No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Esta semana, Esther viene a contarnos su historia de portabebés. ¿Quieres conocerla?

¡Hola! Soy mamá de una niña de 13 meses y os quiero contar mis experiencias con los pañuelos de porteo. Una amiga mía me dejó el pañuelo elástico y los primeros meses lo tuve puesto prácticamente todo el día.  Me resultaba muy cómodo ya que mi hija la única forma en la que se quedaba tranquila y conseguía que se durmiera era al pecho o pegadita a mí colgada como un “monito”. Así que cuando necesitaba hacer las tareas de la casa, ir a comprar el pan o secarme el pelo me la colocaba en el pañuelo. Sí, he llegado a secarme el pelo y ella ni inmutarse, con tal de estar pegadita a mí…luego la colocaba en la cuna y se despertaba! Así que otra vez vuelta al pañuelo! Incluso para poder comer yo sin escucharla llorar me la ponía en el pañuelo y las dos tan felices. Te permite colocar al bebé de múltiples formas, incluso para darla el pecho también lo utilizaba si por ejemplo estaba en algún sitio en el que no hubiera sillas con reposabrazos.
Los compis del trabajo me regalaron el tonga, y cuando mi bebé fue creciendo y ya sostenía bien la cabecita y espalda recta lo empecé a utilizar. No para dar paseos pero sí para situaciones puntuales en las que no quería llevarme el carrito, para bajar a la piscina, ir a la playa, en algún viaje en avión mientras esperas a salir o entrar…Como se puede mojar y se seca pronto en verano también lo utilicé para meternos un poquito en el mar y remojarnos y se lo pasaba muy bien saltando las olas conmigo.
Yo los recomiendo por su utilidad y porque me encanta tenerla pegadita a mí, jaja, además mi espalda me lo agradece!
¡Un saludo a todos!

Espero que os haya gustado la historia. Si quieres compartir con nosotros tu historia de portabebés, estaré encantada de publicarla. Seguro que así, contando historias reales, ayudamos a otras mamás a sentirse más seguras y a decidirse a llevar a su bebé en brazos. Mándame un mail ainfo@felizenbrazos.com contándome tu historia y en breve la verás publicada.

Comentarios en: "Historias de portabebés: la historia de Esther" (8)

  1. Voy a tener que hacer una nueva adquisición…

  2. Yo al final me quedé sin el tonga!!! bueno para la próxima.

  3. Ya lo he dicho mil veces, y es que me parecen ideales, por lo que beneficia al niñoa, al porteador, ¡y lo prácticos que son! Por ejemplo cuando vas a hacer la compra y no tener que llevar un carro de niño y uno de compra 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: