No hay mejor lugar que los brazos de mamá

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Viernes dando la nota: Aint No Mountain High Enough

Que deciros de esta canción, que me da una alegría y una energía…Cada vez que la pongo en el coche, me pongo a cantarla bien alta, me encanta. Que positividad me transmite.

Marvin Gaye tiene una voz que me gusta muchísimo. Y un montón de canciones que seguro que habéis oído antes.

Disfrutad los dos minutos y poco que dura y a empezar bien el viernes.


Colecho 2ª parte

Pues ahora le toca la segunda parte al tema del colecho, la de mi propia experiencia.

Mi primer hijo nació hace 11 años. Lo primero que hice fue poner la cuna en mi habitación, en mi lado de la cama. Cada vez que lo soltaba………buahhh, a llorar. Metía la mano por los barrotes y le acariciaba, le decía palabras tranquilizadoras, pero nada, no había manera. Así me pasaba las noches en vela, entre darle la teta y luego intentar que se quedara dormido en su cuna yo no conseguía pegar ojo. Una noche, sentada en la cama apoyada en la almohada mientras le daba de mamar, casi me quedo dormida y me asusté pensando que se me podía haber caído de los brazos. Así que empecé a darle la teta tumbada y como así estaba más relajada, me quedaba dormida, y él también, claro. Nos despertábamos, a veces le intentaba pasar a su cuna, pero quería teta otra vez, así que a tumbarse y dormir. Y sin nadie que me dijera nada ni ningún libro para informarme, pensé que era la manera más cómoda para darle la teta y poder descansar, que durmiera pegadito a mí. Él también dormía mejor, porque no lloraba, ya que me tenía cerca.

Cuando el príncipe tenía 6 meses, me divorcié  y me tuve que ir a vivir a casa de mis padres.  Todo el mundo me decía que el niño dormía muy mal, que se despertaba mucho, que tenía que enseñarle a dormir, bla, bla, bla, y yo, sensible como estaba con la separación, pues les dejaba hablar. Alguien me prestó un libro que no quiero recordar (si, ese tan horrible en el que todos estáis pensando) para enseñarle a dormir, y yo, tonta de mí, guiada por presiones, lo intenté. Varias noches dejando llorar a la criatura, se me partía el corazón. Por suerte para todos, mi abuela vino a vivir también a casa de mis padres y el príncipe y yo tuvimos que volver a compartir habitación, así que dejarle llorar no tenía sentido, porque estiraba el brazo y me tocaba. Y volvió a dormir bien, porque tenía a mami al lado. Con los meses, compramos una cama supletoria, que juntábamos todas las noches para hacer una cama gigante y allí, juntitos, dormíamos los dos. Y como no nos quedaba otra, nadie no podía criticar ni decir eso de “se va a acostumbrar, luego no va a querer dormir solo…”

Cuando tenía casi 3 años, por fin pudimos irnos a nuestra propia casa los dos solos. Y allí, con una habitación nueva para él solito, no hubo mayor problema en que durmiera en su cama y en su habitación. Ahora, con 11 años, es un niño muy sensible y cariñoso, tiene un corazón enorme, es empático, ayuda a todo el que lo necesita…. No sé si tendrá algo que ver el haber compartido cama conmigo durante esos primeros años. Pero no se acostumbró a nada malo, al contrario.

Y llegamos a la princesa, que ahora tiene 13 meses. Con ella sí que leí, sí que me informé, pregunté, busqué, comparé información…..y con ella sí tenía claro que quería que durmiera en la cama con nosotros. Por todos los beneficios que le aporta, que ya comenté en el post anterior. Y por la comodidad.

Tenemos la cuna sin barrotes pegada al mi lado de la cama. Los primeros días, fueron un poco más incómodos, porque ella era muy chiquitina y dormíamos con el miedo a aplastarla. Es increíble cómo te acuestas sabiendo que ella está allí, y ni te mueves, oye. Al principio, a veces adoptábamos alguna postura rara y por la mañana nos dolía todo, pero enseguida, aprendes a colocarte y a dormir bien.

