay que subir y bajar escaleras, en las piscinas más antiguas, que si tienes que sujetar al bebé, a ver cómo te sujetas a la escalerilla. Y una vez dentro del agua, podía jugar con el príncipe mayor, sin descuidar ni un segundo a la pequeña.

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Evidentemente, también jugamos sin la bandolera, no se me asuste nadie. No tuve a la niña presa ni sujeta en contra de su voluntad. Estuvimos saltando desde el bordillo, dando pataditas en el agua, practicando las cosas que hemos aprendido en las clases de natación de bebés…. También, con la bandolera puesta, bailamos y jugamos a perseguir al príncipe.

La bandolera de agua tiene sus pegas. Y es que tooooodo el mundo me preguntaba por ella. Fuimos a la piscina municipal, que tiene varias piscinas. Y varios socorristas. Los socorristas hacen turnos y cambian de piscina cada X tiempo. Y todos y cada uno de ellos se me acercó a decirme que no podía meterme al agua con “el trapo este”, que porqué me metía “con un pañuelo”, y que “la tela” no se podía mojar en la piscina infantil. Y a todos y cada uno de ellos les tuve que explicar que era una bandolera especial para el agua, que era tela de bañador (e invitarles a tocarla) y que estaba diseñada para tal menester… ¡Que cansinos!

Tampoco dejaban hacer fotos, pero las hicimos de estrangis, ¿cómo iba yo sino a enseñaros el día estupendo que pasamos?

Pues eso, que pasamos un día muy divertido, estrenando la piscina, que estaba casi vacía. Y con la seguridad siempre presente.

Y vosotros, ¿habéis ido ya a la piscina?

Portabebés ergonómicos en la prevención de la displasia de cadera

La articulación de la cadera, está formada por dos huesos,  la pelvis y el fémur. La pelvis, en la zona coxal, forma un hueco, llamado acetábulo, donde encaja la cabeza del fémur, para formar la articulación.

Al nacer, las caderas de los bebés están inmaduras, están formadas por cartílago, que se va osificando paulatinamente. Si la articulación no está en su posición adecuada, podemos encontrarnos con una displasia de cadera.

La displasia de cadera se caracteriza porque ambas partes de la articulación no están en perfecto contacto, la articulación no encaja correctamente, bien porque el acetábulo esté aplanado, bien porque la cabeza del fémur se salga de su hueco. No se sabe la causa correcta de esta patología, que afecta a 3-5 bebés de cada 1000 nacimientos. Pero se conocen unos marcadores de riesgo para padecerla, que son: antecedentes de displasia de cadera, sexo femenino y gestación de nalgas.

Hips in the Womb - Normal 150pxA lo largo de la gestación, los bebés están en posición fetal. Esto implica que sus piernas están separadas y las rodillas flexionadas. Al nacer, esta es la posición ergonómica, la posición normal de los bebés. En esta postura, la cabeza del fémur está correctamente encajada dentro del acetábulo. Si forzamos a los bebés a estar estirados antes de tiempo, antes de que se “estiren” de forma natural, es más fácil que la articulación se salga. Si se fuerza esta postura a lo largo del tiempo, al ser el acetábulo todavía de cartílago, se puede deformar, aplanando la cavidad, dando lugar a una displasia de cadera, y en casos más graves, quedarse totalmente fuera de la articulación (luxación).

Durante los primeros meses de vida, el riesgo de displasia es mayor. Durante las revisiones periódicas del programa del niño sano, se revisarán las caderas en todo momento. Si en la revisión se detecta alguna anomalía, se pedirá una ecografía de cadera o una radiografía, dependiendo de la edad del bebé y si los resultados son positivos, se derivará al traumatólogo, que será el encargado del tratamiento. El tratamiento ortopédico consiste en mantener las piernas en abducción (abiertas) y las piernas flexionadas, bien mediante arneses, férulas, escayolas u otros aparatos.

Pero, ¿qué podemos hacer nosotros? PREVENCIÓN

Hemos visto que la posición ergonómica es la más saludable. Tener a los bebés estirados, tumbados todo el día, con las piernas juntas, hace que la cabeza del fémur no esté encajada en su posición correcta, aumentando el riesgo de displasia.

