No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Operación pañal nocturno abortada

A primeros de mes contaba que Sara estaba preparada  para dejar el pañal nocturno, pues se levantaba seca casi todas las noches. Algo a lo que yo, realmente, no le daba mucha importancia, aunque parece ser que para el resto del entorno sí la tiene. Como nos íbamos de vacaciones, decidí llevarme pañales por si acaso. Y bien que hice.

Imagino que por el trajín de todos los días, por el cambio de cama en más de una ocasión, por el cansancio acumulado de cada día, por los nervios, por la novedad…el caso es que todas las noches de estas vacaciones se ha hecho pis. Y a mí no me ha importado mucho, la verdad.Operación pañal

Ha sido una vuelta hacia atrás, aunque como ni siquiera lo había intentado, en realidad es un seguir como hasta ahora. Ella no le ha dado ninguna importancia y yo tampoco. Si acaso, la abuela es la única que sigue con el runrún del pañal, diciendo que es mejor que se lo quite directamente, y que después de unas noches despertándose meada, fijo que lo deja. Pero por ahí no paso. Si no está lista, no lo está y punto. No la voy a dejar llena de pis para que “aprenda” a no hacerlo. Ya lo hará cuando esté preparada para ello, cuando su cuerpo admita estar con la vejiga llena toda la noche.

De todos modos, ahora que llevamos más de una semana de vuelta en casa, a la rutina de las vacaciones, que duerme en su mi cama casi cada noche (los días que trabajo duerme con los abuelos) parece que está volviendo a tener algo más de control; ahora se despierta con el pañal seco más o menos el 50% de las veces. Será cuestión de poco tiempo, pero sobre todo, de cariño, paciencia y respeto por sus tiempos, que es la única manera saludable de retirar un pañal.

Cuándo están preparados para quitar el pañal nocturno

Una vez que nuestro hijo controla perfectamente los esfínteres por el día, sabe pedir pipí y caca e incluso lo hace solito y dejamos de usar pañal, muchas familias se preguntan cuándo es el momento de quitar el pañal de la noche. La respuesta es muy sencilla: cuando el niño esté preparado.

Hay que ser respetuoso con los tiempos de cada niño, con el pañal del día y con el pañal de la noche. De todos es sabido que muchas familias fuerzan a sus hijos y les quitan el pañal antes de tiempo, por recomendación de la guardería, del pediatra, de la abuela o de la vecina del quinto. Muchos padres no respetan los tiempos de sus hijos y les obligan a pasar por días de estar mojados y horas interminables sentados en el orinal. El control de esfínteres necesita maduración y ésta es diferente en cada niño. Obligar a un niño menor de dos años a hacer algo para lo que no está preparado, además de conllevar muchos accidentes, en algunos casos puede ser contraproducente. El niño debe estar preparado para ello, debemos estar atentos a sus señales, hablar con ellos del proceso y hacerlo cuando veamos que puede. Aun así, si empezamos la operación pañal y seguimos teniendo accidentes, es mejor posponerlo un tiempo.

Bien, ya hemos superado esa etapa y nos preguntamos ¿cuándo quitamos el pañal de la noche?diaper pañal

Evidentemente, no debemos quitar el pañal nocturno hasta que el niño esté preparado. Hay niños que desde el mismo momento que controlan esfínteres diarios, controlan también el pipí por la noche; hay niños que necesitan unos meses más; hay niños que lo piden ellos mismos porque son mayores; y hay niños que tardan más. Hasta los 5 años, no se considera que un niño que se hace pis por la noche tenga enuresis, así que debemos tener paciencia y respeto por el momento madurativo de nuestros hijos.

Desde luego, lo que no es normal es querer que nuestro hijo no se haga pis por la noche a base de despertarle repetidas veces para llevarle a orinar. Me parece una tortura para el pequeño. ¿Acaso nosotros, lo adultos, nos despertamos varias veces para ir al baño en mitad de la noche? (entendiendo que no hay ningún problema). Pongámonos en el lugar del niño. Está plácidamente dormido, descansando de un agotador día de juegos y aprendizajes, cuando llega uno de sus padres y le levanta dormido, le lleva hasta el baño y le sienta en el inodoro, adormilado, mientras es obligado a hacer pis aunque lo único que quiere es seguir durmiendo en su cama. Y lo peor es que esta tortura se repite varias veces en la noche.  ¿A alguno de vosotros, padres, os gustaría pasar por eso? A mí desde luego no, cuando me acuesto a dormir, lo único que quiero es dormir. ¿Cómo puede entonces algún padre pensar que así su hijo aprende a controlar esfínteres por la noche? A mi entender, así lo único que conseguimos es trastornar el sueño del pequeño. Y forzarle a hacer pis cuando no tiene ganas.

Debemos respetar al niño, su ritmo, su proceso madurativo, no forzando la situación. Valorar cada situación y cada caso de forma individual. Lo correcto es observar al niño.

  • Si el pequeño se despierta por las mañanas con el pañal seco, durante varios días seguidos, significa que aguanta toda la noche y ya podemos quitar el pañal.
  • Si el niño en mitad de la noche se despierta y nos pide hacer pis, es señal de que sabe reconocer esta necesidad incluso dormido y podemos probar a quitarle el pañal.
  • Si es el propio niño el que nos pide que no le pongamos pañal, podemos probar unas cuantas noches a ver qué tal y si vemos que se hace pis, hablar con él para explicarle la situación.