Y cómo me alegro de haber dormido con ella desde el primer día. Porque nos pegamos un susto enorme, y creo que gracias a dormir así, juntas, no pasó nada malo. Ella tenía sólo 4 o 5 días y llevaba todo el día con una especie de arcada, que le pasaba de vez en cuando. Algo se le removía, le subía a la boca y al fin, vomitaba un poquito y se quedaba tranquila. Pero esa noche, le volvió a pasar, sólo que no salía. Y nos despertamos, más que con el ruido que hacía de las arcadas, con los movimientos. ¡Y estaba azul, morada, no podía respirar! No consigo quitarme de la cabeza esa imagen, mi chiquitina, tan pequeña, con un tono nada saludable, con ojos de pánico, me miraba desesperada, con arcadas que no iban a ningún sitio y no la dejaban respirar (uf, se me han saltado las lágrimas de recordarlo), intentaba llorar pero no podía, daba manotazos al aire y movía las piernas descontroladamente. Rápidamente, la puse boca abajo, apoyada en mi antebrazo, con la cabeza bastante más abajo que el culete y le di unos golpecitos en la espalda y de su boca salió una bola amarilla y pegajosa, espesa, moco, mezclado con líquido amniótico y calostro (supongo). Ahí rompió a llorar desconsoladamente y ya recuperó su color natural. Por cierto, os recomiendo hacer un curso de primeros auxilios, o por lo menos tener unas nociones básicas, ya haré un post al respecto. Yo actué muy bien pero el padre de la princesa daba vueltas por la habitación, con las manos en la cabeza diciendo, “hay dios mío, hay dios mío”. Después de ese día, tuvimos más claro todavía que queríamos dormir con la niña.

A parte de este incidente horrible, y que creo que solucionamos a tiempo por estar durmiendo juntos, el colecho nos ha traído muchos beneficios, y alguna que otra molestia, todo hay que decirlo.

Como beneficio principal, el descanso. Dormimos juntas, por lo que ella casi nunca se despierta del todo, si quiere mamar, hace ruiditos, la pongo a la teta y sigue durmiendo, sin llegar a despertarse. Y yo sigo durmiendo también. Me imagino si tuviera que sentarme, darle la teta y esperar a que estuviera dormida del todo para volver a soltarla, la de horas de sueño que habría perdido. Y no quiero ni pensar en los niños a los que sacan de la habitación con pocos meses, la de paseos que se deben de dar las mamis por la casa a oscuras, y en invierno……..nosotras, tan calentitas en la cama.

¡Despertarse por las mañanas con su sonrisa, sus grandes ojos mirándome, sus manitas tocándome, no tiene precio!

Al principio, hablar de dormir con ella en la cama, no despertaba muchos comentarios, porque era muy pequeña y la gente entendía que nos ayudaba en la lactancia nocturna. Pero ahora que tiene l13 meses, ya empiezan a hacerme comentarios de que debería sacarla de mi cama y de la habitación. Y evidentemente, hago oídos sordos. Antes intentaba explicar a la gente porque lo había, ahora ya paso, simplemente, asiento con la cabeza, o mejor aún, ya no comento este tema con nadie. Cuando me preguntan qué tal duerme la niña, siempre digo que muy bien y cambio de tema (tampoco suelen entender que los niños de teta se despiertan varias veces a mamar y que es totalmente normal).

Y como inconveniente, tengo que decir que de vez en cuando se mueve mucho, así que a veces me despierta un pie en la cara o directamente, ella se tumba encima de mí.

Os dejo esta ilustración, de las formas de dormir que hemos tenido, creo que las hemos probado casi todas, jejeje.

 Colecho

La revolución hormonal del embarazo

Esta semana, un mamá muy feliz está un poco revolucionada, hormonalmente hablando. Ya podéis leer que le pasa.

Aishh, hoy me he levantado un poco ploff, ¡deben ser las hormonas! No se vosotras, pero desde hace dos años para acá, las hormonas tienen la culpa de todo, mi tesoro ya tiene un año y estas malvadas siguen amargándome la vida.

Bueno, tampoco voy a ser injusta con ellas, reconozco que cuando estaba embarazada, esos cambios hormonales jugaban a mi favor. Estuve semanas esperando el ansiado vómito señal de que todo iba bien, ¡¡pero nunca llegó!! A cambio, mi sistema hormonal me regalaba cada mañana sangrados de nariz, era lo primero que hacía al levantarme, sonarme los mocos…Había mañanas en que la sangre se resistía a salir, y yo erre que erre, a veces no sé a que se debía el sangrado, daba igual, cuando aparecía…¡¡qué felicidad…si es que estoy embarazada!!

