No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Gran reunión familiar

Hoy hemos pasado un día estupendo con un montón de familia.

La familia por parte de mi padre, hace unos meses, empezó a organizar una reunión y ¡¡¡nos hemos juntado 34 personas!!!

Ha sido un día muy entrañable. Han venido dos primos del pueblo, con sus respectivas familias. A alguno de sus hijos, si me los encuentro por la calle, no les hubiera conocido, porque hacía bastantes años que no les veía y la última vez eran unos niños y ahora son adultos….

Y la princesa ha sido la reina indiscutible de la reunión. Claro, era el miembro más joven y todo el mundo le decía cosas y le reía las gracias. En contraste, estaba mi tía, la más mayor, con 85 años, que ha estado feliz rodeada de tanta gente que la quiere.

Después de comer, nos hemos ido a pasear por el retiro, menos mal que no nos ha llovido. La princesa iba mirándolo todo, pero al final no ha podido evitar quedarse dormida, tan a gusto pegadita a mami.

Así que ya estamos planeando otra estupenda quedada familiar para el año que viene.

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Viernes dando la nota: Pocoyó gagnam style

Me encantan estos carnavales de blogs.

Para mi primer viernes dando la nota, comparto este vídeo que mezcla a Pocoyó, los dibujos favoritos de mi princesa, con la canción que más le gusta, es oírla y ponerse a mover el culo como una loca.



¿Porque forzamos a los bebés a hacer cosas para las que no están preparados?

Cuando tenemos un bebé, en la consulta nos dan unas pautas normales del desarrollo psicomotor. Más o menos, los bebés consiguen hacer determinadas cosas con los mismos meses de edad. Pero es solo orientativo. Si un bebé hace algo un poco antes o un poco después de lo previsto, es normal. Son niños, no máquinas programadas. Sólo en caso de que no sigan un desarrollo normal, de que veamos signos de alerta que nos preocupen, deberíamos consultar al pediatra.

Todos los bebés sanos consiguen los hitos del desarrollo normales para su edad. Unos antes y otros después. Si les dejamos, en condiciones normales todos lo hacen. Pero en esta sociedad en la que vivimos, parece que es mejor el bebe que lo hace antes. El que antes se sienta,  el que antes anda,  el que antes controla el pipi. Y les forzamos para hacer cosas que de todos modos, van a lograr por sí mismos.

Y como en el tema de la maternidad, todo el mundo opina, todo el mundo sabe….pues nos dicen cómo hacer las cosas.

Cuando la princesa era pequeña, me decían, ponla boca abajo y muéstrale objetos coloridos, para que aprenda a levantar la cabeza. Pero, siendo realistas, aunque no la pusiera  boca abajo, iba a tener control cefálico cuando le correspondiera y aprendería a levantar la cabeza por sí misma.

¿A que nadie nos dice, métele sus manos en la boca, para que luego aprenda a hacer ella sola? Entonces, si no la enseñamos a sonreír, a chuparse los pies o a coger objetos con sus manitas, ¿por qué tenemos que enseñarles a sentarse o a andar?

Forzar al bebe a mantener una postura erguida cuando su columna aún no está preparada para ello, no les trae beneficios. Hay que dejarlos que aprendan ellos solos. Y se sentarán, vaya si se sentarán.

Y llegamos al tema de andar, que es el que ahora mismo más me molesta. Todo el mundo piensa que con 12 meses los bebés andan. Tienen que andar. Pero la realidad no es así. Hay bebés que andan con 9-10 meses y otros que no lo hacen hasta los 15, incluso con 18 meses puede ser normal.

Andar es un largo proceso, que requiere maduración de la columna vertebral, coordinación del propio cuerpo, un gran esfuerzo físico, orientación espacial, desarrollo de los músculos de las piernas y un montón de factores más. En la vida de nuestros pequeños, es un paso muy importante. Pero no debemos forzar a los bebés a andar. Andarán cuando estén preparados.

Hace años se extendió el uso de andadores, que obligaban a los bebés a permanecer en postura erguida, apoyados sobre sus piernecitas, cuando aún no tenían control sobre ellas o sobre su espalda. Se priva a los bebés de estar en el suelo y realizar movimientos por sí mismos, desarrollando sus músculos de la forma que corresponden. Además, según la Asociación Española de Pediatría, el andador es la segunda causa de accidentes en niños en el segundo semestre de vida. Por suerte, cada vez hay menos padres que utilizan los andadores, evitando estos desastres.

Pero, qué pasa cuando el bebé comienza a ponerse de pie. Parece que todo el mundo piensa que necesita “ayuda” para aprender a andar, y es aquí cuando entramos en el punto que me molesta sobremanera.

Al igual que el resto del desarrollo psicomotor, un bebé no necesita ayuda para aprender a andar. Si tenemos que sostenerles las manos para que caminen, es que no están del todo preparados para hacerlo. Volvemos al tema de forzar posturas.

