No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Archivo para septiembre, 2013

Gran quedada familiar al aire libre

El próximo domingo 6 de Octubre, vamos a reunirnos unas cuantas familias a pasar un día campestre. Motivos para dicha celebración hay varios: celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que es España tiene lugar la primera semana del mes de Octubre; celebrar la Semana Internacional de la Crianza en Brazos, que desde luego, es muy adecuado al tema de mi tienda; celebrar que ha llegado el Otoño y que probablemente no tengamos más oportunidad de reunirnos al aire libre hasta la próxima primavera; o simplemente, reunirnos unas cuantas personas sin más, a pasar un día agradable, conocernos unos a otros y compartir unos buenos momentos.sicb 2013Durante el mes de Agosto, ya empezamos a vislumbrar la posibilidad de este encuentro. Y hablo en plural, porque esto no lo estoy organizando yo sola. Quiero aprovechar para dar las gracias a dos personas que se han implicado en la organización del evento tanto como yo, dos personas con las que siento una especial conexión y a las que tengo que agradecer todo su apoyo.

Una de esas personas es Carol, del blog mamadoracacharreadora, mamá de Alicia, una bebé preciosa, con la que comparto más que una forma de crianza. Tenemos un proyecto en mente, un proyecto que ojalá se cumpla.

Y la otra persona implicada en el evento es Isabel, Mi mami es matrona, matrona de profesión e implicada a fondo en la lactancia y en formas más naturales de gestación y parto.

Y sin más, paso a contaros algunas de las cosas que tenemos preparadas para este día.

La quedada va a tener lugar en el Parque Natural Loranca, en Fuenlabrada, Madrid. Hemos quedado a las 11, para empezar a ocupar el parque. Es muy fácil llegar, está justo en frente del centro comercial. El parque cuenta con parking propio, aunque también se puede usar el del centro comercial de forma gratuita. Nos situaremos justo a la derecha de la entrada principal, una zona con amplias zonas verdes y bastantes árboles. Ah, no olvidéis llevar una manta para el suelo y comida tipo picnic, que cada uno se lleve la suya. EDITADO: Los domingos es día de mercadillo y lo ponen en el parking del parque, por lo que está cerrado. Lo más fácil, es meter el coche directamente en el parking del centro comercial, que está abierto y es gratuito. 

Vamos a contar con varios talleres, aunque aún falta por cuadrar horarios y algún evento más:
• Taller de Baby-led weaning, o alimentación complementaria regulada por el bebé, a cargo de Cristina Gómez Calero, Terapeuta Ocupacional y por supuesto, mamá de un bebé alimentado de este modo.

• Taller de primeros auxilios a cargo de Prevenkids. Importante no perdérselo.

• Taller sobre el sueño de los bebés y la lactancia materna, que impartirá Isabel Mallo Pérez, matrona.
• Taller sobre portabebés y lactancia, en el que hablaré yo misma
• Todo el evento va a ser inmortalizado por la cámara de Eva, de Fotodetalle especialista en fotografía infantil, que tomará imágenes de cada momento de la reunión.
• Vamos a tener una degustación de exquisitas y preciosas galletas de El hada de las galletas Os vais a chupar los dedos.

  • Clase de yoga para mamás y bebés y embarazadas, a cargo de Felisa García, profesora de yoga especializada en prenatal y mamás con bebés.

Y seguro que aquí no acaba todo. Porque guardaremos alguna sorpresilla más. Vamos, no me digáis que no os parece interesante la propuesta.
Para venir, no hay que hacer nada especial. Si me dejáis un comentario en este post, por el tema organizativo, genial. Pero sino, tampoco es necesario. Simplemente tenéis que pasaros por allí el domingo 6 de Octubre, a partir de las 11. En unos días os pondré el cartel completo.
¿Os apuntáis?

La maternidad de la A a la Z: E de Emprender

Otra semana más con nuestro particular diccionario maternal, ideado por Vero trimadre 

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Emprender significa empezar algo. En realidad, según la RAE, emprender es “comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”. Y que mejor momento que la maternidad, para usar esa palabra. Cuando nos convertimos en madres, emprendemos una nueva vida.  Y vaya si encierra dificultad, jajaja. Cada día en la maternidad es un nuevo reto para nosotras: sabremos cuidarlos bien, les educaremos con respeto, serán felices, serán adultos sanos y responsables… Vamos, que es todo un empeño lleno de dificultades.

