No hay mejor lugar que los brazos de mamá

Ya se ha terminado prácticamente el verano, y volvemos a las rutinas y las costumbres, volvemos a las cosas conocidas, unas buenas y otras no tanto… Una de las cosas que sí me gustan, es el Diccionario de la Maternidad, de Vero y que semana a semana, vamos completando, a veces, solo a veces, cuando podemos, porque, por querer, siempre querríamos.

embarazada silla2

Esta semana he estado desconectada total, ya sabéis muchos lo que estoy pasando. Confieso que ni me había enterado de que esta semana volvía el súper diccionario, me he enterado hace un ratillo. A lo largo del mes de Agosto, he esbozado unas entradas para mi diccionario, que pensaba terminar de pulir para publicarlas cuando llegase el momento. Pero, ahora que ha llegado el momento, no me sale terminar ninguna de ellas, porque no son acordes al momento que estoy pasando. Así pues, y aún a riesgo de repetirme y de resultar cansina, he decidido hacer caso de lo que me dice mi corazón ahora mismo, y escribir sobre el sentimiento que esta semana me inunda.

S de Separación

A lo largo de nuestra vida, nos separamos de un montón de personas, de objetos y hasta de animales. Unas separaciones son forzosas, otras nos vienen impuestas; unas cuestan más que otras de asimilar. E incluso, en algunos momentos, hasta resultan beneficiosas. Pero hoy quiero hablar de la separación de los hijos.

Cuando nos convertimos en madres, no estamos preparados para la cantidad de separaciones que vamos a tener que vivir junto a ellos. Creo que pensamos en los duros momentos que tendremos que pasar al separarnos. Y según van pasando los años, a veces nos adaptamos, pero siempre nos duele.

Con el mayor, que tiene 11 años, he vivido infinidad de momentos de separación, todos duros y difíciles a su manera. Cuando empezó a ir a la escuela infantil; cuando empezó el colegio; cuando durmió por primera vez en casa de los abuelos; cuando se fue el primer fin de semana a casa de su padre; las primeras vacaciones alejado de mí; el primer día en casa de un amigo……… Y así, infinidad de ocasiones en las que, como ya digo, aunque nos vayamos acostumbrando, nos sigue costando, saber que nuestro niño va a estar alejado de nosotros. Esos momentos de separación, también son duros para ellos, evidentemente.

Hoy, hace justo 18 meses que mi princesa preciosa decidió venir a llenar mi vida de alegría. 18 meses que hemos compartido juntas, sin separarnos más que unas pocas ocasiones. Decidí dejarlo todo por ella, por vivir cada instante de su vida, por no perderme nada. El tiempo pasa muy deprisa, y un día te das cuenta de lo rápido que han crecido, de las cosas que ya no volverán. Te acuerdas de cómo con el mayor te perdiste sus primeros pasos, su primer pipí en el orinal o su primer dibujo con pintura de dedos, porque esas primeras cosas las hizo en la escuela infantil, y aunque luego lo seguía haciendo en casa, sentía que había perdido algo. Ahora, con la niña, no quería que me pasara eso. Y estos 18 meses han sido los más completos de mi vida.

Pero, inevitablemente, llega un día en el que tienes que separarte, aunque no te guste. Yo nunca lo he hecho por gusto, no he querido ir a “disfrutar” de algo sin ella, aunque mucha gente me decía que estaba bien hacer cosas sin los hijos, tener un ratito de libertad, tener tiempo para mí, me criticaban por estar tanto con ella, bla, bla, bla. Yo no he sentido esa necesidad de separación. Pero como digo, todo llega.

Y llegó el primer sábado por la tarde, en el que se fue con su padre y su hermano, a pasar el día con los tíos y los abuelos. Y me quedé triste  y sola. Y la casa se me hacía muy grande. Pero sabía que estaba bien, que ella se había ido feliz y contenta. Y así, cada fin de semana, se iba unas horas y nos separábamos, pero sin pena ni angustias.