Mi princesa, empezó a ponerse de pie, por ella misma, hace un par de meses. Nunca la he ayudado ni alentado. Evidentemente, siempre estaba cerca para evitar accidentes, pero ella sola ha aprendido a ponerse de pie, a dejarse caer de culo, después a sentarse. Ahora da pasos, inseguros, agarrada a objetos. No sabe mover bien los pies. Y está en el intento. A su propio ritmo. Y así quiero que sea.

Pero cada día, de todas partes, me llegan los mismos comentarios, los mismos consejos y las mismas actitudes:

Me preguntan, ¿todavía no anda? Pues no, no anda, ya andará, está en ello, pero no me preocupa, cuando quiere llegar a algún sitio, se deja caer y va gateando, corre que se las pela.

Me aconsejan, dale las manos, sujétala de pie. Pues no, no voy a sujetarla de pie para que ande, si quiere estar de pie, que lo haga, y si no, que se siente.

Y lo peor, como actúan. La cogen de los brazos y la llevan a andar. Pero leche, que no quiero que ande, así no. No quiero que aprenda a andar llevada de los brazos. Y mucho menos, que se le estire de los brazos hacia arriba para evitar que se siente (posibilidad de luxación del codo). Pues parece que todas las personas adultas que ven a la princesa, tienen la necesidad de cogerle las manitas y llevarla a dar paseos de esta postura. Y todos los días, tengo que explicar lo mismo, que así no, que la dejen, que ya andará sola cuando su cuerpo esté completamente preparado para ello.

Anoche mismo, dio dos vacilantes pasos ella sola hacia mí y cayó en mis brazos.

Dejemos que los bebés se desarrollen a su ritmo.

Orgullo de mamá

Mi príncipe ha probado distintas actividades extraescolares, siempre deportivas. Primero empezó con el judo, varios años y varios cinturones. También ha probado el balonmano (una sola clase), el atletismo (un par de años) y lo último fue el tenis, que ya tenía bastante control de la raqueta.

Pero, desde hace unos meses, me comentaba que quería bailar. Si, bailar, como lo oís. Y pensé, este ha salido a mí.

Porque a mí me encanta bailar. De pequeña también probé desde el ballet hasta el baile moderno y varias cosas más. Pero a mí lo que realmente me gusta es mover el esqueleto. Siempre he sido una bailonga cuando salía por las noches a las discotecas hace ya…………..ufff, ni me acuerdo.  Y siempre me han gustado los chicos que bailaban, esos que se metían en la pista a pegarse unos meneillos. Bueno, que me voy por las ramas, que estaba hablando de mi príncipe, no de mis salidas nocturnas.

Pues el príncipe, últimamente se ve todas las series y películas de baile que hay por la tele. Pero no pensaba que él quisiera probar, y sí, quería bailar.

Empezamos la tarea de buscar academia, algo de baile moderno, hip hop y eso. Y encontramos un sitio muy chulo, donde hay chicos de 16-17 años hasta un par de niñas de 9, así que él, con sus 11, no se siente desplazado, jejeje.

El día de prueba, a ver si le gustaba, estaba un pelín cortado, normal, pero al final de la clase, ya estaba atinando con los pasos correctos.  Y así lleva ya unas cuantas clases, cuando volvemos a casa me enseña pasos y está muy emocionado.

Pero hoy, hoy estamos emocionados los dos. ¡Porque tiene una actuación! Está nervioso, anoche antes de dormir lo dejó todo preparado, la ropa, el calzado y no se podía dormir. Y hoy no hablaba de otra cosa. Y no es para menos, yo también estoy contando las horas que faltan.

Van a actuar en un instituto de gastronomía, rodeados de gente importante y de otras actuaciones. Y luego, los estudiantes de allí les invitan a comer, y a eso yo no me puedo quedar, le voy a dejar allí con la gente de la escuela.

Ya tengo la cámara cargada, deseando ver lo bien que se desenvuelve mi tesoro. Porque seguro que lo hace genial.

Orgullo de madre

 

Miércoles mudo

mamando

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Cuando las noches no son para dormir

Los bebés nacen con el sueño inmaduro. Esto quiere decir, que no duermen del tirón como los adultos. Vamos, que los adultos tampoco dormimos del tirón, tenemos varios despertares nocturnos, lo que pasa es que no nos enteramos y nos volvemos a dormir sin acordarnos por la mañana. Es en esos despertares cuando cambiamos de postura, nos destapamos…….

Pues los bebés hacen exactamente lo mismo. Con la diferencia de que ellos no saben volver a dormirse solos. No es nada extraño, es lo normal.