Y como dice la definición, emprender también implica peligro. Cuando emprendemos el camino de la maternidad, tenemos que sortear un montón de peligros que siempre nos acechan en el camino: las enfermedades que se esconden tras los primeros fríos, las caídas cuando comienzan a dar sus primeros pasos, e incluso, peligro para nosotras, como que la peque de un portazo y te pille un dedo, pegue un salto y te pise el pie descalzo o decida que quiere sentarse en la silla justo cuando tu te has subido de pie a coger algo del estante más alto de la cocina….¡qué situación más peligrosa!

La maternidad también me ha hecho emprender otros caminos que no creía que pudiera recorrer. Antes de ser madre, siempre iba a lo seguro, no he sido de arriesgarme mucho. Es más, solía darles muchas vueltas a las cosas antes de tomar una decisión. La maternidad me sorprendió en este aspecto bastante. No voy a decir que ahora tome decisiones a la ligera, ni mucho menos, sobre todo, cuando se trata de mis hijos, tiendo a sopesarlo todo antes. Pero la maternidad, sí me hizo emprender un negocio. Desde luego, si esto me lo hubieran dicho hace unos años,  no lo habría creído posible.

Como ya sabéis, porque lo he contado en más ocasiones, hace unos meses emprendí mi propio negocio. Y fue gracias a la maternidad. Fue por querer estar con mi hija todo el rato, por tener más rato para mi hijo mayor también. En ese momento, y después de darle vueltas a la forma de no tener que volver tan pronto al trabajo, lo vi claro, tenía que hacer algo que me gustase, que me permitiese estar en casa más horas y que me diera la posibilidad de estar con mi hija las 24 horas del día. Saqué de dentro de mí a la mujer que no conocía, esa que a través de su maternidad, se sintió más poderosa, más capaz de todo. Y hasta hoy. A pesar de que no ha ido tan bien como esperaba, lo cierto es que tampoco ha ido tan mal, todo hay que decirlo. Y mi emprendimiento me ha permitido pasar 18 meses a jornada completa con mi hija y ahora, sólo tengo que separarme de ella 4 horas.

Y a ti, ¿Qué te ha hecho emprender la maternidad?

Caja Bodybox

Últimamente me estoy aficionando yo a esto de las cajas de muestras. Me encanta que lleguen a casa, la ilusión antes de abrirlas, mirar cada cosita una por una…

Hasta ahora, todas las que conocía eran de bebés, de mamás y algunas con alimentos, un placer recibirlas.

Pero hoy…hoy quiero enseñaros una nueva caja, que se llama Bodybox. Bodybox es es un club de belleza y cuidado personal, donde cada mes obtendrás nuevos productos de las mejores y nuevas marcas de cosmética. Porque, seamos sinceras, la maternidad no está reñida con el cuidado y la belleza. No me refiero a belleza tipo actrices de Hollywood, que ya sabemos que yo no voy por ahí, porque creo que los cuerpos de las mamás cambian y son bonitos con sus huellas de la maternidad. Pero, eso no quiere decir que no nos tengamos que cuidar un poco. Y gracias a la caja Bodybox de este mes, estoy un poco más arregladilla cada día, especialmente ahora que he vuelto al trabajo, y parece que te obligas un poco más a arreglarte.

ATITUDE Body Spritzer – Esto me ha sorprendido gratamente. Es una fragancia, pero en spray, con lo que aplicársela resulta especialmente cómodo. Y el olor…ummm, me encantó desde el momento en que la probé, toques florales.IMG_8317

BOURJOIS Mascara de pestañas- Bueno, yo me maquillo poco, pero la máscara de pestañas no puede faltar en mis básicos, así que, otro producto genial. Tiene un cepillo que deja las pestañas increíbles.IMG_8321

SALLY HANSEN Clear & restore Nail – Tratamiento para restaurar las uñas débiles. Ya sabéis que me las muerdo, lo conté el otro día, pero a ver si ahora, que me he confesado, consigo dejar de mordérmelas y con el tratamiento este, empiezan a lucir un poco mejor.IMG_8322

CREIGHTONS Sunshine Sleek Balm –  Máscara regeneradora para el cabello, que transforma el pelo estropeado en brillante y sedoso y le aporta brillo. Ideal para estas melenas resecas de después del verano.IMG_8318

WET´N WILD Mono eyeshadow- Una sombra de ojos de un color clarito, ideal para mí, que no soy de sombrearme con colores oscuros.IMG_8319

Pues ya sabéis, si queréis saber más sobre estas cajitas, aquí os dejo la dirección de su página.

