No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Archivo para mayo, 2015

Hoy leemos: Monday & May contra el doctor Lecter

Pues como de vez en cuando hablo de libros y ya está claro que Sara  y yo leemos, también es lógico que Lucas sea un devorador de libros. A lo largo de sus años lectores ha pasado por todas las etapas, la de libros con ilustraciones, libros con pocas letras, libros con más contenido de letras y menos dibujos y ahora ya, libros para adolescentes o algunos de los libros míos (ahora ha terminado de leer El clan del oso cavernario).

En esta ocasión vamos a hablar de un libro orientado a preadolescentes. Se trata de Monday & May contra el Doctor Lecter, de Lilian Wallaby. En realidad la escritora del libro no es ella, aunque sí es la autora de las historias. Me ha resultado curioso conocer el caso. Resulta que esta anciana mujer era analfabeta pero contaba historias fantásticamente. Y dos escritores y un ilustrador español fueron a conocerla y de este modo, empezaron a plasmar e ilustrar sus divertidas historias en el libro que ahora tenemos delante.Monday & May

En palabras de Lucas, el mejor crítico posible” el libro trata de unos niños que están contra el cambio educativo de su instituto. El Doctor Lecter realiza un montón de cambios que hace que todo sea un caos y los hermanos Monday & May deciden poner fin a todo ese embrollo. El libro está escrito en primera persona, contado de la mano de los dos hermanos y tiene bonitas ilustraciones. Me ha gustado la trama y poder valorar las cosas que tenemos, a veces las cosas que queremos pueden ser peores. Aunque a ojos de Lucas, el libro se le ha quedado “un poco corto”. El libro está dirigido según la web a niños de entre 10-14 años, aunque la realidad es que es un poco más infantil. Lo hemos encontrado gracioso pero más adecuado a niños a partir de los 7-8 más o menos. Así que si tenéis niños de estas edades o que hacer algún regalo, es una buena idea. Os dejo el enlace del libro por si queréis echarle un ojo.

Y vuelvo a recordaros el súper sorteo que Boolino lleva a cabo, de la mano de Madresfera, con el reto #1000. Podéis ganar un iPad mini sólo por suscribiros a sus cajas de fomento de la lectura. Podéis suscribiros de forma mensual, trimestral o anual y siempre podéis daros de baja cuando queráis. Además, si probáis la Book Box desde este enlace, obtendréis un 5% de descuento. Hay cajas Book Box para todas las edades y podéis elegir entre varias. Además del libro elegido, viene llena de actividades que les encantan a mayores y pequeños. Mirad lo contentas que se pusieron Sara y mis sobrinas al abrir nuestra última Book Box. ¡Diversión para rato!Boolino Book Box

Portabebés y niños mayores: sí se puede

Si tenéis niños mayores, y con mayores me refiero a que tengan más de 18-24 meses aunque para mí siguen siendo pequeños, seguro que más de una vez os han dicho que ya son muy grandes para cogerlos en brazos. Aunque llevarlos en la silla de paseo más allá de los 3 años no está tan mal visto…

Ya sabemos que en esto de la crianza a todo el mundo le gusta opinar. Y la gente opina que a partir de cierta edad ya tienen que andar solos, que están mal acostumbrados.

Con Lucas me pasó. Recuerdo el verano en que él tenía 3 años. Fuimos a pasar el día a un pantano y para llegar tuvimos que andar un caminito escarpado de piedras. A la hora de volver, después de todo el día jugando en el agua, el niño estaba cansado, igual que el resto de los adultos. El caso es que en el camino de vuelta me pedía que le llevase en brazos. Yo iba con mochila y varias cosas e intentaba darle largas, más que nada presionada por el resto de la gente, que me decía que era muy grande y tenía que andar también se lo decían a él. Después de unos minutos llorando y guiada por mi instinto materno más que por las palabras de la gente, dejé las cosas en el suelo, cogí a Lucas y terminé de hacer el camino con todas las cosas a cuestas como pude y escuchando comentarios del tipo “eres muy blanda”, “el niño hace contigo lo que quiere”, “no deberías haber cedido”. Evidentemente, Lucas dejó de llorar y hasta se quedó dormido, pobrecito, estaba cansadísimo y sólo necesitaba los brazos de mami. Y fijaos que igual que se me han olvidado muchas cosas de cuando Lucas era pequeño, ese detalle no lo he olvidado nunca.