También tuve boqueras, me salieron antes de saber mi estado, ¡¡argg eran asquerosas!! no se me quitaban con nada, no podía abrir la boca, pero en cuanto supe a que se debían, se convirtieron en dos preciosas manchas rositas a cada lado de mis labios…¡incluso me favorecían, me hacían la boca más grande!

En cuanto al nombre de Alba nunca había significado nada para mí, hasta que un día mi jefa me dijo que se había hecho la depilación definitiva en la línea alba…¡pelos en la barriga! no le di importancia, total era su barriga y no la mía…los tendrán todas las jefas, yo que se…Ya embarazada, justo en el centro de mi panza se empezó a oscurecer una línea desde debajo del pecho, que en esos momentos era un punto accesible y localizado visualmente hablando, no como ahora, que debajo del pecho es algún punto perdido entre debajo de la axila y el ombligo…¡ay que me voy de tema! Como iba diciendo, dejé de asociar el nombre “línea alba” a la cara, o mejor dicho, a la barriga de mi jefa, y pasó a ser una obra de arte en mi barriga, con ese color tostadito y perfectamente alineada hasta el pubis… ¡si es que estoy embarazada! Aish pero tras dar a luz… ¿quién le pondría un nombre tan bonito a una raya en la barriga, en ocasiones cubierta de pelos que es de lo más feo?

Chicas, ¿alguna de vosotras sigue teniendo pelusilla (iba a poner pelillos, pero aún con el “illos” hiere mi sensibilidad) en la barriga? A ver, la barriga que os estáis imaginando no es la mía… ¡es la de mi jefa! Yo tengo 4 o 5 pelacos largos, negros e indomables justo debajo del ombligo, que supongo que irán desapareciendo, había pensado en tintármelos, pero ¡¡¡ni echándome andina con una pala los cubriría!!!

Otra cosa, a ver como lo pregunto, porque entre unas cosas y otras os vais a pensar que he sufrido una mutación o que me puedo ir directamente al circo. Intentaré suavizarlo diciendo que mi bigote ha desaparecido acomplejado por una pelusilla incipiente que ha aparecido en el mentón…¡sin paños calientes! ¿Qué hago con 5 pelos que me han salido en la barbilla? Seguro que vuestra imaginación vuela, solo cinco, ¡eh! no más, que los tengo censados. Tengo que buscar una solución antes de que se reproduzcan…y me tenga que ir al circo.

Y no puedo olvidar la increíble melena que lucía en el embarazo; con un brillazo y suave como la seda. Tras nacer mi tesoro, mi pelo adquiere aún más protagonismo, pero por su ausencia; por su ausencia en la cabeza y su presencia por todas partes, ¡hasta en un pañal me he encontrado yo pelos!, no quiero ni imaginarme como han llegado ahí. Cuando me quitaba la coleta, me la quitaba literalmente, todo el pelo se quedaba en la goma y la hora de ducharme era un suplicio para mí y aun peor para el que se duchara después.

Mamás embarazadas, ¡¡no temáis!! Esta es mi experiencia, no tiene por qué pasaros a vosotras. Disfrutad de lo que el embarazo y sus hormonas os están ofreciendo porque todo tiene su fin. Llegado el momento recomiendo; mucha paciencia, pinzas de gran precisión, prohibido espejos de aumento, ya sabéis “ojos que no ven…”, un potente desatascador y un marido no escrupuloso para usarlo.

Las que ya somos mamás, sabemos que ni esto ni nada enturbia la felicidad que nuestros tesoros nos brindan. Aunque algunas zonas de mi cuerpo no están como me gustarían por las dichosas hormonas, yo me veo estupenda y soy feliz, Una mamá muy feliz.

Miércoles mudo: ayudando a mamá

porteo espalda



150 palabras: cereza, niño, punto

En el huerto del abuelo había un cerezo. El niño iba todos los años a visitar a los abuelos, pero nunca se había fijado en el árbol.

Ese año, fue diferente.

Mientras exploraba el jardín, llegó al árbol y lo encontró ¡lleno de cerezas! ¡Que bonitas eran! ¡Que rojas! Se sentó bajo el árbol, a contemplarlas y así pasó varias horas.

Al día siguiente, volvió al mismo lugar. De pronto, se fijó que una cereza temblaba. El niño pensó un rato y tuvo una idea. «Ahora vengo», dijo, y salió corriendo.

La cereza temblaba aún más. Temblaba de miedo a ser comida, pensó que sus días habían terminado.