Hartos estamos de oír consejos de todo el mundo sobre lo que hay que hacer para que un bebé duerma bien. Otro de los temas en los que parece que hasta la señora de la limpieza, sin faltar a su profesión, ni mucho menos, está capacitada para decirnos como debería dormir nuestro retoño.

Pero aquí no voy a entrar en las particularidades del sueño, puesto que yo no soy ninguna experta, aunque reconozco que he leído mucho. Pero hay páginas y blogs donde realmente pueden dar explicaciones científicas sobre el tema del sueño de los bebés.

Ahora voy a lo que a mí me concierne. Mi princesa y las noches.

Nunca he pretendido que durmiera toda la noche del tirón, primero, porque ya sabemos que eso no es lo normal (¡aunque si un bebé duerme toda la noche, no es que sea anormal, para nada!). Y segundo, porque mi princesa mama, quiere teta varias veces, y sabido es que las tomas nocturnas son muy importantes para mantener una buena producción de leche. “La secreción de prolactina tiene un ritmo circadiano que se incrementa durante el sueño”.

Pues así llevamos 12 meses. Las primeras semanas despertándose muy a menudo y durmiéndose en la teta. Y según fue creciendo, las tomas se espaciaban un poco más, aunque nunca más de 3-4 horas. Nosotros colechamos, así que ella tiene libre acceso al pezón y muchas veces, se gira, mama y casi no me entero. Por lo general, no llega a despertarse del todo, si encuentra la teta, se queda frita y sino, pues protesta un poco, yo la coloco y a dormir otra vez.

Pero hoy……..esta noche no ha sido para dormir, ¡no señor!

Se despertó a la 1, después de 3 horas de sueño reparador (el suyo, porque yo llevaba sólo una hora dormida), pero en vez de dormirse, empezó a lloriquear y no le servía la teta, me tocó mecerla un poco. Cuando parecía que estaba dormida, intenté soltarla y vuelta a empezar. En el segundo intento, la mecí durante más rato, y conseguí soltarla sin que se despertara, o eso pensaba yo, porque empezó a moverse para todos los lados, con los ojos cerrados, vuelta para un lado, vuelta para otro, ahora me siento, ahora me tumbo encima de mamá, ahora doy una patada a papá, ahora me pongo de rodillas, ahora me dejo caer de golpe……… Al final, hemos terminado poniéndola en la mochila, pero hoy no había manera, así lloraba, y claro, paso totalmente de ver como llora la princesa. Me he puesto a pasear con ella por la habitación, hasta casi hacer un surco… Y con todo este trajín, nos han dado poco más de las 4 de la mañana.

Ya por fin, profundamente dormida, me dispongo a soñar hasta que suene el despertador, pero noooo, a las 5.30 y a las 6.30 ha vuelto a la carga. Y a las 7.45 el despertador que suena.

No sé qué habrá pasado esta noche, no encuentro explicación para tanto jaleo. Sólo sé que estoy hecha polvo, que tengo cara de zombi y que la princesa está ahora plácidamente tumbada, dormida a la teta mientras yo uso el ordenador.

Esta noche, a las 22h. a la cama, fijo.
dormida trabajando

150 palabras: arcoíris, corcho, botas

Un súper papá aventurero, salió de aventura con su pequeño. Mientras atravesaban un frondoso bosque, comenzó a llover a cántaros.
Se resguardaron como pudieron, pensando que se les había fastidiado la aventura. Pero, la lluvia cesó, y dejó ver un maravilloso arcoíris. El niño se puso loco de contento y le pidió a su papi que fueran a seguirlo. En el camino, al atravesar un gran charco, el niño encontró un corcho flotando, y se lo guardó, seguro de que le iba a traer suerte.
Caminaron por el arcoíris, saltando de color en color y al final llegaron… a una zapatería.
Papá le compró las botas de agua que el niño llevaba días pidiendo, sólo quedaban un par de su número (seguro que gracias al corcho de la suerte) y volvieron felices a casa, chapoteando en todos los charcos.
¡Gracias papito mío, cómo me gustan estos días de compraventuras contigo!

La lluvia moja

Hoy me he sentido mala madre.

Mi príncipe mayor tiene 11 años. Cuando nació la princesa, todas las mañanas tenía que despertarla temprano para llevar al cole al mayor (como hacen casi todas las mamis con dos o más hijos). Y me daba una pena….

El príncipe me insistía en que el cole estaba cerca, en que él era responsable, en que la pequeña podría dormir mas…para que le dejara irse solo por las mañanas. Y después de muchas dudas, unas pruebas y mogollón de nervios en el estómago, empecé a dejarle.

Ahora, ya es una rutina. Nos levantamos, desayunamos juntos, yo me pongo a trabajar al ordenador y él se prepara para el cole, besitos, despedidas, ten cuidado y se marcha tan contento. Y yo ya me quedo más tranquila, parece que con la costumbre, una se relaja.