10 años después, la situación se repite, pero en esta ocasión no dejo que las palabras de nadie me influyan ni un solo segundo; cuando Sara pide brazos, la cojo enseguida. Y si llevo encima algún portabebé adecuado a su talla/peso, mejor que mejor.

Vuelta a casa después de un largo paseo

Vuelta a casa después de un largo paseo

Íbamos camino al cole la otra mañana. Del coche a la guardería hay unos 150 metros como mucho, dependiendo de dónde aparques. Según bajamos del coche Sara me pidió brazos, y así íbamos las dos tan contentas, ella quitándome pelos que se me habían escapado de la coleta de la cara y yo dándole besitos en la nariz, cuando nos juntamos con una niña de su clase y su papá. La niña iba llorando a voz en grito, pidiéndole a su padre que la cogiese en brazos. Y el padre le decía que no la cogía, que las niñas mayores iban andando (imagino que nos miraría por el rabillo del ojo a las dos con mala cara). Vamos a ver, mayor, mayor no es que sea, pues debe tener 3 años y poco. Y tan solo eran 100 metros hasta la puerta de la guarde. ¿Tan difícil era cogerla unos segundos y calmar su llanto? ¿Dónde está el límite de edad para llevarlos? Cuando los adultos estamos cansados, si hubiese alguna manera de que alguien nos llevase ¿no la aprovecharíamos? Conclusión, Sara llegó tan contenta y su amiguita llegó toda llorosa.

Todo el día por el centro de Madrid

Todo el día por el centro de Madrid

Parece que queremos hacer a los niños mayores antes de tiempo. Todo llegará, no hace falta correr. Muchos padres quieren que los niños se sienten solos con 5 meses y les fuerzan; quieren que antes del año estén andando y les obligan a permanecer de pie; quieren que coman comida de mayores antes de tiempo y con 4 meses les meten papilla; quieren que duerman solos y les obligan a pasar por un calvario para que “aprendan” a dormirse; quieren que dejen la teta porque “tan mayores” ya es vicio; y quieren que anden solos porque con 3 años ya no tienen derecho a estar cansados.

¡Jolines qué prisas! La infancia dura muy poco, un día nuestro bebé se sienta sin haberle enseñado, se pone de pie sólo y anda sin haberle sujetado, comen comida de nuestros platos, piden dormir en sus camitas, dejan la teta, no quieren que les llevemos e incluso un día no quieren que les demos un beso a la puerta del cole y otro día ya no quieren que les acompañemos al cole. ¿Por qué forzar esas situaciones? Os aseguro que luego las echaremos de menos. Yo no me hago a la idea de que un día Sara deje la teta, no quiera compartir cama conmigo o no me pida bracitos. Para mí, esos momentos son únicos e irrepetibles y se pararán, vaya si se pasarán. Y no, mi hija no está malacostumbrada, al revés, mi hija está bienacostumbrada y a pesar de todo lo que hago en contra de los consejos de los opiniólogos, mi hija come de todo, a veces me pide dormir en la habitación de su hermano y anda, corre y trepa por todos lados.

Pasando un agotador día de campo

Pasando un agotador día de campo

Los niños siguen siendo niños y seguirá habiendo veces que nos necesiten mucho, que estén cansados y necesiten nuestros brazos, o simplemente, quieran un poco de mimos. Por eso, no deberíamos dejarlos llorar y no cogerlos, deberíamos llevarlos en brazos si es lo que ellos necesitan.

Es cierto que pesan, y según crecen, cada vez pesan más. Pero para todo hay soluciones. Podemos usar un portabebé destinado a niños más mayores, como una mochila toddler, un mei tai grande o usar la bandolera o el fular, pues se adapta a la perfección. Por ejemplo, llevar un portabebé ligero en el bolso nos solucionaría muchos problemas. Si no tenemos un portabebé, podemos llevarles a caballito, que el peso se reparte mejor, podemos pactar con ellos llevarles sólo ratitos, pues pesan, o podemos turnarnos entre varios para llevarles. Pero no les digamos que no y les dejemos llorar. Un día nos daremos cuenta que hace tiempo que no nos piden brazos y entonces lo echaremos de menos.