La maternidad de la A a la Z: G de Gastroenteritis

Esta semana, de nuevo se abre el diccionario de la maternidad, de Vero trimadre aunque los ánimos no estén muy “animados”. Pero esto es lo que me está pasando desde ayer, y quería contarlo. La entrada de hoy será breve, seguro. Ahora os contaré porque.

¡¡¡Gastroenteritis!!! ¡¡Pero eso no solo pasa con la maternidad!! Pues no, claro que no, un virus de estos nos puede pillar a cualquier edad y en cualquier momento. Y sino, que me lo cuenten a mí, que siempre he sido un poco delicadilla de estómago y me los pillaba todos.

Entonces, ¿qué tiene que ver con la maternidad?

Pues bien. Si ya de por sí, soy propensa a pillarme los virus estomacales, cuando vives en una casa con niños, los riesgos se multiplican. Cuando uno de tus hijos tiene gastroenteritis, te dan una serie de normas para que el virus no se propague: extremar las precauciones; Lavado frecuente de manos; no compartir vasos ni cubiertos….Normas que parecen sencillas de realizar, pero a ver cómo le dices a tu bebé, de 18 meses, que no se meta las manos en la boca y luego lo toque todo o que no venga a darte besos en la boca llenos de babas….

Vamos, que mi hija lleva con gastroenteritis desde el domingo por la noche y aquí la que escribe, ya se la ha pillado en todas su versiones. De ahí la brevedad de mi entrada de hoy. Para nuestra desgracia, el mayor también la ha cogido, así que estamos ahorrando una pasta en comida, porque ninguno tiene hambre y gastándonos el ahorro en papel higiénico y lavadoras para lavar la ropa vomitada.

Ay, que ligada va la gastroenteritis con la maternidad. Y no os cuento más porque el cuarto de baño me reclama.

Feliz cumpleaños

17 de Septiembre. Parece un día más en el calendario. Y lo es, es cierto, pero para mí, hoy el día es un poco más especial. Hace justo 39 añazos que decidí llegar a esta mundo, unas horas antes del cumpleaños de mi madre, es sí que fue un buen regalo de cumpleaños.

En todos estos años, me han pasado cientos, que digo, miles de cosas, unas buenas y otras no tanto. Cosas que forjan nuestro carácter y nuestra forma de ser. Nuestros sueños y expectativas. Y poco a poco, vamos creciendo y viendo el mundo con distintos ojos.

Porque no tiene nada que ver la visión de un niño a la de un adulto. Esa inocencia, que con el paso de los años vamos perdiendo. Entramos rápidos en la adolescencia y de ahí a la edad adulta, hay sólo un paso. Recuerdo como siempre quería ser más mayor, siempre quería tener un año más. Y un día, no sé cuándo, ya no quería eso, al contrario, quería tener un año menos…. Si es que pasan tan rápidos….

Y de pronto te conviertes en madre. Y de nuevo, ves cómo los años corren, pero ya no tanto por ti, sino, por tus hijos, que crecen y cada día te enseñan algo nuevo.  Cuando mi príncipe ya tenía unos años, siempre pensé que sería mi único hijo. Pero no quería conformarme con eso. Sabía que la maternidad me esperaba nuevamente. Fantaseaba con ser madre soltera, me ponía metas, me decía que si en X años no lo había conseguido, me haría una inseminación artificial. Al final, mi fantasía no fue tan descabellada. No, porque mi embarazo no se produjo de modo natural. Y porque ahora vuelvo a estar soltera, ironías de la vida…

Pero, esta maternidad me ha pillado mucho más adulta, mucho más madura. La estoy viviendo de otra manera. Ya lo sabéis. Ya me conocéis. Llevo muchos meses plasmando en estas letras todo lo que llevo dentro, esa maternidad que me ha transformado, me ha metamorfoseado (guiño a Nieves y Vero :-)). He vivido 18 meses intensos al lado de mi princesa, meses de 24 horas juntas, cansados y agotadores, es cierto, pero sobre todo, felices y completos. A veces me he preguntado que habría pasado si pudiera haber hecho lo mismo con el mayor…pero no pudo ser y bueno, creo que ya tampoco importa mucho, además, lo he hecho muy bien.

