No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Archivo para abril, 2015

De cuentos y ciclos menstruales

La semana pasada se celebró el día del libro y tenía ganas de hablaros de este que tengo entre las manos, pero como casi siempre, el tiempo se me va y no me puedo hacer todo lo que quiero.El tesoro de Lilith

Este libro me resulta particularmente prometedor por el tema del que habla: la menstruación y la vida sexual femenina, orientado a niños pequeños. En esta sociedad en la que parece que todo esto es un tabú, ya no tanto el sexo, pero sí el ciclo menstrual, me parece fenomenal tratar este tema de un modo natural desde que son pequeños.

Cuando escribí sobre la copa menstrual, muchas madres me dejaron comentarios sobre que la menstruación les resultaba “sucia” y no querían tener que mancharse. Y tratando con madres en general, he visto que esta situación se da en bastantes ocasiones. Muchas madres no están cómodas con su menstruación, con tocarla, con explorarse.

No es de extrañar si crecimos en un ambiente en el que esto era tabú, en el que convertirse en mujer era una pena. Yo no soy tan mayor, bueno, según cómo se mire…pero os aseguro que en mi adolescencia escuché cosas como que no había que mojarse, que no había que lavarse el pelo e incluso que no se podía tener sexo si estabas menstruando. Creo que esos comentarios ya van desapareciendo y por suerte las más jóvenes no los habréis escuchado, pero aún persiste mucho desconocimiento sobre el ciclo menstrual.

Hace unas semanas, Lucas vino de clase preguntándome sobre el tema. Una de sus compañeras había tenido un accidente y se había manchado la ropa y rápidamente el resto de las chicas le ofrecieron compresas y tampones, mientras los chicos se quedaban cuchicheando sobre el asco que les daba. Le reprendí un poco, sobre todo por el hecho de hablar de la chica a sus espaldas y hacerle sentirse incómoda. Le pedí que se pusiera en su lugar en otro tipo de situación incómoda para él, ¿cómo se sentiría si hablasen y se riesen de él? Evidentemente mal, así que no creo que vuelva a pasar. Y ya aprovechamos para hablar un poco del tema y hacerle ver que no es nada malo tener la regla, que gracias a que las mujeres tenemos ciclo menstrual, ellos han llegado al mundo. El cuerpo de las mujeres es una máquina precisa y maravillosa.

En casa es algo bastante natural. Yo no tengo ningún tipo de problema con mi cuerpo, al contrario. Es cierto que no hago una fiesta cuando me viene la regla, sobre todo porque en general me duele unos días y porque tengo un problemilla en el ovario derecho que me suele dar problemas cuando ovulo por ese lado. Pero desde que uso la copa menstrual, estoy mucho más tranquila porque no tengo accidentes y me olvido de ella durante horas. Mis hijos me han visto cambiarme tampones y compresas cuando los usaba y ahora también me ven vaciar la copa. Haciendo de esto un acto natural, ellos lo verán igual de natural cuando sean mayores. Me explico bien: me cambio delante de ellos si da la casualidad, sentada en el w.c. con lo que NO ven sangre ni coágulos ni les llamo para que vengan a cosa hecha cuando me voy a cambiar, ni meto las manos en mi vagina para sacarlas con el flujo menstrual y jugar con mis hijos…

Y ahora a lo que iba, este precioso cuento. El Tesoro de Lilith es un cuento sobre la sexualidad, el placer y el ciclo menstrual. ¿Qué mejor regalo que acompañar a las niñas a conocerse y a amarse a sí mismas a través de un cuento? ¿Cómo hablar con nuestras hijas, nietas,… sobre el placer, la sexualidad, el cuerpo, la menstruación…? ¿Cómo fortalecer el vínculo de comunicación y confianza entre madres e hijas en la infancia? ¿Somos conscientes los padres y educadores que en la infancia la sexualidad y el placer a través del cuerpo es algo natural y positivo?

El cuento está escrito, ilustrado y autoeditado por Carla Trepat y cuenta con una completa guía didáctica a cargo de Anna Salvia Ribera, psicóloga especializada en Salud Sexual. Os dejo este vídeo explicativo para que sepáis más del cuento, a mí me ha gustado mucho y lo usaré de ahora en adelante para explicarle a Sara todo sobre su naturaleza femenina.