Consejos para amamantar “adecuadamente” en clave de humor

Hace unos días encontré este artículo, que habla en tono de humor sobre cómo amamantar “apropiadamente”. Tengo que decir que me resultó bastante gracioso, evidentemente, leyéndolo como la broma que es. Dirigido a todas esas madres a las que alguna vez nos han mirado/criticado/comentado. Y a todas esas personas que ven la lactancia como algo sucio o dañino para la vista. ¡Viva la lactancia materna en libertad!

Has decidido amamantar. ¡Fantástico! La lactancia materna es una maravillosa manera de alimentar a tu bebé a la vez que estableces un fuerte vínculo afectivo. Lamentablemente, la leche materna sale de los pechos, por lo que hay unas reglas básicas que tienes que cumplir.

Como sabes, la modestia (femenina) es un valor altamente protegido en la sociedad moderna, a menos que seas una modelo de portada de revista o de un vídeo musical, exponer tus ubres femeninas es algo totalmente inadecuado. La ciencia ha demostrado que los pechos son básicamente grandes vaginas. Sólo tú y tu pareja deberíais verlos… Sólo porque tus pecho-ginas estén llenos de leche, no significa que tengas que agitarlos a tu alrededor.

«No me expongo mucho cuando amamanto.» Esta es una excusa común de las madres exhibicionistas. El hecho de saber que tus pezones pueden ser visibles en cualquier momento es ofensivo y una tentación para los hombres casados o recién prometidos.

Historias reales:

«Vi a una mujer amamantando en un parque y el deseo se apoderó de mí. Dejé a mi esposa ese mismo día.» – John,  34 años, Nebraska

«Yo era un hombre casado con ocho hijos. El mes pasado vi a una mujer amamantando a su bebé en un parque. Ahora estoy casado con ella.» – Luke, 45 años, Dakota del Sur

«Hace dos años era un exitoso director ejecutivo de importantes negocios. Entonces vi a una madre amamantando. Me obsesioné con los pezones y perdí mi trabajo. No puedo llegar a fin de mes.» – Anthony, de 45 años»

Ninguno de nosotros orinaría en público (sobrio), así que por favor, muéstranos la misma cortesía y libera tu néctar materno fuera de la vista.

Nota: Orinar en público y amamantar en público es lo mismo porque en ambos casos sale líquido. Llorar en público es diferente porque sucede por encima del cuello. Si puedes amamantar por las cuencas de los ojos, adelante.

Aquí hay algunos consejos que las madres deben y tienen que adoptar para ayudar a que el resto de nosotros se sienta cómodo.cobertor lactancia

Consejo #1: Utiliza un cobertor – Siempre. Hay muchos modelos fantásticos en el mercado. Damasco. De encaje. ¿O qué tal un arrullo (si fue lo suficientemente bueno para calentar al niño Jesús, es lo suficientemente bueno para tu hijo)? Las estadísticas muestran que a los seres humanos les encanta estar en espacios confinados. Los bebés están en camino de convertirse en seres humanos completos, por lo que esto se aplica a ellos también. Yo personalmente como muchas de mis comidas bajo una sábana ajustable en mi habitación y lo encuentro bastante agradable.

Por favor, no uses el verano como excusa para mostrar tus envases de leche color carne. Justo la semana pasada me comí un italiano entero bajo un edredón hecho a mano, a 32ºC, piel con piel con un amigo íntimo para simular la lactancia verano. ¿Teníamos calor? Sí. ¿Estábamos incómodos? Sí. ¿Uno de nosotros perdió brevemente la conciencia? Sí. ¿Sometimos a alguien a ver pezones? NO.

No te dejes engañar, la importancia de la circulación del aire ha sido exagerada por los políticos. Diez de cada 10 bebés informaron sobre la agradable sensación de respirar repetidamente CO2. Hay mujeres que pueden amamantar sin que nadie sepa lo que están haciendo. Si ellas pueden, tú también puedes porque todos los bebés son iguales.

Si tienes un hijo rebelde/malo que tira del cobertor en un intento desesperado de respirar aire fresco y ver el mundo que le rodea, considera  algún tipo de entrenamiento casero. Es tu deber enseñarle la diferencia entre el bien y el mal. Si tu bebé no responde a la disciplina y sigue buscando oxígeno, coloca dos pajitas en su nariz, estilo buceador, para que el aire fresco pueda pasar por debajo del cobertor de arpillera sin hacernos vomitar a todos por ver la carne de tus tetas.