Él es mi hombrecito, mi punto de apoyo, es mi niño pequeño y mi tabla de salvación. Es cariñoso a rabiar. Es tierno y dulce. Siempre tiene una palabra amable en los labios. Siempre ve la bondad de las personas. Ahora está en época de cambios, claro, para él también pasan los años rápido y está entrando en la adolescencia. En una época difícil que tenemos que torear de vez en cuando. Y aunque discutimos más de lo que me gustaría y de lo que quiero admitir, siempre nos pedimos perdón y nos queremos más todavía. Él ha sido el primero en felicitarme, lleva días planeando mi cumpleaños, está más emocionado que yo. Me ha comprado un regalo con el dinero de su hucha, es la primera vez que lo hace. Yo no quería nada, me conformo con un detalle hecho con sus manos. Pero él quería sorprenderme con algo más, porque ya es mayor…. (Mientras escribo estas líneas, aún no sé lo que es, no le he dejado darme el regalo la noche de antes de mi cumple, le he pedido que aguante un poquito más, pero ya os lo diré).

Y, después de contar lo bien que lo hice con el mayor, espero estar haciéndolo igual de bien con mi pequeña. Esa flor preciosa que cada día me ilumina el alma. Esa personita que me ha hecho multiplicar el amor, saber que es posible querer a dos hijos por igual y de forma incondicional. Ella hoy no sabrá que es un día especial para mí. No importa. Para mí es más que especial sólo porque ella ha llegado a alegrar mis días. A llenarlos de inocencia, de descubrimientos, de nuevas palabras que surgen de su boca cada día, de besos lanzados al aire y estampados en mi cara. De abrazos a media noche y de su cabeza reposando en mi pecho. De esos suspiros de felicidad que deja escapar cuando ve su teta. De esas caricias suaves mientras mama relajada, tranquila y feliz.

Gracias hijos míos. Hoy quiero que sepáis que sois el mejor regalo que una madre pueda desear. No hay nada que compre estos momentos. Felicidades, mis tesoros, por ser tan especiales. Os quiero.

cumpleaños

Portabebés ergonómicos versus carritos en la escuela infantil

Como ya sabéis, estos días hemos empezado la escuela infantil. Digo hemos, porque tanto la peque como yo nos estamos adaptando al proceso. Y al igual que ella, muchos niños nuevos se están adaptando y llorando a mares…

Pero hoy no voy a hablar de ese tema. Hoy voy a hablar de los portabebés.

El primer día, cuando llegué, había allí bastantes familias dejando a sus hijos. Íbamos entrando de uno en uno, hablando con la profe, que nos contaba normas y detalles. Y hubo algo que me chocó muchísimo. A todos los padres les decían lo mismo: Dentro del centro no se pueden dejar los carros ni las sillitas de paseo, las tienen que dejar en el patio de la escuela. Pero el centro no se hace responsable de los carros, porque, por lo que se ve, han robado varios, así que los padres tienen que llevar una cadena y un candado para sujetar el carro a las vallas. También les recomendaban que llevasen una burbuja para la lluvia. Pero no sólo para los días de lluvia, noooo. Para todos los días, puesto que los carros están en el patio, donde juegan todos los bebés y acaban llenos de arena de la que los niños lanzan por los aires. Evidentemente, a mi no me dieron esa información, porque yo iba con mi princesa en la bandolera, que me llevé de vuelta al coche cuando la dejé allí.

Carritos en la escuela

Unos días después, cayó un chaparrón de esos de sin previo aviso. La mayoría de los carros no tenían la burbuja, imagino que no estaban todavía preparados. Así que cuando llegué a por la peque, los carros del patio estaban chorreando, literalmente. Uno tenía una bolsa de basura puesta por encima, en plan apaño, que seguro que lo salvó bastante del agua. Imagino a todos esos padres y bebés, a la hora de salir de la escuela, los padres empujando un carro mojado con una mano mientras con la otra llevaban en brazos a un bebé, que dependiendo de la edad, sería más o menos pesado. Y si tenían que ir hasta el coche, bien, pero si tenían un largo paseo a casa….