En este enlace podéis conocer más sobre el cuento, la autora, su proyecto y cómo comprar el libro. Espero que os guste tanto como a nosotras.

Consejos para prevenir y cuidar las infecciones respiratorias

La mayoría de las madres sabemos por experiencia que los inviernos pueden ser duros en cuestión de resfriados, y más si tenemos algún bebé que alguna vez ha sufrido una bronquiolitis, pasamos los días pendientes de todo, sufriendo con ellos. Estas enfermedades son muy frecuentes en la infancia y si están causadas por virus, no tienen tratamiento médico. Pero sí se pueden intentar prevenir. Y también mejorar los síntomas cuando ya han aparecido.alianza aire

Hace unos días fui a un taller impartido por Alianza Aire, una asociación no lucrativa que trabaja en la prevención y sensibilización sobre las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) y su impacto en la infancia, sobre todo en los niños más vulnerables. Y aprendimos un montón de cosas que vengo a contaros ahora.

Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) engloban resfriados, gripe, neumonías, bronquiolitis…y causan con diversos síntomas y diversa gravedad según la naturaleza de la enfermedad y sobre todo, según quien la padece.

 

 

INFECCIONES RESPIRATORIAS DE VÍAS ALTAS INFECCIONES RESPIRATORIAS DE VÍAS BAJAS
A qué afectan Aparato respiratorio superior o vías altas.Nariz, senos nasales, faringe o laringe. Aparato respiratorio inferior o vías bajas.Tráquea, bronquios, bronquiolos, pulmones.
Qué las causa Virus, especialmente el rinovirus, así como bacterias y hongos. Virus y bacteriasEntre los virus: Rinovirus, Adenovirus, Coronavirus, Virus Sincitial Respiratorio, Virus Influenza, Virus Parainfluenza
Qué tipos de infecciones comprende Rinosinusitis, gripe común, sinusitis, faringitis/adenitis, laringitis, otitis Bronquitis, bronquiolitis, neumonía, neumonitis, tosferina, tuberculosis pulmonar
Cuáles son sus síntomas Congestión nasal, tos, rinitis, dolor de garganta, fiebre y estornudos.La aparición de los síntomas tarda de 1-3 días después de la exposición al germen patógeno y duran entre 7 y 10 días, aunque pueden persistir por más tiempo Varían según sea el virus o la bacteria y la infección.

La población más vulnerable son los menores de 2 años así como población de riesgo.

Hemos visto que la mayoría de las infecciones cursan con los mismos síntomas. En la mayoría de los casos, se trata de infecciones leves que no requieren visita al pediatra. Y muchas veces, el simple hecho de llevar a los niños a la consulta del pediatra los pone más en riesgo por el ambiente contaminado de la sala de espera.

Sólo en caso de complicarse se debería acudir al pediatra: cuando al niño le cuesta trabajo respirar, tiene pitos, aumento de la frecuencia respiratoria, está azulado, cansancio persistente, tos grave o cuando es menor de 2 años, pertenece a un grupo de riesgo o más aún si tiene menos de 6 meses.

Prevención

Hay que tener en cuenta que determinadas circunstancias propician más las infecciones respiratorias, y en muchos casos, se pueden prevenir. En España, el pico máximo de estas infecciones se da de Octubre a Abril, los meses más fríos. Los factores de riesgo para padecer infecciones respiratorias son:

  • Ambientales: Tabaquismo pasivo, cambios bruscos de temperatura y los ambientes húmedos y fríos, ambientes contaminados y contacto con personas enfermas.
  • Personales: Menores de 2 años, prematuros, ausencia de lactancia materna, patologías de base, niños no vacunados y carencia de vitamina A
  • Sociales: Hacinamiento (varios niños menores de 5 años juntos, como en las guarderías), poca ventilación de las viviendas.

Para prevenir, es importante seguir el calendario de vacunación y tener unas medidas higiénicas adecuadas.

