No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Ritual nocturno

Es la hora de dormir. Hoy se nos ha hecho un poco más tarde de los normal, porque hemos tenido visita. Pero, el ritual es el mismo, sea la hora que sea. Hace unas noches que no hace falta dar paseos para que se quede tranquila.

Simplemente, me siento en la cama, apoyada en dos cojines y la abrazo. Ella busca el pezón, con la mano que le queda por debajo, busca la tela del pijama y la sujeta fuerte. Y la mano de arriba me acaricia. Posa suavemente su manita en mi pecho y la mueve, me hace cosquillas suaves, hace círculos. Y canta. Hace ruiditos mientas mama, pienso que es su canción para dormir. Desde que nació, siempre le canto la misma canción por la noches, Pimpón. Y ahora, ella también la canta, a su manera, me acompaña.

Todo a la vez. La mano que sujeta la el pijama, la mano que me acaricia, su canción y sus grandes ojos, que me miran fijos. Y mientras yo voy cantando bajito y acariciándole el pelo, ella va cerrando sus preciosos ojos.

Ya se ha dormido, respira lenta y profundamente, hace un rato que dejó de cantar y su mano reposa quieta en mi pecho. Sus labios siguen rodeando mi pezón. Pero me quedo aquí un rato más. Este momento tan tierno que vivimos cada noche.

Sigo aquí, sentada, esperando hasta que esté profundamente dormida. Ahora aprovecho para escribir, contestar mails, y organizar en mi cabeza lo que vamos a hacer mañana. En un ratito la soltaré en la cama. Siempre abre los ojos cuando la suelto, me mira, ve que todo está correcto y los vuelve a cerrar.

Y así seguirá dormida, hasta dentro de unas horas (a veces dos, a veces cinco), en que busque de nuevo mi pezón. Pero en esos momentos, ya no necesitamos canciones, solo con la teta, nos quedamos las dos dormidas en un tierno abrazo.

Que tengáis dulces sueños.

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No he dicho nada sobre la cesárea programada de Shakira, porque me parece que cada mujer es libre de tener a su hijo como le plazca. Yo soy de las de parto natural, pero no creo que tener a tu bebé de otra manera te haga merecer tantas críticas.
Tampoco la he criticado por llevar a su hijo en una mochila «colgona«, porque, aunque no sea la mejor manera de llevar a un bebé, si es cierto que por lo menos, lo lleva puesto. Seguramente sea la falta de buena información la que le ha hecho decidirse por esa mochila, y no por un portabebé ergonómico.

Pero, que lleven a su hijo en el asiento delantero de un coche, metido en dicha mochila y su padre sin cinturón….por ahí no paso.¡ Eso es poner la vida de una criatura en peligro!
En caso de colisión, el pobre niño se vería aplastado entre su padre y el salpicadero. O la cabecita sufriría una sacudida. O no sé cuantas cosas más se me pasan por la cabeza.
Primero, hay leyes y normas que hay que cumplir, aunque siendo famosos, parece que algunos se las pasan por las narices.
Y segundo, lo que es más importante, ¿que cabeza tienen esos padres, que no piensan, ya no en las normas, sino en la seguridad de su hijo?
Ese bebé debería ir instalado en un sistema de retención infantil homologado, en sentido contrario a la marcha, y preferiblemente en el asiento de atrás.
Es que este tema me enciende.
Casi todos los días, cuando voy a llevar a mi príncipe grande al cole, veo alguna cosa de estas que me pone los pelos de punta. Niños sueltos en el asiento de atrás, niños de pié entre los dos asientos delanteros, hasta una niña de unos tres años en el asiento delantero de una furgoneta, y sin silla ni cinturón. Me enciendo, vaya si me enciendo, y siempre pienso, ¿donde está la policía en este momento, para pillarles y ponerles una multa? Porque a lo mejor, si no lo hacen por sus hijos, la próxima vez, llevarán a los niños sujetos, aunque sólo sea por que no les multen. Y aunque sólo sea por eso, esos niños irán seguros.
Hace unos años, tuve un accidente de coche. Fue poca cosa. Fue a 50 metros de mi casa. Iba a casa de mis padres, que está al final de la calle, pero mi hijo, iba en su silla, perfectamente colocado en el asiento de atrás. Un coche que venía de una calle perpendicular, se distrajo y se nos echó encima. Plaf. Justo de frente. No nos pasó nada, un buen susto. Pero, en el otro coche iban dos niñas con su madre y una de ellas no iba en su silla. Del impacto, la pobre niña se chocó con el asiento delantero y se rompió varios dientes. Y encima, dando gracias que solo fuera eso….