Una vez que hemos comprobado que nuestro hijo está preparado, hay varias cosas que podemos hacer para ayudarles.

  • Intentar restringir un poco los líquidos a última hora de la noche.
  • Que hagan pis siempre justo antes de acostarse
  • Poner una funda protectora o un empapador en la cama del pequeño, por si hay algún accidente.
  • En caso de que una noche nuestro hijo se haga pis en la cama, nunca jamás debemos regañarle, hablar con él y quitarle importancia.

Sara cumplió 4 años en Marzo. Y hasta ahora ha seguido usando pañal por la noche. Al llegar el buen tiempo, los abuelos entraron al trapo en más de una ocasión, diciéndome que debía quitarle el pañal para que “aprendiese” y que si se mojaba, dejaría de hacerlo después de unas cuantas noches. Evidentemente, no les hice ningún caso y a parte de un pequeño problema que tuvimos en el colegio, del que vino llorando porque le dijeron que era un bebé por usar pañal, la niña no ha tenido ningún problema por usar pañal por la noche. Ya llevaba un par de meses que se hacía pis la mitad de las noches y la otra mitad se despertaba seca. Desde hace varios días, no se ha hecho pis ni una sola noche. Ella se despierta y lo primero que me pregunta es: “¿mamá me he hecho pis?” y cuando le digo que no se pone muy contenta. He hablado con ella y le he dicho que vamos a usar pañal unos días más; si sigue sin hacerse pis, en unas noches pasaremos a dormir sin pañal.

Todo sin prisas, sin agobios, respetando el ritmo de mi hija, escuchando sus necesidades.

Cómo he perdido 7 kilos en 3 meses

Siempre he sido una persona delgada, pero oye, los años y los embarazos no pasan en balde y el cuerpo va cambiando. Después del nacimiento de Sara me quedé con algún kilillo de más, pero no le di importancia, ya se irían. Pero no fue así. Cuando Jose falleció y empecé a tomar antidepresivos, entonces sí que los kilos acudieron a mí. Y no, ya no era como cuando era joven, que con poco esfuerzo se iban.dieta

Hacía algunos meses que no me sentía muy a gusto con mi cuerpo, pero cada vez que intentaba hacer algo de dieta, fracasaba. Eso de no poder comer determinadas cosas o pasarme el día a lechuga y pollo, pues no iba conmigo. Entonces me acordé de una amiga que a lo largo de su vida había hecho varias dietas sin resultado, hasta que hizo la dieta de los puntos y madre mía, la de peso que había perdido. Quedamos para desayunar, hablamos, me explicó, me dio unas pautas y empecé mi dieta. Sin casi esfuerzo, sin privarme de grandes cosas y controlando un poco la comida, he perdido 7 kilos en 3 meses. Y lo bueno es que aunque ahora no hago la dieta estricta, pero sí sigo comiendo bien, he cambiado mis hábitos alimenticios. Hace dos meses que dejé de contar puntos y en estos dos meses, he mantenido mi peso actual, he incluso he bajado algún gramo.

Está claro que cuando engordamos, es porque ingerimos más calorías de las que de verdad necesitamos. En la mayoría de las ocasiones, no sabemos comer y eso nos lleva al sobrepeso. Hacer dietas restrictivas nos hace tener ansiedad, por lo menos a mí.

Las dietas milagro no existen. Esas dietas que prometen perder mucho peso en poco tiempo no son nada recomendables. Además, suelen tener efecto rebote; el peso que se pierde se vuelve a recuperar rápidamente. Lo ideal para perder peso es hacerlo de forma lenta y controlada, adquiriendo nuevos y saludables hábitos.

Cómo funciona la dieta de los puntos

Esta dieta se basa en un número de puntos limitado que cada persona tiene para gastar al día. Cada alimento recibe un número de puntos y en función de esto, podemos comer cada día.

Para calcular los puntos diarios de los que disponemos, hay que conocer el sexo, la edad, el peso actual, la altura y la actividad física. Con estos datos obtendremos un número, que es el número de puntos que podemos comer al día. Los puntos disponibles para gastar habrá que recalcularlos cuando hayamos bajado unos determinados kilos, si queremos seguir perdiendo, pues seguramente hayan cambiado.

Por otro lado, están los puntos de los alimentos. Estos están calculados según la grasa que contienen, los hidratos de carbono, las proteínas y la fibra. Existen listas con los puntos de los alimentos, para facilitar el proceso. Y también existen multitud de calculadoras online y apps en las que podemos calcular los puntos de los alimentos. Por ejemplo, tener una app de estas instalada en el móvil es muy útil a la hora de hacer la compra. ¿Quieres comprar unas galletas de chocolate? Calculas con el móvil los puntos que tienen y listo. ¿No sabes qué pan de molde tiene menos puntos por rebanada? Tiras de móvil y arreando. Eso sí, los primeros días hasta que te quedas con las marcas, la compra se alarga mucho. Y quizás te miren como a la “señora loca parada en un pasillo mirando los valores nutricionales de todos los alimentos”.

En resumen, necesitamos saber nuestros puntos disponibles y necesitamos saber los puntos de cada alimento.