Catarro de vías altas

Es la causa más frecuente de consulta al pediatra. Por lo general, no reviste ningún tipo de gravedad. Cursa con aumento de la mucosidad, tos, dolor de garganta, cabeza y fiebre. En la mayoría de los casos están causados por virus y se curan solos en 5-7 días. . De media, un niño coge 5-6 catarros al año, son más frecuentes en los primeros años de escolarización y en guarderías.

Los antibióticos no tienen ningún efecto sobre los virus: “un resfriado dura una semana con antibiótico y siete días sin tomar nada.”

La tos es un mecanismo de defensa para expulsar los mocos del cuerpo. No hay que cortar la tos ni tampoco existe ningún tratamiento efectivo para esta ni los mocos. Sólo hidratación para hacer el moco más fluido y analgésicos en caso de molestia o para bajar la fiebre.

La fiebre también es un mecanismo de defensa que no es necesario atajar, sólo en caso de producir molestias en el niño.

Sólo se debería acudir al médico en niños menores de 6 meses, en niños con patologías, cuando rechaza las tomas o si dura más de 10 días.

BronquiolitisLavado de manos bebé

Causada por virus que afectan a las vías respiratorias bajas. El virus más frecuente es el VRS (Virus Respiratorio Sincitial). Muchos adultos y niños mayores pasan infecciones por este virus como un resfriado normal, no todos tienen una bronquiolitis. En España se estima que el VRS produce entre 7000-14000 ingresos anuales.

El contagio es frecuente en guarderías, hermanos infectados, salas de espera…se contagia por el aire, por las gotas expulsadas en la tos y por los mocos.Infografía de bebé y resumen de bronquiolitis

La bronquiolitis comienza como un catarro de vías altas y en unos días la tos empeora y aparecen síntomas de vías bajas, dificultad para respirar y ruidos respiratorios.

La mayoría de los casos no requiere ingreso, hay que prestar más atención a los grupos de riesgo, menores de 6 meses, prematuros y niños con patologías previas.

Los antibióticos NO son necesarios, pues se trata de un virus. El tratamiento está encaminado a mejorar los síntomas: Antitérmicos para bajar la fiebre, hidratación, lavados nasales, evitar ambientes cargados.

Si aparecen síntomas de empeoramiento, como dificultad para respirar, cianosis o color azulado, deshidratación, rechazo del alimento, decaimiento general, movimientos respiratorios anormales, hay que acudir al médico.

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La prevención de la bronquiolitis pasa por el lavado de manos y de todas las cosas que entran en contacto con el bebé,  evitar el humo del tabaco, evitar el contacto con otras personas contagiadas y fomentar la lactancia materna.

Día mundial del lavado de manos

El 15 de Octubre se celebra en España el día mundial del lavado de manos. Una correcta higiene de las manos previene muchos casos de infecciones respiratorias, no sólo de catarros y bronquiolitis, también previene la transmisión de  gripe, diarreas y neumonías. Es el método más barato, eficaz y fácil y hay que concienciar a la población sobre su importancia.

En esta web hay mucha más información sobre este proyecto que puede evitar muchas enfermedades.

Siempre debemos lavarnos las manos antes de manipular comida; antes de comer; después de ir al baño y después de cambiar pañales; después de estar con animales o de haber tocado tierra; tras estornudar, toser o llevarnos las manos a la boca; al llegar a casa; después de usar el transporte público; de haber estado en centros sanitarios; de manipular dinero y siempre antes de atender a bebés o ancianos. En caso de haber alguna infección en casa, lavarse las manos antes y después de atender a los enfermos.lavado de manos si tienes bebé

Sorteo con el Centro Comercial La Vaguada

Como comenté hace unos días por Facebook, en el Centro Comercial La Vaguada de Madrid van a reformar sus salas de lactancia. Y después de decidirse por uno de los proyectos, antes de ponerse manos a la obra decidieron pedir la opinión de las verdaderas usuarias de este tipo de salas: las mamás. Por ello, nos invitaron a varias mamás blogueras a que diéramos nuestra opinión y a que comentáramos posibles mejoras.

Me pareció perfecto que contasen con nosotras. Aunque yo hace ya mucho tiempo que no entro en una de estas salas, pues si Sara quiere teta se la doy en cualquier lugar, sí he hecho uso de ellas durante sus primeros meses, más teniendo en cuenta que prácticamente cada vez que mamaba había que cambiarle el pañal.