¿Te preocupa la decencia?  Ve un paso más allá y evita que el viento te destape y exponga tus pezones desnudos cosiendo pequeñas pesas en las esquinas de tu cobertor de amamantamiento.

Consejo #2: Usa un cuarto de baño – ¿A quién no le gustan los servicios públicos? ¡Están llenos de olores y sonidos exóticos! La próxima vez tu bebé comience a quejarse pidiendo un chupito de tu goteante pecho, corre al retrete  más cercano de tu ciudad.

Amamantar de pie mientras intentas evitar bacterias y sosteniendo a un niño que se retuerce tiene la ventaja de fortalecer tus músculos principales. Esa barriga postparto se irá antes de que te des cuenta, haciéndote más atractiva para el público en general. ¡Es verano, después de todo, temporada de bikini!

¿No hay percha para la bolsa de pañales? Ponla en el suelo o en el lavabo. Cuando llegues a casa, la limpias con una solución de lejía y agua para eliminar cualquier resto de materia fecal.

Si has usado tu útero más de una vez y tienes un segundo, o peor, un tercer hijo a cuestas, pídeles a los bichos que te acompañen al servicio por su seguridad. ¡Es como una fiesta! No te preocupes, si los has educado con rectitud no tocarán nada.

Ten en cuenta que amamantar a los bebés dura entre 10-15 minutos, por lo que estarás fuera antes de que te des cuenta. Si has sido maldecida con un bebé que mama durante 20 minutos o más, córtale cuando mejor te parezca. Eso le enseñará a darse más prisa. Lleva un registro de sus mejores tiempos en el iPhone y dale  pequeñas recompensas (como un abrazo o un beso en la sien) por ahorrar minutos.

Los niños son para verlos pero no para oírlos, así que si eres lo bastante grosera como para llevar a un bebé a un restaurante público, es tu responsabilidad levantarte de la mesa e irte al baño a amamantar.  Tu comida estará esperándote cuando vuelvas. Si se altera tu apetito por el olor de las aguas residuales, considéralo como una ventaja fantástica para perder peso y agradécelo. ¡Vas a estar estupenda con ese bikini!

El mensaje es sencillo: independientemente de lo que estés haciendo en público, lo dejas y te vas a un área privada. ¿Estás de compras? Vuelve a tu coche. ¿Has aparcado muy lejos? Busca un vagón abandonado. Piensa en los demás.

Consejo #3: Cuando salgas de casa, cambia a biberones – Si tu bebé no los ha usado antes, la culpa es tuya por no preparar a tu hijo para el mundo real. Todo el mundo sabe que es muy fácil para los bebés cambiar entre el pecho y los biberones y no afectará en absoluto a su capacidad para seguir con la lactancia materna en un entorno social apropiado (tu dormitorio en la oscuridad).

Extraerse leche materna es simple, rápido y fácil. Las madres capaces saben cómo sacarse tres litros y medio de leche en menos de siete minutos. Cuando tengas que salir de casa, ¡sólo coge algunas de tus emisiones refrigeradas! Si tus pechos se ponen dolorosamente hinchados o duros al tacto por haberte saltado tomas, quédate tranquila de saber que lo haces por el bien de la humanidad.

La leche de fórmula también está disponible y no es cara.

Los biberones ofrecen a otras personas la posibilidad de alimentar al bebé. Deja de ser una egoísta acaparando toda la alimentación con tus pezones. Tener un bebé sirve para que otras personas se sientan bien. ¡Pásalo como si fuera un balón de futbol y deja que lluevan los elogios!

Si tu hijo rechaza los biberones, sigue insistiendo. Podrás con su ánimo tarde o temprano. Sino, sigue el consejo #4

Consejo #4: Quédate en casa – Sería más fácil para ti y  para todos nosotros si pasas el día en tu casa. No para siempre. Sólo hasta que tu hijo aprenda a tomar biberón o a comer alimentos que no salgan de tus partes íntimas. Hay muchas cosas que hacer en casa: ver la televisión, pasar el rato en el patio (no des de mamar allí a menos que tengas un muro bastante alto; de nuevo RESPETO), cocinar, limpiar, hacer la colada y por supuesto, Facebook. Pero por favor, no subas fotos tuyas amamantando a internet. Lo último que nadie querría ver en internet son pechos femeninos en un contexto inocente. Es asqueroso.