Y llegó Septiembre. Y con él, la SEPARACIÓN obligatoria. Porque no me ha quedado más remedio que incorporarme a trabajar fuera de casa. No lo voy a volver a contar, está todo aquí. Y esa es la separación de la que quiero hablaros. La que nos causa una profunda angustia a las dos.

Ha comenzado la escuela infantil. El primer día estaba contenta, no sabía muy bien donde iba. Se quedó allí extrañada, y yo me fui sintiéndome rara y vacía. Con un nudo en el estómago. Las dos horas del periodo de adaptación pasaron lentas y antes de que llegase el momento, ya estaba allí para recogerla. Entonces, salió triste. La cogí en brazos, se apoyó en mí y no me soltaba, enganchada a la teta, me senté un rato antes de poder bajarla de la bandolera, porque no quería soltarme. Y tampoco quería hablarme. No decía nada, solo estaba allí, cerca de mí. Unas horas después, volvía a estar risueña, aunque esa noche, durmió fatal, llorando y nerviosa.

Pero lo peor han sido los días siguientes. Porque al llegar a la escuela, ella ya sabía que la iba a abandonar, que la iba a dejar en un sitio raro, con desconocidos, que iba a estar sin mí. Se quedaba llorando y salía llorando igual. Su conducta el resto del día ha sido bastante diferente de lo habitual. A parte de estar triste durante varias horas, llora con mucha más frecuencia que de costumbre, se enfada sin motivo, sólo quiere estar conmigo. Tiene angustia de separación. La misma que tengo yo por tener que dejarla. Cuando la recojo, intento estar el máximo tiempo posible con ella, recuperar esas dos horas que hemos perdido. Dormimos la siesta muy juntas. Y hasta cenamos juntas, porque no quiere sentarse en su silla. Está desconfiada, teme que la vuelva a dejar. Y me encantaría decirle que no va a pasar, que no me voy a ir. Pero no es así. Mañana por la mañana nos separaremos otra vez. Y al otro. Y al otro. Y nos adaptaremos, porque siempre lo hacemos. Pero eso no quiere decir que nos guste la separación. Ella aprenderá a la fuerza, que aunque llore, el rato que está en la escuela, yo no voy a aparecer para consolarla. Y poco a poco, dejará de llorar y se acostumbrará, incluso jugará y se divertirá. Pero cuando yo vuelva, una parte de ella estará enfadada conmigo, porque nos hemos separado. No lo entiende, por más que se lo explique, por más que se lo adorne, porque es muy pequeña.

¿Y yo? ¿Entiendo yo la separación? Pues tampoco. La tolero, porque soy adulta y sé que es lo que hay, que es lo que toca. Pero no la entiendo. No la quiero. No quiero separarme de mi pequeña, no quiero que la cuide otra persona. Quiero estar con ella las 24 horas del día, porque es mi hija, porque es lo que necesito, porque mis entrañas me gritan que quiero estar con ella. Porque ya tendremos tiempo de estar separadas, de que ella busque su espacio. Pero ahora me parece tan pequeña….

Separación, que palabra más dolorosa, que palabra más angustiosa.

Comentarios en: "La maternidad de la A a la Z – S de Separación" (42)

  1. Diana… querida amiga… estoy llorando como una magdalena… me siento tan identificada… será porque Sara y Muriel se llevan dos días de diferencia… y lo siento como si me estuviera pasando a mí… Separación que palabra más horrible cuando se trata de nuestros peques…
    Cuanto sentimiento hay en este post… Quisiera darles un abrazo a las dos y que Muriel jugara con Sara… se harían muy amigas… sé que estamos lejos y nuestro abrazo es virtual pero sabé que te quiero mucho y que comparto 100% tu mirada de la maternidad…
    Un besazo muy muy grande y felices 18 mesesitos a los tres a la peque de nacimiento, a vos como mami de por segunda vez y al príncipe como hermano mayor…