Así que espero que las salas queden estupendas después de las obras y de nuestros consejitos, salas separadas de los baños, una de las cuestiones que a mí me parecen más importantes.

Desde La Vaguada y contando con el apoyo de varias de sus tiendas, han preparado un paquetito para una de vosotras. Hay cosas de Chicco, Prenatal, Mothercare, Tuc Tuc, Alcampo, Disney Store, Poly y El Corte Inglés (la imagen no es contractual, son varias cosas pero no todas las de la foto) sorteo la vaguada

El único requisito para participar es seguir a La Vaguada en Facebook pinchando aquí.

El sorteo estará activo hasta el 28 de Abril

Mucha suerte a todos

A vueltas con el colecho

Cada dos por tres leemos cosas sobre el tema de compartir cama con nuestros hijos. Yo he escrito en varias ocasiones sobre el tema, como podéis leer aquí y aquí.

Como en todos los temas de crianza, hay opiniones para todos los gustos, y todas son respetables, cada uno con sus hijos hace lo que cree mejor. Pero muchas veces, debido a malos consejos o a situaciones que se prolongan en el tiempo y que por ese motivo creemos que son las correctas, la gente no hace lo que quiere o lo que le pide el cuerpo.

Colechar o compartir la cama no es algo nuevo, al contrario, es algo que se ha hecho siempre. Pensemos en las cuevas, donde todos dormían juntos, no había cuevas separadas para los miembros de la familia. Y durante muchos años, las casas constaban de una sola estancia en la que se comía, se cocinaba y se dormía y todos los miembros de la familia compartían el mismo espacio. Es en la Edad Media, con la llegada de casas más amplias, cuando se empiezan a hacer estancias para los hijos. Y parece que por aquella época en la que el control de la natalidad no se conocía o estaba prohibido y en la que nacían más bebés de los que los padres se podían permitir alimentar, algunos padres “ahogaban” a sus hijos pequeños o los “aplastaban” accidentalmente mientras dormían, con lo que se prohibió compartir cama con los bebés.

¿Qué hay de cierto en eso? Imagino que realizar estudios al respecto debe ser complicado y hay muchísima información al respecto, información que avala dormir con los bebés como lo más seguro e información que dice lo contrario. Evidentemente, esto depende de muchos factores que habría que tener en cuenta a la hora de dar cierto tipo de información.

La lactancia materna previene el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Dormir con el bebé fomenta la lactancia materna. Por lo que se puede deducir que dormir con el bebé previene el SMSL

En países donde compartir cama es lo normal, los índices de SMSL son mucho menores que en países occidentales, así que parece que ese también es un factor a tener en cuenta a la hora de decidirse por esta postura.

Pero hay caso en los que colechar está contraindicado: la obesidad (no hablo de estar gordito, hablo de ser obeso); fumar; tomar drogas, alcohol o medicación que disminuya el estado de alerta; dormir en camas demasiado blandas, con cojines y objetos sueltos, con mantas y muñecos y dormir en sofás. Tomando unas pequeñas medidas de precaución, dormir con los bebés puede salvarles la vida, como conté en el otro post sobre lo que le pasó a Sara .

El otro día, una amiga de viaje por Nueva York me mandó esta foto y a raíz de publicarla en mi página de Facebook, me he decidido a escribir de nuevo sobre este tema.cartel informativo colecho

Lo primero que me llama la atención es que el cartel está en español y muestra a un bebé afroamericano. Parece que está dirigido sólo a la población hispanoparlante, lo que me molesta un poco, pues me parece discriminatorio. Aunque también tengo que decir que desconozco si al lado está el mismo cartel en inglés. Es cierto que en un país donde las tasas de obesidad son las mayores del mundo, compartir cama con el bebé puede ser más peligroso que beneficioso. Pero el dato de que cada año mueren unos 50 bebés debidos a lesiones mientras duermen es muy vago. ¿Cuántos de esos bebés murieron aplastados por sus padres? ¿Cuántos realmente murieron asfixiados por otras causas como objetos sueltos? ¿De los bebés aplastados por los padres, cuantos no cumplían las normas básicas de seguridad para compartir cama? Y voy un poco más allá, ¿Cuántos bebés se han librado de un SMSL gracias a compartir cama con los bebés?