Dicho así, suena complicado, pero a mí me ha resultado bastante sencillo. Con la ayuda de un libro de puntos de alimentos y una báscula, calculaba los puntos que tomaba en cada comida. Y para hacerme las cosas más sencillas, cada comida que hacía calculaba los puntos y los iba apuntado en una libreta, así la siguiente vez que comiese la misma comida (preparado de la misma manera) ya sabía los puntos que eran.

Lo bueno de esta dieta es que puedes comer de todo. Si un día he tenido muchas ganas de comerme un helado, pues lo he hecho. He calculado los puntos del helado (por ejemplo, un maxibom mini vale 6 puntos) y luego me quitaba puntos de otro sitio, de la cena.

¿Qué he aprendido con esta dieta? A que comíamos mal, aunque yo pensase lo contrario. En casa siempre he sido un poco como Arguiñano, chorrito de aceite y echaba muchísimo aceite. El aceite es una grasa y las grasas aportan 9 kcal por gramo, más del doble que las proteínas y los hidratos de carbono. Ahora cocino con una cucharada sopera de aceite, que son 3 puntos. También he prescindido de embutidos grasos, el bacon lo usaba en muchas comidas, pero hace tiempo que dejé de comprarlo. Y si tengo antojo un día, pues compro chorizo de pavo, que no sabe igual pero te quita el gusanillo y tiene muchos menos puntos. Con esta dieta, además de reducir el consumo de grasas, también he reducido el consumo de azúcar. Ahora comemos mucho más sano en casa.dieta

Mi dieta de los puntos en datos

Por mi edad, sexo, peso de partida y altura tenía 22 puntos para gastar. En el desayuno gastaba unos 5 o 6, dependiendo de si al pan le ponía mermelada o tomate rayado (las frutas y verduras no tienen puntos). El café del trabajo es 1 punto (por la leche desnatada) y 0 puntos de una pieza de fruta. La comida del medio día, dependiendo de lo que fuera, estaba entre los 9 y los 12 puntos (comiendo de casi todo) y de ese modo, llegaba a la cena y ya cenaba en función de los puntos restantes. No he pasado nada de hambre, he comido en función de mis gustos y he adelgazado.

Para la dieta también me ha venido fenomenal la Actifry de Tefal. ¿Sabes cuanta cantidad de aceite absorben los fritos? En una dieta en la que cada punto cuenta, la diferencia entre freír o no es mucha. Con Tefal Actifry usas una cucharada de aceite (3 puntos) para todo el alimento, es decir, si cocinas para tres personas, la cantidad de aceite que me tocaría a mí sería sólo de 1 puntos. Sirva como ejemplo:

  • 100 gr de patatas – 2 puntos (cocidas, asadas, fritas en Actifry…)
    • 100 gr de patatas fritas en aceite – 7 puntos.
  • 1 huevo grande – 3 puntos (tortilla, cocido, escalfado)
    •  1 huevo grande frito – 6 puntos.
  • 1 filete de pechuga de pollo – 3 puntos
    • 1 filete de pechuga de pollo empanado y frito – 9 puntos.

Ahora ya no contabilizo puntos, aunque sigo cocinando con menos aceite, evitando fritos y grasa, evitando bollería industrial (eso deberíamos hacerlo todos siempre), comprando cosas sanas y marcas que sé que tenían menos grasas. Este verano he renovado mi armario, he vuelto a usar la talla 40 y me siento mejor cuando me miro al espejo. Está claro que el aspecto físico no lo es todo, que yo no aspiro a ser una modelo esquelética (me parece feísimo) y que cada uno debería valorar a sí mismo  por lo que es y por lo que vale, no por como se ve. Pero también está claro que es importante quererte. Y yo ahora me quiero un poco más, me siento más a gusto cuando me siento y no me oprimen los pantalones en la barriga.

Por supuesto, para perder peso y para mantenerlo, también es importante hacer algo de ejercicio físico, no llevar una vida sedentaria. A mi el spinning me ha enganchado 😉

 

Malas Madres la Película, o el día a día de una madre cualquiera

No me gusta el título de esta película, eso vaya por delante. No me gusta esa etiqueta de mala madre, creo que una mala madre es otra cosa, es aquella que no quiere a sus hijos, que los maltrata, humilla, abandona… El resto somos madres normales, imperfectas, porque la madre perfecta no existe. Me he sentido muy identificada con muchas de las cosas que pasan en la peli y desde luego, yo soy una buena madre. Yo le habría puesto otro título a la película, pero bueno, Bad Moms es lo que hay.malas madres

Este viernes 29 de Julio se estrena Malas Madres y si quieres pasar un rato divertidísimo, no puedes dejar de verla.

Amy Mitchell (Mila Kunis) es una madre normal, que hace lo que la mayoría de las madres hacemos, lleva los niños al colegio, les prepara la comida, trabaja, cuida de la casa, del perro, recoge a los niños, los lleva a actividades extraescolares, asiste a reuniones del colegio y hasta aguanta a un marido que no hace nada, todo el día estresada, corriendo de un lado a otro, sin tiempo para ella y por supuesto, sin que nadie valore todo su esfuerzo. Hasta que un día estalla, todo le sale mal y no puede más.