    • Pao relinda, precisamente hoy he hablado de ti con Carol (cacharreadora). Sabes que aunque ande un poco desconectada del resto del mundo virtual, te quiero mucho y siempre te tengo presente!!!
      Ains, ojalá un día Muriel y Sara puedan compartir y jugar juntas, me encantaría verlo.
      Uf, como hablamos anoche en whatsapp, no tenía la entrada preparada y me ha salido tan sola y tan fácil y taaaaaa dura. Sé que todas nos separamos, antes o después de nuestros pequeños, pero veo que me está costando tanto. Si no fuera por vosotras, por mis ohanas, por mi mundo virtual que me apoyáis y me animáis, lo llevaría peor, pero poquito a poco, tanto Sara como yo lo vamos a ir superando, ya lo verás, y pronto, un día pondré fotos de mi Sara pasándoselo genial en la guarde.

      Muchos besazos mi niña linda

  2. Diana,

    Primero de todo, un feliz cumplemes enorme para ella y para ti. 18 mesazos no son moco de pavo.

    Sé lo durísimo que está siendo para tí y me duele mucho porque te aprecio y te admiro. Sí, te admiro mucho. Ya te he dicho en otras ocasiones lo que pienso. Tu valentía, es un ejemplo a seguir.

    Sólo puedo decirte que ojalá tuvieras un golpe de suerte. De esos que sólo pasan una vez en la vida. De esos en los que no solemos creer. Pero que a veces pasan. Un as de corazones inesperado cuando crees que has perdido la partida. Y así, como por arte de magia, pudieras salir corriendo de ese hospital a buscar a tu princesa, para nunca más separarte de ella. Es lo que me gustaría, de verdad. De corazón.

    Un besazo mi niña.

    • Vero, que bonito, de verdad, unas palabras de ánimo que no me esperaba. Me he visto a mí misma como en una peli, corriendo por la puerta del hospi, lanzando las cosas al aire y yendo a por Sara. Gracias por esa chispa de esperanza.
      Besazos

  3. paula sd dijo:

    Diana, pues yo no lo veo como tú. No creo que tu hija esté sintiéndose abandonada, ni mucho menos. Y creo que esta separación es algo que forma parte de su/tu educación como madre.
    No intento consolarte ni darte una opinión diferente, sólo contarte como yo lo veo.
    Pero ese sentimiento va por dentro de cada uno, sólo tenemos que aprender a volverlo positivo o a cambiar la situación cuando podamos….en cualquier caso, te mando un abrazo enorme y todo el ánimo del mundo. Y mis mayores deseos de que todo vaya a mejor!!!!

    • Paula, gracias por tu comentario, pero evidentemente, vemos la situación de manera totalmente diferente. El sentimiento de abandono, la angustia de separación está ahí, existe, y es lo que ambas estamos pasando. Y no creo que esto sea parte de ninguna educación, no me parece necesario aprender este sufrimiento siendo tan pequeña, no creo que esto sirva para nada. Antes de los 3 años, los niños no están preparados ni tienen las herramientas necesarias para manejar estas situaciones.
      Abrazos

  4. Después de leer este post y el que escribiste sobre conciliación, sólo me queda desearte mucho ánimo, Diana. Comparto plenamente tu postura en este tema, no acabo de entender por qué llevar a un niño a una escuela infantil se considera no sólo normal, sino conveniente y necesario. Si decidimos renunciar a un trabajo remunerado por quedarnos en casa con los hijos nos llueven las críticas (en mi caso, sobre todo, por parte de mujeres) porque somos unas retrógradas, y para esto has estudiado una carrera, y quieres ser una chacha como tu madre, y bla bla bla. Me pongo en tu caso y no me salen palabras de consuelo, sólo de apoyo. Un abrazo y un beso, guapa!