No conozco en primera persona la cultura americana, y me consta que cada vez más mamás optan por una crianza natural, por la lactancia materna, por usar portabebés y por compartir cama con ellos. Famosas y no tan famosas salen cada día como muestra de ello. Personalmente sigo varios blogs de mamás americanas que comparten mi filosofía de crianza. Pero también creo que eso no es lo más extendido. Para ellos, lo normal o habitual es que el bebé duerma aparte, en su propia habitación desde bien pequeño. Prueba de ello son las cientos de películas que he visto en las que los bebés están solos en sus habitaciones y vigilados por un intercomunicador. Todavía no he visto ninguna película en la que compartan cama. Sí he visto por el contrario películas en las que usan portabebés o en las que hablan/muestran la lactancia materna, y siempre que lo hago capturo esas imágenes para compartirlas en mi página de Facebook. En cuanto vea por primera vez una peli americana mostrando escenas de colecho, seréis los primeros en saberlo.

Para mí, para nosotros, compartir cama ha sido lo más natural, lo más cómodo y como todo, ha evolucionado en el tiempo. Primero estaba la cuna pegada a nuestra cama, aunque no la usábamos y dormía entre los dos, con un cojín antivuelco, más que para que ella no se moviera era para sentirnos nosotros más seguros y no aplastarla. En este tema, tengo que decir que al principio, duermes tan en vilo que creo que sería imposible aplastar a tu bebé, estás en alerta. Cuando fue creciendo, el cojín dejó paso a la cuna sin barrotes pegada a la cama, donde a veces rodaba una vez dormida. Cuando la cuna se quedó pequeña, la cambié por una cama pequeña, moví mi cama más hacia la ventana para hacer sitio a la suya, y así tenemos una cama enorme… A veces se pasa la noche en su cama, a veces se mueve y se pasa a la mía y a veces se tumba casi encima de mí y yo duermo en una esquina mientras casi 2 metros de colchones están vacíos.colecho

Cada familia tiene que buscar la opción que más se adecúe a sus necesidades. Bajo mi punto de vista, dejar a los bebés solos desde el nacimiento en una habitación apartada me parece un poco desapegado, pero respeto a los padres que optan por esta opción. Aunque creo que lo más importante es tener toda la información y con ella en la mano, poder decidir. Quizás en la ciudad de Nueva York deberían hacer más hincapié en mantener hábitos de vida saludables que prevengan la obesidad que en apartar a los bebés de sus padres. Aunque mirando la parte positiva, en el cartel informativo recomiendan no compartir cama, pero sí estar cerca, por lo menos los bebés no se sentirán tan solos y lejanos de sus padres.

Las lágrimas de los adultos

Hace tiempo escribí las lágrimas de los niños donde hablaba sobre cómo muchas personas, padres y personal sanitario, trataban a los niños en algunas ocasiones con bastante falta de respeto y con muy poca empatía. Algo bastante desagradable que ocurrió hace unos días me hizo pensar que estas cosas no pasan sólo con los pequeños, también nos pasa a los adultos.

Recuerdo cuando tenía 17 años. Fui al hospital a quitarme una muela del juicio con cirugía. Estaba bastante nerviosa, pero no me hicieron mucho caso. Durante la cirugía, cirujana y enfermero se dedicaron a hablar de su vida privada sin tener en cuenta mis miedos y mi dolor, pues por más que yo les decía que aquello que me hacían me dolía, no me hacían ningún caso. En un momento hasta llegaron a llamarme quejica, pues supuestamente con la anestesia que me habían puesto no debía dolerme. Hasta que del dolor perdí el conocimiento y ahí sí me hicieron caso del susto que les di. Pero antes tuve que sentirme humillada. Días después, cuando fui a quitarme los puntos y con un miedo terrible en el cuerpo, el “carnicero” que me tocó me dijo que los puntos me iban a doler más que la propia cirugía. Decidí que no quería quitarme los puntos, el dentista me llamo malcriada, mi madre discutió con él, intento quitármelos a la fuerza y acabo clavándome el bisturí en el labio. Salimos de allí corriendo, con los puntos en la boca y un labio chorreante. Mi miedo a los dentistas seguía creciendo por momentos, decidí que me quedaría con los puntos para siempre, pero claro, eso no podía ser. Fuimos a otro dentista, yo con más miedo que vergüenza. Un señor dulce y amable empezó a hablar conmigo y a tranquilizarme, a decirme que sólo quería verme la boca mientras me contaba algo que no recuerdo y entonces, con una gran sonrisa, me dijo que ya habíamos terminado con los puntos. Ni me había enterado, todo gracias a su dulzura, a su empatía, a saber calmarme. Desde ese momento pasó a ser mi dentista para siempre.file000753676401

