No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Archivo para la Categoría "Lactancia"

Alimentación infantil 3: Baby-Led Weaning o Alimentación regulada por el bebé

Como ya hemos visto, a partir de los 6 meses empieza la introducción de la Alimentación Complementaria. Aunque en algunas ocasiones algunos profesionales de la salud indiquen otras pautas, como comenté aquí.

Sara, 6 meses, comiendo tortilla de patatas (ya sólo quedan los restos)

Sara, 6 meses, los restos que dejó de la tortilla de patatas

De nuevo, en la mayoría de las consultas, los consejos que recibimos para esta tarea pasan por papillas y purés, todos los alimentos juntos y triturados. Y los adultos somos los encargados de meter la comida en la boca de los bebés. Pero hay otra manera de hacer las cosas, a mí entender más natural y con más ventajas. Y es dejar que los niños coman ellos mismos los alimentos que les apetezca.

La alimentación complementaria, como su nombre indica, lo que hace es complementar a la leche, que durante el primer año de vida es el alimento principal de los bebés. Nunca hay que sustituir tomas de leche por comida, es absurdo, un puré de verduras tiene muchas menos calorías que una toma de leche. Y de esa manera, lo que hay que hacer es dar al bebé sus tomas de leche y después, ofrecerles otro tipo de alimentos. Evidentemente, la cantidad que coman será pequeña después de haber mamado (o tomado el bibe), pero poco a poco, ellos mismos irán tomando más alimentos.

6 mese, comiendo un plátano fuera de casa

6 meses, comiendo un plátano fuera de casa

Baby-Led Weaning (destete guiado por el bebé) o alimentación complementaria regulada por el bebé, consiste en ofrecer al bebé los mismos alimentos que toman los adultos, presentados de manera que ellos los puedan tomar con sus manos y llevárselos a la boca. Esto tiene múltiples ventajas, como que el bebé come sólo lo que quiere y necesita y se acostumbra antes a distintas texturas y sabores. Al no dar comida triturada ni hecha purés, al cabo de unos meses no tendremos que “enseñarles” a masticar. Muchos padres que han alimentado a sus hijos a base de purés, a partir del año de edad, empiezan a preocuparse porque sus hijos no mastican. Incluso conozco casos de niños de 3 años que no saben masticar, ya que siempre se lo han dado todo triturado y ahora no quieren ni ver un trozo. Dejando que los bebés coman por ellos mismos comida sin triturar, aprenderán a masticar sin problema y nos saltaremos el paso de los purés. Además, los bebés tienen una curiosidad innata, lo que hace que quieran probar y experimentar con nuevos alimentos.

6 meses, una galleta en el restaurante del hotel

6 meses, una galleta en el restaurante del hotel

Muchos padres se asustan y tienen miedo a que los bebés se atraganten. Pero como la naturaleza es muy sabia, los bebés vienen “de serie” dotados del reflejo de extrusión.  Este reflejo permite que los bebés expulsen de su boca alimentos no líquidos con su lengua. Este reflejo se pierde en torno a los 5-6 meses, que es cuando los bebés pueden empezar a tomar alimentos sólidos. A partir de entonces, los bebés también siguen muy bien preparados y son capaces de expulsar de su boca algún trozo más grande. Hace años no existían las batidoras eléctricas para hacer magníficos purés a los niños, ¿Cómo creéis que se alimentaban entonces? Sólo tenemos que tener confianza en ellos mismos y estar siempre delante. En una charla de lactancia en la que estuve en un hospital, comentaron que había más atragantamientos en casos de bebés alimentados con purés que con sólidos, debido a que al comer en forma de purés, muchos padres les meten la comida a la fuerza en la boca y si lloran y tragan….puede haber un gran problema. Podéis leer sobre atragantamiento en este post que escribí el año pasado.

7 meses, brócoli

7 meses, brócoli

Sobre Baby-Led Weaning hay mucha información en la web y yo no voy a ser capaz de contarlo todo ahora. Os dejo estos enlaces para los que queráis informaros más, podáis hacerlo. Este es un grupo de Facebook para resolver dudas sobre el tema;  . También podéis encontrar información aquíen esta en inglés.

Yo sólo os voy a contar unas ideas generales y sobretodo, hablaros de nuestra experiencia.

8 meses y las ricas croquetas que hace mamá

8 meses y las ricas croquetas que hace mamá

El término Baby-Led Weaning fue acuñado por la enfermera pediátrica y matrona Gill Ripley, que además ha escrito varios libros al respecto. Os dejo este enlace donde hacen un resumen muy bueno de su libro, y al que le interese, el libro entero ya está editado en español y se llama “El niño ya come solo”. Hablando de libros, también me resultó muy interesante leer “Mi niño no me come”, de Carlos González y “Se me hace bola”, de Julio Basulto, para darme cuenta de lo obsesionados que están algunos padres con el tema de la alimentación de sus hijos y con las cantidades que comen. Os los recomiendo totalmente. Esta es la página web de Gill Rapley (en inglés)

Hay varias cosas a tener en cuenta antes de empezar la alimentación complementaria autorregulada por el bebé:

  • El bebé debe mantenerse sentado por sí mismo. Esto ocurre en torno al 6º mes, depende de cada bebé.
  • Mantener la cabeza recta.
  • Debe saber coger objetos con sus manos y llevárselos a la boca.
  • No hay que introducir alimentos en la boca del niño, dejaremos que el bebé coja y se meta la comida por sí mismo.
  • Debe haber desaparecido el reflejo de extrusión
  • Nunca hay que dejar sólo al bebé mientras está comiendo, siempre tiene que haber presente un adulto.
  • Evitar alimentos con alto potencial de atragantamiento: cacahuetes y otros frutos secos duros, salchichas cortadas en rodajitas, aceitunas, cerezas o uvas enteras (estas se pueden ofrecer cortadas a la mitad y sin hueso)…

    9 meses, cómo le gustan las fresas

    9 meses, cómo le gustan las fresas

Esta forma de introducir los alimentos me resulta más práctica por varios motivos:

  • Es una forma más cómoda y sencilla de alimentación. No hay que hacer comidas especiales para los niños. Pueden comer casi las mismas cosas que los adultos, siguiendo unas normas de seguridad.
  • Es respetuosa con el bebé, los niños son autónomos a la hora de decidir lo que quieren comer, los adultos ofrecemos y ellos comen o no, las cantidades que quieran. De esta manera, comen lo que realmente necesitan. Al comer en forma de puré, suelen comer de más, ya que cuando su cerebro manda la orden de que ya están llenos, les ha dado tiempo a tomar alguna cucharada más (mas la última que le meten los padres en la boca…). Al masticar la comida y comer más despacio, el cerebro procesa la información y paran cuando ya no quieren más.
  • Fomenta su autonomía, al dejarles experimentar con la comida. Ellos son exploradores por naturaleza y de este modo, nosotros les dejamos explorar y conocer alimentos y cubiertos como un juego.
  • El bebé se acostumbra a ser un miembro más de la familia en las comidas, comen todos juntos y de la misma comida. Con los purés, los bebés comen primero y luego el resto de la familia.
  • Hay una pequeña desventaja y es que los bebés manchan y se manchan más. Mucha comida vuela por los aires y termina irremediablemente en la ropa. Usar baberos de esos con mangas largas y poner un hule en el suelo para recoger lo que se cae y volver a ofrecérselo o recogerlo al final más fácilmente, son dos soluciones muy prácticas que nos han venido muy bien.
  • En las primeras ocasiones, los bebés tienden a hacer arcadas. Pero tranquilos, no significa que se estén ahogando. Pensemos que durante 6 meses, lo único que ha pasado por sus gargantas ha sido leche. Ahora, cuando pasa algo sólido, se extrañan. Pero tenemos que tener confianza en ellos. Sara al principio hacía alguna arcada o ponía cara un poco rara, pero enseguida dejó de hacerlo. Y en alguna ocasión que arrancaba un trozo de algo más grande, ella misma hacía una arcada y sacaba el alimento en cuestión.
  • Una ventaja es que mi capacidad para aguantar comentarios absurdos y pasar de ellos se vio reforzada.

    10 meses, comiendo zanahoria, pimiento verde y galletas, ¡viva la diversidad!

    10 meses, comiendo zanahoria, pimiento verde y galletas, ¡viva la diversidad!