    • Isabel, gracias por las palabras, los ánimos y por entenderme. A mi también me han criticado hasta la saciedad, sobre todo, como dices, mis compañeras en el trabajo. Que lástima que sea mejor anteponer tu carrera a tu hijo.

      Lo bueno es que gracias a este blog, veo que hay mas MADRES como yo, que sienten que tienen que estar y criar a sus hijos en primera instancia, por encima de críticas y consejos.

      Muchas gracias y muchos besos.

  5. ¡Ay, ojalá pudieses volver a seguir viviendo con ella igual que en los 18 meses anteriores! Pero el trabajo nos lo pone todo tan difícil. Ayer mismo fue mi primera reunión de trabajo y ya llegué a casa preocupada porque hasta me dio la sensación de que mi bichilla llevaba horas sin moverse allí dentro. ¡Como si notase que en aquel ambiente no se la quiere ni una mijita! Meno mal que al volver a casa conseguimos reactivarla, pero ahora pienso en lo cortita que será la baja por maternidad, o en si será peor perder el trabajo por este motivo y tampoco acabo de ver claro qué opción elegir. Por mí me quedaría pegadita a mi bichilla siempre, pero la separación (si la precariedad laboral no se interpone) parece que sera inevitable ¡y sólo tendrá 4 meses!

    • Ains que mal está en España la baja por maternidad y la conciliación laboral… Ojalá cambien un poco las cosas y puedas estar mas tiempo con la bichilla antes de incorporarte a trabajar.

  6. Cristina dijo:

    Diana, es la primera vez que escribo, pero hace mucho que te leo, me encanta y comparto tu filosofía de la maternidad.
    Hoy te escribo para decirte que me siento tan identificada….. pasé por esta misma situación hace un año. Mi niño también nació en marzo, pero de 2011, se lleva un año con tu princesa. Y de verdad que leo tus palabras y parece que estés contando mi historia. Mi peque se comportaba EXACTAMENTE como tu princesa: lloraba al dejarlo, lloraba al recogerlo, se enfadaba y lloraba más que de costumbre, estaba tristón, no se separaba de mi ni un momento…. incluso cuando ibamos a ver a los abuelos y estaba jugando en otra habitación diferente de la que estaba yo, de golpe se ponía a llorar y salía corriendo a buscarme, a comprobar que no me había ido. Lo pasamos muy mal durante 15 días o 3 semanas, pero poco a poco se fue adaptando. Yo solo lo llevé a la guardería al principio cuando me cogí unos días de vacaciones para la adaptación, luego lo llevaba mi madre y se iba quedando cada día mejor. Pero si algun día lo llevaba yo, incluso cuando ya hacía meses que iba, lloraba cuando lo dejaba. Ya no al recogerlo, luego venía contento a mis brazos.
    Es una sensación muy desagradable, dejarlos allí llorando y saber que no puedes cogerlos e irte y no volver más…. Y como tu, yo tampoco quiero esta separación, también me gustaría poder estar todo el tiempo con él… pero ya ves, esto es lo que hay y nosotros como adultas se supone que tenemos que entenderlo no?
    Mucho ánimo guapa, ya verás como poco a poco ella irá contenta y tu estarás mucho más tranquila. Un beso.

    • Cristina, gracias por comentarme y por tus palabras, por compartir conmigo un momento similar al que estoy pasando. A veces pienso si seré una exagerada por la angustia que esto me genera, sobre todo, cuando la gente insiste e insiste que es normal, que es bueno que vaya a la escuela que bla, bla , bla…. Hasta una persona ayer se rió del asunto y me dieron ganas de saltarle a la yugular!!!
      Espero que el periodo de adaptación pase pronto y nos empiece a resultar más llevadero.
      Abrazos

  7. Diana mucho animo, ya se que te lo decimos toda, yo si pudiera decirte te compro todos los tongas que necesites para no tener que volver al hospital lo haría ahora mismo para que no estuvieses triste pero no puedo :(.Sólo me queda abrazarte el sábado y aplaudirte en tu taller muchísimo.un besazo

    • Guapa, muchas gracias por tus palabras y por tu compañía en el día de hoy. Ainsss, si todas tuviéramos mucho dinero.