Creo que fue en ese momento cuando acabé de decidir que quería ser enfermera, y aunque yo era muy miedosa y todo el mundo pensaba que no podría con ello, durante la carrera aprendí a controlar mi miedo y desde ese momento pase a ser una buena paciente. El del dentista no fue mi único momento desagradable con la sanidad. Varias veces, al ir a hacerme análisis de sangre, me mareaba y en ocasiones hasta me caí al suelo y alguna vez me llevé una reprimenda por parte de enfermeras gruñonas por haberme mareado y haberles hecho levantar el culo de su silla (si, no se ofendan mis compañeras de profesión, que no digo que todas sean así, pero que haberlas haylas….)

En realidad ¿qué es eso de ser buen paciente? Pues parece ser que el buen paciente es aquel que no se queja, aquel que no demuestra sus sentimientos, aquel que se porta bien. El resto de las personas, las que tienen miedo, las que son nerviosas, las que se mueven durante una prueba y gritan de dolor, esas no son buenos pacientes. Y eso crispa mis nervios.

Llevo casi 20 años trabajando como enfermera y en esos años me he encontrado de todo. Y por desgracia, me he encontrado con mucho personal sanitario que considera que hay malos pacientes. No digo que el personal sanitario trate mal a los pacientes y no tengan empatía. Digo que algún personal sanitario trata mal a los pacientes que no se portan bien.file0001398432795

Las mejores mujeres de parto son aquellas que paren sin dolor, que no se quejan. O eso es lo que creen muchos ginecólogos. ¿Dónde queda el poder expresarse libremente, el poder liberar las cuerdas vocales, el gritar para calmar el dolor? Yo parí sin epidural y grité y me dolió menos, o por lo menos no tuve que estar pendiente de esconder mi dolor. En ese momento no fui una buena paciente y por suerte para mí, a mi matrona eso le daba lo mismo, ella estaba allí para acompañar mi parto y me dejó hacer, entendía mi dolor y lo dejaba fluir. Pero en esta sociedad, parece que la madre que grita, que se libera, es peor paciente que la que sufre en silencio.

Hace unos cuantos años mi hermana estaba embarazada. Había pasado por varios abortos y de nuevo había empezado a sangrar. Fue al servicio de urgencias del hospital donde yo trabajaba y yo entré con ella, vestida de enfermera. No sé cómo fue, pero la ginecóloga que le estaba haciendo la ecografía me confundió con personal del paritario, no sabía que yo era su hermana. En la eco vio que el embrión no tenía latido, mi hermana había tenido otro aborto. Después de 4 o 5 previos, estaba fatal y se derrumbó allí en la camilla, empezó a llorar a grito pelado, a chillar lo injusta que era la vida… Entonces, la ginecóloga me miró y me hizo un gesto con el dedo como diciendo que estaba loca. Me acerqué a ella, pero seguía pensando que yo era una enfermera desconocida y me empezó a decir bajito que la paciente era una exagerada, que cómo se ponía…entonces le dije que era mi hermana y la cara le cambió, me pidió perdón y no sabía dónde esconderse. ¿No es legítimo sufrir por un hijo no nacido? ¿Es acaso el dolor menor? Para esa ginecóloga, está claro que tener un aborto era algo que por su profesión, ella veía a diario, pero nunca se había parado a pensar en el dolor de esa madre, a ponerse en su lugar, las mujeres que lloran y expresan su dolor por una pérdida son malas pacientes. Quizás, para hacernos más humanos, algunas personas deberían pasar por situaciones similares, sufrir para conocer el sufrimiento de otros y aprender a tener más empatía.