La posición ergonómica es la que se consigue imitando la postura fetal, las piernas separadas, abiertas, formando un ángulo aproximado de 90º y las rodillas elevadas por encima del culete. Todos los detalles están ampliamente explicados aquí.

posición ergonómica

Los portabebés ergonómicos mantienen esa posición saludable para las caderas de los bebés. Es importante vigilar que sea ergonómico, una mochila de las llamadas “colgonas”, no respeta esa postura, las piernas están estiradas y las rodillas muy bajas, las caderas no están en una posición correcta, y menos, si se utilizan largos periodos de tiempo. Estas mochilas, se deben desechar, porque contribuyen al desarrollo patológico de la cadera.

Portabebés ergonómicos en la prevención de la displasia de cadera

Llevar a los bebés correctamente colocados en un portabebé ergonómico, contribuye a que la cabeza del fémur se encaje en el acetábulo. Esta posición, también se puede conseguir sin utilizar ningún tipo de portabebé. Se consigue sentado al bebé en la cadera del adulto que lo lleva. El bebé así colocado, tiene las piernas separadas y las rodillas flexionadas. Pero, obviamente, esta postura no la podemos mantener por mucho rato, porque los bebés pesan, y que mejor que hacer uso de un portabebé.

1Para ello, debemos asegurarnos que usamos un portabebé ergonómico, y adecuado al tamaño del bebé, un portabebé donde la tela vaya de corva a corva del bebé, manteniendo sus rodillas flexionadas y por encima de la línea del culete. Y debemos comprobar que las piernas están separadas, formando un ángulo correcto. Es preferible utilizar un portabebé que no esté preformado, como fulares o bandoleras, para una posición correcta.

El uso prolongado de portabebés ergonómicos, previene la displasia de cadera.

Portabebés ergonómicos en el tratamiento de la displasia de cadera

En caso de un diagnóstico establecido de displasia de cadera, habrá que tener en cuenta el grado. En cualquier caso, es el traumatólogo el que decide el tratamiento que necesita el bebé. Pero, es conveniente comentar con el médico que queremos portear al bebé. En la mayoría de los casos, el tratamiento para la displasia se debe utilizar durante casi las 24 horas del día. En casos de arneses o férulas, que se pueden quitar, un portabebé ergonómico sería una buena opción para alternar con el arnés o la férula, pero siempre bajo consejo del especialista, que deberá valorar si el portabebé mantiene la postura adecuada.

También se puede usar un portabebé en combinación con el tratamiento ortopédico. En este caso, no serviría para sustituir, sino para mantener el contacto físico, el apego, los beneficios de llevar a los bebés en brazos. Para un bebé, estar tumbado la mayor parte del día sobre una férula rígida, no es muy cómodo, al llevarlos en brazos, se beneficiaria de todas las ventajas de los portabebés. Una vez más, aquí estaría más indicado un portabebé no preformado, que se adaptase a las medidas del bebé con su tratamiento ortopédico.

Para finalizar, recalcar de nuevo la importancia de la prevención de la displasia. El uso de portabebés ergonómicos puede evitar una lesión en las tiernas caderas de nuestros hijos.

Para más información, el Instituto internacional de displasia de cadera es un lugar muy completo, en inglés.

Cuando se pierde el sueño

Son las 4 de la madrugada. Y llevo despierta 1 hora. Otra vez me ha vuelto a pasar. La princesa quiere teta, mama feliz y se da la vuelta. Pero, en vez de hacer yo lo mismo, algo pasa por mi cabeza, algo que ahora no tendría que estar aquí. Y me desvelo.

Ya no consigo dejar de dar vueltas a las cosas. Cada vez que me pasa, es por alguna tontería, algún pensamiento, que enciende la mecha y ¡Boom!, todo en mi cabeza explota y ya no puedo dormir, ni dejar de pensar, de hacer planes, de tener ideas, pero, sobre todo, de tener miedo.