Hay alimentos más sencillos para probar al principio, como fruta cortada en tiras largas, plátanos, zanahoria cocida, brócoli, patatas y otras verduras cocidas, pan, muslitos de pollo, macarrones, melón y sandía, tiras de carne… En cuanto desarrollan la motricidad fina y saben hacer la pinza con el pulgar y el índice, podemos ofrecerles arroz, guisantes, maíz y todo lo que se nos ocurra. Es importante cocinar sin sal, sacar los alimentos del bebé y después añadir la sal a nuestros platos.

Además de toda la información que leí durante el embarazo y los primeros meses de vida de Sara, creo que nuestra propia experiencia al respecto es importante. He encontrado grandes diferencias con respecto a la alimentación basada en purés y papillas que llevé a cabo con Lucas hace varios años.

10 meses, las frutas enteras y a mordiscos

10 meses, las frutas enteras y a mordiscos

Además de las ventajas que ya he comentado con esta forma de alimentación, en nuestro caso he encontrado unas cuantas ventajas más:

  • Poder salir a comer a cualquier sitio sin necesidad de salir cargada con comida especial para bebés. Fuéramos donde fuéramos, siempre había cosas que la niña podía comer tranquilamente. Recuerdo cuando aún no tenía 7 meses, que salimos a celebrar mi cumpleaños y pedimos croquetas. ¡Cómo se puso!
  • Ahora, con casi 3 años, lo prueba todo. Hay cosas que no le gustan, evidentemente, pero todo lo prueba, imagino que gracias a haber tenido la posibilidad de conocer los alimentos en su forma original desde el principio en vez de todo triturado. Lucas en cambio comió papillas y purés y nunca ha sido un niño de probar cosas nuevas, come muy bien pero hay más cosas que no le gustan que a su hermana. Por ejemplo, las verduras enteras no las quiere y sólo se las come en puré.
  • Aprendió a manejar los cubiertos muy deprisa, también porque desde el principio estaban a su alcance y como nos veía usar la cuchara, ella quería probar y la dejábamos.
  • No sigue un orden a la hora de comer. La idea de primer plato, segundo plato y postre es meramente educacional. Como a ella le ofrecía los alimentos de la mesa, ahora lo mismo come un poco de comida, lo cambia por la fruta y luego termina de comer.
  • Y como conté aquí la otra semana, nunca le hemos ofrecido comida para bebés tipo potitos, cereales ni leche de continuación, siempre las mismas cosas que comíamos nosotros. Al principio eran cosas adaptadas a sus manos y en cuanto supo hacer la pinza, ya comía de todo, lo que me ha supuesto un ahorro de dinero en «comida especial para bebés» y una disminución en la ingesta de azúcares que llevan todos estos productos.

    Con 11 meses manejaba la cuchara de forma aceptable para comer espaguettis de un plato

    Con 11 meses manejaba la cuchara de forma aceptable para comer espaguettis de un plato

En resumen, a nosotros nos ha ido muy bien con esta forma respetuosa de iniciar la alimentación complementaria. Eso sí, hemos tenido que oír infinidad de comentarios al respecto. Al principio, a mi madre le expliqué la teoría y toda la información que tenía y le pareció bien, aunque cada vez que íbamos a comer a su casa ¡qué casualidad que siempre había hecho puré! Jose y yo nos reíamos mucho de esas casualidades. Al poco tiempo, al ver cómo la niña interactuaba con la comida, dejaron de extrañarse y empezaron más a sorprenderse, al ver lo bien que se apañaba y se desenvolvía ella sola con la comida. Pero también he tenido que oír frases menos agradables, como que éramos unos irresponsables por dejar que la niña se comiese un trozo de jamón serrano ella sola con 9 meses. Una persona hasta se levantó y se fue porque no podía seguir viendo a la niña comiendo sólidos. Peor para ella.

Así que, si estáis dispuestos a confiar en la capacidad de vuestros hijos para decidir cómo, cuándo y cuánto comer y en la vuestra para escuchar comentarios absurdos, os animo a que os sigáis informando sobre el Baby-Led Weaning y os sorprenderéis de los resultados.

Todas las fotos que aparecen aquí son de Sara comiendo distintos alimentos. En muchas se puede apreciar que no estábamos en casa y comía cualquier cosa. Y vosotros ¿cómo habéis iniciado la alimentación complementaria?

12 meses y de merienda un sandwich

12 meses y de merienda un sandwich

La eterna pelea entre el biberón y la teta

Escribo esto a raíz de esta foto que publiqué en Facebook y que ha generado tantos comentarios.

regalo de biberones

La leche materna es lo mejor. Sin ninguna duda. No lo digo yo, lo dice la OMS, la EAPED, UNICEF y todas las organizaciones que se os ocurran. No hay más, es lo mejor para los bebés.

Que una madre decide dar lactancia artificial, me parece bien y la respeto, es su decisión, pero si yo me paso el día compartiendo y escribiendo sobre lactancia materna, es para que todas las madres conozcan que lo mejor es la lactancia materna. Luego, la que decide por su cuenta, por los motivos que sean, dar lactancia artificial, lo hará teniendo unos conocimientos.

Que una madre no da el pecho porque no puede, ese es otro cantar. Motivos físicos reales que impidan a una madre dar el pecho hay muy pocos, sólo en torno a un 2% de las madres tendrían algún problema de salud que impediría la lactancia. El resto de las madres que no pueden dar el pecho, ha sido por falta de información, por opiniones y comentarios, por no tener ayuda y apoyo. Es duro, pero es así.

Si todas las madres supieran que pueden dar de mamar, si supieran la manera correcta de ponerse al bebé al pecho para evitar grietas, si supieran que la lactancia a demanda funciona sin horarios, si no hubiese personas que hacen comentarios para minar la moral de una madre, si tuviesen a mano un grupo de apoyo con el que contactar en caso de duda, habría muchas más madres que dan lactancia materna y muchas menos que lo dejan o no lo intentan.

Os cuento un caso real, tan real como que me ocurrió a mí hace casi 13 años. Cuando nació Lucas, le puse a la teta. Mucha información me llegó sobre horarios y tiempos de tomas (incorrecta, desde luego), que ahora no vienen al caso. Cuando llegamos a casa del hospital, tuve una subida de leche que a mí me sorprendió. Lucas no podía agarrarse al pecho debido a la tensión mamaria que sufría. Nadie me informó, nadie a quien preguntar. Y mi entonces marido sentenció que el niño pasaba hambre porque mi leche no era buena. ¿Os imagináis mi dolor e impotencia? Supongo que muchas sí, porque habréis escuchado las mismas palabras. Con las mismas, se fue a la farmacia a comprar leche de fórmula y biberones. Y yo, sufriendo al pensar que mi leche no servía y que lo mejor era eso, le preparé un biberón. Por suerte para ambos, para Lucas y para mí, a él no le gustó nada. No sé si fue el sabor de la leche o la tetina del biberón, lo mismo me da. El caso es que no lo quiso y yo seguí intentando ponerle al pecho, sujetando mi pezón entre los dedos para metérselo en la boca. De ese modo se agarró y al vaciar un poco, pudo agarrarse mejor y seguir mamando. Y estuvo mamando 9 meses (no seguimos más tiempo por falta de información). Si en ese momento se hubiese tomado el biberón y se hubiese calmado, lo más probable era que hubiésemos terminado la lactancia y yo hubiese pensado que mi leche era mala o que tenía poca.

Cuando hablo y hablo y hablo de lactancia materna, no es por criticar a nadie, no es por ofender, no es por falta de respeto a las madres que no dan el pecho. Es por ofrecer información y si con esto, alguna madre consigue despejar sus dudas y consigue dar el pecho a su hijo, me habré dado por satisfecha.

Si el otro día me ofendió que en una farmacia regalasen biberones, fue por varios motivos. Muchas personas, muchas, os sentisteis atacadas y ofendidas. Y esa no ha sido nunca mi intención. Pero permitid que os aclare algo: la leche materna es lo mejor para el bebé. Y promocionar leches de fórmula está prohibido. Según el Real Decreto 867/2008,  no pueden publicitar preparados para lactantes: “Los anuncios de los preparados para lactantes cumplirán las condiciones (…) y contendrán únicamente información objetiva de carácter científico. Tal información no deberá insinuar ni hacer creer que la alimentación con biberón es equivalente o superior a la lactancia materna”. Se puede leer toda la normativa aquí: http://www.aeped.es/sites/default/files/4-boe_sucedaneos.pdf

Regalar biberones implica ofrecer a los padres la posibilidad de dar leche de fórmula. Algunas personas han apuntado que no pasa nada por tener un biberón en casa, si le das el pecho y no los usas. Está bien, en caso de que la lactancia vaya a las mil maravillas, no se usará el biberón, y punto. En caso de que no tengamos ninguna duda sobre nuestro poder, sobre nuestra capacidad, no pasará nada, quizás lo usen para regar las plantas. Pero ¿y en caso de dudas? ¿Y en caso de que el bebé coja poco peso (según los estándares en los que queremos bebés regordetes)? ¿Y en el caso de que llore y alguien te diga que pasa hambre con tu teta?.