Accidentalmente se junta con otras dos madres saturadas, Kiki, que tiene cuatro hijos y se va soltando la melena y Carla, madre soltera que se acuesta con todo hombre que se le cruza y que tiene un repertorio de palabrotas y expresiones que te alucinarán,   y ahí empiezan sus momentos de liberación. Alocadas escenas (no dejarás de reír con la compra nocturna en el supermercado)  y divertidos momentos hacen de esta película una comedia que no puedes perderte. Como madre, te sentirás identificada en muchísimos momentos. Nos pasamos el día conviviendo con otras madres, cada una con su forma de ser, su forma de hacer, su personalidad, unas tan distintas de las otras, pero el ser diferentes no nos hace mejores ni peores. Aunque eso es lo que piensa Gwendolyn James, la presidenta del AMPA del colegio al que asisten los hijos de Amy, que está empeñada en hacer hijos perfectos a base de más horas de estudio y y por supuesto, quiere que las madres sean supermoms.

En el fondo, son madres como tú y como yo, madres que quieren a sus hijos por encima de todo, pero también son mujeres que necesitan un desahogo, un momento de relax, necesitan que alguien les coja de la mano y les diga que son buenas madres pero que no pueden ser perfectas y llegar a todo ellas solas, necesitan tener momentos para ellas mismas.

Como dato curioso de la película y en contra de lo que pueda parecer, esta peli está dirigida por dos hombres, no por mujeres, en una especie de homenaje a sus propias mujeres. Y todas las protagonistas de la peli son madres en la vida real, ellas saben bien de lo que hablan.

Ya sabes, este fin de semana piensa en ti un poco, deja a los niños una noche con los abuelos, con el padre o con la canguro, coge a tu mejor amiga que también es madre e idos las dos al cine a ver Malas Madres, a reír de lo lindo un rato. Y si se tercia, ¿por qué no? una copita en la disco no hace mal a nadie.

A mis vecinos, que dejan llorar a su hija cada noche

Oigo a vuestra hija llorar cada noche, varias veces. Con el paso del tiempo he deducido que es una niña, aunque podría equivocarme. No sé quiénes sois. Sé que no sois mi vecina de arriba ni los vecinos de la puerta de al lado. Así que estáis más arriba. Pero sus llantos desconsolados suenan cada noche en mi habitación. Una vez pensé que si yo la oía así, los vecinos que estaban más cerca la deberían oír muchísimo más. Pero en realidad, lo que pienso es en cómo la debéis oír vosotros chillando y no hacéis nada.

Bebé llorando

Imagino que alguien os dijo que a los niños hay que dejarlos llorar, que deben aprender a dormirse solos y que el mejor método es una absurda teoría conductista en la que los niños se duermen solos después de varias noches llorando. La realidad es bien distinta.

Vuestra hija no ha aprendido a dormirse sola. Quizás sí se duerma cuando la acostáis, eso lo desconozco; pero en mitad de la noche, cuando se despierta y llora y chilla y no vais, lo único que aprende es a sentirse sola y abandonada. Se me parte el corazón cuando empiezan los llantos, cuando van subiendo de volumen porque nadie va a consolarla, cuando nadie va a ver qué es lo que le sucede, cuando empieza a llamarnos a gritos “mamá”, “papi” y yo desde mi habitación siento la necesidad de ir corriendo a abrazarla, pero no puedo porque no es mi hija, porque no está en mi casa, porque está en algún lugar por encima de mí y no sé quién es. Por suerte, mi hija duerme tranquila y segura cada noche a mi lado, sabiendo que yo estoy allí por si me necesita para algo.

Los niños no son pequeños adultos en miniatura, los niños no aprenden desde que nacen nuestras costumbres y horarios. Los niños tienen otros patrones de sueño que van cambiando y madurando a lo largo de los meses y los años. Y nosotros, como adultos, como sus padres, debemos respetarlos y acompañarlos. Debemos entender que nos necesitan, también por las noches para dormir.

¿Os habéis preguntado por qué vuestra hija llora cada noche, varias veces? Seguramente sea miedo a estar sola, posiblemente no le guste la oscuridad, quizás tenga sed, quizás esté mala, quizás solo necesite una mano que la tranquilice. ¿Cómo podéis seguir acostados mientras ella os llama a gritos? Es cierto que después de unos minutos interminables de llantos deja de llorar; quizás en ese momento os sintáis bien, pensando que habéis conseguido que se duerma sola. Yo en ese momento, cuando deja de llorar, siento que se ha rendido y que se siente sola y abandonada, porque sus padres, las personas que deberían defenderla y protegerla, no han hecho nada por ella. Normalmente, casi todas las noches, la pequeña vuelve a despertarse, vuelve a llorar y a llamaros y el final suele ser el mismo, ella se rinde agotada.

Alguna noche el panorama ha cambiado un poco. Ha habido noches más movidas, en las que la niña os ha necesitado con más frecuencia y os ha llamado a voces para encontrar lo que encuentra cada noche, pasividad absoluta por parte de sus padres; esas noches en las que se ha despertado más de dos o tres veces, sí he oído respuesta por vuestra parte, pero no la respuesta adecuada. He oído a una madre enfadada gritando a su hija pequeña “estoy hasta los cojones de la nochecita que estás dando porque ya te has despertado X veces”. Desde luego, no creo que sea la respuesta adecuada ni lo que necesite esa niña.

No sé la edad de vuestra hija, pero sí sé que esto se repite desde hace meses. Y también sé, como deberíais saber vosotros, que esa técnica vuestra de dejarla llorar no sirve para nada, solo sirve para desesperar a una niña, para desesperar a los vecinos y posiblemente, espero que para desesperaros a vosotros. No me creo que podáis estar en la cama, oyendo los gritos desesperados y estar tranquilos.

Pero tengo la solución. La solución pasa por entender a vuestra hija, por comprender que tiene unas necesidades que necesitan ser cubiertas, por acompañarla, por apoyarla, por aceptar que cada niño tiene sus propios ritmos de maduración y aprendizaje, por respetar sus tiempos.

Bebé durmiendo

La solución está en acudir a su llamada cuando se despierte y ver qué es lo que necesita. Muchas veces seguramente solo sea la necesidad de contacto con alguien que la quiere y cuando se sienta relajada, volverá a dormirse. Quizás si tiene sed, dejarle un vasito o una botella de agua cerca. Si tiene miedo a la oscuridad, una pequeña luz encendida puede ser la solución. Si tiene una pesadilla o un terror nocturno, algo muy frecuente en los niños pequeños, un abrazo y unas palabras de consuelo la calmarán enseguida.

A mí me ha ayudado mucho dormir con ella. Al principio compartiendo cama, ahora compartiendo habitación. De ese modo, cuando se despertaba varias veces, al estar juntas casi no nos daba tiempo a perder el sueño. Ahora, a veces se despierta, mira, ve que estoy allí, me toca y vuelve a dormirse. Compartir sueño con nuestros hijos no es nada malo; al igual que a los adultos nos gusta dormir acompañados, a ellos también. Y no, luego no tienen ningún trauma, antes o después quieren dormir solos en su propia habitación y no se vuelven más dependientes. Mi hija duerme conmigo, pero cuando tiene que dormir en casa de los abuelos porque yo trabajo, mi madre la acuesta, se sienta un poquito con ella en la cama, le da la mano y ya se sale y le deja la puerta abierta para que pueda sentir que los abuelos están cerca; allí duerme maravillosamente.

Vecinos que dejáis llorar a vuestra hija cada noche, por favor, cambiad la forma en la que lo estáis haciendo. Así no estáis consiguiendo ningún progreso, solo vais a conseguir que vuestra hija se sienta abandonada e insegura. Acompañadla en su sueño, en sus despertares, sed su pilar de apoyo en todos los momentos del día. Os prometo que todo pasa, que crecen, que se van haciendo más mayores, más independientes, os prometo que terminan durmiendo solos, toda la noche del tirón, os prometo que cuando os deis cuenta, vuestra hija pequeña cada vez os necesitara menos y echaréis de menos su infancia.

 

Netflix Kids para los peques de la casa

Netflix es una plataforma de vídeo en streaming llena de series, películas y algún documental. No es como la televisión al uso, pues no tiene presentadores, deportes, programas ni publicidad. Es más bien como un videoclub, en el que escogemos la peli o serie que queremos ver y la disfrutamos en nuestra Smart TV, en el ordenador, en la tablet o en el móvil.

Netflix funciona por suscripción mensual, con precios que oscilan desde los 7,99€ a los 11,99€. Los contenidos son los mismos en cualquier suscripción, con acceso ilimitado a todo el contenido; varía la calidad y la cantidad de dispositivos en los que podemos verlo a la vez.

Evento de presentación de Netflix y su contenido infantil

Evento de presentación de Netflix y su contenido infantil

Desde su lanzamiento hace varios años en EEUU, Netflix ha crecido tanto que ahora también se atreve a hacer series y películas propias, que sólo podemos ver en esta plataforma.

Y como Netflix no quiere olvidarse de los más pequeños de la casa, tiene su canal especial, Netflix Kids. Un amplio contenido de series y películas para niños menores de 12 años, que podemos personalizar al gusto. La navegación por la plataforma es muy sencilla e intuitiva. Y Netflix va aprendiendo sobre nuestros gustos, mostrando contenido relacionado con lo que hemos visto anteriormente.Netflix

Sara, Lucas y yo hemos visto juntos la primera temporada entera de Madres Forzosas, de la que ya hablé aquí, una serie para ver en familia. De vez en cuando Sara me pide la tablet para ver Popples, una divertida serie que descubrimos hace unos días sobre unas criaturas adorables y sus simpáticas aventuras. Ahora, estamos deseando que llegue Agosto para ver juntos el estreno de Beat Bugs, una serie inspirada en la música de los Beatles, protagonizada por unos bichitos simpáticos que viven en el jardín de una casa. La serie cuenta con algunas de las canciones más emblemáticas del grupo, interpretadas por artistas actuales, como Sia o Pink.

Por supuesto, además de personalizable, Netflix tiene control parental, con el que podemos controlar el acceso al contenido por edades desde el perfil de nuestra cuenta.Netflix

Nos gusta Netflix, pero siempre con control, todas las cosas con mesura están bien. No podemos enganchar a nuestros hijos a la televisión todo el día; tienen que jugar, salir a la calle, saltar, correr, montar en bici, interactuar con otros niños, leer, pintar, dejar volar su imaginación… Ahora en vacaciones le dejo ver la televisión 1 hora al día, pongo un temporizador en el móvil y cuando suena, Sara ya sabe que se acabó la tele; el resto del día lo aprovechamos para hacer muchas más cosas.

Mi opinión sobre Tefal Actifry

En el contexto de una dieta para perder peso, de la que hablaré en unos días, y queriendo además comer más sano, hace un par de meses empecé a investigar sobre las freidoras sin aceite. En realidad, no son freidoras convencionales como las conocemos, pues no fríen. Antes de decantarme por ninguna de ellas, decidí investigar y conocer otras opiniones.