Todo se resume en lo mismo. El miedo. El pánico a estar equivocándome. A no estar haciendo las cosas bien. Miedo al fracaso, y mucho, mucho miedo, al «ya te lo advertí».

Cuando nació la princesa, hace 15 meses, mi vida cambió totalmente, mis conceptos, la forma de ver las cosas, las prioridades. El trabajo dejó de ser importante, lo importante era ella, su crianza, su educación, no me importaba lo que la sociedad actual pensara, sólo pensaba que ella tenía que estar conmigo, una hija con su madre, no «cuidada» por desconocidos, no alimentada con fórmula, no abandonada, aparcada como nos obligan a hacer. Y lo dejé todo por ella.

Dejé el trabajo, invertí el poco dinero que tenía en la tienda de portabebés y me lancé de cabeza a hacer algo que me apasiona(ba) y me permitía estar con ella.

Y no fue nada fácil. No me refiero a lo material ni a lo económico, me refiero psicológicamente hablando. Porque cuando haces algo así, esperas que te apoyen. Las personas que «te quieren», las que están cerca. Pero choqué contra muros. Me encontré malas caras. Y me encontré muy sola.

Claro que ha habido gente que me ha apoyado. Muchísima gente. Gente a la que estoy muy agradecida, que me anima a seguir, gente que casi ni me conoce.

Pero, a las 4 y pico de la mañana, lo que pasa por mi mente no es esa gente. Es la otra. La «familia», los que hacen las cosas por mi bien y solo me echan mierda encima.

Pienso y pienso. Sabía, o creía saber, que montar un negocio de la nada no era fácil. Pero pensaba, o quería pensar, que rápidamente vería sus frutos. Nadie me informó, nadie me advirtió que esto no era fácil. Lo único que escuchaba cada día eran preguntas sobre lo que había vendido y malos augurios.

Ya ha pasado más de medio año. Pero esto no funciona. Imagino que es lo normal, al principio no hay beneficios. Pero ya no tengo un colchón donde apoyarme. El dinero se acaba y mis ideas también. Le estoy dedicando a esto mucho esfuerzo. Mucho más que una jornada laboral normal. Y me compensa. Porque estoy con mi hija, porque comparto con ella cada minuto del día. Porque paso muchas más horas con mi príncipe grande. No paro de hacer cosas, de moverme, de inventarme. Pero ya no se me ocurre que más hacer.

Y esto es lo que me ha desvelado. ¿Y si ya no puedo seguir? ¿Que voy a hacer? ¿Llevar a mi niña a la guardería? ¿Perderme todos los momentos? ¿ Ver la cara de satisfacción de la gente que «me quiere» alegrándose porque sabían que iba a fracasar? ¿He fracasado? ¿Qué más puedo hacer? ¿Está todo perdido?

Y así, entre lágrimas de rabia, miedo e impotencia, otra noche más veo pasar las horas del reloj. Y mañana tengo que poner buena cara, porque la gente que «me quiere» no entiende que pueda estar triste y cansada, me regañan como si fuera pequeña y me estuviera equivocando. ¿Me estoy equivocando? Porque yo creo que no, que nadar a contracorriente no es malo, es bueno, es seguir mi instinto, es querer hacer bien las cosas, aunque no sea del modo que la mayoría creen que se debería hacer.

Y así seguimos, mi cabeza a 100 por hora, como para dormir.

Por lo menos, la veo dormir a ella y me relajo. Es mi punto de apoyo, mi calma en mitad de la tormenta, es por quien tengo que seguir y luchar para conseguir lo que me propongo. Por ella, que duerme conmigo. Y por él, que duerme en la habitación de al lado, y que con sólo 11 años, levanta mi ánimo como nadie sabe hacerlo. Mi otro punto de apoyo.

Son las 5 de la madrugada. 2 horas despierta. No sé si podré volver a dormir. Pero escribir me ha servido para sacar los fantasmas de mi cabeza, ahora por lo menos, estoy más tranquila.