Pero no sólo me molesta que en la farmacia regalen biberones. O en las cajas que les regalan a las mamás metan tetinas. No. Es que está tan normalizada la lactancia artificial que la gente regala cosas relacionadas sin preguntar. Durante mi embarazo me regalaron dos biberones. Y la cámara vigilabebés que compré ¡traía dos biberones de regalo! (eso ¿ es o no es publicidad sobre lactancia artificial?). Cuando Sara fue más grande usó uno para jugar que luego usé yo para regar las plantas y acabé tirando. Los otros se los di a una amiga que se sacaba leche y se la llevaba a la guarde de su hija cuando ella se incorporó a trabajar y me los pidió. Y durante el embarazo, también me ofrecieron regalarme un calientabiberones y un esterilizador. Menos mal que preguntaron antes de comprarlo y decliné la oferta. Eso es lo que me molesta, que la gente te regala estas cosas porque da por sentado que las vas a usar.

De vuestros comentarios en la página de Facebook, deduzco que la lactancia artificial está tan normalizada en nuestros días, que regalar biberones y todos los aparatos que conllevan nos parece lo más normal del mundo. Pero no debería ser así.

Si nos extraemos leche para que otra persona se la dé al bebé, porque la mamá no está, tampoco es necesario un biberón. Se puede administrar la leche con un vasito:

con una jeringa:

o con una cuchara:

¿Es necesario el biberón para dar al bebé zumos o infusiones? Pues no, primero porque un bebé no necesita nada de eso y segundo, porque puede tomarlo, como ya he dicho, por otros medios.

¿Necesitamos biberones y leche de fórmula en casa para algún apuro? Pues ya estamos naturalizando la fórmula. En caso de que el bebé tenga más hambre, se le pone más veces al pecho, todas las necesarias y ya está. Pero si el bebé tiene hambre y le damos un bibe…una toma de teta que nos saltamos. Y otro día otra vez, y otro, y al final, resulta que la lactancia ha durado menos de lo esperado porque no teníamos leche (será porque bajamos la producción al tener menos estimulación…)

Que hable de este tema,  que no me parezca bien que se haga publicidad de la lactancia artificial no quiere decir que juzgue a nadie. Ya he dicho que ante todo respeto. Respeto a las madres que han optado por la lactancia artificial directamente. Y respeto a las madres que aun optando por la lactancia materna, esta no pudo llevarse a cabo por las circunstancias que fueran. Tengo amigas que amamantan, que hacen lactancia mixta, que hacen lactancia artificial, y todas saben que defiendo la lactancia materna como la mejor forma de alimentación de los bebés, pero eso no nos ha impedido ser amigas, ¡vaya tontería la gente que lee entre líneas y se siente atacada!

Pero sí, me molesta que regalen biberones porque seguimos normalizando la lactancia artificial. Y no, no estoy juzgando a ninguna madre por alimentar a su bebé de una u otra forma. Esto no es cuestión de sectas ni de apuntar con el dedo, es cuestión de información. Y la lactancia materna sigue siendo lo mejor para los bebés. Como ya he dicho, respeto a la que decidió dar lactancia artificial. Y respeto a la que no pudo dar el pecho. En ningún momento he criticado a nadie por su manera de alimentar a sus hijos, sólo he criticado a esta sociedad que sigue normalizando lo que no debería ser. Pero informo con claridad por si alguna futura madre consigue una lactancia materna a demanda. Y si alguien se ofende, lo siento de verdad. Si alguien se siente mal, lo siento de verdad. De verdad, no entiendo por qué cada vez que se habla de lactancia materna, muchas mujeres se sienten atacadas y ofendidas y creen que se las califica de peores madres, cuando en ningún momento he hablado de la lactancia como forma de llegar a ser la mejor madre del mundo…

Pero si hubiera más información, más conocimiento, más apoyo, menos publicidad, menos biberones en series y anuncios de televisión, si la gente no regalase estas cosas, seguro que las cifras sobre lactancia materna aumentarían. Que regalen sacaleches y discos de lactancia.

Alimentación infantil 1: Consejos del pediatra

Tengo mucho que decir sobre la alimentación infantil, así que para no extenderme demasiado, he decidido hacerlo en dos o tres capítulos, y así centro más mi atención en lo que me interesa.

Hoy empiezo por los consejos de los pediatras y las enfermeras de pediatría sobre las pautas de alimentación infantil. También la madre, la suegra y la vecina del quinto dan consejos al respecto, pero sobre esos no tenemos control y deberíamos, simplemente, ignorarlos. Las tres recomendaciones más habituales y de las que voy a hablar son: sustitución de la lactancia materna, la edad de introducción de alimentos y la pauta de introducción de alimentos. (No estoy atacando al colectivo sanitario de pediatría, ni muchísimo menos, me consta que hay un montón de profesionales de la salud cualificados, que promueven la lactancia, que no se adelantan en la introducción de alimentos y que dejan libertad a los padres a la hora de introducir alimentos, siempre siguiendo unas recomendaciones básicas de seguridad)

La OMS, Organización Mundial de la Salud es la autoridad responsable de los asuntos sanitarios mundiales, investiga, estableces pautas y normas y vigila tendencias sanitarias entre otras cosas. Está formada por multitud de expertos  y asesores y las recomendaciones que hace son rigurosamente científicas.

La AEPED, Asociación Española de Pediatría, es una asociación que cuenta con más de 9000 pediatras y cirujanos pediátricos cuya finalidad es, entre otras, velar por la salud y calidad de vida del niño en todos sus aspectos, asesorar a instituciones y organismos en temas de salud infantil e investigar sobre nuevos avances

1- Sustitución o suspensión de la Lactancia Materna

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más. La lactancia es el alimento fundamental durante los 6 primeros meses de vida. Más información aquí

La AEPED también se posiciona a este respecto, recomendando que “durante los 6 primeros meses de vida el bebé solamente necesita tomar leche. La materna es la mejor. Porque asegura un crecimiento adecuado, aporta defensas y contribuye al vínculo”. Podéis leer más en este enlace.

Si lo ideal y lo que promueven las organizaciones sanitarias es la Lactancia Materna Exclusiva durante 6 meses ¿por qué dan normas como estas?

suspender lactancia

Lactancia exclusiva hasta los 5 meses y controlada con horarios y descanso nocturno

De manera gradual se aconseja sustituir una de las tomas de leche por una de papilla de cereales

De manera gradual se aconseja sustituir una de las tomas de leche por una de papilla de cereales

Esta es muy fuerte. A una mamá de LME, le dicen que tiene que comprar ESTA marca de leche de fórmula para darle cereales

Esta es muy fuerte. A una mamá de LME, le dicen que tiene que comprar ESTA marca de leche de fórmula para darle cereales

Esta es increíble, con 6 meses el bebé SÓLO hace 4 comidas al día y SÓLO  2 tomas de pecho. Más lactancias fracasadas

Esta es increíble, con 6 meses el bebé SÓLO hace 4 comidas al día y SÓLO 2 tomas de pecho. Más lactancias fracasadas

Sustituir lactancia por purés

Sustituir lactancia por purés

2- Edad de inicio de la Alimentación Complementaria

La OMS “recomienda que los lactantes empiecen a recibir alimentos complementarios a los 6 meses, primero unas dos o tres veces al día entre los 6 y los 8 meses, y después, entre los 9 a 11 meses y los 12 a 24 meses, unas tres o cuatro veces al día, añadiéndoles aperitivos nutritivos una o dos veces al día, según se desee”. Más sobre AC en este enlace.

En 1998, la OMS denominó Alimentación Complementaria (AC) al proceso que se inicia con la introducción gradual y paulatina de alimentos diferentes a la leche materna, para satisfacer las necesidades nutrimentales del niño y no necesariamente para destetarlo, hasta integrarlo a la dieta de su familia.

