No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Carrefour baby, desalentando la lactancia materna o cómo no tratar a una mamá bloguera

Cuando abrí el blog hace algo más de dos años, lo hice para contar mis experiencias en el tema de la maternidad, y también, mis conocimientos tanto en lactancia como en porteo, todo de forma altruista. Aunque muchos de mis conocimientos han sido pagados de mi bolsillo, siempre he querido compartirlos con otras madres, por si podía ayudar a alguien.

Entonces, un día apareció la oportunidad de “hacer publicidad” sobre un producto. Me ofrecieron probar algo y luego dar mi opinión sincera en el blog, y no desaproveché la oportunidad. Desde entonces, he tenido la posibilidad de conocer de primera mano grandes y pequeñas marcas, productos que he probado y que he usado personalmente y de los que luego os he dado mi opinión. Sólo en un par de ocasiones he cobrado dinero en efectivo, todo el resto de las veces me han pagado “en especie”, evidentemente, a fin de cuentas hago un trabajo, opinar sobre algo, y de alguna manera tengo que cobrar por lo que hago.

Pero siempre he sido muy consecuente con mis ideas y mis convicciones. En un par de ocasiones me han contactado para “probar y opinar” sobre papillas de cereales o comida infantil preparada y también sobre biberones y complementos de los mismos. Y claro, me he negado, sería absurdo e hipócrita por mi parte renegar de esas cosas y luego querer colaborar con ese tipo de marcas. También, cuando he usado algo que no me ha gustado, lo he dicho sinceramente o directamente, si algo no me ha gustado, ni me he molestado en opinar sobre ello.

Así, hace un par de meses, fui a una presentación de Carrefour, que habían sacado una nueva línea para niños de 3 a 10 años. Aquella vez ya comenté que no me hicieron mucha gracia los productos que ellos ofrecían para desayunar y merendar, pues me parecía todo de baja calidad y mucha azúcar (podéis leerlo aquí) pero también tenían productos de higiene, cosmética y otras cosas que pudimos probar en casa, como champús, cremas, tiritas… Por eso, cuando hace unos días Carrefour decidió hacer una nueva presentación de su nueva línea , que habían ampliado con más productos para los más pequeños y ellos mismos decidieron a que mamás blogueras querían invitar, decidí ir a conocerlos.

Pero la cagaron del todo conmigo y estoy segura que con otras madres que conozco también. Después de hablar de la marca, todo muy bonito decorado con sus logos, de darnos un taller y merendar, llegó la hora de irse. Y como siempre, nos dieron una bolsa con “regalitos” para que probásemos en casa.

No os podéis imaginar mi cara de sorpresa cuando llegué a casa y abrí la bolsa… ¡Un bote enorme de leche de fórmula! De verdad, creo que se me desencajó la mandíbula y se me salieron los ojos de las órbitas.

Me sentí ofendida y atacada. Yo, que defiendo la lactancia materna por encima de todas las cosas, yo, que respeto las decisiones de cada madre pero que nunca recomendaría fórmula a ninguna, yo, que nunca me vendería por una marca de leche artificial, yo, llegué a casa con un bote de leche de fórmula, 1 pañal y un bote de crema. Ellos se jactan de tener más de 120 productos en su línea infantil y ¿me dan para probar leche de fórmula?

Desde luego, hay veces que las marcas contactan con las mamás blogueras y lo hacen fatal. Y Carrefour ha demostrado ser una de esas marcas. Supuestamente, ellos iban a elegir a qué mamás querían invitar a la presentación, por lo que lo lógico era que leyeran un poco de qué iba lo que escribíamos. Sólo con eso, yo no debería haber ido. Ni otras mamás que conozco personalmente y que sé que también se habrán molestado con la leche de fórmula.

Me parece una vergüenza que una marca juegue así con la lactancia materna. Todos sabemos que la lactancia materna es lo mejor. Punto. También sabemos que las marcas de leches de fórmulas lo que quieren es vender, muchas veces a costa de pisotear lo que dice la OMS o UNICEF o la AEPED sobre la lactancia. Me molesta sobremanera. Pero me molesta más todavía que me hayan metido en medio, regalándome leche de fórmula. Hay cosas que me han dado las marcas que por algún motivo no he usado, pero que he podido regalar a otras mamis. Pero en este caso, mi ética profesional y mi integridad moral me prohíben regalar leche de fórmula a nadie, aun sabiendo que la usan.

Regalar leche de fórmula desincentiva la lactancia materna. El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna prohíbe la distribución de muestras u obsequios a las madres, familias o profesionales de la salud, cosa que Carrefour se ha saltado a la torera. Todo el código lo podéis leer aquí. Es cierto que en España esto sólo se aplica a la leche de inicio tipo 1 y no se aplica a la leche de continuación tipo 2, que es lo que nos regalaron los de Carrefour, pero aun así, me sigue pareciendo vergonzoso que jueguen con la salud de los bebés y con las madres.

Por ello, desde luego que Carrefour ha terminado para mí, no voy a volver a acudir a ningún evento que promocionen ellos ni daré ni una sola opinión positiva de sus productos por mi parte. Y voy a hacer llegar mi queja a donde sea posible, para evitar que “regalos” como estos vuelvan a suceder.

 

Sorteo segundo aniversario

¡Madre mía, cómo pasa el tiempo! A finales de Diciembre hizo 2 años que abrí el blog, para contar mis inquietudes, mis alegrías, mis penas, mis descubrimientos, y también, por qué no, para transmitir un poco de mi conocimiento en esto de la maternidad.

Durante estos dos años he tenido la suerte de cruzarme con personas que me han aportado mucho, algunas me han llenado con su presencia, otras me han reconfortado sólo con unas pocas palabras. Personas que han seguido mis publicaciones, que me han acompañado en mis momentos más duros, personas que han encontrado interesante las cosas que escribía y hasta lo han compartido con otra gente.

Y por eso, estas Navidades he contactado con algunas marcas, para preparar algo para todos vosotros, aquellos que estáis al otro lado. ¡Y vamos a hacer un sorteo!

Hay unos requisitos imprescindibles para participar:

  1. Seguir a las marcas colaboradoras en las redes sociales. Para ello, os dejo los links de Facebook/Twitter justo en la descripción de cada regalo.
  2. Compartir el sorteo de manera pública en vuestro perfil de Facebook. Esto es muy importante para que yo pueda verlo.
  3. Dejar un comentario en el blog con vuestro nombre de Facebook y los regalos a los que optáis.
  4. El sorteo finaliza el 27 de Enero de 2015
  5. Válido sólo para España
  6. Se verificará que el ganador cumpla todos los requisitos
  7. Los perfiles falsos no podrán concursar

Aquí van los preciosos regalos

Regalo 1:  Collares de lactancia y artesanía de Jenny

collar de lactanciacollar de lactancia (2)

Collares de lactancia y artesanías de Jenny nace en mi embarazo cuando empecé a interesarme por el crochet para hacer cosas para mi pequeña. Hablando con varias madres todas coincidían en que dando el pecho o el bibe sus bebés les tiraban por el pelo, arañaban o pellizcaban por su instinto de agarrar con las manos todo, así que decidí empezar a hacer collares de lactancia para que estuviesen entretenidos mientras comen o son porteados… a partir de aquí fui añadiendo más cositas como chupeteros, mordedores, sonajeros, pulseras de lactancia… todo los complementos para que mamá y bebé vayan a conjunto y sean los más originales. También se hacen láminas de nacimiento para tener todos los datos de nacimiento del bebé y láminas para dedicar unas palabras a toda la familia.

Los collares de lactancia sirven para que los bebés los agarren mientras toman el pecho, ya que ellos tienen la necesidad de agarrarse a algo por instinto y así la mami evita que le dé tirones de pelo o le pellizque. También se entretienen estirándolo y mordiéndolo cuando va en portabebés. Y cuando les comienzan a nacer los dientes se alivian mordiéndolo.

Realizados con bolas de madera y bolas de madera forradas con hilo de algodón. Estos materiales han pasado todos los controles de calidad alemanes según la norma DIN EN 71-3. Los materiales utilizados están libres de sustancias nocivas, óxido y níquel, y son resistentes al sudor y a la saliva. Al estar realizados en tejidos naturales, se impregnan del olor de mamá y al bebé le encantará como objeto de apego.

El set se compone de collar de lactancia, mordedor y chupetero a juego, modelo Acapulco.