Las freidoras sin aceite no fríen; cocinan los alimentos a altas temperaturas, con sólo una cucharada de aceite, a base de aire caliente y aprovechando las grasas propias de los alimentos. Son como un mini horno con función de aire para repartir la temperatura por los alimentos. Así que no podemos esperar obtener alimentos fritos y crujientes tipo freidora. Por contrapartida, no sólo sirven para “freír”, sino que también podemos usarla para cocinar muchos más alimentos de forma más sana.

Una vez que tenía decidido que quería una de estas freidoras, llegó la hora de decidir el modelo. En el mercado hay variedad para elegir y la investigación fue ardua. La mayoría cuentan con un cestillo en el que introduces la comida y listo. Como mi idea era usarla para más cosas, prefería un modelo con “espátula” para mover los alimentos mientras se cocinan; ya que me gastaba el dinero, no quería un aparato sólo para freír. Además de investigar por internet, hablé con varias amigas y conocidas que tenían uno de estos electrodomésticos y al final me decidí por Tefal Actifry. Una de mis amigas tenía el modelo grande de Tefal y otra freidora que había ganado en un concurso y ella personalmente, habiéndolas usado las dos, prefería Actifry.

Dentro de Tefal Actifry hay varios modelos, que varían en función de la capacidad de alimento y el número de personas para el que vamos a cocinar y además tienen un modelo superior que cocina dos platos distintos a la vez.  El precio varía mucho de unos sitios a otros. Como yo soy muy aficionada a las compras por internet, evidentemente la cogí por Amazon, pues fue donde encontré el mejor precio, me la trajeron a casa al día siguiente, tienen garantía de devolución sin ningún problema y como soy Premium, no tiene gastos de envío. Si quieres comprar en Amazon por primera vez, desde este enlace tienes un periodo de prueba gratis de 30 días del servicio Premium, con el que los gastos de envío son gratis.tefal actifry

Llevo usando la Tefal Actifry dos meses ya y la verdad es que estoy contenta. Un día probé a hacer croquetas y por fuera se quedaron blancas aunque por dentro estaban bien hechas. Ese mismo día hice algún frito más, como nugets y empanadillas y aunque estos estaban más dorados, no eran ni mucho menos como si los fríes en aceite abundante. Por suerte, nosotros no solemos comer fritos, así que este aspecto no me importa mucho. Si quieres una de estas freidoras para fritos, que sepas que no van a ser ni mucho menos como hechos en freidora de aceite.

Lo que sí hago siempre son las patatas fritas. Están muy buenas, no tienen grasas y a los niños les encantan. Antes comíamos patatas fritas como mucho una vez a la semana; ahora las hago tranquilamente dos o tres veces. Pero en honor a la verdad, las patatas fritas en la Actifry no saben igual que las patatas fritas en aceite. Es lógico. El aceite de oliva virgen hace que las patatas fritas tengan un sabor especial; yo lo notaba cuando comía patatas en otro sitio y las habían hecho en aceite de girasol. Lo mismo pasa con las patatas en la Actifry, no tienen ese sabor especial del aceite. Pero están muy buenas y tienen muchísimas menos grasas, lo que hace que podamos comerlas más a menudo.

Patatas fritas en Tefal Actifry

Patatas fritas en Tefal Actifry

En la Actifry he hecho salsa para espaguetis, verduras asadas, albóndigas, atún con tomate…todo con sólo una cucharada de aceite. Mi opinión personal es satisfactoria. No la compraría si sólo la quisiera usar para hacer fritos y rebozados, pero si quiero usarla como complemento en la cocina, para las patatas fritas y para comer más sano, creo que es un dinero bien desembolsado.

Pros

  • Sano – con sólo una cucharada de aceite se cocina 1 kg de alimento.
  • No hay que estar pendiente de mover – la espátula va girando y moviendo la comida, lo que nos deja el tiempo de cocinado libre para hacer otras cosas.
  • Bajo nivel calórico – al no añadir casi aceite, los alimentos no lo absorben y las calorías ingeridas con muchas menos.
  • Limpieza – no salpica, no suelta casi humo, no desprende olor. Las piezas se pueden lavar en el lavavajillas.

Contras

  • Sabor diferente – los alimentos no tienen el sabor tradicional del aceite.
  • No están igual de crujientes – si esperamos croquetas crujientes, mejor olvidarse.
  • Aumento del tiempo de cocinado – en general los alimentos tardan algo más en hacerse, aunque depende de la cantidad de alimento y del tamaño. Teniendo esto en cuenta, se empieza a cocinar antes y listo (unos 5-10 minutos) Por contrapartida, mientras se hace la comida podemos hacer otra cosa.
  • Precio – comparada con una freidora tradicional, son bastante más caras. Si tenemos en cuenta que es un mino horno, que podemos hacer mucho más que fritos, el precio compensa.
  • Gran tamaño – ocupan bastante más espacio que una freidora tradicional.

Cuando las notas del instituto no son lo que esperabas

Llega el final de curso, has pensado un montón de actividades para que tu adolescente no se aburra en verano y de pronto, un bofetón en toda la cara cuando abres el sobre de las notas.