Pero hoy, un poco antes de irse, la princesa se ha despertado y yo he ido corriendo a ofrecerle la teta e intentar que se durmiera otro ratito. Así que he besado rápido al príncipe y no he prestado mucha atención al clima.
Aquí es cuando llega lo de sentirme mala madre. Porque estaba diluviando. Y yo sin fijarme. No le he dicho que se abrigara bien, que se pusiera la capucha ni que cogiera el paraguas….
Y se ha puesto como una sopa. Encima, cuando estaba en la calle, no ha querido llamar al timbre para no despertar a la peque y se ha resignado a irse bajo la lluvia…..

Mi pobre cachorrillo chorreante. Si hubiera mirado por la ventana… Me lo imagino corriendo con la cabeza gacha y la arrastrando la mochila a trompicones. Y seguro que la gente le miraba pensando «pobre, su madre le deja mojarse» y mientras su madre seca, al calorcito, sentada en la cama (vamos, que me da igual lo que piense la gente, en realidad eso es lo que pienso yo, que le he dejado mojarse).
Si, ya sé que no ha sido queriendo, que he salido corriendo por la peque, pero si hubiera mirado dos segundos por la ventana….

El pobre es tan bueno que me asegura que se ha mojado poco, y me abrazaba diciendo, «mamá, no te preocupes», pero cuando le he recogido 5 horas después, el abrigo seguía mojado.

Prometo mirar por la ventana todos los días a partir de ahora.

Hoy escribe la princesa

Todos los días, ella me ve usar el ordenador para trabajar. Y hoy ha querido echarme una mano. Se ha puesto a aporrear las teclas y esto es lo que ha escrito:

´m n nmmnnnnnnnnnnnn, ffffffffff .000000ÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑMJMCCM,CMCÇ

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ÇÇ………….€€€€dx,. gh

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La princesa y el teclado

La princesa y el teclado

Menos mal que se ha aburrido enseguida, porque me ha cambiado unas cuantas configuraciones…. Pero por un día, ella ha querido ser escritora.

La revisión de los 12 meses

Pues nos ha tocado la revisión de pediatría. En cada Centro de Salud funcionan de distinta manera. A nosotras, nos ha hecho la revisión la enfermera.

Desnudar a la princesa y ponerla en la camilla, ese ha sido el principio del desastre…. Bueno, en realidad, no ha sido para tanto. Pero es cierto que a la princesa no le hace ni pizca de gracia que llegue un desconocido y la coja en brazos. La enfermera la ha cogido para llevarla a la báscula y como lloraba….pienso que habría sido más fácil si yo misma la hubiese puesto allí. En fin. Que yo también soy enfermera e imagino que habrá habido veces en que a mis pacientes les hubiese gustado que actuase de otra manera, aunque quiero pensar que han sido pocas veces.

Luego, ya con el llanto continuo, altura y perímetro cefálico. Está estupenda, percentil nosequé, ni lo he mirado porque los percentiles dichosos me importan poco.

Encuesta sobre alimentación. Tengo que confesar….que he mentido a mi enfermera!!! Y es que, la princesa come de todo. Y a «bocaos». Con 6 meses, empezamos la alimentación complementaria, me informé mucho y decidí seguir el método babyled weaning, que consiste, básicamente, en dejar que los bebés coman solos y lo que quieran, ofreciéndoles distintos alimentos, sin triturar y sin procesar (ya escribiré otro post sobre la experiencia).
El caso es que la enfermera me explicaba que ahora tenía que empezar a darle tortilla y me puso cara rara cuando le dije que le chiflaba la tortilla de patata. Cuando le dije que ya comía garbanzos, también me miró raro. Así que en ese punto, decidí mentir. Más bien, decidí no contarle toda la verdad, jejeje. Y ella hablaba de purés, papillas y cosas trituradas y yo asistía con la cabeza….

No ha habido nada nuevo en la revisión: consejos sobre seguridad y prevención de accidentes (nuestra casa parece un bunker), consejos sobre sueño (aquí también he omitido decir que colechamos), lavado de dientes (tenemos un precioso cepillo desde su primer diente, que usamos después de cada comida, ella me cepilla a mi y yo a ella, un juego muy divertido) y poco más.

Le han puesto la primera dosis de la triple vírica, que aunque en el calendario de vacunación constaba a los 15 meses, la han adelantado por los múltiples casos que está habiendo de sarampión, debido, en parte, a la absurda idea que tienen algunos padres de que las vacunas son malas y a la llegada de inmigrantes sin vacunar. Ha llorado bastante con el pinchazo, pero hemos hecho «tetanalgesia», básicamente, meterle el pezón en la boca inmediatamente después del pinchazo, y se ha calmado enseguida.

Y para casita hasta la revisión de los 15 meses.