Entiendo que hay muchas ocasiones en las que los carros sirven de ayuda. Aunque yo ni siquiera tenga uno, no voy a decir que no haya ocasiones en los que tengan sentido. Por ejemplo, hay padres que dejan a los bebés muy temprano en la guardería y luego se encargan los abuelos de ir a recogerlos y se vuelven a casa dando un paseo en el coche. Vale, eso lo entiendo. Lo que entiendo menos es esto que pasó uno de los primeros días de adaptación.

Carritos en la escuela2
Llego a un aparcamiento que hay cerca de la escuela, me bajo del coche con la bandolera puesta, cojo a la pequeña y la coloco en la bandolera mientras cierro el coche y me voy hablando con ella y dándole besitos. En el mismo instante, otra mamá acababa de aparcar al lado mío. Sacó la silla del maletero, la abrió, sacó a su hijo, lo sentó en la silla y se fue hacia la guarde. 50 metros de distancia. Evidentemente, yo llegué antes, a pesar de aparcar a la vez. Dejamos a nuestros bebés y yo me fui al coche mientras ella se quedaba sujetando su sillita a la valla, para que no se la robaran. Si por las mañanas vamos corriendo para llegar al trabajo, mi opción es mucho más rápida. Pero, la cosa no terminó ahí. Porque, 2 horas después, fuimos a recoger a los peques y volvimos a coincidir. Tanto su hijo como la mía, salieron llorando. Yo la cogí rápidamente en brazos, la puse pegadita a mí en el portabebé y nos fuimos hacia el coche, con muchos, muchos mimos. Ella en cambio, abrazó su bebé un momento y lo sentó en la silla, donde el pobre siguió llorando, porque tenían que llegar hasta el coche. Cuando yo ya me iba, ella estaba haciendo el proceso contrario de cerrar la silla y meterla al maletero. En esta ocasión, no sólo me he ahorrado tiempo, en esta ocasión, mi pequeña ha recibido más consuelo por mi parte en solo 50 metros.

Resumiendo, estas son las ventajas que le veo a usar portabebé ergonómico versus silla de paseo en la escuela infantil:
1. Ahorro de tiempo al meter y sacar la silla del coche.
2. Riesgo de que te roben el carro por dejarlo en la escuela aparcado.
3. Mi portabebé no se moja con la lluvia ni se mancha de arena por dejarlo en el patio.
4. Comodidad para la escuela, y por ende, para los niños, que tienen más trozo de patio libre para jugar.
5. Y el que considero más importante, la posibilidad de brindarles a nuestros bebés, que están viviendo unos días duros por la separación, abrazos, besos, cariño y palabras de amor, a unos solos centímetros de distancia.

¿Vosotros que opináis?

Sábado de sensaciones

Hoy es sábado, SDS para ser más exactos. Muchos sábados tengo que faltar a esta sensacional propuesta de Bea mamá de dos, porque ando sin tiempo ninguno. Pero hoy, he sacado un momentillo de debajo de una piedra, jejeje, para enseñaros unas fotos que me transmiten mucho.

Sonrisas – Esta es de hace 4 años, mi príncipe enseñando los dientes, o la ausencia de ellos, y me encanta la cara de felicidad que tenemos los dos. Mira que me parecen guapos los niños cuando se les empiezan a caer los dientes, me transmiten tanta ternura…

Dientes

Urbana – Sí, las vacas cruzando la carretera un invierno en Soria.

Soria 1

La maternidad de a A a la Z: U de Uña

Una semana más, os traigo mi aportación al diccionario de la maternidad, diccionario ideado por Vero trimadre/trigenia y que cada semana tiene más adeptos.

embarazada silla2 Pues resulta que en mi caso, las uñas tienen muuucho que ver con la maternidad, con la mía, y con la de mi madre. Ya veréis.

Era yo una tierna niña de solo dos años y medio cuando mi hermana llegó al mundo. Imagino que todos se desvivían por el bebé nuevo, porque yo la verdad, no me acuerdo, y eso, en mi mente infantil, provocó los temidos celos de hermanos, supongo. El caso es que empecé a morderme las uñas por aquella época. Nosotras crecimos, pero mi hermana siempre tenía que ser el centro de atención, la única, la mejor, la inigualable, la caprichosa, la egoísta, la que dejaba de respirar si no conseguía lo que quería…. Y mis padres se sometían a todas sus exigencias, y lo siguen haciendo treinta y muchos años después, con lo que seguían olvidándose de mí. Como para dejar de morderme las uñas. Es más, a eso le sumé hacerme pis en la cama, pero eso da para otra entrada. Con el tiempo, aprendí a no esperar nada, a no pedir nada, pero las uñas eran lo único que me consolaban, eran mi tranquilizante favorito en momentos de estrés.