Para optar a este precioso regalo (yo lo quiero para mí…) hay que hacerse fan de su página de Facebook 

También os dejo los enlaces a su Twitter y a Instagram, para ver las fotos de todas las cositas preciosas que hace. Y por supuesto, la Página web.

Regalo 2: Babero personalizable NinaNinó

ninaninó (2) ninaninó

«En Ninaninó reflejamos a través de nuestras ilustraciones el mundo mágico que ven los niños, formando parte de sus sueños y fantasías. Aplicamos a nuestra línea de ropa ese mundo, en el que los niños se verán identificados, haciendo volar su imaginación. Ofrecemos además la posibilidad de personalizar nuestras prendas e ilustraciones con cualquier idea que tengas.”

Ropa de cama, toallas, baberos, unos cojines preciosos, bolsas para la merienda, ropa, zapatillas e incluso porta documentos para proteger las cositas del bebé, todo lo podéis encontrar en esta preciosa tienda.

Para el concurso nos ofrecen un babero con bolsillo (Chino) de toalla (rizo americano algodón 100%) con ilustración y personalizable.

Imprescindible hacerse fan de su página de Facebook y también tienen Twitter para que os enteréis de todas las novedades. Y aquí está su página web, para que lo veáis todo.

Regalo 3: Body personalizado de Mi primer body

mi primer body (3) mi primer body (4) mi primer body

“No sé si a vosotros os pasa pero ninguna de nosotras sabe a qué hora fue, nuestra madres se lían, “¿o eso era tu hermano? Yo qué me voy a acordar de lo que pesabas…. pues así, pequeñita» Así son las madres… De ahí ha nacido este proyecto, su claim es «detalle al nacer para toda la vida» porque no creemos que una madre en su sano juicio pueda tirar esta «carta de presentación» al mundo. 

Con #miprimerbody lo que se busca es darle la palabra a tu pequeño ¿Qué crees que le gustaría decir? Pues haz que lo diga…. Querrá decir a qué hora ha nacido, lo que pesa y lo que mide… Será en el único momento de su vida que pueda estar orgulloso de tener sobrepeso, porque…. no nos engañemos, un bebé gordito es un bebé bonito…. ¿Y qué piensas que querría decir el recién llegado? Estamos convencidos que querría gritar a los cuatro vientos. «DEJA DE SACAR PARECIDOS» pero eso ya es a gusto del consumidor… igual alguien lo que quiere decir es que es de la «terreta» como nos dijeron en nuestro primer encargo en la lengua autóctona de la capital de Turia, o que quiere ir con mamá o que si llora es que algo olerá mal…. Ah, y otro detalle, la presentación, hecho con amor…”

Poco más puedo decir de este original proyecto, unos bodys preciosos para recién nacidos en los que cuentan su nombre, su peso, fecha, hora y una frase especial. Un recuerdo para toda la vida, un regalo precioso con mucho cariño, un detalle para toda la vida.

Y como no podía ser menos, el regalo para este concurso es un body personalizado con todos los datos de nacimiento de vuestro bebé. O para el bebé de un amigo, porque este sería un regalo perfecto.

Aquí os dejo su Twitter y su cuenta de Instagram donde podéis coger ideas. Y por supuesto, su página de Facebook de la que es obligatorio hacerse fan para optar al regalo. Podéis ver todas su cositas en la página web.

Regalo 4: Ropa serigrafiada de La Cosmonauta

cosmonauta

«La Cosmonauta la componen Mario -creativo- y Pilar -socióloga-. Una pareja de profesionales que un día decidieron variar el rumbo de su nave y apostar por el diseño y la estampación artesanal. 

Desde un pequeño taller ubicado en La Nucía –Alicante–, diseñan y estampan las aventuras de Cosmo sobre un montón de piezas: bodys, baberos, bolsas, camisetas, sudaderas, láminas, cuadernos… Cosmo es una niña que sueña con cohetes, estrellas y divertidos extraterrestres. Aparece en casi todas sus productos y siempre está dispuesta a imaginar nuevas aventuras. Sus productos se destacan por ser exclusivos, ya que sólo estampan 100 unidades de cada diseño y por tener precios realistas.

Sus prendas se venden principalmente en su página web, pero no es difícil verles en distintos Markets en donde el diseño sea su hilo conductor. Además ofrecen cursos y talleres sobre estampación a todo aquel que esté dispuesto a mancharse las manos de tinta.»

Y estamos de suerte, porque La Cosmonauta nos regala una prenda a elegir de entre todo su catálogo, que podéis ver aquí.

En esta ocasión hay que cumplir dos requisitos. Además de hacerse fan de su página de Facebook si optáis a este regalo tenéis que dejarme un comentario diciendo qué artículo elegiríais en caso de resultar ganadores. Aquí os dejo los links a tu Twitter y a Instagram para que no os perdáis ninguna de sus novedades.

Regalo 5: Cambiador plegable de Amb les manetes

cambiador plegable 12 cambiador plegable 13 cambiador plegable

“Diseño creativo para el mundo infantil 100% Handmade, personalizaciones y proyectos. Todo único y personal, y hechooo con muuucho amor. Diseño creativo para las mamás. Montaje de celebraciones (candy bar) para bautizos, cumples, comuniones, bodas, jubilaciones….Fofuchas y muchísimas cosas chupiii. Ya ves…¡¡¡Un mundo sin fin!!! ¿¿Te vienes??”

Amb les manetes es el proyecto de Laura, un montón de artículos todos hechos a mano con mucho cariño. Y para celebrar este aniversario, mirad que cosa más chula nos ofrece: un cambiador plegable, realizado en algodón 100%, por un lado con la tela a elegir por el ganador y por el otro lado de rizo súper suave. Es lavable a máquina y lo mejor de todo, personalizable con el nombre del bebé. Un artículo que nos vendrá de maravilla para poder cambiar a nuestros peques en cualquier lugar.

Como siempre, para concursar es necesario darle a “me gusta” en su página de Facebook.

Os dejo también los enlaces a su Blog, Twitter e Instagram, para que estéis siempre al día de todas sus novedades y de las cositas tan bonitas que hace.

Regalo 6: Collar con camafeo y mantita para bebé de La cestita del bebé

Camafeo Martina manta blanca

La cestita del Bebé somos una tienda especializada en regalos para bebés. En nuestra web puedes encontrar desde la clásica canastilla, prácticas y vistosas tartas de pañales, originales ramos hechos con ropita de bebé, hasta artículos para paseo y la habitación del bebé, sin olvidarnos de regalos para papás, mamás y hermanitos.

Probablemente el mejor momento de la vida de unos padres es el del nacimiento de sus hijos y una ocasión así requiere de un regalo especial. Por ello y para ello nuestra prioridad es día a día intentar ofrecer lo mejor, seleccionando productos que solo emplearíamos para nuestros propios hijos, mimando cada detalle, para que el resultado final sea digno de dicho momento.  El regalo perfecto para recordar ese momento tan especial e irrepetible. Todos nuestros regalos y canastillas están montados de forma artesanal con mucho cariño y mimando cada detalle.”

Cuando entréis en su tienda, veréis la cantidad de cosas bonitas que tienen, hay muchísima variedad para elegir. Próximamente va a haber una nueva categoría en la tienda, detalles artesanales, preciosidades realizadas de forma artesanal. Y para que empecéis a conocer estos detalles, La Cestita del Bebé nos ofrece dos regalos, pensando en la mamá y en el bebé: un Collar con Camafeo personalizado con tu foto. El collar está compuesto de un Camafeo de forma oval en color plata de 30x40mm y cadena con cierre del mismo color. Y una Manta para el bebé fina de tacto muy suave y topitos en relieve. Medidas: 75 x 100cm

Para participar en este sorteo, tenéis que haceros fans de su Facebook, imprescindible. Y aquí están los enlaces a su Twitter y al Blog y a la tienda online.

Bueno, ¿que os parecen los regalos? Una maravilla, ¿verdad? Pues ale, ya estáis perdiendo el tiempo si no os apuntáis al sorteo. Recordad que podéis optar a uno o a todos los regalos, lo que más os guste, pero me lo tenéis que dejar en los comentarios. El día 28 diré los ganadores en este mismo post y lo pondré también en las redes sociales.

¡Suerte!

EDITADO 29/01/2015 – ¡¡¡Por fin están aquí los ganadores!!! ¡Gracias a todos por participar y enhorabuena a los premiados!