Consejo #5: Aprende algo de moralidad – ¿Tienes sexo en público? No. ¿Entonces por qué mostrar tus pechos sexuales para tu hijo en público? Sólo porque sea algo natural, no significa que todos queramos verlo. Sí, toleramos que una famosa tenga un desliz y muestre la areola. Sí, hay pechos por todas partes en las  revistas y en la televisión rebotando a ritmo de la música pop, pero eso es diferente. Estamos de acuerdo con las tetas si ha sido a cambio de dinero ¿Tu bebé te ha pagado? ¿No? Entonces tápate.

En conclusión, amamantar en público es para vagas, exhibicionistas, buscadoras de emociones, para madres roba-maridos que no tienen nada mejor que hacer que provocar que el resto del mundo se consuma de repugnancia. Así que tápate.

Con amor

Podéis leer la entrada original en inglés en este enlace How to Breastfeed Appropriately, escrita por 

Siguen los problemas en el camino

¿No os da la sensación que a veces parece que os ronde la mala suerte? ¿Qué las cosas se complican más de la cuenta y todo sale mal? ¿No os parece que hay gente feliz que siempre tiene suerte y parece que todo te toca a ti? Pues a mí sí, eso es lo que me parece ahora mismo mi vida se complica un poco más si cabe.

Cuando Jose falleció y mi mundo entero cambió, me leí varios libros de autoayuda. En casi todos leí cosas como que cada pérdida conlleva una ganancia, o lo que es lo mismo, cuando una puerta se cierra se abre otra nueva. Pero la verdad es que en este año, ni se me ha abierto una puerta, ni perder a Jose ha supuesto ganancia ninguna. No creo que nada pueda compensar su ausencia. Y mi mundo se tambalea. Los días son como vivir en una montaña rusa, a veces subes y parece que estás mejor, más tranquila, pero de pronto vuelves a caer, sin avisar, vuelven a llegar los momentos duros y los ratos de no querer salir de la cama. Y vuelta a empezar, subidas y bajadas sin fin…

Mis hijos me ayudan, eso lo tengo clarísimo, ellos son los que suavizan las subidas y bajadas y los que empujan esta loca vagoneta. Y por ellos lo hago todo. Por ellos, y sobre todo por Sara (porque Lucas es más mayor y autosuficiente en muchos aspectos) adapté mi trabajo y mi vida.

Ya sabéis que cogí una excedencia para quedarme con Sara el mayor tiempo posible. A los 18 meses me incorporé con una reducción de jornada que me permitía llevar y recoger a Sara de la guarde, y próximamente del cole, sin que ninguno de los dos niños tuviese que quedarse a desayunar ni a comer en el colegio. Cuando Lucas era pequeño sí tuvo que hacerlo, quedarse en el cole. No me quedaba más remedio. Pero con Sara he querido y quiero evitarlo por todos los medios.

Y de pronto el jueves llega la noticia. Llevo 12 años trabajando en el mismo hospital y en el mismo servicio. Trabajo de lunes a viernes en turno fijo de mañana, y con la reducción de jornada, pues me he apañado fenomenal para lo que os decía. Pero el jueves…el jueves me comunicaron que el viernes era mi último día de trabajo en esa unidad. No soy fija, soy interina en un hospital público de la Comunidad de Madrid. Vamos, que me imaginaba que esto podía pasar en algún momento, es más, hace años que podía haber pasado, pero ahora mismo, ni siquiera me lo había planteado. Ni a estas alturas del año. Ni con estas circunstancias personales de mi vida.

Ahora estoy de vacaciones forzosas. Y en unos días empiezo a trabajar en otro sitio. No me importa el cambio de trabajo, soy enfermera y me gusta lo que hago. Pero sí me importan los nuevos horarios y el cambio que esto supone en mi vida y sobre todo en la de Sara. Ahora voy a trabajar de lunes a domingo. Ahora tengo que trabajar varias noches al mes. Ahora ya no tengo las vacaciones de verano que había solicitado en mi otro puesto de trabajo. Esto va a suponer que algunas noches tengo que dejar a mis hijos a dormir en casa de los abuelos. Sí, lo sé, no son los únicos niños que lo hacen, los niños adoran dormir con sus abuelos y van a estar con personas que los quieren muchísimo. Pero creo que yo no estoy preparada para ello.durmiendo