Siempre me ha molestado eso, ver cómo a algunos pacientes se les trataba peor que a otros por quejarse más. No nos paramos a pensar que detrás de ese dolor puede haber algo más, o no, simplemente, el umbral de dolor es distinto en cada persona. Pero ahora me he vuelto mucho más sensible con estas cosas. Desde mi pérdida he descubierto el poder sanador de los abrazos. Y doy muchos abrazos en el hospital, muchos más de los que había dado antes. Antes escuchaba, calmaba, tocaba a los pacientes, pero ahora también los abrazo cuando veo que lo necesitan.

Una mujer que llora durante una cura, no por el dolor de la misma sino por el miedo de lo que pueda pasar, que está nerviosa, que recibe críticas de su hijo delante nuestra por tener sobrepeso. Al finalizar la cura y lavarme, la abracé e intenté tranquilizarla con mis palabras. El efecto fue brutal, en unos instantes se había calmado y se marchó a su casa visiblemente más tranquila. No es tan difícil.file000788055222

Hace unos días volví muy molesta a casa y eso fue lo que me hizo sentarme a escribir. En un momento determinado de la mañana, una paciente llegó muy nerviosa a hacerse una prueba, tanto que al final dicha prueba no pudo llevarse a cabo y hubo que reprogramarla. En vez de tratar de calmar a la paciente, dos personas no paraban de decirle que así no se podía venir, que por culpa de sus nervios no habían podido hacerlo y hasta llegué a oír que le decían había perdido los papeles. Yo intenté tranquilizarla pero mis palabras ya no surtieron efecto sobre tanta devastación y la mujer se fue incluso peor de lo que había venido, con la culpabilidad flotando sobre su cabeza.

¡No puede ser! ¡Somos personal sanitario y nuestra labor no es sólo curar y cuidar! También hay que escuchar, que comprender, que empatizar. Cada persona es un mundo, cada persona lleva su propia mochila a cuestas. Las experiencias vividas, las situaciones personales, hacen que las personas reaccionen de distinta manera ante una misma situación. . Una vez tuve una paciente que se puso a llorar mientras hacía una espirometría porque yo “le grité” que soplara más fuerte. Se asustó. Y vi que no hacía falta gritar tan alto para que las espirometrías saliesen bien, sólo hay que saber incentivar al paciente. Fue la primera y la última vez que alguien lloró conmigo durante esa prueba. Esa situación cambió mi forma de hacer las cosas.

Los adultos también lloramos, también nos asustamos, también tenemos derecho a quejarnos, a sufrir y a ser oídos y comprendidos.

Imágenes extraídas de morguefile

Aunque pasen 100 años

Aunque pasen 100 años No podré olvidar tu mirada, tus gestos, tu sonrisa. No podré olvidar tu voz, tu dulzura, tu bondad. Aunque pasen 100 años, no podré olvidarte.

Hoy hace 1 año que te fuiste. Un tiempo raro, que ha pasado lento y a la vez deprisa. A veces me parece mentira que ya haya pasado un año. A veces me parece mentira que sólo haya pasado un año. Pero el tiempo pasa inexorable y yo no dejo de pensarte.

Te recuerdo cada día, muchos momentos del día, en una canción, en un olor, en una situación, en un recuerdo. Te veo por la calle, un destello de tu presencia y al instante siguiente no estás. ¿Cómo he podido confundir a esa persona contigo? Su pelo me ha parecido el tuyo, sus andares me han parecido los tuyos, esas gafas, ese abrigo. Veo la tele y la sonrisa de alguien me recuerda a ti, los pómulos de ese actor, las manos de ese otro…estás en todos lados y en realidad no estás en ninguno.

El tiempo pasa, pero el dolor no se va. Disminuye, es cierto, te acostumbras a vivir sin ti…o no, no te acostumbras a nada, pero te adaptas, que no es lo mismo.