El curso pasado no fue muy bueno; cambio de centro, cambio de profesores, cambio de compañeros, nuevo ciclo escolar (empezaba el instituto), una situación familiar no muy favorable… Me pasé el año pendiente de él, de sus estudios, de sus avances y aun así, todo el curso fue renqueando. Él es un niño listo e inteligente, y a veces creo que ahí radica el problema. Sabe que con muy poco esfuerzo es capaz de quedarse con las cosas, lo que ha hecho que se vuelva muy vago.

El año pasado, además del instituto, estuvo unos meses asistiendo a sesiones con una psicóloga, a ver si conseguía que se abriese un poco sobre su situación personal y nuestra relación personal, que últimamente no es precisamente buena. Pero la verdad es que no sirvió para mucho. Las malas notas, unido al hecho de que se había juntado con unos chicos que no me gustaban nada (le incitaron a quitarme dinero del monedero, a colarse en un edificio abandonado y alguna otra travesura más) me llevaron a cambiarle de centro educativo.

Imagen de pixabay

Imagen de pixabay

Y llegó el nuevo curso, 2º de la ESO, en un nuevo instituto con buenas referencias y también con cuota mensual. Para mí no es fácil pagar una mensualidad, un gasto extra añadido a los que ya tengo, teniendo en cuenta que trabajo media jornada y que estoy yo sola, que su padre desapareció hace años y nunca me ha pasado pensión de alimentos. Pero aun así, por su bien y por su futuro, hice el esfuerzo. Después de la primera evaluación y viendo que había materias en las que flojeaba, decidí también ponerle un profesor particular.

Pero ha dado lo mismo. Yo no puedo pasarme las tardes encima de él observando si estudia y si hace los deberes. Por suerte para todos, en este instituto mandan pocos deberes para casa, cosa con la que estoy totalmente de acuerdo. Pero no hacer deberes no implica no hacer nada por las tardes, y menos cuando hay asignaturas que le cuestan mucho.

He probado todo. Lo que más hago es hablar y razonar con él, pero da lo mismo. Por más que le explico que tiene que estudiar, que con 14 años tiene tiempo de hacer eso y mucho más, que es por su futuro, que sin estudios el trabajo es más complicado que con ellos (vale, ahora mismo tener trabajo está difícil para todos), la “charla” sirve uno o dos días y luego vuelve a vaguear. Le he visto con los libros en la mesa, jugando con la tablet; le quité la tablet de la habitación. Le he visto jugando con el móvil mientras se supone que estudiaba; le quité el móvil. Le he visto hasta haciendo dibujos mientras se supone que preparaba un examen. Hemos hecho planillas  de estudios, con ciclos de estudio intercalados con ciclos de descanso y esparcimiento, para que no se sature, pero también ha dado lo mismo porque ha perdido el tiempo en el ciclo de estudio. Hemos hablado, hemos razonado, hemos pactado, le he castigado, le he puesto consecuencias a sus actos, he sido dura, he sido permisiva, he sido tolerante, he sido la madre buena y el poli malo. Lo he intentado todo. Pero nada ha servido. Según han pasado los meses, ha ido a peor. Los días previos a los exámenes han sido días muy tensos, en los que hemos discutido porque él no entiende que tenga que pasarse horas estudiando… Me ha pedido paciencia, comprensión y confianza, cosas que le he dado, pero ha vuelto a suspender. Y sé que no es por dificultad, los profesores me dicen que es un chico inteligente pero que no se esfuerza nada.

Las notas de final de curso han sido catastróficas. Tanto que posiblemente repita. Y no sé qué hacer. Ya no sé qué hacer con él y con los estudios.

Me he planteado dejarle repetir curso, para asentar conocimientos, pero él me ha dicho que si repite no va a dar un palo al agua este verano. La verdad, tampoco me parece justo que se pase un verano de ensueño como recompensa a su actitud. He buscado una academia para preparar todas las asignaturas que le han quedado, pero es mucho dinero, muchísimo por un mes intensivo 4 horas, y tampoco eso garantiza que vaya a aprobar. El verano pasado, con un profesor particular, aprobó una asignatura y suspendió otra en Septiembre.

Creo que hasta que él mismo no sea consciente de la importancia que tiene lo que está haciendo, no servirá para nada. Y yo estoy un poco desesperada. Porque he visto muchísima gente arrepentirse de no haber estudiado en su día.

Mi primera reacción al ver las notas fue castigarle con lo que más le gusta: sin móvil y sin salir con sus amigos. Y está enfadadísimo. Sé que los castigos no sirven de nada. Lo sé porque además lo he comprobado a lo largo del curso, que he recurrido a estos castigos y le ha dado igual. Pero también pienso que no hacer nada, que dejarle libertad para entrar y salir, para estar todo el día conectado, es como premiar su actitud y tampoco me parece justo. Me debato cada día sobre qué hacer. Y no tengo las herramientas necesarias en este momento.

Por favor, me vendrían muy bien vuestros consejos y comentarios sobre este tema. ¿Tenéis o habéis tenido un adolescente que pasa de estudiar? ¿Y cómo lo habéis solucionado?