Pasaron los años, crecí y nació mi príncipe. Me divorcié y en ese momento, sin casa, sin trabajo, sola, con un hijo, decidí dejar de morderme las uñas ¡ole mis narices! Y lo conseguí, vaya que sí. Estuve unos años que me las pintaba, más por tapar lo feas que eran que por modas, todo hay que decirlo. Peroooo, como buen vicio, que es de los que creo que no hacen daño, más que a la forma porreta de mis dedos, no pude evitarlo y volví a las andadas, y así sigo, mordiéndome las uñas día tras día, a veces me las devoro, por los nervios, y otras, consigo dejármelas dos o tres días sin morder, por el placer de morder unas uñas un poco más largas (soy rarita, lo sé, os dejo decirlo).

Pero, también os he comentado que mi maternidad tiene que ver con las uñas y esta historia, ya venía de mi más tierna infancia. Pues sí, aquí está la segunda parte. Mi segunda maternidad.

Cuando nació la pequeña, el mayor acababa de cumplir 10 años. Estaba preparado para todo, para dejar de ser el centro de atención, para ayudar, sabía que la pequeña iba a necesitar atención 24 horas del día y que algunas cosas iban a cambiar…. Sí, muy bonito, él conocía toda la teoría, pero en la práctica, todos los hermanos mayores, de un modo u otro, sienten que el hermano pequeño ha llegado para alterar su mundo. Y, casi sin darnos cuenta, empezó a morderse las uñas. Empezó a tocárselas mucho, luego a arrancarse trocitos con los dedos y ahora, casi no tiene uñas, de lo mordidas que las tiene. Viéndolo desde la perspectiva de madre, entiendo cómo se ponía la mía de nerviosa cuando me veía a mí con los dedos en la boca. Hay veces que le veo, como muerde y mira y busca y rebusca, a ver de dónde saca otro trocito y me pongo nerviosa, le digo que no lo haga, que se le están quedando los dedos feos….y se lo digo mientras yo misma me estoy mordiendo las mías. Suena un poco hipócrita ¿no?

Ains, la maternidad que ha destrozado las uñas de mi familia. Pero prefiero tener los dedos feos y los hijos que tengo y a los que adoro que lucir uñas preciosas y no disfrutar de mis tesoros.

Vuelta al trabajo

Ha llegado el día. La vuelta al curro. Ese día tan temido. El día en el que tengo que dejar a mi 2 hijos, uno en el cole, contento y feliz, y a la otra en la guarde, triste y asustada.

Cuando sonó el despertador no podía ni abrir los ojos. Es increíble como funciona nuestra mente. Muchos días me he despertado a las 7, porque la peque se despertaba. Cuando conseguía que se volviera a dormir, yo ya no podía conciliar el sueño y me levantaba, fresca como una lechuga, a hacer cosas. En cambio, hoy, maldito despertador, he ha dejado el cuerpo fatal…. Una hora y media después hemos salido de casa, preparados para afrontar el primer día de trabajo. En el coche, la peque ya iba diciendo «cole, nene, no» y yo con la sonrisa forzada, tanto en la cara como en la voz, hablándole de lo bien que lo iba a pasar, que iba a jugar, a bailar, a pintar…. A dado lo mismo, cuando nos acercábamos, me ha abrazado fuerte y ha empezado a llorar. Y así la he tenido que dejar, llorando angustiada. Me he ido con un nudo en el estómago y con una angustia….

Luego, en el trabajo, y como adulta que soy, he manejado muy bien mis sentimientos. He visto a un montón de compañeros a los que no veía hacia tiempo, me he puesto al día, he arreglado papeles y he trabajado, evidentemente. Acordándome de mi peque cada dos por tres, pero al estar entretenida, y sobre todo, sabiendo que era poco rato,  se me ha pasado bastante rápida la mañana. Como me he pedido reducción de jornada, antes de la 1 estaba montada en el coche, deseado ir a por mis peques.