La AEPED dice al respecto de la introducción de alimentos: “La situación ideal es que el niño permanezca los 6 primeros meses con lactancia materna exclusiva. Pasado este periodo las necesidades nutricionales se modifican, está agotando sus reservas de hierro y es necesario que tome alimentos que contienen más hierro. Además, a los 6 meses ya está preparado desde el punto de vista psicomotor (se sienta o está a punto de hacerlo, se interesa por las cosas que le rodean, echando las manos a lo que le llama la atención) y es un buen momento para iniciar la administración de alimentos que complementan la lactancia materna.”  Información extraída de aquí.

Teniendo presentes las recomendaciones de la OMS y de la AEPED, tenemos claro que la alimentación complementaria no debería introducirse hasta los 6 meses de edad. Entonces, ¿por qué muchos pediatras y enfermeras de pediatría recomiendan introducir alimentos a los 4 o 5 meses? Muchas madres, pensando que si algo lo dice el pediatra será porque es lo mejor, lo siguen al pie de la letra y dan a los bebés alimentos antes de tiempo y lo que es peor, algunas cambian tomas de pecho por purés o papillas.

Aquí con 4 meses ya empiezan con la alimentación

Aquí con 4 meses ya empiezan con la alimentación

Y otra que con 4 meses empiezan la alimentación complementaria

Y otra que con 4 meses empiezan la alimentación complementaria

Con 2 meses ya están ofreciendo alimentos!!! Consejos extraídos de la web http://www.pormibebe.org/2011/02/descubriendo-nuevos-sabores/

Con 2 meses ya están ofreciendo alimentos!!! Consejos extraídos de la web http://www.pormibebe.org/2011/02/descubriendo-nuevos-sabores/

3- Pautas de introducción de alimentos

Según la OMS,  no hay que olvidar que los niños, particularmente durante el primer año de vida, constituyen una población muy vulnerable, su alimentación depende totalmente de la decisión de los adultos, influenciados por los profesionales de la salud, los medios de comunicación masivos y la industria que procesa alimentos para niños lactantes.

Para la AEPED, el orden de introducción de alimentos da igual, pero conviene empezar poco a poco, para comprobar que los alimentos le sientan bien, uno o dos alimentos nuevos cada semana. Hay que tener en cuenta las preferencias y costumbres familiares. De forma progresiva se aumenta la variedad de los alimentos: más verduras, legumbres y frutas; las carnes, los cereales, el pescado, los huevos. Estos nuevos alimentos “complementan” a la leche materna (o al preparado para lactantes) que durante todo el primer año son esenciales.”  

Pues también nos queda claro que no se posicionan sobre qué alimento hay que introducir primero. Habrá que tener en cuenta los gustos y preferencias familiares. No es mejor dar primero cereales, o dar primero fruta o dar primero verdura… No es obligatorio que con X meses coman pescado o huevo o legumbres… Lo ideal es ir dando alimentos nuevos, para que puedan ir probándolos, sin forzar y sin necesidad de seguir pautas extrictas. Pero también encontramos pautas como estas:

Cereales, fruta y verduras, en ese orden

Cereales, fruta y verduras, en ese orden

 

Cereales, fruta y verduras y la tabla bien pegada a la nevera para seguir unas instrucciones tan estrictas y conseguir que al año YA coma huevo

Cereales, fruta y verduras y la tabla bien pegada a la nevera para seguir unas instrucciones tan estrictas y conseguir que al año YA coma huevo

Primero zumo, luego cereales, verdura... Me hacen gracia las prohibiciones, según el sitio prohiben unas cosas u otras

Primero zumo, luego cereales, verdura… Me hacen gracia las prohibiciones, según el sitio prohiben unas cosas u otras

Aquí el huevo con 8 meses y en otra con 10. ¿Quien tiene razón?

Aquí el huevo con 8 meses y en otra con 10. ¿Quien tiene razón?

Vamos, que las mamis se deben volver locas cuando van al Centro de Salud y les dan recomendaciones como estas, que algunas siguen al pie de la letra (con razón, se lo ha dicho el pediatra…) y entonces lo comentan con otra mami que les cuenta otra cosa totalmente diferente y que también tiene razón supuestamente. Desde los centros de salud, se debería promover la lactancia en exclusiva hasta los 6 meses y luego dejar que los padres introduzcan la alimentación en base a sus gustos y necesidades, sin hacerles sentir culplables porque el bebé no coma exactamente lo que pone en el papel y sin obligarles a comprar alimentos que no necesitan. Navegando por internet se pueden encontrar multitud de pautas distintas, y «supuestamente» todas tienen razón. ¿A quien hacen los padres caso entonces? Para padres preocupados por la alimentación de sus bebés, recomiendo leer el libro de Carlos Gonzalez, «Mi niño no me come».

No quería terminar sin agradecer a las todas las personas que me han ayudado a escribir esto, mandándome las pautas que les han dado en sus Centros de Salud, repartidos por toda la geografía.

¿Cuándo vas a dejar la teta?

Cuando me quedé embarazada, tenía muy claro que quería darle lo mejor a Sara y eso era, indudablemente, la lactancia materna. Siempre tuve claro que le daría el pecho, nunca me planteé otra forma de alimentarla. Y de la misma manera, nunca pensé cuanto duraría. Sabía que durante al menos 6 meses, sólo se alimentaría de mí y después, ya veríamos. En esos primeros meses, ya me tuve que enfrentar alguna vez a comentarios sobre si mi leche alimentaba, sobre si la niña no dormía toda la noche del tirón porque pasaba hambre o sobre si debería darle papillas con 4 meses porque estaba muy gordita y necesitaría más alimento. Evidentemente, no hice caso a ninguno de esos comentarios, y nuestra lactancia siguió, superó los 6 meses, el año, los dos años…y ahora tiene 31 meses y seguimos con la teta.

Sara, 31 meses, mamando y en bandolera

Sara, 31 meses, mamando y en bandolera

En estos meses, he oído multitud de comentarios al respecto de mi lactancia, y últimamente, el que más oigo es cuándo voy a dejar de darle la teta. Cosa que yo no tengo ninguna intención de hacer, a Sara le gusta, a mí me gusta, las dos estamos bien, y eso es lo que importa. Lo que verdaderamente me molesta es que las tetas son mías, la que mama es Sara, ¿por qué motivo tiene la gente que entrometerse entonces?

Las ventajas de la lactancia son muchísimas, eso ya está más que probado y ya he hablado de eso muchas veces, aquí en el blog, en la página de Facebook y en las cientos de ocasiones que he estado en reuniones de mamás y ha salido el tema. Está probado que el mejor alimento para nuestros hijos es la leche materna y que incluso, más allá de los 6 meses tiene multitud de ventajas, sigue teniendo beneficios aunque la niña tiene 31 meses, para ambas.

La lactancia a demanda pasa por muchas fases. Los primeros meses, te pasas las horas con la teta fuera, literalmente, pues los bebés maman muy a menudo. A medida que van creciendo y van incorporando nuevos alimentos a su dieta, la lactancia se reduce paulatinamente, de modo que con 31 meses puedo decir que mi hija mama unas 4 o 5 veces al día, y no las 12 o más que hacía los primeros meses. Aunque esto no es una ciencia exacta y dependerá mucho de cada bebé y de cada situación; por ejemplo, cuando Sara está cansada, enferma, triste o enfadada o cuando se encuentra rodeada de extraños, siempre quiere teta, para calmarse, y esos días, suele mamar más veces de lo que hace normalmente. Otras veces, está excitada por algo, como una visita a un parque de atracciones, y se le olvida mamar después de la siesta, porque sólo quiere salir corriendo.

Y todos esos momentos, yo los vivo positivamente (bueno, algún momento puntual ha habido también de no gustarme la lactancia, por ejemplo, si un día yo estoy enferma y ella reclama mucha teta). Y ella los vive de la misma manera, de forma positiva y natural, que es lo que es. Además de alimentada, ella se siente protegida y reconfortada. Y por eso me pregunto, si no le hacemos daño a nadie, si lo que hacemos es natural y bonito, ¿por qué la gente se empeña en seguir preguntando cuando vamos a dejar la teta?