      Besotes

  8. Aida de Simplemente Yo dijo:

    Te entiendo perfectamente ahora estoy currando y mis peques estan con su yaya y les echo tanto de menos que a veces siento que me ahogo y es que me hacen tanta falta. Solo mandarte animo! Besos

  9. Ay mi niña… Siento tu dolor tan profundamente que me encoge el alma… Te lo juro… Palabra de OHANA. Hace un rato me he venido abajo al contemplar una foto de grandullón cuando era el rey de la casa y estábamos todo el día juntos. En ese momento, no pude, no supe disfrutarlo. Y cuando las fuerzas y el trabajo me obligaron a llevarlo a la escuela infantil, con 17 meses, el sufrimiento por esa separación y el alivio al mismo tiempo casi me catapultan a la locura. Sólo decirte que todo pasa, pero que no cambies en el proceso… Que sigas viviendo a tu hija, como diría nuestra Carol, como hasta ahora. Aprovechando los momentos juntas.
    Le pido a la vida con todas mis fuerzas que te dé la suerte y el reconocimiento que mereces para poder estar con Sara. Sólo puedo seguir mandándote todo mi cariño, mi apoyo, mi conprension, mi solidaridad y mi fuerza. Ánimo, cielo. A las dos…

    • Uf, te respondí una parrafada y veo que no ha salido……

      Decirte de nuevo que gracias por tus palabras, se que lo superaremos, que nos adaptaremos, nos guste o no,porque no nos queda otra. Pero desde luego, lo que tengo claro es que el resto del día, que se pare el mundo, porque cada momento que mi hija, mis hijos, los dos, me necesiten, no habrá nada más importante, tengo que recuperar por las tardes el tiempo perdido en la mañana.

      Ojalá, en un tiempo, se cumplan tus deseos y pueda decicarme a lo que tu ya sabes que realmente me gusta.

      Besazos ohaneros

  10. Me duele que te duela…… y mucho……. te admiro…. y te mando esos animos que toda madre necesita cuando se separa de forma obligada y por las circunstancias de sus hijos.

    Un beso DIANA

    • Bea, aunque de otros modos, sé que tu también sufres por esas separaciones obligadas que nos toca vivir… Y aunque a otras personas les suene raro, eso también hace que nos unamos más.
      Muchos besazos

  11. una mama muy feliz dijo:

    Diana, yo no te voy a decir nada, solo pensarlo me duele. Solo me gustaria sentarme ahí a tu lado y darte un gran abrazo. Un besazo de mi familia estos dias no tan feliz.

    • No hace falta que me digas nada, conociéndote como te conozco, se que me entiendes a la perfección. Y aunque estés lejos, recibo tu abrazo virtual, que me reconforta un montón.

      Muchísimos besazos

  12. No puedo dejar de llorar 😦 Entiendo tu dolor y lo lamento mucho, pero como dices: se adaptarán, no pienses que va a estar siempre enojada contigo, poco a poco lo entenderá. Cuando la Muñe se quedaba una o dos horas con sus abuelos al principio fue difícil para las dos, pero poco a poco le ha ido tomando gusto. Ya sé que los abuelos no es lo mismo que el jardín de niños, pero ella sigue abrazándose a mí como una pereza a su árbol cuando regresa a mí, así que te entiendo.

    Un gran abrazo, con cariño desde Budapest

    • Muchas gracias por tu cariño. Se que se adaptará y lo entenderá, pero no por eso deja de ser menos dolorosa la separación, sobre todo, cuando veo en sus ojos la angustia al dejarla allí sola. Paso las horas pensando en ir corriendo a recogerla.
      besos

  13. txoni23 dijo:

    Diana, muchos ánimos.
    Yo también estoy en la misma situación, bueno, estamos mi niña y yo.
    Aunque yo no he podido disfrutar de tanto tiempo con ella como tú, nos tuvimos que separar mucho antes y aunque ya ha pasado un mes de guardería aún no me acostumbro, ni creo que lo haga. Me habituaré, pero seguiré sintiendo lo mismo, igual de vacía.