En estos más de 3 años que tiene Sara, sólo ha dormido dos noches separada de mí, cuando falleció Jose. Todas las noches dormimos juntas y  nos despertamos juntas para darnos muchos besitos.  Ahora tendré que llevarla a casa de los abuelos y dejarla allí a dormir. Mi sobrina, cuando mi hermana se va a trabajar por la noche, se queda triste y llorando porque no quiere que su madre se vaya… Sí, ya sé que cuando salga de trabajar iré a buscarla para terminar de vestirla y llevarla al colegio y luego podré recogerla. Pero no es lo que yo quiero, no ahora.

Ahora cuando trabaje por las mañanas, no podré seguir haciendo el horario que hacía hasta ahora. Ahora cuando trabaje por las mañanas tendré que dejar a Sara a desayunar en el cole y a comer en el cole. Sí, ya sé que muchos niños desayunan y comen en el cole, Lucas también lo hizo, pero no es lo que yo quiero, no es lo que yo había pensado, me parece tan pequeña para pasar tantas horas separadas.

Ahora ya no tengo las vacaciones de verano que había planificado. El cambio de servicio supone adaptarme a las normas de allí y al ser “la última” en llegar, pues me tengo que quedar con las vacaciones que sobran. Ahora no coincido con mi hermana para poder irnos juntas a la playa. Ahora yo estaré de vacaciones cuando los demás trabajen y trabajaré cuando los demás estén de vacaciones.

Se supone que cierro una puerta y abro una ventana. Imagino que a la larga le veré ventajas. Imagino que acabaré acomodándome. Sé que al seguir con la reducción de jornada voy a trabajar menos días al mes, pero a costa de que mi peque duerma fuera de casa y desayune y coma fuera de casa. Si Jose estuviera aquí, las noches no supondrían un problema. Si Jose estuviera aquí, los fines de semana no serían un problema. Pero como Jose no está…durmiendo

Estamos leyendo: Cuervo de Leo Timmers. Y puedes ganar un iPad mini

Entre nuestros múltiples libros de lectura, hace poco adquirimos a través de Boolino este entrañable cuento, que habla de las diferencias entre pájaros y cómo no importa la forma o el color que tengamos para ser amigos. Evidentemente, aunque los protagonistas sean pájaros, esto lo trasladamos a la vida real, ayudando a nuestros hijos a que comprendan que las personas tenemos diferencias, pero no hay que fijarse en las apariencias externas sino en lo que de verdad importa, que es el interior de uno mismo.Cuervo

En el cuento, Cuervo no tiene amigos, pues todos los demás le miran siempre asustados. Cuervo quiere ser diferente y pasa por varias caracterizaciones muy divertidas, hasta que todos acaban siendo amigos. Los dibujos son muy divertidos, de colores vivos y me encantan los ojazos que tiene Cuervo.

Y ahora os hablo del sorteo del Ipad mini. Boolino, junto con Madresfera ha puesto en marcha el #reto1000. Sabemos que leer con nuestros hijos es muy importante para su desarrollo y aprendizaje, además de compartir momentos entrañables y divertidos con ellos y ayudarles a amar los libros y ser grandes lectores en el futuro. Y con esta iniciativa, se quiere conseguir que 1000 niños más lean a partir de hoy a través de Boolino Book Box, cajas de libros con actividades de las que ya os he hablado en ocasiones AQUÍ Y AQUÍ 

Si os suscribís a esta caja de lectura y actividades, recibiréis una participación para el sorteo de un iPad Mini y además, gracias a mí, conseguiréis un descuento del 5%. Creo que es una buena oportunidad para probar estas cajas de lectura y actividades. Podéis suscribiros por 1, 3, o 12 meses y probar y siempre podéis dar de baja en cualquier momento, aunque seguro que os encanta.

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No hay más ciego que el que no quiere ver: Sistemas de Retención Infantil

En esta ocasión voy a empezar la casa por el tejado. Tengo varios borradores pendientes sobre el tema de la seguridad infantil en los automóviles y los sistemas de retención infantil o SRI. Artículos que empiezo a escribir y no termino por falta de tiempo y luego me surge otro tema y otro…y voy acumulando multitud de cosas pendientes de terminar y publicar. Pero hoy me apetecía empezar por aquí.

Cuando nos quedamos embarazados, sobre todo la primera vez, las compras de artículos para el bebé se convierten en una vorágine de dinero que va y viene y de artículos que acabaremos casi sin usar. Muchos padres van a centros especializados donde les venden de todo, muchos productos bonitos y vistosos que en realidad no tienen mucho sentido, y el dinero se va por todos lados: minucunas carísimas que con suerte el bebé usará dos meses; carro trío último modelo, que cuesta más de lo que yo gano en un mes pero que es el último grito en moda y que al año cambiarán los padres por una silla ligera plegable, mucho más manejable, pero igualmente de marca famosa, no vaya a ser; cuna extra segura, con diseño de hipermegachachi, con colchón anti-ahogo, sensores de respiración y sábanas a juego con las cortinas; hamaca-mecedora-columpio con 5 velocidades de meneo, 15 melodías y mando a distancia… Y luego llega el tema de los SRI. Con suerte, si el dinero nos llega, los padres invertirán en una silla buena, evidentemente, la mejor del mercado según el vendedor de esa tienda. Con menos suerte, decidirán usar el capazo homologado de su carro de paseo o el maxicosi del mismo, porque también es muy bueno, que se lo ha dicho el de la tienda. Pero vamos, ni locos se van a gastar 400€ en un SRI, ¡qué locura!, si total, para lo poco que cogemos el coche…

Siempre hablo de la información, de la importancia de comparar nuestras propias ideas con las ideas de otros, de mirar estudios, necesidades reales del bebé, valorar distintas opciones… Y el tema de la seguridad infantil es algo que me importa, y mucho, a fin de cuentas es la vida de mis hijos la que está en juego. Y ellos son lo más importante de mi vida.

Hoy, como ya he dicho que empezaba la casa por el tejado, no me voy a extender mucho sobre los mejores SRI, pues eso ya lo contaré otro día. Pero sí quiero hablar de esos padres que no quieren ver las cosas y que encima se molestan si les tratas de dar consejos y explicaciones.

En España, los accidentes de tráfico aún son la principal causa externa de mortalidad infantil.

Entiendo que gastarse dinero en cosas para el bebé no es igual de fácil para unos padres que para otros. Pero me molesta muchísimo que la gente se gaste verdaderos dinerales en cosas como las que he puesto más arriba, que se pueden sustituir por unas mucho más baratas e incluso podrían dejar de comprarse, y luego, a la hora de la seguridad de sus hijos, de sus vidas, no quieran invertir dinero en lo que de verdad importa.

Cuando me quedé embarazada de Sara, era una cosa que tenía muy claro, en el coche, lo mejor de lo mejor. Con Lucas también me pasó así (hace ya 13 años) y siempre miraba comparativas cuando tenía que cambiarle de SRI. En su momento, creo que hice lo mejor. Pero tengo claro que si alguien me hubiese informado que había algo más seguro, lo habría estudiado sin pensarlo.

Estábamos Jose y yo mirando sillas para el coche, mirando estudios del RACE, cuando mi mejor amiga, que había sido mamá recientemente, empezó a hablarme de las sillas a contramarcha, o en inglés Rear Facing (mirando hacia atrás). No sabía lo que era eso, pero decidí informarme, porque ¡¡la información es poder!!

a contramarcha

A contramarcha en un grupo 0-1 con 6 meses

A partir de ese momento, con toda la información en la mano, pudiendo comparar distintos SRI, conociendo las consecuencias de llevar a un bebé tumbado en un capazo “homologado” (que no entiendo el motivo por el cual los siguen permitiendo), viendo las diferencias en accidentes con sillas mirando al frente y sillas mirando de espaldas, conociendo estadísticas de morbi-mortalidad infantil en España en tráfico comparadas con países nórdicos en los que todos los bebés van en sentido contrario a la marcha hasta al menos los 4 años, en ese momento decidimos que lo más seguro era la contramarcha para Sara, y hasta ahora, así seguimos.