Vigilemos la seguridad de nuestros hijos en los coches. Nuestros hijos son el bien más preciado que tenemos.

Los brazos de mi mamá son especiales. Tienen algo, que no sé como explicar.
Cuando nací, me acogieron con dulzura. Me envolvieron suavemente, y allí me sentí segura. Me guiaron hasta su pecho y conocí el sabor de la leche. A partir de ese momento, supe que no quería estar en otro sitio.
Los brazos de mamá me llevan siempre. Ayudada por telas, siempre estoy cerca de ella.
Sus brazos me suben, me bajan, me hacen volar, me hacen cosquillas, me acarician. Sus brazos están cerca cada vez que juego a ponerme de pie, atentos por si me caigo.
Sus brazos me lavan, me peinan y me ponen guapa. Me enseñan cosas que están lejos.
Sus brazos me rodean fuerte cuando hace frío. Me ofrecen consuelo cuando estoy triste. Y en ellos me acurruco cuando quiero dormir. Si me asusto, sus brazos me quitan el miedo.
También he descubierto que sus brazos curan. Cuando estoy malita, sus brazos me cuidan, me dan mimos y consuelo y me pongo buena prontito.
Soy tan feliz en brazos. En los brazos mágicos de mamá.
Otro día os contaré la magia de sus besos….