Ir a por Sara ha sido más duro que otros días. Se ha puesto a llorar en cuanto me ha visto y así ha seguido mucho rato después. La profe dice que cuando ella tiene que salir a algo, ir a por otros bebes que llegan, cambiar pañales, preparar desayunos, Sara se angustia y se pone a llorar. Solo se tranquiliza cuando esta con ella, pero no le puede prestar dedicación absoluta, claro, lo entiendo, pero me resulta tan doloroso imaginarme a mi niña pequeña en mitad del aula, sintiéndose perdida y asustada, llamado a su mamá y sin nadie que la consuele…..

El caso, la he recogido y se ha abrazado a mí, fuerte, pero sin mirarme. La he llenado de besos y dulces palabras pero no me hacía ni caso. Eso sí, no quería soltarme tampoco. Como venía en coche, la tenía que poner en su silla, pero ella no quería. 25 minutos intentando convencerla, que teníamos que ir a por el hermano, a casa a comer y dormir, pero nada, intentarlo era como si la silla diera calambre. Y yo, con mi paciencia y mi ternura infinita, sabiendo que estaba triste y solo quería estar conmigo….y pensando que el mayor salía del cole y yo no estaba. Al final, la he tenido que sentar a la fuerza y me he sentido fatal, porque ha ido con un berrinche todo el camino. Y mi pobre mayor, en el portal de casa esperándome desde hacía un rato.

En casa las cosas no han mejorado nada. Ni soltar el bolso he podido, vestida de calle, con ella en la bandolera, he calentado la comida, he puesto la mesa y he medio comido, porque no quería ni oír hablar de la trona, solo quería teta de mamá. La he soltado un segundo para levantar la mesa y se ha tirado al suelo de espaldas, con cabezazo y pataleo incluido. Cuando hemos ido a dormir la siesta, pensaba que caería rendida en el acto, pero noooo, también ha habido sesión extra de llantos, tortazos, patadas, gritos…. No quería que la cogiera ni la tocara, pero tampoco quería que la dejara sola y me fuera. ¿Qué le ha pasado? ¡Nunca la he visto así, tan exageradamente enfadada! Al final, sin camiseta, haciendo piel con piel y paseando en la mochila, he conseguido que se durmiera. Un rato. Mucho menos de lo acostumbrado.

Evidentemente se ha despertado llorando, pero no triste, parece enfadada porque me pega. Claro, cuando le digo que no se pega, se pone a llorar otra vez, ahora triste y desconsolada. Vaya tarde. Solo ha tenido un par de ratos buenos comiendo chocolate y gusanitos y luego, a la hora del baño.

¿Todo esto es por la guardería? ¿Por qué iba a ser sino? Lleva una semana bastante tristona, se enfada por nada, está más demandante, pero hoy ha sido exagerado. Hoy ha sido el primer día que se ha quedado más rato en la guarde. Y aunque ella no entienda de horas ni relojes, seguro que más o menos, ya sabía cuando iba a entrar yo por la puerta a buscarla. Y hoy no he ido cuando me esperaba.

Delante de ella intento estar alegre, contenta, relajada, pero he tenido unos ratos en los que he terminado llorando, de la impotencia, de no saber cómo calmarla, de verla tan desolada. No sé cuánto tiempo voy a poder con esto. Se acostumbrará….pero ¿¿a qué precio??
Mi príncipe querido me abrazaba y decía:» mamá, no llores, tu no la abandonas, es por nuestro bien, tienes que trabajar para poder darnos de comer» y a mí se me cae el alma a los pies… ¡Porque tiene tanta razón! Porque yo lo entiendo y él, como niño de 11 años, también. Pero ¿y la peque? La peque no entiende nada de lo que está pasando, nadie le puede explicar que esto es necesario y que, a fin de cuentas, es por su bien. Ella lo está pasando fatal y yo con ella.
Para colmo, ya están las voces sabias. Mi madre que me dice que la niña no debe portarse así, que me está tomando el pelo y que no se lo debo consentir. ¿Pero, por favor, que quiere que haga? Encima que está triste y enfadada, ¿la tengo que regañar?

Mañana le voy a llevar un juguete de casa, para que tenga algo que sea suyo en la guarde. El problema es que ella no tiene ningún juguete favorito, la verdad es que casi no hace caso a ninguno, peor aun así, lo intentaré.