Parece que culturalmente, dar de mamar a una niña “mayor” no está bien visto. Pero eso no siempre ha sido así. Hasta no hace tantos años, cuando las leches de formula aún no existían, todos los bebés mamaban, y las madres no se dejaban guiar por consejos sobre el tiempo de amamantamiento, puesto que dar el pecho era lo normal y los niños mamaban hasta bien mayorcitos. Hablo de niños de 5 o 6 años, podéis preguntar a vuestros abuelos si recuerdan cuando tiempo mamaron. En la época de la postguerra, cuando muchas personas no tenían alimentos que llevarse a la boca, los niños que mamaban eran los que estaban mejor alimentados. Hasta que empezó la leche de fórmula y las campañas de las compañías farmacéuticas para mermar la capacidad de las madres……Además, en otras culturas, dar de mamar es lo más normal del mundo

Ahora, por fin, parece que todo el mundo comienza a darse cuenta que la lactancia es lo mejor, lo normal y lo natural. Y dar de mamar está casi siempre aceptado. Aunque sigue habiendo gente que ve los pechos como algo sexual, no como algo biológico, por lo general, no suele haber problemas…siempre y cuando, el que esté mamando sea un bebé. Porque cuando el que mama es un niño más “mayor”, entonces sí que hay más miradas reprobatorias y más comentarios al respecto.

Y yo me pregunto, si de todos es sabido que la lactancia es beneficiosa para los niños, sin importar la edad que tengan, si los pechos son míos y a mí me gusta y no me molesta, si la que mama es mi hija y a ella le encanta, si no le hacemos mal a nadie… ¿Por qué la gente sigue preguntándome cuando le voy a dejar de dar el pecho? ¿Por qué hacen comentarios ofensivos al respecto? ¿Por qué le dicen a la niña que deje la teta, que ella es muy mayor y que la teta es caca? ¿Acaso la teta era caca cuando tenía 2 meses? ¿Qué ha cambiado desde entonces?

Hace poco me «recomendaron» un método para que mi hija dejase el pecho, evidentemente sin yo pedirlo. Si yo no he hablado de destetar a mi hija, ¿por qué la gente me ofrece formas de hacerlo? Bueno, mirad la historia. Una niña de dos años y pico, lactante, tiene que quedarse una noche a dormir en casa de su tía. La tía, sin preguntar a la madre, claro, se pasa la noche diciéndole a la niña que ella es muy mayor, que no necesita la teta para dormirse, que las niñas grandes duermen solas, que la teta es de bebé…. y no sé cuántas lindeces más. Cuando la pequeña vio a su madre al día siguiente, le dijo que ya no quería más teta porque ella era una niña grande. Y fin de la lactancia. Vamos, me hacen eso a mí, Sara deja el pecho por culpa de una tercera persona y yo tendrías unas cuantas palabritas con la persona en cuestión.

Cada lactancia es única y maravillosa, es un momento entre la madre y el bebé irrepetible. Y cada lactancia es perfecta, sea como sea. Da lo mismo si una madre le ha dado el pecho a su hijo unos días, unas semanas, unos meses o unos años. Cada madre y cada bebé deben decidir cuándo dejarlo. Yo tengo claro que no obligaría a Sara a dejar la teta, la lactancia seguirá mientras ella quiera, hasta que ella, por sí sola, decida dejarla. Y hasta que llegue ese momento, por favor, absténgase todo el mundo de seguir metiéndose en nuestra lactancia.

 

El calostro sí alimenta, es oro líquido

Hace unos días, a través de la página de Facebook, me llegó esta consulta. En un primer momento, iba a contestar allí, pero resulta que la respuesta me ha salido más larga de lo que pensaba, y he decidido dejarla aquí en el blog, por si a otras mamás les puede servir de utilidad.

“Hola Diana, te escribo esta duda por aquí, por si pide servir a otras mamás o futuras mamás. Ayer estuve en clase de preparación al parto y nos dijeron que durante las primeras 48 horas después del parto no producimos leche, y que el calostro no alimenta al bebé, por lo tanto, está dos días sin comer….A mí me resultó un poco raro, porque no le veo mucho sentido. Es verdad que no es leche, pero digo yo que alguna función tendrá. Si me puedes explicar, por favor.
Y también comentarte si puedes dar algunas pautas para que el comienzo de la lactancia sea más sencillo, que se enganche bien desde el principio. Además en mi caso tendré que usar saca leche desde bien pronto. He leído que cuando no esté con ella es mejor que le den la toma con jeringa en lugar de biberón, para que no se acostumbre prefiera el pecho. Bueno, pues eso, si me puedes aclarar dudas te lo agradezco, que tú sabes mucho de esto”

Al leer esto, lo primero que siento es indignación. ¿Cómo puede una matrona, en una clase de preparación al parto, hacer semejante comentario? ¿Cómo puede una persona formada en lactancia decir que el calostro no alimenta?

¿Qué es el calostro?

El calostro es una sustancia de color amarillento, aunque puede variar su color y consistencia. Comienza a producirse más o menos a partir de la mitad del embarazo, y justo después del parto, hace su aparición por completo. El calostro es el mejor alimento para el bebé. Se produce en cantidades muy pequeñas, pero esto no es ningún problema, como parece que a algunas personas les gusta señalar. El estómago de un recién nacido a término es del tamaño de una canica, y la cantidad producida de calostro es la adecuada para el estómago del bebé. Contiene todos los nutrientes necesarios para los bebés y los sacia por completo.

Os dejo esta información extraída de la página de la Liga de la Leche: Un recién nacido llega al medio ambiente estéril. Inmediatamente, un gran número de bacterias comienza a colonizar su piel y sus membranas mucosas, que están localizadas a lo largo de su cuerpo. Un bebé que está siendo alimentado exclusivamente con calostro tiene una ventaja enorme sobre el que está siendo alimentado artificialmente por las inmunizaciones protectoras que le provee la leche de su madre. El estómago de un recién nacido es del tamaño de una canica. Las dosis pequeñas de calostro están diseñadas para nuestro bebé. Son fácilmente digeribles y además, sus propiedades laxantes estimulan la pronta salida del meconio, esa primera deposición negruzca del bebé.  El calostro tiene más de 60 componentes, 30 de los cuales son exclusivos de la leche humana. El calostro es rico en inmunoglobulinas, que son las que dan protección a los bebés contra virus, infecciones y toxinas, igual que lo seguirá haciendo más adelante la leche madura. El calostro es también rico en proteínas: contiene alrededor de tres veces más que la leche humana madura. Contiene a su vez, agua, grasas e hidratos de carbono, en las cantidades precisas para el bebé. » La liga de la leche internacional

Con esto, quiero dejar claro que el calostro alimenta, alimenta mejor que cualquier leche de fórmula, de hecho, es el mejor alimento para nuestros hijos. Dar a nuestros hijos este “oro líquido” es lo mejor que podemos hacer.

Consejos para un inicio de lactancia exitosa

Postura correcta – Tanto la postura del bebé como la de la madre a la hora de dar el pecho son muy importantes para asegurar un buen agarre y por tanto, favorecer la producción de leche y evitar las grietas. La boca del bebé debe estar abierta del todo, con el labio de abajo evertido (salido hacia afuera) y con parte de la areola dentro de la boca. No tiene que estar sólo el pezón dentro.

Colocación correcta de la boca al mamar

Colocación correcta de la boca al mamar

La succión al mamar no se efectúa como cuando se chupa una tetina o cuando se absorbe en una pajita. Al mamar, la lengua del bebé se sitúa por debajo de la areola y hace movimientos hacia delante y hacia atrás, de modo que “ordeña”, alarga y aplana el pezón y hace que la leche salga. Os dejo información más completa sobre  la succión  y sobre posturas y posiciones para amamantar  de la página de Alba Lactancia Materna. En caso de alguna dificultad, es necesario consultar con una enfermera cualificada en el hospital o bien, buscar a una matrona o a una asesora de lactancia.

Inicio de la lactancia en la primera hora – Lo mejor, para asegurarse una buena lactancia, es que el bebé mame en los primeros 60 minutos tras el parto. Ponerse al bebé al pecho nada más nacer, fomenta el vínculo afectivo, además de liberar en la madre un torrente de hormonas que ponen en marcha la lactancia. Para ello, es importante que no se separe a la madre del bebé. Por suerte, cada vez en más hospitales fomentan el contacto piel con piel desde el minuto uno. Aunque en muchos hospitales, si hacen cesárea, siguen separando a la madre del bebé. Lo mejor es informarnos de los protocolos que se siguen en nuestro hospital de referencia y en caso de cesárea, pedir que no os separen. Sólo en casos muy justificados, como en grandes prematuros o en bebés muy enfermos, que necesitan atención médica inmediata o en caso de enfermedad grave de la madre, que necesite atención urgente, separaran a ambos. En el resto de los casos, es nuestro derecho que el bebé permanezca con la madre todo el rato. Y que mame en cuanto sea posible. En el embarazo de Sara, yo había dado positivo en el estreptococo B. Me dijeron que durante el parto me tendrían que poner antibiótico un par de horas antes del expulsivo. Pero como Sara llegó con prisas y nació en la cama, no hubo tiempo. A los pocos minutos, me dijeron que se llevaban a la niña a neonatología durante varias horas, para observarla. En nuestro caso, ella estaba sana y no tenía ningún signo que hiciera sospechar nada. Y la iban a llevar a una cuna en la sala de neonatología, sólo para “observarla”, separándola de mí. Me negué. Algunos me tacharán de imprudente, pero ¿quién la iba a observar mejor que yo, que la iba a tener en brazos continuamente? Pacté con el médico y las enfermeras que a la menor señal de alarma, les avisaría. Y ella permaneció en mis brazos todo el rato, enganchada a la teta o durmiendo en mi pecho, durante varias horas seguidas. Varias horas después le tomaron una muestra de sangre, sin separarla de mí y más tarde el neonatólogo llegó para darme los resultados y decirme que todo estaba correcto.