Collar de lactancia
  • Verónica Maeso Berlana
Babero NinaNinó
  • Anna Vilà Reche
Mi primer body
  • Baberos y Claquetas
La cosmonauta
  • Eli Cáceres García
Cambiador Amb les Manetes
  • Mónica Prieto García
La cestita del bebé
  • nicole stephanie espinoza

Enhorabuena a todos los ganadores. Tenéis una semana de plazo para poneros en contacto conmigo y poder recibir vuestro premio.

La eterna pelea entre el biberón y la teta

Escribo esto a raíz de esta foto que publiqué en Facebook y que ha generado tantos comentarios.

regalo de biberones

La leche materna es lo mejor. Sin ninguna duda. No lo digo yo, lo dice la OMS, la EAPED, UNICEF y todas las organizaciones que se os ocurran. No hay más, es lo mejor para los bebés.

Que una madre decide dar lactancia artificial, me parece bien y la respeto, es su decisión, pero si yo me paso el día compartiendo y escribiendo sobre lactancia materna, es para que todas las madres conozcan que lo mejor es la lactancia materna. Luego, la que decide por su cuenta, por los motivos que sean, dar lactancia artificial, lo hará teniendo unos conocimientos.

Que una madre no da el pecho porque no puede, ese es otro cantar. Motivos físicos reales que impidan a una madre dar el pecho hay muy pocos, sólo en torno a un 2% de las madres tendrían algún problema de salud que impediría la lactancia. El resto de las madres que no pueden dar el pecho, ha sido por falta de información, por opiniones y comentarios, por no tener ayuda y apoyo. Es duro, pero es así.

Si todas las madres supieran que pueden dar de mamar, si supieran la manera correcta de ponerse al bebé al pecho para evitar grietas, si supieran que la lactancia a demanda funciona sin horarios, si no hubiese personas que hacen comentarios para minar la moral de una madre, si tuviesen a mano un grupo de apoyo con el que contactar en caso de duda, habría muchas más madres que dan lactancia materna y muchas menos que lo dejan o no lo intentan.

Os cuento un caso real, tan real como que me ocurrió a mí hace casi 13 años. Cuando nació Lucas, le puse a la teta. Mucha información me llegó sobre horarios y tiempos de tomas (incorrecta, desde luego), que ahora no vienen al caso. Cuando llegamos a casa del hospital, tuve una subida de leche que a mí me sorprendió. Lucas no podía agarrarse al pecho debido a la tensión mamaria que sufría. Nadie me informó, nadie a quien preguntar. Y mi entonces marido sentenció que el niño pasaba hambre porque mi leche no era buena. ¿Os imagináis mi dolor e impotencia? Supongo que muchas sí, porque habréis escuchado las mismas palabras. Con las mismas, se fue a la farmacia a comprar leche de fórmula y biberones. Y yo, sufriendo al pensar que mi leche no servía y que lo mejor era eso, le preparé un biberón. Por suerte para ambos, para Lucas y para mí, a él no le gustó nada. No sé si fue el sabor de la leche o la tetina del biberón, lo mismo me da. El caso es que no lo quiso y yo seguí intentando ponerle al pecho, sujetando mi pezón entre los dedos para metérselo en la boca. De ese modo se agarró y al vaciar un poco, pudo agarrarse mejor y seguir mamando. Y estuvo mamando 9 meses (no seguimos más tiempo por falta de información). Si en ese momento se hubiese tomado el biberón y se hubiese calmado, lo más probable era que hubiésemos terminado la lactancia y yo hubiese pensado que mi leche era mala o que tenía poca.

Cuando hablo y hablo y hablo de lactancia materna, no es por criticar a nadie, no es por ofender, no es por falta de respeto a las madres que no dan el pecho. Es por ofrecer información y si con esto, alguna madre consigue despejar sus dudas y consigue dar el pecho a su hijo, me habré dado por satisfecha.

Si el otro día me ofendió que en una farmacia regalasen biberones, fue por varios motivos. Muchas personas, muchas, os sentisteis atacadas y ofendidas. Y esa no ha sido nunca mi intención. Pero permitid que os aclare algo: la leche materna es lo mejor para el bebé. Y promocionar leches de fórmula está prohibido. Según el Real Decreto 867/2008,  no pueden publicitar preparados para lactantes: “Los anuncios de los preparados para lactantes cumplirán las condiciones (…) y contendrán únicamente información objetiva de carácter científico. Tal información no deberá insinuar ni hacer creer que la alimentación con biberón es equivalente o superior a la lactancia materna”. Se puede leer toda la normativa aquí: http://www.aeped.es/sites/default/files/4-boe_sucedaneos.pdf

Regalar biberones implica ofrecer a los padres la posibilidad de dar leche de fórmula. Algunas personas han apuntado que no pasa nada por tener un biberón en casa, si le das el pecho y no los usas. Está bien, en caso de que la lactancia vaya a las mil maravillas, no se usará el biberón, y punto. En caso de que no tengamos ninguna duda sobre nuestro poder, sobre nuestra capacidad, no pasará nada, quizás lo usen para regar las plantas. Pero ¿y en caso de dudas? ¿Y en caso de que el bebé coja poco peso (según los estándares en los que queremos bebés regordetes)? ¿Y en el caso de que llore y alguien te diga que pasa hambre con tu teta?.

Pero no sólo me molesta que en la farmacia regalen biberones. O en las cajas que les regalan a las mamás metan tetinas. No. Es que está tan normalizada la lactancia artificial que la gente regala cosas relacionadas sin preguntar. Durante mi embarazo me regalaron dos biberones. Y la cámara vigilabebés que compré ¡traía dos biberones de regalo! (eso ¿ es o no es publicidad sobre lactancia artificial?). Cuando Sara fue más grande usó uno para jugar que luego usé yo para regar las plantas y acabé tirando. Los otros se los di a una amiga que se sacaba leche y se la llevaba a la guarde de su hija cuando ella se incorporó a trabajar y me los pidió. Y durante el embarazo, también me ofrecieron regalarme un calientabiberones y un esterilizador. Menos mal que preguntaron antes de comprarlo y decliné la oferta. Eso es lo que me molesta, que la gente te regala estas cosas porque da por sentado que las vas a usar.

De vuestros comentarios en la página de Facebook, deduzco que la lactancia artificial está tan normalizada en nuestros días, que regalar biberones y todos los aparatos que conllevan nos parece lo más normal del mundo. Pero no debería ser así.

Si nos extraemos leche para que otra persona se la dé al bebé, porque la mamá no está, tampoco es necesario un biberón. Se puede administrar la leche con un vasito:

con una jeringa:

o con una cuchara:

¿Es necesario el biberón para dar al bebé zumos o infusiones? Pues no, primero porque un bebé no necesita nada de eso y segundo, porque puede tomarlo, como ya he dicho, por otros medios.

¿Necesitamos biberones y leche de fórmula en casa para algún apuro? Pues ya estamos naturalizando la fórmula. En caso de que el bebé tenga más hambre, se le pone más veces al pecho, todas las necesarias y ya está. Pero si el bebé tiene hambre y le damos un bibe…una toma de teta que nos saltamos. Y otro día otra vez, y otro, y al final, resulta que la lactancia ha durado menos de lo esperado porque no teníamos leche (será porque bajamos la producción al tener menos estimulación…)

Que hable de este tema,  que no me parezca bien que se haga publicidad de la lactancia artificial no quiere decir que juzgue a nadie. Ya he dicho que ante todo respeto. Respeto a las madres que han optado por la lactancia artificial directamente. Y respeto a las madres que aun optando por la lactancia materna, esta no pudo llevarse a cabo por las circunstancias que fueran. Tengo amigas que amamantan, que hacen lactancia mixta, que hacen lactancia artificial, y todas saben que defiendo la lactancia materna como la mejor forma de alimentación de los bebés, pero eso no nos ha impedido ser amigas, ¡vaya tontería la gente que lee entre líneas y se siente atacada!

Pero sí, me molesta que regalen biberones porque seguimos normalizando la lactancia artificial. Y no, no estoy juzgando a ninguna madre por alimentar a su bebé de una u otra forma. Esto no es cuestión de sectas ni de apuntar con el dedo, es cuestión de información. Y la lactancia materna sigue siendo lo mejor para los bebés. Como ya he dicho, respeto a la que decidió dar lactancia artificial. Y respeto a la que no pudo dar el pecho. En ningún momento he criticado a nadie por su manera de alimentar a sus hijos, sólo he criticado a esta sociedad que sigue normalizando lo que no debería ser. Pero informo con claridad por si alguna futura madre consigue una lactancia materna a demanda. Y si alguien se ofende, lo siento de verdad. Si alguien se siente mal, lo siento de verdad. De verdad, no entiendo por qué cada vez que se habla de lactancia materna, muchas mujeres se sienten atacadas y ofendidas y creen que se las califica de peores madres, cuando en ningún momento he hablado de la lactancia como forma de llegar a ser la mejor madre del mundo…

Pero si hubiera más información, más conocimiento, más apoyo, menos publicidad, menos biberones en series y anuncios de televisión, si la gente no regalase estas cosas, seguro que las cifras sobre lactancia materna aumentarían. Que regalen sacaleches y discos de lactancia.

¿Cuándo vas a dejar la teta?

Cuando me quedé embarazada, tenía muy claro que quería darle lo mejor a Sara y eso era, indudablemente, la lactancia materna. Siempre tuve claro que le daría el pecho, nunca me planteé otra forma de alimentarla. Y de la misma manera, nunca pensé cuanto duraría. Sabía que durante al menos 6 meses, sólo se alimentaría de mí y después, ya veríamos. En esos primeros meses, ya me tuve que enfrentar alguna vez a comentarios sobre si mi leche alimentaba, sobre si la niña no dormía toda la noche del tirón porque pasaba hambre o sobre si debería darle papillas con 4 meses porque estaba muy gordita y necesitaría más alimento. Evidentemente, no hice caso a ninguno de esos comentarios, y nuestra lactancia siguió, superó los 6 meses, el año, los dos años…y ahora tiene 31 meses y seguimos con la teta.

Sara, 31 meses, mamando y en bandolera

Sara, 31 meses, mamando y en bandolera

En estos meses, he oído multitud de comentarios al respecto de mi lactancia, y últimamente, el que más oigo es cuándo voy a dejar de darle la teta. Cosa que yo no tengo ninguna intención de hacer, a Sara le gusta, a mí me gusta, las dos estamos bien, y eso es lo que importa. Lo que verdaderamente me molesta es que las tetas son mías, la que mama es Sara, ¿por qué motivo tiene la gente que entrometerse entonces?

Las ventajas de la lactancia son muchísimas, eso ya está más que probado y ya he hablado de eso muchas veces, aquí en el blog, en la página de Facebook y en las cientos de ocasiones que he estado en reuniones de mamás y ha salido el tema. Está probado que el mejor alimento para nuestros hijos es la leche materna y que incluso, más allá de los 6 meses tiene multitud de ventajas, sigue teniendo beneficios aunque la niña tiene 31 meses, para ambas.

La lactancia a demanda pasa por muchas fases. Los primeros meses, te pasas las horas con la teta fuera, literalmente, pues los bebés maman muy a menudo. A medida que van creciendo y van incorporando nuevos alimentos a su dieta, la lactancia se reduce paulatinamente, de modo que con 31 meses puedo decir que mi hija mama unas 4 o 5 veces al día, y no las 12 o más que hacía los primeros meses. Aunque esto no es una ciencia exacta y dependerá mucho de cada bebé y de cada situación; por ejemplo, cuando Sara está cansada, enferma, triste o enfadada o cuando se encuentra rodeada de extraños, siempre quiere teta, para calmarse, y esos días, suele mamar más veces de lo que hace normalmente. Otras veces, está excitada por algo, como una visita a un parque de atracciones, y se le olvida mamar después de la siesta, porque sólo quiere salir corriendo.

Y todos esos momentos, yo los vivo positivamente (bueno, algún momento puntual ha habido también de no gustarme la lactancia, por ejemplo, si un día yo estoy enferma y ella reclama mucha teta). Y ella los vive de la misma manera, de forma positiva y natural, que es lo que es. Además de alimentada, ella se siente protegida y reconfortada. Y por eso me pregunto, si no le hacemos daño a nadie, si lo que hacemos es natural y bonito, ¿por qué la gente se empeña en seguir preguntando cuando vamos a dejar la teta?

Parece que culturalmente, dar de mamar a una niña “mayor” no está bien visto. Pero eso no siempre ha sido así. Hasta no hace tantos años, cuando las leches de formula aún no existían, todos los bebés mamaban, y las madres no se dejaban guiar por consejos sobre el tiempo de amamantamiento, puesto que dar el pecho era lo normal y los niños mamaban hasta bien mayorcitos. Hablo de niños de 5 o 6 años, podéis preguntar a vuestros abuelos si recuerdan cuando tiempo mamaron. En la época de la postguerra, cuando muchas personas no tenían alimentos que llevarse a la boca, los niños que mamaban eran los que estaban mejor alimentados. Hasta que empezó la leche de fórmula y las campañas de las compañías farmacéuticas para mermar la capacidad de las madres……Además, en otras culturas, dar de mamar es lo más normal del mundo

Ahora, por fin, parece que todo el mundo comienza a darse cuenta que la lactancia es lo mejor, lo normal y lo natural. Y dar de mamar está casi siempre aceptado. Aunque sigue habiendo gente que ve los pechos como algo sexual, no como algo biológico, por lo general, no suele haber problemas…siempre y cuando, el que esté mamando sea un bebé. Porque cuando el que mama es un niño más “mayor”, entonces sí que hay más miradas reprobatorias y más comentarios al respecto.

Y yo me pregunto, si de todos es sabido que la lactancia es beneficiosa para los niños, sin importar la edad que tengan, si los pechos son míos y a mí me gusta y no me molesta, si la que mama es mi hija y a ella le encanta, si no le hacemos mal a nadie… ¿Por qué la gente sigue preguntándome cuando le voy a dejar de dar el pecho? ¿Por qué hacen comentarios ofensivos al respecto? ¿Por qué le dicen a la niña que deje la teta, que ella es muy mayor y que la teta es caca? ¿Acaso la teta era caca cuando tenía 2 meses? ¿Qué ha cambiado desde entonces?

Hace poco me «recomendaron» un método para que mi hija dejase el pecho, evidentemente sin yo pedirlo. Si yo no he hablado de destetar a mi hija, ¿por qué la gente me ofrece formas de hacerlo? Bueno, mirad la historia. Una niña de dos años y pico, lactante, tiene que quedarse una noche a dormir en casa de su tía. La tía, sin preguntar a la madre, claro, se pasa la noche diciéndole a la niña que ella es muy mayor, que no necesita la teta para dormirse, que las niñas grandes duermen solas, que la teta es de bebé…. y no sé cuántas lindeces más. Cuando la pequeña vio a su madre al día siguiente, le dijo que ya no quería más teta porque ella era una niña grande. Y fin de la lactancia. Vamos, me hacen eso a mí, Sara deja el pecho por culpa de una tercera persona y yo tendrías unas cuantas palabritas con la persona en cuestión.

Cada lactancia es única y maravillosa, es un momento entre la madre y el bebé irrepetible. Y cada lactancia es perfecta, sea como sea. Da lo mismo si una madre le ha dado el pecho a su hijo unos días, unas semanas, unos meses o unos años. Cada madre y cada bebé deben decidir cuándo dejarlo. Yo tengo claro que no obligaría a Sara a dejar la teta, la lactancia seguirá mientras ella quiera, hasta que ella, por sí sola, decida dejarla. Y hasta que llegue ese momento, por favor, absténgase todo el mundo de seguir metiéndose en nuestra lactancia.

 

Día Mundial de la Lactancia Materna

Hoy se celebra el Día Mundial de la Lactancia Materna. Aunque en países como España, esta celebración se deja para la primera semana de Octubre, al coincidir ahora en plena época vacacional. El lema de este año es: Lactancia Materna: un triunfo para toda la vida.

Semana Mundial de la Lactancia materna

No voy a hablar de los beneficios de la lactancia, pues ya los he contado muchas veces. Sólo con echar un vistazo en mi blog, se pueden encontrar multitud de entradas que hablan sobre ellos.

Hoy quería hacer un repaso de nuestros casi 29 meses de lactancia. Y de nuestro triunfo y lo que supondrá para Sara en el futuro.

Cuando Sara nació, a los pocos segundos ya estaba enganchada en la teta.  Y en ese momento, supe que lo nuestro iba a durar mucho.

No diré que todo es fácil. Por suerte, yo tuve unos inicios muy sencillos, Sara se enganchó  bien, no tuve grietas, antes de salir del hospital ya me subió la leche, mamaba cada poco rato, cada vez que quería, sin estar pendiente de horarios ni de medidas. Pero también hubo algún momento dificultoso. Los primeros días, me dolían los pezones. No tenía ni una sola grieta, Sara cogía correctamente la areola y hacía una buena succión. Pero mis pezones se resentían. He leído en multitud de sitios que da de mamar no debe doler. Y es cierto. Pero no del todo. El pezón es un área sensible que por regla general, se pasa la vida tapada. Cuando de pronto se ve sometida a la succión, al ordenamiento de una lengua, unas 12 veces (o muchas más) de media al día y durante unos periodos largos de tiempo, se resiente. Pero no porque el bebé no se posicione bien. Eso puede dar lugar a grietas. Pero aunque hagamos todo correcto, el pezón estará “rozado” y necesita un tiempo para acostumbrarse. Si hiciéramos lo mismo en un dedo, succionar y rozarlo muchas veces seguidas, mucho rato…también nos dolería el dedo.

Después de unas tres semanas de tener el pezón “escocido”, lo que no me imposibilitaba para nada la lactancia, pero hacía molesto el enganche, todo volvió a su cauce. Hasta que Sara cumplió 6 meses. En esa época, empezó a morderme, a poner a prueba sus endurecidas encías. Y dolía, vaya si dolía. Con calma y paciencia, conseguí que dejara de hacerlo, siempre con cariño, explicándole que eso no se hacía e incluso retirándole el pezón cuando me mordía. Lo peor de aquella época fueron las noches, cuando de pronto, apretaba las mandíbulas y me apresaba el pezón con todas sus fuerzas. Uffffff. Menos mal que aquello también duró poco.

Después de eso, hemos tenido pocos malos momentos. Hace poco tiempo, que tardaba muchísimo en dormirse y ya me dejaba los pezones irritados de tanto mamar. O hace unos días, que se cayó y se rompió los dientes, y me rozaba con los picos en el pezón.

la foto

Quitando esas contadas ocasiones, en las que la lactancia no ha sido del todo placentera, aunque en nuestro caso, nunca ha sido realmente dolorosa, la lactancia ha sido, y sigue siendo, un vínculo  muy especial entre nosotras. Y no lo cambiaría por nada del mundo. Ahora que Sara habla mucho, oírla hablar de las tetas de mamá me encanta, ver como las abraza o les da besos, cómo comparte mis tetas con sus muñecas, cómo juega con ellas, cómo pacta conmigo mamá, un poquito de teta, ¿vale?, cómo se reía con gracia estos días en la playa, cuando me veía todo el día haciendo topless, y podía mamar a su antojo, si aparecía la teta de pronto por encima del colchón inflable en el que ella estaba tumbada, cómo me ofrece su teta y me dice mamá come

La lactancia me ha hecho aprender mucho. Me ha apasionado desde antes de nacer Sara y me sigue apasionando. Me ha hecho conocer a gente maravillosa. Me ha hecho investigar, aprender, formarme. Y me hace preguntarme, hasta cuándo durarán nuestros momentos mágicos. Y para celebrar el Día Mundial de la Lactancia Materna, voy a apagar el ordenador y a celebrarlo con mi hija.

El tiempo para conciliar el sueño

Sara tiene 28 meses. En todo ese tiempo, hemos compartido habitación y cama. Lo que en inglés se denomina co-sleeping y bedsharing y en España llamamos colecho, englobando los dos términos en uno.

Para nosotros, colechar, o compartir la cama, ha tenido (y tiene) multitud de ventajas. Desde la más importante, en los primeros días de vida de Sara, cuando en mitad de la noche se atragantó con una especie de mucosidad gigante, que no la dejaba respirar, y gracias a estar durmiendo pegada a mí, y empezar a dar manotazos (no hacía ningún ruido porque no le entraba el aire) yo pude despertarme, y salvarle la vida. Hasta ayudarnos a todos a descansar. El colecho, favorece la lactancia materna. Y ayuda al descanso nocturno. Como la mayoría de los bebés maman varias veces en la noche, el hecho de no tener que levantarse a la habitación de al lado a darle la teta, facilita mucho la tarea. Si, además, compartes cama, el bebé puede mamar sin casi despertar a la madre, o con despertares más breves. Además, cuando uno de los niños está enfermo, tenerlo durmiendo al lado nos ayuda a tenerlos más controlados, y también a estar nosotros más relajados. Muchísimos padres, con niños que duermen en otra habitación, cuando están malitos se los suelen llevar a su propia cama. Yo misma sigo haciéndolo también con Lucas, la última vez ya hace unos cuantos meses, pero me lo metí a la cama, yo en el medio entre los dos peques, y a Jose lo desterramos a la habitación de Lucas. Y qué decir de esos despertares, abrir los ojos y ver la cara de mi pequeña con una gran sonrisa, o notar sus manitas acariciando mi cara. Muchas veces, en mitad de la noche, simplemente, me despierto, la veo dormir feliz, y me vuelvo a dormir.

Los hábitos de sueño de Sara han cambiado bastante en estos 2 años. De despertarse a mamar unas 6 veces por noche, a dormir casi del tirón desde hace unos meses. Y todo ello, sin forzarla a nada. Ya sabemos que los patrones de sueño de los bebés no son como los de los adultos. Lo normal es que se despierten varias veces cada noche, eso lo saben la mayoría de los padres, cuando tienes un hijo, despídete de dormir bien durante muuuchos años. Aunque hay bebés que sí duermen del tirón desde el principio, o con pocos despertares, pero no es lo habitual. A lo que iba, que ellos solos van adquiriendo sus patrones de sueño, si los dejamos, de una forma respetada. Sin tener que forzarlos ni tener que someterlos a burradas conductistas para que “aprendan” a dormir solos a base de lloros.

Del mismo modo que su patrón de sueño nocturno ha cambiado, también ha cambiado la forma en la que se queda dormida. Al principio, simplemente, se dormía mamando. Un tiempo después, necesitaba pasearla por el pasillo, mamando en la bandolera. Un verano, en la playa, nos tocaba a su papá o a mí cantarle bajito, mientras la mecíamos en brazos. Una temporada empezó a coger muñecos para abrazarlos, aunque se dormía en la teta. Y así, variaciones varias. Todo este proceso de dormir, siempre me ha llevado entre 20 y 30 minutos, y luego podía salir de la habitación y seguir haciendo cosas……hasta ahora.

Ahora necesito consejo.

durmiendo

Desde hace algún tiempo, en casa dormimos bastante mal. Entiendo que después de la muerte de Jose, las cosas han cambiado. Raro es el día que me voy a la cama antes de las 2 de la madrugada. No puedo. Me meto en la cama y sólo puedo dar vueltas, pensar, preguntarme, llorar…vamos, que prefiere quedarme despierta. Al principio, algunos días tomaba medicación para dormir, pero nunca me ha hecho mucha gracia, y menos teniendo que estar pendiente de Sara. Ahora, simplemente espero a que sea muy tarde y se me cierren los ojos de sueño, tomo alguna infusión relajante y listo. Aunque no puedo dormir muchas horas seguidas, pero por lo menos no doy vueltas en la cama. Lucas también ha tenido unas cuantas noches moviditas. A veces, después de dejarle en la cama, se levantaba media hora después, porque no se podía dormir, y le tenía que hacer una tila o algo.

Y del mismo modo, entiendo que Sara, a su manera, también ha alterado su forma de dormir. Ella, aunque no entienda el motivo por el que no está su papá, sí que sufre porque no le ve, le llama, a veces le ponemos un plato y un vaso para comer, llora porque no viene…en fin, que ella también está alterada. Y lo entiendo. Su sueño nocturno no se ha visto afectado, sólo el momento de quedarse dormida. Y desgraciadamente, eso nos está afectando a todos.