    Os dejo un video que acabo de ver que me ha encantado, igual ayuda a animar un poco.
    Un abrazo
    http://www.ronniearias.com/nacio-de-mi/compendio-boludeces/cuerpos-reales-mujeres_32209.html

    • Ainssss, como te entiendo. Que horror esto de tener hijos y que nos “obliguen” a ir a trabajar y a separarnos de lo que más queremos en este mundo…..

      Nosotras, en nuestra segunda semana de guarde, seguimos igual de mal, odiando la separación. Como dices, me acostumbraré, pero no creo que pueda aceptarlo.

      El vídeo lo había visto hace unos días y lo subí a mi página de facebook

      Abrazos

      • uy, pues ahora que lo dices seguramente el video lo vi en tu página de facebook, ando un poco zombie…las cosas del no dormir y el nuevo horario de trabajo 🙂

        Ahora me ‘robo’ un ratito de sueño por las mañanas para poder disfrutar de la enana en la cama, las dos despertándonos con calma y risas antes de ir a la guarde.
        Yo que dormía como un oso en invierno y lo a gusto que abro los ojos buscando a la peque antes de que suene el despertador… viva el porteo y viva el colecho

        un beso

  14. Virginia Merenciano dijo:

    Ay Diana no puedo añadir nada a lo que ya se ha escrito , me has emocionado , se me saltan las lágrimas porque me veo reflejada en ti, porque no creo q a ninguna madre le guste ver llorar a su hij@, me acuerdo cuando dejaba a mi niño mayo y yo me iba llorando debía escuela , ahora sí puediese tampoco dejaría a mi princesa , de momento está con sus abuelos , ella se queda tan contenta y yo ella polvo , pero bueno , es lo qué nos toca. Un Beso enoooorme y no dejes de contarnos qué tal os va.

    • Virginia, pues te puedes creer que hay madres que están deseando dejar a sus hijos y volver a trabajar? Yo tampoco, pero pasa. Y nosotras con el corazón roto de tener que dejarlos. Ojalá pudiera yo dejarla con mi madre, por lo menos ella no se sentiría tan abandonada, aunque nos siguiéramos echando de menos un montón.
      Besotes

  15. Que puedo decirte, amiga querida? Que se me encoge el corazon al leer tus palabras, que se lo durisimos que estan siendo estos días y que temo tener que separarme de Ali en una semana aunque espero que al quedarse con su papi y los abuelos no nos duela tanto. Pero sí que hay algo que puedo decirte: que esto no va a ser asi siempre, porque YA estamos luchando y trabajando pasito a paso para cumplir nuestro sueño, ese que nos llevará a levantarnos llenas de ilusión cada mañana porque haremos lo que nos hace felices y, lo mejor de todo, con nuestras niñas cerca. Se, sabemos que vamos a conseguirlo. Y es un placer y un honor tenerte a mi lado en esta aventura. Te quiero mucho.

    • Mi Carol preciosa!!! Aquí estoy sentada en la cama, dando tetita a mi pequeña antes de vestirnos y salir a trabajar y separarnos….. Que momentos jolín.
      Pero, como dices, hay una chispota, una de emoción, de pensar que esto va a ser poco tiempo y en nada estaremos juntas todas, disfrutando de trabajo y tiempo a partes iguales.
      Gracias por aparecer en mi vida!!!!!