Lactancia inmediata postparto

Lactancia inmediata postparto


Tranquilidad – El inicio de la lactancia, de la maternidad, debe ser un momento tranquilo. En nuestra sociedad, en partos hospitalarios, parece que las visitas a la madre reciente es una obligación. Es normal ver habitaciones llenas de visitas, que pueden incomodar a los nuevos padres, más aún si hacen comentarios a todas horas. Recuerdo mi primer parto. A las pocas horas de haber nacido Lucas, la habitación estaba llena de gente. Yo estaba con un camisón abierto y sin bragas, sólo con un empapador debajo del culo. La teta, al aire, por supuesto. Y todo el mundo mirando, sentándose en la cama, opinando…. ¿cómo se puede comenzar una maternidad así, si una misma no se siente a gusto? ¿Cómo podía yo estar atendiendo visitas cuando pensaba que tenía el culo al aire? En mi segundo parto, lo primero que hicimos fue avisar que no queríamos visitas (y aun así, alguna vino). Mi consejo, hablar con tu pareja, pactar antes del parto las vistas que va a haber e impedir que interfieran, ni con nuestro descanso, ni mucho menos, con nuestra lactancia. El inicio de la lactancia debe ser un momento único, tranquilo, placentero para la mamá y el bebé, relajado, sin presiones. Conocer a nuestro nuevo hijo debería ser una cosa sólo de tres, el resto de la gente ya tendrá tiempo de conocerlo después.

Sin horarios – La lactancia debe ser a demanda, eso ya lo he dicho muchas veces. Pero a demanda, significa a demanda. Teniendo en cuenta que el estómago del bebé es muy pequeño y que se vacía enseguida, es normal que haya que ponerlo a mamar cada poco tiempo. Si un bebé quiere teta a los 15, 30 o 60 minutos de haber mamado previamente, no es porque la leche no le alimente, es porque su estómago necesita llenarse de nuevo. Y poniéndolo al pecho en numerosas ocasiones, aseguramos, además, una buena producción y una pronta subida de leche. No hay que mirar el reloj, para nada. Una veces mamará más rato, otras menos, unas veces aguantará más rato y otras menos, unas veces mamará de los dos pechos y otras sólo de uno. No importa. Lo único que importa es que el bebé mame cuando lo necesite, cuando esté inquieto, cuando lo pida. Cuando más mama, más aseguramos una buena producción de leche. Sara se pasó los dos días del ingreso enganchada a la teta y antes de salir del hospital, ya me había subido la leche.

Evitar confusiones – Al menos durante el primer mes, es importante no ofrecer al bebé chupetes ni tetinas, que como ya he explicado, se chupan de manera diferente a un pezón, para no interferir con la lactancia. Si por algún motivo hubiese que dar al bebé leche extraída, es mejor optar por hacerlo con una jeringa, con una cucharita o incluso con un vasito, como se ve en este vídeo.

Seguro que vosotros, con vuestros comentarios, también podéis ayudar a esta y a otras mamás.

Día Mundial de la Lactancia Materna

Hoy se celebra el Día Mundial de la Lactancia Materna. Aunque en países como España, esta celebración se deja para la primera semana de Octubre, al coincidir ahora en plena época vacacional. El lema de este año es: Lactancia Materna: un triunfo para toda la vida.

Semana Mundial de la Lactancia materna

No voy a hablar de los beneficios de la lactancia, pues ya los he contado muchas veces. Sólo con echar un vistazo en mi blog, se pueden encontrar multitud de entradas que hablan sobre ellos.

Hoy quería hacer un repaso de nuestros casi 29 meses de lactancia. Y de nuestro triunfo y lo que supondrá para Sara en el futuro.

Cuando Sara nació, a los pocos segundos ya estaba enganchada en la teta.  Y en ese momento, supe que lo nuestro iba a durar mucho.

No diré que todo es fácil. Por suerte, yo tuve unos inicios muy sencillos, Sara se enganchó  bien, no tuve grietas, antes de salir del hospital ya me subió la leche, mamaba cada poco rato, cada vez que quería, sin estar pendiente de horarios ni de medidas. Pero también hubo algún momento dificultoso. Los primeros días, me dolían los pezones. No tenía ni una sola grieta, Sara cogía correctamente la areola y hacía una buena succión. Pero mis pezones se resentían. He leído en multitud de sitios que da de mamar no debe doler. Y es cierto. Pero no del todo. El pezón es un área sensible que por regla general, se pasa la vida tapada. Cuando de pronto se ve sometida a la succión, al ordenamiento de una lengua, unas 12 veces (o muchas más) de media al día y durante unos periodos largos de tiempo, se resiente. Pero no porque el bebé no se posicione bien. Eso puede dar lugar a grietas. Pero aunque hagamos todo correcto, el pezón estará “rozado” y necesita un tiempo para acostumbrarse. Si hiciéramos lo mismo en un dedo, succionar y rozarlo muchas veces seguidas, mucho rato…también nos dolería el dedo.

Después de unas tres semanas de tener el pezón “escocido”, lo que no me imposibilitaba para nada la lactancia, pero hacía molesto el enganche, todo volvió a su cauce. Hasta que Sara cumplió 6 meses. En esa época, empezó a morderme, a poner a prueba sus endurecidas encías. Y dolía, vaya si dolía. Con calma y paciencia, conseguí que dejara de hacerlo, siempre con cariño, explicándole que eso no se hacía e incluso retirándole el pezón cuando me mordía. Lo peor de aquella época fueron las noches, cuando de pronto, apretaba las mandíbulas y me apresaba el pezón con todas sus fuerzas. Uffffff. Menos mal que aquello también duró poco.

Después de eso, hemos tenido pocos malos momentos. Hace poco tiempo, que tardaba muchísimo en dormirse y ya me dejaba los pezones irritados de tanto mamar. O hace unos días, que se cayó y se rompió los dientes, y me rozaba con los picos en el pezón.

la foto

Quitando esas contadas ocasiones, en las que la lactancia no ha sido del todo placentera, aunque en nuestro caso, nunca ha sido realmente dolorosa, la lactancia ha sido, y sigue siendo, un vínculo  muy especial entre nosotras. Y no lo cambiaría por nada del mundo. Ahora que Sara habla mucho, oírla hablar de las tetas de mamá me encanta, ver como las abraza o les da besos, cómo comparte mis tetas con sus muñecas, cómo juega con ellas, cómo pacta conmigo mamá, un poquito de teta, ¿vale?, cómo se reía con gracia estos días en la playa, cuando me veía todo el día haciendo topless, y podía mamar a su antojo, si aparecía la teta de pronto por encima del colchón inflable en el que ella estaba tumbada, cómo me ofrece su teta y me dice mamá come

La lactancia me ha hecho aprender mucho. Me ha apasionado desde antes de nacer Sara y me sigue apasionando. Me ha hecho conocer a gente maravillosa. Me ha hecho investigar, aprender, formarme. Y me hace preguntarme, hasta cuándo durarán nuestros momentos mágicos. Y para celebrar el Día Mundial de la Lactancia Materna, voy a apagar el ordenador y a celebrarlo con mi hija.

El tiempo para conciliar el sueño

Sara tiene 28 meses. En todo ese tiempo, hemos compartido habitación y cama. Lo que en inglés se denomina co-sleeping y bedsharing y en España llamamos colecho, englobando los dos términos en uno.