El niño regresó con una enorme sonrisa, cubrió a la cereza con un paño de punto y le dijo que él cuidaría de que no tuviese frío, ya podía dejar de temblar.



Minientrada

Una anécdota divertida en mitad de la noche.

La princesa duerme en la cama conmigo, así está cerca de la teta y cuando quiere mamar, casi no se despierta ella y casi no me despierto yo, una maravilla, vamos, ya os contaré otro día los beneficios que tiene el colecho para mí.

Tengo la cuna, sin los barrotes de un lateral, adosada a la cama, así hay más espacio y no tengo miedo de que se pueda caer. Ya lleva unas noches, que después de mamar, se gira y rueda hasta su cuna, a seguir durmiendo, creo que lo hace dormida. Antes siempre se quedaba pegadita a mí, pero lo mismo tiene algo de calor, y cuando ha saciado su hambre y su sed, ella misma prefiere “despegarse” un poco (y confieso que a veces me da un poco de pena, y eso que sólo está unos centímetros más allá…)

Esta noche, en cambio, ha cambiado un poco su rutina….

Después de mamar se ha ido a la cuna, pero inmediatamente, se ha sentado. Así que yo pensaba que eso era sinónimo de despertarse y pasarse una hora de cachondeo, cosa que hace a veces, como se espabile, ya no hay quien la duerma. Según veo que se sienta, iba rápida a cogerla, para intentar que no se despertara del todo, pero me he fijado que estaba sentada con los ojos cerrados. Me quedo mirándola y de pronto, así dormida como estaba, empieza a tirarse unos pedos….que pensaba que no eran de ella, jajaja. Se ha quedado bien a gusto, ha sacado todo el aire que había por su intestino y tranquilamente, y sin abrir los ojos, se ha tumbado en la dirección contraria, con la cabeza donde lo pies, y ale, a seguir durmiendo.

Vaya momento divertido en mitad de la noche.

Viernes dando la nota: Rock dj

En el viernes dando la nota de hoy, una canción que me da marchita.
Me gusta Robbie Williams, en solitario. Y me gusta esta canción, sobre todo, el vídeo, me hizo mucha gracia la primera vez que lo vi, por el año 2000, como te sorprendía el streptease integral!!.
La letra de la canción no es que sea muy buena que digamos, pero a mi me gusta, para empezar el viernes con energía.

Viernes dando la nota es un carnaval de blogs en el que todos los blogs participantes dejamos una canción y entre todos hacemos del viernes un día lleno de música.

Si quieres participar, sólo tienes que subir a tu blog una entrada con una canción que te guste, que signifique algo especial para ti, que no puedas quitarte de la cabeza… y enlazarlo al Viernes dando la nota.

Recuerda viejas canciones, rememora momentos, conoce nuevos artistas… y sobre todo ¡ Baila, canta y diviértete !

Si quieres saber más, las reglas y participar puedes verlo todo aquí


¿Vamos a dar una vuelta?

Mi amiga Una mamá muy feliz salió de paseo el sábado…

Con esa pregunta me ponía loca de contenta, ufff que nervios; ducharme, el pelo, depilarme… ¿qué me pongo? No podía repetir modelito de al menos un mes atrás, combinar colores, un estilo u otro según cena o simplemente cañitas…

¡Ahora la misma pregunta me pone…de los nervios! Me sube una cosa por los pies hasta la coronilla, lo dicho, ¡para volverme loca! Ufff que pereza, empiezo a hiperventilar, el corazón taquicárdico perdido, me sudan las manos, y como si fuera el último segundo de mi vida, comienzan a pasar imágenes por mi mente, que como si de un puzle se tratara, he de organizar de forma que tarde el menor tiempo posible en hacerlo todo. Y de repente caigo…¡¡¡¡¡¡¡¡nooooo, hoy todavía no ha hecho caca!!!!!!!!!!Riesgo añadido.

Empieza la maratón; arreglar al bebé, preparar su comida para llevar, el agua, el bolso, la silleta, muda extra …y si me da tiempo intentare ducharme, al pelo hoy le daré un toque natural, no me queda otra y en cuanto a la ropa, hoy me pondré el precioso jersey verde que tanto me favorece y que, para que nos vamos a engañar, es con el que mejor me saco la teta, el mismo que me puse ayer y el fin de semana pasado.