  16. Poco que añadir, Diana… Sabes que vivimos la maternidad de una manera parecida… o mejor dicho, conectamos con los niños desde el mismo punto de vista. Nos gusta ponernos a su altura y mirarlos de frente, tratar de ponernos en su lugar… Por eso nos duele la separación tanto o más que a ellos. Sabes que te admiro mucho y posts como estos me reafirman en ese sentimiento.
    Un abrazo

    • Ains Vero, hoy es mi primer día de trabajo, y estoy destrozada, porque hoy ya me toca separarme mas rato todavía de la peque. Acabamos de pasar un momento tierno las dos solas antes de empezar con las carreras y los preparativos. Nos acostumbraremos, lo se, igual que tu con tu peque, no nos queda otra, pero el dolor de la separación no nos lo quita nadie….
      Abrazos amiga

  17. Esa palabra me pone los pelos de punta. Ahora mismo estoy en un punto de mi vida en el que no sé hacia donde enfocar mi futuro laboral, y lo único que sé es que no querría dejar a mi niño por nada del mundo. Un nudo en el estómago tengo… Es que no sé que decirte…
    Solo… un abrazo

  18. Se desprende tanta angustia de tus palabras….que sólo puedo darte ánimos y enviarte todas mis buenas vibraciones. A mi muchas veces me gustaría armar una buena pataleta, me da rabia tener que hacer cosas que no quiero solo porque “soy adulta y tengo que ser practica” me he descubierto diciendo esta frase demasiadas veces estos últimos días, y es un asco!
    Muchos besos, y mucho ánimo guapa

    • pues si a nosotras no nos gusta, y somos adultas, imaginate a los peques, que les sometemos a cosas que de verdad no quieren…….
      Besos

  19. Diana arriba ese ánimo!!! Me has hecho emocionarme y ahora mismo tengo los ojos vidriosos con tus palabras, creo que te ha servido de desahogo. Poco más te puedo decir a lo que ya te han comentado, sólo que eres una persona fuerte y luchadora y que aunque no lo sepamos, sacamos más fuerza en momentos adversos, así que estoy convencida que os adaptareis y saldréis para adelante. Piensa que son muchos cambios para ella y para tí y el máximo referente eres tú. Tienes que pensar en positivo niña y ya verás como ese golpe de suerte llega antes de lo que te imagines. Un besazo enorme

    • Poquito a poco. Ayer fue fiesta aquí así que no fue a la guarde, a ver que tal hoy….
      Gracias Noe por tus palabras, de verdad!!

  20. Mi querida tocaya, hace tiempo no me pasaba por aquí y leo esta entrada… y acabo de leer tu post sobre conciliación. Qué puedo decirte además de que te entiendo completamente, que siento lo mismo que tú, que comparto tu angustia y dolor, y que como muchas, he llorado al leerte. He llorado de tristeza, de rabia, de impotencia. Porque no podemos resignarnos a decir “Así es la vida, es la época que me tocó vivir”, sino que debemos quejarnos, levantar nuestra voz y expresar aquello que consideramos injusto. La situación que describes es muy difícil, pero estoy segura de que tu niña siente y sentirá siempre todo el amor infinito que le das cuando está junto a ti.
    Recibe desde aquí también un fuerte, muy fuerte abrazo, y toda la fuerza que necesitas para albergar a tu niña durante esta etapa de cambios. Y llora, llora todo lo que necesites. Las mamás también nos quebramos, usualmente de noche, cuando las luces se han apagado y nuestros niños duermen.
    Mucho amor para ti y tu niña,
    Diana

    • Muchísimas gracias por tus palabras, nunca imaginé que empezar a escribir un blog sobre portabebés iba a terminar siendo también una forma de desahogarme, de dejar salir mis temores y de sentirme tan arropada por tanta gente.
      No soporto cuando la gente me dice que lo mejor para mi hija es ir a la guarde y para mi, separarme de ella. Lo mejor para las dos es estar juntas. Pero por desgracia, hay veces que no puede ser.
      Nos iremos adaptando lo mejor que podamos, no queda otra. Mientras tanto, me seguiré reconfortando con vuestras palabras.
      Besitos Diana

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