Nunca me han molestado esos 20-30 minutos que necesitaba antes para dormirse. Mientras yo dormía a Sara, Lucas se duchaba, lavaba los dientes y preparaba la cama y luego ya teníamos un ratito para estar juntos. Hay que entender, que con una niña de 2 años, el rato que me queda para hacer cosas de “mayores” con Lucas es bastante escaso. Y él también necesita mi tiempo. Y eso se traduce en tiempo a solas para los dos por las noches. Pero desde hace algo más de 1 mes, esto no es así. Sara tarda más o menos, una hora en quedarse dormida, y Lucas se enfada, y lo entiendo. Algunas noches, cuando he conseguido salir de la habitación, el pobre ya estaba en la cama e incluso, un día estaba dormido. Él necesita un rato para disfrutar de su madre, contarme cosas sin que su hermana le interrumpa, poder ver algo en la tele sin tener que parar la peli mil veces, tumbarse encima de mí a que le acaricie el pelo sin que Sara venga corriendo a quitarle el sitio…

Los ratos de la teta empezaron a ser insoportables. Mamar más de media hora, con los dientes rozándome y su fuerza de succión, me destrozaban los pezones. Le pedía que se quitase, se enfadaba, lloraba, volvía a mamar, me ponía nerviosa…. Una noche, antes de dormir le expliqué un pequeño cambio. Le dije que le iba a leer un cuento, un poco de teta solo y a dormir. Un inciso para agradecer a Almu que nos haya hecho conocer a Lulú y su orinal, Sara se lo sabe de memoria y hasta lo “lee” ella sola. Yo lo compré en Amazon y a los dos días lo tenía en casa. Podéis leerlo todo en este post.

Bueno, pues esa parte ha funcionado. Leemos el libro, mama un poquito de cada teta y luego a dormir… Pero dormir, significa, ponerse a dar saltos en la cama, o a esconderse bajo las sábanas. A veces, pocas, se tumba directamente. Y yo con ella. Es requisito imprescindible que yo me tumbe y “que me duerma”, tengo que cerrar los ojos y hacer que duermo. Y con todo esto, se nos sigue yendo casi una hora, porque no para de dar vueltas y no se duerme. Y yo no puedo moverme de allí. Y el problema sigue siendo el mismo, que Lucas me está esperando fuera. Ya he intentado explicarle que mamá tiene que salir, que mamá va a hacer cosas, que se tiene que dormir, le he reducido la siesta a la mitad, la levanto pronto y la acuesto más tarde a ver si está más cansada y se duerme antes…hasta Lucas ha intentado quedarse con ella para que se duerme, pero ella no quiere, sólo quiere a mamá. Y mamá empieza a desesperarse un poquito, estando una hora así cada noche.

Nunca me he quejado del sueño de Sara. Siempre he sido consciente que su forma de dormir, sus despertares, eran normales. A veces he estado muy cansada, otras veces, menos, pero en general, lo he llevado bien. Pero ahora, no. Necesito consejo. Sé que debo tener paciencia, y si fuera sólo por mí, lo haría, pero no puede ignorar que tengo otro hijo que quiere que salga de la habitación para estar un rato conmigo. Por favor, ¿me contáis como hacéis vosotros para dormir a vuestros peques? Eso sí, ¡¡nada que implique castigos ni dejarla llorar, eh!!

Controversia sobre el sueño de los bebés

Llevo unos días un poco alterada con las cosas que se leen en los periódicos y que se ven en las nocticias. El otro día, el tema de las madres desnutridas que producen leche de mala calidad, y que ya me sacó de mis casillas. Así que me desahogué un poco.

Y en la tele, noticias sobre el sueño. Los comentarios de una “doctora” sobre el colecho, me dejaron de una mala leche…. Que si se puede aplastar a los bebés, que es malísimo dormir con ellos en la cama, que deben dormir en su propia habitación a los 6 meses y que si el colecho produce demasiado apego hacia la madre. ¡¡Pero vamos a ver, por favor!! Esta sociedad del desapego, donde se quiere hacer niños sin sentimientos, completamente desapegados de sus madres, donde se buscan sustitutos para el cariño de una madre en forma de muñecos y mantitas, a los que los pequeños se aferran porque no tienen un regazo seguro al que acudir… Según esto, la culpa es de los padres, claro, que no enseñan a dormir a sus hijos. Me parece a mi que no tienen mucha idea sobre los patrones de sueño saludables de los bebés, estos de esta noticia deben ser amigos de Estivill, aggg.

Me pone negra, de verdad. Porque el desapego, la falta de cariño, el llanto, el aprender a calmarse solos, no hace adultos sanos, ni mucho menos. No digo que se creen psicópatas, claro, pero todo esto sí se traduce en problemas a lo largo de la vida, y aunque de adultos, sean personas sanas y estables, aparentemente, en muchos casos, puede haber problemas debido a esta falta de cariño. Como el cariño, el respeto y el apego, son temas de los que hablo muy frecuentemente, a veces me llegan mensajes, de todo tipo. Mensajes ofensivos, de gente que me dice que por dar un cachete a un niño o dejarle solo llorando, no pasa nada (eso es lo que creen ellos). Pero también me llegan mensajes de personas que han vivido situaciones de desapego y que ahora, de adultos, siguen sufriendo. Una persona me mandó esta historia hace unos días y me ha dado permiso para publicar un fragmento aquí, para que veamos que los actos que tenemos con nuestros hijos cuando son pequeños, también tienen repercusiones en su futuro:

«Soy la primera hija de mis padres. Cuando nací estaban muy ilusionados, vivían en Suiza y había muchos adelantos que no había aquí en España. Entre ellos un libro que ha perjudicado mucho mi educación. Ellos lo compraron pensando que era lo mejor para mí, pero después de 30 años he de decir que no fue así. No recuerdo el nombre ni el autor, pero me han contado algunos de los consejos quedaba. Y es que, decía, que los niños tienen que llorar 20 minutos al día y después se callan. Que no hay que hacerles caso, que se acostumbran.
A mí, desde que llegamos del hospital, me dejaron en la cuna, que podía llorar, chillar, que nadie iba en mi búsqueda. Tanto es así que una vez me caí de la cuna y no se enteraron. No lo considero imprudencia, sino un accidente, pero me parece significativo tener a un bebé de seis meses sólo en una habitación.
Les llamaba la atención que cuando estaba en una habitación sola cerraba la puerta, necesitaba límites.
Todavía hoy, con treinta años y a punto de ser madre, necesito los límites afectivos que no me dieron de bebé. Hasta hace bien poco, tenía una pesadilla que se me repetía incluso estando despierta. Al principio, cuando era pequeña creía que era una pesadilla, ahora soy consciente que era una sensación que no podía expresar y de ahí mi angustia, la única forma que tengo de recordarla es de la manera en que la sentía. Es algo así como la memoria de la piel, por la que aprenden los bebés.
Bien, en esta sensación, me sIento muy, muy pequeña, y todo a mi alrededor es muy, muy grande. Todo está oscuro, ya podía hacer un sol espléndido, y hace frío. Me siento muy sola, quiero que vengan, me cojan, que pongan límites alrededor de mi diminuto cuerpo, pero nadie viene. Supongo que esta situación me ocurrió muchas veces, era bebé, estaba en la cuna y aunque llorara, porque quería compañía, no venía nadie, lo decía el libro.
Una vez lo comenté con una psicóloga y me dio esta interpretación, que posiblemente no fuese un sueño, sino una realidad vivida sin poder expresar lo que necesitaba.
El hecho de cerrar las puertas, me parece muy significativo, pues aún hoy lo sigo haciendo, estoy incómoda en espacios grandes y necesito tener objetos cerca que protejan mi cuerpo. Mi marido me llama exagerada porque en verano necesito dormir tapada, no soy exagerada, también paso calor, pero en mi inconsciente es mejor el calor que la desprotección.
Como digo, ahora voy a ser madre y me preocupa mucho que mi bebé sufra ese sentimiento de soledad que yo viví, porque, doy fe de ello, lo que le pase al bebé, le pasa al adulto.»

¿Veis cómo estos actos en la infancia sí tienen repercusiones en la vida adulta?

Con respecto al tema de que se puede aplastar al bebé, aclaro. En primer lugar, para dormir con el bebé hay que seguir unas normas básicas, como dormir en un colchón firme, sin cojines ni almohada sueltas que puedan tapar al niño, sin espacios por donde pueda caerse. Y los adultos, tienen que estar sanos y tener patrones de sueño normales. Si ambos padres son muy obesos, pues mejor no compartir cama. O en casos en los que uno o ambos padres sean alcohólicos, tomen algún tipo de droga o medicación para dormir. En estos casos, consumir sustancias puede alterar el sueño de los padres. También está desaconsejado en casos de madres fumadoras.  Pero ya está. El resto de los bebés pueden dormir con sus padres. Y tan a gusto. Como madre que lleva compartiendo su cama 24 meses con la peque, os diré que al principio, ni te mueves, te quedas en una esquina, quieta como un palo, y la peque se queda con la parte más grande de la cama. Con los días, te relajas un poco más, pero vamos, en cuanto la niña se mueve un poco, los ojos abiertos como platos. No me creo que un padre pueda quedarse dormido, moverse y aplastar a su hijo bajo su cuerpo sin darse cuenta, sin notar su cuerpo y sus miembros moviéndose para quejarse. No, siempre y cuando, como ya he dicho, no esté bajo los efectos de una medicación o sustancia que te haga dormir profundamente.