En muchas de las tiendas que preguntamos nos seguían ofreciendo el famoso portabebé, huevito o maxicosi, como se conoce también, como algo seguro a la vez que cómodo, pues lo sacas del coche y lo pones en la silla de paseo… Pero esos portabebés están diseñados pensando más en la comodidad que en la seguridad. En cada tienda nos ofrecían lo mejor de lo mejor, que casualmente no solía coincidir con lo que ofrecían en la tienda de al lado, lo que sonaba totalmente a intereses económicos, claro está. Encontrar sitios donde de verdad nos ofrecieran sillas a contramarcha fue complicado, pero esos sitios existen y por suerte te saben asesorar muy bien.

Y yo me volví una defensora a ultranza de este tipo de dispositivos, SRI a contramarcha, por la seguridad de todos los bebés. Desde entonces no he parado de recomendar sillas a contramarcha a todo el mundo que preguntaba. Igual que defiendo la lactancia materna pero respeto a las madres que dan artificial y no las presiono ni critico; igual que defiendo el colecho pero respeto a la que decide dejar que su bebé aprenda a dormir solo, aunque no lo comparta; igual que animo a usar portabebés en vez de sillas de paseo pero respeto las decisiones de cada uno…en este caso, con este tema, no consigo callarme ni respetar las decisiones de unos padres que ponen en peligro la vida de sus hijos. Porque en este caso estamos hablando de vidas humanas.

Entiendo que la gente va a una tienda y les dicen que tal silla es la mejor y se lo creen y la compran. Pero no entiendo que si luego lo preguntan o comentan en un foro y otras personas, yo entre ellas, les decimos que esa silla no es buena, que es mejor ir a contramarcha, les damos datos e información, se pongan a la defensiva, ataquen y contraataquen; se defiendan diciendo que esa es la mejor porque lo dicen en su tienda y punto; hay gente que me ha llegado a decir que su silla es buenísima porque nunca ha tenido ningún problema. Leñe, y yo que me alegro que nunca lo hayas tenido, porque si hubiese habido un accidente lo mismo no estarías tan contenta. Gente que me dice que a contramarcha se pueden romper las piernas en caso de impacto (que digo yo, que si así fuera, prefiero que se rompa las piernas a que se rompa el cuello y se quede tetrapléjica o muerta). Gente que me dice que no puede gastarse 400€ en una silla porque acaba de comprarse un carrito de paseo de 1000€. Vale, los SRI a contramarcha no son baratos, pero hablamos de la vida de nuestros hijos, irán igual de felices en una silla de paseo de 500€ y un SRI en condiciones. Que alguien se ha equivocado a la hora de elegir, es respetable y entendible, pero que quieran tener la razón a costa de poner la vida de sus hijos en peligro… Entiendo que en la tienda les hayan vendido su producto estrella y después, cuando conocen las sillas a contramarcha no pueden hacer nada en ese momento…pero se dejan la información en mente para cuando tengan que volver a cambiar. Pero obcecarse con que su silla de princesas de 50€ del Almampo es la mejor y la publiciten entre otras mamis, o que digan que mejor de frente porque de espaldas no ven…No puedo, perdonadme pero no puedo con esos defensores a ultranza de lo mío es lo mejor porque es mío.

a contramarcha con 3 años

a contramarcha con 3 años

Hasta el peor SRI a contramarcha es mejor que el mejor SRI en sentido de la marcha. Pero la gente sigue sacando excusas, que si se marean, que si ellas son igual de buenas madres por llevar a sus hijos en una silla comprada en un hipermercado de marca nisu y nula seguridad… ¡¡El otro día me encontré varias madres que llevaban a sus hijos de 2 y 3 años en asientos elevadores con respaldo, sujetos sólo con el cinturón de seguridad del coche!! Pues sí, me echo las manos a la cabeza, mi conciencia no me deja estar tranquila, y les cuento, les informo, pero se sienten atacadas y se defienden con argumentos no válidos. Desde luego, no hay más ciego que el que no quiere ver. Y yo seguiré mi cruzada para concienciar a la gente de la importancia de la seguridad en el automóvil, a fin de cuentas, la vida de nuestros hijos es lo más importante para nosotros ¿no?

Para los que aún seguís llevando a vuestros hijos en SRI mirando al frente o tumbados, os dejo este artículo que merece la pena leer. Y una web de la que os hablaré más a menudo para saber más sobre las sillas a contramarcha.

Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras, en este vídeo pordéis ver una comparativa visual sobre impactos con sillas situadas en el sentido a la marcha y sillas situadas a contramarcha.