Y el papi, como siempre, colaborando al infarto, todo enchaquetado e inmaculado ya en la calle con el bebé, diciendo con un tonillo que despierta mis peores instintos:

-¿mamaaaaá que te queda?, que este ya se está poniendo nervioso

Y yo, tras echarle la mirada asesina correspondiente, sigo corriendo dentro de la casa de un lado a otro como una posesa y de nuevo:

– ¿mamaaá yaaaaaaa? ¿Yo no sé por qué tardas tanto?

Al final acabo de vestirme prácticamente en la calle. Por dios, ¡si estoy para ducharme otra vez!

Paseando, llegamos a la puerta de una taberna donde solíamos alternar, mi chico me mira con cara de “¿nos atrevemos?” y así, sin flotador, nos lanzamos a la piscina.

Hasta ahora no me había dado cuenta de lo que se parece este sitio a las salas de espera de los pediatras,  igual de abarrotado. Conforme voy pasando, voy dado codazos en la nuca de la gente, algunos se tienen que levantar y me miran como diciendo, “señora váyase usted a su casa con la criatura”, las mesas y las sillas son pequeñas y hace un calor insoportable. Segunda maratón de la tarde; quítale el abrigo al bebé, sácalo de la silleta, pon la trona portátil en la silla, pon al bebe en la trona, mi tesoro estirándole del pelo permanentado a la señora de detrás, y el camarero, otro que colabora al infarto, cual moscón preguntando

-¿qué vais a tomar? -cachis en los mengues, todavía no me he quitado el abrigo, estoy sudando como un pollo… ¿qué tal una ducha?

Por fin acomodados. A ver si podemos picar algo.  Sin apenas darme cuenta, mi bebé comienza a tirar todo lo que hay a su alcance, en un segundo parece que ha pasado un tornado que ha barrido todo lo que había en la mesa y bajo nuestros pies se va formando lo más parecido a un basurero.

Papa decide cogerle en brazos, pero por poco tiempo, solo quiere caminar cogido de la mano. En cuestión de segundos me veo sola en la mesa, con la mirada perdida, atiborrándome de todo y bebiéndome mi cerveza sin alcohol…aunque pegaría más un whiskazo, cual alma solitaria ahogando sus penas.

Miro al papi, haciéndose kilómetros de un lado al otro del bar con el bebé de la mano, y esa chaqueta, que tan bien le quedaba cuando hemos salido de casa, ¡es como si lo estuviera engullendo! Está sudando, el cuello de la chaqueta casi le tapa ya toda la cabeza, solo le veo la calva, de pronto se da la vuelta, se agacha y ¡¡noooooooo!! toda la hucha al aire. De repente, se dirige corriendo hacia a mí, con la cara descompuesta

-tu hijo se ha hecho caca- ahora entiendo lo de la cara… corriendo al baño, dejando tras de mí un aroma incompatible con la comida y… ¿porque nunca hay cambiador? otra vez para fuera a por la silleta, aireando el aroma. Nos atascamos en el diminuto baño, el bebé en la silleta y yo y, bueno, una señora que se empeña en lavarse las manos, ¡que pesada! Señora, ¿pues no ve que aquí huele a caca? jajajajaj, pues ala señora, se lo va a tragar todo.

Decidimos marcharnos cuanto antes, y mientras nos traen la cuenta y vamos recogiendo todos los bártulos, yo intento picar lo poco que queda en los platos…

Ya nos vamos para casa dando un paseo, mi tesoro quiere que lo coja, no hay problema, saco mi superbandolera y me lo coloco. No había llegado ni a la esquina cuando noto como algo se me lía en las piernas, no me deja andar, ¡no, si me caeré! De repente, mi chico desaparece de mi lado y lo veo tirarse al suelo, cuerpo a tierra. Se tira a mis pies, librándome de una caída inminente. Cuál es mi sorpresa, cuando miro para abajo…. ¡¡se me ha caído la falda!! ¿Qué hago? ¿Río, lloro, salgo corriendo? Miro a mi bebé que me sonríe ajeno a todo y con toda naturalidad, dejo que mi chico me coloque la falda, mientras le devuelvo la sonrisa junto con un besito a mi tesoro.

Nunca olvidare esta tarde, su sonrisa se ha clavado en mi mente. Momentos como estos son los que hacen que sea Una mama muy feliz.