Para nosotros, colechar, o compartir la cama, ha tenido (y tiene) multitud de ventajas. Desde la más importante, en los primeros días de vida de Sara, cuando en mitad de la noche se atragantó con una especie de mucosidad gigante, que no la dejaba respirar, y gracias a estar durmiendo pegada a mí, y empezar a dar manotazos (no hacía ningún ruido porque no le entraba el aire) yo pude despertarme, y salvarle la vida. Hasta ayudarnos a todos a descansar. El colecho, favorece la lactancia materna. Y ayuda al descanso nocturno. Como la mayoría de los bebés maman varias veces en la noche, el hecho de no tener que levantarse a la habitación de al lado a darle la teta, facilita mucho la tarea. Si, además, compartes cama, el bebé puede mamar sin casi despertar a la madre, o con despertares más breves. Además, cuando uno de los niños está enfermo, tenerlo durmiendo al lado nos ayuda a tenerlos más controlados, y también a estar nosotros más relajados. Muchísimos padres, con niños que duermen en otra habitación, cuando están malitos se los suelen llevar a su propia cama. Yo misma sigo haciéndolo también con Lucas, la última vez ya hace unos cuantos meses, pero me lo metí a la cama, yo en el medio entre los dos peques, y a Jose lo desterramos a la habitación de Lucas. Y qué decir de esos despertares, abrir los ojos y ver la cara de mi pequeña con una gran sonrisa, o notar sus manitas acariciando mi cara. Muchas veces, en mitad de la noche, simplemente, me despierto, la veo dormir feliz, y me vuelvo a dormir.

Los hábitos de sueño de Sara han cambiado bastante en estos 2 años. De despertarse a mamar unas 6 veces por noche, a dormir casi del tirón desde hace unos meses. Y todo ello, sin forzarla a nada. Ya sabemos que los patrones de sueño de los bebés no son como los de los adultos. Lo normal es que se despierten varias veces cada noche, eso lo saben la mayoría de los padres, cuando tienes un hijo, despídete de dormir bien durante muuuchos años. Aunque hay bebés que sí duermen del tirón desde el principio, o con pocos despertares, pero no es lo habitual. A lo que iba, que ellos solos van adquiriendo sus patrones de sueño, si los dejamos, de una forma respetada. Sin tener que forzarlos ni tener que someterlos a burradas conductistas para que “aprendan” a dormir solos a base de lloros.

Del mismo modo que su patrón de sueño nocturno ha cambiado, también ha cambiado la forma en la que se queda dormida. Al principio, simplemente, se dormía mamando. Un tiempo después, necesitaba pasearla por el pasillo, mamando en la bandolera. Un verano, en la playa, nos tocaba a su papá o a mí cantarle bajito, mientras la mecíamos en brazos. Una temporada empezó a coger muñecos para abrazarlos, aunque se dormía en la teta. Y así, variaciones varias. Todo este proceso de dormir, siempre me ha llevado entre 20 y 30 minutos, y luego podía salir de la habitación y seguir haciendo cosas……hasta ahora.

Ahora necesito consejo.

durmiendo

Desde hace algún tiempo, en casa dormimos bastante mal. Entiendo que después de la muerte de Jose, las cosas han cambiado. Raro es el día que me voy a la cama antes de las 2 de la madrugada. No puedo. Me meto en la cama y sólo puedo dar vueltas, pensar, preguntarme, llorar…vamos, que prefiere quedarme despierta. Al principio, algunos días tomaba medicación para dormir, pero nunca me ha hecho mucha gracia, y menos teniendo que estar pendiente de Sara. Ahora, simplemente espero a que sea muy tarde y se me cierren los ojos de sueño, tomo alguna infusión relajante y listo. Aunque no puedo dormir muchas horas seguidas, pero por lo menos no doy vueltas en la cama. Lucas también ha tenido unas cuantas noches moviditas. A veces, después de dejarle en la cama, se levantaba media hora después, porque no se podía dormir, y le tenía que hacer una tila o algo.

Y del mismo modo, entiendo que Sara, a su manera, también ha alterado su forma de dormir. Ella, aunque no entienda el motivo por el que no está su papá, sí que sufre porque no le ve, le llama, a veces le ponemos un plato y un vaso para comer, llora porque no viene…en fin, que ella también está alterada. Y lo entiendo. Su sueño nocturno no se ha visto afectado, sólo el momento de quedarse dormida. Y desgraciadamente, eso nos está afectando a todos.

Nunca me han molestado esos 20-30 minutos que necesitaba antes para dormirse. Mientras yo dormía a Sara, Lucas se duchaba, lavaba los dientes y preparaba la cama y luego ya teníamos un ratito para estar juntos. Hay que entender, que con una niña de 2 años, el rato que me queda para hacer cosas de “mayores” con Lucas es bastante escaso. Y él también necesita mi tiempo. Y eso se traduce en tiempo a solas para los dos por las noches. Pero desde hace algo más de 1 mes, esto no es así. Sara tarda más o menos, una hora en quedarse dormida, y Lucas se enfada, y lo entiendo. Algunas noches, cuando he conseguido salir de la habitación, el pobre ya estaba en la cama e incluso, un día estaba dormido. Él necesita un rato para disfrutar de su madre, contarme cosas sin que su hermana le interrumpa, poder ver algo en la tele sin tener que parar la peli mil veces, tumbarse encima de mí a que le acaricie el pelo sin que Sara venga corriendo a quitarle el sitio…

Los ratos de la teta empezaron a ser insoportables. Mamar más de media hora, con los dientes rozándome y su fuerza de succión, me destrozaban los pezones. Le pedía que se quitase, se enfadaba, lloraba, volvía a mamar, me ponía nerviosa…. Una noche, antes de dormir le expliqué un pequeño cambio. Le dije que le iba a leer un cuento, un poco de teta solo y a dormir. Un inciso para agradecer a Almu que nos haya hecho conocer a Lulú y su orinal, Sara se lo sabe de memoria y hasta lo “lee” ella sola. Yo lo compré en Amazon y a los dos días lo tenía en casa. Podéis leerlo todo en este post.

Bueno, pues esa parte ha funcionado. Leemos el libro, mama un poquito de cada teta y luego a dormir… Pero dormir, significa, ponerse a dar saltos en la cama, o a esconderse bajo las sábanas. A veces, pocas, se tumba directamente. Y yo con ella. Es requisito imprescindible que yo me tumbe y “que me duerma”, tengo que cerrar los ojos y hacer que duermo. Y con todo esto, se nos sigue yendo casi una hora, porque no para de dar vueltas y no se duerme. Y yo no puedo moverme de allí. Y el problema sigue siendo el mismo, que Lucas me está esperando fuera. Ya he intentado explicarle que mamá tiene que salir, que mamá va a hacer cosas, que se tiene que dormir, le he reducido la siesta a la mitad, la levanto pronto y la acuesto más tarde a ver si está más cansada y se duerme antes…hasta Lucas ha intentado quedarse con ella para que se duerme, pero ella no quiere, sólo quiere a mamá. Y mamá empieza a desesperarse un poquito, estando una hora así cada noche.

Nunca me he quejado del sueño de Sara. Siempre he sido consciente que su forma de dormir, sus despertares, eran normales. A veces he estado muy cansada, otras veces, menos, pero en general, lo he llevado bien. Pero ahora, no. Necesito consejo. Sé que debo tener paciencia, y si fuera sólo por mí, lo haría, pero no puede ignorar que tengo otro hijo que quiere que salga de la habitación para estar un rato conmigo. Por favor, ¿me contáis como hacéis vosotros para dormir a vuestros peques? Eso sí, ¡¡nada que implique castigos ni dejarla llorar, eh!!

¿Madres desnutridas con leche de mala calidad?

Vamos a ver. Está muy bien que las enfermeras vayan al parlamento a quejarse de la falta de medios y ayudas y de la desnutrición que cada vez más personas sufren en España. Hay que poner freno a esto. Pero, por favor, las cosas bien hechas.

Después de leer esta noticia estoy muy enfadada.

No se puede decir cosas como “cada vez hay más madres malnutridas cuya leche para sus bebés no contiene todos los nutrientes necesarios”.  O que “Pasados los seis meses, muchas madres no pueden tampoco comprar leche de fórmula adaptada a sus hijos, con lo que se están detectando casos de bebés que toman leche de vaca, la única que sus padres pueden permitirse comprar o la única que les dan en los bancos de alimentos”

La lactancia materna es el principal alimento de los bebés. No la leche de fórmula, ni mucho menos, la de vaca. Es cierto que en este país cada vez  hay un umbral de pobreza mayor, pero las madres lactantes siguen fabricando leche de calidad para sus bebés. La cantidad va en relación con la estimulación. Si se pone al bebé al pecho, este sacará la cantidad de leche que necesite para su alimentación, y con todos los nutrientes necesarios. Porque nuestro cuerpo es una máquina, y es perfecto y produce el alimento perfecto para nuestras crías. ¿Acaso en países realmente pobres, en alguna zona de África, donde las mujeres están raquíticas, no siguen mamando los bebés?