Porteo en el mundo: América

Una semana más, vuelvo a mostraros imágenes del uso de portabebés en otras partes de mundo. Esta semana, me he ido a América. La mayor parte de las imágenes pertenecen a América de Sur y también hay algunas de los Inuit, que son los distintos pueblos que habitan las zonas árticas de América y Groenlandia.

Muchas de las imágenes, como siempre, combinan porteo y lactancia.

De nuevo, podemos comprobar como el uso de telas para llevar a los niños pegados al cuerpo no es una cosa “moderna”, como algunos pueden pensar, es algo normal y extendido en todas las culturas.

Disfrutad de las imágenes.

Todas las fotos han sido extraídas de la web

portabebe america

portabebé america

portabebe peru

portabebe

portabebes-américaeskimo portabebe

BWportabebe

bolilvia-portabebe

amazonia portabebe portabebe

La maternidad de la A a la Z: G de Gusto

Seguimos con el súper diccionario de la maternidad de Vero trimadre

embarazada silla2

Y yo, he decidido seguir con los sentidos, a ver como salgo de este lío en que me he metido….

Esta semana, para no repetirme de letra (me lo ha dicho Vero….jejeje, me acabo de leer las FAQ´s y dejaré la O para otra semana), voy a escoger la G de Gusto.

La RAE tiene 12 definiciones, y yo paso de copiarlas y pegarlas, así que os voy a contar las mías propias, en relación con la maternidad.

El Gusto como sentido.

Durante el embarazo, el gusto se me alteró un poco, debido al olfato hiperdesarrollado que me gané, a la acidez de estómago y a las náuseas, así que comía sin gusto, por obligación. Hasta el último trimestre; ahí sí que comía con gusto, engordé todo lo que no había hecho los primeros meses, jeje. Creo que mi cuerpo sabía que luego no iba a comer bien durante una temporada.

Cuando nació la princesa, era un gusto poder comer, comer normalmente, digo, sentada a la mesa, con cubiertos, con una charla…. Era casi misión imposible, la nena siempre era (y es) lo primero, así que, a la hora de comer, lo hacía de pie, con las manos o con la niña a la teta, vamos, sin saborear más bien engullir, cero gusto.

Con el paso de los meses, y con la gordita creciendo, he vuelto a encontrar el gusto por la comida, vamos, tanto, que cuando los peques duermen, siempre tengo algo “gustoso” para llevarme a la boca antes de dormir, como un trozo de chocolate……

También está el sentido del gusto de los niños. El mayor, tiene un gusto muy fino, el señorito prefiere un buen jamón de bellota al york, y como están las cosas… A La princesa le gusta todo, después de 6 meses de saborear en exclusiva leche materna, se lanzó al mundo de la alimentación complementaria con los ojos cerrados y no hace ascos a nada, todo lo quiere, todo lo prueba, da igual que sea un trozo de cebolla crudo que el fuerte gazpacho que hace su madre, o sea, yo, que ella se relame encantada. ¡¡Da gusto ver comer a esta niña!!

Gusto como placer o deleite

Esta es otra acepción de la palabra gusto. Desde que soy madre, es para mí un gusto escuchar las risas de mis hijos, sentir sus besos, ver sus caras de emoción… Todo lo que hacen provoca en mí esa sensación. Como madres, todas nos deleitamos con los logros de nuestros retoños, ya sea dar sus primeros pasos o actuar en un grupo de baile, da igual la edad que tengan, nos gusta por igual.

Gusto como manera de sentirse

Evidentemente, no podían faltar en mi maternidad, los portabebés. Y estos me hacen sentir a gusto. Y a la princesa también. Las dos estamos a gusto una cerca de la otra, ella está protegida y yo estoy cerca de lo que más quiero. Y si a alguien no le gusta, que no mire, porque lo hacemos por nosotras, no por los demás.

Y aunque hay más definiciones, yo ya me he quedado a gusto con lo que he escrito, y todo lo que aquí leéis está escrito con mucho gusto.

Taller de porteo

Vaya, un poco justos de tiempo, pero pongo aquí la información sobre el próximo taller, por si a alguien le interesa.

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