El tiempo pasa pero sigo sintiéndome tan culpable. No por lo que te pasó, de eso ya sé que no tuve la culpa. Pero me culpo por todo lo que no te dije, me culpo por los abrazos que dejé de darte, me culpo por los enfados sin sentido que a veces teníamos, me culpo por no haberte dicho más a menudo lo maravilloso que eras, me culpo por dejar que las cosas siguieran sin hacer mucho esfuerzo, me culpo por las cosas que no te dije, por los besos que no te di. Y cada noche, antes de dormir, lo pienso y encuentro la manera de solucionarlo.

Tú y yo éramos forofos de las pelis de ciencia ficción. Cuántas y cuántas habremos visto en las que la gente viaja en el tiempo, son capaces de cambiar el pasado o de hacer tratos con seres de otros mundos para cambiar las cosas. Era nuestra temática favorita y ahora pienso en eso cada noche, antes de dormir. Cada noche consigo cambiar el tiempo, consigo viajar al pasado, despertarme antes de que empezase la pesadilla, cada noche consigo volver a verte y a abrazarte y lloro, lloro porque una felicidad infinita me recorre. Tú te extrañas y corres a abrazarme pensando que me pasa algo y yo te abrazo y no quiero soltarte, feliz de tenerte de nuevo. Y así me duermo cada noche, soñando que por un momento consigo volver atrás, soñando que puedo cambiar las cosas, decirte todo lo que debería haberte dicho, reírnos juntos, ver crecer a nuestros hijos. Y cada mañana me despierto y todo sigue igual.

Aunque pasen 100 años no dejaré de pensarte cada día. Vivo momentos como si fueran tuyos, disfruto de Sara como si tú estuvieras delante. Intento mirarla con tus ojos. Sonrío y a la vez me muero de pena. Porque sé que no estás, sé que no la ves, que no la tocas, que no la abrazas, que no la hueles, que no la bañas, que no le haces cosquillas, sé que no la oyes y no ves lo mayor que se hace. Quizás nos mires desde algún sitio, quizás sí consigas vernos, quizás cuando miro las cosas por ti, tú lo sepas y lo disfrutes también, quizás…pero no estás, esa es la verdad.

El tiempo va pasando y el dolor va mitigando. O eso parece. Pasan los días y un día me doy cuenta que llevo varios días sin llorar, parece que estoy más tranquila, más acostumbrada a esto que me ha tocado vivir y de pronto, todas las emociones vuelven a agolparse en mí, de pronto otra vez estoy más triste, otra vez duermo peor, otra vez lloro más. Esto es como una montaña rusa de sentimientos, subes y subes y no sabes cuándo vas a caer en picado.

Sara llegó de la guarde con un regalo para ti el día del padre y quería dártelo. Me preguntó cómo podía ir al cielo a darte tu regalo y un abrazo. Y yo me sentí morir. Le expliqué que estabas lejos, que nos miras pero que no podemos ir a verte, y se quedó conforme por un rato. Pero yo no. Me dieron una gran idea y la pusimos en práctica para mandarte tu regalo. Meter tu regalo, junto con un dibujo que te hizo y unas notas de amor de Lucas y mía en un globo lleno de helio y soltarlo para que subiera al cielo. Durante mucho rato estuvimos los tres unidos, viendo cómo subía el globo para llevarte nuestro amor, hasta que se hizo muy pequeño y dejamos de verlo. Sara estaba preocupada por si se perdía pero yo le he dicho que el globo iba hasta tu estrella y que tú lo encontrarías. Entonces se quedó muy feliz. Ya sabe cómo comunicarse contigo. En cada fecha señalada te mandaremos un globo lleno de amor. Cada vez que estemos tristes y queramos hablar contigo, te mandaremos un globo lleno de besos y abrazos.

El tiempo pasa inexorable y hay días que me gustaría borrar del calendario, pero no puedo. Ayer 6 de Abril fue nuestro aniversario de boda. Hoy 7 de Abril es el aniversario de tu muerte. ¡Qué cruel destino que junta fechas tan opuestas!Boda24

Pero aunque pasen 100 años, nunca podremos olvidarte. Espero que lo sepas. Y que lo notes. Y que nos veas.

Te quiero