El mejor regalo para mamá #yoregalotrabajo

El mejor regalo para mamá

Para ayudar a las mamás emprendedoras, que valemos mucho, mucho, el blog Orquídea dichosa ha tenido una gran idea y ha creado este carnaval de blogs. El tema es #yoregalotrabajo ,  y el objetivo es encontrar el mejor regalo para mamá, pero no un regalo cualquiera, sino un regalo que provenga de otra mamá, de una mamá emprendedora. Me parece una idea excelente, para poder ayudarnos unas a otras, y digo ayudarnos, porque yo me incluyo.

Hace unos 4 meses dejé mi trabajo y empecé este nuevo proyecto, porque me apasiona, porque quiero difundir el porteo ergonómico y porque quiero poder disfrutar de más tiempo con mis hijos, tiempo de calidad que estoy teniendo, gracias a este camino que he emprendido. Pero el camino es duro, vaya si cuesta…….

Y para ayudar a otras mamis, aquí va mi propuesta, de regalos que podemos hacer para el día de la madre:

1- Felizenbrazos

Esta es mi tienda, la tienda de Diana. Aquí encontraréis todo tipo de portabebés ergonómicos, para que mamá lleve bien cerquita del corazón a su bebé, pegadito, calentito, tan a gusto. El bebé se siente querido y protegido, sus necesidades de afecto, alimento, amor, se ven cubiertas enseguida. Llevando a un bebé, se fomenta el apego madre-hijo. Y mamá, puede tener las manos libres para hacer lo que quiera. Es indescriptible la sensación de llevar a tu bebé todo el rato, bajas un poco la cara, le hueles y le puedes llenar de besos. Y tu bebé te regala la mejor de sus sonrisas.

Hay portabebés artesanales, mei tais creados por encargo, para todos los gustos y totalmente personalizados. Y también, fulares, bandoleras, mochilas ergonómicas.

Todo para portear a tu bebé respetando su fisionomía. Y si tienes cualquier duda, estaré encantada de ayudarte. Actualmente, realizo talleres de porteo en Centros de Salud de la zona sur de Madrid. Y ofrezco atención totalmente personalizada.

Y en el blog, además de hablar de temas de maternidad, está la sección de porteo, donde seguro que encontraréis artículos muy interesantes.

El mejor regalo para mamá, un portabebé. Y en este caso, un mei tai personalizado

mei tai lunares reversible

2- Los gorritos de mamá

Como su propio nombre indica, *Los gorritos de mamá* es una iniciativa que ha llevado a cabo Nuria, una apasionada del tejido a crochet que hace de un ovillo de lana unos originales, divertidos y únicos gorritos para toda la familia.
La pasión de Nuria por los gorritos y la falta de espacio en su casa para guardar todos los que tejía para su pequeña, le llevaron a crear esta “tienda online”.

Aquí encontrareis gorritos para los pequeños de la casa, pero también teje para adultos. Mamás guapas con sus gorritos. Y ahora, hay gorritos de primavera, ¡son preciosos!

La imaginación no tiene límites, ese es el lema de esta mamá, así que personaliza los pedidos al máximo, teje de todo para todos los gustos y edades.

Y esta es su página de Facebook, donde podéis ver todos sus trabajos.

Y para regalarle a mamá, un gorrito «caído»

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3-Detalles de María

María es una mamá que en sus ratos libres hace verdaderas artesanías con las manos. En su página podéis encontrar marcos para fotos, broches, recuerdos personalizados para bodas, bautizos y comuniones, y fofuchas personalizadas, a las que podéis poner la cara de mamá.

Maria

4- El joyero de Alu

Este es el blog de Raquel, un joyero lleno de bisutería y complementos, totalmente artesanales. Pequeños detalles para regalar a mamá, realizados con mucho amor y cariño. Podéis encontrar pendientes, colgantes, pulseras, y también adornos para el pelo, broches. Cualquier cosa que se os ocurra, seguro que Raquel la lleva a cabo. Y también hay para los más pequeños de la casa.

El mejor regalo para mamá, una preciosa pulsera.

pulseras tela

¿Sabéis ya que regalas a mamá este año?

 

Miércoles mudo: las piernas me sostienen de pie

Soy tan molona

Soy tan molona

Como Maybelline  de naturalmente mamá está en Miami, en una conferencia y con problemas de conexión….parece que hoy el código Linkz no funciona, así que no puedo poner el enlace. Pero entrando en su página, están todos los participantes de este miércoles mudo.

Solucionado!!!!! Gracias Maybelline