Hace mucho tiempo que quería hacer esto en público. Tengo muchas cosas que agradecer, a mucha gente. La lista sería muy larga.
Pero ahora, me gustaría agradecer a unas personas muy especiales, a unas mujeres que me han brindado mucho. A unas mujeres, con las que he compartido y sigo compartiendo, muchas cosas en común. Unas mujeres que empezaron este camino como yo, con el embarazo y ahora, somos madres, unas son madres primerizas, otras, como yo, ya repiten experiencia. Unas madres que ante todo, son madres, quieren lo mejor para sus hijos y para ello, no dudan en preguntar, en buscar, en investigar y tampoco dudan en aconsejar. A ellas, va dedicado mi agradecimiento. Sólo una cosa antes de empezar, quiero que me perdonéis si no os nombro a todas, una por una, porque somos muchas y entonces esto no terminaría nunca. Aunque no escriba vuestro nombre, todas sabéis que sois importantes para mí. Y así es la historia:
Hace unos años, nos embarcamos en la idea de tener un bebé. La cosa no resultó tan fácil como parecía, y después de bastante tiempo y unas cuantas peripecias, al fin, conseguí quedarme embarazada. Como todas, recibí la noticia con inmensa alegría. Y también con miedos, dudas, incertidumbres…. Aunque ya tenía un hijo, hacía 10 años de mi anterior embarazo, y para algunas cosas, me encontraba un poco “oxidada”. Estaba de baja médica por embarazo de riesgo, y las mañanas se me hacían largas, sola en casa. Así que, internet era mi salvación. Buscando, buscando, encontré un grupo que se llamaba “las mamás de marzo 2012”, y entré a ver de qué iba. Allí, algunas chicas se habían apuntado y contaban cosas del embarazo. Era Julio, estaba embarazada de pocas semanas, 5 o 6, y me pareció un modo de hablar con otras chicas en mi misma situación. Allí hablábamos de las náuseas, los mareos, los análisis de sangre, la primera ecografía. Chicas con nicks a las que no ponía cara, pero con las que compartía algunas sensaciones. Por desgracia, alguna se quedó por el camino. Y lo que empezó como un modo de pasar un ratillo cada mañana, se fue haciendo cada día más importante. Todos los días entraba al foro, a ver que contaban esas embarazadas a las que poco a poco iba conociendo. Mireia y yo buscábamos formas de conocer el sexo de nuestros bebés, a cual más rebuscada, y nos divertíamos comentando lo que nos salían las predicciones. Los embarazos seguían su curso y algunas veces, comentábamos alguna intimidad. Como el foro estaba abierto al público, nos podía leer cualquiera. Y se me ocurrió la idea de hacer un grupo en Facebook, donde estuviéramos sólo nosotras y pudiéramos hablar de cualquier cosa.
Y así llegó diciembre. Creé el grupo, sin saber si esas embarazadas querrían seguir la charla por allí. Pero sí, empezaron a venir. Y fue una grata sorpresa. Porque de pronto, todos esos nicks del foro, empezaron a tener nombre y apellidos y empezaron a tener cara. ¡¡¡Y a tener barriga!!! Todo se hizo mucho más real. Subíamos fotos de la evolución de nuestras barriguillas, las ecografías de nuestros bebés, nos ayudábamos hasta a elegir nombres. Nunca pensé que conocer a gente por internet fuera “real”. Siempre había pensado que las amistades virtuales eran “de mentira”. Pero no, aquí había mamis reales, mamis con los mismos problemas, las mismas alegrías, los mismos miedos. Mamis increíbles. Mamis que compartían todo. Gracias a ellas, me hice un plan de parto. Gracias a ellas, metí en la bolsa del hospital alguna cosa que había olvidado. Gracias a ellas, compré o dejé de comprar cosas para mi princesa. Gracias a ellas, me sentía tan guapa con mi enorme barrigota.
Y un día, empezamos a conocernos en persona. No todas, claro, ojalá pudiéramos hacerlo algún día. Porque aquí hay mamis de todas partes de España. Pero también de fuera. Hay mamis de Chile, Puerto Rico, México, Andorra y Dinamarca. Quedamos unas cuantas en un centro comercial, con nuestras enormes barrigas, y la gente nos miraba (¿os acordáis, Elvira, Paulette, Marina, Stephy?), como si el embarazo fuera contagioso, jajaja.
Y empezaron los nacimientos. Jolín, se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Esos bebés, con los que llevaba compartiendo casi todo el embarazo, empezaban a nacer y todas lo vivíamos como si fuera algo nuestro, porque sí, para mí, todos los bebés son algo mío. Son mis sobrinos. Antes eran mis ciber-sobrinos, pero ya no, ya nada de ciber, ya son sobrinos en toda regla.
Todas nos emocionamos cuando nació Jimena, la primera, antes de tiempo. Cuando Paula se fue al hospital porque tenía unas molestias ¡y estaba de 8 cm!. Cuando el marido de Paulette se olvidaba de relatarnos como iba la cesárea. Cuando Almu nos contó su parto de los mellizos. Cuando nació mi princesa y en cuanto le hice una foto enganchada a la teta, la subí al grupo. Cuando Silvia nos presentó a su pequeño Buda. Todas sufrimos 6 días con la estancia en el hospital de Vanessa. Rocío y Susana coincidieron en el hospital. Y Mayra y Roció se pusieron de parto a la vez, y se hicieron compañía mutuamente, a través del móvil y a kilómetros de distancia…. Los bebés de Vanessa, Cintia y Blanca, decidieron hacernos sufrir, y quisieron ser bebés de Abril.
Y ya hace 11 meses que nació la princesa. Y he tenido la inmensa suerte de conocer a muchas de estas mamis y a muchos de estos bebés preciosos. Susana, que de cafelitos con magdalenas compartimos. Esther, esa merienda con la playa al fondo, que sirvió para embarcarnos en nuestro proyecto. Paula, que me has dado ánimos para hacer mi sueño realidad. Carolina, que haces que la vuelta a casa sea menos pesada, con una paradita por el camino. Y que cada día, me haces saltar las lágrimas de la risa. Esas reuniones que nos montamos, que hablamos de cualquier cosa, como si todas fuéramos amigas de siempre, y nuestros bebés empiezan a interactuar entre ellos, que ilusión me hacen… Iris, Rocío, Marina, Elvira, Susana, Mireia, Ángeles, Nure, Mayra…. Shay, que viniste de Puerto Rico y pudimos conocernos, a pesar del susto del camarero al ver tantos carros de bebés juntos. Y muchas otras grandes mujeres, a las que aún no he visto en persona, pero que me enseñan algo nuevo cada día; Jennifer, la madre más valiente de todas, Paloma, que nos enseñas que sola también se puede, Dani, que a pesar de las adversidades, siempre tienes una sonrisa en la cara y en tus palabras.
A todas, chicas, absolutamente a todas, os quiero dar las gracias. Soy consciente de que a muchas no os he nombrado, pero estáis ahí. Gracias por compartir tanto y tantos ratos, gracias por apoyarme tanto, gracias por tener siempre palabras amables, gracias por estar, a cualquier hora del día o de la noche, cualquier día del año, siempre hay alguna de vosotras dispuesta a escuchar.
Simplemente, GRACIAS. Os quiero. Y quiero a todos los bebés. Estoy orgullosa de ser mamá de Marzo.