Por otro lado, el comentario sobre que el colecho favorece la muerte súbita. Al respecto hay varios estudios. Y en distintos estudios han llegado a distintas conclusiones. Las opiniones están encontradas. Si tenemos en cuenta que la lactancia disminuye el riesgo de SMSL y que el colecho favorece la lactancia materna, podríamos concluir que compartir cama es un dato protector. También, y como ya conté aquí, en mi experiencia personal con el colecho, compartir cama con tu bebé te hace darte cuenta de cosas que le pueden pasar que si está más lejos podrías no enterarte. Mi hija estuvo unos segundos sin respirar, se atragantó y de no haber sido porque estaba durmiendo a mi lado, no me habría dado cuenta y no quiero ni pensar lo que podía haber pasado. Y no soy la única, otras madres se han dado cuenta de que a sus hijos les pasaba algo grave gracias al hecho de dormir juntos.

El día 14 fue el día mundial del sueño, por eso ha habido varias noticias al respecto. Y ya leer este otro artículo  ha sido la gota que ha colmado el vaso.

Bueno, en primer lugar, el estudio del que hablan está presentado por una ¡¡marca de pañales!! Sí, esa marca que habla de que tu bebé, con su súper pañal, dormirá toda la noche. Uf, esto, como todo, huele a publicidad pura y dura, la pasta que se habrán llevado. Sólo les ha faltado decir que todos los problemas de sueño se solucionan usando sus pañales. Pero vamos al cuerpo de la noticia, porque estoy que echo humo.

Según este doctor, un bebé duerme mal por culpa de los padres, y al mes y medio ya debería dormir toda la noche. ¡Toma ya! ¡Vamos a cargarnos las lactancias! Y de paso, además de comprar la marca de pañales, nos pasamos a la leche de fórmula. La lactancia materna debe ser a demanda. Como la leche se digiere de forma muy rápida, es normal y lógico que los bebés hagan varios despertares para mamar. No es manía ni vicio. Se llama hambre, aunque algunos no quieran entenderlo. Además, por la noche, la leche materna cambia su composición, casualmente. Por la noche se segregan melatonina y triptófano en la leche, ambas sustancias que favorecen el sueño y que ayudan al bebé a ir cogiendo los ritmos de sueño nocturnos. Muy importante también es la prolactina, la encargada de la producción de leche, que también adquiere sus picos máximos durante la madrugada. La succión del bebé a esas horas activa la producción de esta hormona, que se encarga de producir leche para el día siguiente, de modo que dar de mamar por la noche sirve para asegurarse una buena lactancia.

Pero en el artículo aún hay más. La siesta. A los 5 años, el niño que duerme la siesta es anormal, suavizando la palabra patológico. Ufffffff. España, el país de la siesta por excelencia. Las virtudes de un descanso después de comer son ampliamente conocidas, tanto que hasta los chinos importaron la siesta y la implantaron en sus trabajos. Echar una cabezadita a media tarde hace que estemos más despejados para afrontar lo que queda del día. A mí, particularmente, me gusta tumbarme todas las tardes un rato con la pequeña, y el día que por alguna circunstancia no puedo hacerlo, lo noto muchísimo. Voy el resto de la tarde como zombi y al llegar la noche, me voy mucho antes a la cama porque no puedo con el sueño, quitándome el poco rato que tengo a esas horas para hacer cosas en el blog o en casa. Si esto me pasa a mí como adulto, ¿cómo no se van a sentir los niños? Habrá niños que necesiten descansar más y otros que lo necesiten menos. Pero vamos, que un niño se siga echando la siesta con 5, 8, 12 o 30 años, me parece lo más sano del mundo.

Según este estudio, el bebé tiene que aprender a dormirse solo, sin los brazos de los padres. De nuevo, el desapego. Los brazos son el lugar donde los bebés se sienten más seguros y protegidos, y es normal que se relajen y se queden dormidos. Y no hay nada malo en ello. Un niño de 6 años no va a seguir durmiéndose en brazos de su madre. Igual que uno de 8 no sigue usando pañal, o chupete o biberón, por poner ejemplos. Antes o después, todos lo dejan. Igual que antes o después, todos dejan de dormirse en brazos y también dejan de dormir en la cama de sus padres, mira por dónde. Todos pasan por distintas fases. Y si a mitad de la noche se despiertan asustados y necesitan el consuelo de su madre para volverse a dormir, no hay nada de malo en ello. Somos los únicos mamíferos que separan a sus crías para dormir. Es más, los adultos tienden a emparejarse y les gusta dormir en compañía, ¿por qué motivo no deben dormir acompañados los más desprotegidos de la casa?

Este doctor experto en sueño es totalmente conductista, de la línea de Ferber y Estivill, porque eso de que se vaya a calmarlo durante sólo dos minutos y luego se les deje solos… Aunque él diga que no sigue un método claro, pero vamos, que las pautas que ofrece van todas por ese camino. Y claro, va más allá, a aplicar los métodos también durante el día, dejarlos solos jugando en la habitación. Parece que sólo se busca que los  niños estén quietecitos, que no den guerra, que no molesten, que no sean niños, al fin y al cabo. Lo niños son niños y como tal deben comportarse, deben jugar y divertirse, deben compartir con sus padres muchos momentos, todos los que sean posibles. La infancia pasa muy deprisa, y luego nos arrepentiremos de no haber estado más tiempo con nuestros hijos.

No puedo con este tipo de noticias. No se dan cuenta los medios de comunicación del daño que hacen, de la cantidad de gente que lo va a ver/leer y que va a pensar que como sale en la tele o en un periódico, será que tiene razón. Me irrita sobremanera que den tanta importancia a estas cosas, en vez de fijarse más en otros aspectos de la infancia o de la educación más importantes, en vez de promocionar la lactancia, o el respeto, fomentan el desapego.

¿Madres desnutridas con leche de mala calidad?

Vamos a ver. Está muy bien que las enfermeras vayan al parlamento a quejarse de la falta de medios y ayudas y de la desnutrición que cada vez más personas sufren en España. Hay que poner freno a esto. Pero, por favor, las cosas bien hechas.

Después de leer esta noticia estoy muy enfadada.

No se puede decir cosas como “cada vez hay más madres malnutridas cuya leche para sus bebés no contiene todos los nutrientes necesarios”.  O que “Pasados los seis meses, muchas madres no pueden tampoco comprar leche de fórmula adaptada a sus hijos, con lo que se están detectando casos de bebés que toman leche de vaca, la única que sus padres pueden permitirse comprar o la única que les dan en los bancos de alimentos”

La lactancia materna es el principal alimento de los bebés. No la leche de fórmula, ni mucho menos, la de vaca. Es cierto que en este país cada vez  hay un umbral de pobreza mayor, pero las madres lactantes siguen fabricando leche de calidad para sus bebés. La cantidad va en relación con la estimulación. Si se pone al bebé al pecho, este sacará la cantidad de leche que necesite para su alimentación, y con todos los nutrientes necesarios. Porque nuestro cuerpo es una máquina, y es perfecto y produce el alimento perfecto para nuestras crías. ¿Acaso en países realmente pobres, en alguna zona de África, donde las mujeres están raquíticas, no siguen mamando los bebés?

La poderosa industria farmacéutica sigue metiendo sus manos en todo. ¿Cómo que pasados los 6 meses las madres no pueden comprar leche de fórmula? Pues claro que no, porque es carísima y además, no es necesaria. Pasados 6 meses, las madres deben seguir dando el pecho a sus hijos, pues esta sigue siendo la principal fuente de alimentación de los bebés hasta los 2 años, y más allá si se quiere.