Cómo ahorrar con el Ticket Guardería de 0 a 3 años

La guardería de los más pequeños de la casa supone un importante desembolso para las familias. Por eso, todo lo que suponga un ahorro de dinero, siempre es bienvenido. ¿Has oído hablar del Ticket Guardería? La verdad es que yo algo había oído cuando Sara era más pequeña, pero no me quedó muy claro y desistí.ticket guardería

Ticket Guardería no es algo nuevo, lleva implantado en España unos 8 años. Pertenece a Edenred, la empresa líder en beneficios sociales. Muchas empresas trabajan con Ticket Restaurante, con el que sus empleados comen cada día. Pero este ahorro para la Educación Infantil de Primer Ciclo es menos conocido. Veamos cómo funciona.

Para beneficiarse de Ticket Guardería sólo tienes que estar trabajando por cuenta ajena y tener un niño escolarizado de 0 a 3 años. Ticket Guardería lo gestiona la propia empresa, implantándolo en la misma y consiguiendo que el pago de la guardería se beneficie de ventajas fiscales, ya que está exento de IRPF. Se puede implantar en todas las empresas, si en la tuya no existe, lo mejor es que pases por recursos humanos para preguntarlo y solicitarlo. Ticket Guardería puede ofrecerse de dos formas: como beneficio social, en el que la propia empresa ofrece la ayuda como ventaja para sus empleados, o como retribución flexible, en el que es el propio trabajador el que adquiere el ticket a través de la empresa.

Lo mismo ocurre con las guarderías. Actualmente hay más de 7500 guarderías adheridas. Pero no pasa nada si la tuya no lo está, desde la web de Ticket Guardería se ponen en contacto con la Escuela Infantil para informarles de todo.

Veamos cómo funciona Ticket Guardería con números y ejemplos. Una familia con 2 hijos, uno de ellos menores de 3 años, pagando una mensualidad de 300€ de guardería durante 11 meses. El sueldo bruto de uno de los padres es 20.000€. El gasto en guardería anual es de 3300€. El ahorro con Ticket Guardería es 825€.

SIN TICKET GUARDERÍA CON TICKET GUARDERÍA
Se aplica un IRPF de 7.88% a los 20.000€ brutos (1.576,80€)

 

20.000 € brutos menos 3.300€ de Ticket Guardería
Queda un sueldo neto de 18.423,20€

 

Queda un importe bruto de 16.7000€
Se descuentan 3.300€ para guardería

 

Se aplica un IRPF de 4.5% (al bajar de tramo baja el IRPF) (751,80€)
Tienes 15.123,20€ disponibles Tienes 15.948,20€ disponibles

Para calcular tu propio ahorro puedes usar el siguiente simulador.

No lo dudes, si el próximo curso quieres ahorrar un dinero en el pago de la guardería, solicita la inclusión del Ticket Guardería en tu empresa. A través de Edenred solucionarán todas las dudas de la empresa, de la escuela infantil y las tuyas propias y realizarán las gestiones de forma rápida y sencilla.

 

 

 

 

 

Moda a precios bajos en The Style Outlets

¿A quién no le gusta vestir bien, a la moda y por poco dinero? A mí sí, desde luego y por eso adoro The Style Outlets. The Style Outlets son centros comerciales que reúnen multitud de tiendas de marcas con ropa a un precio muy por debajo de lo normal, con descuentos de entre el 30 y el 70%. Tienen 3 centros en Madrid, uno en Sevilla y otro en Coruña. Y además de los precios siempre rebajados, también tienen rebajas y promociones especiales. Ya hace 20 años que abrieron su primera tienda en Las Rozas.

Yo hace años que voy al centro que tienen en Getafe y siempre encuentro gangas. El calzado de la niña, por ejemplo, lo suelo comprar en la tienda Chicco. Y al mayor le encanta entrar en las tiendas de deporte y de ropa urbana y moderna.

The Style Outlets

The Style Outlets

Este domingo pasamos allí la mañana, junto a Madresfera y muchas blogueras, para comprobar cómo podemos estar a la moda por muy poco. Y es que los consejos de moda siempre vienen bien.The Style Outlets

El color del verano es el rosa cuarzo. También se llevan mucho las rayas en la prenda entera. Casualmente, hace unos días me compré un mono corto de rayas con el que me siento fantásticamente y además, voy a la última. No puede faltar en nuestro armario una cazadora tipo bomber y las típicas alpargatas. A la hora del baño, para estar guapas y estilizadas, nada mejor que un bañador. Los hay tan bonitos. Y de nuevo, he acertado. Esta año decidí aparcar los bikinis y me he comprado varios bañadores, a cual más bonito, con los que me siento muy cómoda. Fíjate que los únicos bañadores que he usado hasta ahora eran de tipo natación, de tiendas deportivas, bastante sosos. Pero este año los he cambiado por bañadores coloridos y atrevidos. Ya sabes, si quieres acertar en la piscina, un bañador. Y todas estas prendas de moda las puedes encontrar en The Style Outlets a un precio muy asequible.

Mientras las mamás aprendíamos de moda, los peques se divirtieron en un espacio pensado para ellos, con un desayuno delicioso y multitud de actividades. Estos niños siempre se lo pasan bomba.The Style Outlets

Por supuesto, ya que estábamos allí, no podíamos irnos sin dar una vuelta y comprar alguna cosa que nos hacía falta. Para que veas lo que se optimiza el dinero, por menos de 50€ compré una camiseta de tirantes, un cinturón, unos pantalones cortos y una bolsa de deporte.

Desde luego, en Septiembre, para preparar la vuelta al cole, volveremos a pasarnos por allí, para comprar ahorrando.