Ahora que ya está dormida, espero que por lo menos tenga dulces sueños y no duerma pensando en mañana. Que será lo que yo sí voy a hacer seguro…

Uf, últimamente, parece que uso el blog solo para contar penas y desahogarme. Perdonadme todas las personas que me leéis, la mayoría entiende perfectamente lo que estoy pasando. Gracias por dejarme palabras de ánimos. Y espero poder en unos días contar más buenas noticias.

Estupendo día familiar en el Retiro

El sábado 7 de Septiembre, tuvimos una quedada familiar en el Retiro, organizada por  Joha, de Mimitos de mamá y Pilar, de Aprendiendo a ser madre. Fue un día genial y nos lo pasamos en grande.

Quitando un pequeño contratiempo para encontrar el punto de reunión, todo fue sobre ruedas. Entramos al parque por un puerta diferente a la indicada, porque la mitad de los alrededores del parque estaban cortados por la fiesta prevista por Madrid 2020. Y yo, ilusa de mí, que me oriento fatal, decidí que sabía llegar, “callejeando” por el parque. Evidentemente, nos perdimos y  aparecimos casi en la punta contraria, vaya paseíto, cargados con bolsas y maletas.

Nos juntamos un montón de familias, creo que éramos 35, que se dice pronto, algunas caras conocidas y otras nuevas.

quedada 7S

Felizenbrazos, Creativa y estimula, Mamifit, Mimitos de mamá, Peque en familia y Aprendiendo a ser madre

quedada 7s-2Hemos tenido de todo. Un ratito de bailes; una clase muy instructiva de masajes para bebés; una clase de gimnasia para mamás con bebés, que ha sido muy divertida; mi charla exprés de portabebés; psicomotricidad para bebés; y pintacaras y globoflexia para finalizar. Todo esto, amenizado con un montón de sorteos y regalitos que han cedido algunas marcas amablemente, y que las manos inocentes de los peques allí presentes se encargaban de extraer. Y un fotógrafo profesional, que nos hizo un montón de fotos y que estoy deseando enseñaros en cuanto nos las manden, que seguro que son mil veces mejores que las mías. Las fotos son impresionantes, y están especializados en foto familiar. La última foto, la de Sara dormida, es de Jorge y  El estudio de Blanca

A media mañana hicimos una pausa para comer y conversar con la gente allí presente, intercambiar opiniones y contactos. Y también para intercambiar comida. quedada 7sAquí voy a hacer un inciso para hablaros de alguien, que nos dejó un buen sabor de boca. Se trata de ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­Enos, que es cocinero de profesión y tiene una empresa de catering, Cocino para ti.  Preparó un salmorejo para chuparse los dedos, que muchos de los presentes pudimos degustar, hasta mi princesa se relamía. Y la tortilla de patatas….vamos, si lo sé no me llevo comida de casa, jajaja. Además en el catering, tiene un servicio que me ha parecido genial. Prepara cenas románticas a domicilio. Si quieres sorprender a tu pareja, en un aniversario o un día especial y no tienes tiempo, esta idea te va a encantar. Dos platos, un postre, flores y velas, todo servido en tu casa, con la comodidad de tener a los niños durmiendo y a un precio espectacular. Este año, puedes sorprender a tu pareja. Mirad toda la información aquí.

Después de la comida, llegó la hora de mi taller de porteo. Fue una charla muy rápida, porque en media hora, casi no me dio tiempo a decir gran cosa. Hablé de los beneficios de llevar a los bebés en brazos, que son muchos y variados, de la prevención de la displasia de cadera y de la prevención de la plagiocefalia, y luego, enseñé una pequeña muestra de portabebés. Como todo era en directo, y después de la comida, el sueño hizo su aparición en mi pequeña princesa, que estaba con Lorena, pero no dejaba de llorar. Así que la cogí para enseñar una mochila ergonómica…….y se quedó dormida, un claro ejemplo del efecto somnífero de los portabebés.quedada 7s-3

Una siestecilla en la manta y un ratito más de diversión después, y ya empezamos a recoger para irnos a casa. Un día agotador y encantador. Deseando repetir de nuevo. Muchas gracias a Joha y Pilar por organizarlo, a todas las personas que han colaborado para hacerlo posible, y en especial, a todas las familias que habéis acudido y a las que he tenido oportunidad de conocer.

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