Me da lástima ver a mujeres pidiendo leche para alimentar a sus hijos, rascándose el bolsillo para comprar botes de leche de fórmula cuando en sus manos y en sus tetas, tienen todo el poder. Y no me valen los típicos comentarios de que algunas mujeres no tienen leche, de que algunas mujeres no pueden dar de mamar, de que se les termina la leche, de…. No digo que estas mujeres no lo crean, no crean que no tengan o no puedan. Claro que lo creen. Pero es por falta de información. Y por culpa de estas políticas que no promueven la lactancia materna, que además de ser el mejor alimento para nuestros hijos, es gratis. Y perfecta. Y previene enfermedades.

En vez de donar leche de fórmula, se debería facilitar el acceso a grupos de lactancia, dar apoyo desde el embarazo. Y dejar de escribir noticias como estas, en las que hablan de la desnutrición de las madres como excusa para dar fórmula a los niños; en la que hablan de que a partir de los 6 meses los niños tienen que tomar sustitutos de la leche materna.

Uf, ¡¡que indignada estoy!!

Formación en lactancia

Estoy muy contenta. La semana que viene empiezo un curso de formación en lactancia. Es cierto que no es para ser asesora, ni mucho menos, consultora, por desgracia, este tipo de formación, se queda fuera de mi alcance, por el tema económico.  Es una pena que en este país, las cosas funcionen así de mal (como tantas otras) y la mayoría de la gente que quiere formarse, no sólo en lactancia, también en cualquier otro ámbito, tenga que costearse esos estudios. Durante un montón de años, me dediqué a pagarme cursos, para completar mi formación como enfermera. Luego, cuando empecé a pagar hipoteca, coche, a tener hijos…la formación quedó relegada a un segundo plano, por lo menos, la que hay que pagar. Por suerte, de vez en cuando, en el hospital, todavía imparten cursos de formación gratuitos.

Y eso es lo que voy a hacer la semana que viene. Y la siguiente. Me han concedido un curso de actualización en lactancia. Ya me conocéis, cómo me gusta este tema, cómo llevo tiempo actualizándome, informándome, recopilando información e intentando aprender cada día un poquito más. Y ahora, voy a seguir haciéndolo. Aunque siga sin ser asesora de lactancia, por lo menos para mí, la meta (y la teta) estará un poquito más cerca. He conseguido que me admitan en un curso presencial.

Y la cosa no acaba ahí. También he empezado a hacer un curso a distancia que me parece bastante interesante por sus contenidos. Es un curso de enfermería maternal y del recién nacido, y además de tratar temas como el embarazo, el parto y el puerperio, ahonda un poco más en temas que van bastante con mi forma de pensar:

  • Alternativas al parto hospitalario: parto acuático, parto en casa, birth centres.
  • Parto en otras culturas
  • Métodos no farmacológicos del alivio del dolor durante el parto
  • Y un capitulo completo sobre lactancia materna: anatomía y fisiología, problemas durante la lactancia, falsos mitos y promoción de la lactancia materna.

Me ha encantado descubrir que en todo el curso no se menciona para nada la lactancia artificial. Parece que poco a poco, el personal sanitario empezamos a remar todos en la misma dirección.

Ya veis, ahora en poco tiempo, voy a aprender muchas más cositas de las que sé. Y espero ir haciéndoos partícipes de mis conocimientos. Lo que me temo es que tendré el blog un poquito más abandonado, porque me tocará estudiar por las noches, aunque los fines de semana intentaré actualizarme un poco y programar alguna entrada.

Gracias a todos por estar al otro lado, por leerme y hacer que estas cosas me hagan mucha ilusión.

Ya soy donante de leche materna

Conocí la existencia de los bancos de leche humana cuando estaba embarazada de la pequeña. En aquellos momentos, me planteé la opción de donar leche cuando la lactancia estuviese establecida. Y la peque nació.

La verdad es que no me informé mucho. Conocía la existencia de otros bancos donde tienen servicio de recogida a domicilio. Pero en Madrid no ofrecen ese servicio. De pronto, me encontré  con una niña pequeña que mamaba a demanda, un hijo mayor que requería mucho mi atención y un horario de mañana en el banco del hospital que no me venía bien para compaginar. Ya digo que en ese momento no me informé bien del todo. Pensaba que tendría que ir varias veces a la semana, o una por lo menos, y no sabía cómo iba a apañarme con la peque. Así que lo dejé pasar. Y muchas veces me arrepentí.

Tiempo después, el tema de la donación volvió a rondarme, pero en esta ocasión, y de nuevo por falta de información, no lo hice porque la peque ya tenía más de 1 año y alguien me había dicho que no recogían leche de bebés mayores de esa edad. Así que de nuevo lo dejé y me volvió a dar pena.

Pero hace unos días, gracias a un grupo de mamis, la situación volvió a surgir. Aunque esta vez con toda la información por delante. Y aunque la peque está a punto de cumplir los dos años, en  el banco recogen mi leche y están encantados con que sea donante.

Os cuento a grandes rasgos. Para ampliar información, os recomiendo que leáis esta entrada que hizo mi amiga Almu hace sólo unos días. Ella explica a la perfección qué es un banco de leche, los hospitales donde se puede donar leche en España, la forma correcta de hacerlo, los requisitos. En cada hospital deben tener sus normas, aunque imagino que más o menos, será igual en todos los sitios.

Yo quiero hablar de las facilidades. De esas cosas que no sabía al principio, y por las que no llevo donando desde hace tiempo.

Banco de leche - Hospital 12 de Octubre

Banco de leche – Hospital 12 de Octubre

Primero está el tema de la recogida. El banco de leche humana del hospital 12 de Octubre de Madrid funciona de lunes a viernes de 8 a 15,  pero eso es sólo para las labores administrativas. Para hacerte donante, abrir la historia clínica con tus datos de salud, hacerte la analítica, firmar el consentimiento y todas esas cosas, sí hay que ir dentro de ese horario. Pero una vez certifican que puedes donar, ya no hay que ceñirse a esos intervalos tan cortos. Al estar dentro de la unidad de neonatología, la entrega de leche se puede realizar las 24 horas del día, los 365 días de la semana, pues siempre hay médicos de guardia. Es más, ni siquiera tiene que ir la madre a entregar los botes, puede ir un familiar o cualquier otra persona. Fácil ¿no? Sólo piden que si se va a entregar leche fuera del horario habitual, avises antes por teléfono, por si vas a necesitar que te den botes vacíos o pegatinas identificativas, para dejarlo preparado. Así que tener un bebé pequeño, que nos complica un poco los desplazamientos matutinos, ya no es un problema, ¡¡puede llevar la leche tu pareja el sábado por la mañana!!

Otra de las cosas que a mí me echó para atrás fue la cantidad de veces que tendría que sacarme. Pues de nuevo, facilidades. No hay ningún tipo de obligación, es totalmente voluntario, cada mamá puede sacarse las veces que quiera. Puedes hacerlo cada día o sólo de vez en cuando. No hay cantidades mínimas. No es una obligación. Lo único que piden es que una vez extraída y etiquetada, con la fecha de la extracción, la lleves al banco de leche antes de 1 mes, para que a ellos les dé tiempo a analizarla y tratarla para poder dársela a los bebés sin que pierda sus propiedades.

La Comunidad de Madrid ha ampliado el dinero destinado al banco de leche, de modo que dentro de unos días, van a llevar la leche recogida a otros dos hospitales más de Madrid. Allí, me enseñaron las instalaciones y a los bebés a los que va destinada la leche. Por lo general, los beneficiados son los bebés prematuros, cuyas madres no pueden darles de mamar por algún problema, como que estén enfermas o algo. Aun así, allí fomentan la lactancia y vi a varias madres haciendo el piel con piel con sus hijos y dándoles el pecho. ¡Que necesario es que las unidades neonatales sean así, abiertas, y que bebés y mamás puedan estar juntos todo el tiempo del mundo!La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido. Disponer de leche materna para la alimentación del recién nacido enfermo disminuye las complicaciones digestivas y mejora su evolución y esto se consigue, gracias a la donación de madres lactantes.

Pues ya veis que donar leche es muy fácil. No es necesario invertir grandes cantidades de tiempo, ellos te facilitan las cosas para la recogida, como botes estériles, nevera y hielo. Y con un poquito de nuestra leche, ayudamos a que pequeños indefensos, que necesitan muchos cuidados, tengan la mejor alimentación posible y se recuperen antes. Si tienes un hospital cerca, no lo dudes, yo me siento genial con mi pequeña muestra de solidaridad.