La poderosa industria farmacéutica sigue metiendo sus manos en todo. ¿Cómo que pasados los 6 meses las madres no pueden comprar leche de fórmula? Pues claro que no, porque es carísima y además, no es necesaria. Pasados 6 meses, las madres deben seguir dando el pecho a sus hijos, pues esta sigue siendo la principal fuente de alimentación de los bebés hasta los 2 años, y más allá si se quiere.

Me da lástima ver a mujeres pidiendo leche para alimentar a sus hijos, rascándose el bolsillo para comprar botes de leche de fórmula cuando en sus manos y en sus tetas, tienen todo el poder. Y no me valen los típicos comentarios de que algunas mujeres no tienen leche, de que algunas mujeres no pueden dar de mamar, de que se les termina la leche, de…. No digo que estas mujeres no lo crean, no crean que no tengan o no puedan. Claro que lo creen. Pero es por falta de información. Y por culpa de estas políticas que no promueven la lactancia materna, que además de ser el mejor alimento para nuestros hijos, es gratis. Y perfecta. Y previene enfermedades.

En vez de donar leche de fórmula, se debería facilitar el acceso a grupos de lactancia, dar apoyo desde el embarazo. Y dejar de escribir noticias como estas, en las que hablan de la desnutrición de las madres como excusa para dar fórmula a los niños; en la que hablan de que a partir de los 6 meses los niños tienen que tomar sustitutos de la leche materna.

Uf, ¡¡que indignada estoy!!

Formación en lactancia

Estoy muy contenta. La semana que viene empiezo un curso de formación en lactancia. Es cierto que no es para ser asesora, ni mucho menos, consultora, por desgracia, este tipo de formación, se queda fuera de mi alcance, por el tema económico.  Es una pena que en este país, las cosas funcionen así de mal (como tantas otras) y la mayoría de la gente que quiere formarse, no sólo en lactancia, también en cualquier otro ámbito, tenga que costearse esos estudios. Durante un montón de años, me dediqué a pagarme cursos, para completar mi formación como enfermera. Luego, cuando empecé a pagar hipoteca, coche, a tener hijos…la formación quedó relegada a un segundo plano, por lo menos, la que hay que pagar. Por suerte, de vez en cuando, en el hospital, todavía imparten cursos de formación gratuitos.

Y eso es lo que voy a hacer la semana que viene. Y la siguiente. Me han concedido un curso de actualización en lactancia. Ya me conocéis, cómo me gusta este tema, cómo llevo tiempo actualizándome, informándome, recopilando información e intentando aprender cada día un poquito más. Y ahora, voy a seguir haciéndolo. Aunque siga sin ser asesora de lactancia, por lo menos para mí, la meta (y la teta) estará un poquito más cerca. He conseguido que me admitan en un curso presencial.

Y la cosa no acaba ahí. También he empezado a hacer un curso a distancia que me parece bastante interesante por sus contenidos. Es un curso de enfermería maternal y del recién nacido, y además de tratar temas como el embarazo, el parto y el puerperio, ahonda un poco más en temas que van bastante con mi forma de pensar:

  • Alternativas al parto hospitalario: parto acuático, parto en casa, birth centres.
  • Parto en otras culturas
  • Métodos no farmacológicos del alivio del dolor durante el parto
  • Y un capitulo completo sobre lactancia materna: anatomía y fisiología, problemas durante la lactancia, falsos mitos y promoción de la lactancia materna.

Me ha encantado descubrir que en todo el curso no se menciona para nada la lactancia artificial. Parece que poco a poco, el personal sanitario empezamos a remar todos en la misma dirección.

Ya veis, ahora en poco tiempo, voy a aprender muchas más cositas de las que sé. Y espero ir haciéndoos partícipes de mis conocimientos. Lo que me temo es que tendré el blog un poquito más abandonado, porque me tocará estudiar por las noches, aunque los fines de semana intentaré actualizarme un poco y programar alguna entrada.

Gracias a todos por estar al otro lado, por leerme y hacer que estas cosas me hagan mucha ilusión.

¡Feliz cumpleaños pequeña!

¡2 años! ¡Madre mía que rápido se me ha pasado el tiempo desde que llegaste!

Aquél 4 de Marzo del 2012, cuando decidiste que tenías mucha prisa por estar conmigo y naciste en la cama del hospital, ante el asombro de todos. Hoy hace 2 años y soy la persona más feliz del mundo. Tú me has hecho ver las cosas con otros ojos, de una forma más pausada, una maternidad consciente y relajada, respetando tus ritmos y tus necesidades.

Llevamos 2 años de lactancia. Para nosotras no ha sido sólo alimento, es mucho más, es cariño, es amor, es calmante, es refugio, es tu almohada y tus buenos días.

Llevamos 2 años durmiendo juntas. Compartir la cama contigo, aparte de ser lo más fácil y natural del mundo, de dejarnos dormir mucho mejor y facilitarnos las tomas nocturnas, es también compartir momentos de felicidad. Poder mirar como duermes, ver cómo te despiertas, me miras, te tumbas cerca de mí y sigues durmiendo. Despertarme los fines de semana con tu cara cerca de la mía, mirándome fijamente y sonreír cuando abro los ojos. Sentir tu olor, tu calor, tu respiración, abrazarte… Llevo 2 años disfrutando de los momentos más maravillosos contigo.

Llevamos 2 años compartiendo brazos. Desde antes de nacer, ya sabía que quería llevarte siempre bien pegada a mí. La de comentarios que habremos oído al respecto… y nos ha dado lo mismo. Hemos usado todos los portabebés que hemos podido, nos ha facilitado la vida a ambas. Ahora, me pides brazos como cualquier niño de tu edad, y te encanta que te lleve a caballito en la mochila o en la bandolera.

Mirar tus expresiones me vuelve loca. Me encanta mirarte fijamente. ¿Cómo es posible que una cara tan pequeña pueda hacer tantos gestos? Es increíble ver cómo te asombras, te alegras, te sobresaltas, todo, en tu cara. Eres tan expresiva. ¡Y tan preciosa! Sí, ya lo sé, soy tu madre, y para mí, eres la persona más bonita del mundo.

Me encanta compartir contigo cada pequeño logro, ver cómo vas creciendo, cómo va saliendo tu personalidad. Creces tan deprisa, que a veces, me mareo. Mi bebé va dando paso a un niña pequeña y risueña, una niña que quiere subirse en todas las cosas que encuentra, que se enfada cuando no le sale algo. Una niña a la que le encanta hacer manualidades, a la que le encantan los cuentos. Una niña que mueve las caderas en cuanto oye la música y que se ríe como loca cuando su hermano juega a pillarla.

Y las estrellas. Son tu pasión, ves una estrella y te alegras. Pero eres tan inocente… Te encantan las estrellas que pintamos o que vemos en dibujos, con puntas. Sabes que están en el cielo, por la noche, con la luna. Pero cuando estamos en la calle y te las enseño en el cielo, nunca las ves. En el cielo sólo hay puntitos de luz, no están tus estrellas de puntas. Te quiero tanto por esa inocencia.

file000388815618

Me encanta tu lengua de trapo. Todas las palabras que sabes ya, cómo vas formando frases, cómo repites lo que no sabes. Y cómo ahora me llamas “mami”. Muero de amor.

Eres tan cariñosa. Te encanta dar besos. Pero de esos que das sólo porque tú quieres. Y cómo no te obligo a darlos, tú me los regalas siempre. Siempre me han molestado los comentarios que se les hacen a los niños para obligarles a dar besos. Y tú, si te manipulan, no lo das. Muy bien hija, los besos se dan sólo porque te apetece darlos.

Me vuelve loca tu risa. Te ríes feliz. Ya sabes hacer cosas para que riamos los demás. Tu juego favorito es ofrecernos algo de comer, y cuando casi nos lo has metido en la boca, te lo llevas corriendo y te lo comes tú, ¡poniendo una de tus maravillosas expresiones y riendo a carcajadas!

Pues sí, ya han pasado 2 años, 2 años maravillosos que me han hecho parar y mirar la vida con más calma. Todo gracias a ti.

¡Feliz cumpleaños hija mía! ¡Te quiero!

cumpleaños