Aquí os dejo unos vídeos del uso de la bandolera, para distintas necesidades.

Bandolera con bebé pequeño:

Bandolera con bebé de 11 meses:

Bandolera con bebé en posición tumbado:

Desde que nació Sara, creo que he conseguido arreglarme y ponerme mona, una vez y me duró, a ver que piense, poco más de un ratillo.
Ya he desistido. He dejado de intentar estar guapa y simplemente, soy yo, Diana, así, como recién levantada todos los días, y me refiero, a estar con pelos de loca y sin maquillaje.
Es increíble cómo no consigo tener nunca el pelo bien. Y es que parece que mi pelo limpio tiene un imán para las manos sucias de la princesa. Aunque la lleve al baño a lavarse las manos, echando mi cabeza hacia atrás en una postura imposible para la espalda, siempre encuentra el modo de pegarme algo, no sé cómo lo hace, sus manos son más rápidas que yo. Me paso la mano por la melena y, ohhhh, ¿qué es esto?, ya tengo un mechón pegoteado de algo pegajoso…. La mandarina siempre me sienta bien, me da un toque informar y con olor a cítricos, ¿qué más se puede pedir?
Y la ropa, ¿Qué decir de la ropa? Siempre vamos sucias las dos también. Pero yo prometo que nos vestimos de limpio todos los días. Lo que pasa es que la princesa nos has salido tragonceta y en cuanto ve algo de comer, ya está con su dedito estirado pidiendo y dando grititos de alegría. ¡Cómo se alegra al ver una galleta! Y comerse en una galleta encima de mami, en el fular, es el doble de divertido. ¡A mamá se le llenan las tetillas de miguitas! Porque llevo un año sin usar jerséis de cuello vuelto. Quién me ha visto y quién me ve. Yo, la más friolera de entre las frioleras, siempre con un montón de capas de ropa y tapada hasta las orejas, ahora solo llevo cosas súper escotadas, lista para sacar la teta allá donde haga falta. Y claro, las migas, siempre se cuelan.
Y comer con ella en brazos, tiene su cosa, oye. Porque eso sólo pasa cuando no estamos en casa, así que se supone que me he arreglado un poco para salir. Y claro, el arreglo no dura nada. Entre su comida, que con sus deditos regordetes, la mitad no llega a la boca, y mi comida, que tengo que comer separada de la mesa para que ella no meta la mano en el plato y además, tengo que esquivar su boca hasta llegar a la mía, mis pantalones y su ropa terminan para ir directos a la lavadora.
Pero……….me encanta. Si poder disfrutar de cada momento único con la princesa implica ir con manchas y con el pelo enredado, no me importa, es un precio que pago encantada.

Si, has oído bien, un reportaje fotográfico de mis tetas, pero no te asustes, que no van a salir ellas solas. Van a estar muy bien acompañadas. Acompañadas de la boca de mi princesa. Es que, desde que nació, no he parado de hacerle fotos con la teta en la boca. Que de momentos preciosos hemos y estamos viviendo.
La foto que inaugura el álbum es la del parto, ese momento único y mágico, que no se puede expresar con palabras, ese momento en el que ella decidió llegar al mundo con mucha prisa, creo que estaba deseando conocerme y chuparme y probarme, ese momento que nos pilló a las dos (y a todos) casi por sorpresa, que sacó su cabecita en la misma cama donde estaba y un instante después, estaba acurrucadita sobre mi pecho, con la teta en la boca. No pude resistir la tentación de hacer una foto en ese momento, y así hemos seguido.
primera teta
Cada tetada es mágica. Desde el principio, cuando casi no abría lo ojos, hasta ahora, que a veces coge la teta de las posturas más raras, ella de pie, de rodillas, casi haciendo el pino, ella tapa y destapa, me sonríe con el pezón en la boca, mi mira con esos ojos impresionantes, se duerme con el sabor de la leche . Y mi móvil está siempre a punto para capturar esos instantes tan cómplices entre las dos.
Así que he decidido que voy a regalarle un teta-álbum para su primer cumpleaños. La foto de la portada la tengo. Lo difícil será escoger entre las cientos de fotos que tengo, seguro que no me caben todas. Pero seguro también que queda precioso.
¿Querréis verlo? Ya os lo enseñaré.

Os dejo otro vídeo tutorial de como ponerse una mochila ergonómica delante. Es una mochila boba 3G

Mei tai delante

Cómo ponerse un mei tai delante.

Vídeo tutorial para ponerse un mei tai a la espalda.